Apuestas de carreras de caballos en México: el parimutuo, el permiso y el margen que no se ve

Updated noviembre 2026
Licensed
usAvailable in US
Fast payouts
18+ Only
Un balón de fútbol en el círculo central de una cancha de pasto a la luz de la mañana

Datos actualizados a noviembre 5, 2026; los permisos de la Secretaría de Gobernación se contrastaron con la Dirección General de Juegos y Sorteos y con el pie de página o la ficha pública de cada casa.

Las carreras planas van de 440 yardas (400 m) a más de cuatro millas (6.4 km).

Hay dos formas de poner dinero en un caballo y se parecen menos de lo que sugiere la palabra “carrera”. Una es el cruce de apuestas del hipódromo, que la ley mexicana nombra desde 1947 y cuyo mecanismo es una bolsa común: lo que pierde el vecino es lo que cobra el ganador. La otra es la pestaña de carreras dentro de una casa de apuestas con permiso de la Secretaría de Gobernación, donde el momio lo fija la casa, la casa es la contraparte y el premio legal depende de que el permisionario exista y esté en regla.

La elección no es de gusto. Cada camino trae su propio papel: el hipódromo funciona bajo el Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos, con su artículo 5 y su artículo 28; la casa opera bajo un permiso temporal que se apoya en un permisionario con local físico, con contabilidad trimestral y anual auditada, y con la obligación de reportar operaciones sospechosas. Elegir camino es elegir quién responde cuando algo sale mal. Un aficionado que confunde los dos acaba reclamando en la ventanilla equivocada.

En México no hay licencia de apuestas en línea. Existe el permiso, y el Reglamento reformado el 16 de noviembre de 2023 prohíbe expresamente lo que no prevé. De ahí sale todo lo demás: el “centro de apuestas remotas”, la lista de permisos que nadie ha podido abrir, los bloqueos de noviembre de 2025 y los amparos que siguen moviéndose en los tribunales. Cualquiera que lea una página de apuestas y no vea esa palabra, “permiso”, ya sabe que está leyendo la traducción de un folleto de otro país.

Fundamentos: cómo funciona una apuesta de carreras y qué es el parimutuo

El sistema parimutuo es lo primero que hay que entender, porque es lo que separa una carrera del resto del catálogo deportivo. No hay momio fijo por caballo. Todas las apuestas al mismo resultado caen en una bolsa, de esa bolsa se descuenta la comisión de la casa y el resto se reparte entre los boletos acertados. El Reglamento de la LFJS lo define así al incluir hipódromos, galgódromos y frontones entre los espectáculos en vivo con “cruce de apuestas”.

Un balón de fútbol sobre un boleto de apuesta blanco en una mesa de madera a la luz del día
Los titulares de permisos de hipódromo pueden obtener un permiso complementario de apuestas remotas (artículo 28 del Reglamento de la LFJS).

La consecuencia práctica es incómoda para quien viene del futbol. En un partido se apuesta a 2,50 y el pago se conoce antes de empezar. En una carrera, el pago aparece cuando se cierra la bolsa. Apostar temprano a un caballo que nadie más quiere puede pagar más que apostar tarde al favorito, y eso no es premio por listo: es el efecto aritmético de repartir entre pocos boletos.

Los tipos de apuesta que un aficionado encuentra en la pista se ordenan por lo que hay que acertar, no por el nombre comercial. Ganador, que un caballo llegue primero. Colocado, que llegue dentro de los primeros puestos, con la plaza exacta según el número de corredores inscritos. La combinada del hipódromo, que suma dos o más carreras y multiplica la dificultad. La rueda y variantes parecidas, que cubren varias selecciones dentro de una misma carrera y pierden si una sola falla.

Cambia el nombre, no el mecanismo. Una quiniela de hipódromo funciona igual que el boleto de la lotería deportiva: se acierta todo o no se acertó. Saber esto antes de entregar el cupón evita el error más caro, que es creer que una combinada de cuatro carreras “casi acierta” algo. Casi no paga.

Mecanismo: de dónde sale el precio antes y después

La casa de apuestas no copia el parimutuo. Cuando una casa con permiso abre mercados de carreras, fija momios como los fija en cualquier otro deporte: pone un precio a cada caballo y espera que el volumen se reparta, de forma que la suma de las probabilidades implícitas quede por encima del 100 %. Ese excedente es su ganancia, y existe antes de que corra un solo caballo.

Vale la pena poner un ejemplo porque el mecanismo se ve mejor con un número. Un mercado ilustrativo a dos resultados, ambos a momio decimal 1,90, no es un precio cotizado de ninguna carrera: es una construcción para ver lo que la casa se queda. La probabilidad implícita de cada lado es 1 ÷ 1,90, aproximadamente 52,6 %. Sumadas, las dos ramas dan alrededor de 105,3 % de la probabilidad total de un suceso que solo puede acabar de una forma. La casa devuelve entonces un 95 % de todo lo apostado en ese mercado y retiene el 5 % restante, y el margen cae en una banda de entorno al 5 % precisamente porque el ejemplo está redondeado; con momios menos redondos la cifra se mueve uno o dos puntos en cualquier dirección.

Ese 5 % no se cobra en la ventanilla. Se cobra dentro del precio, en cada boleto, y por eso el aficionado de carreras que viene del parimutuo lo nota más que nadie: allí la comisión se anuncia por separado y sobre la bolsa; aquí está diluida en el momio y nadie la firma. La casa no necesita que el cliente pierda para ganar ese porcentaje. Le basta con que el volumen llegue parejo a los dos lados.

Ninguna casa publica el margen de sus mercados de carreras como publica su catálogo de deportes. La forma sensata de estimarlo es tomar los momios de un mismo mercado, sumar sus inversos y mirar cuánto pasa de uno. El resultado varía entre mercados y entre casas, y un mercado de dos o tres resultados se lee con mucha más precisión que uno de diez caballos.

Distancias, hándicap y condiciones: el lenguaje de la carrera

Las carreras planas se corren directamente entre dos puntos, sobre pista recta u oval, y van de 440 yardas —unos 400 metros— a más de cuatro millas, es decir unos 6,4 kilómetros; lo habitual son cinco a doce furlongs, entre 1,0 y 2,4 kilómetros. Esa horquilla no es un dato decorativo. Cuanto más larga la carrera, más peso tiene el estado físico del caballo y menos el arranque, y el mercado lo refleja en la forma del momio antes de la salida.

Las carreras con obstáculos, steeplechase y vallas, se agrupan en Gran Bretaña e Irlanda bajo el nombre de National Hunt, y son otra especialidad: un caballo de vallas no es un caballo de pista plana aunque el mismo nombre aparezca en el programa. Quien apuesta por primera vez a una prueba con obstáculos está comprando un riesgo distinto, con más formas de no terminar la carrera.

El hándicap reparte peso. En una carrera de hándicap cada caballo lleva una carga distinta según su capacidad, y ahí está la gracia: el organizador intenta igualar el campo para que la carrera se decida por forma y no por calidad. En una carrera de condiciones todos llevan el mismo peso, con ventajas para los caballos más jóvenes y para las yeguas. Para el apostador esto cambia la lectura del programa. Un caballo que carga más kilos en un hándicap competitivo está corriendo contra su propia marca, no contra el resto.

Momios que se mueven y lo que cuesta entrar tarde

El precio de una casa en un mercado de carreras se mueve mientras llega dinero, y la carrera es el único deporte donde el dinero mismo puede definir el resultado de la bolsa en la otra ventanilla. Un favorito claro se acorta en la casa y se hace más barato en el reparto del parimutuo, porque todo el mundo lo eligió. Los dos sistemas reaccionan al mismo entusiasmo con precios que se estrechan, y ninguno de los dos se vuelve generoso porque el caballo gane.

Entrar tarde tiene un costo concreto en el parimutuo y un costo distinto en la casa. En el parimutuo, cuanto más tarde se apuesta, más cerca está la bolsa de su tamaño final y menos margen hay para sorprender al reparto. En la casa, el momio que se ve en pantalla es el que se toma, salvo que se apueste a momio en vivo, y en ese caso la ventana se cierra al abrirse la carrera. Una apuesta aceptada vale lo que decía el boleto, y discutirlo después no sirve.

Hay una excepción que conviene conocer antes de fiarse de una lista de mercados. El Reglamento no tiene artículos que regulen por separado las apuestas en vivo, los deportes virtuales, los esports ni tipos concretos de boleto, así que la oferta de una casa en esas categorías es lo que la casa dice de sí misma, no una categoría con reglas propias. Quien busque apuestas de carreras dentro de la pestaña en vivo debe saber que está en terreno que la norma no nombra.

Normativa: qué permiso hace falta para operar apuestas en México

La autoridad es la Secretaría de Gobernación. Bajo el Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos, artículo 2, la Secretaría interpreta y aplica la ley administrativamente, y la Dirección General de Juegos y Sorteos autoriza, controla, supervisa, expide, modifica y extingue permisos, además de sustanciar los procedimientos sancionadores. La palabra legal es “permiso”, nunca “licencia”, y esa diferencia no es un capricho de vocabulario: el artículo 3 define el permiso como un acto administrativo temporal otorgado a un permisionario.

Un documento con sello rojo sobre un escritorio de madera junto a un bolígrafo
Los menores de edad no pueden participar nunca en el cruce de apuestas de un hipódromo (artículo 5 del Reglamento de la LFJS).

El estatuto es la Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947. Prohíbe los juegos de azar y las apuestas en todo el país y solo permite los expresamente autorizados. La Secretaría otorga los permisos e inspecciona, según el artículo 7; puede clausurar locales sin permiso, según el artículo 8; ningún establecimiento puede quedar junto a escuelas o centros de trabajo, según el artículo 9; los estados y municipios cooperan, según el artículo 10. El Reglamento reformado el 16 de noviembre de 2023 remata el criterio en su artículo 2: la actividad de apuestas no prevista expresamente está prohibida.

Esa frase explica por qué no existe una licencia mexicana de apuestas en línea. Ninguna norma la nombra. Lo que existe, en la práctica reportada, es una casa que no puede sostener un permiso digital independiente y que opera colgada de un permisionario con local autorizado; de ahí que un mismo permisionario pueda respaldar varias marcas. Los tipos de permiso relevantes para apuestas son los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos, ambos del artículo 28. Los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios para apuestas remotas, y los permisos no son transferibles, según el artículo 31. Los permisionarios de apuestas remotas deben llevar cuentas trimestrales y anuales auditadas, contratar seguros, reportar operaciones sospechosas de lavado de dinero y constituir fianza, según el artículo 29.

La lista oficial de permisos que la Dirección General publica no ha podido abrirse, y los conteos de sitios de apuestas se contradicen: un reporte habla de 136 sitios y otro de entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx. Por eso en esta página no aparece ningún conteo de casas ni ningún número de permiso presentado como confirmación oficial. El Congreso pidió entre mayo y julio de 2026 un registro público abierto. La reforma sigue pendiente: la Secretaría terminó un anteproyecto para sustituir la ley de 1947 —reportado el 13 de octubre de 2026— y lo envió al Gabinete de Seguridad; no se ha presentado y no es ley. Otra iniciativa para derogar la ley crearía un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos, con mayoría de edad a los 21 años y autoexclusión, y también es solo una propuesta.

Estado de la lista de permisos: qué se publica y qué no

Conviene decirlo sin rodeos: la única fuente que podría zanjar el asunto es un registro público que hoy no está abierto al lector. Lo que queda es el pie de página de cada marca y las compilaciones de sitios comparadores, que además se contradicen entre sí en más de un número. El resultado es una tabla con una columna de origen y ninguna de certeza absoluta, y eso es información útil, no un hueco: dice exactamente cuánto vale cada línea.

Casa Permiso de SEGOB, según la fuente que lo publica Lo que dice la ficha de la propia marca sobre su oferta
Strendus DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según un portal comparador; las compilaciones difieren sobre el titular: Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads; sin confirmación oficial Sin ficha propia de la marca consultada sobre su oferta de apuestas
Betway Permiso 4184, según un portal comparador; titular: Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V.; sin confirmación oficial Sin ficha propia de la marca consultada sobre su oferta de apuestas
Betcris Número no publicado: el que aparece en el pie de la propia marca y el de la tabla del titular difieren, y uno de ellos va a nombre de Producciones Móviles; sin confirmación oficial Pie de página propio: permiso DGAJS/SCEVF/P-06/2005-TER a nombre de Producciones Móviles, S.A. de C.V., junto con Paradise Riviera Gaming, S.A. de C.V. según el oficio DGJS/405/2018; empresa del sitio TV Global Enterprises Ltd. con licencia de la Autoridad de Juegos de Malta MGA/B2C/300/2008, vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026
Novibet DGJS/DCRCA/1121/2020, según un portal comparador; titular: Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V.; sin confirmación oficial Sin ficha propia de la marca consultada sobre su oferta de apuestas
Codere DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según un portal comparador; titular: Libros Foráneos S.A. de C.V. (Codere México); sin confirmación oficial Ficha de la app: permiso de la SEGOB, uso solo para mayores de 18 años, avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta; más de 30 deportes con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis
Caliente DGG/SP/404/97, publicado en el pie de página del propio sitio; titular: Tecnología de Entretenimiento Caliplay (Grupo Caliente); sin confirmación oficial Pie de página propio: apuestas prohibidas para menores de edad, mensaje de juego responsable y sección dedicada; ficha de la app: transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, solo mayores de 18 años
Playdoit DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según un portal comparador; titular: Eventos Festivos de México; sin confirmación oficial Ficha de la app: futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports, apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost” para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas
Pickwin Número no publicado: las fuentes se contradicen entre sí y el número que da una compilación es el mismo que el pie de Betcris muestra para Producciones Móviles; titular nombrado: Producciones Móviles S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora; sin confirmación oficial Sin ficha propia de la marca consultada sobre su oferta de apuestas
1xBet DGJS/0002/2020, según un portal comparador, que no pudo confirmar el dominio ni la lista oficial; la App Store lista la app a nombre de 1XCorp N.V., empresa distinta del titular nombrado, Entretenimientos Naturales; sin confirmación oficial Ficha de la app: apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, además de bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad

Ninguna de esas nueve fichas exige una carrera de caballos. Ese es el punto que se pierde de vista cuando alguien busca “apuestas de carreras” y aterriza en una lista de deportes. Las fichas describen futbol, basquetbol, tenis, MMA, esports, NFL, MLB, ligas europeas, casino en vivo. La oferta hípica específica de cada marca —qué hipódromos cubre, si abre parimutuo, si publica programas de carreras— no aparece en ninguna de las fichas consultadas, así que no se afirma aquí ni a favor ni en contra de ninguna. Lo que el lector puede comprobar en cada casa es la pestaña de carreras dentro del catálogo deportivo, antes de depositar.

Lo que sí dice la tabla, y es lo que un apostador debe leer con atención, es que la solidez documental es desigual. Caliente publica su número en el pie de su propio sitio. Betcris publica un número completo con oficio y con una licencia maltesa vigente hasta el 3 de noviembre de 2026, y esa licencia extranjera no sustituye al permiso mexicano: describe a qué régimen responde la empresa del sitio en su país de origen. Strendus, Betway, Novibet, Codere, Playdoit y 1xBet llegan aquí por vía de una compilación, y en el caso de 1xBet la propia fuente avisa de que la app figura a nombre de 1XCorp N.V., una empresa distinta del titular del permiso. Pickwin y Betcris muestran el mismo número por caminos distintos, lo cual no es una coincidencia tranquilizadora.

Quien quiera comprobar con sus propios ojos tiene dos puertas. La primera es el pie de página de la casa: ahí debe aparecer el permiso con su número y el permisionario. La segunda es la clave oficial de permiso en la publicidad, que según un reporte secundario debe acompañar los anuncios junto con las advertencias de juego responsable. Una casa que no muestra ni lo uno ni lo otro está pidiendo un depósito sin decir bajo qué régimen lo recibe, y eso el lector lo puede verificar en dos clics.

Menores, identidad y protección: lo que dice la norma y lo que dice la casa

El Reglamento, artículo 5, prohíbe que los menores de edad entren a las zonas de apuestas de los establecimientos y participen en el cruce de apuestas, pero no fija una cifra. La edad aparece en otro sitio: las propias fichas y pies de página de las marcas dicen 18 años, y una edad legal única para el juego no está establecida. Es una distinción que importa. Cuando una casa escribe “solo mayores de 18 años” está declarando su política, no citando un artículo.

Las casas verifican la identidad de sus usuarios y reportan operaciones relevantes a la Unidad de Inteligencia Financiera y al Servicio de Administración Tributaria, porque el juego es una actividad vulnerable bajo la ley de prevención de lavado de dinero. Los documentos concretos que cada casa exige no están establecidos en la norma. Para el apostador esto se traduce en un trámite previsible: registro, verificación de identidad y retiro a una cuenta a su nombre, con la traba conocida de que un retiro a nombre de tercero no pasa.

Salvaguardas: autoexclusión, límites y lo que hoy no existe

Aquí va el hallazgo menos cómodo de toda esta página. México no tiene un registro nacional de autoexclusión. Existe el instrumento voluntario que cada casa ofrece en su propia aplicación —pausas, límites de depósito, autoexclusión interna— y existe la propuesta de crear un registro dentro de un instituto nuevo, que hoy es solo una iniciativa. Entre esas dos cosas no hay nada: quien pide la autoexclusión en una casa queda fuera de esa casa, y en la siguiente puede abrir cuenta sin que nadie le pregunte nada.

Las herramientas que sí existen están descritas por las propias marcas. La ficha de la app de Codere México incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. El pie de página de Caliente pide divertirse con responsabilidad y enlaza su sección de juego responsable. Las apps de Winpot mencionan apuestas con dinero real y avisos de juego responsable. Playdoit anuncia atención las 24 horas, que en la práctica es el canal por el que un cliente pide que le cierren el acceso o le pongan un tope. Son señales del mismo tipo: la protección depende de que el jugador la active, en cada casa, una por una.

Tampoco hay un límite legal de depósito ni de pérdida para el apostador, ni una cuenta de juego temporal, ni un tope estatutario que obligue a una casa a frenar a un cliente. La decisión de cuánto entra cada semana es del jugador, casa por casa, y eso cambia el orden de las operaciones. Un límite de depósito razonable se pone antes del primer depósito, no después de la primera racha mala: después ya se está discutiendo con uno mismo, y esa discusión se pierde.

Algunas cosas están fuera de la ley y conviene tenerlas claras. La norma no regula el mecanismo de autoexclusión ni prevé un registro, la publicidad federal de apuestas no aparece regulada en los artículos leídos del Reglamento, y los reportes sobre límites de horarios de emisión —después de las 22:30 o entre las 06:00 y las 22:00— describen iniciativas, no ley. Las propuestas para limitar influencers y deportistas, prohibir anuncios en transmisiones deportivas y vetar los bonos de bienvenida tampoco son ley. Quien vea una campaña agresiva no está viendo una infracción: está viendo el terreno que la norma no ha pisado.

Calendario: las carreras del programa y las pistas que se pueden seguir

El calendario de carreras es donde la página se queda corta por una razón concreta: la cobertura de carreras que ofrecen las casas con permiso se describe en esta página tal como la describen los hechos disponibles, y esos hechos hablan de futbol, basquetbol, tenis, MMA, esports, NFL y MLB. La Copa Mundial de la FIFA 2026 ya se jugó, entre junio y julio de 2026, y se escribe en pasado. Un aficionado que busca qué hipódromo mexicano cubre cada casa, con qué frecuencia y con qué mercados, va a tener que abrir el programa de la casa y leerlo él mismo.

Vale la pena entender por qué el hueco existe, porque no es un descuido de las casas. El sistema parimutuo vive en el hipódromo, el galgódromo y el frontón, que son los establecimientos que el Reglamento nombra con “cruce de apuestas”. La apuesta remota de una casa es un permiso complementario, un añadido al permiso del recinto, no una pista propia. Cuando una casa abre mercados de carreras lo hace como abre mercados de tenis: con su propio momio y su propia contraparte. Las dos cosas caben bajo la misma ley y ninguna de las dos es la otra.

En la pista, el programa se lee con criterios que el apostador casual ignora y que valen más que cualquier pronóstico. La distancia primero, porque de 400 metros a 6,4 kilómetros hay deportes distintos dentro del mismo deporte. La condición después: hándicap o condiciones, porque el peso asignado es información sobre la intención del organizador. El tipo de prueba al final, llana u obstáculos, porque en National Hunt la carrera se puede perder en un salto y no en una recta.

Para quien sigue las carreras desde fuera del recinto, la diferencia entre seguir el programa oficial de un hipódromo y seguir la pestaña de una casa no es de gusto. El programa oficial explica pesos, condiciones y distancias —las variables que definen la carrera—, mientras la casa traduce todo eso a un momio y a una cuota de mercado. Leer el primero antes de mirar el segundo es la única forma de saber si el precio que ofrece la casa tiene sentido o si simplemente está siguiendo al favorito con retraso.

Impuestos: qué se retiene del premio y quién lo hace

El jugador no paga un impuesto al apostar: paga un impuesto cuando cobra, y quien lo retiene es la casa. La Ley del Impuesto sobre la Renta, artículos 137 y 138, trata como ingreso los premios de loterías, rifas, sorteos, juegos con apuestas y concursos legalmente autorizados. El pagador retiene el 1 % cuando la entidad estatal no grava el premio o su gravamen no pasa del 6 %, y el 21 % cuando un impuesto estatal supera ese 6 %.

La Ciudad de México tiene un impuesto estatal del 6 % sobre los premios, con lo que el total se acerca al 7 %, según un reporte secundario. Aquí conviene leer con precisión, porque es fácil confundir dos cargas distintas: el 50 % del IEPS lo paga el operador, no el apostador, y se aplica sobre la actividad. Ese impuesto al juego con apuestas y sorteos que requieren permiso bajo la ley federal está en el artículo 2, fracción II, inciso B) de la Ley del IEPS, se reformó en el Diario Oficial del 7 de noviembre de 2025 y está en vigor desde el 1 de enero de 2026, cuando era del 30 % antes. El mismo inciso alcanza los juegos en línea de residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que deben cumplir las obligaciones de la ley, con bloqueo temporal del servicio digital por incumplimiento grave.

El detalle que casi nadie lee dice que la base no está establecida. El texto legal habla solo del “valor de la actividad”, la prensa dice “monto total apostado”, y por eso esta página no escribe “50 % de lo apostado” ni “50 % del ingreso bruto”. La diferencia entre una lectura y otra es enorme y el texto no la resuelve.

Para el premio individual el trámite tiene tres puertas que el ganador debe conocer. La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración correspondiente cuando está obligada; si no, el ingreso se acumula y la retención se acredita. Los premios superiores a 600 mil pesos en el año deben reportarse en la declaración anual, según un reporte secundario. Y la casa entrega un CFDI de retenciones por los premios gravados. Sobre premios cobrados en sitios sin permiso, el artículo 137 habla de premios autorizados legalmente y el tratamiento de un premio que no lo está no está establecido; ante una situación así, la respuesta honesta es consultar a un contador o asesor fiscal.

Los impuestos estatales varían y la diferencia entre entidades no es cosmética: la Ciudad de México grava las apuestas y Nuevo León grava los montos apostados. Un mismo premio puede acabar con una retención distinta según dónde se haya generado, y eso es una razón práctica para mirar el lugar de emisión del permiso antes de suponer que la factura fiscal será la misma en todo el país.

Criterios: qué distingue una casa con permiso de una que opera sin él

La comparación honesta se hace en dos columnas, y la primera no se ve en ningún banner. Una marca con permiso trae tres cosas que una marca sin permiso no trae: un domicilio legal en México por el que responder, un permiso de la Secretaría con su número y su permisionario, y controles de verificación de identidad y de reporte de operaciones ante la Unidad de Inteligencia Financiera y el Servicio de Administración Tributaria. Además, emite CFDI de retenciones por premios gravados, que es el documento que el ganador necesita para ordenar su declaración.

La segunda columna se decide en el pie de página antes que en los momios. Un permiso que se publica con número, titular y fuente verificable es mejor señal que una lista de deportes larga. Un pie de página con la licencia de otro país y sin el permiso mexicano está diciendo que la casa responde primero a un régimen que no es el del lector.

Después viene el dinero. Los métodos que aparecen en las listas de las casas —tarjetas, transferencia bancaria SPEI, vouchers en efectivo en tiendas como OXXO, monederos electrónicos— son lo que cada marca dice de sí misma. Todas las casas con permiso, por regla general, retiran a una cuenta a nombre del jugador. La criptomoneda en marcas con permiso no está establecida, y esta página no afirma que exista ni que no exista.

Hay una comparación que sí se puede hacer con datos y no con simpatías, y es la de la protección al cliente. Ninguno de los dos mundos ofrece un registro nacional de autoexclusión, porque no existe. La marca con permiso ofrece, en cambio, un lugar donde reclamar: un permisionario identificable y una autoridad que sanciona. La marca sin permiso no ofrece ni eso. Y las cuentas de un operador bloqueado se pueden congelar, como ocurrió con los casos de noviembre de 2025.

El estado inestable: bloqueos, amparos y por qué se escribe con fecha

La situación de los bloqueos es la parte de esta página que envejece más rápido, y por eso va con fecha y no como estado actual. El 11 y 12 de noviembre de 2025 la Unidad de Inteligencia Financiera identificó 13 casinos y congeló cuentas, y bet365 y Betano, de Ganador Azteca, quedaron deshabilitadas. En diciembre de 2025 un Tribunal Colegiado les permitió solo publicar contenido informativo lícito sin relación con apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, pero el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea, entre ellos betano.mx y bet365.mx. El 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la Secretaría contra bet365 y Betano, según una sola fuente.

Esa cronología no se puede resumir como “abierto” o “cerrado”, y quien la lea como una recomendación se equivoca de página. Lo que enseña es algo más útil: la continuidad de una marca en México no depende solo de su permiso, sino de litigios que se mueven cada pocos meses, y un saldo en un operador bloqueado puede quedar atrapado mientras eso se decide. La lección para el apostador es de cartera: no dejar en una cuenta de apuestas dinero que se necesite la semana siguiente.

Clasificación: nueve casas con permiso y para quién tiene sentido cada una

Antes de las fichas conviene dejar claro qué son y qué no son. No hay orden de mejor a peor ni recomendación de ninguna clase. Son nueve marcas que operan en México bajo un permiso de la Secretaría de Gobernación en manos de un permisionario con local físico, ordenadas según el conjunto revisado, y cada una se describe por lo que su propia ficha, su propio pie de página o la compilación que publica su número dicen. Una marca que no aparece aquí no está por eso sin permiso. La oferta se describe tal como cada marca la cuenta.

Strendus, el de la documentación más larga y el titular menos claro. Strendus llega con tres números de permiso —DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021— según un portal comparador, y con dos titulares posibles según la compilación que se lea: Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads. Es la única de las nueve cuyo expediente incluye tres permisos, lo cual suele indicar una operación con varias etapas o varios giros, y también la más difícil de leer: cuando dos compilaciones no se ponen de acuerdo sobre quién es el permisionario, el lector solo puede confirmarlo en el pie de página de la marca misma. Sobre su oferta de deportes esta página no tiene ficha propia que citar, así que no la juzga por catálogo. Su valor en la comparación es otro: es la que mejor ilustra que el permiso es un acto temporal atado a una persona moral concreta, y que ese nombre importa más que el logotipo.

Betway, el permiso corto que apunta a un frontón. Un número limpio, el 4184, según un portal comparador, y un titular con historia: Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. Ese detalle dice más de lo que parece. El permiso llega desde el mundo del frontón, uno de los tres recintos que el Reglamento nombra con “cruce de apuestas” junto al hipódromo y el galgódromo. Es decir, la marca se apoya en un titular cuya actividad autorizada es justamente la de un espectáculo en vivo con apuestas, lo que encaja mejor con el tema de esta página que un permiso nacido de una sala de sorteos. No hay ficha propia citada sobre su oferta. Para un lector que quiera ver la cadena completa —permiso, permisionario, marca—, esta ficha se lee en una sola línea, y eso ya es una ventaja.

Betcris, el único que publica su propio número y una licencia extranjera al lado. El pie de página del sitio sostiene el permiso DGAJS/SCEVF/P-06/2005-TER a nombre de Producciones Móviles, S.A. de C.V., que opera junto con Paradise Riviera Gaming, S.A. de C.V. según el oficio DGJS/405/2018, y añade que la empresa del sitio es TV Global Enterprises Ltd., con licencia de la Autoridad de Juegos de Malta MGA/B2C/300/2008 vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026. Es la documentación más completa de las nueve y también la más incómoda de leer, porque la tabla de la compilación no coincide con el pie de página y aquí no se imprime un número que las fuentes contradicen. La licencia maltesa tiene fecha de caducidad conocida y no sustituye al permiso mexicano: son dos regímenes, y el lector mexicano vive bajo el segundo. Para quien valora ver el permiso donde debe estar, aquí está.

Novibet, el permiso con titular de frontera. DGJS/DCRCA/1121/2020, según un portal comparador, a nombre de Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. El nombre social apunta a una operación con base en la frontera norte, el tipo de permisionario que creció con el flujo transfronterizo y que hoy sostiene marcas digitales. Sin ficha propia citada sobre su catálogo, esta ficha se queda en el papel: permiso con número, titular identificable y ninguna confirmación oficial. No es poco, pero tampoco es una razón para elegirla frente a otra. Un lector que ya tenga cuenta en alguna de estas marcas y esté pensando en moverse encontrará aquí el mismo nivel de verificación que en el resto.

Codere, la que más dice de sí misma en su propia ficha. Aquí la documentación del permiso viene de una compilación —DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según un portal comparador, con Libros Foráneos S.A. de C.V. como titular—, pero la ficha de la app es la más explícita del grupo: permiso de la SEGOB, uso limitado a mayores de 18 años, avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta, más de 30 deportes con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. Es la única de las nueve que menciona en su propia descripción las políticas de cierre de cuenta, un detalle nada comercial y por eso mismo más creíble. El catálogo de más de 30 deportes es amplio en abstracto y no garantiza carreras: lo que el lector debe buscar es la pestaña concreta de hípica dentro de ese catálogo.

Caliente, el permiso en el sitio equivocado. DGG/SP/404/97 aparece en el pie de página del propio sitio, con Tecnología de Entretenimiento Caliplay (Grupo Caliente) como titular, y esa ubicación es exactamente donde un lector debería poder encontrar el número de cualquier casa. Su ficha de app añade transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, y la restricción a mayores de 18 años; el pie de página insiste en que las apuestas están prohibidas para menores de edad y enlaza una sección de juego responsable. Es la marca con la huella documental más pública de la lista. También es la que más promete en la app: eventos virtuales y promociones sin cifra son palabras que un apostador con experiencia lee con la ceja levantada, porque el valor de una promoción se mide en el rollover, no en el banner.

Playdoit, la que cubre el catálogo más largo sin hablar de caballos. El permiso es DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según un portal comparador, con Eventos Festivos de México como titular, y la ficha de la app enumera futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost” para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas. La lista es de las más anchas del grupo y no incluye una sola mención al deporte ecuestre. El retiro anticipado —el cash out, en la jerga de la calle— es la función más útil de todas para quien apuesta en vivo, porque permite cerrar antes de que la carrera termine. La atención continua es el único canal práctico para pedir un límite o una autoexclusión interna, y eso la vuelve relevante en la parte de salvaguardas aunque su ficha no lo diga con esas palabras.

Pickwin, el expediente que se contradice a sí mismo. Aquí está el caso más claro de por qué esta página no imprime números de permiso como confirmación oficial. Una compilación da DGJS/DCRCA/1584/2019 y otra devuelve DGAJS/SCEVF/P-06/2005-TER, que es precisamente el número que el pie de página de Betcris muestra para Producciones Móviles. El titular nombrado es Producciones Móviles S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora. Cuando dos marcas distintas comparten un mismo número en las compilaciones, la conclusión razonable no es que compartan permiso, sino que una de las dos listas está mal copiada. Sin ficha propia citada sobre su catálogo, la ficha se queda en esa advertencia, y la advertencia vale: el apostador que verifique en el pie de página de Pickwin antes de depositar hará más de lo que hizo la propia compilación.

1xBet, la app a nombre de otra empresa. El permiso declarado es DGJS/0002/2020, según un portal comparador, con Entretenimientos Naturales como titular; esa misma fuente no pudo confirmar el dominio ni la lista oficial, y la App Store lista la app a nombre de 1XCorp N.V., una empresa distinta del titular nombrado. Es la discrepancia más grande del conjunto, y no es un detalle administrativo: significa que el usuario que descarga la aplicación contrata con una sociedad y el permiso pertenece a otra. La ficha de la app ofrece apuestas en vivo, transmisión en vivo, estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad. Para un lector que ordena su decisión por la claridad del permiso, esta ficha va al final de su lista; para quien prioriza catálogo en vivo y promociones recurrentes, la marca tiene qué ofrecer, y la diferencia entre las dos lecturas es exactamente lo que la tabla deja ver.

Al cerrar el grupo aparece el patrón que ninguna ficha individual muestra: cuatro marcas con ficha propia —Betcris, Codere, Caliente, Playdoit y, con matices, 1xBet— y cuatro que solo se sostienen sobre una compilación. La verificación que un lector puede hacer no depende del número, sino del lugar donde lo encuentra. Un permiso en el pie de página de la casa es una declaración de la casa; un permiso en una lista de terceros es una transcripción, y las transcripciones se contradicen, como ya se vio dos veces en esta misma tabla.

Preguntas frecuentes sobre apuestas de carreras de caballos en México

¿En qué deportes y eventos se puede apostar en las casas con permiso?

Depende de cada marca y de lo que declare. Las fichas consultadas describen futbol, basquetbol, tenis, MMA, esports, NFL, MLB y ligas europeas, con apuestas en vivo y transmisión. El Reglamento no regula por separado las apuestas en vivo, los deportes virtuales ni los esports, así que esa oferta es lo que la casa dice de sí misma, sin reglas propias.

¿Cómo sé si una casa de apuestas opera con permiso de la Secretaría de Gobernación?

Busca el pie de página. Ahí debe aparecer el permiso con su número y el permisionario titular, como Caliente o Betcris lo publican. La lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos no ha podido abrirse, y las compilaciones de terceros se contradicen entre sí en varios números, así que el pie de la propia casa es lo primero que un lector puede comprobar.

¿Cómo se calcula lo que paga una apuesta con la cantidad apostada y el momio?

Con el momio decimal. El retorno de una apuesta ganadora es la cantidad apostada multiplicada por el momio, y la ganancia neta es la cantidad por el momio menos uno. Mil pesos a momio 2,00 devuelven 2.000 pesos, y la ganancia son 1.000. En una combinada se multiplican los momios de cada selección y el resultado es el momio total del boleto.

¿Cómo se nota el margen de la casa en los momios?

Se nota sumando los inversos de todos los momios de un mismo mercado. En un mercado ilustrativo a dos resultados, ambos a 1,90, cada lado implica alrededor de 52,6 % y la suma pasa del 100 %: la casa devuelve en torno al 95 % de lo apostado y retiene cerca del 5 %. Ninguna casa publica ese margen en sus mercados de carreras.

¿Se pagan impuestos por los premios de las apuestas en México y quién los retiene?

La casa retiene. Bajo los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR retiene el 1 % si el estado no grava el premio o su impuesto no pasa del 6 %, y el 21 % si lo supera; en la Ciudad de México el impuesto estatal del 6 % deja el total cerca del 7 %. La casa entrega un CFDI de retenciones por los premios gravados.

¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?

Con las herramientas internas de la propia casa, porque no existe un registro nacional de autoexclusión ni un límite legal de depósito. Cada marca ofrece en su aplicación pausas, topes de depósito y autoexclusión interna, y la atención telefónica continua que anuncia Playdoit es uno de los canales para pedirlos. El límite se pone antes del primer depósito.

Content created by the «apuestaslaligamx» team