Over y under apuestas en México: la línea que decide todo antes de que ruede el balón

Updated noviembre 2026
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Un boleto de apuesta con varias selecciones marcadas con bolígrafo sobre un mostrador de madera

Casi nadie que apuesta un más/menos mira la línea igual que mira el partido. Y sin embargo el número que publica la casa —2,5 goles, 219,5 puntos, 8,5 carreras— ya trae dentro el pago de la casa, mucho antes de que se juegue el primer minuto. En el Super Bowl XXXIX la mayoría de los casinos de Las Vegas fijó el total en 46,0; la suma de puntos fue 45 y ganó el menos. Un acierto por un punto entero. No hay análisis que salve eso, y el mercado tampoco está diseñado para que lo haya.

En el Super Bowl XXXIX, la mayoría de los casinos de Las Vegas fijó el total en 46.0.

Datos vigentes al noviembre 5, 2026. Las condiciones de permiso, los momios y los requisitos de cada oferta se revisaron contra los términos y fichas que publican las propias casas, las fuentes que recogen sus permisos de juego y sorteos y las resoluciones judiciales que ordenaron —y suspendieron— el bloqueo de bet365.mx y Betano.

Cómo se ordena esta comparación de over y under

Nueve plataformas aparecen aquí porque sus fuentes las presentan con permiso de la Secretaría de Gobernación. No son todo el mercado mexicano: cualquiera que haya seguido el sector un par de años sabe que hay marcas con permiso que ningún medio reseña, y que la Dirección General de Juegos y Sorteos ha publicado listados que el público no logra abrir con facilidad. La ausencia de una casa de esta lista no dice que esa casa no tenga permiso. Dice que su oferta no alcanza la profundidad de datos que exige una reseña con números detrás.

Un balón de fútbol sobre un boleto de apuesta blanco en una mesa de madera a la luz del día
La ficha de la app de Codere México dice que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta.

El criterio no fue “quién paga más”, sino cuánto se queda la casa al cobrar. Un bono de bienvenida de esas cantidades que se anuncian en letras grandes puede valer menos que un mercado con medio punto de margen a favor del apostador en la línea de un partido, y para eso se necesitan datos concretos: qué deportes cubre la app, si trae retiro anticipado, si permite armar una combinada con selecciones del mismo partido, qué exige el rollover antes de dejar retirar.

Los datos por los que las nueve se comparan vienen primero. Después el terreno de juego legal, las salvaguardas de juego responsable, la mecánica de un más/menos y el costo del momio. Cerrar la lectura por esa ruta no es capricho: en México el permiso determina a quién le reclamas cuando algo sale mal, y esa pregunta pesa más que una décima de momio.

Las nueve plataformas y su oferta a la vista

Casa de apuestas Permiso de la SEGOB tal como lo declara su fuente Lo que su propio listado dice sobre el más/menos y el resto de su oferta
Novibet Permiso DGJS/DCRCA/1121/2020, según la fuente citada; titular citado: Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V.; sin confirmación oficial El listado de la marca se limita a su oferta de apuestas deportivas; no detalla mercados de total
Codere Permisos DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según la fuente citada; titular citado: Libros Foráneos S.A. de C.V. (Codere México); sin confirmación oficial Más de 30 deportes en la app, estadísticas en vivo, creador de apuestas y momios mejorados
Caliente Permiso DGG/SP/404/97, mostrado en el pie de su propio sitio; operadora: Tecnología en Entretenimiento Caliplay; sin confirmación oficial del listado Transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, eventos virtuales; sitúa su permiso como autorización de la Secretaría de Gobernación
1xBet Permiso DGJS/0002/2020, según la fuente citada; titular citado: Entretenimientos Naturales; la ficha de la app aparece a nombre de otra empresa; sin confirmación oficial El listado de la marca no detalla mercados; su dominio y su número no pudieron cotejarse con el listado oficial
Strendus Permisos DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según la fuente citada; titulares citados: Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads, según la compilación; sin confirmación oficial El listado de la marca no desglosa mercados de total
Playdoit Permiso DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según la fuente citada; titular citado: Eventos Festivos de México; sin confirmación oficial El listado de la marca no desglosa mercados de total
Betway Permiso 4184, según la fuente citada; titular citado: Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V.; sin confirmación oficial Más de 2,000 eventos por semana, momios mejorados “Super” y “Ultra” y el creador “Crea Tu Apuesta”
Betcris Permiso de la SEGOB de su permisionario, sin número publicado: el número del pie de su propio sitio y el de la tabla del titular difieren; titular citado: Producciones Móviles Parlay del mismo juego, retiro anticipado, apuestas a jugadores, retiros rápidos, métodos de pago locales y atención en español
Pickwin Permiso de su permisionario, sin número publicado: las fuentes se contradicen entre sí; titular citado: Producciones Móviles S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora El listado de la marca no desglosa mercados de total

Lo que salta a la vista en esa tabla no es un número, es un hueco. Cuatro permisos llevan fuente de compilación y ninguno lleva sello oficial, porque el listado de la Dirección General de Juegos y Sorteos que debería zanjarlo no se deja abrir. Eso no convierte a estas casas en clandestinas. Las convierte en casas cuyo papel hay que leer antes de depositar, no después.

Un documento con sello rojo sobre un escritorio de madera junto a un bolígrafo
Betano está bloqueada desde noviembre de 2025 (congelamiento de cuentas de la UIF).

Y sobre el más/menos concretamente, la tabla dice poco. La razón es de fondo: casi ninguna ficha de tienda enumera sus mercados. La lista de una app habla de deportes, creadores de apuestas y retiros; el abanico de totales vive en el programa de apuestas del propio sitio, que es donde un lector curioso debe ir a mirar antes de abrir cuenta. La línea de 2,5 goles no siempre está disponible en la novena marca de la lista.

Para las cuentas de este artículo basta un dato del propio Betway: más de 2,000 eventos por semana.

El permiso mexicano: qué protege de verdad y qué no

El marco es viejo y no menciona internet. La Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947, prohíbe los juegos con apuesta y las apuestas en todo el territorio, y solo exceptúa lo que autoriza expresamente: es la SEGOB la que otorga los permisos e inspecciona (artículo 7), la que puede clausurar locales no autorizados (artículo 8), y ninguna casa puede instalarse cerca de escuelas o centros de trabajo (artículo 9), con la cooperación de estados y municipios (artículo 10). El Reglamento reformado el 16 de noviembre de 2023 aprieta la lógica: el artículo 1 extiende la autorización, el control y la inspección a los juegos con apuesta y a los sorteos excepto los de la Lotería Nacional, con jurisdicción federal; el artículo 2 prohíbe todo lo que no esté expresamente previsto; el artículo 3 define el permiso como acto administrativo temporal otorgado a un permisionario.

Ahí está la palabra que importa y que se usa mal en media internet mexicana: permiso, no licencia. Y una consecuencia que casi nunca se escribe con claridad: ninguna norma nombra la apuesta en línea. La práctica reportada es que un sitio digital no puede tener un permiso digital propio, sino que va amarrado al permisionario que ya tiene autorización para un local o para carreras. Los tipos de permiso que tocan la apuesta son los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos, previstos en el artículo 28 del Reglamento; quien ya tiene permiso de hipódromo, galgódromo o frontón puede pedir permisos complementarios para apuesta remota. Los permisos no se transfieren (artículo 31), y el operador de apuestas remotas debe presentar cuentas trimestrales y anuales auditadas, seguros, reportes de operaciones sospechosas de lavado y una garantía (artículo 29). Un permisionario puede operar varias marcas, y de hecho lo hace.

El permiso que aparece en la ficha, y el número que casi nadie puede verificar

Los números de permiso de la tabla anterior existen, pero llegan por dos caminos que ningún lector puede cerrar: el pie de página del propio sitio o una compilación de casas de apuestas que cita un listado oficial. Nada de eso es una constancia. La Dirección General de Juegos y Sorteos debía publicar la lista de sitios autorizados y, a mediados de 2026 —entre mayo y julio, según los reportes de prensa—, el Congreso pidió que ese registro fuera público y abierto. Los conteos de sitios chocan de frente: 136 en un reporte, entre 30 y 35 operadores digitales con dominio .mx en otro. Con esas cifras en la mesa, esta página no transcribe ninguno de los dos como verdad.

La consecuencia práctica es incómoda y conviene decirla sin adornos. Si un lector quiere comprobar por su cuenta que una marca opera con permiso, el camino no es el pie de página —ese lo escribe la casa sobre sí misma— sino la solicitud al registro de la Dirección General de Juegos y Sorteos, o la revisión de que el permisionario nombrado existe y tiene permiso vigente. Es una tarde de trámites, no un clic. Nadie lo hace. Pero saber que el camino existe cambia cómo se lee la palabra “autorizado” en un banner.

Bloqueos, amparos y un estado que cambia de mes en mes

Un permiso no inmuniza contra el apagón. Entre el 11 y el 12 de noviembre de 2025, la Unidad de Inteligencia Financiera identificó 13 casinos y congeló cuentas, y bet365.mx y Betano (Ganador Azteca, Grupo Salinas) quedaron deshabilitadas; en diciembre de 2025 un tribunal colegiado les permitió únicamente publicar contenido informativo ajeno a la apuesta. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, y el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea, entre ellos betano.mx y bet365.mx. El 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la SEGOB contra ambas, según una sola fuente.

Por eso el estado se escribe siempre con fecha y nunca con veredicto. Un saldo en una casa bloqueada puede quedar congelado —le pasó a usuarios reales en esos meses— y ninguna tabla de momios ayuda cuando la pantalla de retiro no responde. Un lector que tenga saldo en una plataforma con problemas de bloqueo no necesita un pronóstico; necesita una fecha y un abogado.

Lo que se puede apostar, y lo que la ley no alcanza a decir

La apuesta deportiva es posible únicamente a través del permiso de la SEGOB de un permisionario. La apuesta en vivo, los deportes virtuales, los esports y los tipos de apuesta no tienen una regla propia en los artículos del Reglamento revisados. Las apuestas mutuas y las carreras de caballos sí tienen regulación específica en hipódromos, galgódromos y frontones, con “cruce de apuestas”, y los menores nunca pueden participar (artículo 5). De un mercado de intercambio no hay disposición alguna, y esta página no afirma que exista uno mexicano. La Lotería Nacional queda fuera del Reglamento (artículo 1).

La reforma que iba a ordenar todo esto sigue en el cajón. La SEGOB terminó un anteproyecto para reemplazar la ley de 1947 —reportado el 13 de octubre de 2026— y lo envió al Gabinete de Seguridad; no se ha presentado y no es ley. Una iniciativa para derogar la ley crearía un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos con edad mínima de 21 años y autoexclusión, y es solo una propuesta. Nada de eso cambia una línea hoy, y el lector que planee apostar este fin de semana debería tratarlo como ruido de fondo.

Juego responsable: qué tiene México y qué sigue sin existir

La protección al jugador mexicano se sostiene en dos pilares: una prohibición de menores que ninguna norma convierte en número, y herramientas que cada casa lista por decisión propia.

El Reglamento, en su artículo 5, veta a los menores en las áreas de apuesta de los establecimientos y en el “cruce de apuestas”, pero no fija edad. Las marcas sí la fijan: la ficha de la app de Codere México dice que limita el uso a mayores de 18 años y que incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta; el pie de caliente.mx indica que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable; la ficha de Caliente Deportes repite el 18+ en su propia descripción. Que el número venga del operador y no del estatuto es una diferencia que importa solo si un día alguien discute una sanción.

Verificación, avisos y datos que van a la UIF

Las casas verifican identidad —lo que en el sector se llama KYC— y reportan las operaciones relevantes a la Unidad de Inteligencia Financiera y al Servicio de Administración Tributaria, porque la actividad de juegos con apuesta está catalogada como vulnerable frente al lavado de dinero. Los documentos exactos que hay que entregar no están fijados en la ley. Las vías de pago que los listados y los pies de página de las propias marcas nombran tampoco vienen de una norma: tarjetas, transferencia SPEI, comprobantes en efectivo en tiendas como OXXO y monederos electrónicos son lo que cada casa dice de sí misma. Los retiros van a una cuenta a nombre del jugador, y la casa emite el CFDI de retenciones cuando el premio causa impuesto. Criptomonedas en marcas con permiso: sin establecer.

No existe un registro nacional de autoexclusión. Cero. La autoexclusión disponibles es voluntaria y vive dentro de cada plataforma: pausas, límites de depósito, cierre de cuenta. Esa es la herramienta real de un apostador que quiere frenar, y es más débil que en los mercados que sí tienen registro central, porque una autoexclusión en una casa no bloquea la siguiente. Tampoco se encontró un límite legal de depósito o de pérdida, ni figura alguna de cuenta temporal. La publicidad, según un reporte secundario, muestra la clave del permiso y advertencias de juego responsable, pero ningún artículo federal de publicidad apareció en los textos revisados: los topes de horario que circulan —después de las 22:30, o entre las 06:00 y las 22:00— describen iniciativas, no ley, y las propuestas para limitar influencers, prohibir anuncios en transmisiones deportivas o eliminar los bonos de bienvenida no son norma vigente.

Impuestos: quién retiene el premio y con qué porcentaje

Sin asesoría fiscal, la mecánica general es esta. Para el operador, el IEPS del artículo 2, fracción II, inciso B) de la Ley del IEPS es de 50 % sobre los juegos con apuestas y sorteos que requieren permiso conforme a la Ley Federal de Juegos y Sorteos, reformado en el Diario Oficial de la Federación del 7 de noviembre de 2025 y vigente desde el 1 de enero de 2026, cuando antes era de 30 %. El mismo inciso alcanza los juegos en línea de residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que deben cumplir las obligaciones de la ley, con bloqueo temporal del servicio digital en caso de incumplimiento grave (artículos 18-H BIS a 18-H QUINTUS de la Ley del IVA). La base no está establecida: el texto dice “valor de la actividad”, la prensa dice “monto total apostado”, y esta página no escribe “50 % de lo apostado” ni “de los ingresos brutos”. Los impuestos estatales varían: la Ciudad de México grava la apuesta, Nuevo León grava los montos apostados.

Para el jugador, el artículo 137 de la Ley del ISR hace del premio de loterías, sorteos y juegos con apuesta autorizados legalmente un ingreso. Quien paga retiene 1 % si el estado no grava el premio o su impuesto no rebasa 6 %, y 21 % si un impuesto estatal supera ese 6 %. La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración cuando está obligada; si no, el ingreso se acumula y la retención se acredita. La Ciudad de México cobra 6 % estatal sobre los premios, lo que suma alrededor de 7 % en total, según un reporte secundario, y los premios por encima de 600,000 pesos al año deben reportarse en la declaración anual. Los premios de sitios sin permiso quedan en un terreno que el artículo 137 no resuelve: habla de premios “autorizados legalmente”, y quien tenga ese caso debería consultar a un contador.

Más/menos: el mercado que se apuesta contra un número, no contra un rival

Una apuesta más/menos —over/under, O/U, o simplemente “total”— es aquella en la que la casa fija una cifra para una estadística del juego y el apostador elige si el resultado real será mayor (más, over) o menor (menos, under). Nada más. No hay favorito, no hay empate posible entre dos equipos, no hay alineación que rompa el partido: hay un número contra el que se juega durante 90 minutos o 48.

La estadística más común es la suma de puntos o goles de ambos equipos, aunque la misma estructura sirve para tarjetas, saques de esquina, juegos ganados o yardas. Y hay un detalle que la mayoría de los novatos descubre perdiendo: si el resultado final coincide exactamente con la línea, la apuesta es un empate —push— y se devuelven todas las cantidades apostadas. Ni gana ni pierde nadie. Por eso las líneas de fútbol americano y de básquetbol llevan medio punto (“46,0” frente a “45,5”): el medio punto existe para que el push no ocurra y la casa no tenga que devolver nada.

Qué quiere decir under, y qué quiere decir over, en la práctica

El under en apuestas es la selección del “menos”: el apostador gana si la suma final queda por debajo de la línea. Preguntar qué es un under 2,5 en apuestas tiene una respuesta corta: elegiste que habrá dos goles o menos en el partido, y el 2,5 existe precisamente para que un partido de exactamente dos goles no genere empate. El under 1,5 pide un partido de uno o ningún gol —habitual en ligas defensivas— y el under 0,5 un partido sin goles, que es una apuesta de nicho con momio alto y probabilidad baja. Del otro lado, el over 1,5 espera dos goles o más, el over 2,5 tres o más, y el over 3,5 cuatro o más.

La escalera importa más de lo que parece. Un apostador que ve “under 3,5” a momio corto y lo compara con “over 2,5” a momio largo está mirando dos mercados distintos con dos precios que la casa calculó por separado, y la diferencia entre ambos no es un descuento: es la distancia entre dos escenarios. Cambiar de línea cambia la probabilidad, y cambiar de probabilidad cambia el pago. No existe la línea “más fácil”.

Cómo se acomoda la línea y por qué se mueve

La casa fija inicialmente una cifra y la ajusta conforme entra dinero. Si el público carga el over, la línea sube o el momio del over se acorta; si carga el under, lo contrario. Ese movimiento es información, no opinión: significa que el precio que un lector ve al abrir la app a las once de la mañana puede no ser el que vea a las siete de la tarde. Para el más/menos hay una consecuencia práctica que rara vez se dice: en un partido con viento, lluvia o un equipo que juega a no perder, la línea puede bajar medio punto entero antes del silbatazo.

Los mercados de total también existen en vivo, y ahí es donde la aritmética se vuelve exigente. Con el partido en curso, la casa recalcula el total que falta y publica una línea nueva —“más de 1,5 goles” cuando ya van dos— y el momio se mueve segundo a segundo. La apuesta en vivo no necesita una regla propia en el Reglamento, y no la tiene; lo que sí necesita es que el jugador entienda que el número ya no describe el partido, sino lo que queda de él.

Qué se lleva la casa en cada línea

Aquí está el corazón del asunto y por lo que esta página existe. El premio de una apuesta es la cantidad apostada multiplicada por el momio fijado cuando se colocó la apuesta, y ese premio es completo: sobre él no hay más descuentos que el impuesto que corresponda. Pero el momio no es la probabilidad del suceso. Es la probabilidad del suceso más el margen de la casa, ya incluido.

Un ejemplo con números redondos ilustra el costo. En un mercado de dos resultados con momios de 1,90 y 1,90, la porción que devuelve el mercado es 1 ÷ (1/1,90 + 1/1,90), es decir 1 ÷ 1,05263…, que da 0,95: el 95 % de todo lo apostado regresa a los apostadores y el 5 % se lo queda la casa en promedio. Ese 5 % es un margen de libro equilibrado, pero el número exacto depende del libro. Con un par 2,00 / 1,80 la devolución baja al 94,7 % y el margen ronda el 5,3 %; con un par 1,95 / 1,95 sube al 97,5 % y el margen se queda cerca del 2,5 %. Por eso la respuesta honesta es una banda: en un mercado de dos resultados de momios parecidos, la casa retiene más o menos entre 2,5 % y 5 % de todo lo apostado, y cualquier línea de un solo número debería leerse con desconfianza. El cálculo supone que los dos momios pertenecen al mismo mercado y que la apuesta se resuelve sin push.

Ese margen no se ve en ningún recibo. Se ve en la devolución que un apostador no recibe, repartida en cientos de apuestas, y es la razón por la que apostar los mismos momios equilibrados una y otra vez pierde dinero aunque el porcentaje de acierto sea del 50 %. El modelo es un promedio sobre muchas apuestas bajo los supuestos dichos; no promete nada sobre una apuesta concreta.

El costo real de perseguir un bono

Los bonos de bienvenida viven del mismo principio, sólo que al revés: la casa entrega algo hoy y lo cobra mañana por la vía de requisitos de apuesta. Caliente anuncia en el encabezado de su sitio 1,000 pesos sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta 7,000 pesos, sin aclarar si ambas ofertas valen únicamente para apuestas deportivas. Sobre el bono sin depósito de 1,000 pesos, reseñas de casas de apuestas señalan un rollover de 10 veces; el plazo, los momios mínimos y el rollover del bono de primer depósito cambian de una reseña a otra, y por eso ningún dato de esa segunda oferta se transcribe aquí.

Un rollover de 10 veces sobre 1,000 pesos exige 10,000 pesos en apuestas antes de que el saldo sea retirable. A 100 pesos por apuesta son 100 apuestas; a 500 pesos por boleto, veinte. Y aquí aparece el otro cabo suelto: solo cuentan los boletos colocados a partir de un momio mínimo, que el lector tiene que leer en los términos de la promoción que le aparece al reclamarla. Sobre esas 10,000 pesos de volumen, un margen del 5 % en el mercado donde apueste deja un costo esperado de unos 500 pesos, la mitad del bono nominal. El bono sin depósito sigue siendo mejor que un bono con rollover sobre depósito propio, porque el dinero de partida no salió del bolsillo; pero deja de ser “gratis” en cuanto se mira el volumen requerido.

Y ese es el punto que casi nunca se escribe: el valor de una oferta no está en el número grande, sino en cuánto volumen obliga a mover y a qué cuota mínima. Cien apuestas de 100 pesos para liberar mil casi nunca convienen a alguien que apuesta dos veces por semana. Un bono está diseñado para el apostador que ya iba a apostar ese volumen de todos modos; para cualquier otro es un empujón a apostar más de lo que planeaba.

Las nueve plataformas, una por una

Novibet: el expediente más ordenado y una vitrina de apuestas corta

Novibet llega a esta comparación con un permiso DGJS/DCRCA/1121/2020 según la fuente citada, a nombre de Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V., y sin confirmación oficial. Esa es toda la información pública que sostiene su expediente, y es más de lo que muchos competidores muestran en un pie de página.

El problema para el lector que busca más/menos no es el permiso, es el catálogo. Su listado no detalla mercados, no describe un creador de apuestas, no menciona retiro anticipado ni transmisiones. Nada de eso significa que no existan; significa que Novibet no las usa como argumento de venta, y una casa que no presume su producto suele ser una casa cuyo producto no da para presumir. Para totales en un deporte específico —béisbol de la Liga Mexicana del Pacífico, por ejemplo— el camino es abrir el sitio y revisar el programa antes de registrarse.

Un permiso bien identificado no compensa un mostrador vacío. Quien llegue a Novibet por su expediente legal y se quede por el balón tiene que verificar primero si la línea está ahí.

Codere: treinta deportes y la ficha que sí dice algo

Si alguna ficha de tienda intenta vender el producto, es la de Codere México. Su app cubre más de 30 deportes, con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. Para un mercado de más/menos, un catálogo de ese tamaño importa doble: los totales existen en decenas de ligas menores donde las casas de catálogo corto simplemente no publican línea, y el creador de apuestas permite combinar selecciones que la casa no ofrece armadas.

La app añade otra capa que casi ninguna reseña menciona: su ficha declara que limita el uso a mayores de 18 años y que incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. No es glamour, pero es lo que un apostador quiere encontrar cuando decide parar. El permiso —DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según Apuestas-legales.com.mx, a nombre de Libros Foráneos S.A. de C.V.— viene de una compilación y no del propio sitio, lo que deja al lector exactamente donde lo deja el resto de la lista.

Lo que decide la reseña no es el catálogo: es que la app hace visible el botón de salida. Treinta deportes y un cierre de cuenta explicado en la ficha valen más que treinta deportes a secas, sobre todo para quien apuesta más de lo que quisiera.

Caliente: la marca más visible y el bono que hay que leer despacio

Caliente es la casa que cualquier aficionado mexicano reconoce de memoria, y su operación digital tiene nombre y apellido: la operadora del sitio es Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V., y el pie de página presenta el permiso DGG/SP/404/97 como autorización de la Secretaría de Gobernación. Es de los pocos permisos de esta lista que la propia casa muestra, aunque el listado oficial siga sin poder cotejarse.

Su oferta digital es amplia y está declarada: la app Caliente Deportes ofrece transmisión en vivo, creador de apuestas —lo llama “crea tu apuesta”—, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, todo para mayores de 18 años. La transmisión en vivo es la pieza más útil para un apostador de más/menos: ver el ritmo de un partido antes de mover la línea en vivo cambia por completo la decisión.

El precio de la marca está en el encabezado de su propia página: 1,000 pesos sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta 7,000 pesos, sin aclarar si aplican solo a apuestas deportivas. Ahí empieza el problema, porque ese bono sin depósito arrastra, según reseñas de casas de apuestas, un rollover de 10 veces, y sobre el bono de primer depósito las reseñas no se ponen de acuerdo en plazo, momios mínimos ni multiplicador. Dos ofertas anunciadas juntas, una con requisito documentado y otra sin documentar en ningún lado, es exactamente el tipo de letra grande que conviene leer dos veces.

Con 1,000 pesos sin depósito, la marca le habla directo al apostador de presupuesto corto; el rollover de 10 veces le responde que ese regalo trae 10,000 pesos de recorrido. Es un bono grande, no un bono barato, y la diferencia se nota al mes siguiente.

1xBet: presencia masiva y un número que no cierra

1xBet es la entrada más incómoda de esta lista. El permiso DGJS/0002/2020 aparece según Apuestas-legales.com.mx, a nombre de Entretenimientos Naturales, y la propia fuente no pudo confirmar ni el dominio 1xbet.mx ni el listado oficial. Peor: la ficha de la app aparece bajo 1XCorp N.V., una empresa distinta de la titular citada. Entre el nombre en el permiso y el nombre en la tienda de aplicaciones hay una distancia que ninguna casa seria deja abierta, y aquí no queda claro quién responde por el saldo del jugador.

Su listado tampoco detalla mercados, deportes ni herramientas. La marca es conocida por volumen y por cobertura, pero “conocida por” no es dato, y esta página trabaja solo con datos.

El expediente de 1xBet se sostiene mejor en una hoja de cálculo que en una reseña. Quien vaya a depositar ahí porque quiere catálogo debería tener claro a qué persona jurídica le está entregando el dinero, porque la respuesta a esa pregunta hoy no está en la ficha.

Strendus: tres permisos y dos titulares distintos

Pocas casas presentan un expediente tan largo y tan confuso. Strendus carga tres números —DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021— según la fuente citada, y los titulares que citan las compilaciones no coinciden: Atracciones y Emociones Vallarta en una, New Ads en otra. Ninguna confirmación oficial, como en toda la lista.

De su producto, el listado no dice nada sobre mercados, creador de apuestas o retiro anticipado. Un apostador de totales llega a Strendus y no encuentra ni una pista previa.

Tres números de permiso no equivalen a tres veces más protección. Cuando las fuentes no se ponen de acuerdo sobre quién es el titular, el lector tiene dos tareas antes de registrarse: encontrar en el pie del sitio quién opera realmente la plataforma y verificar ese nombre en el trámite de la Dirección General de Juegos y Sorteos.

Playdoit: un permiso antiguo y un escaparate silencioso

Playdoit opera con un permiso DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según la fuente citada, a nombre de Eventos Festivos de México. La clave del permiso es de 2005, lo que en el lenguaje administrativo mexicano suele indicar una autorización que ha sobrevivido varias administraciones; lo que no indica es nada sobre el producto de hoy.

Y eso es todo lo que hay. El listado de la marca no desglosa mercados, no habla de transmisiones ni de herramientas de armado. Para un lector cuya prioridad es el más/menos en torneos regionales o en ligas de béisbol, Playdoit es una incógnita útil solo después de abrir su programa de apuestas.

Un permiso viejo dice muy poco sobre la casa que lo usa. Cumple la formalidad y deja al apostador sin un solo dato para decidir; en una comparación por costo, eso es un empate por abandono.

Betway: dos mil eventos por semana y el producto más visible

Betway es la casa que más datos entrega sobre su propio producto, y esa es la razón por la que encabeza la parte útil de esta lista. Su app anuncia más de 2,000 eventos por semana, los momios mejorados “Super” y “Ultra”, el creador de apuestas “Crea Tu Apuesta” y un club con apuestas gratis semanales. Para quien apuesta totales, 2,000 eventos semanales significan líneas publicadas en ligas donde otras casas cierran el mercado; y un creador de apuestas permite armar combinadas con selecciones de un mismo partido, que es donde el más/menos se vuelve parte de un boleto parlay.

El permiso, 4184 según la fuente citada, con Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. como titular citado, viene de compilación. Ese es el mismo cabo suelto de cuatro marcas de esta tabla y no cambia el veredicto: el producto sí está documentado, el papel no.

Un club de apuestas gratis semanales tiene una consecuencia que nadie anuncia: convierte la promoción en rutina. Retirar apuestas gratis cada semana es más fácil de lo que parece y termina en apuestas colocadas sin partido mirado, que es exactamente lo que la casa espera.

Betcris: el parlay del mismo juego y el retiro anticipado

Betcris apunta a un apostador más técnico, y lo hace con nombres claros: parlay del mismo juego (Same Game Parlay), retiro anticipado, apuestas a jugadores, retiros rápidos, métodos de pago locales y atención en español. La combinación de parlay del mismo juego y retiro anticipado es la más interesante para quien trabaja con totales: el jugador arma dos o tres selecciones del mismo partido —los goles de un equipo, el total del encuentro— y puede cerrar la posición antes del final si el marcador va por donde quería.

Sus métodos de pago locales son la segunda pieza. Sin un sistema de pagos que el jugador mexicano reconozca, un retiro “rápido” es rápido solo de nombre.

El permiso queda fuera de la tabla por una razón concreta: el número que aparece en el pie de su propio sitio y el que da la compilación difieren, y uno de ellos es el que otra fuente asigna a Producciones Móviles. Cuando dos números chocan y uno pertenece a la casa vecina, lo prudente es no publicar ninguno de los dos. Un titular identificado —Producciones Móviles— y un permiso sin número es más honesto que un número que quizá no es suyo.

Pickwin: los dos números que se contradicen

Pickwin cierra la lista con el expediente más contradictorio. Una compilación le da el permiso DGJS/DCRCA/1584/2019 y otra el DGAJS/SCEVF/P-06/2005-TER, y no se trata de un detalle de formato: el número que una de ellas presenta es el que el pie de sitio de Betcris usa para Producciones Móviles. El titular citado es Producciones Móviles S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora. Con dos números incompatibles y un tercero prestado, la página no imprime ninguno.

De su producto, el listado no desglosa mercados de total ni herramientas de armado.

Hay una lectura que no es cinismo: compartir permisionario con otra marca es práctica reportada en México, un permisionario puede operar varias marcas, y eso explicaría el traslape de números sin que nada sea fraudulento. Pero un traslape de números que una fuente copia de otra es exactamente la clase de dato que un apostador no puede verificar por sí mismo. Vale más admitirlo que adornarlo.

Lo que este recorrido deja en el bolsillo

La pregunta que ordena todo lo anterior no es cuál casa tiene el permiso más bonito, sino cuánto cuesta cada peso apostado en cada una de ellas. La respuesta, con los datos de esta página en la mano, tiene tres partes.

Un permiso de la SEGOB compra cosas concretas: un local mexicano detrás de la marca, controles de identidad y de lavado, un CFDI de retenciones cuando el premio causa impuesto, y una autoridad a la que reclamar. No compra un registro nacional de autoexclusión, porque no existe, ni un límite legal de depósito, ni una lista de sitios autorizados que el público pueda abrir hoy. Un lector que se lleva solo una idea de esta página debería ser esta: el permiso protege el marco, no la conducta, y la conducta la administra uno mismo con las herramientas de la propia casa.

Del lado del producto, la única plataforma de la lista que documenta su catálogo con números es Betway —más de 2,000 eventos por semana— seguida de Codere con más de 30 deportes y de Betcris con su parlay del mismo juego y su retiro anticipado. Caliente y Betway traen transmisión en vivo, que para el más/menos vale tanto como un mercado ancho.

Y sobre el margen, la cifra que no hay que olvidar es la banda: entre 2,5 % y 5 % de todo lo apostado se queda la casa en promedio en un mercado de dos resultados de momios parecidos, según ilustra el ejercicio con 1,90 / 1,90. Antes de bienvenida alguna, esa es la cuota que el apostador paga en cada boleto.

Preguntas frecuentes sobre over y under apuestas

¿Cómo compruebo que una casa de apuestas tiene permiso de la Secretaría de Gobernación?

El pie de página y la ficha de la app son lo que la casa declara de sí misma, y eso no es constancia. La Dirección General de Juegos y Sorteos debía publicar los sitios autorizados y el Congreso pidió un registro abierto; mientras eso no sea consultable, el camino es pedir la constancia y verificar que el permisionario nombrado exista.

¿De dónde sale el premio de una apuesta con lo apostado y el momio?

El premio es la cantidad apostada multiplicada por el momio decimal que la casa fijó cuando se colocó la apuesta. Si se apostaron 200 pesos a 1,90, el retorno es 380 pesos; el beneficio neto son 180. En una combinada los momios de las selecciones se multiplican entre sí, y el total solo paga si aciertan todas.

¿Cómo se nota el margen de la casa en los momios?

Se nota al sumar la probabilidad implícita de todos los resultados de un mismo mercado. En un dos resultados a 1,90 y 1,90, la devolución es 1 ÷ (1/1,90 + 1/1,90), que da 95 %: la casa retiene 5 %. Con momios 1,95 y 1,95 la retención baja cerca de 2,5 %.

¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?

No existe un límite legal de depósito o de pérdida en México ni un registro nacional de autoexclusión. Las herramientas son voluntarias y viven dentro de cada cuenta: pausas, límites y cierre de cuenta, como los que la ficha de la app de Codere México menciona entre sus políticas. Una autoexclusión en una casa no bloquea las demás.

¿Se pagan impuestos por los premios de las apuestas en México y quién los retiene?

El premio de juegos con apuesta autorizados legalmente es ingreso para el artículo 137 de la Ley del ISR. Quien paga retiene 1 % si el estado no grava el premio o su impuesto no rebasa 6 %, y 21 % si un impuesto estatal supera ese 6 %. La Ciudad de México cobra 6 % estatal, alrededor de 7 % en total.

¿Qué riesgos tiene apostar en una casa sin permiso en México?

Los reportes sitúan a esas plataformas fuera del marco mexicano: sin local detrás de la marca, sin los controles de identidad y de reporte a la UIF, y sin CFDI de retenciones. Además, un saldo en una casa bloqueada puede quedar congelado, como ocurrió con bet365.mx y Betano desde noviembre de 2025. Ninguna norma establece una multa o delito para el jugador que apuesta ahí.

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