Dónde apostar al Mundial 2026 en México: casas con permiso, momios y lo que cuesta cada boleto
Datos actualizados al noviembre 5, 2026, con los números de permiso de cada marca tal como aparecen en sus propios pies de página y en las compilaciones de casas de apuestas autorizadas que los publican.
Un boleto de 200 pesos al campeón del mundo se cobra en diez segundos y se explica en tres párrafos. La primera parte es la que todos entienden. La segunda es la que decide si la casa te va a pagar, con qué número y bajo qué condiciones, y es exactamente la parte que el anuncio de treinta segundos nunca menciona. La Copa Mundial de la FIFA 2026 ya se jugó: del 11 de junio al 19 de julio de 2026, en Canadá, México y Estados Unidos, con 48 selecciones, 104 partidos y 16 sedes. España levantó el trofeo el 19 de julio de 2026 en el MetLife Stadium de East Rutherford, con un 1-0 en tiempo extra sobre Argentina, la campeona vigente. Los mercados de ese torneo ya están liquidados, así que quien abra hoy una cuenta lo hace pensando en la próxima cita, en las ligas que siguen rodando y en las mil y una maneras de convertir un partido en una apuesta.
Los caminos para hacerlo en México son pocos y muy distintos entre sí, y cada uno le sirve a un apostador distinto. Está el camino de la marca con permiso de la Secretaría de Gobernación, con su verificación de identidad, su comprobante fiscal y su reclamo posible en el país. Está el camino del sitio sin permiso local, que promete más y no rinde cuentas ante nadie. Y está el camino de quien ya no puede entrar a dos marcas grandes que llevan meses bloqueadas. Elegir no es comparar bonos: es mirar cómo está armado el momio, qué te va a pedir la casa antes de dejarte retirar y cuánto de tu dinero se queda en el camino. Todo lo demás es mercadotecnia con bandera.
El panorama de las apuestas deportivas en México: quién vigila, quién cobra y quién responde
México no tiene una ley de apuestas en línea, y eso ordena todo lo demás. La Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947, prohíbe en el país los juegos con apuestas y las apuestas, con excepción de los que autoriza expresamente. El Reglamento de esa ley, reformado el 16 de noviembre de 2023, es todavía más claro en su artículo 2: lo que no está previsto expresamente queda prohibido. La consecuencia práctica para quien busca dónde apostar al Mundial es ésta: no existe una licencia digital independiente. Un sitio en línea se sostiene en el permiso de una empresa permisionaria que ya opera un establecimiento físico, y el permiso es un acto administrativo temporal, otorgado a esa empresa. La palabra correcta es “permiso”, no “licencia”, y no es un detalle de vocabulario.

La autoridad es la Secretaría de Gobernación, y dentro de ella la Dirección General de Juegos y Sorteos, que autoriza, controla, supervisa, expide, modifica y termina los permisos, además de instruir los procedimientos de sanción. El artículo 7 de la ley faculta a la Secretaría a otorgar permisos e inspeccionar; el artículo 8 la autoriza a clausurar establecimientos sin autorización; el artículo 9 prohíbe que un local quede cerca de escuelas o centros de trabajo; el artículo 10 establece la colaboración de estados y municipios. Los permisos que interesan aquí son dos figuras del artículo 28: los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos. Los permisionarios de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios para apuestas remotas. Los permisos no son transferibles (artículo 31), y los permisionarios de apuestas remotas deben presentar cuentas trimestrales y anuales auditadas, contratar un seguro, reportar operaciones sospechosas de lavado de dinero y constituir fianza (artículo 29).
Aquí conviene detenerse en una ausencia que el lector siente todos los meses. No hay un padrón público de permisos que se pueda abrir con comodidad, y sin él ninguna cifra de permiso que circule en internet es oficial. La Dirección General de Juegos y Sorteos publica, según se dice, un documento con los sitios autorizados; en el Congreso se pidió entre mayo y julio de 2026 un registro público abierto; y los conteos de sitios de apuestas se contradicen entre sí, con un reporte de 136 páginas y otro que habla de entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx. Por eso ninguna casa de esta página lleva un número presentado como verificado en fuente oficial: lleva lo que dice su propio pie de página, o lo que dice la compilación que lo publica, y así está escrito.
La reforma está en el aire y todavía no es ley. La Secretaría de Gobernación terminó un anteproyecto para sustituir la ley de 1947 —se reportó el 13 de octubre de 2026— y lo envió al Gabinete de Seguridad; no se ha presentado. Existe además una iniciativa que derogaría la ley y creararía un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos, con edad mínima de 21 años y autoexclusión; es una propuesta, no una norma. Quien planee su banco de apuestas a doce meses vista debería leer esa frase dos veces: el terreno puede cambiar, pero hoy no ha cambiado.
Cómo elegir una casa con permiso: la normativa que conviene mirar antes de depositar
La pregunta útil no es cuál tiene el bono más grande. Es qué te va a pedir la casa cuando quieras sacar el dinero. Y esa respuesta se deduce de dónde viene la marca y de qué permiso invoca.

El camino de la casa con permiso mexicano trae cuatro cosas concretas. Trae un domicilio legal en el país, que es el lugar donde reclamar si algo sale mal. Trae un permiso de la Secretaría de Gobernación a nombre de una empresa permisionaria identificable. Trae controles de conocimiento del cliente y obligaciones antilavado: la operación reporta las transacciones relevantes a la Unidad de Inteligencia Financiera y al Servicio de Administración Tributaria, porque el juego con apuestas es una actividad vulnerable bajo la ley antilavado. Y trae, cuando el premio está gravado, un Comprobante Fiscal Digital por Internet de retenciones que emite el propio operador. Cuatro cosas que no se ven en una promoción y que valen más que cualquier bono de bienvenida el día que hay un problema.
El camino de la marca sin permiso local, en cambio, no trae ninguna de las cuatro. Los sitios con licencia de Curazao no son permisionarios mexicanos, y ninguno de los deberes del artículo 29 los alcanza. Es una zona sin protección local, y no hace falta que le pongamos nombre a ninguna marca para entender el argumento: si la casa no responde ante una autoridad mexicana, el apostador tampoco.
La supervisión sobre el uso de los sitios también se mueve, y con fechas. El 11 y 12 de noviembre de 2025 la Unidad de Inteligencia Financiera identificó trece casinos y congeló cuentas; en esa misma operación quedaron deshabilitadas bet365 y Betano, de Ganador Azteca. En diciembre de 2025 un Tribunal Colegiado les permitió únicamente publicar contenido informativo lícito, sin relación con apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, pero el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea, entre ellos betano.mx y bet365.mx. El 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la Secretaría de Gobernación contra bet365 y Betano, según una sola fuente. Con ese historial, la única forma honesta de escribir el estado de esas dos marcas es con la fecha al lado, nunca como abiertas o cerradas hoy. Alrededor de veinte casinos físicos fueron clausurados durante 2026.
Dos precisiones que ahorran disgustos. La primera: el trato fiscal de un premio cobrado en un sitio sin permiso no está establecido, y el artículo 137 de la Ley del ISR habla de premios autorizados legalmente; ahí la respuesta sensata es consultar a un contador antes de apostar, no después de ganar. La segunda: no hay norma federal que castigue al apostador por jugar en un sitio sin permiso, y tampoco hay norma que lo exima de nada. Ninguna de las dos cosas está escrita.
España, Argentina y el reparto de momios en el torneo que ya se jugó
Conviene tener presente qué fue el torneo, porque explica de dónde venían los momios que se ofrecieron. El formato de la Copa Mundial 2026 fue de doce grupos de cuatro; avanzaron los dos primeros de cada grupo y los ocho mejores terceros, a dieciseisavos de final. Ese cuadro alargado hizo que los mercados de clasificación pesaran más de lo habitual durante la fase de grupos, y que un empate en la última jornada moviera precios en varios grupos a la vez. España ganó el torneo con un 1-0 en tiempo extra sobre Argentina el 19 de julio de 2026 en el MetLife Stadium. Kylian Mbappé se llevó la Bota de Oro con diez goles. El palmarés histórico quedó con Brasil en cinco títulos, Alemania e Italia en cuatro, Argentina en tres, y Francia, España y Uruguay en dos cada uno, más Inglaterra con uno.
Ese resultado pinta la próxima ronda de mercados. La Copa Mundial de 2030 la organizarán España, Portugal y Marruecos, con partidos inaugurales en Argentina, Uruguay y Paraguay, y cuando las casas abran esos mercados con años de antelación el momio al campeón se va a construir sobre esta lista de títulos, no sobre la memoria de un solo partido.
Juego responsable: lo que las marcas ponen por escrito y lo que no existe
En México no hay un registro nacional de autoexclusión. Conviene decirlo sin adornos, porque es la diferencia más grande frente al apostador de otros países y no lo compensa ninguna promoción. Lo único que existe son controles voluntarios que cada casa ofrece dentro de su propia cuenta: pausas, límites de depósito y mecanismos de autoexclusión, según lo que cada marca enumera en su ficha de aplicación. Tampoco hay un límite legal de depósito ni de pérdida, y no existe una figura de cuenta temporal en la ley vigente.
La edad es una línea de arena. El artículo 5 del Reglamento prohíbe a los menores de edad permanecer en las áreas de apuestas de los establecimientos y participar en el cruce de apuestas, pero no fija un número; las marcas escriben 18+ en sus propias fichas y pies de página, y una edad mínima legal para el juego no está establecida como cifra en la norma. El artículo 5 sí prohíbe de forma absoluta que un menor participe en el cruce de apuestas, y ahí no hay margen. Traducido al uso diario: el 18+ que ves en la app lo pone la casa, y ese compromiso de la casa es lo que puedes exigirle.
La publicidad también merece una lectura fría. Los anuncios muestran la clave del permiso oficial y avisos de juego responsable, según un reporte secundario. Los límites de horarios de transmisión —después de las 22:30, o entre las 06:00 y las 22:00, según la versión— describen iniciativas, no ley. Las propuestas para limitar a influencers y deportistas, para prohibir la publicidad en transmisiones deportivas y para prohibir los bonos de bienvenida no son ley. Todo eso puede llegar, y ojalá llegue ordenado, pero hoy quien apuesta no está protegido por ninguna de esas reglas.
En cuanto a ayuda concreta: si el juego dejó de ser un entretenimiento, la conversación con una casa con permiso sobre el cierre de cuenta está prevista en sus propias políticas, y el aviso de juego responsable que enlazan las marcas es el punto de partida dentro de la plataforma. Fuera de la plataforma, la protección no viene de un registro público, porque no hay. Viene de las herramientas de la propia cuenta y de la decisión de usarlas antes de que haga falta.
Dónde apostar los partidos del Mundial: mercados, momios y lo que cuesta cada boleto
Un momio no es una opinión sobre el partido. Es un precio, y como todo precio lleva incorporado el costo de quien lo pone. La manera de verlo es tomar todos los resultados posibles de un mismo mercado y preguntarse cuánto paga cada uno. Si el mercado de un partido ofrece 190 pesos por cada 100 apostados, la casa te está tratando como si el partido se fuera a repetir más veces de las que la cuota sugiere. Ese hueco tiene nombre y tiene tamaño.
Vale la pena hacer la cuenta con un mercado ilustrativo de tres resultados, con momios decimales 2,10 para el local, 3,40 para el empate y 3,60 para la visita. Éste es un ejemplo para mostrar el mecanismo, no un precio cotizado de ningún partido. Sumando los inversos —1 entre 2,10, más 1 entre 3,40, más 1 entre 3,60— se llega a 1,048, de modo que el mercado devuelve alrededor del 95,4 % de todo lo apostado y la casa se queda con cerca del 4,6 % de cada peso que pasa por ese mercado, siempre que el volumen se reparta entre los tres resultados tal como están los precios. Ese es el margen, y esa es la banda: en un mercado de tres vías armado así, el costo de la casa ronda el 4 % y medio.
Tan importante como la cifra es la condición que la acompaña. El 4,6 % vale si el volumen entra repartido; si el público carga un lado del mercado, la casa no necesita mover los precios para corregir su exposición, porque su ganancia ya está asegurada por el margen. Y si la casa ajusta los momios después de tu apuesta, como ocurre en las apuestas en vivo, tu precio es el que sellaste y no el que aparece en pantalla un minuto después. Guardar el boleto con el momio aceptado es el único seguro real que existe en ese escenario.
¿Qué significa esto para un boleto concreto? Un sencillo de 200 pesos al triunfo local a 2,10 te devuelve 420 pesos si acierta, y el margen ya venía dentro de esos 2,10 cuando lo aceptaste. La misma cantidad al empate a 3,40 devuelve 680 pesos. La misma cantidad a la visita a 3,60 devuelve 720 pesos. Y una combinada —cuatro partidos tomados de las fases del torneo, por ejemplo— multiplica los momios en un solo precio y multiplica también la cantidad de margen que estás pagando, porque cada pata arrastra su propio costo. Ahí es donde las casas ganan en serio, y no en el sencillo del domingo.
Sobre los mercados del torneo que todavía se ofrecen, la variedad se lee mejor por familia que por lista. Están los de resultado final, con las tres vías clásicas, el doble chance y el empate no válido. Están los de goles, tanto totales con sus líneas de más y menos como la línea exacta y el número de goleadas. Están los de anotador, donde la Bota de Oro y el primer gol cargan el interés. Están los de hándicap, que permiten comprar un resultado con ventaja o desventaja artificial. Están los de largo plazo, encabezados por el momio al campeón, que es el boleto que más aguanta en la cuenta y el que más cambia con cada lesión. Y están los de apuestas en vivo, con transmisión en las marcas que la tienen, donde el precio se mueve minuto a minuto y el margen tiende a crecer conforme el partido se acelera.
Qué eventos entran, qué no, y por qué el cruce de apuestas no es un mercado mexicano
Las apuestas deportivas en México sólo pueden ofrecerse a través del permiso de la Secretaría de Gobernación que sostiene la marca. Las apuestas en vivo, los deportes virtuales y los esports no tienen un artículo propio en el Reglamento que se ha leído: viven dentro de esa misma autorización. Las apuestas mutuas y las carreras de caballos están reguladas en hipódromos, galgódromos y frontones, con la figura del cruce de apuestas, donde los menores de edad nunca pueden participar (artículo 5). La Lotería Nacional queda fuera del Reglamento, por su artículo 1.
Hay dos cosas que esta página no va a inventar. No hay disposición que prohíba apostar en eventos restringidos ni en ligas menores: se buscó y no se encontró. Y sobre las bolsas de apuestas entre apostadores —el modelo de intercambio, donde alguien te toma el otro lado sin ser la casa— no hay provisión alguna, así que no se afirma que exista en México. Quien te diga que operan bajo permiso mexicano está adornando.
Las nueve casas con permiso de la SEGOB que conviene mirar: criterios y comparación
Aquí empieza el trabajo de comparar, y el orden en que aparecen las marcas en la tabla y en las fichas es el mismo. Antes de la tabla, los criterios con los que se juzga cada una, porque un listado sin criterios es un catálogo.
El primero es el permiso y su titular. No todos los números se pueden imprimir, y la razón no es un capricho de esta página: cuando dos compilaciones se contradicen sobre el número de una marca, el número se calla. El segundo es la amplitud del programa: cuántos deportes, qué ligas, si hay apuestas en vivo y si hay transmisión dentro de la aplicación. El tercero son las herramientas del boleto: creador de apuestas, momios mejorados, retiro anticipado, apuestas gratis. El cuarto es el acceso al dinero, con los métodos que cada marca anuncia en su propia página. El quinto es la madurez del producto, que se lee en la antigüedad de la aplicación y en la frecuencia de sus versiones. Ninguna de esas cinco columnas dice si vas a ganar. Todas dicen si vas a poder cobrar sin sorpresas.
panorama
| Casa | Estado del permiso SEGOB tal como lo afirma la fuente citada | Lo que dice el propio listado de la marca sobre su programa de apuestas |
|---|---|---|
| Playdoit | Permiso SEGOB DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según fuentes especializadas; titular Eventos Festivos de México; sin confirmación oficial | Fútbol, básquetbol, tenis, MMA y esports, con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost”, retiro anticipado y atención 24 horas |
| 1xBet | Permiso SEGOB DGJS/0002/2020, según una fuente especializada que no pudo confirmar el dominio ni la lista oficial; la App Store publica la app a nombre de 1XCorp N.V., empresa distinta de la titular citada; sin confirmación oficial | Apuestas en vivo, transmisión y estadísticas de fútbol, básquetbol, tenis, UFC y esports, con bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad |
| Novibet | Permiso SEGOB DGJS/DCRCA/1121/2020, según fuentes especializadas; titular Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V.; sin confirmación oficial | — |
| Betway | Permiso SEGOB 4184, según fuentes especializadas; titular Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V.; sin confirmación oficial | — |
| Caliente | Permiso SEGOB DGG/SP/404/97, mostrado en el pie de página del propio caliente.mx; titular Tecnología de Entretenimiento Caliplay (Grupo Caliente); sin confirmación oficial | Transmisión en vivo, creador de apuestas “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales; sólo mayores de 18 años |
| Betcris | Permiso SEGOB de su permisionario, número no impreso: el del pie de página de la marca y el de la tabla del propietario difieren; titular Producciones Móviles; sin confirmación oficial | — |
| Strendus | Permisos SEGOB DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según fuentes especializadas, cuyas compilaciones difieren sobre el titular; sin confirmación oficial | — |
| Codere | Permisos SEGOB DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según fuentes especializadas; titular Libros Foráneos S.A. de C.V. (Codere México); sin confirmación oficial | Más de 30 deportes, con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis |
| Pickwin | Permiso SEGOB de su permisionario, número no impreso: las fuentes se contradicen entre sí; titular Producciones Móviles S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora; sin confirmación oficial | — |
La columna del programa tiene cinco guiones de nueve filas, y esa proporción es el hallazgo, no un defecto de la tabla. Las marcas que sí publican su programa lo hacen porque puede venderse; las que no lo publican no lo tienen por escrito en los lugares que esta comparación alcanza. Nada de eso significa que Novibet o Betway no ofrezcan fútbol: significa que quien quiera saberlo tendrá que abrir su programa de apuestas y verlo con sus propios ojos antes de depositar. El permiso y el programa son dos cosas distintas, y confundirlas es el error más caro que se comete al elegir casa.
Sobre el permiso hay un patrón que vale la pena leer en conjunto antes de entrar marca por marca. De las nueve, ocho llevan la marca “sin confirmación oficial”, y una sola —Caliente— lo muestra en el pie de página de su propio sitio, pero tampoco está corroborada contra el listado de la Dirección General de Juegos y Sorteos, que no se pudo abrir. Hay dos números que esta comparación prefiere no imprimir, el de Betcris y el de Pickwin, porque las fuentes se contradicen; en el caso de Pickwin la contradicción es notable: el número que da una compilación es el mismo que el pie de página de Betcris le atribuye a Producciones Móviles. Dos marcas con un permisionario compartido pueden compartir un número legítimamente, y ese es precisamente el punto: con documentos que se contradicen, imprimir una cifra sería inventar certeza. Vale más que el lector vaya al pie de página de la marca y vea qué número aparece hoy.
Playdoit: el programa más ancho del grupo, con la advertencia de un permiso que no se puede publicar
Playdoit presenta el catálogo más completo entre las nueve. Cubre fútbol, básquetbol, tenis, MMA y esports, con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost” para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas. Para alguien que quiere un solo lugar donde el partido, la pelea y el torneo de videojuegos convivan, ése es el argumento entero de la marca: no una promoción, sino el ancho del programa.
El “Playboost” merece una lectura cuidadosa, porque pertenece a la familia de los momios mejorados. Un momio aumentado es un precio más generoso en un mercado concreto y por un tiempo limitado, y siempre conviene compararlo con el margen del mercado antes de celebrarlo: subir un precio tres décimas en un mercado que devuelve el 95,4 % mueve la aguja, pero no borra el costo de la casa. El retiro anticipado, por su parte, es la herramienta que más aprende a usar un apostador con el tiempo, porque liquida una posición antes de que el partido termine, casi siempre a un precio que la casa fija y no tú.
El permiso es permiso SEGOB DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según casasdeapuestaslegales.mx, con Eventos Festivos de México como titular citada y sin confirmación oficial. La marca no dice nada distinto en su propio pie de página que esta comparación haya visto. Ese es el hueco que un lector cuidadoso va a notar: el permiso de la casa con el programa más grande del grupo es también uno de los que no se puede mostrar contra una fuente oficial. Alguien que valore la amplitud por encima de todo debería abrir el pie de página de Playdoit antes de registrarse y quedarse con el número que vea ahí, no con el que lea aquí.
1xBet: la lista de deportes más larga y un titular que no cuadra con la aplicación
1xBet ofrece apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de fútbol, básquetbol, tenis, UFC y esports, además de bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad. Es exactamente el tipo de casa que un apostador de esports y de apuestas en vivo busca, porque los dos productos están puestos en el mismo lugar y la estadística acompaña al boleto en vez de esperar en otra pestaña.
El expediente del permiso es el más enredado del grupo. El número es DGJS/0002/2020, según Apuestas-legales.com.mx, que no pudo confirmar el dominio 1xbet.mx ni la lista oficial; la titular citada es Entretenimientos Naturales; y hay un detalle que no es cosmético: la App Store publica la aplicación a nombre de 1XCorp N.V., una empresa distinta de la titular. Sobre el papel, el permiso pertenece a una empresa y la aplicación la firma otra.
Aquí la comparación gana precisión si se dice lo que ese detalle significa y lo que no. No significa que la marca opere sin permiso. Significa que la cadena de responsabilidad tiene un eslabón que el apostador no puede seguir desde fuera, y eso importa el día que haya que reclamar algo. Un número mal atribuido no es un fraude; es una pregunta abierta, y esta página la deja abierta con nombre y apellido en vez de taparla con un número redondo.
Novibet: un número concreto de permiso y muy poco más publicado
Novibet es de las marcas que dan un número limpio: permiso SEGOB DGJS/DCRCA/1121/2020, según casasdeapuestaslegales.mx, con Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. como titular citada y sin confirmación oficial. El formato del número —con el prefijo DCRCA— es el de los permisos más recientes del padrón, lo que sugiere una autorización moderna, aunque esa lectura es una deducción sobre la forma del documento y no un dato de la autoridad.
Fuera del permiso, la marca no publica en los lugares que esta comparación alcanza un detalle de su programa de apuestas: ni deportes cubiertos, ni presencia de apuestas en vivo, ni transmisión. Para un apostador que compara por permiso y no por catálogo, eso puede ser suficiente. Para quien busca un mercado concreto a las once de la noche, no lo es, y la única forma de saberlo es abrir el programa de apuestas de la marca y buscar el partido. El permiso es lo que se puede verificar; el programa es lo que hay que mirar.
Betway: el número corto y el titular que más fácil se comprueba
Betway aparece con permiso SEGOB 4184, según casasdeapuestaslegales.mx, y con Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. como titular citada. Ese titular es la parte interesante: un frontón es una instalación para el juego de pelota vasca, y el Reglamento contempla expresamente que los permisionarios de hipódromo, galgódromo o frontón obtengan permisos complementarios para apuestas remotas. La ruta legal es la prevista, y eso es más de lo que se puede decir de varias marcas de esta lista.
El número de cuatro dígitos, en cambio, es el más corto de todos y no trae el formato de año que sí traen otros. Puede ser simplemente una numeración antigua; esta página no deduce lo que no está escrito. Como con Novibet, el programa de apuestas no está publicado en los lugares que esta comparación alcanza, así que la marca entra en la lista por el expediente y no por el catálogo. Quien la elija lo hará por el titular verificable, no por la oferta.
Caliente: la casa más conocida y el único permiso mostrado en su propio sitio
Caliente es la única de las nueve que exhibe su permiso en su propio terreno: el pie de página de caliente.mx muestra el permiso SEGOB DGG/SP/404/97, con Tecnología de Entretenimiento Caliplay (Grupo Caliente) como titular citada. Tampoco está confirmado oficialmente, pero la diferencia de origen vale: aquí el dato no pasa por una compilación de terceros, pasa por la propia marca.
Su programa es de los que se pueden describir con detalle: transmisión en vivo, creador de apuestas bajo la etiqueta “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, sólo para mayores de 18 años. Es la combinación que muchos apostadores mexicanos buscan —partido en pantalla y boleto en la misma aplicación—, y el creador de apuestas es la herramienta que más diferencia a una marca de otra para quien no se conforma con el tres vías.
La aplicación de deportes se publica como “Caliente Deportes” a nombre de Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V., en versión 8.12.1 del 20 de octubre de 2026. Ese nivel de detalle —la versión con fecha reciente— es un indicador de producto vivo, y para un apostador que va a usar la app a diario vale más que un banner de promoción. El pie de página de la casa, además, indica que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad y enlaza una sección de juego responsable: es una marca que al menos pone el aviso donde puede leerse sin buscar.
Betcris: dos números que no coinciden y un respaldo internacional con fecha de caducidad
Betcris es la que trae la estructura societaria más densa. El permiso es de su permisionario, con número no impreso, porque el del pie de página de la marca y el de la tabla del propietario difieren: el primero corre a nombre de Producciones Móviles y el segundo da otra cifra. La titular citada es Producciones Móviles, que opera junto con Paradise Riviera Gaming según el oficio DGJS/405/2018.
Lo que sí está completo es el expediente internacional. La empresa del sitio es TV Global Enterprises Ltd., con licencia de la Autoridad de Juegos de Malta MGA/B2C/300/2008, vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026. Y ese rango de fechas es el dato más útil de toda la ficha: quien piense en Betcris para un plan de apuestas a varios meses vista debería tener presente que la licencia maltesa vence el 3 de noviembre de 2026, y que un vencimiento sin renovación anunciada cambia el balance de la marca. No es un defecto; es una fecha concreta que conviene anotar en el calendario.
Para un apostador de frontera o alguien acostumbrado a operar con casas de trayectoria regional en varios países, el respaldo maltés es un argumento real, siempre que se lea junto con el permiso mexicano y no en su lugar. La contradicción de los números locales no invalida el respaldo; lo deja incompleto por el lado que más importa dentro de México.
Strendus: tres permisos en la ficha y dos titulares en las compilaciones
Strendus suma tres permisos en las compilaciones: DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx, y entre ellos aparece otra vez el formato DCRCA de la etapa reciente. También aparecen dos titulares posibles, Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads, y las compilaciones no se ponen de acuerdo sobre cuál es.
Un terceto de permisos con años distintos sugiere una casa que ha ido ampliando o renovando su autorización con el tiempo. Es un indicio, no una conclusión, y conviene tratarlo como tal. Lo que sí se puede afirmar es que la marca entra en esta lista con más documentos citados que la mayoría y con menos datos de programa publicados, y que la contradicción sobre el titular es del mismo tipo que la de Betcris: no impide operar, impide verificar.
Codere: más de 30 deportes y la retención fiscal más visible del grupo
Codere trae el dato de catálogo más rotundo después de Playdoit: la aplicación cubre más de 30 deportes, con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. La ficha del grupo es de las que se pueden citar sin rodeos: opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. El permiso es DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según Apuestas-legales.com.mx, con Libros Foráneos S.A. de C.V. como titular citada.
Hay un cruce que a este apostador mexicano le va a tocar tarde o temprano, y conviene saberlo antes de tener un premio en la mano. Cuando un premio está gravado, es el operador quien emite el Comprobante Fiscal Digital por Internet de retenciones. Eso quiere decir que la casa es la que retiene y la que documenta, y que el apostador recibe un comprobante que después tiene que encajar en su declaración. Una marca con treinta deportes y un permiso local completo está en posición de emitir ese documento; una marca sin permiso local no lo está.
El mix de creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis describe a una casa construida para el apostador que quiere armar su propio boleto en vez de aceptar el mercado cerrado. Las apuestas gratis que ofrece viven dentro de ese mismo programa y, como toda promoción de bienvenida del mercado mexicano, traen requisitos de apuesta que hay que leer antes de contarlas como dinero.
Pickwin: un permiso que se confunde con otro y una pregunta que hay que hacer en voz alta
Pickwin es la marca que cierra esta lista y la que exige más cuidado. El número que aparece en una compilación es DGJS/DCRCA/1584/2019, y otra compilación da en su lugar DGAJS/SCEVF/P-06/2005-TER, que es justamente el número que el pie de página de Betcris le atribuye a Producciones Móviles. El titular citado es Producciones Móviles S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora, y los propios sitios que publican los números se contradicen entre sí.
Esa coincidencia de números no es necesariamente un error. Un mismo permisionario puede operar varias marcas, y eso está en la lógica del modelo mexicano: un permiso, varios sitios. Pero es exactamente la situación en la que un apostador debería ir a la fuente y no a un comparador. El artículo 31 del Reglamento dice que los permisos no son transferibles, de modo que lo relevante no es el número en abstracto, sino quién es el permisionario hoy y qué marca opera bajo su permiso.
De su programa de apuestas, esta comparación no alcanza ningún detalle publicado. Quien quiera saber qué ofrece Pickwin tiene que abrir su programa y verlo, y quien quiera saber bajo qué permiso opera tiene que abrir su pie de página. Con dos preguntas y ninguna respuesta publicada en los lugares que se pueden consultar desde fuera, la marca se lleva la posición más baja de esta lista.
La oferta de las nueve marcas frente a la publicidad: qué costó el IEPS
Después del aumento del IEPS los operadores rediseñaron los bonos de bienvenida para absorber parte del impuesto. Ese rediseño es el contexto de todo lo anterior. El impuesto especial sobre producción y servicios aplicable a los juegos con apuestas y sorteos que requieren permiso bajo la Ley Federal de Juegos y Sorteos es del 50 %, conforme al artículo 2, fracción II, inciso B) de la Ley del IEPS, reformado en el Diario Oficial de la Federación el 7 de noviembre de 2025 y en vigor desde el 1 de enero de 2026; antes era del 30 %. El mismo inciso alcanza a los juegos en línea de residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que deben cumplir las obligaciones de la ley, con bloqueo temporal del servicio digital en caso de incumplimiento grave. La ley leída dice “valor de la actividad” como base, y la prensa habla del monto total apostado; esta página no va a escribir “50 % de lo apostado ni de los ingresos brutos”, porque el texto no lo dice. A nivel estatal el panorama varía: la Ciudad de México grava las apuestas, Nuevo León grava los montos apostados.
En el bolsillo del jugador, el premio es ingreso conforme a los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR: los premios de loterías, sorteos, rifas, juegos con apuestas y concursos autorizados legalmente lo son. Quien paga retiene el 1 % si el estado no grava el premio o si su impuesto no pasa del 6 %, y el 21 % si un impuesto estatal supera ese 6 %. La retención es pago definitivo sólo si la persona presenta la declaración a la que está obligada; si no lo hace, el ingreso se acumula y la retención se acredita. En la Ciudad de México hay un impuesto estatal del 6 % sobre los premios, que en total ronda el 7 %, según un reporte secundario, y los premios superiores a 600.000 pesos en el año deben reportarse en la declaración anual, también según reporte secundario. Son porcentajes que se aplican al premio, no al depósito, y confundir esas dos bases es la manera más rápida de llevarse una sorpresa en la cuenta.
Preguntas frecuentes sobre dónde apostar al Mundial
¿Qué deportes y eventos se pueden apostar en una casa con permiso de la SEGOB?
Las apuestas deportivas sólo se ofrecen al amparo del permiso de la Secretaría de Gobernación que sostiene la marca. Las apuestas en vivo, los deportes virtuales y los esports no tienen artículo propio en el Reglamento. Las carreras y las apuestas mutuas se regulan en hipódromos, galgódromos y frontones, con cruce de apuestas y prohibición absoluta para menores.
¿Cómo saber si una casa de apuestas opera con permiso de la Secretaría de Gobernación?
Buscando la clave y el titular en el pie de página de la propia marca, y desconfiando del número que sólo aparece en listados de terceros. El listado de la Dirección General de Juegos y Sorteos no se puede abrir con facilidad, así que un número publicado por un comparador no es confirmación oficial, sobre todo cuando dos compilaciones se contradicen.
¿Cómo se calcula lo que paga una apuesta con la cantidad apostada y el momio?
El retorno es la cantidad por el momio, y la ganancia neta es la cantidad por el momio menos uno. Con 200 pesos a 2,10 el retorno es 420 pesos y la ganancia neta 220. En una combinada los momios de cada pata se multiplican en un solo precio, y con él crece el margen que la casa ya cobró.
¿Cómo se nota el margen de la casa de apuestas en los momios?
Sumando los inversos de todos los momios del mismo mercado. En un mercado ilustrativo de 2,10, 3,40 y 3,60 esa suma da 1,048: el mercado devuelve alrededor del 95,4 % de lo apostado y la casa se queda cerca del 4,6 %, siempre que el volumen se reparta entre los tres resultados.
¿Se pagan impuestos por los premios de las apuestas en México y quién los retiene?
El premio es ingreso conforme a los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR. Retiene quien paga: el 1 % si el estado no grava el premio o su impuesto no pasa del 6 %, y el 21 % si un impuesto estatal supera ese 6 %. La retención es pago definitivo sólo si se presenta la declaración obligada.
¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?
Dentro de la propia cuenta, con las herramientas que cada marca ofrece: pausas, límites de depósito y mecanismos de autoexclusión, según lo que cada una enumera en su ficha. En México no hay registro nacional de autoexclusión ni límite legal de depósito o de pérdida, así que el control existe sólo si el apostador lo activa, y conviene activarlo al registrarse.
Legalidad y permisos en México – apuestaslaligamx
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