Momios de casas de apuestas en México: entre el permiso que declaran y lo que paga el margen
Los momios de las casas de apuestas en México se leen bien hasta que uno los suma. Un mercado de dos resultados a 1.90 y 1.90 parece generoso, y devuelve alrededor de 95 % de lo que se apostó; el resto no se lo llevó nadie en un solo golpe, se quedó en el camino. Antes de comparar precios conviene saber bajo qué permiso opera cada marca, porque en México la palabra es “permiso” y no “licencia”, lo otorga la Secretaría de Gobernación a través de la Dirección General de Juegos y Sorteos, y el número que cada sitio publica lo publica el propio sitio: la lista oficial de permisionarios no pudo abrirse.
Datos actualizados a noviembre 5, 2026, con los estados de permiso verificados contra lo que cada operador publica en su propio pie de página y contra las compilaciones públicas de permisos de la Secretaría de Gobernación.
Así están las reglas del juego: qué permite la ley mexicana y qué no
La Ley Federal de Juegos y Sorteos se publicó en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947 y sigue siendo la norma vigente. Prohíbe los juegos con apuestas y los sorteos en todo el territorio, y permite únicamente los que autoriza de manera expresa. No es un marco que habilita: es un marco que cierra la puerta y luego la entreabre con un papel firmado.
Ese papel es el permiso. El Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos, reformado el 16 de noviembre de 2023, reparte el trabajo: el artículo 1 sitúa bajo jurisdicción federal la autorización, el control y la inspección de los juegos con apuestas y los sorteos, con la excepción de los que maneja la Lotería Nacional; el artículo 2 prohíbe toda actividad de apuestas y sorteos que no esté prevista expresamente; y el artículo 3 define el permiso como un acto administrativo temporal que se otorga a un permisionario. Temporal, así que conviene mirar cuándo se otorgó y a nombre de quién.
Para las apuestas importan dos figuras del artículo 28: los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos. Los permisionarios pueden ser titulares de un hipódromo, un galgódromo o un frontón, y obtener de ahí un permiso complementario para la operación remota. El artículo 31 dice algo que rara vez se lee en la publicidad de las casas: los permisos son intransferibles. Y el artículo 29 amarra al permisionario de apuestas remotas a cuentas trimestrales, cuentas anuales auditadas, seguros, reportes de operaciones sospechosas de lavado de dinero y una fianza.
Ningún artículo leído habla de apuestas por internet. La práctica reportada es la de un sitio que no puede tener permiso digital propio y se cuelga del permiso de un titular autorizado con presencia física; varias marcas comparten un mismo permisionario. De ahí que un número de permiso en el pie de página informe menos de lo que parece: dice a quién le autorizaron la actividad, no que el dominio que estás leyendo sea el autorizado.
Normativa: el permiso que cada marca declara y el número que no puede confirmarse oficialmente
El verificador se estrella en el mismo sitio siempre: la lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos no pudo abrirse. Eso deja los números de permiso en el terreno de lo declarado —por el propio operador en su pie de página o por una compilación de sitios especializados— y no en el de lo confirmado por la autoridad.

| Marca | Permiso de la SEGOB tal como se declara (fuente nombrada, sin confirmación oficial) | Lo que la ficha de la marca declara sobre su oferta | Titular declarado |
|---|---|---|---|
| Playdoit | DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según el sitio Casas de Apuestas Legales | Aplicación y sitio de apuestas deportivas con registro, depósito y retiro desde el celular | Eventos Festivos de México |
| Codere | DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según el sitio Apuestas Legales | Ficha de app que declara operar con permiso de la SEGOB, uso limitado a mayores de 18 años y avisos de juego responsable | Libros Foráneos S.A. de C.V. (Codere México) |
| 1xBet | DGJS/0002/2020, según el sitio Apuestas Legales | Mercados internacionales del catálogo 1xBet en español, con envío de apuestas en vivo | Entretenimientos Naturales |
| Caliente | DGG/SP/404/97, mostrado en el pie de caliente.mx | Transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, solo para mayores de 18 años | Tecnología en Entretenimiento Caliplay (Grupo Caliente) |
| Strendus | DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según el sitio Casas de Apuestas Legales | Catálogo de apuestas deportivas y casino en línea dirigido al público mexicano | Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads, según la compilación |
| Novibet | DGJS/DCRCA/1121/2020, según el sitio Casas de Apuestas Legales | Operación en línea con apuestas deportivas y casino bajo dominio .mx | Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. |
| Betway | 4184, según el sitio Casas de Apuestas Legales | Apuestas deportivas en vivo y previas con dominio .mx | Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. |
| Betcris | Permiso de la SEGOB de su permisionario; el número no se imprime porque el del pie del sitio y el de la tabla del titular difieren | Apuestas deportivas y casino, con licencia de la Autoridad de Juegos de Malta vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026 | Producciones Móviles, S.A. de C.V., que opera junto con Paradise Riviera Gaming, S.A. de C.V. según el oficio DGJS/405/2018 |
| Pickwin | Permiso de la SEGOB de su permisionario; el número no se imprime porque las fuentes se contradicen entre sí | Apuestas deportivas y casino con marca propia en el mercado mexicano | Producciones Móviles S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora |
Dos filas sin número merecen una explicación que la tabla no cabe: en Betcris el número que muestra el pie del sitio y el que aparece en la tabla del propietario no coinciden, y en Pickwin las compilaciones se contradicen entre sí, con el detalle de que uno de los números que se le atribuyen a Pickwin es justamente el que el pie de Betcris da para Producciones Móviles. Ahí no hay dato que imprimir; hay un conflicto, y el conflicto es el dato.
Lo demás que conviene entender antes de leer cualquier precio: los momios no son una cifra de apuesta. La apuesta que se registra en el boleto es la que concede el momio, y ese momio no puede cambiarse después, porque en el sistema de momios fijos la casa actúa como contraparte del apostador. Si el precio se mueve, se movió antes de que el boleto tomara el número; no después.
Prevención: qué protege a un apostador en México y qué no existe todavía
El apostador mexicano moderno tiene un problema concreto y poco glamuroso: los controles que quiere usar existen, pero la mayoría los puso la casa, no la ley.

El Reglamento, en su artículo 5, excluye a los menores de las áreas de apuestas de los establecimientos y del cruce de apuestas en hipódromos, galgódromos y frontones. No fija una edad numérica. Las que aparecen en los sitios y en las fichas de aplicación son 18 años, y las declaran las marcas como su propia política: Codere, por ejemplo, limita el uso a mayores de 18 en la ficha de su aplicación, y Caliente repite esa edad en la descripción de la suya. Un número legal para la edad en el juego, en cambio, no queda establecido.
Tampoco existe un registro nacional de autoexclusión. Ninguno. La autoexclusión voluntaria sí aparece en lo que las casas ofrecen: pausas, límites de depósito, límites de pérdida y el cierre de cuenta. Codere incluye en su ficha de aplicación avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta; el pie de caliente.mx advierte que los juegos con apuestas están prohibidos para menores y enlaza una sección de juego responsable. Son herramientas reales y del lado del operador. Y también son revocables por quien las ofrece.
Aquí conviene una distinción que en México se pierde casi siempre de tan obvia que parece. Un límite de depósito en un sitio sin permiso mexicano no es una obligación de nadie: es una función de producto que puede desaparecer con la próxima actualización de la aplicación. Lo mismo con la autoexclusión. Del lado del permiso, en cambio, el titular carga con las cuentas trimestrales, la auditoría anual, los reportes de operaciones sospechosas a la UIF y la fianza del artículo 29, y el operador está obligado a verificar la identidad del usuario y a reportar operaciones relevantes al SAT y a la UIF, porque el juego con apuestas es una actividad vulnerable frente a la ley de lavado de dinero. Los documentos concretos que se exigen no están fijados en un texto legal leído, pero el control existe y alguien responde por él.
Salvaguarda y protección: cómo poner un límite antes de que el boleto lo ponga por ti
La secuencia práctica es corta y casi nadie la hace en orden. Se abre la cuenta, se deposita, se apuesta, y solo después de la primera mala racha alguien entra a configurar los límites. Fijar el límite antes del primer depósito toma cinco minutos y funciona mejor, por la sencilla razón de que un tope decidido en frío resiste; el mismo tope decidido a las dos de la mañana no.
Dónde vive cada herramienta también importa. Los límites de depósito y de pérdida se configuran dentro de la cuenta, en el apartado de juego responsable o de control de gasto, y el operador mexicano que lo ofrece lo anuncia en su ficha. La autoexclusión del lado de la casa cierra la cuenta o la bloquea por un periodo, y su alcance es esa marca: no hay un registro nacional que impida abrir cuenta en la casa de al lado cuando el bloqueo termina, ni que lo impida un día después. Quien quiera un control que la casa no pueda retirar tiene que apoyarse en herramientas externas a ella: el bloqueo de compras y de cargos por internet de su banco, o el acceso restringido a las aplicaciones en el propio teléfono antes de descargar la de apuestas.
El consumidor tampoco llega a un terreno conocido. Las cuentas se congelan, los dominios se suspenden y la decisión de un tribunal cambia lo que era cierto el mes anterior. A los apostadores de las marcas afectadas por el bloqueo les importa conocer la fecha del dato, y se explica más abajo con sus fechas. Aquí basta con lo que ninguna herramienta de bienestar resuelve: quien tenga saldo en un operador suspendido tiene un problema de recuperación de dinero, no de autocontrol.
Criterios de evaluación: cómo se comparan nueve marcas mexicanas
México no tiene un comparador oficial de casas de apuestas, así que la comparación la armamos nosotros con un criterio deliberadamente aburrido: ¿qué se puede verificar y qué no?
Cuatro cosas deciden. La primera es si la marca publica un permiso de la SEGOB y en qué términos lo publica, porque la diferencia entre “el pie del sitio muestra el número” y “una compilación dice que existe” es la diferencia entre un dato que se sostiene y uno que se repite. La segunda es qué declara la propia marca en su ficha pública: aplicación o sitio, registro, depósito y retiro, mercados, características. La tercera es lo que el usuario no elige pero padece, es decir si el operador está alcanzado por un bloqueo, una suspensión o un amparo en trámite. La cuarta es si la marca deja ver un titular con nombre y apellido, porque un permiso sin titular es un número suelto.
Ordenar por precio era imposible y no hace falta: los momios cambian antes de que la página cargue. Ordenar por permiso declarado sería ordenar por lo que no pudimos confirmar. Así que el orden de abajo pone primero al operador con la protección más sólida del grupo —la que combina un permiso vigente con un titular que está en la conversación pública y con más de una autoridad encima— y al final al que se apoya en un permiso local mientras su empresa matriz vive en otro registro. Entre uno y otro, siete marcas mexicanas con ofertas muy parecidas entre sí y diferencias que solo se ven de cerca.
Una advertencia sobre los nueve puestos: esta lista no es el mercado completo. Un registro de permisos enumera muchas más marcas que nueve, aunque esa es una afirmación de principio y no una cifra que podamos sostener aquí, porque los conteos públicos de sitios de apuestas se contradicen entre sí y ninguno viene de la autoridad. Que una marca no aparezca en las nueve de abajo no quiere decir que no tenga permiso. Quiere decir que no la pusimos.
Panorama: las nueve casas de apuestas mexicanas, marca por marca
Los nueve son marcas que operan bajo un permiso de la Secretaría de Gobernación, cada una como su fuente lo declara. Las ofertas se cuentan como la propia marca las cuenta en su ficha o su pie de página. En ningún caso recomendamos abrir una cuenta aquí.
1. Caliente: transmisión en vivo y creador de apuestas en un mismo sitio
Caliente es la única marca del grupo cuyo número de permiso no tiene que buscarse en una compilación ajena: DGG/SP/404/97 aparece en el pie de página del propio sitio, presentado como autorización de la Secretaría de Gobernación. La operadora del sitio es Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V., la misma sociedad que publica la aplicación Caliente Deportes en la App Store de México, en su versión 8.12.1 del 20 de octubre de 2026. La coincidencia entre el pie del sitio y la ficha de la aplicación no es una confirmación oficial, pero sí es la columna vertebral más limpia de las nueve: el número y el titular se repiten en documentos que publica el propio interesado.
La aplicación es lo que hace la diferencia. Transmisión en vivo, creador de apuestas bajo el nombre “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, y una restricción de edad explícita de 18 años. Ese paquete no es decoración: quien apuesta en vivo sin ver el partido lo hace a ciegas o paga una suscripción aparte, y quien apuesta en vivo con el partido en la misma pantalla decide distinto. El creador de apuestas apunta al otro extremo del mismo cuadro, al apostador que no quiere elegir entre los mercados de la casa y armar su propio combo.
Los números que se anuncian en el encabezado del sitio son $1,000 MXN sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN. Hay una omisión llamativa: la página no aclara si ambos valen solo para apuestas deportivas. Quien lea “duplica tu primer depósito” y planee usarlo en un mercado distinto del deportivo está haciendo una suposición que nadie le confirmó por escrito.
Veredicto: la marca se sostiene sola en el punto que más importa para esta página, porque el permiso y el titular están publicados por quien los declara, sin intermediario. El precio de esa comodidad es un bono cuya letra chica no cubre la duda obvia.
2. Betcris: la única del grupo con licencia europea vigente y un pie que se contradice
Betcris trae la estructura legal más densa de las nueve: un permiso de la SEGOB de su permisionario, a nombre de Producciones Móviles, S.A. de C.V., que opera junto con Paradise Riviera Gaming, S.A. de C.V. según el oficio DGJS/405/2018, y encima una licencia de la Autoridad de Juegos de Malta MGA/B2C/300/2008 vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026, emitida a nombre de TV Global Enterprises Ltd.
El número del permiso mexicano no se imprime en esta página, y no por pereza: el número que aparece en el pie de betcris.mx y el que aparece en la tabla del titular no son el mismo. Un operador que muestra dos números distintos para la misma autorización deja al lector exactamente donde estaba, con la sensación de haber leído algo y sin el dato.
Que la licencia de Malta esté vigente hasta el 3 de noviembre de 2026 es lo más útil del expediente, y también lo más fácil de malinterpretar. Una licencia maltesa no es un permiso mexicano: no obliga a Betcris a responder ante la Dirección General de Juegos y Sorteos por cuenta distinta de la que le impone el permiso local, y no le da al apostador mexicano una vía de reclamación en Malta. Lo que sí aporta es una segunda autoridad mirando por encima del hombro, con reglas propias de juego responsable y de manejo de fondos, y una fecha de vencimiento que en algún momento de este año habrá que revisar. Es el único de los nueve con esa doble cobertura.
Veredicto: el expediente legal es el más completo de la lista y el detalle que lo corona —un permiso local con número inconsistente— es justo el que un apostador cuidadoso querría ver resuelto antes de depositar.
3. Codere: la ficha de aplicación más transparente sobre juego responsable
Codere declara dos permisos, DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según el sitio Apuestas Legales, a nombre de Libros Foráneos S.A. de C.V., la sociedad que la marca identifica como Codere México. Ninguno de los dos números se pudo confrontar con la lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos, que no abrió.
Lo que sí publica la marca, y en un escaparate poco habitual —la propia ficha de su aplicación—, es un conjunto de avisos que casi ninguna competidora junta en el mismo lugar: operación con permiso de la SEGOB, uso limitado a mayores de 18 años, avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. La combinación vale más que cada punto por separado, porque un aviso de juego responsable que no viene acompañado de una vía para cerrar la cuenta es papelería decorativa. Codere pone las dos cosas en la misma ficha.
Veredicto: el peso de la marca está del lado de las herramientas de control y no del lado del permiso, que sigue siendo declarado por terceros. Para quien quiere saber de antemano cómo se sale, esa elección es más útil que un número confirmado.
4. Strendus: tres números de permiso y dos titulares posibles
Strendus publica —o se le atribuyen, según el sitio Casas de Apuestas Legales— tres permisos: DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021. La compilación que los recoge no se pone de acuerdo consigo misma sobre el titular: aparece como Atracciones y Emociones Vallarta y también como New Ads. Con el dominio .mx apuntando a un público mexicano y la lista oficial cerrada, la discrepancia queda abierta.
Tres números no son tres veces mejor que uno. Cada permiso es un acto administrativo temporal y separado, y lo que un lector necesita saber es cuál cubre la operación remota del dominio que visita, no cuántos papeles exhibe el grupo. Nadie puede decirlo con lo que hay publicado.
Veredicto: el expediente es el más ruidoso del grupo, con más números que titulares identificables. Quien vaya a depositar mucho debería quedarse con la parte que sí se puede leer: la marca opera con dominio mexicano y con una compilación dispuesta a firmar los números.
5. Playdoit: el permiso más antiguo del grupo, sin titular que se repita
Playdoit muestra el número DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según el sitio Casas de Apuestas Legales, a nombre de Eventos Festivos de México. Es el permiso más viejo de los nueve, y esa antigüedad es una virtud discutible: un permiso temporal de 2005 otorgado a un titular de eventos festivos sugiere un negocio que empezó en otra cosa y encontró en el centro de apuestas remotas una segunda vida.
Del producto se sabe lo que la marca publica: aplicación y sitio de apuestas deportivas con registro, depósito y retiro desde el celular. Nada del catálogo de mercados, nada del margen por deporte, nada de tiempos de pago. Es una oferta descrita por su propia marca, con el nivel de detalle que esa marca eligió.
Veredicto: el número viejo y el titular poco conocido se compensan en la balanza del lector prudente. Para operaciones pequeñas y esporádicas no hay nada alarmante; contra un depósito grande, el expediente se queda corto.
6. Novibet: una sociedad fronteriza detrás del dominio .mx
Novibet opera bajo el permiso DGJS/DCRCA/1121/2020, según el sitio Casas de Apuestas Legales, a nombre de Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. El nombre de la sociedad —comercializadora de juegos de la frontera— cuenta una historia conocida en el sector: la marca internacional se apoya en una sociedad mexicana constituida para operar el mercado local, y el permisionario que responde ante la autoridad es la sociedad, no la marca que el apostador reconoce.
Ese desdoblamiento no es ilegal ni es una trampa. Es la forma habitual en que un operador extranjero entra a México bajo un permiso que no puede tener a su nombre. Lo que el apostador debe tener claro es a quién le reclama si algo sale mal, y ese “quién” es la sociedad mexicana.
Veredicto: el permiso y el titular están declarados, la marca internacional apenas aparece en el expediente local, y ahí está el detalle que decide: la marca que ves no es la sociedad que responde.
7. Betway: licencia global, permiso local de número corto
Betway opera en México con el permiso 4184, según el sitio Casas de Apuestas Legales, a nombre de Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. El titular es un frontón, lo que en la lógica del reglamento es exactamente lo previsto: los permisionarios de frontón pueden obtener permisos complementarios para la operación remota. Pero el otro dato no cuadra: un renglón numérico de cuatro dígitos bajo la clave de un permiso de 1997 queda suelto frente a la larga cadena de números con la que la marca opera en otros mercados.
Veredicto: hay permiso y hay titular, y los dos se sostienen en el texto del reglamento. El número corto podría tener una explicación que no se puede verificar con lo publicado; aun así, el lector está mirando una cadena de autorización menos documentada que la de la mayoría del grupo.
8. 1xBet: catálogo internacional, papel local delgado y una aplicación a nombre de otro
1xBet opera bajo el permiso DGJS/0002/2020, según Apuestas-legales.com.mx, a nombre de Entretenimientos Naturales. La compilación que da el número no pudo confirmar el dominio 1xbet.mx ni la lista oficial, y la aplicación de la marca figura en la App Store a nombre de 1XCorp N.V., una sociedad distinta de la que aparece como titular del permiso local.
Esa diferencia de nombres es el hallazgo de la ficha, más que cualquier detalle de la oferta. Un mismo producto distribuido por dos sociedades con papeles separados complica la pregunta de quién responde por un saldo, y en un mercado donde el permiso es intransferible y temporal, la pregunta no es académica.
Veredicto: la marca que ofrece el catálogo más amplio del grupo es también la que menos claridad da sobre qué entidad está detrás del dominio que se visita.
9. Pickwin: permiso prestado y compilaciones que no concuerdan
Pickwin muestra el permiso DGJS/DCRCA/1584/2019 según blog.pickwin.mx, mientras otra compilación le atribuye el DGAJS/SCEVF/P-06/2005-TER. El titular declarado es Producciones Móviles S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora, y ahí está el dato que un lector atento debe retener: Producciones Móviles es también el titular del permiso que el pie de página de Betcris muestra.
Eso significa que Pickwin opera con el permiso de un permisionario que a su vez sostiene otra marca. El reglamento no prohíbe que un permisionario opere varios sitios, así que la situación es legal; el problema es el de siempre, que ninguna de las dos compilaciones logra ponerse de acuerdo con la otra y que el permiso, siendo intransferible, no se lee como una autorización concedida a Pickwin.
Veredicto: es la ficha con menos certeza de las nueve, y precisamente por eso la más ilustrativa del estado del mercado mexicano: dominio propio, permiso ajeno, números que se contradicen y una autoridad que no ha publicado la lista.
Fundamentos: qué es un momio, qué es el margen y qué paga de verdad
Un momio decimal es un multiplicador y algo más. Con la cantidad apostada y el momio, lo que devuelve una apuesta que gana sale de una multiplicación: 1,000 pesos a momio 2,10 devuelven 2,100 pesos, es decir, 1,100 pesos de ganancia neta y el resto es el capital que vuelve. Para una combinada, los momios de las selecciones se multiplican entre sí y forman un solo precio, lo que explica por qué una combinada de tres piernas a 1,80 cada una paga cerca de 5,83 y también por qué se rompe con una sola pierna fallida.
El momio encierra una probabilidad. La probabilidad implícita de un momio decimal es su inverso: 1,01 apunta a 99,01 %, 2,00 a 50,00 % y 4,00 a 25,00 %. La casa nunca ofrece esas probabilidades puras. Las calcula de modo que las probabilidades implícitas de todos los resultados de un mercado sumen más de 100 %, y ese excedente —el overround— es la ganancia de la casa con un libro equilibrado. No es un error de cálculo: es el producto.
El porcentaje de pago es la otra cara de la misma moneda: indica qué parte de lo apostado se reparte a los jugadores como premios. En un mercado de apuestas deportivas se obtiene sumando los inversos de los momios de todos los resultados posibles y dividiendo 1 entre esa suma. Con momios de 1,25, 5,00 y 10,00 el resultado es cerca de 90,91 %. Lo habitual en los momios de las casas de apuestas es un pago cercano a 90 % en mercados de dos resultados, como el tenis, y cerca de 85 % en mercados de tres, como el fútbol. Cada resultado adicional en un mercado le da a la casa una superficie más grande donde trabajar.
Un ejemplo con dos resultados a 1,90 y 1,90
Tomemos un mercado ilustrativo de dos resultados con momio decimal 1,90 en cada lado. Es un ejemplo para ver la mecánica, no un precio cotizado en México hoy. Los inversos son 1 ÷ 1,90, que es aproximadamente 0,5263, y la suma de los dos inversos da 1,0526. El porcentaje de pago es 1 entre esa suma, es decir, alrededor de 95,0 %, y el margen es 100 % menos ese pago, alrededor de 5,0 %. La cifra que importa para el apostador es la segunda: de cada peso que pasa por ese mercado, unos cinco centavos se quedan en la casa antes de que ruede un solo dado.
El mismo cálculo con un ejemplo distinto muestra hasta dónde llega la banda. Con un momio de 1,95 en ambos lados de una apuesta de dos resultados el pago es cerca de 97,5 % y el margen de la casa ronda 2,5 %; con un momio de 1,80 en ambos lados el margen es de cerca de 10 %. Es decir: en una apuesta de dos resultados el margen puede irse de menos de 3 % hasta cerca de 10 % según lo que la casa ofrezca, y un momio de 1,90 en ambos lados se queda alrededor de 5 %. La banda es el punto. Nadie apuesta un margen; se apuesta un momio, y el momio es la parte visible de un precio que ya trae el margen dentro. Comparar dos casas por el momio del favorito sin mirar el otro lado del mercado es comparar la mitad del número.
El margen se paga en cada boleto, pero no se paga igual en todos los momios. El momio y su recíproco son dos formas de escribir la misma probabilidad; uno se lee como pago y el otro como exigencia. Un momio de 2,00 pide acertar la mitad de las veces para quedar tablas antes del margen; un momio de 1,01 pide casi todo. Y sin embargo es el momio corto el que casi nunca aparece en la publicidad de una casa, porque el apostador que busca valor no lo busca ahí. El margen se concentra en las ligas donde la casa fija el número sin temblar y el apostador sabe que hay una probabilidad razonable de acertar.
Lo mismo vale en dirección contraria. Los mercados con más resultados tienen pagos más bajos porque tienen más formas de que el favorito sea el que gana: un partido de fútbol con tres resultados deja a la casa cubrirse en tres direcciones, mientras que un partido de tenis la obliga a cubrirse en dos. El margen no es una tarifa plana que la casa cobra por existir; es el precio de la cobertura que la casa necesita, y ese precio sube cuando el evento tiene más esquinas por donde perderse.
La lotería de los momios variables y por qué no compites contra ella todos los días
Existe otro sistema, y conviene no mezclarlo con el anterior. En los momios variables, también llamados totalizador o parimutuel, los apostadores apuestan entre sí y el momio se conoce hasta después del evento. No hay casa como contraparte: hay un pozo común que se reparte entre los acertantes después de que el operador se queda su parte. Esa parte puede ser muy grande. En los operadores estatales, la proporción que se reparte como premios es inferior a 50 %, y en carreras de caballos llega a cerca de 85 %. La diferencia entre un totalizador estatal y un mercado de apuestas deportivas es de decenas de puntos de pago, y explica por qué un apostador serio mira los dos sistemas como cosas distintas y no como versiones del mismo producto.
En los momios fijos, en cambio, la casa fija el momio y actúa como contraparte del apostador, y el momio rige desde que se hace la apuesta y no puede cambiarse después. Es la forma de casi todas las casas mexicanas con permiso. Lo que se firma en el boleto es lo que se cobra, para bien y para mal, y eso hace que el precio que se ve antes de confirmar sea el único que existe.
Cierra este recorrido un punto que la publicidad evita: todo lo anterior describe cómo funciona un precio, no qué precio conviene. Ninguna casa de apuestas con permiso mexicano puede saber quién gana un partido, y ninguna página que prometa lo contrario está describiendo el mismo objeto que esta.
La letra que se paga aparte: el marco fiscal de un premio mexicano
Un premio de apuestas en México no llega completo, y el recorte lo hace el operador antes de transferir. La Ley del ISR, en sus artículos 137 y 138, dice que son ingresos los premios de loterías, rifas, sorteos, juegos con apuestas y concursos legalmente autorizados. La retención depende del impuesto estatal sobre el premio: si el estado no grava el premio o su impuesto no excede 6 %, la retención es de 1 %; si un impuesto estatal excede 6 %, la retención es de 21 %. En la Ciudad de México hay un impuesto estatal de 6 % sobre los premios, lo que deja un total cercano a 7 %. Los premios que en un año superan 600,000 pesos deben reportarse en la declaración anual.
La retención es un pago definitivo solo si la persona presenta la declaración que debe cuando está obligada; si no lo hace, el ingreso se acumula y la retención se acredita. Ese detalle decide por dónde va el dinero según la situación de cada contribuyente, y es una razón práctica para conservar los comprobantes en lugar de tratarlos como papeles que se tiran con el boleto.
El operador entrega un CFDI de retenciones por los premios gravados, y ahí es donde un permisionario se separa de un sitio sin permiso: el artículo 137 cubre los premios “autorizados legalmente”, y el tratamiento de un premio ganado en un sitio sin permiso no queda establecido. La posición razonable no es adivinar ni prometer un resultado, sino consultar a un contador o asesor fiscal antes de asumir que el ingreso vendrá limpio o que nadie lo va a mirar.
Del lado del operador, el impuesto que se le aplica es el IEPS del artículo 2, fracción II, inciso B) de la Ley del IEPS: 50 % sobre los juegos con apuestas y sorteos que requieren permiso bajo la Ley Federal de Juegos y Sorteos. Ese inciso se reformó en el DOF del 7 de noviembre de 2025 y entró en vigor el 1 de enero de 2026, con 30 % antes. La misma fracción alcanza a los juegos en línea de residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que deben cumplir con las obligaciones de la ley, con bloqueo temporal del servicio digital por incumplimiento grave según los artículos 18-H BIS a 18-H QUINTUS de la Ley del IVA. La base no queda establecida: el texto leído dice únicamente “valor de la actividad”, la prensa dice “monto total apostado”, y por eso esta página no dice 50 % “de lo apostado” ni 50 % “de los ingresos brutos”. Lo que sí se puede afirmar es que un impuesto sobre la actividad, no sobre el premio del jugador, encarece el producto en su origen, y que las casas rediseñaron sus bonos de bienvenida después de la subida para absorber parte del impuesto.
Los estados también cobran lo suyo y no lo cobran igual: la Ciudad de México grava las apuestas, Nuevo León grava los montos apostados. Eso significa que dos apostadores con el mismo premio pueden ver retenciones distintas según dónde ocurra la operación, y que la respuesta a cuánto se lleva el fisco no cabe en una sola cifra nacional.
El estado del mercado hoy: bloqueos, amparos y una reforma que todavía no existe
Aquí la página se detiene y pone fechas, porque este es el terreno donde una afirmación sin fecha se vuelve falsa en semanas. Nada de lo que sigue describe la situación “hoy” sin más.
El 11 y 12 de noviembre de 2025, la Unidad de Inteligencia Financiera identificó 13 casinos y congeló cuentas, y en ese movimiento quedaron deshabilitadas bet365 y Betano, esta última ligada a Ganador Azteca y al grupo de Ricardo Salinas Pliego. En diciembre de 2025 un tribunal colegiado permitió a esas aplicaciones publicar únicamente contenido informativo lícito y sin relación con las apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, y el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea, entre ellos betano.mx y bet365.mx. El 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la SEGOB contra bet365 y Betano, según una sola fuente. Durante 2026 se cerraron alrededor de 20 casinos físicos.
Ese calendario es la advertencia central de esta página para cualquiera que deposite. Un amparo concedido no devuelve el dinero que un usuario tiene dentro. Una suspensión de dominio no consulta el saldo de nadie. Y las resoluciones cambian de signo con la siguiente instancia, así que el estado de una marca bloqueada nunca se escribe sin su fecha. El bloqueo de una marca es también una lección concreta sobre el almacenamiento del saldo: en un operador suspendido, el saldo puede quedar congelado, y eso vale igual para un permisionario con permiso mexicano que para un sitio sin él.
La reforma completa el cuadro. La Secretaría de Gobernación terminó un anteproyecto para reemplazar la ley de 1947 y lo envió al Gabinete de Seguridad, según lo reportado el 13 de octubre de 2026. No ha sido presentado y no es ley. Existe además una iniciativa para derogar la ley vigente y crear un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos, con edad mínima de 21 años y autoexclusión; es una propuesta, no una norma. Quien cite cualquiera de las dos como regla vigente está adelantando un año que no llegó.
Mientras eso se decide, la realidad operativa es otra: el artículo 2 del Reglamento prohíbe lo que no está previsto de manera expresa, el artículo 8 de la ley de 1947 permite a la SEGOB cerrar los establecimientos no autorizados, la Secretaría ha reforzado su facultad de bloquear dominios y aplicaciones sin permiso, y una base legal para bloquear sitios de apuestas más allá del bloqueo por incumplimiento fiscal de la Ley del IVA no queda establecida. La publicidad, mientras tanto, muestra la clave del permiso oficial y los avisos de juego responsable, según un reporte secundario.
La zona sin permiso y lo que un apostador entrega al entrar ahí
Un sitio sin permiso mexicano no está cubierto por nada de lo anterior, y conviene decir exactamente qué entrega quien deposita en uno.
Un permisionario aporta un domicilio legal en México, un permiso de la SEGOB, controles de identificación y de prevención de lavado de dinero, y un CFDI de retenciones por los premios gravados. Un sitio sin permiso no aporta ninguna de las cuatro cosas. Lo que ofrece es una cuenta offshore con reglas propias, y con la herencia de que los saldos en un operador bloqueado pueden congelarse, como quedó documentado en los bloqueos de noviembre de 2025.
Sobre los criptoactivos y las casas con permiso mexicano, esta página no afirma que existan ni que no existan; queda fuera de lo establecido. Y sobre un castigo para el apostador que simplemente apuesta en un sitio sin permiso, tampoco: no se establece una multa ni un delito, y no se establece una exención. Lo que sí está claro es lo que ningún régimen de apuestas ofrece en México hoy y que el apostador suele dar por sentado. No hay registro nacional de autoexclusión. Ni en el lado con permiso ni en el otro. Un límite de depósito configurado en un sitio sin permiso cubre una cuenta y desaparece con un cambio de dominio.
Las licencias de Curazao no son permisos mexicanos, y un sitio que las muestre no está operando en el marco que describe esta página. Tampoco lo está un operador que haya sido bloqueado o suspendido: la lista de los nueve de arriba son marcas que operan bajo un permiso de la SEGOB según sus fuentes, y las marcas bloqueadas o suspendidas —bet365 y Betano entre ellas— no figuran en ella precisamente por eso.
Los cobros tampoco tienen reglas legales específicas. Los métodos que se ven —tarjetas, transferencia bancaria SPEI, vouchers en efectivo en tiendas como OXXO, monederos electrónicos— son los que cada marca dice aceptar, y los retiros se hacen a una cuenta a nombre del jugador. Sin una norma que ordene la materia, lo que queda es la política de cada operador, y la política de cada operador es lo que cambia sin avisar.
Preguntas frecuentes sobre momios y casas de apuestas en México
¿Cómo compruebo que una casa de apuestas realmente tiene permiso de la Secretaría de Gobernación?
El número que la marca publica en su pie de página es el punto de partida, no la prueba. La autoridad es la Dirección General de Juegos y Sorteos y su lista oficial de permisionarios es el documento que confirmaría el dato, aunque hoy no se puede abrir. Mientras siga cerrada, el permiso se lee como “según la marca” o “según una compilación”, nunca como confirmado oficialmente.
¿Cómo calculo lo que devuelve una apuesta con la cantidad apostada y el momio?
Se multiplican. Una apuesta de 1,000 pesos a momio 2,10 devuelve 2,100 pesos si gana, de los cuales 1,100 son ganancia neta y 1,000 son el capital que regresa. En una combinada, los momios de cada selección se multiplican entre sí y forman un solo precio, así que tres selecciones a 1,80 pagan cerca de 5,83 por peso.
¿Cómo se nota el margen de la casa dentro de un momio?
Comparando los dos lados del mismo mercado. La probabilidad implícita es el inverso del momio, y en un mercado de dos resultados a 1,90 en ambos lados los inversos suman 1,0526, lo que deja un pago de alrededor de 95 % y un margen de aproximadamente 5 %. Ese excedente es la ganancia de la casa con un libro equilibrado.
¿Cómo pongo un límite de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?
Desde la configuración de la cuenta, en el apartado de juego responsable o de control de gasto, y antes del primer depósito conviene hacerlo, porque un tope decidido en frío resiste mejor. La autoexclusión voluntaria existe como herramienta de cada casa, no como registro nacional, así que su alcance termina en esa marca y en el periodo que esa marca aplique.
¿Los premios de apuestas pagan impuestos en México y quién los retiene?
El operador retiene antes de pagar. Si el estado no grava el premio o su impuesto no supera 6 %, la retención es de 1 %; si un impuesto estatal excede 6 %, es de 21 %. La Ciudad de México aplica 6 % estatal sobre los premios, cerca de 7 % en total, y el operador emite un CFDI de retenciones. La retención es pago definitivo solo si se presenta la declaración debida.
¿Qué arriesga quien apuesta en una casa de apuestas sin permiso en México?
Entrega la protección que da un permisionario: domicilio legal en México, controles de identificación y de prevención de lavado de dinero, y comprobante fiscal de retenciones. A cambio queda con reglas propias de un operador offshore, sin registro nacional de autoexclusión, y con el riesgo documentado de que un saldo quede congelado si la marca es bloqueada, como ocurrió en noviembre de 2025.
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