Casas de apuestas en línea: los caminos que existen y a quién le sirve cada uno
Última revisión de datos: noviembre 5, 2026. Los números de permiso citados se cotejaron contra los pies de página y las fichas de tienda de cada marca, y contra compilaciones públicas, porque el listado oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos no puede abrirse.
México es el único país de la región donde el apostador tiene que leer dos veces antes de creer. Ninguna ley menciona las apuestas en línea. No existe una licencia digital. Todo lo que puedes usar con cierto respaldo legal cuelga del permiso de un tercero que tiene una sala física, y el número de ese permiso lo publica la marca en su propio pie de página, no un registro consultable. Cuando un operador te ofrece un “bono de bienvenida” con letras grandes, ese respaldo es la primera cosa que deberías buscar en letra pequeña.
La consecuencia práctica es que la elección del apostador mexicano no es “cuál paga más”, sino “cuál de los caminos disponibles quiero recorrer”. Hay al menos cuatro: la marca grande con permiso y app pulida, la marca de momio agresivo con atención al detalle técnico, la marca que confía en su presencia física en la calle, y el sitio sin permiso mexicano, que existe, se usa y no te da nada de lo anterior. Cada uno tiene un precio distinto, y casi nunca es el precio que anuncia la portada.
Lo segundo que cambia todo: el estado del mercado no es estable. Betano quedó bloqueada desde noviembre de 2025 por el congelamiento de cuentas de la UIF, y en diciembre de ese año un tribunal colegiado solo le permitió publicar contenido informativo. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo y, aun así, el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea, incluidos betano.mx y bet365.mx, y el 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la SEGOB contra ambas. Dos marcas que hace un año parecían pilares del mercado hoy son expedientes judiciales. Cualquier comparación que no lleve fecha es propaganda.
Reviso Nueve plataformas que operan bajo el permiso de un permisionario mexicano, con lo que cada una publica de sí misma, y con el ojo en lo que ese respaldo significa para tu dinero cuando algo sale mal.
Evaluación: qué separa a una casa de apuestas en línea de otra
Comparar casas de apuestas en México con la vara europea es un ejercicio de paciencia. No hay licencia, no hay registro público consultable y no hay un número único que puedas teclear en una web oficial para saber si una marca está autorizada. Lo que hay es un conjunto de documentos dispersos: pies de página, fichas de tienda de aplicaciones, un listado de la DGJS que no abre y compilaciones que se contradicen entre sí.
Eso obliga a elegir criterios que sí se pueden sostener con lo que la propia marca publica.
El respaldo del permiso, y quién lo tiene. Todas las marcas de este listado dicen operar bajo un permiso de la Secretaría de Gobernación, en la mayoría de los casos con un número visible y el nombre de un permisionario dueño de salas físicas. Ese dato no es un adorno legal: es lo que separa a un operador con presencia fiscal y regulatoria en México de un dominio que responde a un servidor en otro continente. La diferencia entre “permiso” y “licencia” no es semántica. El Reglamento habla de permiso, un acto administrativo temporal otorgado a un permisionario; no existe la figura de la licencia digital.
Qué tan clara es la oferta de bienvenida. Aquí está el filtro más útil de todos, y no por el monto. Una promoción que se describe de dos maneras distintas en la misma ficha de tienda no es un descuido de redacción: es la señal de que las condiciones viajan por canales separados y nadie las reconcilia. El monto grande con condiciones difusas suele costar más caro que un monto modesto con reglas escritas.
La app como termómetro del producto. La ficha de tienda es el único documento donde un operador enumera sus funciones sin que nadie lo interrumpa: mercados, retiros, transmisión, creador de apuestas, atención. Vale como inventario, no como promesa. Una marca que anuncia “retiros rápidos” sin mencionar plazos te está diciendo algo sobre su relación con la letra pequeña.
Los métodos de pago locales. SPEI, OXXO y tarjetas aparecen una y otra vez. La pregunta no es cuáles listan, sino cuáles listan con convenientes y cuáles solo con logos.
Los controles de juego responsable que la marca misma enumera. Pausas, límites y cierre de cuenta existen como herramientas voluntarias de cada operador. No hay registro nacional de autoexclusión, así que la protección es tan sólida como cada marca quiera hacerla.
La profundidad del catálogo. Treinta deportes o cinco; apuestas en vivo con transmisión o solo mercados previos. Es el criterio más fácil de verificar y el menos decisivo, pero define qué tipo de apostador está cómodo en cada sitio.
Un apunte sobre el número que encabeza casi toda promoción mexicana y que conviene mirar con las cejas levantadas. Los bonos grandes de bienvenida se rediseñaron para absorber parte del impuesto especial al que están sujetos los juegos con apuestas, que subió del 30 % al 50 % y entró en vigor el 1 de enero de 2026 tras la reforma publicada en el Diario Oficial de la Federación el 7 de noviembre de 2025. En otras palabras: ese cartel que promete miles de pesos no nació de la generosidad del operador, sino de un reacomodo fiscal. Saber de dónde sale el dinero que te regalan cambia bastante la forma de leer la promoción.
El mercado mexicano no es un mercado con las reglas claras y un ganador evidente. Es un mercado en construcción, con un permiso heredado, un registro que no se puede consultar y un proyecto de ley que lleva meses parado. Elegir aquí significa elegir con qué incertidumbre puedes vivir.
Fundamentos: cómo funciona hoy el permiso de la Secretaría de Gobernación
La Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947, prohíbe en todo el país los juegos con apuestas y los sorteos, y solo permite aquellos que estén expresamente autorizados. Su artículo 7 encarga a la Secretaría de Gobernación otorgar los permisos e inspeccionar; el artículo 8 la faculta a cerrar locales no autorizados; el artículo 9 impide que un establecimiento quede junto a escuelas o centros de trabajo; el artículo 10 reparte la cooperación con estados y municipios.

El Reglamento de esa ley, reformado el 16 de noviembre de 2023, es donde está la letra que hoy importa. Su artículo 1 cubre la autorización, el control y la vigilancia de los juegos con apuestas y los sorteos, salvo los de la Lotería Nacional, con jurisdicción federal. El artículo 2 es el más citado y el más severo: lo que la actividad de apuestas y sorteos no prevea expresamente queda prohibido. El artículo 3 define el permiso como un acto administrativo temporal a favor de un permisionario. Y el artículo 28 nombra las figuras relevantes: los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos. Los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios para apuestas remotas, los permisos no son transferibles (artículo 31) y los permisionarios de apuestas remotas deben presentar cuentas trimestrales y anuales auditadas, contratar un seguro, reportar operaciones sospechosas de lavado y constituir una fianza (artículo 29).
De ahí sale la pieza que ordena todo el mercado: como ninguna ley nombra las apuestas en línea, la práctica reportada es que un sitio no puede tener una licencia digital independiente, sino que se engancha al permiso de un titular autorizado con presencia física. Un mismo permisionario puede operar varias marcas. Por eso ves pies de página donde el nombre comercial y el nombre del permisionario no coinciden, y por eso el número de permiso que aparece en un sitio no siempre aparece en otro.
Hay una consecuencia documental que conviene asumir desde ahora. La Dirección General de Juegos y Sorteos tiene fama de publicar un PDF con los sitios autorizados, y ese documento no puede abrirse. En mayo y julio de 2026 el Congreso pidió un registro público abierto. Los recuentos de sitios de apuestas se contradicen con alegría: un reporte habla de 136 sitios de apuestas; otro, de entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx. Ninguna de esas cifras sirve para decidir. Cuando no hay un registro que consultar, la verificación se hace marca por marca, y eso es exactamente lo que hace este listado.
La reforma que todos esperaban tampoco llegó. La Secretaría de Gobernación terminó un anteproyecto para reemplazar la ley de 1947 y lo envió al Gabinete de Seguridad, según lo reportado el 13 de octubre de 2026; no se ha presentado y no es ley. Existe además una iniciativa para derogar la ley y crear un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos con edad mínima de 21 años y autoexclusión, que es propuesta y nada más. Si alguien te dice que “la nueva ley ya cambió las reglas”, está describiendo un borrador.
Normativa: qué está permitido apostar, quién vigila y qué pasa con los sitios bloqueados
Las apuestas deportivas solo son posibles a través del permiso de la Secretaría de Gobernación que tiene un permisionario. Eso es todo lo que hay. Las apuestas en vivo, los deportes virtuales, los esports y las distintas clases de apuesta no tienen una regla separada en los artículos del Reglamento que aquí se leyeron: ni las prohíben ni las regulan, y quedan dentro del mismo permiso. Las apuestas mutuas y las carreras de caballos se regulan en hipódromos, galgódromos y frontones con el “cruce de apuestas”, donde los menores nunca pueden participar (artículo 5). No apareció ninguna disposición sobre un mercado de intercambio de apuestas, y aquí no vamos a decir que exista uno mexicano. La Lotería Nacional queda fuera del Reglamento por su artículo 1.

Edad, identidad y verificación
El artículo 5 del Reglamento prohíbe a los menores entrar a las áreas de apuestas de los establecimientos y participar en el cruce de apuestas, pero no fija una cifra. Las marcas escriben “18+” en sus propias fichas y pies de página. Una edad legal numérica para el juego en general no queda establecida en el texto, y esa distinción importa: el 18+ que ves es una política de la casa, no una cifra que puedas citarle a un juez.
Los operadores verifican identidad y reportan operaciones relevantes a la UIF y al SAT, porque el juego es una actividad vulnerable bajo la ley de lavado de dinero. Los documentos exactos que deben pedirte no están fijados en la ley. En la práctica, si registrarte en una casa de apuestas en línea te pide INE, comprobante de domicilio y selfie, no está inventando un requisito. Y en la práctica también significa que el anonimato completo no es una opción en una marca con permiso.
Bloqueos, amparos y marcas que hoy no puedes usar
Esta es la parte donde el suelo se mueve. El artículo 2 del Reglamento prohíbe lo que no esté expresamente previsto; el artículo 8 de la ley deja que la Secretaría cierre locales no autorizados. La SEGOB ha reforzado su capacidad de bloquear dominios y aplicaciones sin permiso, aunque una base legal específica para bloquear sitios de apuestas más allá del bloqueo por incumplimiento fiscal no queda establecida.
Lo que sí está documentado: el 11 y 12 de noviembre de 2025 la UIF identificó 13 casinos y congeló cuentas, y bet365 y Betano (Ganador Azteca, del grupo de Ricardo Salinas Pliego) quedaron deshabilitadas. En diciembre de 2025 un Tribunal Colegiado solo les permitió publicar contenido informativo lícito, ajeno a las apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo para levantar el bloqueo, y el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la DGJS suspendió diez dominios de casino en línea, entre ellos betano.mx y bet365.mx. El 23 de octubre de 2026, según una sola fuente, un tribunal federal suspendió la orden de la SEGOB contra ambas marcas. Alrededor de 20 casinos físicos fueron cerrados durante 2026.
El estado es inestable por definición, así que esta página no te va a decir que una marca está abierta o cerrada “hoy”: cada dato va con su fecha. Y hay algo que conviene subrayar porque es el riesgo más concreto del mercado mexicano: un saldo en un operador bloqueado puede quedar congelado. No es una hipótesis. Le pasó a cuentas de miles de usuarios en noviembre de 2025.
Prevención: qué puedes hacer tú, ya que el marco no lo hace por ti
Si el marco no te da un registro de autoexclusión ni límites obligatorios, el control queda enteramente de tu lado. Eso no es una desventaja menor, y tampoco es un discurso moral: es la descripción de cómo funciona el sistema en el que vas a meter tu dinero.
Lo primero es entender qué herramientas sí existen y de quién dependen. Las pausas, los límites de depósito, los límites de pérdida y la autoexclusión dentro de una marca son mecanismos internos del operador, visibles en su ficha de tienda y en su apartado de juego responsable. Tienen una limitación que nadie te va a subrayar en la portada: valen dentro de esa casa y hasta donde esa casa quiera sostenerlas. No se propagan a otra marca. Si te autoexcluyes hoy en un sitio con permiso y mañana abres cuenta en otro, nada te detiene. En un país con registro nacional eso no pasaría; aquí sí.
El reflejo de la ventana de 24 horas
Los depósitos en México llegan por caminos diseñados para que el segundo depósito cueste menos que el primero. SPEI desde tu banca en línea se siente como mover dinero entre cuentas, no como apostarlo. Los vouchers de OXXO se compran en la tienda de la esquina sin que nadie te pregunte nada. Las tarjetas guardadas en la app eliminan hasta el gesto de teclear. Cuando eso se combina con la ausencia de un límite obligatorio, la única barrera que queda es la que tú pusiste por escrito antes de empezar.
Un límite de depósito semanal fijado en frío, un día antes de que se te ocurra subirlo, es el instrumento más barato y más eficaz que tienes. No hay un número correcto; hay un número que puedes sostener un mes sin acordarte de él. Si tienes que consultar tu saldo cada día para saber si estás dentro o fuera, el límite no está funcionando.
Un problema de tipo, no de monto
Los bonos de bienvenida no gastan un límite de depósito: gastan dinero. Un bono que exige apostar el importe varias veces antes de liberarlo es una obligación de volumen, no un regalo, y si tu límite mensual es de 1,500 pesos y el bono requiere miles en apuestas para liberarse, el bono y el límite están en conflicto abierto desde el primer día. La mayoría de las fichas mexicanas no resuelve ese conflicto en sus textos legales.
Dónde puedes pedir ayuda
Existe una línea nacional de atención en adicciones, y las propias marcas enlazan una sección de juego responsable. No es mucho, y por eso el papel de la autorregulación pesa tanto aquí. Un apostador que apuesta tres veces por semana y revisa su historial una vez al mes está haciendo más por su control que cualquier reglamento.
Lo demás es sentido común con fecha: apuesta solo dinero cuyo destino ya tenías previsto, no ajustes un límite después de una racha mala, y si notas que el juego ocupa espacio mental que no debería, cierra la cuenta. Cerrarla es una política que varias fichas de tienda mencionan explícitamente entre sus funciones. Usarla antes de necesitarla es la parte que cuesta.
Procedimiento: qué es una casa de apuestas deportivas en línea y cómo se usa
Una casa de apuestas deportivas en línea es un negocio que acepta apuestas sobre eventos deportivos, fija un momio para cada resultado posible y paga al boleto ganador un importe igual a lo apostado multiplicado por ese momio. Todo lo demás —la app, el catálogo, el bono, el colchón de estadísticas— es decoración alrededor de esa operación básica. Entenderla bien es lo que separa al apostador que sabe cuánto está pagando de impuestos implícitos del que solo mira el número grande.
El flujo es corto. Te registras, verificas identidad (KYC), depositas por tarjeta, SPEI u OXXO, eliges un evento, armas el boleto y confirmas. También puedes armar tu propia apuesta cuando la casa ofrece un creador de apuestas, que permite combinar selecciones que ya no se ofrecen juntas.
El vocabulario mexicano es suyo y no conviene confundirlo con el de otros mercados. El precio no es “cuota” sino momio. El documento no es un “comprobante” sino un boleto, un cupón o un ticket. Una combinación de varias selecciones es un parlay, también llamada combinada, frente a la apuesta sencilla de una sola selección. Las apuestas durante el partido son apuestas en vivo. El hándicap y las líneas de más/menos son las de siempre. Y cuando quieres cerrar antes de que termine el evento, pides retiro anticipado, que en inglés el mercado llama cash out.
La apuesta sencilla, con un ejemplo aritmético completo
Imagina un partido del torneo que ya se jugó este año y un momio de 1,90 para el local. Si apuestas 500 pesos:
- El retorno si aciertas es 500 × 1,90 = 950 pesos.
- La ganancia neta es 500 × (1,90 − 1) = 450 pesos.
Ese 950 es el número que la casa te devuelve. El 450 es lo que efectivamente ganas. Confundirlos es la primera fuente de decepción en un mercado donde el dinero se cuenta en pesos y el entusiasmo en miles.
Ahora combina dos selecciones a 1,90 cada una. Los momios se multiplican: 1,90 × 1,90 = 3,61. Con los mismos 500 pesos, el retorno si ambas aciertan es 500 × 3,61 = 1,805 pesos, y la ganancia neta 1,305 pesos. Suena a multiplicar dinero; en realidad es multiplicar riesgo. La probabilidad de acertar las dos es sensiblemente menor que la de acertar una, y ningún operador mexicano te lo va a recordar en el mismo tono en que te enseña el momio combinado.
Lo que la casa retiene en cada momio, cálculo incluido
Aquí está la cifra que nunca aparece en un anuncio mexicano: la parte que se queda la casa de todo lo que se apuesta en un mercado. Se calcula sumando las inversas de todos los momios de un mismo mercado.
Toma un mercado ilustrativo de dos resultados, ambos a momio 1,90. La suma es 1 ÷ 1,90 + 1 ÷ 1,90 = 0,526 + 0,526 = 1,053. Como el 1,053 equivale a 105,3 %, la casa devuelve el 94,7 % de lo apostado en ese mercado y retiene el 5,3 %. Ese 5,3 % es el margen: la renta del operador, ya incluida en cada momio antes de que tú toques la pantalla. Es un ejemplo construido con dos momios idénticos, no una cotización real de ninguna marca, y sirve para lo que sirve: la banda típica se mueve entre el 4 % y el 8 %, y sube por encima del 10 % en mercados secundarios, combinadas y apuestas en vivo, donde el precio se ajusta más rápido que en un mercado principal.
Traducido a la vida real: si el margen de un mercado es 5,3 % y apuestas 1,000 pesos en ese mercado, la casa conserva 53 pesos en promedio. Con un margen de 10 %, que no es raro en mercados menos líquidos, la cifra sube a 100 pesos de mil. A cien apuestas de mil pesos en un mercado de margen alto, son 10,000 pesos que no vuelven a tu bolsillo. Ninguna de las nueve marcas de este listado imprime su margen en la app, y todas lo publican en el precio sin decirte cuánto es.
Evaluación de las plataformas: comparativa y clasificación de las nueve casas con permiso
La tabla siguiente resume lo que cada marca declara de sí misma, con el número de permiso y su procedencia según lo publicado, y lo que su propia ficha de tienda dice sobre su oferta. Los números de permiso son los que cada fuente muestra; ninguno está confirmado oficialmente, porque el listado de la DGJS no puede abrirse, y donde las compilaciones se contradicen no se imprime número.
| Marca | Estado del permiso SEGOB tal como se declara (fuente citada, sin confirmar oficialmente) | Qué dice la ficha o el pie de página de la marca |
|---|---|---|
| Betcris | Permiso de su permisionario; número no impreso, porque el número del pie de página y el de la tabla del titular difieren; titular nombrado: Producciones Móviles (según betcris.mx) | Apple Pay, OxxoPay, PayPal, Visa, Mastercard y SPEI como métodos de depósito, sin montos mínimos; parlay del mismo juego, retiro anticipado y apuestas a jugadores |
| Pickwin | Permiso; número no impreso, porque las fuentes se contradicen entre sí; titular nombrado: Producciones Móviles S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora (según blog.pickwin.mx) | — |
| Strendus | DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021; titular nombrado: Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads, según las compilaciones (según casasdeapuestaslegales.mx) | — |
| Caliente | DGG/SP/404/97, mostrado en el pie de página de caliente.mx; titular nombrado: Tecnología en Entretenimiento Caliplay | $1,000 MXN sin depósito y duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN; transmisión en vivo, creador de apuestas, eventos virtuales |
| Betway | Permiso 4184; titular nombrado: Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. (según casasdeapuestaslegales.mx) | — |
| Codere | DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019; titular nombrado: Libros Foráneos S.A. de C.V. (según Apuestas Legales) | Bono de bienvenida de hasta 7,000 MXN; depósitos con tarjeta, SPEI y OXXO; más de 30 deportes; momios mejorados |
| Playdoit | DGAJS/SCEVF/P-02/2005; titular nombrado: Eventos Festivos de México (según casasdeapuestaslegales.mx) | $1,000 MXN de bono de bienvenida descrito de dos maneras distintas; Visa, Mastercard, OXXO y transferencias; retiros rápidos |
| Novibet | DGJS/DCRCA/1121/2020; titular nombrado: Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. (según casasdeapuestaslegales.mx) | — |
| 1xBet | DGJS/0002/2020; titular nombrado: Entretenimientos Naturales; la tienda de aplicaciones lista la app bajo 1XCorp N.V., una empresa distinta (según Apuestas Legales) | — |
Lo que la tabla no puede decir, y es la mitad de la historia. Strendus, Betway, Novibet y 1xBet aparecen con permiso y número, y con muy poco más: de sus fichas y pies de página no salió catálogo, ni métodos de pago, ni funciones. Eso no las hace peores marcas; significa que su presencia pública es más discreta, y que un apostador que quiera saber qué ofrecen tiene que abrir la app y comprobarlo, cosa que en una marca nueva no es mala idea de todos modos. Las cinco que sí publican detalle se reparten el resto de la conversación, y ahí las diferencias son bastante más grandes de lo que sugiere el hecho de que todas usen el mismo marco legal.
Fíjate en un detalle que recorre la columna central: cinco de las nueve marcas sostienen su permiso en sólidos cables documentales, tres lo muestran solo a través de una compilación de terceros, y dos no pueden imprimir número porque las fuentes se contradicen. En un país con registro consultable eso sería una anomalía; aquí es la norma. El apostador que quiere verificar por su cuenta tiene un camino: abrir el pie de página de la marca, comparar el nombre del titular con el nombre comercial, y llamar a la Dirección General de Juegos y Sorteos preguntando si ese permiso está vigente. Es incómodo y funciona mejor que creerle a un banner.
Las siguientes nueve fichas van en el orden en que están arriba, sin que ese orden signifique jerarquía. Betcris abre la lista porque es la marca que más documentos públicos deja a la vista.
Betcris: la marca que hace públicas sus contradicciones
El pie de página de betcris.mx muestra un número de permiso a nombre de Producciones Móviles, y la tabla de su titular muestra otro. La marca no oculta esa divergencia; tampoco la explica. Lo que sí está claro es el nombre del permisionario y que hay una licencia de la Autoridad de Juegos de Malta, MGA/B2C/300/2008, vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026, a nombre de TV Global Enterprises Ltd., la empresa del sitio. Es un detalle poco común en el mercado mexicano: una marca local con respaldo europeo explícito y con fecha de caducidad visible.
Sobre pagos, la portada lista los logotipos de Apple Pay, OxxoPay, PayPal, Visa, Mastercard y SPEI, y no indica montos mínimos en ninguno de ellos. La ausencia de mínimos visibles es buena señal para quien deposita cantidades pequeñas, y mala señal para quien quiere saber de antemano cuánto puede retirar sin que se lo partan en pedazos.
En producto, la app destaca el parlay del mismo juego, el retiro anticipado, las apuestas a jugadores, los métodos de pago locales, la atención en español y los retiros rápidos. Su ficha en la tienda la publica TV Global Enterprises Ltd., se lanzó en julio de 2018, su versión 3.2.1 es del 28 de septiembre de 2026 y opera en México, Panamá, Perú, Ecuador, República Dominicana y Honduras. Ese alcance regional es el argumento más honesto de la marca: no es una app hecha a las prisas para un solo mercado. El pie de página añade que los juegos con apuestas están estrictamente prohibidos para menores de edad, enlaza una sección de juego responsable y aclara que el servicio no se promociona a menores.
El permiso, entonces, es el ingrediente menos interesante de esta ficha. Lo que decide es otra cosa: si el nombre del permisionario que aparece en el pie de página coincide con el que la DGJS tendría en su registro, y ese registro no se puede abrir. Betcris deja los documentos a la vista y deja también la contradicción. Para un apostador que valora la trazabilidad por encima de la fluidez de la app, esta es una de las opciones más sólidas del listado; para quien quiere un número limpio y una web que se lo confirme, no.
Pickwin: una marca cuyo permiso no puede imprimirse
Pickwin es el caso más incómodo de la lista, y no por culpa suya. El número de permiso que una fuente le atribuye es el mismo que el pie de página de Betcris muestra para Producciones Móviles, y el titular que se le nombra es Producciones Móviles S.A. de C.V. junto con Unocapali La Paz Operadora. Dos compilaciones se contradicen sobre los números. Cuando dos fuentes independientes se contradicen sobre el número de permiso de una marca, no es que la marca esté mintiendo: es que el sistema no tiene dónde certificar nada.
Eso deja a Pickwin con una ficha flaca en términos verificables: permiso sí, número no imprimible, titular conocido, contradicción documentada. Frente a eso, cualquier apostador puede hacer lo que la ley mexicana le permite hacer, que es llamar a la Dirección General de Juegos y Sorteos y preguntar si el permiso está vigente a nombre de ese permisionario. Es una gestión telefónica que muy pocos hacen y que resuelve de un golpe la única duda que importa.
Sobre el producto, esta ficha no dice nada que se pueda citar aquí, y eso ya es información: Pickwin se presenta con menos detalle público que sus vecinas de listado. Si buscas una marca grande con catálogo enumerado y funciones anunciadas, hay otras. Si lo que te importa es el nombre del permisionario detrás del dominio, Pickwin tiene uno, y está a la vista.
Strendus: tres permisos, un titular en disputa
Strendus es la única marca del listado a la que las compilaciones atribuyen tres números de permiso: DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021. Tres números con tres fechas distintas sugieren un historial administrativo movido, o una reestructuración de permisos, o simplemente una acumulación de documentos que el apostador no puede reconstruir. El titular también es disputado: Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads, según qué compilación se lea.
Hay algo instructivo en este expediente. Un operador con tres permisos a lo largo de siete años ha pasado por revisiones, y las revisiones no siempre se publican. Lo que el apostador sí puede hacer es registrar el nombre del titular y contrastarlo con el permiso que le interese, en la llamada de siempre. La cifra exacta aquí importa menos que la estructura: Strendus opera, publica permisos y no publica producto.
Esa sequedad es lo que define la ficha. No hay catálogo citable, no hay métodos de pago citables, no hay funciones citables. Un apostador que abra la app encontrará lo que encuentre, y aquí no vamos a inventarlo. Para el perfil que se guía por el respaldo administrativo y no por la mercadotecnia, Strendus presenta una acumulación de documentos que, si se confirman, es más densa que la de varias marcas más ruidosas.
Caliente: el permiso más antiguo y la promoción más alta del listado
DGG/SP/404/97. Un número con dos dígitos finales que datan de 1997 dice bastante: Caliente lleva en el negocio desde antes de que existiera internet comercial en México, y su permiso se muestra en el pie de página de caliente.mx presentado como autorización de la Secretaría de Gobernación. La operadora del sitio es Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V., del grupo Caliente.
La portada anuncia dos cosas a la vez: $1,000 MXN sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN. No queda claro si ambas ofertas valen solo para apuestas deportivas, y eso es un problema real: un bono sin depósito aplicable principalmente a casino es una promoción de casino con un banner de deportes. Según reseñas de casas de apuestas, el bono sin depósito de $1,000 MXN exige un rollover de 10 veces; el plazo, los momios mínimos y el rollover del bono de primer depósito varían de una reseña a otra. Diez veces sobre 1,000 pesos son 10,000 pesos en apuestas antes de que el saldo liberado sea tuyo, una cifra que la portada no menciona en ninguna parte.
En producto, la app “Caliente Deportes” la publica Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V., su versión 8.12.1 es del 20 de octubre de 2026 y ofrece transmisión en vivo, creador de apuestas (“crea tu apuesta”), depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales. Es solo para mayores de 18 años.
El atractivo de Caliente es la antigüedad del permiso y la amplitud del catálogo. El precio de esa comodidad es una promoción con letra pequeña que no se puede resolver desde la página principal, y un rollover que conviene calcular antes de tocar el botón. Un apostador que quiere un bono real de deportes hará bien en preguntar por escrito qué porcentaje del saldo bonificado se libera con apuestas deportivas. Si la respuesta es “depende”, ya tiene la respuesta.
Betway: la marca global con un permiso que requiere teléfono
El permiso 4184 aparece atribuido a Betway, con el titular Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. Un número de cuatro cifras sin estructura de año ni de dirección general es la clase de dato que hace sospechar de cualquier compilación, y la fuente en este caso es una compilación. Eso no significa que el permiso no exista. Significa que la verificación vuelve a depender de una llamada.
Betway tiene un perfil internacional reconocible y una operación mexicana enganchada a un permisionario cuyo nombre remite, precisamente, a un frontón. Ahí está la lógica del sistema mexicano en una sola línea: la marca global no tiene licencia digital propia, cuelga del permiso de una empresa que administra una instalación física. Entender eso es entender por qué el número no se puede buscar en un registro con la facilidad con que se busca una licencia europea.
Sobre su oferta local, esta ficha no publica detalle citable desde los documentos que aquí se revisaron. Quien quiera saber qué mercados y qué métodos de pago tiene Betway en México tendrá que abrir la app y comprobarlo, con la ventaja de que el nombre del titular ya lo tiene para la llamada de verificación. El perfil al que le sirve esta marca es el del apostador que ya conoce el producto internacional y solo quiere confirmar que su operación mexicana tiene respaldo. Para quien no conoce la marca, hay opciones con más papel a la vista.
Codere: la ficha más completa del listado
Codere es la marca que deja más rastro documental, y eso se nota en la ficha de tienda. La app “Codere: Apuestas Deportivas MX” figura a nombre de Codere Newco, S.A.U., salió en enero de 2017 y su versión vigente es del 20 de agosto de 2026. Los permisos que se le atribuyen son DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, con Libros Foráneos S.A. de C.V. (Codere México) como titular, según una compilación.
El producto cubre más de 30 deportes, con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. La ficha anuncia un bono de bienvenida de hasta 7,000 MXN y depósitos con tarjeta, SPEI y OXXO. Y aquí hay un dato que vale por sí solo: la ficha de la app dice que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. Que una marca escriba en su propia ficha que puedes cerrar la cuenta es menos común de lo que debería, y quien haya intentado cerrar una cuenta en otros sitios sabe exactamente por qué.
El bono de hasta 7,000 MXN es la cifra que más ruido hace y la que menos dice sin el rollover al lado. La ficha no publica ese rollover. Antes de registrarte, la pregunta correcta no es cuánto dan, sino cuántas veces hay que apostarlo y a qué momio mínimo cuenta la apuesta. Hasta 7,000 MXN es el techo de una escalera; el número de escalones es el que decide si vale subirla.
Lo que Codere ofrece con más solidez es cobertura de deportes y claridad de marca: presencia física en México, app veterana y una ficha que enumera funciones en vez de prometer sensaciones. Para el apostador que apuesta seguido y quiere estadísticas en vivo junto al boleto, es una de las opciones más completas del listado.
Playdoit: dos versiones de la misma promoción
La app Playdoit la publica Atracciones America S.A. de C.V. en la tienda de aplicaciones de México, salió en agosto de 2021 y su versión 1.31.0 es del 22 de octubre de 2026. El permiso que se le atribuye es DGAJS/SCEVF/P-02/2005, con Eventos Festivos de México como titular, según una compilación.
La oferta de producto es amplia y muy enumerada: futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports, con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost” para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas. Acepta Visa, Mastercard, OXXO y transferencias bancarias, promete retiros rápidos y pagos inmediatos, enlaza los términos y las pautas de juego responsable, y el uso es para mayores de 18 años.
Y luego está el detalle que define la ficha. Playdoit anuncia $1,000 MXN de bono de bienvenida, pero en un apartado lo describe con primer depósito y en otro sin depósito. Las condiciones no son claras. No es un error de traducción ni una frase mal cortada: son dos descripciones incompatibles en el mismo documento, y una de las dos es falsa para cualquier lector concreto. Un apostador que deposite esperando un bono sin depósito y reciba una promoción condicionada al depósito no va a tener razón en ningún lado, porque ninguna de las dos versiones está marcada como la vigente.
El perfil al que le sirve Playdoit es el del apostador que no quiere bono. Sin promoción de por medio, el producto es sólido: muchos deportes, apuestas en vivo con transmisión, atención 24 horas y métodos de pago amplios, incluido OXXO en efectivo. Con promoción de por medio, hay que leer con lupa y hacer la pregunta por escrito. Esta marca demuestra por qué el filtro de “oferta clara” pesa tanto en esta comparación: no importa cuánto prometes si no puedes describirlo dos veces igual.
Novibet: el permiso más reciente del listado
DGJS/DCRCA/1121/2020, con Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. como titular. La estructura del número indica una dirección general distinta y un año reciente, lo que en la práctica significa que Novibet entró al sistema mexicano en la última etapa y con un expediente más moderno. La fuente del número, de nuevo, es una compilación.
El nombre del titular es llamativo: una empresa de juegos “de la frontera” que opera una marca de perfil internacional. Es otra variante del mismo mecanismo que se repite en todo este listado: la marca cosmopolita detrás, el permisionario local delante. La diferencia entre las nueve no está en el mecanismo, sino en qué tan bien documentado está cada uno.
Sobre la oferta local, la ficha de Novibet no deja material citable en los documentos revisados aquí. El apostador que quiera saber qué ofrece tiene la app, y el que quiera verificar el permiso tiene el número para la llamada. Es un expediente ordenado y delgado: permiso reciente, titular identificado, nada más a la vista. Como punto de partida para quien quiere un permiso de la etapa reciente y no le importa hacer su propio trabajo de campo, funciona.
1xBet: el permiso y la empresa del sitio no son la misma
1xBet cierra la lista con la contradicción más limpia de todas. El permiso que se le atribuye es DGJS/0002/2020, con Entretenimientos Naturales como titular, según una compilación que además no pudo confirmar el dominio 1xbet.mx ni el listado oficial. Y por separado está el dato que llama la atención: la tienda de aplicaciones lista la app bajo 1XCorp N.V., una empresa distinta del titular nombrado en el permiso.
Eso no prueba nada ilegal. Prueba que en el mercado mexicano el nombre que ves en la tienda, el nombre del permisionario y el nombre de la empresa que opera pueden ser tres sociedades diferentes, y que ninguna relación entre ellas es pública. Para el apostador, esa es una lección útil y algo incómoda: la transparencia corporativa no es una virtud de este mercado, es una rareza.
Sobre el producto, la ficha tampoco deja material citable desde los documentos revisados. Quien conozca la marca internacional sabrá qué esperar y tendrá que confirmarlo en la app mexicana. Quien no la conozca, hará bien en empezar por una marca cuyo titular y cuya empresa aparezcan bajo el mismo nombre. Cuando tres sociedades sostienen una operación y ninguna publica su vínculo, el apostador asume el riesgo de la opacidad sin recibir nada a cambio.
Cómo leer esta clasificación sin engañarse
El orden de las nueve fichas no es un ranking y no debería leerse como tal. La comparación honesta se hace por dentro de cada perfil, no por posición en una lista.
Si tu prioridad es un respaldo verificable y no te molesta hacer una llamada a la Dirección General de Juegos y Sorteos, las marcas con número impreso y titular identificado te dan más agarradero: Caliente, Codere, Playdoit, Novibet, Strendus y Betway. Si tu prioridad es la amplitud de producto y la claridad de la app, Codere y Playdoit están arriba, con Caliente cerca. Si te importa que la oferta de bienvenida sea legible, Codere y Betcris son las que menos trampa tienen en la letra grande, y Playdoit es la que más.
Y si lo que buscas es la promoción más alta, Caliente tiene la cifra más grande, con la advertencia de siempre: un bono de $7,000 MXN sin rollover publicado es una caja opaca, y el rollover reportado del bono sin depósito —diez veces— ya te dice el orden de magnitud de lo que te van a pedir. No hay aquí una marca que gane en todo. Eso no es una falla de esta comparación; es la condición de un mercado donde el permiso se hereda, el registro no se publica y cada operador cuenta su historia en sus propios términos.
Una última cosa que ninguna ficha resuelve: el respaldo federal no protege un saldo. Lo que un bono paga y no paga lo fija la letra pequeña de la propia marca, no un regulador. Si una marca de este listado dejara de operar mañana, la ficha que aquí revisaste sería el último documento público de su oferta.
Preguntas frecuentes
¿Cómo sé si una casa de apuestas opera con permiso de la Secretaría de Gobernación?
Mira el pie de página de la marca y busca el número de permiso y el nombre del permisionario, que suele ser una empresa distinta del nombre comercial. Después contrasta ese permiso con la Dirección General de Juegos y Sorteos. La cifra que aparece en el encabezado de la web es la que suele no existir en ningún documento oficial.
¿Cuánto paga una apuesta según la cantidad apostada y el momio?
Multiplica la cantidad por el momio. Con 500 pesos a momio 1,90 el retorno es 950 pesos, y la ganancia neta 450. Si combinas dos selecciones a 1,90, los momios se multiplican y el boleto paga 3,61 por peso, pero la probabilidad de acertar las dos cae junto con la sencillez.
¿Cómo se nota el margen de la casa de apuestas en los momios?
Se nota sumando las inversas de todos los momios del mismo mercado. En un mercado ilustrativo de dos resultados a 1,90, la suma da 1,053: la casa devuelve el 94,7 % y retiene el 5,3 %. La banda habitual va del 4 % al 8 % en mercados principales y pasa del 10 % en los secundarios.
¿Cómo pongo límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?
Lo haces dentro de la cuenta, en el apartado de juego responsable de la marca, y cada operador decide qué herramientas ofrece: pausas, límites de depósito, límites de pérdida, autoexclusión o cierre de cuenta. No existe un registro nacional donde una autoexclusión valga para todas las casas, así que el límite vale en el sitio donde lo pusiste.
¿Se pagan impuestos por los premios de las apuestas y quién los retiene?
Los premios de juegos con apuestas legalmente autorizados son ingreso para el ISR y quien paga retiene: 1 % si el estado no grava el premio o su impuesto no pasa del 6 %, y 21 % si el impuesto estatal supera ese 6 %. En Ciudad de México, con su 6 % estatal, el total ronda el 7 %. Conviene consultarlo con un contador.
¿Qué riesgo corro si apuesto en una casa sin permiso en México?
Ninguno de los controles del mercado formal te cubre. No hay permisionario local responsable, no hay reportes de operaciones a la UIF ni comprobante de retenciones para tus premios, y si el operador es bloqueado por la autoridad tu saldo puede quedar congelado. Un permiso mexicano da un domicilio al que reclamar; sin él, la reclamación no tiene destinatario.
¿Hay límites obligatorios o un registro de autoexclusión?
No. No existe un registro nacional de autoexclusión, y la autoexclusión es voluntaria y propia de cada operador. Tampoco hay un límite legal de depósito o de pérdida, ni la figura de una cuenta temporal. Lo que sí existe son herramientas internas que las marcas enumeran en sus propias fichas de tienda: pausas, límites de depósito y cierre de cuenta. La protección del apostador mexicano depende de que cada marca quiera prestarla, no de una obligación general.
Un dato secundario, pero colorido: la publicidad que muestra la clave oficial del permiso y advertencias de juego responsable es lo que reporta un informe secundario. No hay un artículo federal de publicidad en los apartados del Reglamento que se leyeron. Los reportes sobre límites de horario en transmisiones —después de las 22:30 o entre las 06:00 y las 22:00— describen iniciativas, no ley. Los proyectos para limitar influencers y deportistas, prohibir anuncios en transmisiones deportivas y eliminar los bonos de bienvenida tampoco son ley. Quien te venda cualquiera de esas cosas como norma vigente está vendiendo humo.
Lo que la elección te cuesta en pesos y en paciencia
Nueve marcas, un mismo marco legal y ninguna licencia digital. Esa es la fotografía de las casas de apuestas en línea en México, y quien te diga que hay una mejor sin condiciones está vendiendo algo.
El eje de la decisión no es el catálogo. Es la documentación. Las marcas que imprimen su número de permiso y nombran a su permisionario —Caliente con su DGG/SP/404/97 de 1997, Codere con sus dos permisos, Playdoit con el suyo de 2005, Novibet con el más reciente, más Strendus y Betway— te dan un punto de partida para una llamada de verificación que cuesta quince minutos y resuelve la única duda que de verdad importa. Las que dependen de una compilación de terceros, o que no pueden imprimir número porque las fuentes se contradicen, te dejan con la misma llamada pendiente y menos material para hacerla. Ese trabajo no es opcional aquí, y ninguna app te lo va a hacer.
El segundo eje es la promoción, y aquí conviene ser franco. Caliente anuncia la cifra más alta y no aclara si su bono aplica solo a deportes; Playdoit describe su bono de bienvenida de dos maneras incompatibles en la misma ficha; Codere anuncia hasta 7,000 MXN sin publicar el rollover. Solo una de las nueve marcas revisadas imprime, en su propio documento, que puedes cerrar tu cuenta —y esa es Codere. Ese detalle dice más sobre la cultura del mercado que cualquier banner de bienvenida.
El tercer eje es el precio que no ves. El margen vive dentro de cada momio, y en un mercado ilustrativo de dos resultados a 1,90 equivale al 5,3 % de todo lo apostado. En mercados secundarios, combinadas y apuestas en vivo supera el 10 %. Ninguna de las nueve marcas lo publica, y ese silencio uniforme es la única cosa en la que todas coinciden.
Para el apostador que viene por primera vez, la ruta más honesta es la más lenta: elegir una marca con número de permiso impreso, verificarlo por teléfono, registrarse sin reclamar el bono, probar un retiro pequeño y recién entonces decidir si quiere promoción. Para el apostador con experiencia, la ruta es la de siempre: mirar el momio antes que el banner, calcular el rollover antes que la cifra, y tener claro que un saldo en un operador bloqueado puede quedarse ahí.
La incertidumbre no se va a resolver sola. El anteproyecto que reemplazaría la ley de 1947 sigue parado desde octubre de 2026, los expedientes judiciales de bet365 y Betano siguen abiertos, y la autoexclusión sigue sin registro nacional. Lo que puedes hacer mientras tanto es no confundir el permiso de un tercero con una garantía, ni un bono rediseñado para absorber el IEPS con un regalo. El mercado mexicano premia al apostador que lee el pie de página.
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