Apuestas deportivas sin depósito: qué te dan de verdad y qué te piden a cambio
Datos actualizados al noviembre 5, 2026, con los permisos contrastados contra la ficha de cada operador y los recuentos públicos que citan las casas de apuestas.
Nadie regala dinero en este negocio. La frase “$1,000 MXN sin depósito” aparece hoy en la página principal de Caliente y vuelve a aparecer, con matices distintos, en la ficha de Playdoit y en el catálogo de bonos de media docena de marcas mexicanas. Lo que esas palabras compran casi nunca es lo que el lector cree: compran un saldo condicionado, con requisitos de apuesta encima, un tope de ganancia escondido en los términos y una fecha de caducidad que nadie lee hasta que ya pasó. El bono existe. El valor del bono es otra conversación, y es la que conviene tener antes de teclear el registro.
Hay dos caminos para llegar a un boleto en México y son caminos distintos en todo lo demás. El primero es una casa con permiso de la Secretaría de Gobernación, operado por un permisionario con local físico autorizado, con controles de identidad, retenciones declaradas ante el SAT y un aviso de juego responsable en el pie de página. El segundo es una marca extranjera que no responde ante nadie en el país. Este texto se ocupa del primero, aunque nombra el segundo cuando el contraste ayuda a entender qué se está pagando.
La semana pasada, un lector con presupuesto de $200 MXN me preguntó qué casa elegir para probar sin arriesgar dinero propio. La respuesta honesta no es un nombre: es una lista de tres o cuatro cosas que debe revisar en la ficha del operador antes de registrarse, y la primera no es el monto del bono. Es el momio mínimo que exige el rollover. Un bono de $1,000 MXN que obliga a apostar en momios de +100 o superiores no vale lo mismo que uno que acepta cualquier precio del mercado, y esa diferencia casi nunca aparece en el banner.
Fundamentos: cómo funciona de verdad una promoción sin depósito
Un bono sin depósito es un saldo acreditado tras el registro, sin que el usuario haya puesto un peso. Suena a regalo y funciona como un contrato: el operador adelanta saldo con la esperanza de que el usuario se quede, y a cambio le exige apostar ese saldo una cierta cantidad de veces antes de permitirle retirar algo. Los requisitos de apuesta —el rollover— son la parte económica del asunto. El resto es presentación.

La mecánica se sostiene en cuatro piezas que siempre están presentes, aunque el banner solo mencione la primera. La cantidad nominal es el número grande: $1,000 MXN, o hasta $7,000 MXN cuando se trata de duplicar un primer depósito. La segunda pieza es el multiplicador de apuesta: cuántas veces debe girar ese saldo. La tercera es el precio al que se puede girar, el momio mínimo. La cuarta es el tope de ganancia, un límite que rara vez se anuncia y que convierte un bono generoso en una propina decente. Un bono sin depósito sigue sujeto a requisitos de apuesta y suele llevar tope de ganancias y plazo de vigencia que fija cada operador, así que nada de esto es interpretación libre.
Aquí conviene detenerse en el detalle que más confunde. Hay dos bonos que el público mezcla y que no tienen nada que ver entre sí. El bono sin depósito se acredita sin que el usuario ponga dinero: es el reclamo del buscador, y suele ser modesto, con condiciones duras. El bono de primer depósito duplica o multiplica lo que el usuario ingresa, y suele ser el grande de la página: Caliente anuncia la duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN en el mismo encabezado donde ofrece $1,000 MXN sin depósito. Son dos productos comerciales diferentes, con reglas diferentes, y el usuario que se registra por el primero y cree tener el segundo se lleva la decepción del mes.
Qué se apuesta exactamente con el saldo promocional
El saldo acreditado se apuesta como cualquier otro: se arma un boleto sencillo o un parlay, se elige el deporte, se confirma. Las diferencias aparecen después. La mayoría de los bonos excluyen ciertos mercados del cómputo del rollover, y algunas casas excluyen las apuestas en vivo o los momios por debajo de un umbral. Como cada operador fija sus propias reglas y ninguna casa mexicana ha publicado una tabla comparable, el dato útil no es una lista de exclusiones sino una costumbre: leer la página de términos y condiciones del bono antes de usarlo, y verificar ahí el multiplicador, el momio mínimo, el plazo y el tope.
El momio es la palabra que hay que aprender. En México se dice momio, no cuota; un momio de -110 en formato estadounidense equivale a 1.909 en formato decimal, y las reseñas mexicanas mezclan los dos sistemas sin avisar. Si un término dice “momios entre +100 y +2000” está escribiendo en formato estadounidense: +100 es el momio más bajo aceptado, equivalente a 2.00 decimal, y +2000 es el más alto. Leer eso como si fueran momios decimales cambiaría por completo la lectura del requisito.
Lo que el rollover le cuesta al usuario
Un rollover de diez veces sobre $1,000 MXN significa girar $10,000 MXN en apuestas antes de poder retirar. Los $1,000 MXN no desaparecen; giran. Lo que desaparece, poco a poco, es el valor: cada peso apostado deja una fracción en el margen de la casa, y esas fracciones suman. Es la razón por la que el rollover es la cifra que decide si una promoción vale la pena, y por la que el monto nominal, solo, no dice nada.
Esta clase de aritmética es la que el marketing evita. Un “bono gratis” con diez vueltas sobre apuestas sencillas a momio bajo puede consumir en margen buena parte de lo que promete entregar; el lector que lo entiende deja de comparar montos y empieza a comparar multiplicadores, topes y plazos. Ahí está la diferencia entre una promoción útil y un anuncio.
El marco normativo mexicano: permiso, no licencia
En México no existe una licencia de apuestas en línea. Existe un permiso. La distinción no es un capricho de abogados: la Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947, prohíbe en el país los juegos con apuestas y los sorteos, y solo permite los que estén expresamente autorizados. La autoridad es la Secretaría de Gobernación, que interpreta y aplica la ley por vía administrativa, y dentro de ella la Dirección General de Juegos y Sorteos autoriza, controla, supervisa, expide, modifica y extingue los permisos, además de instruir los procedimientos de sanción. El Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos, reformado el 16 de noviembre de 2023, añadió una regla que ordena todo lo demás: en su artículo 2 establece que la actividad de apuestas y sorteos no prevista expresamente queda prohibida.

De ahí sale la arquitectura real del mercado. Una marca digital no puede tener permiso propio: opera al amparo del permiso de un permisionario con establecimiento autorizado. Los permisos relevantes para las apuestas son los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos, y los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios para apuestas remotas. Los permisos son intransferibles y sus titulares deben rendir cuentas trimestrales y anuales auditadas, contratar seguros, reportar operaciones sospechosas de lavado de dinero y constituir fianza. Un permisionario puede operar varias marcas a la vez, lo cual explica que los pies de página de dos sitios distintos muestren a veces el mismo titular.
Por qué ningún número de permiso debe leerse como oficial
La Dirección General de Juegos y Sorteos tiene fama de publicar un PDF con los sitios autorizados. Ese documento no se ha podido abrir, y la consecuencia práctica es incómoda: todos los números de permiso que circulan provienen del pie de página de cada marca o de compilaciones de sitios comparadores, y las compilaciones se contradicen entre sí. En algunos casos la contradicción es de titular; en otros, de número. Cuando eso ocurre, este texto no imprime cifra: imprimirla sería vender como dato lo que es un recorte de tercero. El lector que quiera un número firme tiene una ruta propia: la ficha del operador en la tienda de aplicaciones y el pie de página de su sitio, que es donde cada marca declara con qué permiso opera, y el propio registro de la Dirección General cuando esté disponible.
| Marca | Permiso SEGOB según la fuente citada (sin confirmación oficial) | Lo que dice el propio listado de la marca |
|---|---|---|
| Strendus | DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según una compilación de sitios comparadores; el titular que nombran las fuentes es Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads | La ficha de su app no describe bonos ni métodos de pago |
| 1xBet | DGJS/0002/2020, según una compilación que no pudo confirmar el dominio ni la lista oficial; la App Store publica la app a nombre de 1XCorp N.V., distinta del titular nombrado por las fuentes | Apuestas en vivo, transmisión en vivo, estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, bonos de bienvenida y programa de lealtad |
| Pickwin | Número no impreso: las fuentes se contradicen y la cifra de una compilación es la que el pie de página de Betcris atribuye a Producciones Móviles; titular nombrado, Producciones Móviles S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora | La ficha de su app no describe bonos ni métodos de pago |
| Playdoit | DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según una compilación de sitios comparadores; titular nombrado, Eventos Festivos de México | $1,000 MXN de bono de bienvenida, descrito en un apartado con primer depósito y en otro sin depósito |
| Betway | 4184, según una compilación de sitios comparadores; titular nombrado, Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. | Más de 2,000 eventos por semana, momios mejorados “Super” y “Ultra”, creador de apuestas “Crea Tu Apuesta” y club con apuestas gratis semanales |
| Novibet | DGJS/DCRCA/1121/2020, según una compilación de sitios comparadores; titular nombrado, Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. | La ficha de su app no describe bonos ni métodos de pago |
| Caliente | DGG/SP/404/97, mostrado en el pie de página del propio sitio de la marca; titular nombrado, Tecnología de Entretenimiento Caliplay (Grupo Caliente) | $1,000 MXN sin depósito para nuevos usuarios y duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN |
| Codere | DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según una compilación de sitios comparadores; titular nombrado, Libros Foráneos S.A. de C.V. (Codere México) | Bono de bienvenida de hasta $7,000 MXN y depósitos con tarjeta, SPEI y OXXO |
| Betcris | Número no impreso: la cifra del pie de página del propio sitio y la de la tabla del propietario difieren; titular nombrado, Producciones Móviles | El pie de página prohíbe los juegos con apuestas a menores de edad y enlaza una sección de juego responsable |
Dos filas de esa tabla dicen “número no impreso” y no es un descuido. En los casos de Pickwin y Betcris las fuentes discrepan sobre la cifra, y una discrepancia no se resuelve eligiendo la más bonita. Un lector que necesite el número exacto lo encontrará, si existe, en el pie de página de la marca o en la ficha oficial cuando la Dirección General la publique.
La supervisión en la práctica: bloqueos, amparos y fechas
El estado del mercado móvil mexicano cambia más rápido de lo que tarda en escribirse un párrafo, y por eso cualquier afirmación de abierto o cerrado envejece mal. Los hechos, con fecha. Los días 11 y 12 de noviembre de 2025 la Unidad de Inteligencia Financiera identificó trece casinos y congeló cuentas, y bet365 y Betano —de Ganador Azteca, del Grupo Salinas— fueron deshabilitadas. En diciembre de 2025 un tribunal colegiado solo permitió a esas aplicaciones publicar contenido informativo ajeno a las apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, pero el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea, entre ellos los de esas dos marcas, y el 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la Secretaría contra ambas, según una sola fuente. Unas veinte casas de apuestas físicas cerraron durante 2026. Quien tenga saldo en una marca bloqueada lo tiene congelado, y esa es la única lección que importa aquí.
Sobre las apuestas en vivo, los deportes virtuales, los esports y las modalidades concretas de apuesta no hay artículo propio en el Reglamento: se practican al amparo del permiso del permisionario. Las apuestas mutuas y las carreras se regulan en hipódromos, galgódromos y frontones con el llamado cruce de apuestas, donde los menores nunca pueden participar. Y una regla que suele sorprender: las apuestas entre particulares no aparecen previstas en ninguna parte, así que aquí no se afirmará que exista una bolsa de apuestas mexicana. Tampoco se ha encontrado una norma que restrinja eventos por ser de ligas menores o de menores de edad, ni un régimen distinto para los sorteos de la Lotería Nacional, que quedan fuera del Reglamento.
Protección y juego responsable: con qué cuenta el jugador mexicano
Aquí hay una ausencia que conviene decir en voz alta, sin adornos. México no tiene un registro nacional de autoexclusión. No existe la lista única a la que un jugador pueda pedir que lo apunten para que ninguna casa autorizada le abra cuenta. Lo que existe es lo que cada marca ofrece por su cuenta: pausas, límites de depósito y autoexclusión interna, herramientas que las casas listan en la ficha de su propia aplicación.
Eso cambia la lógica de la decisión. Con un registro nacional, la protección viaja con el jugador. Sin él, la protección depende de la casa que elija, y el jugador que quiera estar cubierto tendrá que preguntar marca por marca qué ofrece. Es el tipo de detalle que no aparece en ninguna comparativa de bonos y que decide más que un multiplicador.
Qué exige la ley y qué exige la marca
El Reglamento prohíbe a los menores entrar a las áreas de apuestas de los establecimientos y participar en el cruce de apuestas, pero no fija una edad numérica. Los 18 años que aparecen en las fichas y en los pies de página son lo que cada marca declara: la ficha de la app de Codere México dice que opera con permiso de la Secretaría de Gobernación, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta; el pie de página de caliente.mx indica que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad y pide divertirse con responsabilidad; el de Betcris es más explícito todavía y aclara que el servicio no se promociona a menores de 18 años. Los tres son la misma idea escrita por tres manos distintas.
Tampoco existe un límite legal de depósito ni de pérdida, ni una cuenta temporal con restricciones. Las herramientas voluntarias son exactamente eso: voluntarias. Y el operador no es un espectador pasivo del asunto, porque los permisionarios están obligados a verificar la identidad de sus usuarios y a reportar operaciones relevantes a la Unidad de Inteligencia Financiera y al SAT, dado que el juego es una actividad vulnerable bajo la ley de lavado de dinero. Los documentos concretos que se piden no están fijados en la ley: la casa pide lo que pide, y conviene saberlo antes del registro y no después.
Impuestos sobre los premios: quién retiene y cuánto
Una parte del premio nunca llega a la cuenta del jugador, y no es la casa quien se queda con ella. Según los artículos 137 y 138 de la Ley del Impuesto sobre la Renta, los premios de loterías, sorteos, rifas, juegos con apuestas y concursos legalmente autorizados son ingreso acumulable, y quien paga retiene el 1 % si la entidad federativa no grava el premio o su gravamen no supera el 6 %, y el 21 % si el gravamen estatal supera ese 6 %. La Ciudad de México sí grava los premios, con una tasa de 6 %, lo que deja una retención cercana al 7 % en total según el reporte secundario consultado. La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración exigida cuando está obligada; si no, el ingreso se acumula y la retención se acredita. Los premios superiores a $600,000 MXN al año deben reportarse en la declaración anual.
El jugador no recibe un papel cualquiera: el operador emite un CFDI de retenciones por los premios gravados. Ese comprobante es la prueba fiscal del premio y conviene guardarlo, porque la diferencia entre pago definitivo e ingreso acumulable se decide en la declaración, no en el mostrador. Y un aviso que no es menor: el artículo 137 habla de premios autorizados legalmente, y el tratamiento de un premio ganado en un sitio sin permiso no está establecido. Ahí no hay respuesta de esta página; hay una recomendación de acudir a un contador.
Bonos y apuestas gratis: qué vale el saldo promocional
La aritmética que sigue es el corazón de este texto, y va con una condición por delante: es un promedio sobre muchas apuestas bajo supuestos explícitos, no un resultado garantizado para nadie. Nadie puede saber si un boleto concreto gana. Lo que sí se puede saber es cuánto vale el saldo en promedio, y eso se calcula.
Tomemos un bono sin depósito de $1,000 MXN, del tipo que anuncia el encabezado de caliente.mx para usuarios nuevos. En una apuesta gratis, la casa no devuelve el importe de la apuesta cuando el boleto gana: paga la ganancia y se queda el nominal. Por eso el valor de un bono de $1,000 MXN apostado a un momio de 1.90, en un mercado de dos resultados con momios 1.90 y 1.90 donde la casa devuelve alrededor del 95,2 % de lo apostado, es decir un margen cercano al 4,8 %, ronda los $450 MXN en promedio. Si el momio fuera 2.00, el mismo bono valdría alrededor de $475 MXN. La diferencia entre ambos supuestos no es un detalle de contabilidad: es lo que separa un saldo útil de un saldo decorativo, y explica por qué el multiplicador de rollover decide tanto. Con diez vueltas obligatorias sobre $10,000 MXN de apuestas, el margen del mercado se come una fracción de cada giro, y el valor que queda al final cae muy por debajo de la cifra del banner. La banda, entonces, va de unos $420 MXN a unos $480 MXN para un bono nominal de $1,000 MXN, apostado a momio bajo y con las condiciones que fija la casa. Los momios 1.90 y 2.00 son un ejemplo para hacer la cuenta, no un precio cotizado por nadie.
Vale la pena comparar eso con lo que cuesta un bono de primer depósito de $7,000 MXN. Ahí el rollover se aplica sobre una base mayor, el tope de ganancia suele apretar más y el plazo de vigencia pesa: los treinta días que mencionan algunas reseñas para el bono sin depósito de Caliente son treinta días, no treinta y uno, y un saldo que caduca sin haberse girado desaparece sin ceremonia. El rollover de diez veces y el resto de condiciones del bono sin depósito de Caliente aparecen en reseñas de casas de apuestas que se contradicen entre sí sobre el plazo, los momios mínimos y el rollover del bono de primer depósito. Cuando una reseña contradice a otra, ninguna de las dos puede tomarse como término del operador.
Por qué el tipo de oferta no se puede cambiar de nombre
Cada promoción conserva su naturaleza, y confundirla cambia el valor. Una apuesta gratis no es un reembolso: si el boleto gana, la casa paga la ganancia y no reintegra el importe apostado, así que el retorno esperado es menor que el de dinero propio. Un cashback es una devolución parcial de pérdidas, no un saldo de juego. El bono de recarga semanal deportivo del 50 % hasta $10,000 MXN que anuncia la ficha de la app de Campobet es un porcentaje sobre una recarga posterior, no un bono de bienvenida. El programa de lealtad de Rushbet convierte apuestas en puntos canjeables en una tienda de bonos, y su cashback VIP llega hasta $500,000 MXN: eso es un mecanismo de retención de clientes frecuentes, y un usuario nuevo no lo toca el primer día. Leer la etiqueta correcta es la mitad del análisis.
Cómo se comprueba una oferta en la ficha del operador
El orden práctico es sencillo y no falla. Primero, identificar si la oferta es sin depósito o con primer depósito, porque de eso depende todo lo demás. Segundo, buscar el multiplicador de rollover y el momio mínimo: si la ficha no los menciona, los términos del bono sí, y ahí hay que ir. Tercero, buscar el tope de ganancia, que suele ser la condición más cara. Cuarto, anotar la fecha límite. Una oferta cuya ficha describe el mismo bono como “con primer depósito” en un apartado y “sin depósito” en otro, como ocurre en el caso de Playdoit, no es una oferta que deba usarse sin leer antes las condiciones completas; es una oferta que exige una lectura extra antes de mover un peso.
Y una advertencia de contexto que afecta a todas por igual: desde que el IEPS sobre los juegos con apuestas subió al 50 % con la reforma publicada en el Diario Oficial de la Federación el 7 de noviembre de 2025, en vigor desde el 1 de enero de 2026, los operadores rediseñaron sus bonos de bienvenida para absorber parte del impuesto. La base del impuesto no está establecida con claridad en el texto leído, que solo dice “valor de la actividad”, mientras la prensa habla del monto total apostado; por eso aquí no se escribirá que sea el 50 % de las apuestas ni el 50 % del ingreso bruto. Lo que sí es claro es la consecuencia comercial: las promociones se hicieron más estrechas sin que los banners lo digan.
Lo que no es ley, aunque suene a ley
Hay propuestas que un lector puede confundir con normas vigentes. Un dictamen para sustituir la ley de 1947 quedó terminado por la Secretaría de Gobernación y fue reportado el 13 de octubre de 2026, y fue enviado al Gabinete de Seguridad; no se ha presentado y no es ley. Una iniciativa para derogar la ley crearía un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos con edad mínima de 21 años y autoexclusión; es una propuesta. Los límites de horario para la publicidad en televisión, las propuestas para restringir a influencers y deportistas, la prohibición de anuncios en transmisiones deportivas y los proyectos para prohibir los bonos de bienvenida son iniciativas, no derecho vigente. Ninguna norma federal de publicidad apareció en los artículos del Reglamento consultados. Sobre bonos no se encontró regla estatutaria alguna, y esa ausencia es la razón por la que las condiciones las fija cada casa.
Criterios para elegir entre las nueve casas: cómo se armó esta clasificación
La clasificación que sigue no es un ranking de calidad ni una recomendación de apuesta, y conviene decirlo antes de la primera línea. Es una tabla comparativa sobre cuatro cosas medibles: si la marca declara operar con permiso de la Secretaría de Gobernación y con qué número, según la fuente que lo publica; qué dice el propio listado de la marca sobre su oferta deportiva; qué herramientas de juego responsable describe; y qué métodos de pago nombra. Nada más. Las nueve marcas son las que operan al amparo de un permiso y publican una oferta deportiva identificable; no son el mercado entero, y una marca que no aparezca aquí no queda por eso sin permiso.
La primera decisión del lector no debería ser el monto del bono. Debería ser si quiere una casa con permiso mexicano —con local autorizado, controles de identidad, retenciones declaradas y un CFDI cuando corresponda— o una marca extranjera que no responde ante ninguna autoridad del país. La comparación honesta es sencilla: la marca con permiso trae un domicilio legal mexicano, un permiso de la Secretaría de Gobernación, controles KYC y AML y un CFDI de retenciones; la marca extranjera no trae nada de eso, y un saldo en un operador bloqueado puede quedar congelado. En ninguno de los dos casos existe un registro nacional de autoexclusión. Los sitios con licencia de Curazao no son permisionarios mexicanos, y aquí no se nombra a ninguno.
La segunda decisión es qué casa encaja con la forma de apostar del lector: quien apuesta mucho en vivo necesita transmisión y mercados en directo; quien arma parlays necesita un creador de apuestas decente; quien apuesta cuatro veces al año necesita un proceso de retiro sin fricción más que un catálogo infinito. La tercera es la oferta, y ahí vuelve el rollover.
| Criterio | Qué mirar | Por qué decide |
|---|---|---|
| Camino legal | Si la marca declara un permiso de la Secretaría de Gobernación y qué número publica, según la fuente citada | Determina si hay domicilio legal mexicano, controles de identidad y retenciones declaradas ante el SAT |
| Tipo de oferta | Si el bono es sin depósito o con primer depósito | Un bono de primer depósito exige poner dinero propio antes de acceder al saldo |
| Requisitos de apuesta | Multiplicador de rollover, momio mínimo, tope de ganancia y plazo | El multiplicador decide cuánto gira el saldo y el tope limita lo que se puede retirar |
| Producto deportivo | Cobertura de deportes, apuestas en vivo, transmisión, creador de apuestas y momios mejorados | Un bono solo sirve si el mercado donde se va a girar existe en esa casa |
| Dinero que entra y sale | Métodos de depósito que nombra la marca y proceso de retiro | Un depósito cómodo con un retiro lento deja el problema para el final |
| Herramientas de control | Pausas, límites y autoexclusión interna que ofrece la casa | Sin registro nacional, la protección depende de la marca elegida |
| Señales del pie de página | Avisos de mayoría de edad, juego responsable y políticas de cierre de cuenta | Es donde la marca declara cómo trata al usuario que pierde el control |
El criterio que más discusiones genera es el último de la tabla y es el más barato de revisar. Un pie de página que prohíbe los juegos con apuestas a menores de edad y enlaza una sección de juego responsable no hace a la casa más generosa, pero dice algo sobre cómo trata al cliente que se pasa. En un mercado sin registro de autoexclusión, esa página es todo lo que hay.
Las nueve casas de apuestas, una por una
Caliente: el bono sin depósito que aparece en el encabezado
Caliente es la marca que un lector mexicano encuentra primero, y la razón es simple: su página principal anuncia $1,000 MXN sin depósito para usuarios nuevos y la duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN en el encabezado, sin aclarar si ambas ofertas valen solo para apuestas deportivas. Esa falta de precisión no es un accidente de redacción, es una decisión comercial: el banner grande vende las dos cosas al mismo tiempo y el detalle queda para los términos.
El permiso, DGG/SP/404/97, es el único de la tabla que la propia marca muestra en el pie de página de su sitio. Eso vale algo: no depende de que un tercero lo copie bien. La ficha de la aplicación Caliente Deportes añade transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, y repite la restricción de mayores de 18 años. La oferta deportiva está, en otras palabras, completa.
El bono sin depósito tiene condiciones que la casa no publica en el encabezado y que las reseñas de casas de apuestas describen con un rollover de diez veces, al menos diez apuestas, momios entre +100 y +2000, apuesta mínima de $50 MXN y treinta días de vigencia, sin que las reseñas coincidan entre sí. Ninguna de esas cifras viene del operador, y esa es justamente la parte incómoda: el dato más importante del bono de la marca más visible del país circula de forma no oficial. La valoración de esta ficha depende de lo que el lector haga con eso: quien exija condiciones publicadas por la propia casa no las va a encontrar en el encabezado, y quien acepte reseñas como fuente está apostando con el rollover de otro.
1xBet: el permiso que su propia aplicación no respalda
1xBet presenta una de las ofertas deportivas más anchas de la lista en la ficha de su aplicación: apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, más bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad. Para alguien que vive pegado a la pantalla un domingo, eso es un catálogo real, no un folleto.
El problema está en el registro. La compilación que publica el permiso —DGJS/0002/2020— dice no haber podido confirmar ni el dominio ni la lista oficial de la Dirección General, y la App Store distribuye la aplicación a nombre de 1XCorp N.V., una sociedad distinta del titular que nombran las fuentes. Un permiso cuyo titular no coincide con quien publica la app es una pregunta abierta, no un detalle burocrático. El lector que quiera cerrarla tiene una vía: revisar la ficha del operador en la tienda y el pie de página de su sitio, y comparar el titular.
Sobre la promesa de la marca en la materia de este texto, la ficha no baja al detalle: nombra bonos de bienvenida sin describir cuánto, con qué rollover ni con qué tope. Un bono sin cifras publicadas no se puede evaluar, y una comparación que le invente las condiciones sería peor que no hacerla. Lo que sí se sabe es que el catálogo deportivo de la casa está entre los más amplios aquí.
Pickwin: donde las cifras de permiso se contradicen
De Pickwin se sabe menos que de las demás, y lo poco que se sabe incluye una contradicción que conviene poner por delante. Una compilación le atribuye el permiso DGJS/DCRCA/1584/2019, otra cita DGAJS/SCEVF/P-06/2005-TER, y el número que da la primera es el que el pie de página de Betcris muestra para Producciones Móviles. Los titulares también aparecen mezclados. Cuando dos compilaciones no coinciden ni en el número ni en el titular, la conclusión correcta no es elegir la más probable, sino no imprimir ninguna.
El titular que las fuentes nombran es Producciones Móviles S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora. La ficha de su aplicación no describe bonos ni métodos de pago, así que no hay nada que valorar sobre la oferta promocional de la casa en este texto. El lector que la considere tiene una tarea concreta por delante: encontrar el número de permiso y su titular en el pie de página del sitio de la marca y contrastarlo con la documentación oficial cuando esté disponible. Es trabajo, y no hacerlo deja la comparación en el aire.
Playdoit: el bono de $1,000 MXN que la ficha cuenta de dos maneras
La ficha de Playdoit anuncia $1,000 MXN de bono de bienvenida, y esa cantidad la coloca junto a las ofertas más visibles del mercado. El problema es cómo la describe: en un apartado el bono aparece con primer depósito, y en otro, sin depósito. Las dos versiones no pueden ser ciertas al mismo tiempo para el mismo producto, y la consecuencia práctica es que las condiciones no son claras y conviene revisarlas antes de usar la oferta.
Esto no es un tecnicismo. Un bono sin depósito se cobra sin arriesgar dinero propio; uno con primer depósito exige ingresar fondos antes de acceder al saldo. Entre uno y otro hay una decisión financiera del lector, no una diferencia de redacción.
El permiso que publica la compilación es DGAJS/SCEVF/P-02/2005, con Eventos Festivos de México como titular nombrado, siempre con la advertencia de que la lista oficial no se ha podido abrir. La marca aparece en la comparativa por su oferta, no por la claridad de sus términos, y la valoración sale de ahí: quien se registre por el bono debe entrar a la página de condiciones antes de cualquier otra cosa, porque la ficha misma no resuelve la duda que plantea.
Betway: dos mil eventos por semana y un club de apuestas gratis
Betway vende volumen. La ficha de su aplicación anuncia más de 2,000 eventos por semana, momios mejorados “Super” y “Ultra”, el creador de apuestas “Crea Tu Apuesta” y un club con apuestas gratis semanales. Para alguien que quiere variedad sin salir de una sola cuenta, es una propuesta coherente, y el creador de apuestas es una herramienta que otros competidores de la lista también tienen pero que aquí aparece nombrada con producto propio.
Un club con apuestas gratis semanales no es un bono de bienvenida y no debe leerse como tal. Es un mecanismo de recurrencia: premia al usuario que vuelve cada semana, y quien se registre una vez y desaparezca no lo aprovecha. Los momios mejorados tampoco son un bono: son precios por encima del estándar de la casa en eventos seleccionados, y su valor depende de que el lector apueste precisamente en esos eventos.
El permiso que se le atribuye es el 4184, según la compilación consultada, con Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. como titular nombrado y la misma advertencia de no estar confirmado oficialmente. La ficha no describe su oferta de bienvenida en la materia de este texto, así que quien llegue buscando el bono sin depósito tendrá que comprobar en la página de términos de la marca si existe y con qué condiciones.
Novibet: permiso publicado y oferta promocional que la ficha no detalla
Novibet aparece en la compilación con el permiso DGJS/DCRCA/1121/2020 y Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. como titular nombrado, una estructura de permiso que sigue el patrón habitual del mercado: marca digital bajo el permiso de un permisionario. La ficha de su aplicación no describe bonos ni métodos de pago, de modo que sobre la materia de este texto la marca no aporta nada que pueda evaluarse.
Eso no la descalifica como casa de apuestas, pero sí la coloca en un lugar incómodo en una comparativa sobre promociones sin depósito. El lector que compare solo por bono la va a saltar sin mirarla; quien compare por catálogo deportivo o por condiciones de cuenta tendrá que ir a la página de la marca, porque la ficha de la tienda no es un resumen de la oferta. A veces la ausencia de un dato es una señal sobre dónde no buscar.
Codere: más de treinta deportes y un bono de hasta $7,000 MXN
Codere llega con dos cosas en la mano. La ficha de su aplicación anuncia un bono de bienvenida de hasta $7,000 MXN —la cifra más alta de esta lista, empatada con la duplicación del primer depósito de Caliente— y depósitos con tarjeta, SPEI y OXXO, es decir los tres caminos que un mexicano sin cuenta bancaria sofisticada reconoce de inmediato. La otra es el alcance deportivo: más de treinta deportes, con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis.
La ficha de la aplicación dice también que la marca opera con permiso de la Secretaría de Gobernación, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta, lo que la convierte en una de las pocas de la lista cuya declaración de protección aparece en una fuente que no es su propio banner. El permiso que publica la compilación consultada es DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, con Libros Foráneos S.A. de C.V. como titular nombrado, sin confirmación oficial.
El detalle que importa para el lector de este texto está en el “hasta”. Un bono de bienvenida de hasta $7,000 MXN es una promesa con techo, y el techo suele estar atado al monto que el usuario deposite y a las vueltas que acepte girar. Quien no deposite no ve esa cifra. Es el mismo tipo de oferta que la de Caliente y compite en la misma franja, con una diferencia: Codere publica en su ficha los métodos de depósito, y eso permite imaginar el flujo real de la operación de principio a fin.
Betcris: el pie de página más explícito de la lista
Betcris no destaca por su bono en este texto, sino por cómo escribe sus advertencias. Su pie de página dice que los juegos con apuestas están estrictamente prohibidos para menores de edad, enlaza una sección de juego responsable y aclara que el servicio no se promociona a menores de 18 años. Es la formulación más directa entre las nueve marcas, y en un mercado sin registro de autoexclusión esa frase cumple una función concreta.
El registro del permiso tiene una particularidad que obliga a detenerse. El número que muestra el pie de página del propio sitio y el que aparece en la tabla del propietario no coinciden: el pie muestra una cifra a nombre de Producciones Móviles y la compilación otra. La misma empresa es titular nombrado de Pickwin en la documentación citada, así que un lector atento encontrará que dos marcas de esta lista se cruzan en un titular, cosa que el propio marco legal permite cuando un permisionario opera varias marcas. Ese cruce no invalida a ninguna de las dos; solo vuelve más difícil saber qué número corresponde a qué sitio sin el registro oficial.
Sobre bonos, la ficha de la marca en la tienda no aporta cifras, y el pie de página tampoco promete nada. Quien llegue buscando una promoción sin depósito no la encontrará documentada aquí.
Campobet y los demás: bonos que no son de bienvenida
Campobet entra en esta lista con un producto distinto y conviene decirlo así de claro: la ficha de su aplicación anuncia un bono de recarga semanal deportivo del 50 % hasta $10,000 MXN. No es un bono de bienvenida, no es sin depósito y no se activa al registrarse. Es un porcentaje sobre una recarga posterior, y su valor depende de cuánto deposite el lector y con qué frecuencia vuelva. Para alguien que ya juega todas las semanas, es más útil que un bono de bienvenida modesto; para quien está probando el mercado por primera vez, es irrelevante.
La misma confusión de etiquetas aparece en otras marcas de la franja. Las reseñas y las fichas mezclan bonos de bienvenida, bonos de recarga, apuestas gratis de club y cashback como si fueran la misma cosa, y no lo son. Un cashback devuelve parte de una pérdida, un bono de recarga premia un depósito nuevo y una apuesta gratis entrega saldo con condiciones. El lector que identifique qué tipo de producto le ofrece cada casa ya hizo la mitad de la comparación que importa.
Winpot, Rushbet, PlayCity y otras marcas de la franja
Tres marcas más aparecen en el mercado con perfiles que no se parecen entre sí. Winpot muestra en su página principal los logotipos de Visa, SPEI, OXXO, Mercado Pago y AstroPay como métodos de depósito, sin montos mínimos, y banners de bonos de deportes y casino sin cifras: hay oferta, pero la marca no publica el número. Rushbet tiene un programa de lealtad en el que las apuestas acumulan puntos canjeables en una tienda de bonos y un cashback VIP de hasta $500,000 MXN, un techo que dice mucho sobre a quién va dirigido: al cliente de volumen alto, no al que prueba con $100 MXN. PlayCity se presenta como casino con sala de máquinas y apuestas deportivas, y la ficha de su aplicación no describe bonos ni métodos de pago.
Ninguna de las tres se compara en este texto con las nueve anteriores, y la razón es la misma en los tres casos: la comparación se hace sobre lo que las fuentes cubren, y aquí lo cubierto es la oferta deportiva. Sumarlas a la tabla obligaría a llenar celdas con conjeturas, y una celda conjeturada es peor que una celda vacía.
Preguntas frecuentes sobre las apuestas sin depósito
¿Cómo funciona un bono de bienvenida y dónde están sus condiciones?
Se acredita al registrarse o al hacer el primer depósito, según el tipo, y queda condicionado por requisitos de apuesta que la casa fija. Las condiciones no están en el banner: viven en la página de términos y condiciones de la promoción, y en las fichas de operador de la tienda de aplicaciones, que suelen resumirlas parcialmente.
¿Qué significan el rollover y el momio mínimo de un bono?
El rollover es el número de veces que hay que apostar el saldo antes de poder retirar. El momio mínimo es el precio más bajo al que cada apuesta cuenta para ese cómputo. Un rollover de diez veces sobre $1,000 MXN exige girar $10,000 MXN, y un momio mínimo alto reduce los mercados disponibles para hacerlo.
¿Por qué no se devuelve el importe de una apuesta gratis junto con la ganancia?
Porque la apuesta gratis no es dinero propio. La casa paga la ganancia del boleto ganador y se queda con el importe nominal, de modo que el retorno esperado es menor al de una apuesta hecha con saldo real. El rollover y el tope de ganancia estrechan todavía más lo que se puede retirar.
¿Cómo se comprueba que una casa opera con permiso de la Secretaría de Gobernación?
El número de permiso aparece en el pie de página del sitio de la marca y en su ficha de la tienda de aplicaciones, y la autoridad que lo expide es la Dirección General de Juegos y Sorteos. Las compilaciones de sitios comparadores se contradicen entre sí, así que la declaración de la propia marca es el punto de partida razonable.
¿Se pagan impuestos por los premios de las apuestas y quién los retiene?
Sí, cuando el premio está legalmente autorizado, y la retención la practica quien paga. Según los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR es del 1 % si el estado no grava el premio o su gravamen no supera el 6 %, y del 21 % si lo supera. La Ciudad de México grava con 6 %.
¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?
Se configuran dentro de la cuenta, entre las herramientas de juego responsable que cada marca ofrece, junto con pausas y autoexclusión interna. No existe un límite legal de depósito en México ni un registro nacional de autoexclusión, así que la protección depende de la casa elegida y de que el jugador configure los límites antes de necesitarlos.
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