Apuestas deportivas con paysafecard: la ruta prepaga, el permiso y el retiro
noviembre 5, 2026 · Datos contrastados con el listado de marcas de cada operador, con los pies de página de sus propios sitios y con las compilaciones de permisos de la Dirección General de Juegos y Sorteos que citan los comparadores mexicanos.
Un código de prepago compra el boleto, no la libertad de retirarlo. Esa frase resume el problema de quien busca una casa de apuestas en México y quiere pagar en efectivo, sin tarjeta y sin dejar rastro bancario: paysafecard resuelve el depósito y no resuelve la salida. Lo que sigue es el mapa completo de las opciones que existen hoy, con nombre y apellido de cada marca, con lo que cada permiso dice y con lo que un retiro tarda en llegar a una cuenta que esté a tu nombre.
Antes de las marcas hay una distinción que ordena todo lo demás. En México no existen licencias de juego en línea. Existen permisos que la Secretaría de Gobernación concede a un permisionario —casi siempre el dueño de un casino, un hipódromo o un frontón—, y ese permisionario es el que sostiene la operación digital. La palabra correcta es permiso, no licencia, y no es un detalle de vocabulario: es la diferencia entre un amparo administrativo y un contrato con un proveedor extranjero al que nadie le respondió nunca.
Qué es paysafecard y cómo se deposita con un código de 16 dígitos
fundamentos del pago prepago, en corto: compras un código, se lo entregas a la casa y la casa te acredita el saldo.

Paysafecard es un método de pago prepagado para pagar en línea con efectivo. El código se compra en línea o en una tienda y sirve para pagar sin cuenta bancaria y sin tarjeta de crédito. Cada código tiene 16 dígitos y su saldo se consulta introduciendo esos 16 dígitos en la herramienta de consulta del proveedor. El sitio lo opera el proveedor, parte del grupo Paysafe. La marca nació en Viena en el año 2000; Skrill la compró en 2013 y Optimal Payments, que se quedó con Skrill en 2015, terminó llamándose Paysafe.
Esa cronología explica por qué el método aparece en tantas tiendas y por qué aparece en tan pocas casas de apuestas mexicanas. Es un producto de pagos, no un producto de juego. Su lógica es la del vale: alguien compra hoy, alguien gasta mañana, y entre esos dos momentos nadie tuvo que entregar un estado de cuenta.
La mecánica del depósito tiene tres pasos y un techo. Eliges el importe en el comercio o en el sitio del proveedor, recibes el código, y en la caja de la casa de apuestas escoges pago prepagado e introduces los dígitos. El saldo disponible en la cuenta de apuestas sube en el momento. Si el código vale 200 pesos y depósitos 200, quedan 200 para apostar y nada más. No hay devolución del cambio: el saldo que no usaste se queda en el código hasta que lo gastes en el mismo comercio, y ese código, una vez canjeado en una cuenta, no se transfiere a otra.
La parte que casi nadie lee antes de comprar es la opuesta. Un prepago entra y no sale. Ninguna casa de apuestas seria devuelve un retiro al mismo código con el que cobró, porque el código no es una cuenta: es un vale ya consumido. Por eso los retiros van a una cuenta bancaria a nombre del jugador, y por eso el prepago funciona bien como puerta de entrada y mal como puerta de salida. Si tu plan era depositar en efectivo y cobrar en efectivo, el plan tiene una mitad que no existe.
Esa asimetría no es un defecto del proveedor. Es cómo está diseñado el producto en todo el mundo. Un vale prepagado se compra en una tienda de conveniencia, no se verifica con identidad, y por eso no puede ser el destino de una devolución: devolver dinero a un vale anónimo sería blanquear con un paso extra. La casa prefiere un titular identificado, y con razón.
Queda la pregunta que todo el mundo hace al llegar aquí: ¿y entonces por qué pagar así? Porque el depósito es el momento en que el jugador se expone. Con tarjeta, el primer desembolso deja un rastro que empieza en el banco y termina en la casa. Con transferencia SPEI, igual. Con un código comprado en la tienda de la esquina, el rastro empieza y termina en la tienda. Para quien quiere separar su cuenta de apuestas de su cuenta de nómina, el prepago es el separador más limpio que hay.
Panorama del mercado mexicano: prepago, efectivo en tienda y las demás rutas
panorama de métodos, tal como cada marca los enumera en su propia ficha o en su pie de página.
Ninguna ley mexicana regula qué métodos de pago puede aceptar una casa de apuestas. No hay artículo en el Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos que diga nada sobre depósitos, y tampoco lo hay en la ley de 1947. Lo único que hay es lo que cada operador dice de sí mismo en su ficha de tienda de aplicaciones o en las imágenes de su portada. Eso convierte la comparación de métodos en algo bastante más humilde de lo que suele venderse: no es un ranking de calidad de pago, es una lectura de folletos.
Con esa advertencia, el cuadro que dibujan los folletos es este. Las tarjetas Visa y Mastercard aparecen en casi todos. SPEI, la transferencia bancaria inmediata mexicana, aparece en varios. El efectivo en tienda —OXXO y su variante OXXO Pay— aparece en unos cuantos. Las carteras digitales como PayPal, Mercado Pago o AstroPay salen de vez en cuando. Y paysafecard, cuando aparece, aparece por la vía del prepago genérico, no siempre con la marca escrita.
La lista, marca por marca y según lo que cada una muestra:
- Strendus enumera Visa, Mastercard, SPEI, OXXO Pay y Mercado Pago en la ficha de su aplicación.
- Playdoit acepta Visa, Mastercard, OXXO y transferencias bancarias, entre otros métodos, y promete retiros rápidos y pagos inmediatos.
- Betcris muestra en su portada los logotipos de Apple Pay, OxxoPay, PayPal, Visa, Mastercard y SPEI como métodos de depósito, sin indicar montos mínimos.
- Winpot exhibe Visa, SPEI, OXXO, Mercado Pago y AstroPay, también sin mínimos, junto a banners de bonos de deportes y casino donde tampoco hay cifras.
- Rushbet acepta transferencia SPEI, tarjetas de crédito y débito y OXXO Pay, entre otros métodos.
- Caliente Deportes anuncia depósitos y retiros desde el celular, sin enumerar métodos concretos en su ficha.
- Codere México anuncia depósitos con tarjeta, SPEI y OXXO en la misma ficha donde presume su bono de bienvenida.
- La ficha de 1xBet en México no enumera métodos de pago.
Hay dos maneras de leer esa lista y conviene elegir una antes de seguir. La primera es buscar la marca paysafecard escrita y concluir que casi nadie la tiene. La segunda, más útil, es fijarse en qué tipo de casa publica su lista completa y cuál deja el dato fuera. Un operador que no enumera métodos no está diciendo que no acepte prepago; está diciendo que su ficha de tienda no es el lugar donde lo explica. Y como el prepago vive de códigos comprados en tienda, el sitio donde se confirma casi siempre es la caja de depósito, una vez registrado.
Lo que sí se puede comparar con honestidad es la textura del catálogo de pagos. Betcris y Winpot publican su lista con logotipos y sin montos. Strendus y Rushbet publican listas de cuatro o cinco nombres. Playdoit mete OXXO junto a la transferencia y a las tarjetas. Caliente, la casa con más años de marca en México, no publica lista. Esa diferencia de costumbre editorial importa más de lo que parece: una casa acostumbrada a dibujar su oferta con logotipos es una casa que ha pensado su página de caja, y eso se nota cuando el lector llega con un código en la mano y necesita saber dónde escribirlo.
El efectivo en tienda merece una línea aparte porque compite directamente con el prepago y no es lo mismo. OXXO Pay también se paga en efectivo y también evita la tarjeta, pero el comprobante se genera desde la casa y la tienda lo cobra; el prepago se compra antes, en un vale que puedes llevar meses en el bolsillo. El prepago es el más flexible de los dos y el más fácil de comprar por impulso, que es exactamente la razón por la que también es el más fácil de gastar sin pensar.
La normativa mexicana: permiso de la SEGOB, permisionario y lo que aún no es ley
normativa aplicable, con el número de permiso solo cuando la fuente lo da, y siempre como “según quién lo publica, no confirmado oficialmente”.

El marco es más viejo que internet y más joven que la costumbre de apostar por teléfono. La Ley Federal de Juegos y Sorteos se publicó en el Diario Oficial el 31 de diciembre de 1947. Prohíbe en todo el país los juegos de azar y las apuestas, y permite únicamente los que autoriza expresamente. La Secretaría de Gobernación concede permisos e inspecciona; puede clausurar establecimientos sin autorización; ninguna casa puede estar junto a escuelas o centros de trabajo; y los estados y municipios cooperan en la vigilancia. El Reglamento de esa ley, reformado el 16 de noviembre de 2023, dice en su artículo 2 algo que ordena todo el debate: queda prohibida la actividad de apuestas y sorteos que no esté expresamente prevista.
Lo que no existe, y conviene decirlo sin adornos, es un artículo que nombre el juego en línea. No está en la ley de 1947 ni en el Reglamento. La práctica reportada es que un sitio digital no puede tener un permiso propio, y que opera al amparo del permiso de un permisionario con local físico: un hipódromo, un frontón, un centro de apuestas remotas. Por eso el titular del permiso que aparece en las compilaciones casi nunca es la marca comercial que el jugador ve en pantalla, sino una razón social distinta que puede sostener varios nombres a la vez.
Reforma, bloqueos y amparos: el estado de las cosas cambia de mes en mes
La reforma tampoco está. La Secretaría de Gobernación terminó un anteproyecto para sustituir la ley de 1947 —se reportó el 13 de octubre de 2026— y lo envió al Gabinete de Seguridad; no se ha presentado y no es ley. Una iniciativa distinta para derogarla crearía un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos, con edad mínima de 21 años y autoexclusión, y también es solo una propuesta.
Los bloqueos, en cambio, han sido reales y su historia importa porque enseña cómo se mueve esto. Entre el 11 y el 12 de noviembre de 2025 la Unidad de Inteligencia Financiera identificó 13 casinos y congeló cuentas; en esa operación quedaron deshabilitadas bet365 y Betano, esta última del grupo Ganador Azteca de Ricardo Salinas Pliego. En diciembre de 2025 un tribunal colegiado solo les permitió publicar contenido informativo ajeno a las apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, y el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea, entre ellos betano.mx y bet365.mx. El 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la SEGOB contra ambas, según una sola fuente.
Con ese historial, cualquier afirmación de que un sitio está abierto o cerrado hoy envejece en semanas. La única forma honesta de escribirlo es con fecha: a la fecha de esta página, esas dos marcas no figuran como opciones activas en el comparativo, y el lector que tenga saldo ahí debería mirar el estado de su cuenta antes que cualquier reseña, incluida esta.
Juego responsable: 18 años, herramientas internas y la ausencia de un registro nacional
prevención y salvaguarda: lo que la ley calla lo dicen las marcas, y cada marca lo dice a su manera.
México no tiene un registro nacional de autoexclusión. No hay una lista en la que un jugador pueda inscribirse para quedar fuera de todas las casas a la vez. Tampoco hay un límite legal de depósito ni de pérdida, ni una figura de cuenta temporal, ni un número estatutario de edad para apostar. El Reglamento prohíbe que los menores entren a las áreas de apuestas de los establecimientos y que participen en el cruce de apuestas, pero no fija una cifra.
Las cifras que existen las ponen las casas. La ficha de la aplicación de Codere México resume su oferta y sus compromisos de juego responsable. El pie de página de caliente.mx indica que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable. Playdoit enlaza sus términos y sus pautas de juego responsable y también se limita a mayores de 18 años. Caliente Deportes añade la misma restricción en su ficha.
Lo que esto significa en la práctica es que la protección depende de la casa que elegiste. Un límite de depósito que pones en una marca no viaja contigo a la siguiente. Una pausa que activas en una cuenta no existe en las demás. Si el jugador quiere cobertura real, la construye a mano: revisar cada cuenta por separado, usar las herramientas internas de cada una —descansos, límites, autoexclusión voluntaria— y no confiar en que una decisión tomada en un sitio valga en el resto del mercado.
La autoexclusión existe como herramienta voluntaria de marca, no como registro. Eso la hace más débil que en otros países y más fácil de eludir: basta registrarse con otro correo. También la hace más fácil de activar, porque no requiere trámite. Para quien necesita una barrera inmediata, un límite en la propia cuenta sirve; para quien necesita una barrera que aguante una recaída, no hay nada que la sostenga.
Hay además una obligación que sí es legal y que los jugadores rara vez conocen: los operadores verifican identidad y reportan operaciones relevantes a la Unidad de Inteligencia Financiera y al Servicio de Administración Tributaria, porque el juego es una actividad vulnerable frente al lavado de dinero. Los documentos exigidos no están fijados en un artículo. Lo que sí está fijado es que la verificación ocurre, y que el retiro va a una cuenta a nombre del jugador. Esa es la razón por la que un depósito con código prepago y un retiro a nombre propio conviven sin problema: el anonimato está en la entrada, no en la salida.
Liquidación con paysafecard: por qué el prepago cobra rápido y paga lento
liquidación y tiempos: el depósito es instantáneo y el retiro tiene su propio camino.
Aquí está el nudo del asunto, y conviene deshacerlo despacio porque casi todo lo que se escribe sobre prepago lo trata como si fuera un método completo.
El depósito con código prepago es inmediato. Introdujiste los 16 dígitos, el saldo apareció, la apuesta se puede hacer en el mismo minuto. Ese tramo no tiene fricción y no tiene costo para el jugador en ninguna de las marcas revisadas: el precio del vale lo paga quien lo compra en la tienda, y el descuento que aplica el proveedor al comercio no llega a la cuenta del apostador.
El retiro es el otro tramo, y no usa prepago. Las casas mexicanas envían el dinero a una cuenta bancaria a nombre del jugador, y ese es un requisito, no una preferencia: un retiro a un tercero no se procesa. La ruta habitual es SPEI, la transferencia interbancaria, y la promesa comercial que más se repite en las fichas es la de retiros rápidos o pagos inmediatos, sin más precisión. Playdoit lo formula exactamente así en su ficha; ninguna de las marcas revisadas publica un plazo concreto en horas.
Ese silencio sobre los plazos es el dato. Un operador que tarda minutos no tiene motivo para no decirlo. Un operador que tarda más de un día laborable tampoco, pero entonces la promesa se convierte en una palabra genérica, y eso es lo que hay: genéricas. La consecuencia práctica para el lector es directa. Si eliges la casa por la velocidad de cobro, la velocidad no se compara en el papel, se comprueba con un primer retiro pequeño antes de dejar un saldo importante dentro.
Hay una excepción que merece lectura aparte, y no es buena: hay saldos que pueden congelarse. Cuando un operador queda bloqueado, como ocurrió con bet365 y Betano desde noviembre de 2025, los saldos de los jugadores quedan dentro de una operación que no controlan. Ninguna casa de apuestas con permiso promete blindar tu saldo frente a una decisión administrativa. La única precaución que funciona es la de no acumular. Cobra cuando ganes y vuelve a depositar cuando quieras jugar; el saldo estacionado no rinde nada y sí expone.
Después viene el fisco, que es la parte que se cobra sola. Los premios de las apuestas legalmente autorizadas son ingreso para quien los recibe. El pagador retiene 1% si el estado no grava el premio o su impuesto no supera 6%, y 21% si un impuesto estatal excede ese 6%. La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración cuando está obligada; si no, el ingreso se acumula y la retención se acredita. La Ciudad de México tiene un impuesto estatal de 6% sobre premios, unos 7% en total según un reporte secundario, y los premios que pasan de 600,000 pesos al año se reportan en la declaración anual. El operador entrega un CFDI de retenciones por los premios gravados.
Los premios de sitios sin permiso quedan en un terreno aparte: el artículo 137 de la Ley del ISR cubre los premios autorizados legalmente, y el tratamiento de un premio cobrado en un sitio sin permiso no está establecido. Ante ese caso, lo sensato es consultar a un contador o a un asesor fiscal antes de decidir cómo declararlo.
Cómo se eligen y se comparan las casas que aceptan prepago: criterios y clasificación
criterios con los que se armó la clasificación que sigue.
Cinco cosas deciden si una casa sirve para un jugador que quiere pagar en efectivo. Las enumero por orden de peso, no por orden de aparición.
Primera: el permiso. No es un sello decorativo. Una casa con permiso de la Secretaría de Gobernación tiene detrás un permisionario identificable, obligaciones contables y de reporte, controles de verificación de identidad y un CFDI de retenciones cuando corresponde. Una casa sin permiso no tiene nada de eso, y si un día la bloquean, el jugador no tiene a quién reclamar en México.
Segunda: la puerta de entrada. Que el prepago esté disponible y en qué forma. Aquí la evidencia es despareja, y la comparación honesta consiste en separar las marcas que publican su lista de las que no la publican.
Tercera: la puerta de salida. Va a una cuenta a nombre del jugador, por SPEI. La marca que promete rapidez sin plazo es la misma que cualquier otra; la que puede mostrar un historial, no.
Cuarta: el bono y su letra chica. Un bono de bienvenida en una casa que acepta efectivo es la trampa más común para el jugador de presupuesto corto, porque el bono suele exigir un rollover que multiplica lo que hay que apostar. Los requisitos de apuesta se leen antes del primer depósito, no después.
Quinta: las herramientas de juego responsable, aunque sean internas y no viajen entre marcas.
Con esos cinco criterios, el comparativo ordena las seis marcas que operan bajo permiso según lo que sus propias fichas y pies de página declaran.
Tabla comparativa de las seis marcas
panora de las seis marcas con permiso y lo que cada una declara sobre el prepago.
| Marca | Permiso de la SEGOB, según la fuente que lo publica | Lo que su propia ficha declara sobre métodos de pago |
|---|---|---|
| Strendus | Números DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx; las compilaciones discrepan sobre el titular | Visa, Mastercard, SPEI, OXXO Pay y Mercado Pago |
| Caliente | Número DGG/SP/404/97, publicado en el pie de página del propio sitio; el titular que nombran las fuentes es Tecnología de Entretenimiento Caliplay | Depósitos y retiros desde el celular, sin lista de métodos |
| Betcris | Sin número comparable: el del pie de página propio y el de la tabla del propietario no coinciden | Apple Pay, OxxoPay, PayPal, Visa, Mastercard y SPEI, sin montos mínimos |
| 1xBet | Número DGJS/0002/2020, según un comparador externo, que no pudo confirmar el dominio ni la lista oficial | No enumera métodos de pago en la ficha de la aplicación |
| Playdoit | Número DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según casasdeapuestaslegales.mx | Visa, Mastercard, OXXO y transferencias bancarias, entre otros |
| Codere | Números DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según un comparador externo; la ficha de su aplicación declara operar con permiso de la SEGOB | Tarjeta, SPEI y OXXO, con un bono de bienvenida de hasta 7,000 MXN |
La columna del permiso es la más incómoda de las dos y la que menos se puede apretar. Cada número viene de alguien que lo publicó: del pie de página de la propia marca o de una compilación de comparadores. Ninguno está confirmado oficialmente, porque el registro de la Dirección General de Juegos y Sorteos no pudo abrirse y las compilaciones se contradicen. Un titular distinto al de la marca comercial no es una irregularidad: es la consecuencia de que el permiso se conceda a un permisionario con local físico que después renta su nombre a varios sitios.
La segunda columna dice menos de lo que parece y más de lo que se cree. Una marca sin lista de métodos no está declarando que no acepta prepago; está declarando que su ficha de tienda no es su manual de caja. Una marca con lista completa está dando al lector algo verificable antes de registrarse. Y entre las que sí publican, el prepago puro aparece poco y el efectivo en tienda aparece más, lo cual tiene su lógica: OXXO Pay lo cobra la cadena, con su estructura y sus contratos, mientras que un vale prepagado exige una integración con un proveedor internacional que no todos han querido montar para el mercado mexicano.
Lo que la tabla no puede decir es quién procesa un código sin fallar un domingo. Eso se averigua en la caja de depósito, y el orden sensato es el mismo en las seis: registrarse, verificar identidad, hacer un depósito pequeño, retirarlo, y solo entonces decidir si esa casa merece un saldo mayor.
Las seis marcas con permiso, una por una
Strendus: la casa que publica su lista de métodos completa
Strendus aparece en las compilaciones con tres números de permiso distintos atribuidos y con titulares que no coinciden entre sí —Atracciones y Emociones Vallarta en una, New Ads en otra—, lo cual es un buen recordatorio de que las compilaciones de comparadores se copian entre ellas sin reconciliarse. Ningún número de esos puede presentarse como oficial.
Lo que sí es verificable es su catálogo de pagos. La ficha de su aplicación enumera Visa, Mastercard, SPEI, OXXO Pay y Mercado Pago. Es una lista corta y bien elegida: cubre las dos tarjetas, la transferencia interbancaria, el efectivo en tienda y la cartera digital del ecosistema mexicano. Falta el prepago con marca. Para un jugador que quiere pagar en efectivo sin tarjeta, la ruta Strendus es la tienda de conveniencia, no el vale comprado por adelantado.
El detalle que decide es que OXXO Pay funciona igual de bien y con menos riesgo de sobra. Compras un vale de 500 pesos y depositas 300, y los 200 se quedan en un código que solo sirve en ese comercio. Con OXXO Pay generas exactamente lo que vas a depositar. Para el jugador de presupuesto fijo, eso vale más que la flexibilidad del prepago.
Veredicto: la casa con la lista de pagos más clara de las seis, y la que peor encaja con la lógica del vale prepagado, porque su camino de efectivo pasa por la tienda y no por el código; para quien deposita en OXXO sin sobras, la más limpia.
Caliente: la marca más antigua frente al prepago silencioso
Caliente es la marca con más historia en el mercado mexicano y su permiso aparece, según el propio pie de página del sitio, con el número DGG/SP/404/97, con Tecnología de Entretenimiento Caliplay como titular nombrado por las fuentes. Es el caso más transparente de la lista en ese punto: el número lo publica la casa en su propio sitio, aunque la confirmación oficial sigue pendiente por la vía del registro que no abre.
Su aplicación, Caliente Deportes, ofrece transmisión en vivo, un creador de apuestas (“crea tu apuesta”), depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, y se limita a mayores de 18 años. La ficha no enumera métodos concretos. Ese silencio es llamativo en una casa que sí detalla sus funciones de apuestas: describe el creador de apuestas y la transmisión, pero no dice con qué se paga.
En el encabezado de su portada anuncia 1,000 pesos sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta 7,000 pesos, sin aclarar si ambas ofertas valen solo para apuestas deportivas. La letra chica de la parte sin depósito es la que hay que cazar antes de ilusionarse: según reseñas de casas de apuestas, ese bono exige un rollover de 10 veces, y el plazo, los momios mínimos y el rollover del bono de primer depósito varían de una reseña a otra. Cuando las condiciones de una promoción cambian según quién las cuenta, la promoción se lee en los términos de la casa o no se lee.
Veredicto: la marca que más ofrece en el escaparate y la que menos explica en la caja; el bono de bienvenida es el punto fuerte del anuncio y el punto ciego de la información, así que aquí el prepago se comprueba en el primer depósito y no en la ficha.
Betcris: la portada con más logotipos y el permiso que no cuadra
Betcris es el mejor escaparate de métodos de pago de la lista y el peor expediente de permiso. En su portada muestra los logotipos de Apple Pay, OxxoPay, PayPal, Visa, Mastercard y SPEI como métodos de depósito, sin indicar montos mínimos. Es la única de las seis que pone PayPal junto a la transferencia mexicana y una cartera de dispositivo móvil.
El problema está al otro lado. Su número de permiso no se imprime aquí porque el que aparece en el pie de página del propio sitio y el que figura en la tabla del propietario no coinciden: el pie muestra un número a nombre de Producciones Móviles y la compilación otro. Tampoco hay lista de la Dirección General de Juegos y Sorteos para desempatar.
Su oferta de producto gira alrededor de la apuesta construida: la aplicación destaca el parlay del mismo juego, el retiro anticipado, las apuestas a jugadores, los retiros rápidos, los métodos de pago locales y la atención en español. Es un catálogo pensado para el apostador que arma combinadas y quiere cerrar una pata antes de que termine el partido.
Veredicto: la casa que más enseña sobre cómo pagarle y menos sobre quién responde por ella; para quien prioriza variedad de depósito —incluido efectivo en tienda— la portada convence, y para quien prioriza un número de permiso cotejable, es la más floja de las seis.
1xBet: el permiso atribuido y la ficha que no dice nada
1xBet es el caso más raro del grupo y el más instructivo sobre cómo se sostiene un permiso en México. La compilación citada le atribuye el número DGJS/0002/2020, pero esa misma fuente no pudo confirmar el dominio 1xbet.mx ni la lista oficial, y la App Store lista la aplicación a nombre de 1XCorp N.V., una empresa distinta del titular que nombran las fuentes, Entretenimientos Naturales. Cuando el nombre que distribuye la aplicación no es el nombre que sostiene el permiso, el jugador está tratando con dos entidades y solo una de ellas está sujeta a la supervisión mexicana.
La ficha de la aplicación en México no enumera métodos de pago. En una marca que en otros mercados presume de aceptarlo casi todo, esa omisión es una decisión editorial: la ficha describe qué se puede apostar y no describe con qué se paga.
Para quien llega buscando prepago, aquí no hay nada que leer. La ruta sensata es registrarse y mirar la caja de depósito, porque es el único lugar donde la marca dice lo que acepta. Y esa comprobación tiene un costo: el jugador se registró, entregó sus documentos y ya está dentro del embudo antes de saber si puede pagar como quiere.
Veredicto: la estructura de permiso más difícil de rastrear de las seis, porque distribuidor y titular no coinciden, y una ficha muda sobre pagos; para un lector que quiere certezas por escrito, es la última parada, no la primera.
Playdoit: el bono que no aclara si pide depósito
Playdoit declara el número de permiso DGAJS/SCEVF/P-02/2005 según casasdeapuestaslegales.mx, con Eventos Festivos de México como titular nombrado. Su cubrimiento es amplio: futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost” para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas.
En pagos acepta Visa, Mastercard, OXXO y transferencias bancarias, entre otros métodos, y promete retiros rápidos y pagos inmediatos. Su ficha enlaza los términos y las pautas de juego responsable, y el uso es para mayores de 18 años: es una de las pocas que junta en la misma ficha la parte de producto, la de pago y la de protección.
El bono merece un párrafo propio por un motivo poco común. La ficha anuncia 1,000 pesos de bono de bienvenida, pero en un apartado lo describe con primer depósito y en otro sin depósito. Las condiciones no son claras, y la diferencia no es un matiz: un bono sin depósito se reclama gratis y uno con depósito exige poner dinero primero, con su rollover correspondiente. Cuando la propia ficha se contradice, lo que el jugador firma es lo que dice el apartado de términos, no el titular del anuncio.
Veredicto: la casa más completa en producto y la más descuidada en su propio texto promocional; para quien va a apostar en vivo y quiere OXXO como puerta de entrada, encaja bien, siempre que lea los términos y no el anuncio.
Codere: la ficha que declara permiso, edad y cierre de cuenta
Codere es la única de las seis cuya propia ficha de aplicación declara el permiso de la Secretaría de Gobernación en primera persona, lo que incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. Las compilaciones le atribuyen además los números DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según un comparador externo, con Libros Foráneos S.A. de C.V. como titular nombrado.
Deposita con tarjeta, SPEI y OXXO, y anuncia un bono de bienvenida de hasta 7,000 MXN. Ese techo es el número más alto que aparece en las fichas revisadas de esta lista, y también el que invita a la pregunta correcta: qué hay que apostar antes de cobrarlo. Un bono de bienvenida grande es un compromiso grande, y el rollover es el mecanismo que lo cobra.
Lo que distingue a Codere no es el bono. Es que su ficha menciona las políticas de cierre de cuenta, algo que casi ningún operador pone en el escaparate. Que exista una política de cierre significa que la casa puede terminar la relación y que el jugador debería saber en qué supuestos lo hace. Es un detalle de letra chica que dice bastante sobre cómo está escrito el resto.
Veredicto: la ficha más honesta en sus avisos y la más ambiciosa en su bono; para quien quiere leer en el escaparate lo que la casa hará con su cuenta, es la que más entrega, y para quien persigue el bono más alto, la que más tiene que leer antes de reclamarlo.
Preguntas frecuentes
¿Qué métodos de pago aceptan las casas de apuestas con permiso en México?
Los que cada marca enumera en su propia ficha: tarjetas Visa y Mastercard, transferencia SPEI, efectivo en tienda como OXXO, y carteras digitales según el caso. No hay una ley que fije la lista. Strendus publica Visa, Mastercard, SPEI, OXXO Pay y Mercado Pago; Betcris añade Apple Pay y PayPal; Playdoit acepta OXXO y transferencias.
¿Cómo se pone un límite de depósito o de pérdida en una casa de apuestas mexicana?
Se pone dentro de cada cuenta, con las herramientas de la propia marca: descansos, límites y autoexclusión voluntaria. En México no hay un límite legal de depósito ni de pérdida, y tampoco un registro nacional de autoexclusión, así que un límite fijado en una casa no se traslada a las demás. Hay que repetirlo en cada una.
¿Cómo comprobar si una casa de apuestas opera con permiso de la Secretaría de Gobernación?
Buscando el número en el pie de página del propio sitio o en su ficha de aplicación, y cotejándolo con las compilaciones que citan la fuente. La Dirección General de Juegos y Sorteos publica un listado de sitios autorizados, pero el registro público abierto sigue pendiente y las compilaciones se contradicen entre sí, así que ningún número se tiene por oficial.
¿Qué edad se necesita para apostar en México y qué se verifica al registrarse?
Las marcas declaran 18 años en sus fichas y pies de página, y el Reglamento prohíbe a los menores entrar a las áreas de apuestas sin fijar una cifra. El número estatutario no está establecido. Al registrarse se verifica la identidad: el operador reporta operaciones relevantes a la UIF y al SAT porque el juego es actividad vulnerable frente al lavado.
¿Se pagan impuestos por los premios de las apuestas y quién los retiene?
Los premios de apuestas legalmente autorizadas son ingreso. El pagador retiene 1% si el estado no grava el premio o su impuesto no supera 6%, y 21% si un impuesto estatal excede ese 6%. La Ciudad de México tiene 6% estatal, unos 7% en total. El operador entrega un CFDI de retenciones.
¿Cómo se calcula lo que paga una apuesta con la cantidad apostada y el momio?
Se multiplica la cantidad apostada por el momio decimal. Con 100 pesos a momio 1.85, el boleto devuelve 185 pesos si acierta, es decir 85 pesos de ganancia neta. En un parlay los momios de las patas se multiplican entre sí. La probabilidad de acertar no cambia por el momio, y el margen de la casa ya viene dentro.
¿Quién tiene permiso de la SEGOB y qué número se le atribuye?
Un registro público de permisos sería lo natural. No hay ninguno accesible. La Dirección General de Juegos y Sorteos publica un PDF de sitios autorizados que no pudo abrirse durante la elaboración de esta página, el Congreso pidió entre mayo y julio de 2026 un registro público abierto, y los conteos de sitios de apuestas se contradicen: un informe habla de 136 sitios, otro de entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx. Con esas cifras enfrentadas, aquí no se publica ningún conteo, y ningún número de permiso se presenta como oficial.
Lo que sí puede publicarse es lo que cada marca o las compilaciones que las citan afirman. Van en la tabla, con la fuente nombrada y la advertencia pegada a cada celda. La ficha de la aplicación de Codere México declara operar con permiso de la SEGOB y detalla sus políticas de cierre de cuenta. Strendus, Caliente, 1xBet, Playdoit y Codere aparecen en compilaciones de comparadores con números concretos, y esas compilaciones se contradicen entre sí en más de un caso.
Todos los permisionarios de apuestas remotas deben cuentas trimestrales y una cuenta anual auditada, seguros, reportes de operaciones sospechosas de lavado de dinero y una garantía. Los permisos no son transferibles. Esa es la parte que sí está escrita y que sí puede exigirse: no un escudo promocional, sino una obligación contable y de reporte.
Pagos, retiros y aplicaciones – apuestaslaligamx
Content created by the «apuestaslaligamx» team
