Códigos promocionales para apuestas en 2026: los bonos mexicanos, monto por monto
Datos vigentes al noviembre 5, 2026; las condiciones de cada permiso se contrastaron con lo que declaran las fichas y los pies de página de las propias casas y con las compilaciones de casas de apuestas legales en México.
En México la palabra “código” promete más de lo que entrega. Un bono de bienvenida no es dinero que entra a la cuenta y se puede sacar el lunes: es un saldo condicionado, con un requisito de apuesta encima, un momio mínimo que a veces se cumple y a veces no, y un plazo que casi nunca aparece en el banner. La experiencia de años mirando banners enseña que la parte visible es el número grande y la parte útil está tres clics adentro, en una letra más chica que la del anuncio. Así que aquí no vamos a repetir el banner.
El segundo problema es que esa letra chica vive en un país sin ley de apuestas en línea. La Secretaría de Gobernación autoriza a través de un permisionario con locales físicos, el sitio opera colgado de ese permiso, y no existe un registro público nacional de autoexclusión al que un jugador con problemas pueda apuntarse. Quien busca un descuento acaba decidiendo, sin saberlo, entre dos formas muy distintas de estar cubierto: la del permisionario mexicano y la de la marca que opera desde afuera sin permiso local.
Y hay una decisión previa que casi nadie plantea en voz alta. No todos quieren lo mismo de una promoción. Quien va a poner por primera vez 200 pesos quiere saber cuánto le regalan. Quien apuesta tres o cuatro veces por semana quiere saber cuánto tiene que mover antes de cobrar. Quien quiere un retiro libre de condiciones a la tercera semana va a terminar en otro lado, y no por eso se equivocó. Este recorrido está armado como lo que es: un mapa de caminos, no un podio.
Incentivos: cuánto anuncian las casas mexicanas y qué no dicen del bono
El encabezado de Caliente es el más cargado de todos: anuncia $1,000 MXN sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN. Son dos ofertas vivas en la misma franja de la página principal, y ninguna de las dos aclara si valen solo para apuestas deportivas o si el casino tiene su propio reglamento. Esa ambigüedad no es un descuido de redacción; es una decisión de diseño, porque un bono que sirve para todo suena al doble sin costar nada extra en el anuncio.
Codere, en cambio, publica una sola cifra: hasta 7,000 MXN de bono de bienvenida en la ficha de su app. El “hasta” hace el trabajo pesado de la frase, y su sentido depende de la escala de quien lo lee. Para alguien que piensa depositar 150 pesos, ese techo es un número decorativo: casi ninguna escala razonable de depósito llega a un tope de cinco cifras, y el porcentaje que realmente duplica un depósito chico se queda en otro renglón de los términos.
Playdoit muestra el caso más incómodo. Su ficha anuncia $1,000 MXN de bono de bienvenida, y lo describe en un apartado con primer depósito y en otro sin depósito. No es una duda de interpretación: son dos condiciones incompatibles dentro de la misma publicación, y el lector no tiene cómo resolverla desde ahí. Quien reclame “mil pesos sin depósito” porque leyó el segundo apartado puede llevarse la sorpresa en el primer intento de retiro, y el reclamo no tiene a quién dirigirse, porque el anuncio no es contradictorio por accidente: es contradictorio por falta de revisión.
Campobet juega otra liga. Anuncia un bono de recarga semanal deportivo de 50 % hasta $10,000 MXN, que es la lógica opuesta a la del bono de bienvenida: en lugar de captar una vez, premia la insistencia. Un jugador que ya metió dinero tres veces y sigue metiendo encuentra más valor ahí que en el cartel de bienvenida, y eso explica por qué varias casas mexicanas están armando su oferta hacia esa capa y no hacia la puerta de entrada.
Rushbet se va al extremo opuesto, donde el incentivo no se ve en el banner: tiene un programa de lealtad en el que las apuestas acumulan puntos canjeables en una tienda de bonos, y un cashback VIP de hasta $500,000 MXN. Los puntos se ganan apostando, no depositando, lo cual cambia la pregunta del lector: ya no es cuánto me dan por entrar, sino cuánto me devuelven por seguir.
Conviene decir lo obvio, porque el mercado vive de que no se diga: el margen del libro está dentro de cada momio, y sale de los mismos jugadores que financian la promoción. Un bono es un descuento sobre el costo de apostar, no un ingreso. Nadie se hace de dinero reclamando bonos; el bono solo reduce lo que la casa recupera.
Qué pasó con los bonos después de la subida del IEPS
El 7 de noviembre de 2025 se publicó la reforma que llevó el IEPS de las apuestas del 30 % al 50 %, vigente desde el 1 de enero de 2026. Cuando esa tasa subió, los operadores rediseñaron sus bonos de bienvenida para absorber parte del impuesto, según el recuento que hizo Vanguardia de los cambios del año. El bono no desapareció por convicción editorial: se encogió porque el operador ya paga más por cada peso apostado y traspasa parte de ese costo al jugador que llega por la promoción.
La base del impuesto no está cerrada. El texto legal que se consultó habla de “valor de la actividad”, la prensa lo describe como “monto total apostado”, y esas dos cosas no son la misma. Así que no se puede afirmar que sean 50 % sobre el total apostado ni 50 % sobre el ingreso bruto: es una discusión abierta, y el jugador debe saberlo antes de creer que el impuesto no lo toca.
Hay además dos iniciativas distintas en la mesa, y ninguna es ley. Una propone prohibir los bonos de bienvenida, y viene de un diputado; otras apuntan a limitar a los influencers y a los atletas que promocionan casas. Son propuestas sin aprobar. La postura de esta página es sencilla: una promoción que existe hoy puede no existir el año que entra, y quien planee su estrategia de apuestas alrededor de un bono está construyendo sobre arena.
Dónde se lee el costo real de un incentivo
Mientras un bono deportivo siga describiéndose con rollover y momio mínimo, esos dos renglones son los que deciden si el regalo era de verdad. Un requisito de apuesta convierte mil pesos anunciados en un volumen de apuestas obligatorio; un momio mínimo deja fuera justo las apuestas que el jugador hace normalmente, que son las de momios altos y combinadas largas. La sección que viene desarmada ese mecanismo pieza por pieza.
Y un detalle que apenas aparece en las reseñas: las condiciones cambian de casa en casa incluso cuando el monto es idéntico. Dos marcas con “$1,000 MXN” en el banner pueden pedir diez veces el bono o treinta veces el bono, y la diferencia entre esas dos exigencias es la diferencia entre una tarde de apuestas y tres semanas de actividad constante.
Fundamentos: cómo funciona por dentro una promoción de bienvenida
Un bono de bienvenida aterriza en la cuenta como saldo, y ese saldo arrastra una obligación: hay que moverlo cierta cantidad de veces antes de que se convierta en dinero retirable. Eso es el rollover, también llamado requisito de apuesta, y es la cifra que decide todo lo demás. Un bono de 1,000 pesos con rollover de diez veces obliga a apostar 10,000 pesos; el mismo bono con rollover de treinta veces obliga a 30,000. La promoción es idéntica y no se parece en nada.

En México se le añade una capa: el rollover no suele estar en la letra que el jugador ve. Las reseñas de futdados describen el bono sin depósito de Caliente con un rollover de diez veces, y el plazo, las cuotas mínimas y el rollover del bono de primer depósito varían de una reseña a otra. Ojo con leer eso como un dato duro: es lo que reporta una reseña, y la propia reseña no es el reglamento de la casa. Lo útil de ese desorden es la advertencia que deja: dos fuentes secundarias no coinciden entre sí sobre una condición básica.
El momio mínimo es la segunda palanca. Un requisito de apuesta solo avanza cuando la apuesta se coloca a cierta cuota o más; una apuesta a momio corto, tomada para avanzar rápido, puede no contar o contar menos. Ahí está el nudo: la mecánica premia apostar a momios largos, que es donde el jugador tiene menos probabilidad de acertar, y castiga los momios largos a la vez. Entre esas dos fuerzas hay una banda estrecha y poco intuitiva donde el bono se puede cumplir sin regalar más de la cuenta.
Pensar en el bono como una recompensa, como si fuera el aguinaldo, es lo que hunde a la gente que no calcula. El dinero del bono no es un pago, es un préstamo condicionado sobre el que la casa cobra en volumen de apuestas, y la casa cobra en volumen porque su margen está dentro de cada momio que ese volumen atraviesa.
Hay una tercera palanca que casi nunca se nombra en el banner: el plazo. Diez veces el bono en siete días es una exigencia muy distinta a diez veces en treinta días, y las condiciones publicadas no siempre lo dicen igual. Cuando el plazo no aparece, el orden sensato es buscarlo en el reglamento del bono dentro de la propia cuenta antes de depositar, porque el reloj empieza en el acreditamiento y no en el momento en que el jugador se anima a intentarlo.
Cómo funciona una apuesta gratis, y por qué es distinta de un bono
La apuesta gratis es un tipo de incentivo con una regla propia: su importe no se devuelve junto con la ganancia. Si la apuesta se coloca por 200 pesos y gana a momio 2.00, el boleto paga 400, pero los 200 de la apuesta gratis no salen de la cuenta: entran 400 y nada más, porque el importe apostado nunca fue dinero del jugador. Un bono pagado en efectivo que acierta no se comporta así: ese sí devuelve el importe además de la ganancia. Confundir los dos tipos es la fuente habitual del reclamo de la mañana siguiente.
De ahí nace una distinción práctica para quien elige casa en México. Si la promoción devuelve el importe con la ganancia, el momio mínimo importa menos, porque el retorno del boleto es completo. Si es una apuesta gratis, cada punto de momio pesa más de lo que parece, y los momios inflados que anuncian los banners “mejorados” se compensan con un techo más bajo de lo que pagarían a momio ordinario.
Qué vale de verdad una apuesta gratis
Aterricemos el cálculo con la oferta del bono sin depósito de Caliente, mil pesos mexicanos. El importe nominal es nominal: tomemos una apuesta gratis de $1,000 MXN y un mercado ilustrativo de dos resultados cotizados a 1.90 y 1.90 — un ejemplo aritmético, no el momio de la casa ni el de un partido concreto. En ese mercado la casa se queda con una parte de cada peso y devuelve alrededor del 95 % de lo apostado antes de contabilizar el bono.
Con esos tres datos, la apuesta gratis de mil pesos vale en promedio alrededor de 400 MXN, y la cifra se mueve en una banda de poco más de 350 a poco menos de 450 según el momio al que se coloque el boleto y la casa que se elija. La condición que sostiene ese resultado es doble: que el boleto se juegue a un momio cercano a 1.90 y que el mercado sea de dos resultados limpios, sin hándicap y sin empate.
Si el boleto se coloca a 1.50, el valor baja hacia la parte baja de esa banda; a 3.00 sube, pero la probabilidad de que el boleto gane también baja, y el promedio que se acaba de calcular ya incluye los boletos que se pierden. La apuesta gratis no regala mil pesos: regala un boleto cuyo valor medio ronda los 400.
Conviene decirlo sin adorno, porque es donde la promoción suele presentarse como “mil pesos gratis”: mil pesos gratis que rinden 400 no son mil pesos, y quien organice su próxima semana de apuestas contando con los 1,000 completos va a cerrar la semana con las cuentas mal.
Cómo se mueve el dinero: depósito, retiro y retención
México cobra por dos vías distintas y ninguna aparece en el banner. El operador paga IEPS de 50 % sobre los juegos con apuestas y sorteos que requieren permiso bajo la Ley Federal de Juegos y Sorteos, reforma publicada el 7 de noviembre de 2025 y vigente desde el 1 de enero de 2026, cuando antes era de 30 %. El jugador paga ISR sobre los premios: los premios de loterías, sorteos, juegos con apuestas y concursos autorizados legalmente son ingresos bajo los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR, y quien paga la retención es el propio operador.
Las tasas de la retención no son un solo número. La casa retiene 1 % cuando la entidad no grava el premio o su impuesto no rebasa 6 %, y 21 % cuando un impuesto estatal supera ese 6 %. La Ciudad de México aplica 6 % estatal sobre los premios, lo que suma alrededor de 7 % en total según el reporte secundario, y los premios por encima de 600,000 pesos mexicanos al año se reportan en la declaración anual.
El detalle que pocos jugadores conocen es la naturaleza de esa retención: es un pago definitivo solo cuando la persona presenta la declaración que le corresponde por estar obligada; si no la presenta, el ingreso se acumula y la retención se acredita. Es decir, el tratamiento fiscal del premio depende de un trámite que el jugador hace, no solo de lo que la casa le depositó.
Los premios cobrados en sitios sin permiso quedan en un terreno aparte: el artículo 137 habla de premios “autorizados legalmente”, y la situación de un premio de un sitio sin permiso no está resuelta de forma clara. La posición razonable es consultar a un contador antes de dar por hecho el tratamiento. Y el operador entrega un CFDI de retenciones por los premios gravados, que suele ser el documento que el jugador necesita para acreditar la retención.
SPEI, tarjetas y OXXO: lo que cada casa publica
Los métodos de depósito son lo que cada marca dice de sí misma, no una regla del mercado. Codere anuncia depósitos con tarjeta, SPEI y OXXO. Winpot México muestra los logotipos de Visa, SPEI, OXXO, Mercado Pago y AstroPay como formas de depósito, sin montos mínimos, junto con banners de bonos de deportes y casino sin cifras. Ninguna de las dos publica un mínimo, y esa ausencia tiene consecuencia directa: quien deposita cantidades chicas con cargo a OXXO descubre después si su operación entró o no en el requisito que contaba para el bono, porque el efectivo acreditado fuera del sistema bancario puede seguir una ruta distinta.
Las criptomonedas no están resueltas en el marco mexicano para las marcas con permiso, así que no se puede decir que existan ni que no existan. Los retiros van a una cuenta a nombre del jugador, y esa exigencia de identidad coincide con la verificación que el operador aplica por ser actividad vulnerable frente a la UIF y el SAT.
Qué clase de jugador tiene sentido para cada incentivo
Hay tres caminos, y ninguno es el correcto en abstracto. El jugador casual, que entra cada quince días a poner 100 o 200 pesos en un partido de la liga, gana poco con un bono de bienvenida de techo alto y mucho con una promoción modesta pero de requisitos suaves; el valor por hora en su caso es la falta de obligaciones, no el monto. El jugador activo, que apuesta varias veces por semana, convierte el rollover en una condición casi automática: para él un bono con requisito de diez veces es trabajo ya hecho y el valor real se acerca a lo que el banner anunciaba.
El tercer perfil es el que busca una salida limpia: sabe que va a retirar en tres semanas y no quiere amarrar su saldo a una obligación larga. Para ese lector, un bono de 50 % semanal de una casa como Campobet puede valer más que un bono de bienvenida enorme, porque la recarga mantiene el incentivo cerca del plazo en que puede usarlo, y el bono grande de entrada queda atado a un plazo que no quiere cumplir.
Normatividad: qué exige la ley mexicana a una casa de apuestas
La pregunta que abre este apartado es probablemente la más útil de toda la página: cómo saber si una casa de apuestas opera con permiso de la Secretaría de Gobernación. La respuesta corta es que el jugador debe verificarlo por su cuenta, porque en México no existe un listado público de permisos fácilmente consultable. La Dirección General de Juegos y Sorteos publica un PDF de sitios autorizados, pero el documento no se pudo abrir al momento de esta revisión, y hasta el Congreso se ha pedido en 2026 que el registro sea público y consultable. Sin ese registro, los conteos del mercado también se contradicen: un reporte habla de 136 sitios de apuestas y otro de entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx. Por eso en esta página no se imprime ningún número de permiso como confirmado oficialmente.

Para que el lector tenga un punto de partida, esto es lo que dicen las compilaciones de sitios de apuestas legales en México sobre marcas específicas, siempre como su propia afirmación y no como confirmación oficial: Playdoit con el permiso DGAJS/SCEVF/P-02/2005 a nombre de Eventos Festivos de México, según casasdeapuestaslegales.mx; Caliente con el permiso DGG/SP/404/97 que aparece en el pie de página de su propio sitio, con Tecnología de Entretenimiento Caliplay como titular según las fuentes; Novibet con el permiso DGJS/DCRCA/1121/2020 a nombre de Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V.; Strendus con los permisos DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, donde las compilaciones difieren sobre el titular entre Atracciones y Emociones Vallarta y New Ads; Betway con el número 4184 a nombre de Espectáculos Deportivos Frontón México; Codere con DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019 a nombre de Libros Foráneos S.A. de C.V., según fuentes especializadas en legislación de apuestas; y 1xBet con el número DGJS/0002/2020 a nombre de Entretenimientos Naturales, también según fuentes especializadas en legislación de apuestas, compilación que no pudo confirmar el dominio ni el listado oficial, y donde la App Store lista la app bajo 1XCorp N.V., una empresa distinta de la titular nombrada.
Hay dos marcas cuyos números ni siquiera se pueden imprimir, y ese silencio es información. En Betcris, el número del pie de página del sitio de la marca y el de la tabla del propietario difieren, así que un nombre de permiso impreso sería una elección arbitraria entre dos fuentes que no coinciden. En Pickwin las compilaciones se contradicen entre sí, y además el número que da una de ellas es el mismo que aparece en el pie de Betcris para Producciones Móviles, titular que la misma fuente atribuye a las dos marcas.
Eso no es un detalle de trámite. Significa que el lector que quiera verificar por su cuenta no tiene una fuente única y tiene que cruzar al menos dos, sabiendo de antemano que se contradicen en al menos dos casos.
El marco de 1947 y el reglamento que lo ajusta
La Ley Federal de Juegos y Sorteos se publicó en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947 y sigue siendo la norma vigente: prohíbe los juegos de azar y las apuestas en todo el país y solo permite los expresamente autorizados. La Secretaría de Gobernación otorga permisos e inspecciona por el artículo 7, puede clausurar establecimientos no autorizados por el artículo 8, y el artículo 9 impide que un local quede cerca de escuelas o centros de trabajo. Los estados y municipios cooperan por el artículo 10.
El Reglamento de esa ley fue reformado el 16 de noviembre de 2023. Su artículo 1 cubre la autorización, el control y la inspección de juegos con apuestas y sorteos, salvo los de la Lotería Nacional, con jurisdicción federal. El artículo 2 dice que la actividad de apuestas y sorteos no prevista de manera expresa queda prohibida, y esa frase es la que sostiene toda la discusión mexicana sobre lo que puede y no puede existir en línea. El artículo 3 define el permiso como un acto administrativo temporal que se otorga a un permisionario.
Los tipos de permiso relevantes son el centro de apuestas remotas y la sala de sorteos de números o símbolos, según el artículo 28, y los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios de apuestas remotas. Los permisos no son transferibles por el artículo 31, y los permisionarios de apuestas remotas deben presentar cuentas trimestrales y anuales auditadas, una póliza de seguro, reportes de operaciones sospechosas de lavado de dinero y una garantía, según el artículo 29.
Conviene fijar el vocabulario, porque la palabra exacta importa en un reclamo: en México se habla de “permiso”, no de “licencia”. Una marca extranjera con licencia de Curazao no es un permisionario mexicano, y la diferencia no es semántica: el permisionario mexicano opera colgado de un permiso otorgado a un titular con locales físicos, y una marca con licencia de otro país no tiene ninguno de esos vínculos locales.
Ningún artículo de la ley nombra las apuestas en línea. La práctica reportada es que un sitio digital no puede tener permiso digital propio y queda amarrado al titular de un permiso autorizado de tipo presencial, y varias marcas extranjeras usan a un permisionario local: un mismo permisionario puede operar varias marcas, lo cual explica por qué dos competidoras del mismo mercado pueden compartir titular. La consecuencia para el lector es incómoda: compartir permisionario no significa compartir términos y condiciones, y un problema en la relación entre marca y titular no sale a la luz hasta que algo falla.
La reforma que se anunció y todavía no es ley
La Secretaría de Gobernación terminó, según el reporte del 13 de octubre de 2026, un anteproyecto para reemplazar la ley de 1947 y lo envió al Gabinete de Seguridad. No se ha presentado y no es ley. Una iniciativa distinta propone derogar la ley y crear un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos con edad mínima de 21 años y autoexclusión; también es solo una propuesta. Sobre bonos, en los artículos revisados del Reglamento no se encontró una regla vigente, y la iniciativa que propone prohibir los bonos de bienvenida sigue siendo una propuesta de diputado.
También se reportan límites de horario para la publicidad en radio y televisión, después de las 22:30 o entre las 06:00 y las 22:00, pero describen iniciativas, no ley vigente. No hay artículo federal de publicidad en el Reglamento que se haya encontrado. Los operadores muestran la clave del permiso y avisos de juego responsable en su publicidad, según un reporte secundario, y las iniciativas que buscan limitar a influencers y atletas, prohibir anuncios en transmisiones deportivas o prohibir los bonos de bienvenida están todas sin aprobar.
Vale la pena subrayar dónde está la frontera de lo que un permiso mexicano sí resuelve. Un permisionario con permiso aporta un foro legal en México, controles de identidad y de lavado de dinero, y el CFDI de retenciones por premios gravados. Lo que no aporta es una lista pública de permisos ni un registro nacional de autoexclusión, y ninguna de esas dos cosas depende de la buena voluntad de la marca. Son huecos del sistema, y el jugador que quiera cubrirlos tendrá que hacerlo con herramientas internas de cada casa.
Bloqueos, amparos y por qué la lista de sitios vivos cambia
Este es el terreno donde la página debe ser más cuidadosa, porque la situación cambió varias veces en un año. Betano (Ganador Azteca) está bloqueada desde noviembre de 2025, cuando la Unidad de Inteligencia Financiera congeló cuentas a 13 casinos; en diciembre de 2025 un tribunal colegiado solo le permitió publicar contenido informativo y no de apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, pero el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea, entre ellos betano.mx y bet365.mx. Y el 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la SEGOB contra bet365 y Betano, según una sola fuente.
Nada de eso se puede resumir como “abierto” o “cerrado” hoy, y hacerlo sería el error más caro de esta página. Se reporta además que alrededor de 20 casinos físicos fueron clausurados en 2026, y que la SEGOB reforzó su facultad para bloquear dominios y aplicaciones sin permiso, aunque una base legal para bloquear sitios de apuestas más allá del bloqueo por incumplimiento fiscal de la LIVA no está establecida. La Ley del IEPS, en su artículo 2, fracción II, inciso B), alcanza a los juegos en línea de residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que deben cumplir las obligaciones de esa ley, con bloqueo temporal del servicio digital por incumplimiento grave, según los artículos 18-H BIS a 18-H QUINTUS de la LIVA.
Hay dos cosas que esta página no afirma y conviene decir que no las afirma: no está establecido que apostar en un sitio sin permiso constituya una multa o un delito para el jugador, y tampoco se encontró una exención. Se escribe la situación sin inventar ni la sanción ni el permiso. Y una consecuencia práctica que sale de todo lo anterior: el saldo de una cuenta en un operador bloqueado puede quedar congelado, lo que es un riesgo concreto cuando se compite por porcentajes de bono.
Salvaguardas: los límites existen, pero los pone cada casa
México no tiene un registro nacional de autoexclusión. Un jugador que quiera cerrarse el acceso al juego no puede apuntarse a una lista pública que obligue a todas las casas: no existe. Lo que existe es la herramienta interna de cada operador. La autoexclusión es voluntaria y se pide casa por casa, lo cual crea el problema evidente de que quien más necesita el límite es quien tiene tres cuentas abiertas y puede abrir una cuarta la misma tarde.
Tampoco hay un límite legal de depósito ni de pérdida en el marco revisado, y no se encontró una cuenta temporal de juego. Los límites de depósito y de pérdida que el jugador puede configurar son los que cada casa ofrece en su propia cuenta: pausas, límites y autoexclusión. Si el lector quiere poner un techo a su gasto, el camino práctico es entrar a la configuración de cada cuenta, herramienta por herramienta, y no esperar una regla general que llegue desde arriba.
La edad es otro hueco que conviene tener claro. El artículo 5 del Reglamento impide que los menores entren a las áreas de apuestas de los establecimientos y participen en el cruce de apuestas, pero no fija un número en ese artículo. Las marcas declaran 18+ en sus propias fichas y pies de página: la ficha de la app de Codere México limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta; el pie de página de Caliente indica que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable; el pie de Betcris dice que los juegos con apuestas están estrictamente prohibidos para menores de edad, enlaza una sección de juego responsable y aclara que el servicio no se promociona a menores de 18 años. La app Caliente Deportes también es solo para mayores de 18 años. Un número legal único para el juego no está establecido.
Verificación de identidad, UIF y el rastro del dinero
El otro control que existe es la verificación del usuario. Los operadores verifican identidad y reportan operaciones relevantes a la UIF y al SAT, porque el juego es una actividad vulnerable bajo la ley de lavado de dinero. Los documentos exactos que se exigen no están fijados en un texto revisado, así que el lector puede esperar una solicitud de identificación sin saber de antemano qué formato tomará, y conviene tenerla lista antes de querer retirar.
En la práctica esto golpea primero a quien menos lo espera. Un jugador que apostó durante dos semanas con una cuenta verificada a medias descubre en el primer retiro que no puede cobrar hasta completar la verificación, y ese retraso es la queja más común en cualquier foro de apuestas mexicano. No es una medida del operador mexicano contra el jugador; es una obligación de la actividad, y por eso está también en casas que no tienen permiso local, donde el respaldo legal del jugador es menor.
Vale la pena señalar lo que un permiso sí exige y lo que ninguno exige. La Ley Federal de Juegos y Sorteos y su Reglamento traen cuentas trimestrales y anuales auditadas, pólizas, reportes de operaciones sospechosas y garantías; nada de eso trae un registro de autoexclusión que siga al jugador entre marcas. Un permisionario puede cumplir todo y aun así permitir que la misma persona deposite en dos marcas distintas la misma noche, sin que ninguna lo sepa.
Incentivos a fondo: requisitos de apuesta, momio mínimo y letra chica
La letra chica no es un accidente de redacción, es el producto. Lo que se anuncia es la parte que vende; lo que se exige es la parte que decide. Estas son las cuatro condiciones que más dinero mueven en México, en el orden en que el jugador las va a encontrar.
Rollover, el requisito que decide si el bono vale
El requisito de apuesta obliga a mover el bono un número determinado de veces antes de que el saldo sea retirable, y solo cuentan las apuestas colocadas a un momio mínimo o más. Un rollover de diez veces sobre mil pesos exige 10,000 pesos de apuestas; uno de treinta veces exige 30,000. El bono sin depósito de Caliente tiene un rollover de diez veces según las reseñas consultadas, y las condiciones del bono de primer depósito varían de una fuente a otra, incluyendo el plazo y los momios mínimos. Tratar esa cifra como un hecho del reglamento sería un error de lectura: es lo que reporta una reseña sobre una promoción de la casa.
Y hay una consecuencia que se calcula en segundos. Si la casa cobra en promedio una comisión implícita de 5 % del volumen, recorrer 10,000 pesos de apuestas cuesta unos 500 pesos antes de cualquier resultado. El bono sin depósito anunciado en 1,000 pesos no es un regalo de 1,000: es un regalo cuyo costo de cumplimiento puede consumir la mitad, y eso sin contar el tiempo.
El momio mínimo que deja fuera las combinadas
El momio mínimo no es un detalle técnico, es una restricción de producto. Una apuesta a momios bajos puede no contar para el rollover, y una combinada larga también puede quedar fuera según el requisito. Como el jugador que quiere avanzar rápido tiende a los momios cortos y a las apuestas sencillas, la casa está filtrando justo el comportamiento que su propia oferta promueve. La combinación de rollover más momio mínimo crea una banda estrecha de apuestas válidas donde el bono avanza sin regalar demasiado valor, y esa banda está definida por la casa, no por el jugador.
Las apuestas en vivo son otro punto que rara vez se aclara. Varias casas ofrecen transmisión en vivo, cash out y creador de apuestas, y no siempre está claro si ese tipo de apuesta avanza el rollover de la misma forma que una apuesta previa al partido. El jugador que arma su ruta con apuestas en vivo puede cumplir el requisito entero con ese tipo de boleto, y descubre tarde que el conteo era otro.
Plazos, topes de ganancia y bonos que no son dinero
Un plazo corto convierte una promoción generosa en una trampa de tiempo: mover el bono en siete días exige apostar todos los días, y eso es apuesta forzada, que es la peor razón para poner dinero. Un tope de ganancia limita cuánto puede pagar una apuesta gratis, y en un boleto a momio alto el tope convierte el acierto más valioso en el más castigado. Y un bono de casino no es un bono de deportes: se juega con otras reglas, consume el requisito a otro ritmo y no se evalúa igual, así que el saldo “para todo” que anuncian algunas casas no es un saldo libre.
Cuando la oferta es un plan y no un regalo
La suscripción en las casas de apuestas mexicanas todavía no es un producto con nombre propio, pero el camino hacia ella ya está trazado. Rushbet tiene un programa de lealtad en el que las apuestas acumulan puntos canjeables en una tienda de bonos, y un cashback VIP de hasta $500,000 MXN. Eso es un plan de fidelidad: funciona solo si el jugador vuelve muchas veces, y el valor depende de la cuenta total, no del primer boleto. Un lector que apueste tres veces al año puede maximizar el bono de entrada y no volver a mirar el programa; uno que apueste tres veces por semana debe mirar el programa antes que el banner.
La consecuencia práctica de todo este apartado es que la misma promoción vale cosas distintas según quién la use, y solo el lector conoce su propio patrón de apuestas. Si apuesta poco, el requisito de apuesta es una barrera; si apuesta mucho, es casi un trámite. El banner nunca distingue entre esos dos casos, y por eso el banner no alcanza.
Evaluación: las nueve casas, una por una
El orden de estos nueve análisis es el orden de los operadores destacados en esta comparación, y no un podio: las casas que aparecen aquí no son todo el mercado, una marca que no figure no está por eso sin permiso, y las ofertas se describen solo como las enuncian los listados y los pies de página de cada marca. La siguiente tabla reúne lo que cada casa declara sobre su permiso y lo que su propio listado dice sobre la promoción del mes.
| Casa de apuestas | Permiso de la SEGOB, según la fuente y sin confirmación oficial | Lo que su propio listado anuncia |
|---|---|---|
| Betcris | permiso de su permisionario, número no impreso: el pie del sitio de la marca y la tabla del propietario difieren | juegos con apuestas estrictamente prohibidos para menores de edad, sección de juego responsable y aviso de que el servicio no se promociona a menores de 18 años; sin cifras de bonos |
| Playdoit | DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según casasdeapuestaslegales.mx; titular Eventos Festivos de México | bono de bienvenida de $1,000 MXN, descrito unas veces con primer depósito y otras sin depósito |
| Caliente | DGG/SP/404/97, en el pie de página de su propio sitio; titular Tecnología de Entretenimiento Caliplay | $1,000 MXN sin depósito y duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN; la página no aclara si ambas valen solo para apuestas deportivas |
| Novibet | DGJS/DCRCA/1121/2020, según casasdeapuestaslegales.mx; titular Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. | sin cifras de bonos en su listado |
| Strendus | DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx, que difiere sobre el titular | sin cifras de bonos en su listado |
| Pickwin | número no impreso: las compilaciones se contradicen y una da el número que el pie de Betcris atribuye a Producciones Móviles | sin cifras de bonos en su listado |
| 1xBet | DGJS/0002/2020, según fuentes especializadas en legislación de apuestas, que no pudo confirmar el dominio ni el listado oficial; la App Store lista la app bajo 1XCorp N.V. | bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad, sin cifras |
| Betway | 4184, según casasdeapuestaslegales.mx; titular Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. | más de 2,000 eventos por semana, momios mejorados “Super” y “Ultra”, creador de apuestas y un club con apuestas gratis semanales, sin cifras |
| Codere | DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según fuentes especializadas en legislación de apuestas; titular Libros Foráneos S.A. de C.V. | bono de bienvenida de hasta 7,000 MXN; depósitos con tarjeta, SPEI y OXXO |
Lo que la tabla deja ver es más interesante que cada renglón por separado. Dos de las nueve casas no permiten imprimir un número de permiso, no porque falte un dato, sino porque las fuentes que existen se contradicen entre sí, y una de ellas le atribuye a una marca el número que otra fuente pone en el pie de página de su competidora. Un jugador que quiera verificar hoy tiene que cruzar listados y aceptar que dos de cada nueve van a quedar en el aire.
Betcris: permiso con dos números y una promoción que no se anuncia
Qué sostiene su permiso
El pie de página de Betcris dice que los juegos con apuestas están estrictamente prohibidos para menores de edad, enlaza una sección de juego responsable y aclara que el servicio no se promociona a menores de 18 años. Ese es el registro que la marca publica sobre sí misma, y es lo más sólido que se puede leer de su marco: la parte de advertencias está completa.
Lo que no se puede leer es el número. El pie del sitio de la marca y la tabla del propietario difieren, y no hay manera de decidir cuál es el correcto desde afuera. El titular que las fuentes nombran es Producciones Móviles, pero el número que acompaña ese nombre en una compilación es el mismo que otra compilación asigna a Pickwin, lo que convierte la verificación en un ejercicio de cruce de fuentes contradictorias.
Lo que anuncia a un jugador nuevo
Betcris no publica montos de bono de bienvenida en su material publicitario ni en su sitio web. Esto no significa que no exista una promoción, sino que la información no está disponible en la vitrina: para conocer los detalles, es necesario registrarse y consultar la sección de promociones dentro de la cuenta del jugador. Para quien compara antes de registrarse, esta falta de claridad invierte el proceso de decisión.
Veredicto. El peso de Betcris en esta lista no está en su oferta visible, que no publica, sino en su propia advertencia de responsabilidad, que es de las pocas que dice explícitamente que no promociona el servicio a menores. Quien compara bonos encontrará poco aquí; quien compara quién dice qué sobre el juego responsable encuentra un renglón completo.
Playdoit: mil pesos de bono con dos condiciones que no encajan
Qué sostiene su permiso
La compilación de casasdeapuestaslegales.mx le asigna el permiso DGAJS/SCEVF/P-02/2005 a nombre de Eventos Festivos de México. Es un número con formato antiguo, de los que anteceden a la reforma del Reglamento, y no hay confirmación oficial del listado de la Dirección General de Juegos y Sorteos. Hasta ahí, la situación de Playdoit es la misma que la de casi todas: un número que se puede citar con su fuente, no un número que se pueda dar por verificado.
El bono que se describe de dos maneras
La ficha de la app de Playdoit anuncia $1,000 MXN de bono de bienvenida, y lo describe en un apartado con primer depósito y en otro sin depósito. Es la contradicción más limpia del grupo, porque no está escondida en una cláusula: son dos frases dentro del mismo material de presentación. El jugador queda sin saber si tiene que depositar para cobrar el bono, y esa diferencia no es menor, porque un bono sin depósito no exige dinero propio y uno con primer depósito sí.
Hay un motivo por el que esta clase de descuido importa más de lo que parece. Si el listado no distingue entre los dos tipos de bono, tampoco es probable que su letra chica esté redactada con cuidado respecto de qué saldo es retirable y cuál es promocional. Y en un mercado sin reglas específicas sobre bonos, la única protección del lector es la claridad del operador.
Veredicto. Playdoit queda bien parada en monto —mil pesos es la cifra más común del grupo— y mal parada en precisión, porque describe su propia promoción de dos formas incompatibles. Al lector que la elija le conviene asumir que el bono lleva primer depósito y preguntarlo por escrito antes de depositar, no después.
Caliente: dos promociones en el mismo encabezado y ninguna aclaración
Qué sostiene su permiso
El número DGG/SP/404/97, con Tecnología de Entretenimiento Caliplay como titular según las fuentes, aparece en el pie de página del propio sitio de Caliente, lo que lo hace el registro más directo del grupo. El formato del número es de la generación más antigua de permisos, aunque eso no garantiza nada por sí solo. Su app Caliente Deportes ofrece transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, y es solo para mayores de 18 años.
Las dos ofertas del encabezado
El encabezado de Caliente anuncia $1,000 MXN sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN. No está claro si ambas ofertas valen solo para apuestas deportivas, así que un jugador de casino y uno de deportes leen la misma franja con expectativas distintas. Ese silencio es el que conviene tratar con desconfianza: donde la oferta no distingue producto, la letra chica sí lo hace.
Lo que más pesa en Caliente es el volumen de su oferta sin depósito, la más visible del grupo junto a la de Playdoit, y su techo de duplicación de primer depósito, el más alto entre las casas que publican cifras. El lector que quiera comprobarlo por su cuenta encuentra el número en el pie de página del sitio de la marca, junto al titular, que es donde debe buscarlo.
Veredicto. Caliente es la casa con más superficie promocional y menos precisión sobre la letra chica, y para un jugador de deportes eso significa que el valor del banner depende enteramente de condiciones que no están en el banner. Es la oferta más grande del grupo y también la que exige más lectura antes de depositar.
Novibet: permiso citado, promoción sin cifras
Qué sostiene su permiso
La compilación le asigna DGJS/DCRCA/1121/2020, con Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. como titular. Un número con la estructura DCRCA, posterior a la reorganización administrativa, y una titular distinta de las que aparecen en Playdoit o Caliente, lo que sugiere una estructura de permiso independiente.
Lo que su listado deja ver
La ficha y el pie de página que se revisaron no ofrecen cifras de bono ni de promoción. Para un lector que compare montos, Novibet entra a la lista sin número con el cual compararla, y eso deja la decisión en manos de otros criterios: la facilidad del depósito, la velocidad del retiro, el tipo de mercado. Es una situación legítima, pero obliga a un esfuerzo extra de investigación antes de registrarse.
Veredicto. Novibet entra aquí por su permiso, no por su promoción: un número citable con titular identificable y ninguna cifra de bono para poner en la balanza. Quien la elija lo hará por otras razones, y esa elección es tan válida como la de quien persigue el monto más grande.
Strendus: tres permisos citados y ningún monto que comparar
Qué sostiene su permiso
La compilación le atribuye tres permisos —DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021— y no se pone de acuerdo sobre el titular, que unas fuentes sitúan en Atracciones y Emociones Vallarta y otras en New Ads. Un expediente con tres números y dos titulares es exactamente lo que un jugador no puede resolver desde afuera: para saber cuál marca opera cuál permiso hace falta el listado oficial, que no está disponible.
Lo que su listado deja ver
Su material revisado no lleva cifras de bono. Como en el caso anterior, la comparación queda sin punto de apoyo numérico, y el lector que quiera evaluar Strendus tendrá que entrar a su cuenta y mirar sus promociones desde dentro, con el registro ya hecho.
Veredicto. Strendus acumula permisos y desacuerdo: tres números citados y ningún monto citado. La marca no gana ni pierde por la promoción, porque no la publica, y pierde en claridad porque su expediente es el más difícil de cruzar de los nueve.
Pickwin: el número que las fuentes se pelean
Qué sostiene su permiso
Pickwin queda en el caso más extremo del grupo: no hay número que se pueda imprimir. Una compilación le da DGJS/DCRCA/1584/2019 y otra DGAJS/SCEVF/P-06/2005-TER, los números se contradicen, y el nombre del titular aparece como Producciones Móviles S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora. Para complicar el cuadro, uno de esos números es el que el pie de página de Betcris muestra para Producciones Móviles, según la misma fuente, de modo que la contradicción no es solo entre dos cifras sino entre dos marcas.
El efecto sobre el jugador
Sin una cifra de bono publicada en su material revisado ni un número de permiso verificable, Pickwin entra a la lista sin ninguno de los dos apoyos que usan las demás. Un lector que la considere tendrá que pedir el número de permiso directamente al servicio al cliente y contrastarlo por su cuenta, y eso ya es una carga distinta a la de las otras ocho.
Veredicto. Pickwin es la casa que exige más trabajo de verificación del grupo, y ese costo hay que restarlo del valor promocional antes de decidir. No es una advertencia sobre la marca: es lo que cuesta no poder confirmar un dato básico desde la propia página.
1xBet: una app que rivaliza con un titular distinto
Qué sostiene su permiso
La compilación fuentes especializadas en legislación de apuestas le asigna DGJS/0002/2020 a nombre de Entretenimientos Naturales, y esa misma compilación no pudo confirmar ni el dominio 1xbet.mx ni el listado oficial. La App Store, por su parte, lista la app bajo 1XCorp N.V., una empresa distinta de la titular nombrada. Es decir, el permiso que se cita corresponde a un titular y la aplicación que se descarga la publica otra razón social, sin que haya una explicación pública del vínculo.
Lo que ofrece al jugador
La app de 1xBet ofrece apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, además de bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad. Ninguna de esas promociones tiene montos claros en la oferta pública de 1xBet, por lo que el jugador no puede comparar cifras directamente con competidores como Caliente o Playdoit. En cambio, puede evaluar la oferta de producto: cinco deportes con estadísticas y transmisión en vivo, y una estructura de promociones basada en temporadas y lealtad, en lugar de un bono de entrada fijo.
Un punto de fricción que conviene decir
Hay un detalle incómodo en el expediente de 1xBet: el permiso citado es de un titular y la app la publica una sociedad distinta. Eso no convierte la operación en ilegal, pero sí significa que el jugador que quiera reclamar algo tendrá que averiguar a quién le está reclamando. Muchos operadores mexicanos operan varias marcas bajo un mismo permisionario, pero aquí el desfase es entre el permiso citado y la sociedad que publica la descarga.
Veredicto. 1xBet vende producto más que bono: estadísticas, transmisión en vivo y cinco deportes con promociones de temporada en lugar de una cifra grande de entrada. El jugador que valore la transmisión en vivo y no el monto del bono encontrará aquí su camino, siempre que acepte averiguar por su cuenta el nombre del titular antes de confiar en el marco.
Betway: momios mejorados sin cifra de bono
Qué sostiene su permiso
El número 4184, según casasdeapuestaslegales.mx, con Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. como titular. Es el número más corto de toda la lista, de un formato muy distinto a los DGJS/DCRCA del resto, y su titular es el más claramente identificable como empresa de espectáculos deportivos. Nada de eso confirma el permiso por vía oficial, y el listado de la Dirección General de Juegos y Sorteos sigue sin poder consultarse.
Cómo está armada su oferta
Betway anuncia en su app más de 2,000 eventos por semana, los momios mejorados “Super” y “Ultra”, el creador de apuestas “Crea Tu Apuesta” y un club con apuestas gratis semanales. Es la oferta más centrada en producto de la lista: en lugar de una cifra de bienvenida, apuesta al volumen de eventos y a la mejora de momios. Y ahí aparece una tensión que el jugador debe reconocer: un momio mejorado sigue siendo un momio con margen, y la mejora se aplica sobre una selección escogida por la casa, no sobre todo el catálogo.
El club con apuestas gratis semanales es el incentivo más parecido a una promoción de entrada, porque entrega apuestas gratis sin una cifra publicada, lo que impide compararlo en pesos con las demás casas. La lección práctica es que una apuesta gratis semanal repetida puede valer más que un bono grande de una sola vez para quien apuesta cada semana, aunque su valor real depende de la letra chica del club, que el anuncio no detalla.
Veredicto. Betway es la casa para quien apuesta seguido y compara momios, y la menos útil para quien busca el número más grande en la puerta de entrada. Su apuesta gratis semanal premia la constancia; su bono de bienvenida, sin cifra publicada, no permite comparar.
Codere: bonos con monto y un botón de retiro que sí conviene
Qué sostiene su permiso
fuentes especializadas en legislación de apuestas le asigna DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, con Libros Foráneos S.A. de C.V. (Codere México) como titular. Dos números, dos fechas lejanas, un titular identificable. La ficha de la app de Codere México dice que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta.
El bono y la parte que sí publica
La ficha de la app anuncia un bono de bienvenida de hasta 7,000 MXN y depósitos con tarjeta, SPEI y OXXO. La app cubre más de 30 deportes, con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. El “hasta” del bono merece leerse con calma: 7,000 pesos es un techo, no una promesa, y para un jugador que deposita 200 pesos la cifra que manda es el porcentaje que multiplica su depósito, que no aparece en el anuncio.
Lo que sí es un valor concreto es la mezcla de depósito: tarjeta, SPEI y OXXO en una sola casa, y tres de los cinco métodos que Winpot muestra en su página principal. Un jugador con cuenta bancaria mexicana y sin tarjeta internacional encuentra ahí una ruta que otras casas no ofrecen con la misma variedad, y los depósitos chicos suelen decidirse por ese detalle más que por el bono.
Veredicto. Codere publica el bono más alto de la lista y es una de las dos casas que combinan tarjeta, SPEI y OXXO, así que sirve a dos lectores distintos: al que persigue un techo grande y al que solo necesita que su depósito entre por la vía que tiene a mano. El requisito de apuesta sigue siendo el renglón que decide, y tampoco está en el anuncio.
Cómo elegir cuando las nueve están enfrente
El orden correcto de lectura no es empezar por el monto. Es empezar por el permiso que se pueda citar con su fuente, seguir por la claridad del listado —una casa que describe su propia promoción de dos maneras ya falló en la primera prueba— y terminar en el monto. Aplicando ese orden, las nueve se separan en tres grupos: las que publican un número de permiso en su propio sitio o en una compilación coherente, las que publican un número con la fuente en desacuerdo, y las dos que no permiten imprimir número. El monto solo pesa entre las que ya pasaron las dos primeras pruebas.
Para el jugador que se registra por primera vez en México, la recomendación práctica es simple: elija una casa del primer grupo, lea su sección de promociones dentro de la cuenta antes de depositar y pida por escrito el requisito de apuesta y el momio mínimo si no aparecen. Para el jugador frecuente, la decisión se invierte: el valor está en el producto —transmisión en vivo, cantidad de mercados, momios mejorados, apuestas gratis recurrentes— y no en el bono de entrada, que una vez cumplido no vuelve.
Preguntas frecuentes
¿Cómo se reclama un bono de bienvenida y dónde están sus condiciones?
Casi siempre se deposita primero y el saldo promocional aparece después, aunque algunas casas tienen bonos sin depósito que se acreditan al abrir la cuenta. El reglamento vive dentro de la cuenta, en la sección de promociones o en los términos, y no en el anuncio de la página principal. Conviene leerlo antes de depositar, porque ahí están el requisito de apuesta y su plazo.
¿Qué significan el rollover y el momio mínimo en un bono de bienvenida?
El rollover es cuántas veces hay que mover el saldo promocional antes de retirarlo; diez veces sobre mil pesos obligan a 10,000 pesos de apuestas. El momio mínimo es la cuota por debajo de la cual un boleto no avanza ese conteo. Los dos juntos determinan si el bono es alcanzable en la práctica o una promesa.
¿Por qué la cantidad de una apuesta gratis no se devuelve con la ganancia?
Porque el importe de la apuesta gratis nunca fue dinero del jugador. Si el boleto de 200 pesos a momio 2.00 gana, entran 400 y nada más: el importe apostado no regresa. Un bono pagado en efectivo sí devuelve el importe además de la ganancia, y esa diferencia cambia lo que el boleto deja en la cuenta.
¿Cómo saber si una casa de apuestas opera con permiso de la Secretaría de Gobernación?
El listado de la Dirección General de Juegos y Sorteos no está disponible fácilmente, así que hay que cruzar el pie de página del sitio de la marca, que a veces muestra el número, con una compilación independiente. Si dos fuentes se contradicen, como ocurre en dos marcas de esta comparación, el dato queda sin verificar.
¿Se pagan impuestos por los premios de las apuestas y quién los retiene?
El operador retiene ISR sobre los premios autorizados: 1 % cuando la entidad no grava el premio o su impuesto no rebasa 6 %, y 21 % cuando un impuesto estatal supera ese 6 %. La Ciudad de México cobra 6 % estatal, unos 7 % en total. La retención es definitiva solo si el jugador presenta su declaración.
¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?
No hay un registro nacional de autoexclusión en México, así que los límites se configuran casa por casa, dentro de la cuenta y no siempre en el mismo menú. Pausas, topes de depósito y autoexclusión son herramientas internas de cada operador. Quien tenga cuentas en varias casas tendrá que repetir el trámite en cada una.
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