Momios de las apuestas en México: lo que la casa se queda antes de que tú cobres
Datos actualizados a noviembre 5, 2026; los permisos citados se verificaron contra las fichas y pies de página de cada operador y contra las compilaciones públicas de permisos de la Secretaría de Gobernación, no contra la lista que la Dirección General de Juegos y Sorteos publica.
Un momio no es un pronóstico. Es un precio, y todo precio tiene un vendedor que cobra por ponerlo. En México ese vendedor necesita un permiso de la Secretaría de Gobernación, y la mayoría de las personas que apuestan el sábado nunca ha leído una línea de ese permiso. Tampoco hace falta para apostar. Hace falta para saber qué está comprando.
Lo que sigue es un mapa de caminos: cómo se construye un momio, qué se queda la casa con cada peso, qué te cobra el marco legal mexicano — porque también cobra — y qué tipo de apostador termina mejor en cada uno de los sitios que se pueden usar hoy con permiso declarado. Nadie va a decirte quién gana el domingo. Eso no se sabe. Lo que sí se sabe es a qué precio estás comprando la pregunta.
Fundamentos: momio fijo, momio variable y quién pone el precio
Conviene empezar distinguiendo dos máquinas distintas que la gente llama con la misma palabra.

En los momios fijos la casa de apuestas fija el momio y actúa como contraparte del apostador; el momio rige desde que se hace la apuesta y no puede cambiarse después. Fijas el precio en el momento del boleto. Si el delantero se lesiona tres minutos más tarde, tu precio sigue en pie — eso es exactamente lo que compraste, y la casa lo sabe mejor que nadie cuando acepta una selección a la que le sobra público.
En los momios variables, el totalizador o parimutuel, los apostadores apuestan entre sí y el momio se conoce hasta después del evento. Aquí nadie es tu contraparte: el pozo es de la afición y la casa solo lo reparte, cobrando su comisión por administrarlo. La parte que se reparte como premios es inferior a 50 % en los operadores estatales y llega a cerca de 85 % en carreras de caballos. Ese salto, de menos de la mitad a casi toda la bolsa, no es un accidente técnico: es la diferencia entre un operador que debe llenar arcas públicas y uno que compite por clientes. Quien apueste en un totalizador estatal está pagando el aparato; quien apueste en un hipódromo está pagando al hipódromo.
El momio fijo, que es el que domina el mercado mexicano de apuestas deportivas en línea, se lee de una forma muy concreta. En los momios decimales fijos, la probabilidad implícita es el inverso del momio: 1.01 equivale a 99.01 %, 2.00 a 50.00 % y 4.00 a 25.00 %. Ese “1/odds” es la pieza que sostiene todo lo demás en esta página, porque es la única manera honesta de comparar dos precios de dos casas distintas.
Y aquí entra el número que la publicidad nunca imprime. Las casas de apuestas calculan sus momios de modo que las probabilidades implícitas de todos los resultados sumen más de 100 %; el excedente se llama overround y es la ganancia de la casa con un libro equilibrado. Suma mentalmente. Nadie planea regalarte el 100 %.
La cuenta que convierte un precio en porcentaje
El porcentaje de pago, o payout, indica qué parte de lo apostado se reparte a los jugadores en forma de premios. Y en apuestas deportivas no se estima: se calcula. Se suman los inversos de los momios de todos los resultados posibles y se divide 1 entre esa suma.

Tomemos tres resultados con momios de 1.25, 5.00 y 10.00. Los inversos son 0.80, 0.20 y 0.10, y suman 1.10. Uno dividido entre 1.10 da un porcentaje de pago de cerca de 90.91 %. Los momios impresos suman mucho más que el mundo real, y esa diferencia es la renta del operador.
Lo habitual en los momios de las casas de apuestas es un pago de alrededor de 90 % en apuestas con dos resultados posibles, como el tenis, y de cerca de 85 % en apuestas con tres, como el futbol. Dos números para recordar toda la vida de apostador: nueve de cada diez pesos en un lado, ocho y medio en el otro. Un aficionado que apueste un partido de futbol por semana a un momio justo perderá, en promedio, ese 15 % del cual nadie le habló en la publicidad.
Fundamentos del mercado: cuánto se queda la casa en dos precios iguales
Veamos el caso más limpio posible, uno que no proviene de ningún partido real y que sirve solo para ver la máquina por dentro: un mercado de dos resultados con momio 1.90 en ambos lados. Es un ejemplo ilustrativo, no un precio que se pueda tomar hoy en ninguna casa.
El porcentaje de pago sale de sumar los inversos: 1 dividido entre 1.90 es 0.5263, dos veces, lo que da 1.0526. Uno entre esa suma arroja un payout de aproximadamente 95 %. El margen de la casa es el resto: alrededor de 5 %.
Ese 5 % no es una cifra universal. Es una banda condicionada, y cada condición mueve el resultado. Un 1.95 en ambos lados de una apuesta de dos resultados da un porcentaje de pago de cerca de 97.5 % y un margen de aproximadamente 2.5 %; con 1.80 en ambos lados el margen sube a cerca de 10 %. Contra 1.90, el 1.95 apenas cuesta 2.5 puntos y el 1.80 cuesta el doble. En un mismo deporte, entre dos casas serias, el rango va de un precio comprimido a un precio caro con una diferencia que se multiplica partido tras partido.
La consecuencia práctica es incómoda: cinco puntos porcentuales de margen casi nunca deciden una apuesta aislada, pero deciden una temporada. Un apostador que coloque doscientos boletos al año está pagando, en esperanza, muy por encima de lo que su ojo percibe al mirar el momio en pantalla. Comparar 1.90 contra 1.93 no es obsesión, es la única ventaja que un aficionado común tiene garantizada, porque la casa cobra sobre el volumen, no sobre el acierto.
Y aún hay una vuelta de tuerca sobre el mismo 1.90. Ese precio, tan redondo, aparece a veces “mejorado” en las promociones de momios potenciados. Cuando veas uno, pregúntate qué margen le queda al operador después de subir un lado sin tocar el otro. A veces sigue siendo generoso. A veces el otro lado se movió en silencio.
Momios mejorados, combinadas y el resto del catálogo
Los momios mejorados y las apuestas gratis se han vuelto el vocabulario con el que las casas mexicanas se venden, así que conviene examinarlos como lo que son: un ajuste de precio con condiciones, no un obsequio.
El catálogo actual de las plataformas con permiso declarado mueve un rango muy amplio. Codere México tiene más de 30 deportes, con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. Betway anuncia más de 2,000 eventos por semana, los momios mejorados “Super” y “Ultra”, el creador de apuestas “Crea Tu Apuesta” y un club con apuestas gratis semanales. Campobet se concentra en futbol, tenis y basquetbol, con momios en vivo, transmisión de partidos y ajuste de apuestas en juego. bet365 México lista momios mejorados bajo el nombre “Superaumentos”, el creador “Crear apuesta +”, retiro anticipado parcial o total, transmisión en vivo y juegos gratuitos. Y Betcris destaca su parlay del mismo juego, el retiro anticipado, las apuestas a jugadores, los retiros rápidos, los métodos de pago locales y la atención en español.
Dos de esas funciones merecen un párrafo porque la mayoría no entiende lo que compra.
El creador de apuestas —“Crea Tu Apuesta” en Betway, “crea tu apuesta” en Caliente, “Crear apuesta +” en bet365— deja armar una combinada con selecciones que la casa no ofrece juntas. Suena a libertad y en realidad es una multiplicación de márgenes. Cada selección entra con su propio precio, y el margen del operador se acumula en cada eslabón. La ventaja aparente de un precio que no existe en el mercado normal se paga con la parte que cada pierna añade al overround.
El retiro anticipado, o cash out, permite cerrar antes del final. Se vende como control y es, casi siempre, una reventa a precio de la casa: te compra tu boleto con descuento, no a valor de mercado. Es una herramienta útil para quien de verdad necesita cortar la exposición, y una máquina de reducir retornos para quien la usa por nervios.
En cuanto a las apuestas gratis, el detalle que se pierde es que en una freebet habitual el importe no se devuelve con el acierto: ganas la ganancia, no el boleto. Y el rollover, la cantidad que hay que apostar antes de poder retirar, es lo que convierte un bono en un trabajo. Ese es el tema de la siguiente sección, porque aritméticamente es el más caro de la página.
El costo real de un bono de bienvenida
“Bono de bienvenida” es la frase más repetida del sector y la que menos información contiene. La cifra grande está en el anuncio; la letra que decide el valor está en los términos.
El bono que se deposita (bono sobre el depósito) y el bono que no requiere depósito son dos productos distintos. El primero pide que el apostador ponga dinero propio primero; el segundo es pequeño, condicionado y difícil de cobrar para quien no entiende sus reglas. Una apuesta gratis, por su parte, casi nunca equivale a dinero: suele ser un importe con el que se coloca un boleto y cuya ganancia queda, mientras el importe del boleto se queda en el sistema.
A esto se suma el requisito de apuesta. Cuando un operador exige apostar el bono un número de veces antes de retirar, ese número define el tamaño real del compromiso, no el porcentaje del anuncio. En un bono sobre depósito, además, puede ser el bono más el depósito lo que deba apostarse; en ese caso la base de la multiplicación no es lo que la casa regaló, sino lo que el apostador puso más lo que la casa puso. La diferencia entre ambas bases no es un tecnicismo: cambia cuánto hay que mover.
El costo no se calcula sumando cuánto vas a ganar. Se calcula estimando cuánto vas a perder mientras cumples el requisito. Un apostador que mueve un volumen grande en un mercado con un margen normal deja en el camino una fracción de ese volumen, y esa fracción es la factura del bono. El número que debe mirar no es el porcentaje del bono: es la combinación de la base, el multiplicador y el margen del mercado donde piensa cumplirlo.
Tres condiciones se llevan la mayor parte del valor, y ninguna es visible en la primera pantalla:
- El momio mínimo: solo cuentan las apuestas a partir de cierto precio, lo que suele empujar al apostador hacia selecciones de probabilidad baja y, con ellas, hacia varianza alta.
- El plazo: los requisitos de apuesta tienen fecha de caducidad, y lo que no se cumpla a tiempo desaparece junto con la ganancia acumulada.
- El tope de la apuesta gratis: aunque se gane, hay un límite a lo que paga la apuesta gratis; el acierto grande se recorta por arriba.
El resultado de las tres juntas es un producto cuyo valor esperado es positivo para un apostador que ya iba a mover ese volumen de todas formas, y negativo para quien abre cuenta por el anuncio. Si el plan era apostar cien pesos en el partido del domingo, el bono no cambia la matemática: la agrava, porque añade obligaciones a una decisión que no las necesitaba.
Momios de las apuestas en vivo: cuando el precio se mueve mientras miras
Las apuestas en vivo son el mismo cálculo con un reloj encima.
En vivo, el momio no espera. Reacciona al gol, a la tarjeta, al cambio de arquero. La consecuencia es que la cifra que viste hace veinte segundos ya no existe, y que la comparación entre dos casas deja de ser un ejercicio de escritorio y se vuelve una carrera. En un mercado con dos resultados, un margen que oscila un punto durante el partido es normal; en un minuto de locura puede moverse más.
El segundo efecto del vivo es la selección que hace el apostador. Predecir un partido antes de que ruede el balón es difícil; predecir lo que pasa en los próximos diez minutos es difícil de otro modo, y el ojo humano suele creerse mejor de lo que es justo después de un gol. La estructura de precios en vivo está construida por gente que ve el mismo partido con datos al lado.
Campobet lista momios en vivo, transmisión de partidos y ajuste de apuestas en juego para futbol, tenis y basquetbol. Codere México ofrece estadísticas en vivo dentro de una app con más de 30 deportes. bet365 México incluye transmisión en vivo y retiro anticipado parcial o total. Caliente Deportes suma transmisión en vivo y eventos virtuales desde el celular. Ninguno de esos añadidos cambia el margen; todos cambian cuánto tiempo pasa el apostador mirando la pantalla, que es exactamente lo que la casa espera.
Para el apostador que quiera sobrevivir al vivo con un método, la disciplina útil es la comparación antes de que empiece el partido. Se revisan los precios de la misma selección en varias casas, se anota el nivel de referencia y, cuando el momio en vivo supera ese nivel durante el juego, hay una razón medible para entrar. Cuando no lo supera, la sensación de que ese gol lo cambió todo es solo una sensación.
Formatos, mercados y cuándo conviene una combinada
Tres formatos de escritura conviven en el mercado y conviene tenerlos claros antes de discutir cualquier estrategia.
El momio decimal es el formato natural del mercado mexicano y el que se usa aquí: 1.85 significa que un peso devuelve 1.85 incluyendo el importe. El momio fraccionario, propio del mercado británico, escribe la ganancia neta sobre el importe (por ejemplo, cuatro a uno) y no suele ser necesario en México más que al interpretar titulares extranjeros. Y el momio americano, con signos positivos y negativos, aparece en algunos sitios internacionales: cien positivo indica la ganancia de cien unidades, cien negativo indica cuánto hay que arriesgar para ganar cien.
La conversión no puede hacerse de memoria y no hace falta memorizarla: la relación entre el momio decimal y la probabilidad implícita, el inverso del precio, es la misma en todas partes. Toda casa imprimirá el formato que quiera; el porcentaje que representa, no.
Sobre las combinadas, el punto aritmético es simple y brutal. En una combinada los momios de las selecciones se multiplican, y multiplicar momios multiplica también el margen ya contenido en cada uno. Dos selecciones a 1.90 con un 5 % de margen cada una suman un boleto en cuyo precio el operador ya cobró dos veces. La sensación de premio grande es real; la probabilidad real es la multiplicación de las probabilidades implícitas, y ahí los números usualmente coinciden. A más patas, más veces se paga el peaje.
Una apuesta sencilla a un solo mercado tiene un solo peaje. Es la razón por la que los apostadores que llevan años en esto suelen ser aburridos: no les gustan las combinadas, no porque no las entiendan, sino porque entienden cuántas veces están pagando con el mismo dinero.
Lo que puedes apostar y lo que la ley mexicana no prevé
El marco legal mexicano merece leerse entero, porque su arquitectura explica casi todo lo que un apostador encuentra al intentar reclamar algo.
La autoridad es la Secretaría de Gobernación. Bajo el Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos (artículo 2), la SEGOB interpreta y aplica la ley administrativamente, y la Dirección General de Juegos y Sorteos autoriza, controla, supervisa, expide, modifica y extingue permisos, además de llevar los procedimientos de sanción.
El estatuto es la Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947. Prohíbe en todo el país los juegos con apuesta y las apuestas, y solo permite los que estén expresamente autorizados. La SEGOB otorga los permisos e inspecciona (artículo 7), puede clausurar establecimientos no autorizados (artículo 8), ningún local puede estar cerca de escuelas o centros de trabajo (artículo 9) y los estados y municipios colaboran (artículo 10). Una ley de hace casi ocho décadas ordenando el juego en un país con apuestas por celular: el desfase no es anécdota, es la razón de que casi todo se resuelva por reglamento.
El Reglamento, reformado el 16 de noviembre de 2023, agrega la pieza decisiva. El artículo 1 cubre la autorización, el control y la inspección de juegos con apuesta y sorteos, salvo los de la Lotería Nacional, con jurisdicción federal. El artículo 2 dispone que la actividad de apuestas y sorteos no prevista expresamente queda prohibida. El artículo 3 define el permiso como un acto administrativo temporal otorgado a un permisionario. Esa palabra, “permiso”, es la correcta en México. La palabra “licencia” es del vocabulario de otros países y las casas la usan por costumbre o por traducción.
Los tipos de permiso relevantes para apuestas son los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos (artículo 28); los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios para apuestas remotas; los permisos no son transferibles (artículo 31); y los permisionarios de apuestas remotas deben presentar cuentas trimestrales y anuales auditadas, seguros, reportes de operaciones sospechosas de lavado de dinero y una fianza (artículo 29).
Lo que la ley no prevé es lo más revelador: ninguna disposición nombra el juego en línea. La práctica reportada es que los sitios en línea no pueden tener permisos digitales autónomos y van atados a un permisionario autorizado con establecimiento físico; muchas marcas extranjeras operan a través de un permisionario local; y un mismo permisionario puede explotar varias marcas.
Y sobre los números, una advertencia que ahorra malentendidos. Ninguna lista oficial de permisos pudo abrirse: la DGJS publica presuntamente un PDF de sitios autorizados, el Congreso pidió entre mayo y julio de 2026 un registro público abierto, y los conteos de sitios de apuestas se contradicen (136 en un reporte, entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx en otro). Por eso en esta página no verás un conteo del mercado ni un número de permiso presentado como oficial.
La reforma que no es ley
En octubre de 2026 la SEGOB terminó un anteproyecto para sustituir la ley de 1947 y lo envió al Gabinete de Seguridad. No se ha presentado y no es ley. Existe también una iniciativa para derogar la ley que crearía un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos con edad mínima de 21 años y autoexclusión: es una propuesta, y las propuestas no cambian lo que se puede hacer hoy.
La consecuencia es concreta: los momios de las apuestas que un apostador mexicano tiene hoy a la vista viven en un régimen que casi nadie diseñó para internet, donde lo que no está previsto está prohibido y lo que está previsto se autoriza mediante un permiso temporal.
Permisos, bloqueos y qué cambia para quien apuesta
Un apostador no necesita un abogado para apostar. Necesita saber tres cosas, y las tres caben en una página.
- Un sitio con permiso declarado trae permisionario identificable, control de identidad y de lavado de dinero, y un CFDI de retenciones cuando el premio está gravado.
- Un sitio extranjero sin permiso mexicano no trae nada de eso: ni foro legal en México, ni controles de identidad locales, ni comprobante de retención, y un saldo puede congelarse cuando el operador es bloqueado.
- En ninguno de los dos casos hay un registro nacional de autoexclusión; lo que existe son herramientas voluntarias dentro de cada casa.
Eso resume la decisión mejor que cualquier promesa. El permiso no hace ganar apuestas — el margen sigue siendo el mismo — pero sí determina qué pasa el día en que el operador desaparece de la pantalla o el premio hay que comprobarlo ante el SAT.
El estado de los bloqueos, con fecha
Desde noviembre de 2025 la UIF identificó 13 casinos y congeló cuentas, y bet365 y Betano (Ganador Azteca, del grupo de Ricardo Salinas Pliego) quedaron deshabilitadas. En diciembre de 2025 un tribunal colegiado solo le permitió a esas aplicaciones publicar contenido informativo lícito y ajeno a las apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, pero el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026.
En julio de 2026 la DGJS suspendió diez dominios de casino en línea, incluidos betano.mx y bet365.mx. Y el 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la SEGOB contra bet365 y Betano, según una sola fuente.
Un expediente así no se describe en presente. Se describe con fecha, porque cualquier frase sobre bet365 o Betano que diga “está abierto” o “está cerrado” envejece en semanas y puede costarle a alguien su saldo. Para estas dos marcas, la fuente de verdad es el estado del servicio en el momento de intentar entrar y el aviso del propio operador, no un resumen de prensa.
En el resto del mercado, la lección de 2025 y 2026 es que la operación con permiso declarado resultó ser la posición defendible. Cerca de 20 casinos físicos fueron clausurados en 2026, y las órdenes de bloqueo se concentraron en dominios de casino en línea. Nada de esto convierte a un permisionario en un banco. Sí aclara qué lado de la frontera conviene elegir cuando el criterio es no perder lo depositado.
Impuestos: quién retiene y qué se queda el apostador
La fiscalidad mexicana del juego es un laberinto con dos puertas, y conviene no mezclarlas.
La primera puerta es el impuesto al operador. El artículo 2, fracción II, inciso B) de la Ley del IEPS grava con 50 % los juegos con apuestas y sorteos que requieren permiso bajo la Ley Federal de Juegos y Sorteos. La reforma publicada en el DOF el 7 de noviembre de 2025 entró en vigor el 1 de enero de 2026; antes la tasa era de 30 %. El mismo inciso alcanza los juegos en línea de residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que deben cumplir las obligaciones de la ley, con bloqueo temporal del servicio digital por incumplimiento grave (artículos 18-H BIS a 18-H QUINTUS de la Ley del IVA).
La base no está establecida con claridad. El texto legal leído dice solo “valor de la actividad”; la prensa habla de “monto total apostado”. Por eso esta página no dirá que es 50 % de lo apostado ni 50 % de los ingresos brutos, porque no puede afirmarlo. Lo que sí puede decirse es que un salto de 30 % a 50 % en el impuesto que paga el operador no se absorbe con simpatía: después del aumento del IEPS, los operadores rediseñaron los bonos de bienvenida para repartir parte del golpe, y muchos requisitos de apuesta vigentes hoy existen por esa razón y no por generosidad.
La segunda puerta es el premio del jugador. Los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR consideran ingreso los premios de loterías, rifas, sorteos, juegos con apuestas y concursos autorizados legalmente. El pagador retiene 1 % si el estado no grava el premio o su impuesto no excede 6 %, y 21 % si un impuesto estatal excede ese 6 %. La retención es pago definitivo solo cuando la persona presenta la declaración exigida en caso de estar obligada; si no, el ingreso se acumula y la retención se acredita. La Ciudad de México tiene un impuesto estatal de 6 % sobre los premios, lo que da alrededor de 7 % en total, según un reporte secundario, y hay que reportar en la declaración anual los premios que superen 600,000 pesos en el año, también según reporte secundario.
Aquí aparece la asimetría que casi nadie calcula. Un premio de 1,000 pesos con 7 % de retenciones deja 930 pesos en el bolsillo, pero ese mismo premio lo paga un sitio que acaba de entregar el 50 % de su actividad al fisco — y eso ya lo descontó de tu momio antes de que hicieras el boleto. El impuesto no aparece en dos renglones distintos de tu boleto. Aparece en el precio y en la retención, en ese orden.
Una última frontera, y es la más importante para quien lea estas líneas antes de reclamar: el artículo 137 cubre premios “autorizados legalmente”, y el tratamiento de los premios obtenidos en un sitio sin permiso no está establecido. Sobre ese caso, la única recomendación honesta es consultar a un contador o a un asesor fiscal. La ley no lo resuelve, y una guía de apuestas tampoco debería inventarlo.
Cómo comprobar el permiso antes de depositar
Aquí la pregunta que la gente escribe en el buscador de verdad: ¿cómo sé si esta casa opera con permiso de la Secretaría de Gobernación?
La primera respuesta es que no existe un trámite del lado del apostador. No hay un paso que uno dé para quedar protegido ni un sello que se pueda exigir. Lo que existe es una verificación que se hace antes de depositar, y tiene cuatro pasos concretos.
- El pie de página del sitio. Ahí debe aparecer la leyenda del permiso, la referencia de la autoridad y los avisos de juego responsable. Caliente, por ejemplo, muestra en el pie de la página principal que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable.
- La ficha de la aplicación, si se va a usar el celular. La ficha de la app de Codere México dice que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta.
- El número de permiso y su titular. Si el número aparece, debe corresponder a una persona moral identificable y coincidir con el permisionario declarado. Cuando dos compilaciones públicas dan números distintos para la misma marca, eso ya es una señal de que el número debe tomarse con reserva.
- La coherencia entre el titular y la marca. Un permiso a nombre de una empresa que no aparece por ningún lado en el sitio es un dato que merece una segunda lectura antes de mover dinero.
Y hay una advertencia estructural sobre todo lo anterior: las listas públicas que circulan en México se contradicen entre sí. Algunas marcas aparecen con números de permiso distintos según la fuente, otras con titulares distintos, y en varios casos los números remiten al nombre de una empresa que en el pie de página de otra marca. Cuando los datos públicos no coinciden, la conclusión razonable no es “esta casa es ilegal”, sino que la verificación del permiso en México es imperfecta y hay que hacerla con la evidencia disponible, aceptando su límite.
La consecuencia práctica es una regla de decisión simple. Si un sitio no muestra ninguna referencia de permiso, ningún titular y ningún aviso de juego responsable, la carga de la prueba está del lado del operador y no del apostador. Hay suficientes alternativas con rastro documental como para gastar la duda en la que no lo tiene.
Juego responsable y las herramientas que dependen de ti
México no tiene un registro nacional de autoexclusión. Esto significa una cosa muy concreta: nadie va a bloquear a un apostador en todo el mercado de una sola vez. Lo que existe son herramientas voluntarias dentro de cada operador, y quien necesite frenar de verdad tiene que activarlas casa por casa y sostenerlas él mismo.
El reglamento prohíbe a los menores de edad el acceso a las áreas de apuestas de los establecimientos y su participación en el “cruce de apuestas” (artículo 5), pero no fija una cifra. Las marcas declaran 18+ en sus propias fichas y pies de página, y un número legal aplicable a todos los juegos con apuesta no está establecido. Los operadores verifican identidad y reportan operaciones relevantes a la UIF y al SAT, porque el juego es una actividad vulnerable bajo la ley antilavado; los documentos exactos que se exigen no están establecidos en un texto legal. Y no se encontró ni un límite legal de depósito o de pérdida, ni una figura de cuenta temporal.
Como es un apunte sobre lo que la ley sí regula, conviene decirlo sin adornos: cuando el marco legal no fija un tope, el tope lo fija el apostador, y eso es más difícil de lo que suena.
Qué se puede hacer dentro de una casa
Las herramientas que los operadores listan en sus propias fichas son pausas, límites de depósito y autoexclusión voluntaria. Cada una tiene un alcance limitado a ese operador y un efecto que conviene fijar antes de necesitarlo.
- El límite de depósito se fija en pesos por día, semana o mes, y su ventaja es que frena la decisión antes de que ocurra, no después.
- La pausa o descanso es temporal y sirve para el impulso del momento, no para el problema de fondo.
- La autoexclusión voluntaria es la herramienta más firme y también la más fácil de eludir, porque una cuenta nueva con otro correo es cuestión de minutos si la casa no cuenta con verificación reforzada.
Dos detalles que la gente descubre tarde: bajar un límite suele ser inmediato y subirlo suele tener una espera, porque la casa está protegiendo al apostador de su propio impulso; y cerrar la cuenta no borra las obligaciones pendientes ni devuelve automáticamente un saldo en medio de un rollover. Nada de esto está fijado en una norma mexicana. Es el tipo de cláusula que hay que leer en los términos del operador concreto antes de confiar en ella.
La cuenta de la casa: cómo se nota el margen en los momios
Antes de la lista de operadores, conviene tener el instrumento completo en la cabeza, porque es lo que convierte una lista en una comparación.
El margen no aparece en ningún sitio. Se deduce. Y la manera de verlo sin calculadora es la siguiente: cuando dos resultados de un mismo mercado tienen precios que, sumados como inversos, apenas rebasan la unidad, el operador cobra poco; cuando la rebasan con holgura, cobra mucho. Con 1.95 y 1.95 el excedente es mínimo y el payout ronda 97.5 %; con 1.80 y 1.80 el excedente es enorme y el payout cae a cerca de 90 %.
Los valores de referencia del mercado son los de la estructura de resultados, no del deporte: alrededor de 90 % de pago en mercados de dos resultados, como el tenis, y cerca de 85 % en mercados de tres, como el futbol. Un apostador que vea un precio mejor que esos promedios en un mercado principal está viendo una casa que compite; si ve uno peor, está viendo una casa que cobra por su comodidad.
En mercados secundarios —el resultado exacto, el marcador, el goleador— el margen suele ser mayor que en el principal, porque hay menos liquidez y más trabajo. Y en las combinadas, el margen se paga una vez por pierna. Ese es el resumen entero de cómo funciona el cobro oculto y por qué una misma estrategia puede ser razonable en un mercado y cara en otro.
Mesa de operadores con permiso declarado y qué ofrece cada uno
Los nueve operadores de esta comparación se presentan en el orden en que se revisaron, y el criterio de entrada fue tener una referencia de permiso declarada, no una recomendación. No es un ranking del mercado completo: un operador ausente de esta mesa no está por eso sin permiso, y las condiciones que muestra cada columna provienen de lo que cada marca declara sobre sí misma.
| Operador | Permiso SEGOB según la fuente citada | Qué declara su propia ficha sobre la oferta |
|---|---|---|
| Codere | DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según Apuestas Legales; titular Libros Foráneos S.A. de C.V.; no confirmado oficialmente | Más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis |
| 1xBet | DGJS/0002/2020, según Apuestas Legales; titular Entretenimientos Naturales; no confirmado oficialmente | Sin datos en la ficha consultada |
| Betway | 4184, según Casas de Apuestas Legales; titular Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V.; no confirmado oficialmente | Más de 2,000 eventos por semana, momios mejorados Super y Ultra, “Crea Tu Apuesta” y club con apuestas gratis semanales |
| Novibet | DGJS/DCRCA/1121/2020, según Casas de Apuestas Legales; titular Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V.; no confirmado oficialmente | Sin datos en la ficha consultada |
| Strendus | DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según Casas de Apuestas Legales; titular Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads, según la compilación; no confirmado oficialmente | Sin datos en la ficha consultada |
| Betcris | Permiso de su permisionario; el número no se imprime porque el del pie de página y el de la tabla del propietario difieren; titular Producciones Móviles | Parlay del mismo juego, retiro anticipado, apuestas a jugadores, retiros rápidos, métodos de pago locales y atención en español |
| Playdoit | DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según Casas de Apuestas Legales; titular Eventos Festivos de México; no confirmado oficialmente | Sin datos en la ficha consultada |
| Caliente | DGG/SP/404/97, mostrado en el pie de página del propio sitio; titular Tecnología de Entretenimiento Caliplay (Grupo Caliente); no confirmado oficialmente | Transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales; solo mayores de 18 años |
| Pickwin | Permiso de su permisionario; el número no se imprime porque las fuentes se contradicen; titular Producciones Móviles S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora | Sin datos en la ficha consultada |
La primera cosa que salta a la vista en la columna de permisos es que cuatro de las nueve referencias remiten al mismo tipo de empresa, y que en dos casos la búsqueda de un número choca con fuentes que se contradicen. Entre Betcris y Pickwin aparece incluso el mismo titular, Producciones Móviles, lo que confirma algo estructural del régimen mexicano: un permisionario puede explotar varias marcas, y la marca visible no es el sujeto del permiso. Por eso el apostador que quiera verificar algo debe buscar el nombre de la persona moral, no el logotipo.
La segunda cosa es que el titular del permiso y el titular de la tienda de aplicaciones pueden no coincidir. La app de 1xBet aparece listada a nombre de una empresa distinta de la que las compilaciones señalan como titular del permiso. Eso no prueba nada por sí solo, pero es exactamente el tipo de detalle que un apostador debería poder aclarar antes de depositar y que hoy las listas públicas no permiten aclarar.
Codere: el catálogo más ancho de la mesa
La ficha de la aplicación de Codere México es la más explícita de todo el grupo en cuanto a su oferta: más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. Treinta deportes no son un dato de mercadeo menor. Cubrir deportes que no son futbol significa que un aficionado a las artes marciales mixtas o al béisbol encuentra mercados principales con precios comparables a los del balompié, algo que en varias casas mexicanas simplemente no existe.
El permiso se declara como dos referencias (DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019) con Libros Foráneos S.A. de C.V. como titular, según una compilación pública, y sin confirmación oficial. Dos números para una misma operación pueden leerse como una operación antigua con historia. La app declara, además, el límite de mayores de 18 años, avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. En un mercado donde el registro es tan opaco, que la propia ficha mencione el cierre de cuenta es más útil de lo que parece: le dice al apostador que existe un procedimiento, no que exista una respuesta favorable.
El detalle para la decisión no es la amplitud, es el creador de apuestas combinado con estadísticas en vivo. Quien construya boletos combinados con datos del partido a la vista va a pagar el peaje de cada pierna; quien revise mercados secundarios de deportes poco cubiertos encontrará aquí lo que en otras casas no hay. Para el apostador que sigue más de un deporte y quiere un solo saldo, esta es la opción más eficiente de la mesa.
1xBet: permiso declarado y la marca más difícil de cuadrar
Del permiso de 1xBet se conoce una referencia concreta, DGJS/0002/2020, con Entretenimientos Naturales como titular según Apuestas Legales, marcada como no confirmada oficialmente; la misma fuente no logró confirmar el dominio 1xbet.mx ni la lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos.
Ese es, en sí, el dato más relevante del bloque. En una mesa donde el resto de las marcas al menos cuadra el nombre de su titular con algo, aquí lo que no cuadra es el eslabón entre la marca comercial y el permiso que se le atribuye. Sobre la oferta deportiva, la ficha consultada no aporta características propias.
Un apostador que llegue a 1xBet debería hacer lo que ninguna lista pública le puede hacer por él: abrir el pie de página del sitio, buscar la leyenda del permiso, verificar el nombre de la persona moral que lo ostenta y comprobarlo contra el titular declarado en el registro de la marca. Si esa cadena se sostiene, se sostiene; si no, el apostador está tomando una decisión de riesgo sin haberla nombrado como tal. Sobre la oferta de momios no hay base para recomendar ni para descartar, y esa misma falta es la advertencia.
Betway: la máquina de eventos y sus momios con apellido
Betway construye su propuesta sobre volumen. La app anuncia más de 2,000 eventos por semana, los momios mejorados “Super” y “Ultra”, el creador de apuestas “Crea Tu Apuesta” y un club con apuestas gratis semanales. Dos mil eventos semanales es una cifra que solo se sostiene con automatización, y la automatización de un catálogo tan grande no suele venir con los mejores precios de cada línea.
Los dos niveles de momios mejorados son lo que merece la lectura más lenta. Cuando una casa nombra sus propios precios potenciados, está señalando que existen precios que no lo son; el apostador que compara debe preguntarse cuál de los dos está viendo en la pantalla de la apuesta principal y qué margen queda al otro lado del mercado.
El permiso se declara con el número 4184 y Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. como titular, según una compilación pública y sin confirmación oficial. El titular, una empresa de frontón, es un recordatorio del origen del régimen: el permiso mexicano nace del deporte de establecimiento. El club con apuestas gratis semanales es, de todos los elementos de la ficha, el que más se parece a un incentivo de retención: premia la constancia, no la puntería, y por eso funciona.
Novibet: permiso con titular de frontera y oferta sobria
Novibet aparece con el permiso DGJS/DCRCA/1121/2020 y Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. como titular, según casasdeapuestaslegales.mx, sin confirmación oficial. El nombre del titular, con “frontera” en la razón social, indica una empresa con operación de establecimiento físico, el tipo de sociedad que en el régimen mexicano puede ser permisionaria y hospedar una marca digital.
La ficha consultada no aporta características propias de su oferta deportiva. Un apostador que quiera comparar Novibet con las demás deberá evaluarla directamente en su propia plataforma: revisar cuántos mercados abre para un partido de liga mexicana, qué margen tiene el mercado principal, si publica momios de apuestas combinadas por encima del promedio y cómo se comporta el retiro anticipado. Nada de eso puede deducirse del permiso, y nada de eso debería asumirse desde la ausencia de una campaña publicitaria agresiva.
En una mesa con marcas que anuncian dos mil eventos por semana y más de treinta deportes, la ausencia de una lista de funciones no es una descalificación. Es una invitación a comparar precio en la única pantalla que importa: el boleto.
Strendus: varios permisos, un mismo operador
Strendus es el caso más ilustrativo del enredo mexicano de titulares. Las referencias son tres números: DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx, con el titular declarado como Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads, según la compilación de que se trate, y sin confirmación oficial. Tres permisos y dos nombres posibles de titular para una sola marca es la mejor prueba de que las listas públicas no alcanzan para cerrar una verificación.
Que existan varios números puede ser legítimo: una empresa que crece por adquisiciones acumula autorizaciones. También puede ser que las compilaciones estén mezclando permisos de empresas hermanas. Sin la lista oficial abierta, no hay manera de distinguirlo desde fuera, y el apostador hace bien en tomarlo como lo que es: un dato incompleto que no debe convertir en conclusión sobre legalidad.
La oferta deportiva de Strendus no aparece caracterizada en la ficha consultada. Para quien quiera usarla, el camino es entrar, revisar el pie de página en busca de la leyenda del permiso y comprobar que la razón social declarada corresponda a alguno de los dos titulares posibles. Si coincide, el rastro existe. Si no, el rastro es de las compilaciones, no del operador.
Betcris: la ficha de funciones más concreta del grupo
La ficha de Betcris describe una oferta con piezas específicas: parlay del mismo juego, retiro anticipado, apuestas a jugadores, retiros rápidos, métodos de pago locales y atención en español. El parlay del mismo juego es la característica que más diferencia a esta casa en la comparación, porque une varias selecciones de un mismo partido en un solo boleto: corners, tarjetas, goleadores, resultado. Cada pierna cobra su peaje y el precio final de una selección correlacionada es más difícil de evaluar que el de una combinada de partidos distintos, porque los eventos están encadenadamente vinculados.
Los métodos de pago locales son el segundo dato con consecuencias reales, y en México eso significa de manera típica tarjetas, transferencia bancaria SPEI, comprobantes en efectivo en tiendas y monederos electrónicos; para depósito y retiro. La atención en español importa más de lo que admite quien nunca ha tenido que abrir una disputa por retiro.
El permiso se declara a nombre de Producciones Móviles, pero el número no se imprime aquí: el que aparece en el pie de página del propio sitio y el de la tabla del propietario difieren, así que no hay un número único que publicar. Esa discrepancia es precisamente el tipo de cosa que un apostador debe poder resolver él mismo, y en este caso puede: el número está a la vista en el propio pie del sitio. Y en cuanto a las funciones, quien apueste a jugadores y quiera retirar rápido encontrará aquí la combinación más concreta de toda la mesa; quien persiga el retorno esperado alto hará bien en revisar el margen del mercado principal antes que las funciones.
Playdoit: permiso viejo, perfil sin promesas
Playdoit opera con el permiso DGAJS/SCEVF/P-02/2005 y Eventos Festivos de México como titular, según casasdeapuestaslegales.mx, sin confirmación oficial. La antigüedad de la referencia —2005— es anterior a toda la conversación sobre apuestas en línea y sugiere una autorización de establecimiento que después se extendió al canal digital, que es el patrón habitual descrito por la práctica mexicana.
La ficha consultada no aporta características propias de la oferta deportiva. Con un permiso antiguo y una marca sin campaña visible, Playdoit queda en el grupo de las casas que el apostador debe evaluar por precio y no por promesa publicitaria. El ejercicio es sencillo: tomar el mercado principal de un partido de la liga mexicana, calcular el payout sumando los inversos de los momios de todos los resultados y compararlo con el de dos o tres competidores de esta mesa. Si el número está cerca del 90 % en un mercado de tres resultados, la casa compite. Si está más abajo, la decisión es pagar por otra cosa.
Caliente: el permiso en su propio pie de página
Caliente es el operador de esta mesa cuyo permiso aparece en una fuente propia y no en una compilación: el pie de página de caliente.mx muestra el número DGG/SP/404/97, con Tecnología de Entretenimiento Caliplay (Grupo Caliente) como titular, siempre sin confirmación oficial de la lista de la DGJS. En un mercado donde la verificación depende de listas contradictorias, que la referencia esté escrita en el sitio del operador es una ventaja práctica: el apostador puede comprobarla sin intermediarios.
Su ficha enumera transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, y restringe el uso a mayores de 18 años. La transmisión en vivo combinada con apuestas es una herramienta de doble filo: ver el partido y el momio en la misma pantalla acorta la distancia entre la jugada y el impulso. Es la razón por la que el retiro anticipado se vuelve tan tentador en estas plataformas y por la que conviene llevar un monto decidido antes de abrir el partido.
El pie de página de la página principal, además, declara que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable. La mención no es cosmética: en un país sin registro nacional de autoexclusión, la sección de juego responsable del propio operador es el único lugar donde existen las herramientas, y esa limitación conviene tenerla presente cada vez que se lee un aviso de este tipo.
Pickwin: el permiso que las fuentes no logran cuadrar
Pickwin presenta el caso más difícil de la mesa. Las fuentes le atribuyen un permiso con dos números posibles: DGJS/DCRCA/1584/2019 según una compilación y DGAJS/SCEVF/P-06/2005-TER según otra, con Producciones Móviles S.A. de C.V. —junto con Unocapali La Paz Operadora— como titular declarado, y sin confirmación oficial. El problema no es solo la duplicidad: uno de esos números es el mismo que el pie de página de Betcris muestra para Producciones Móviles, de modo que las compilaciones no solo se contradicen entre sí, sino que reutilizan referencias entre marcas.
Ahí no hay conclusión posible sobre la legalidad de Pickwin desde fuera. Lo que hay es un titular común que explica el enredo: si un mismo permisionario opera dos marcas, es razonable que los números se crucen en las listas, y es igualmente razonable que quien intente verificar la marca por su cuenta se confunda.
La ficha consultada no aporta características propias de la oferta deportiva. Antes de depositar en este caso vale la pena ir al pie de página del sitio, anotar el número exacto que el operador imprime, compararlo con el titular y, si la diferencia con las compilaciones persiste, decidir con esa información a la vista. Es exactamente el tipo de verificación que en México hoy no se puede delegar.
Preguntas frecuentes sobre los momios de las apuestas
¿Cómo se sabe si una casa de apuestas opera con permiso de la Secretaría de Gobernación?
Se revisa el pie de página del sitio y la ficha de la aplicación: ahí deben aparecer la referencia del permiso, el nombre del permisionario y los avisos de juego responsable. Los números se comprueban contra la lista de la Dirección General de Juegos y Sorteos cuando es accesible y contra el propio operador. Ninguna fuente pública mexicana cierra la verificación por sí sola.
¿Cómo se calcula lo que paga una apuesta con la cantidad apostada y el momio?
El premio es la cantidad apostada multiplicada por el momio fijado al colocar el boleto. Cien pesos a momio 1.85 devuelven 185 pesos, incluido el importe, lo que deja una ganancia neta de 85. Ese momio queda fijado en el momento de la apuesta y no cambia después.
¿Cómo se nota el margen de la casa en los momios?
El cálculo del payout de un mercado se basa en dividir la unidad entre la suma de los inversos de sus momios. Con 1.90 y 1.90 el pago ronda 95 %. Con 1.95 y 1.95 sube a cerca de 97.5 %; con 1.80 y 1.80 baja a cerca de 90 %. El resto hasta 100 % es el margen.
¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?
Cada operador ofrece estas herramientas dentro de su propia cuenta, normalmente en la sección de juego responsable: límites de depósito por día, semana o mes, pausas temporales y autoexclusión voluntaria. No existe un límite legal mexicano de depósito o de pérdida, ni un registro nacional que bloquee a la persona en todas las casas a la vez.
¿Se pagan impuestos por los premios de las apuestas y quién los retiene?
Los premios de juegos con apuesta autorizados legalmente son ingreso bajo la Ley del ISR. El pagador retiene 1 % cuando el estado no grava el premio o su impuesto no excede 6 %, y 21 % cuando un impuesto estatal supera ese 6 %. La Ciudad de México aplica 6 % sobre los premios, alrededor de 7 % en total.
¿Qué riesgos tienen las casas de apuestas sin permiso mexicano?
No hay foro legal en México, ni controles locales de identidad, ni comprobante de retenciones para el premio. Un saldo puede congelarse si el operador es bloqueado, como ocurrió con bet365 y Betano desde noviembre de 2025. Tampoco hay registro nacional de autoexclusión, así que la protección depende de la casa.
Lo que conviene decidir antes de apostar un peso
Un momio es una promesa con precio, y el precio incluye tres cosas que no se ven en la pantalla: el margen del operador, que ronda el 5 % en un mercado de dos resultados parejo y hasta el 15 % en un mercado de tres; el impuesto del 50 % sobre la actividad que el operador traslada al precio; y las condiciones del bono que a veces disfrazan ambos.
Los caminos posibles son tres, y cada uno tiene su apostador.
Quien quiera el rastro documental y la protección que un permiso declarado puede dar, aunque el margen no sea el más barato del mercado, tiene nueve marcas con referencia de permiso sobre la mesa, y la verificación se hace en el pie de página, en quince minutos, antes de depositar. Quien priorice la variedad de deportes y estadísticas en vivo dentro de una sola cuenta tiene su candidato en Codere. Quien apueste a jugadores y quiera combinadas del mismo partido y retiros rápidos tiene funciones concretas en Betcris y, con otro perfil, en Betway. Quien mire el precio como criterio principal hará bien en comparar mercados principales entre varias de estas casas antes de abrir cuenta, porque la diferencia entre un payout de 90 % y otro de 95 % es la única ventaja que un apostador sin información privilegiada puede cobrar de forma consistente.
Quien busque el sitio de momios más llamativos sin verificar el permiso está eligiendo el camino sin red, y no por eso más rentable: sin foro legal no hay disputa posible por un retiro, y con el operador bloqueado el saldo se congela sin que nadie tenga que rendir cuentas. Los bloqueos de 2025 y 2026 no fueron un episodio aislado, fueron una demostración de cómo se resuelven estas cosas en México.
Y sobre las apuestas en vivo, la única recomendación que esta página puede sostener es de método, no de resultado: nada aquí predice quién gana, porque nadie puede. Lo que puede hacerse es fijar el precio de referencia antes del partido, compararlo entre casas, decidir el monto antes de abrir la transmisión y aceptar que el margen se paga en todas las selecciones por igual, gane quien gane. La casa cobra del volumen. La única pregunta útil es cuánto de tu volumen quieres dejarle.
Tipos de apuestas y momios – apuestaslaligamx
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