Códigos de apuestas deportivas en México: lo que un bono te cuesta antes de pagarte
Datos actualizados a noviembre 5, 2026. Los estados de permiso se cotejaron contra lo que publican las propias casas en sus pies de página y fichas de aplicación, y contra compilaciones de sitios de comparación, porque la lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos no se puede abrir.
Nadie regala dinero en una casa de apuestas. Ese es el punto de partida y también el final del asunto: lo que se llama código, bono o promoción es una condición escrita con letra pequeña, y el trabajo del apostador consiste en leerla antes de depositar, no después. En México ese ejercicio tiene una particularidad que casi ninguna página de bonos menciona. De los caminos disponibles, ninguno es una licencia digital independiente. El artículo 2 del Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos, reformado el 16 de noviembre de 2023, prohíbe toda actividad de apuestas que no esté expresamente prevista, y por eso los sitios en línea operan colgados del permiso de un permisionario con local físico. La palabra es permiso, no licencia, y esa distinción decide a quién le reclamas si algo sale mal.
La segunda particularidad es un impuesto. Después de que el IEPS subiera al 50 % a partir del 1 de enero de 2026, las casas rediseñaron sus bonos de bienvenida, y no precisamente para hacerlos más generosos. El resultado es que hoy los montos nominales siguen siendo vistosos y las condiciones que los rodean son más exigentes que antes. La oferta de bienvenida que aparece en la página de inicio es la primera cifra que ve el visitante y la última que importa.
Por qué existen los códigos y qué papel juega cada uno
La palabra “código” hace un trabajo sucio. Sugiere un objeto con valor, algo que se guarda y se canjea. Lo que realmente hay detrás es un bono de bienvenida, una apuesta gratis o una promoción de temporada, y en todos los casos lo que decide el resultado es el requisito de apuesta, no el código. La palabra no es la llave del dinero.

Vale la pena desarmar el mecanismo porque casi todas las decepciones nacen de él. Una casa pone un monto de referencia — $1,000 MXN sin depósito, la duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN, un bono de hasta 7,000 MXN — y ese monto es una promesa de crédito, no de retiro. Para convertirlo en saldo retirable hay que apostarlo un número determinado de veces, con un momio mínimo por selección y dentro de un plazo. Solo las apuestas que cumplen esos tres filtros cuentan para liberar el bono. El resto son apuestas que el apostador hizo y el sistema ignoró.
Los tres filtros del requisito de apuesta
El rollover es el primero. Se expresa como un múltiplo y se aplica sobre una base concreta: el bono, o el bono más el depósito. Cuál de las dos bases se usa cambia el trabajo real de manera brutal, y las casas no siempre lo dicen en el banner. En la ficha de Caliente, según reseñas de casas de apuestas, el bono sin depósito de $1,000 MXN exige un rollover de 10 veces; el plazo, los momios mínimos y el rollover del bono de primer depósito varían de una reseña a otra, así que ese dato es el que da una reseña y no una cifra oficial de la casa.

El momio mínimo es el segundo. Nada cuenta por debajo de cierto precio, y como los momios altos se concentran en mercados de resultado improbable, el requisito empuja al apostador a jugar favoritos. Un boleto a momio alto que se libera tarde es una trampa habitual: la apuesta cuenta, el bono no avanza porque ese momio no entra en la regla.
El plazo es el tercero, y es el que suele morder. El filtro se alimenta de los tres. Un requisito razonable con un plazo corto no es razonable. Un requisito alto con momio mínimo bajo tampoco. Los tres números se leen juntos o no se leen.
De dónde viene el requisito de apuesta
La respuesta incómoda es que viene de la aritmética del margen. En un mercado de dos resultados a momio 1,90 y 1,90, la casa devuelve alrededor del 95 % de lo apostado en ese mercado y se queda con el 5 %. Ese margen se cobra en cada apuesta, incluidas las que se hacen para liberar un bono. Un rollover largo multiplica el número de veces que ese margen pasa por la cuenta del apostador, y ahí está el costo real de la promoción. El detalle de esa cuenta, con la apuesta gratis más común del mercado mexicano, aparece más abajo y conviene leerlo antes de entusiasmarse con cualquier cifra de bienvenida.
El catálogo de caminos: cómo se reparte la oferta
Antes de la tabla, una advertencia que casi nunca aparece en las páginas de promociones: el conjunto de casas que analizamos no es el mercado entero. La Dirección General de Juegos y Sorteos no publica un registro abierto de permisos, el Congreso pidió uno durante 2026 y las cifras de sitios de apuestas en el país se contradicen, así que una casa que no aparece aquí no está sin permiso por eso. Tampoco hay una suspensión de la comparación: la tabla cubre las que tienen oferta deportiva verificable en su propia ficha o en su propio pie de página.
| Casa de apuestas | Estado del permiso SEGOB según la fuente que lo publica | Lo que la propia casa declara sobre su oferta de bienvenida |
|---|---|---|
| Novibet | permiso DGJS/DCRCA/1121/2020, según casasdeapuestaslegales.mx; titular Comercial de Juegos de la Frontera; sin confirmación oficial | — |
| Codere | permisos DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según Apuestas Legales; titular Libros Foráneos (Codere México); sin confirmación oficial | bono de bienvenida de hasta 7,000 MXN, según la ficha de su app |
| Caliente | permiso DGG/SP/404/97, mostrado en el pie de página del propio sitio; operadora Tecnología en Entretenimiento Caliplay; sin confirmación oficial | $1,000 MXN sin depósito y duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN, según su página principal |
| Betway | permiso 4184, según casasdeapuestaslegales.mx; titular Espectáculos Deportivos Frontón México; sin confirmación oficial | — |
| Strendus | permisos DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx; el titular difiere entre compilaciones; sin confirmación oficial | — |
| Betcris | permiso de su permisionario; número no impreso, porque el del pie de página y el de la tabla del propietario difieren; titular Producciones Móviles; sin confirmación oficial | — |
| Pickwin | permiso de su permisionario; número no impreso, porque las fuentes se contradicen entre sí; titular Producciones Móviles con Unocapali La Paz Operadora; sin confirmación oficial | — |
| 1xBet | permiso DGJS/0002/2020, según Apuestas Legales, que no pudo confirmar el dominio ni la lista oficial; titular Entretenimientos Naturales; sin confirmación oficial | bonos de bienvenida y promociones de temporada, según la ficha de su app |
| Playdoit | permiso DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según casasdeapuestaslegales.mx; titular Eventos Festivos de México; sin confirmación oficial | $1,000 MXN de bono de bienvenida, según la ficha de su app, donde las condiciones no quedan claras |
Dos columnas vacías por fila no son un descuido de la tabla. Son el estado real del mercado mexicano de promociones: en varias de estas casas la oferta de bienvenida no está publicada con cifras en la ficha de la aplicación, que es lo que un usuario ve antes de descargar, sino dentro de la plataforma, después del registro y muchas veces después del primer depósito. Eso cambia por completo la posición del apostador, porque el orden natural es depositar primero y averiguar después, y ese orden es el único que no conviene seguir.
Ahí está, de hecho, la diferencia práctica entre mirar un catálogo y elegir un camino. Un apostador que compara sin contar con esta asimetría termina registrándose en la casa con el banner más grande y no en la que publica sus condiciones. La información disponible antes del registro es en sí misma un criterio, y no uno menor: una casa que pone el rollover, el momio mínimo y el plazo en la ficha que se ve antes de instalar la aplicación está haciendo algo distinto de la que deja el detalle para adentro.
Sobre los datos de permiso conviene una precisión que la tabla sostiene y que ningún banner menciona: en ningún caso hay confirmación oficial. Los números vienen del pie de página de la propia casa o de una compilación de sitios de comparación, y las compilaciones se contradicen entre sí en más de un caso. En Betcris y en Pickwin el número no se imprime aquí precisamente porque las fuentes no concuerdan, y sorprendentemente el número que da una compilación es el mismo que el pie de página de Betcris atribuye a Producciones Móviles. Que dos casas distintas compartan un permisionario no es una irregularidad en sí, pero tampoco es un dato que un apostador pueda usar para distinguirlas.
La letra chica de la oferta, orden por orden
Una vez establecido el terreno, la pregunta útil no es cuánto promete cada casa, sino qué tipo de promesa es y a quién le sirve. Hay ofertas de bienvenida que son un bono de depósito, hay apuestas gratis semanales que son premio de fidelidad, hay bonos de recarga que se repiten mes a mes y hay membresías con puntos canjeables. Cada formato encaja con un apostador distinto.
Conviene mirar primero el tamaño del puesto de entrada. Un bono de recarga semanal deportivo de 50 % hasta $10,000 MXN, el que anuncia Campobet en la ficha de su aplicación, no es un bono de bienvenida y no compite con uno. Es un flujo para quien ya juega cada semana y ve el depósito como una rutina. Un apostador que se registra una vez y hace un solo depósito no lo aprovecha nunca. Esta distinción entre la oferta que se cobra una vez y la que se repite es la que decide si una promoción le sirve a alguien.
Los incentivos que aparecen y desaparecen
Hay también incentivos que aparecen después de cierto volumen y no antes. Rushbet mantiene un programa de lealtad en el que las apuestas acumulan puntos canjeables en una tienda de bonos, además de un cashback VIP de hasta $500,000 MXN según la ficha de su aplicación. Las dos cosas son gratificaciones de quien ya juega mucho, y el cashback, en particular, es un porcentaje sobre algo que el apostador perdió antes. Ninguna de las dos es un mecanismo para empezar.
De este lado del catálogo, Winpot México muestra en su página principal los logotipos de Visa, SPEI, OXXO, Mercado Pago y AstroPay como métodos de depósito, sin montos mínimos, y banners de bonos de deportes y casino sin cifras. Es el ejemplo más claro de la asimetría descrita arriba: la casa publica cómo cobrar y no publica qué paga. Para ciertos apostadores eso es indiferente, porque la oferta de bienvenida pesa poco en su decisión frente a la disponibilidad de OXXO como vía de depósito. Para un apostador que elige por bono, esos banners son una señal de que toca investigar por dentro.
Qué se juega con la apuesta gratis
La apuesta gratis es el incentivo más malinterpretado del mercado mexicano, y no por complejidad sino por semántica. La palabra “gratis” describe la entrada, no la salida. En una apuesta gratis la casa pone el importe de la apuesta, y cuando esa apuesta gana, lo que regresa a la cuenta es la ganancia, no el importe nominal. El motivo es simple y tiene consecuencias contables: el bono no era dinero del apostador, así que no hay nada que devolverle.
Con números suele entenderse. La ficha de la aplicación de Codere México cubre más de 30 deportes, con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis, y un bono de bienvenida de hasta 7,000 MXN. Tomemos un caso ilustrativo, no una cotización de esa casa: una apuesta gratis de $1,000 MXN jugada en un mercado de dos resultados a momio 1,90 y 1,90. Si la apuesta se resuelve a favor, el retorno de la jugada son $1,900 MXN y el bono nominal no viaja con esa ganancia, así que lo que se cobra es $900 MXN de beneficio. Traducido a valor por intento, el importe del bono rinde entre $450 y $550 MXN en promedio, una vez descontado el margen de ese mercado —el 5 % aproximado que la casa retiene en el par de momios 1,90 y 1,90— y considerando que solo una de cada dos ramas del mercado se resuelve a favor. Esa banda es un promedio sobre muchos boletos, no un resultado garantizado ni una promesa para una apuesta concreta, y el límite del ejemplo es exactamente lo que el número mide: lo que la jugada deja en promedio, nunca lo que va a dejar.
Hay un segundo detalle que casi nunca se lee hasta después. Muchas apuestas gratis quedan sujetas a un rollover propio antes de que la ganancia sea retirable. Es decir, la ganancia de la apuesta gratis todavía tiene que apostarse una serie de veces, y ese trayecto se cobra con el mismo margen en cada paso. El valor efectivo baja, y en ofertas con rollover sobre la ganancia es legítimo que un apostador concluya que el incentivo, en la práctica, rinde menos de lo que anuncia el banner.
La oferta que se convierte en trampa: duplicaciones, plazos y techos
Entender el mecanismo sirve para algo muy concreto: distinguir la oferta que premia a quien juega de la que solo cobra al depositar. Las trampas no suelen estar en el tipo de bono, sino en la combinación de un requisito alto con un plazo corto, o de un techo de ganancia bajo con un rollover largo.
Los requisitos que se acumulan
Supongamos un bono de $1,000 MXN sujeto a un rollover de 10 veces calculado solo sobre el bono. El trabajo de liberación son $10,000 MXN en apuestas, con momio mínimo por selección y dentro de un plazo. Si el apostador apuesta $500 MXN por boleto, son 20 boletos los que necesita, y cada uno tiene que cumplir el mínimo. Con un margen del 5 % en el mercado elegido, el costo esperado de liberar el bono es de unos $500 MXN sobre ese turno. Cuando el rollover se calcula sobre bono más depósito, la cifra se duplica antes de empezar. La conclusión que importa no es la cifra sino la relación: un bono cuyo costo esperado de liberación es la mitad de su valor nominal no es un bono del 100 %. Es una promoción de valor mucho menor, y esa es la realidad que el banner esconde.
Los techos de ganancia hacen lo propio por otra vía. Un bono con un límite de retiro convierte el requisito de apuesta en trabajo cuyo producto puede tener techo. Nadie libera un bono durante semanas para que el premio tenga un techo más bajo que lo que costó el recorrido. Esa combinación — requisito alto, techo bajo, plazo corto — merece ignorarse sin más análisis.
El detalle en el flujo del depósito
El recorrido práctico donde todo esto se decide depende del método de pago, y ese es un punto donde las apuestas gratis se caen solas. Las fichas de las casas listan tarjeta, SPEI, efectivo en tienda y monederos electrónicos, y el retiro se hace a una cuenta a nombre del jugador. Cuando una promoción restringe el depósito al que se otorga, o cuando el retiro tiene que pasar por una cuenta distinta de la que financió la apuesta, el requisito del bono se vuelve secundario: la operación no se cierra. Ese es el tipo de regla que conviene conocer antes del primer depósito y no cuando ya hay saldo bloqueado.
Otra regla que conviene conocer antes: la apuesta solo cuenta si se resuelve dentro del plazo. Una apuesta en vivo que se resuelve después del vencimiento no ayuda. Un boleto aplazado por suspensión tampoco. La forma segura de cumplir un requisito de apuesta es jugar apuestas sencillas prepartido a momio bajo, resolver rápido, y contar cada paso. Es menos divertido y es lo que funciona.
El marco legal: por qué existen estas reglas y quién las aplica
La autoridad es la Secretaría de Gobernación. El Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos, en su artículo 2, dice que la actividad de apuestas no prevista expresamente está prohibida, y por eso su lectura es estricta. La Dirección General de Juegos y Sorteos autoriza, controla, supervisa, expide, modifica y termina los permisos, y sustenta los procedimientos de sanción. La ley que está debajo es la Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947, que prohíbe los juegos de azar y las apuestas en el territorio nacional salvo los expresamente autorizados, faculta a la SEGOB a otorgar permisos e inspeccionar, la autoriza a clausurar establecimientos sin permiso y prohíbe que los locales estén cerca de escuelas o centros de trabajo.
Los permisos relevantes para el apostador son los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos. Los permisionarios deben rendir cuentas trimestrales, anuales y dictaminadas, contratar un seguro, reportar operaciones sospechosas de lavado de dinero y otorgar un bono de garantía. Los permisos son intransferibles, y esa característica explica por qué varias marcas distintas operan sobre el permiso de un mismo permisionario. No hay una figura de permiso digital independiente: lo que hay es un sitio colgado del permiso de un titular con local. Por eso la palabra del sector es permiso, y usar “licencia” para referirse a una casa mexicana es repetir el vocabulario de una jurisdicción ajena.
Cómo se lee el estado de un permiso
El problema práctico no es la regla, es la información. La DGJS no mantiene abierto un listado público de permisos consultable: lo que se dice es que publica un PDF de sitios autorizados, el Congreso pidió abierto un registro público durante 2026, y los conteos de sitios de apuestas en el país se contradicen entre sí según qué informe se lea. Por eso aquí ningún número de permiso se imprime como dato oficial, y cada uno se acompaña de la fuente que lo publica y de la advertencia de que no está confirmado oficialmente.
Para el apostador eso deja tres comprobaciones útiles. La primera, buscar la leyenda del permiso en el pie de página del propio sitio y en la ficha de la aplicación en la tienda. La segunda, verificar que la operadora nombrada exista y esté identificada con razón social. La tercera, revisar los avisos de juego responsable y la política de cierre de cuenta, que son la parte visible de las obligaciones del permisionario. Una casa que oculta el número o no nombra a quien opera no está incumpliendo nada que este texto pueda afirmar, pero no entrega el dato que el apostador necesita para orientarse.
Poderes de la autoridad y bloqueos
El artículo 2 del Reglamento prohíbe lo no previsto expresamente y el artículo 8 de la ley de 1947 permite a la SEGOB clausurar establecimientos no autorizados. En el terreno digital la autoridad reforzó su capacidad de bloquear dominios y aplicaciones sin permiso, y ese poder se ha ejercido con resultados que cambian de un mes a otro.
Los desbloqueos son tan inestables como los bloqueos, y esto tiene una consecuencia directa sobre los bonos. Una promoción de bienvenida viva en un sitio cuyo acceso está suspendido no vale nada: el apostador deposita, cumple un rollover y descubre que el retiro depende de que la plataforma vuelva a operar. En esa eventualidad, el saldo puede quedar congelado mientras se resuelve el conflicto legal, y la casa no está obligada a nada mientras el bloqueo siga vigente. El camino protegido —una casa con permiso, con reglas locales y con un titular identificable— cuesta un poco de comodidad y compra esa seguridad.
Impuestos: lo que retiene la casa y lo que le toca al apostador
En el lado del operador, el IEPS de la Ley del IEPS, artículo 2, fracción II, inciso B), es del 50 % sobre los juegos con apuestas y sorteos que requieren permiso, reformado en el DOF del 7 de noviembre de 2025 y vigente desde el 1 de enero de 2026, frente al 30 % anterior. La base sobre la que se calcula no queda establecida en el texto revisado, que solo habla del valor de la actividad, mientras la prensa habla del monto total apostado. Por eso aquí no se dice que sea el 50 % de lo apostado ni de los ingresos brutos. El mismo inciso alcanza a los juegos en línea operados desde el extranjero sin establecimiento en México, obligados a cumplir las obligaciones del IEPS, con bloqueo temporal del servicio digital por incumplimiento grave.
Para el apostador el capítulo relevante es el ISR. Los premios de loterías, sorteos, rifas, juegos con apuestas y concursos autorizados legalmente son ingresos, según los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR. El retenedor aplica 1 % cuando la entidad federativa no grava el premio o su impuesto no excede el 6 %, y 21 % cuando un impuesto estatal excede ese 6 %. La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración cuando está obligada; de lo contrario el ingreso se acumula y la retención se acredita. La Ciudad de México tiene un impuesto estatal de 6 % sobre los premios, alrededor de 7 % en total. Los premios por encima de $600,000 MXN al año se reportan en la declaración anual.
Hay un borde sin resolver, y conviene decir que está sin resolver en lugar de inventarle una lectura. El artículo 137 habla de premios autorizados legalmente, y el tratamiento fiscal de un premio ganado en un sitio sin permiso no queda establecido. Ante esa duda, la consulta con un contador es la respuesta correcta y es la única que este texto puede dar.
| Grado del premio | Quién retiene y cuánto | Qué debe hacer el apostador |
|---|---|---|
| Premio en casa con permiso de la SEGOB | el operador retiene 1 % si el estado no grava el premio o su impuesto no excede el 6 % | conservar el CFDI de retenciones |
| Premio en entidad con impuesto estatal superior al 6 % | el operador retiene 21 % | revisar si debe presentar declaración |
| Premio en la Ciudad de México | impuesto estatal de 6 % sobre el premio, alrededor de 7 % en total | considerar el impacto en la declaración anual |
| Premios superiores a $600,000 MXN al año | el operador retiene según la regla anterior | reportarlos en la declaración anual |
La consecuencia práctica para quien elige un camino es incómoda y hay que decirla sin rodeos. Un premio grande en una casa con permiso llega con comprobante fiscal, retención calculada y un documento que el apostador puede presentar. El mismo premio en un sitio sin permiso llega sin CFDI, sin retención conocida y con una pregunta fiscal abierta que el apostador tendrá que resolver por su cuenta y a su costo. La tranquilidad de esa parte no aparece en ningún banner de bonos, y para quien apuesta cantidades altas es el factor más caro de ignorar.
Publicidad, influyentes y códigos: lo que se propuso y no es ley
En el Reglamento no se encontró un artículo federal de publicidad. Los reportes sobre horarios permitidos de transmisión —después de las 22:30 o entre las 06:00 y las 22:00— describen iniciativas, no derecho vigente. Las propuestas para limitar a influyentes y atletas, para prohibir anuncios en transmisiones deportivas y para prohibir los bonos de bienvenida son proyectos, no ley. Esto importa porque muchas páginas presentan esas propuestas como reglas ya en vigor, y un apostador que ajusta su conducta a una regla inexistente decide sobre una base falsa.
Tampoco existe una regla estatutaria sobre bonos. Lo que existe es una consecuencia indirecta: después del aumento del IEPS las casas rediseñaron sus bonos de bienvenida para absorber parte del impuesto, y eso se nota en los requisitos, no en los montos anunciados.
La reforma que reemplazaría la ley de 1947 quedó terminada por la SEGOB en octubre de 2026 y fue enviada al Gabinete de Seguridad, pero no ha sido presentada y no es ley. Una iniciativa que derogaría esa ley crearía un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos con edad mínima de 21 años y autoexclusión, y sigue siendo una propuesta. Si algún día entra en vigor, cambiaría el panorama completo; hoy no cambia nada.
El terreno sin red de protección
Todo lo anterior describe el perímetro de las casas con permiso. Fuera de él está el terreno que este texto describe sin nombrar marcas: sitios con licencias de otras jurisdicciones, sin permiso mexicano, sin titular local identificable y sin retención de impuestos en el país. Ahí no hay autoridad mexicana que atienda un reclamo, no hay comprobante fiscal de las ganancias y no hay una vía de acceso a un registro de autoexclusión nacional, porque ese registro no existe ni dentro ni fuera del perímetro. Un sitio con licencia de Curazao no es un permisionario mexicano por más que acepte pesos y ofrezca SPEI.
El detalle que más sorprende cuando se mira el conjunto es que la diferencia de protección tiene poco que ver con lo generosa que sea la promoción. Un apostador puede encontrar una oferta de bienvenida más alta fuera del perímetro y perder más de lo que ganó si la casa se bloquea o simplemente deja de responder. La comparación honesta es esta: dentro del perímetro hay una sede legal mexicana, un permiso, controles de identidad y de lavado de dinero, y un CFDI de retenciones; fuera de él no hay nada de eso.
Antes de depositar: juego responsable y controles propios
La protección del apostador en México es mayoritariamente un asunto de las casas, no de la ley. El artículo 5 del Reglamento prohíbe a los menores de edad el acceso a las áreas de apuestas y a la participación en el cruce de apuestas, pero no fija una cifra, y las marcas declaran 18 o más en sus propias fichas y pies de página. Una edad estatutaria para el juego no queda establecida.
Las herramientas con las que cuenta el apostador son internas: descansos, límites de depósito, límites de pérdida y autoexclusión voluntaria, ofrecidas dentro de cada plataforma. No existe un registro nacional de autoexclusión, y no se encontró un límite estatutario de depósito o pérdida ni una figura de cuenta temporal. Cada casa define sus controles por su cuenta, y eso convierte la elección de la casa en una decisión de protección personal.
Cómo saber qué ofrece cada plataforma antes de registrarte
Aquí la ficha de la aplicación en la tienda resulta más útil de lo que parece, y es el mejor instrumento de comparación previo al registro. Los ejemplos del catálogo analizado lo muestran con claridad. La ficha de la aplicación de Codere México dice que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. El pie de página de Betcris declara que los juegos con apuestas están estrictamente prohibidos para menores de edad, enlaza una sección de juego responsable y aclara que el servicio no se promociona a menores de 18 años. El pie de página de caliente.mx indica que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable. La ficha de la aplicación Caliente Deportes, publicada por Tecnología en Entretenimiento Caliplay, marca además la restricción de 18 años en su descripción.
Esa información no es adorno legal. Una casa que publica su política de cierre de cuenta y su sección de juego responsable está mostrando cómo trata a un cliente que quiere parar. Otra que solo pone el aviso de edad cumple el mínimo y nada más. La diferencia se nota en el momento en que el apostador pide que le cierren la cuenta, que es exactamente el momento en que nadie quiere descubrir que la vía no existe.
Qué revisar en la propia plataforma
Dentro de la plataforma, tres cosas se verifican en minutos y ninguna depende de la buena voluntad del apostador. La primera es dónde viven los límites: si están en la configuración de la cuenta y se pueden fijar antes de depositar, o si aparecen solo en una sección de ayuda. La segunda es si el límite se puede reducir sin fricción y aumentar con retraso, que es el diseño que realmente sirve. La tercera es si existe autoexclusión voluntaria y por cuánto tiempo, porque una herramienta por días es muy distinta de una por meses.
Vale la pena decirlo sin adornos: estos controles existen, son gratuitos y casi nadie los usa. Fijar un límite de depósito semanal es la única decisión de esta página que un apostador puede tomar sin leer un solo requisito de apuesta.
Cómo evaluamos estas nueve casas
Un listado de nueve casas vale lo que valen sus criterios, así que los criterios van explícitos. El primero es el estado del permiso y la identificabilidad del titular: una casa que muestra el número en su propio pie de página o cuya operadora está nombrada con razón social entrega un dato verificable; una cuyo número solo aparece en una compilación de terceros entrega un dato de segunda mano, y eso se refleja en la tabla.
El segundo criterio es la claridad de la oferta. Que una casa publique en su ficha $1,000 MXN de bono de bienvenida y lo describa en un apartado con primer depósito y en otro sin depósito no es un detalle de redacción: la distinción cambia por completo el requisito de apuesta asociado, y una oferta cuyas condiciones no quedan claras se describe aquí como no claras y con eso se evalúa.
El tercer criterio es la amplitud del producto deportivo, medida solo por lo que las propias fichas declaran. No hay una vara universal para esto, y por eso la evaluación es del conjunto de funciones declaradas y no de una cifra de mercados, que ninguna ficha del catálogo publica de forma comparable.
El cuarto criterio, y el que más peso tiene para ciertos perfiles, es el catálogo de métodos de depósito y retiro tal como la casa lo publica.
El panorama completo, casa por casa
Nueve plataformas, cada una con su perfil. El orden en que aparecen corresponde a lo que cada una resuelve mejor frente a las demás, no a una jerarquía de calidad, y la comparación se limita a lo que cada ficha y cada pie de página declaran.
Novibet: el permiso más reciente del grupo y una oferta sin cifras públicas
Novibet aparece con permiso DGJS/DCRCA/1121/2020, según casasdeapuestaslegales.mx, y con Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. como titular. El número es de 2020, es uno de los más recientes del conjunto, y esa fecha importa en dos sentidos: un permiso posterior a las reformas de los últimos años convive con un marco reglamentario más estricto, y una casa joven en el mercado tiende a construir su producto sin la carga de una base de clientes heredada de otra época.
Lo que no se ve es la oferta. Ni la ficha ni el pie de página publican una cifra de bienvenida ni un requisito de apuesta, y eso deja al apostador en la posición descrita antes: el detalle se conoce dentro de la plataforma. Para quien compara sin depósito, la ausencia de cifras públicas no es una falta, es una condición del puesto de salida, y conviene tratarla como tal antes de registrarse.
El titular merece una nota. Una razón social que opera varias marcas no es una señal de riesgo en sí, pero sí significa que el permiso es del permisionario y no de la marca. Si el permiso se modifica, la marca que el apostador ve no es la que lo tiene.
Codere: el catálogo más declarado y una oferta cuyo nombre se anuncia y no se detalla
Codere es la casa que más dice de sí misma en este conjunto. Su aplicación cubre más de 30 deportes, con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis, y anuncia un bono de bienvenida de hasta 7,000 MXN. Los depósitos se hacen con tarjeta, SPEI y OXXO, según la propia ficha. En un mercado donde varias casas no publican ni el número de deportes, esa cantidad de información declarada es un activo real para quien compara antes de instalar.
El permiso lo publica Apuestas Legales como DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, con Libros Foráneos S.A. de C.V. (Codere México) como titular, y sin confirmación oficial. Dos números de años distintos en la misma ficha sugieren un permiso ampliado en el tiempo, que es el patrón normal en un marco donde los permisos se modifican.
La ficha de la aplicación de Codere México también dice que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. Es la combinación más completa del grupo en cuanto a información previa al registro, y una política de cierre de cuenta publicada es la parte que un apostador con problema de control agradece de verdad.
El “hasta 7,000 MXN” merece un comentario aparte. Un techo de bono, por definición, se alcanza solo con el depósito máximo que la promoción considere elegible, y el apostador que deposita menos recibe una fracción. El número se lee como una promesa y funciona como una escala.
Caliente: la oferta más visible del mercado y la que más preguntas deja
Caliente anuncia en el encabezado de su sitio $1,000 MXN sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN, y la página no aclara si ambas ofertas valen solo para apuestas deportivas. Ese es el problema central de la oferta más promocionada del conjunto: el monto se comunica con precisión y el ámbito no se comunica en absoluto, así que el apostador que solo quiere deportes no sabe si la promoción que ve le aplica.
Según reseñas de casas de apuestas, el bono sin depósito de $1,000 MXN exige un rollover de 10 veces; el plazo, los momios mínimos y el rollover del bono de primer depósito varían de una reseña a otra. Es decir, el requisito del bono sin depósito circula con un número medianamente consistente y el requisito de la duplicación no circula con ninguno.
De la mano con esto, la ficha de la aplicación Caliente Deportes ofrece transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, y es solo para mayores de 18 años. Es un producto completo para un apostador exigente.
La cuestión práctica: el permiso DGG/SP/404/97 es el único del conjunto que aparece impreso en el pie de página de la casa misma. Es un permiso de 1997, el más antiguo de todos, y muestra el nombre del permisionario. Un apostador que deposita no ve esa diferencia en ningún banner, y para un registro previo al depósito es exactamente el tipo de pie de página que vale la pena revisar.
Betway: dos mil eventos semanales y un catálogo de promociones sin cifras
Betway anuncia en su aplicación más de 2,000 eventos por semana, los momios mejorados “Super” y “Ultra”, el creador de apuestas “Crea Tu Apuesta” y un club con apuestas gratis semanales. Es la casa que habla en volumen de calendario, y ese es un criterio con consecuencias concretas: un catálogo amplio reduce la necesidad de conformarse con el mercado de siempre, y los momios mejorados importan más cuando hay muchos eventos donde comparar.
El permiso se publica como número 4184, según casasdeapuestaslegales.mx, con Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. como titular, y sin confirmación oficial. El formato de este número es distinto del de los demás — sin prefijo de dirección general ni año — lo que sugiere una numeración de otra época o de otra dirección administrativa.
Sobre bonos de bienvenida, la aplicación no publica un monto. Lo que sí publica es un club con apuestas gratis semanales, que es un incentivo de recurrencia y no de captación. Para un apostador que juega varias veces por semana el formato rinde si de verdad juega varias veces por semana, y no rinde en absoluto para quien hace una apuesta al mes.
La apuesta gratis semanal tiene además la característica que ya se analizó: cuando gana, la ganancia se cobra y el importe nominal no. El club funciona como premio por usar la casa, y su valor depende del uso real, no del anuncio.
Strendus: tres permisos acumulados y un titular que las fuentes no acuerdan
Strendus aparece con tres números de permiso, DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx, y con un titular que las compilaciones no acuerdan entre Atracciones y Emociones Vallarta y New Ads. Es el caso donde la falta de un listado oficial abierto se nota de forma más directa: tres números sugieren un permisionario con operación amplia y varios recintos, y la discrepancia sobre el titular impide decir cuál es la razón social responsable.
El conjunto de tres permisos con años sucesivos describe un negocio que ha ido ampliando su capacidad autorizada mientras el resto del mercado se movía. Eso es información relevante para un apostador que valora la antigüedad en la operación local.
Sobre la oferta de bienvenida no hay cifras públicas, así que aplica la misma advertencia: el detalle que decide el valor de la promoción aparece dentro de la plataforma, después del registro. Un apostador que compara por bono no puede cerrar la comparación con Strendus hasta ese punto.
Betcris: un pie de página ejemplar y un número de permiso que nadie imprime
Betcris publica un pie de página que declara que los juegos con apuestas están estrictamente prohibidos para menores de edad, enlaza una sección de juego responsable y aclara que el servicio no se promociona a menores de 18 años. Es el aviso más explícito del grupo en lo que respecta a la prohibición de promocionarse a menores, y esa frase adicional no es cosmética: describe una obligación de comunicación y no solo un límite de acceso.
El permiso pertenece a su permisionario, Producciones Móviles, pero el número no se imprime aquí porque el que aparece en el pie de página de la casa y el que aparece en la tabla del propietario difieren. Que una casa tenga un pie de página tan ordenado en avisos y tan inconsistente en el número de permiso es una mezcla que vale la pena señalar. Un apostador que hace la comprobación descrita antes en el apartado del marco legal se va a encontrar con la misma contradicción.
La oferta de bienvenida no tiene cifras en la ficha. Lo que sí se documenta es la política de juego responsable, y para un apostador con dudas sobre su propio control ese dato particular vale más que el monto de un bono.
Pickwin: el caso donde la contradicción de fuentes es total
Pickwin aparece con el permiso de su permisionario y con el número sin imprimir, porque las fuentes se contradicen entre sí. El titular es Producciones Móviles S.A. de C.V., con Unocapali La Paz Operadora, y el detalle que deja a la vista el problema del registro disperso es el siguiente: el número que da una compilación es el mismo que el pie de página de Betcris atribuye a Producciones Móviles. Dos casas, un permisionario común, y ni un número que pueda citarse sin reservas.
Sobre la oferta, ni cifras ni condiciones en la información pública. El perfil de Pickwin es el de una casa cuya verificación depende enteramente de lo que el apostador pueda verificar dentro de la plataforma después del registro. Para cierto tipo de apostador eso es irrelevante; para quien está armando un registro, es el punto donde la comprobación se detiene.
Esa es, en el fondo, toda la evaluación posible de esta casa con la información pública disponible.
1xBet: cobertura declarada amplia y un titular que la tienda no confirma
1xBet declara apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, además de bonos de bienvenida, promociones de temporada y un programa de lealtad. Es una de las coberturas más amplias del grupo en cuanto a deportes declarados, con esports incluidos y un calendario que combina mercados tradicionales con otros menos comunes.
El permiso aparece como DGJS/0002/2020, según Apuestas Legales, que no pudo confirmar ni el dominio ni la lista oficial, y el titular nombrado es Entretenimientos Naturales. El detalle que merece atención: la App Store lista la aplicación a nombre de 1XCorp N.V., una empresa distinta de la titular nombrada. Cuando quien publica la aplicación no es quien tiene el permiso, la cadena de responsabilidad tiene un eslabón que el apostador no puede verificar por su cuenta.
La oferta de bienvenida no tiene cifras públicas, pero el programa de lealtad y las promociones de temporada sí están declarados. Es un modelo de recurrencia, y su valor depende del uso.
Playdoit: producto completo y una oferta cuyas condiciones no quedan claras
Playdoit cubre futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost” para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas. El retiro anticipado es la función que más cambia la experiencia de un apostador que juega en vivo, y la app la publica como parte del producto.
El permiso aparece como DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según casasdeapuestaslegales.mx, con Eventos Festivos de México como titular, y sin confirmación oficial. La aplicación la publica Atracciones America S.A. de C.V. en la App Store de México, salió en agosto de 2021 y su versión 1.31.0 es del 22 de octubre de 2026, una cadencia de actualización que sugiere un producto mantenido y no abandonado.
La ficha anuncia $1,000 MXN de bono de bienvenida, pero en un apartado lo describe con primer depósito y en otro sin depósito, de modo que las condiciones no son claras. Es el ejemplo más limpio de por qué la claridad es un criterio y no un adorno. Un bono de $1,000 MXN con primer depósito y uno sin depósito son ofertas de valor completamente distinto, y una casa que no elige cuál de las dos comunica deja al apostador sin base para comparar.
Para el apostador que juega en vivo, el producto es atractivo. Para el que elige por bono, la oferta exige preguntar antes de hacer el primer depósito.
La apuesta gratis en pesos: la cuenta que cambia la comparación
La apuesta gratis es el único incentivo de este mercado cuyo valor se puede estimar con aritmética simple, y la estimación desinfla casi cualquier anuncio. Conviene hacerla con el caso ilustrativo de la apuesta gratis de $1,000 MXN a momio 1,90 en un mercado de dos resultados, sin olvidar que es un ejemplo y no una cotización de una casa. La lógica se aplica igual a las apuestas gratis que la ficha de Codere menciona entre las funciones de su producto: cubre más de 30 deportes, con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis.
El valor de una apuesta gratis cuyo importe no se devuelve es el mismo en cualquier casa que aplique la regla, y depende de tres cosas: el importe, el momio al que se juega y el margen del mercado. Con importe de $1,000 MXN, momio 1,90 y dos resultados a 1,90, el importe rinde entre $450 y $550 MXN en promedio. La banda existe porque el resultado no es seguro: la apuesta se pierde aproximadamente la mitad de las veces, y en la mitad en que gana se cobran $900 MXN sobre un intento que costó el importe del bono. El promedio reparte ese beneficio entre los dos desenlaces. Es un promedio sobre muchos boletos, no un resultado de una apuesta concreta, y la cifra mide lo que la jugada deja en promedio y no lo que va a dejar.
Qué baja el valor por debajo de esa banda
Tres cosas empujan el valor hacia el piso de la banda o por debajo. La primera es apostar la apuesta gratis a un momio más bajo, porque la ganancia que se cobra en caso de acierto se reduce más rápido que el aumento de la probabilidad. La segunda es que el mercado elegido tenga un margen superior al del ejemplo, como suele ocurrir con los mercados derivados y con los combinados. La tercera, y la más costosa, es que la ganancia quede sujeta a un rollover propio: si hay que apostar la ganancia varias veces con momio mínimo, el margen se cobra otra vez en cada paso y el valor efectivo cae.
Por qué la velocidad de resolución vale más que el momio
Hay una asimetría que un apostador listo explota. En una apuesta gratis, la casa pone el importe, así que la parte del boleto que aporta el apostador es solo el riesgo de perder el bono. Por eso conviene jugar la apuesta gratis a un momio moderado con probabilidad razonable y resolverlo rápido, en lugar de buscar el mayor momio disponible y dejar el bono colgado. Un boleto que tarda en resolverse ocupa tiempo del plazo, y si el resultado queda pendiente por una suspensión, la apuesta puede caerse sin aportar nada.
En pesos concretos: el mismo bono rendiría menos de $450 MXN si el mercado cobra un margen más alto o si la ganancia queda atada a un rollover propio. Esa es la banda práctica, y el banner nunca la menciona porque el número del banner es el importe nominal y este número es lo que la apuesta deja. La distancia entre ambos es el margen, y ese margen no cambia porque la promoción se anuncie con signos de admiración.
Preguntas frecuentes sobre bonos y permisos en México
¿Cómo funciona un bono de bienvenida y dónde están sus condiciones?
Es un crédito promocional que la casa abona a la cuenta y que se convierte en saldo retirable solo después de cumplir un requisito de apuesta: un número de veces sobre una base, un momio mínimo por selección y un plazo. Las condiciones viven en los términos y condiciones de la promoción, casi nunca en el banner, y conviene leerlas antes del primer depósito.
¿Qué significan el rollover y el momio mínimo de un bono?
El rollover es el múltiplo que hay que apostar para liberar el bono, calculado sobre el bono o sobre el bono más el depósito según la casa. El momio mínimo es el precio más bajo que cuenta: una apuesta por debajo de ese momio se realiza pero no avanza el requisito. Los tres filtros se leen juntos.
¿Por qué la cantidad de una apuesta gratis no se devuelve con la ganancia?
Porque ese importe nunca fue dinero del apostador: lo puso la casa. Si la apuesta gana, se abona el retorno menos el importe nominal, así que una apuesta gratis de $1,000 MXN a momio 1,90 deja $900 MXN de beneficio, sujeto a que la propia ganancia no tenga un rollover pendiente.
¿Cómo saber si una casa opera con permiso de la Secretaría de Gobernación?
Buscando la leyenda del permiso en el pie de página del sitio y en la ficha de la aplicación, verificando que la operadora nombrada exista con razón social, y revisando los avisos de juego responsable. La Dirección General de Juegos y Sorteos debe tener un registro consultable, pero hoy no está disponible, así que ningún número puede darse por confirmado.
¿Se pagan impuestos por los premios de las apuestas y quién retiene?
Sí, los premios autorizados son ingresos. El operador retiene 1 % cuando la entidad federativa no grava el premio o su impuesto no excede el 6 %, y 21 % cuando un impuesto estatal supera ese 6 %; en la Ciudad de México el impuesto estatal es de 6 % sobre el premio, alrededor de 7 % en total. Recibirás un CFDI de retenciones.
¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?
Se configuran dentro de la cuenta, en la sección de juego responsable de cada plataforma, y lo ideal es fijarlos antes del primer depósito. Reducirlos suele ser inmediato y aumentarlos suele tardar. No hay un límite estatutario en México, ni un registro nacional de autoexclusión: cada casa define sus propias herramientas.
Los bloqueos de noviembre, un año después
No hay manera de cerrar un análisis de bonos en México sin volver al episodio que definió el año, y conviene contarlo con fechas en lugar de con conclusiones porque el estado cambia de un mes a otro. El 11 y 12 de noviembre de 2025 la UIF identificó 13 casinos y congeló cuentas, y bet365 y Betano —esta última de Ganador Azteca, del grupo de Ricardo Salinas Pliego— quedaron deshabilitadas. En diciembre de 2025 un tribunal colegiado les permitió publicar únicamente contenido informativo lícito sin relación con apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, y aun así el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la DGJS suspendió diez dominios de casino en línea, incluidos betano.mx y bet365.mx. El 23 de octubre de 2026, según una sola fuente, un tribunal federal suspendió la orden de la SEGOB contra bet365 y Betano.
Lo que ese recorrido enseña no es quién tenía razón, sino cómo se comporta el riesgo. Un saldo en una casa bloqueada puede quedar congelado mientras se resuelve el conflicto legal, y una promoción viva en ese sitio no vale nada. La fecha es parte del dato: decir que un operador está bloqueado hoy, sin fecha, es afirmar algo que puede haber dejado de ser cierto, y decir que está abierto tiene el mismo problema en sentido contrario.
De ahí sale el criterio final de esta comparación, y es un criterio de camino, no de marca. Quien busca el bono más alto del mercado acepta una probabilidad no nula de que su saldo quede en el aire, y a cambio gana unos pesos en el mejor caso. Quien juega en el perímetro de casas con permiso paga un poco más de fricción —un registro con verificación de identidad, retenciones fiscales documentadas, avisos que no se pueden saltar— y compra que su reclamación tenga a quién dirigirse. Ninguna de las dos rutas garantiza ganar: eso no existe. Pero solo una de las dos tiene a alguien al otro lado del teléfono, y en un mercado donde el registro público de permisos sigue sin abrirse, esa diferencia es lo más parecido a una certeza que este texto puede ofrecer. Antes de canjear cualquier código, revisa el pie de página de la casa, fija tus límites, y lee el rollover con la misma atención con la que leíste el monto.
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