Apuestas para ganar dinero: pronóstico, momio y lo que se queda la casa
Los datos de esta guía están actualizados al noviembre 5, 2026; los números de permiso que aparecen se contrastaron con lo que publican las propias plataformas y las compilaciones de sitios especializados, porque la lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos no pudo abrirse.
Casi nadie llega a una casa de apuestas buscando una lección de aritmética. Llega buscando dinero. Y ahí está el problema del tamaño de una casa: el dinero que se gana apostando existe, se paga, se retira, y también es dinero que alguien tiene que perder para que otro lo cobre. Todo lo demás de esta página es consecuencia de esa frase.
México tiene una particularidad que conviene decir de entrada: se puede apostar de forma legal, pero casi nunca de la forma en que el usuario cree. La Ley Federal de Juegos y Sorteos es de 1947, prohíbe los juegos con apuestas salvo los que estén expresamente autorizados, y su Reglamento —reformado el 16 de noviembre de 2023— cierra la puerta por el otro lado: lo que no está previsto, está prohibido. Lo que existe, entonces, no es una licencia digital, sino un permiso de la Secretaría de Gobernación a nombre de un permisionario con establecimiento físico, y ese permisionario presta su permiso a la marca que el jugador ve en la pantalla.
Eso importa más de lo que parece. Significa que cuando alguien deposita en una plataforma con permiso mexicano, su dinero entra por un pasillo regulado: hay verificación de identidad, hay controles antilavado, hay un comprobante fiscal de retenciones cuando el premio lo amerita. Y cuando deposita en una marca que opera desde fuera, no hay nada de eso. No es una advertencia de folleto. Es la diferencia entre tener a quién reclamarle y no tenerlo.
De las apuestas para ganar dinero se puede hablar en serio, y eso es lo que viene: cómo se construye un pronóstico, por qué el momio que se ve no es el momio que se cobra, cuánto pesa cada requisito de un bono, y qué se puede esperar de nueve plataformas que operan en México. Lo que no va a encontrar aquí es un pronóstico. Nadie sabe el resultado de un partido que no se ha jugado, y quien lo afirme está vendiendo algo.
Antes de buscar un pronóstico: cuánto se queda la casa de cada peso
La primera operación que conviene entender no es acertar un resultado. Es entender quién cobra cuando uno falla, y cuánto cobra incluso cuando uno acierta.

Toda casa de apuestas construye sus momios con el margen ya incluido. Tome un mercado a dos resultados con momios idénticos de 1,90 y 1,90 — no es un partido real, es un ejemplo aritmético, y sirve justamente porque es simétrico. Con esa pareja, el margen de la casa se mueve en una banda que ronda el 5 % y depende de que ambos lados se paguen al mismo precio; en la práctica los dos momios casi nunca son iguales, y el desequilibrio ensancha el margen resultante. Sobre una apuesta de 1.000 pesos, ese margen vale alrededor de 50 pesos que la casa retiene en promedio por cada operación de ese mercado, no de esa apuesta concreta. En un mercado de tres resultados las tres cuotas suman más, y el porcentaje sube.
Aquí está la parte que la mayoría descubre tarde. Ese margen no es un cargo que aparezca en el boleto. Está escondido en el precio: un momio de 1,90 sobre un suceso que ocurre la mitad de las veces sería un juego equilibrado a 2,00. La casa no cobra por apostar. Cobra por pagar menos de lo que el riesgo vale.
La consecuencia práctica es dura y conviene escribirla sin adornos: para terminar en cero, un apostador tiene que acertar más de la mitad de sus apuestas a momio par, y bastante más en combinadas donde cada tramo paga su propio margen. Un parlay de tres selecciones carga la retención tres veces antes de que se reparta un peso. Nadie gana dinero apostando por costumbre; quien lo gana por temporadas lo hace porque en algún momento obtuvo más de lo que el precio decía que valía su lectura.
De ahí sale también la respuesta a la pregunta más incómoda del tema. Ningún pronóstico es seguro porque el precio que la casa ofrece ya descuenta lo que sabe, y porque un partido de futbol contiene una cantidad de variables —un expulsado al minuto 20, un cambio de portería por lesión, una lluvia en el segundo tiempo— que ninguna hoja de cálculo agota. Apostar con la idea de que existe un boleto certero es pagar el margen con la ilusión de estar exento de él.
De dónde sale un pronóstico: forma, estadística, alineación y momio
Un pronóstico, en el sentido en que lo usa el mercado, no es una corazonada con argumento. Es una comparación entre dos números: la probabilidad que uno estima para un suceso y la probabilidad que el momio de la casa implica. Cuando la primera es mayor que la segunda, el mercado le está pagando más de lo que usted cree que vale el riesgo, y eso es una apuesta de valor.

El procedimiento es más aburrido de lo que suena. Primero la forma reciente del equipo o del jugador, con la advertencia obvia de que los últimos cinco partidos son una muestra pequeña y ruidosa. Después la estadística de fondo: goles a favor y en contra, promedio de tiros, rendimiento en casa y fuera, historial del enfrentamiento si existe. Luego las alineaciones y las bajas, que en ligas con calendario apretado mueven más el resultado que cualquier tendencia previa. Y al final el momio, que no es la conclusión del análisis sino uno de sus insumos, porque el precio publicado por la casa también incorpora información.
Ese último punto es el que se salta casi todo el mundo. Un equipo en buena racha no es automáticamente una apuesta; lo sería solo si la casa no lo hubiera notado. Cuanto más evidente es el dato, más probable es que ya esté dentro del precio, y más probable es que el valor esté del otro lado.
Sobre esa base se decide el tipo de jugada. La apuesta sencilla concentra el riesgo en un solo suceso y paga menos, aunque paga lo mismo por cada peso de riesgo que cualquier otra apuesta del mismo mercado. La combinada multiplica los momios y multiplica el margen: tres selecciones a 1,90 cada una dan un momio conjunto que se lee bonito en la pantalla y que arrastra una retención acumulada que el boleto no menciona. El hándicap y el más/menos obligan a estimar un margen de goles en lugar de un ganador, lo que a veces es más fácil y casi siempre es menos popular. Y los momios cambian entre el lunes y el domingo: el mismo mercado puede pagar distinto a la misma hora de dos días distintos.
Para quien tiene un presupuesto pequeño, el orden importa más que la selección. Una unidad de apuesta definida antes de ver los momios —una proporción fija del saldo, no un monto emocional— es lo único que evita que una racha de tres derrotas se lleve el depósito completo. Si el saldo disponible son 2.000 pesos, la discusión sobre si el boleto vale 50 o 300 es más determinante que cualquier estadística de forma.
Bankroll, volatilidad y la pregunta que ningún tipster responde
La disciplina de banca es el material menos vistoso del análisis y el que más decide. Se puede acertar en el 55 % de las apuestas y terminar con pérdidas si los montos se concentran al final, o acertar en el 45 % y terminar arriba si los montos fueron pequeños en las malas rachas. La varianza no es un concepto decorativo: en una racha de veinte apuestas hay secuencias de cinco o seis derrotas que no indican nada sobre el método y que arruinan al que apostó doble cada vez para recuperar.
Hay un ejercicio que conviene hacer una vez en la vida. Con un margen del 5 % y momios parejos, cada 1.000 pesos apostados devuelven en promedio 950. Apostar 100 pesos diarios durante un mes de treinta días son 60.000 pesos de movimiento y unos 3.000 pesos de costo esperado, con la misma lógica del cálculo anterior. Es una estimación, un promedio sobre muchas apuestas bajo un supuesto concreto —que se juegue siempre al mismo precio y siempre al mismo tamaño—, no una sentencia sobre una persona. Pero explica por qué “jugar poco todos los días” es una forma de entretenimiento con precio conocido y no una estrategia de ingresos.
La pregunta que ningún vendedor de pronósticos responde es la única que vale: si el sistema funciona, ¿por qué se cobra por publicarlo? El margen del mercado es un impuesto fijo del juego. Cualquier método tiene que superar ese impuesto antes de empezar a ganar, y quien lo consiguiera de forma sostenida no necesitaría suscriptores.
Qué se puede apostar en México y cuándo el mercado está quieto
El calendario manda, y en 2026 ese calendario tuvo un acontecimiento que ya terminó. La Copa Mundial de la FIFA 2026 se jugó entre junio y julio de 2026; sus mercados están liquidados. Lo digo porque la memoria del mercado inmobiliario del dinero suele ser corta: en los meses previos, la oferta de ese torneo absorbía toda la atención publicitaria de las casas, y hoy sigue presente en la estructura de muchos bonos y promociones aunque ya no haya nada que apostar en él.
Lo que queda es el calendario doméstico y continental. La Liga MX, con sus torneos cortos, es el caballo de batalla del apostador mexicano: los mercados se abren con días de anticipación y se cierran al silbatazo, aunque el premio de un Apertura o un Clausura tiene una característica que conviene notar —la liga premia con el título a un equipo que a veces quedó octavo en la tabla general, lo que vuelve especialmente engañoso el análisis de forma reciente cuando empieza la liguilla.
Alrededor de eso, el menú de las plataformas que operan en México es amplio y bastante repetitivo entre marcas: futbol internacional, basquetbol, tenis, artes marciales mixtas y esports aparecen en casi todas las fichas, con matices. 1xBet cubre futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports con apuestas en vivo, transmisión y estadísticas en vivo. Codere México declara más de treinta deportes, con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. Playdoit va por futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports, con apuestas en vivo, transmisión, casino en vivo, una función de aumento de ganancias, retiro anticipado y atención las veinticuatro horas. Betcris pone el acento en el parlay del mismo juego, el retiro anticipado y las apuestas a jugadores. Pickwin mezcla apuestas previas al partido y en vivo con quinielas, “survivors” con opción de quinielas privadas y seguimiento en tiempo real. Caliente Deportes ofrece transmisión en vivo, creador de apuestas, promociones y eventos virtuales.
Dos cosas de ese menú merecen una opinión. La primera es que la profundidad importa más que la lista: un cartel de disciplinas exóticas que solo tiene mercados para el partido grande es una vidriera, no una oferta. La segunda es que los deportes tranquilos —el tenis, el basquetbol, las MMA— sirven a un tipo de jugador al que el futbol le queda grande: son de dos competidores, con mercados más simples y con menos sorpresas tácticas. Meteorología aparte, el tenis raramente se rompe como se rompe un partido de liga.
En México hay además una franja de apuestas que no pasa por una pantalla: las carreras de caballos y de galgos y el frontón, que pertenecen al mundo de los permisionarios con establecimiento físico y de sus permisos complementarios. No hay intercambio de apuestas previsto en la regulación mexicana, y no voy a decir que exista uno.
Cómo elegir plataforma: los criterios que pesan y los que solo adornan
Cuando alguien compara casas de apuestas, casi siempre compra la mitad equivocada de la lista: los colores, la app, el monto del bono. Los criterios que deciden si el dinero entra y sale son más prosaicos, y el primero no se ve en una pantalla.
El permiso es el primer filtro, y en México se lee distinto que en otros mercados. No hay licencia digital propia: lo que existe es un permiso de la Secretaría de Gobernación otorgado a un permisionario, con el cual la marca se vincula. Eso significa que el nombre que aparece como titular muchas veces no es el de la casa que el jugador conoce, y no es un error ni una irregularidad: es cómo está armado el mercado. El detalle relevante es que ese permiso es temporal y no transferible, y que su titular está obligado a rendir cuentas trimestrales y anualmente con auditoría, mantener fianzas, contar con seguros y reportar operaciones sospechosas de lavado de dinero.
El segundo filtro es el dinero mismo: métodos de depósito disponibles en pesos y sin fricción —tarjeta, transferencia SPEI, efectivo en tienda— y, sobre todo, retiros que lleguen a una cuenta a nombre del jugador. Un retiro que exige diez pasos es un retiro que se cobra en paciencia.
El tercero es la letra chica del bono, que en la práctica es el precio real de la bienvenida. Un rollover alto, un plazo corto o un momio mínimo elevado convierten una promoción generosa en un compromiso largo. Discutimos esto a fondo en la sección de incentivos, donde está el detalle que conviene leer antes de depositar.
El cuarto es la oferta de mercados y la comodidad del boleto: creador de apuestas, retiro anticipado, apuestas a jugadores, estadísticas en vivo. Son funciones que se disfrutan más mientras se ganan y se extrañan menos de lo que se cree cuando se pierde. El quinto, que casi nunca aparece en las listas, es la atención en español y la existencia de canales claros para reclamar un pago.
Si tuviera que ordenar estos criterios por lo que cuestan al jugador cuando fallan: permiso primero, retiros segundo, requisitos del bono tercero, y el resto después. Un momio bueno mal pagado es un momio malo.
Las nueve plataformas frente a frente: permiso y oferta
| Plataforma | Estado del permiso de la SEGOB, según la fuente que lo publica | Lo que dice su propia ficha sobre apuestas y funciones |
|---|---|---|
| Playdoit | Permiso DGAJS/SCEVF/P-02/2005, titular Eventos Festivos de México, según casasdeapuestaslegales.mx; no confirmado oficialmente | Futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, aumento de ganancias, retiro anticipado y atención 24 horas |
| Novibet | Permiso DGJS/DCRCA/1121/2020, titular Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V., según casasdeapuestaslegales.mx; no confirmado oficialmente | — |
| 1xBet | Permiso DGJS/0002/2020, titular Entretenimientos Naturales, según sitios especializados; no confirmado oficialmente, y la App Store lista la app a nombre de una empresa distinta de la titular | Apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, más bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad |
| Codere | Permisos DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, titular Libros Foráneos S.A. de C.V., según sitios especializados; no confirmado oficialmente | Más de 30 deportes con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis; bono de bienvenida anunciado de hasta 7.000 MXN |
| Betway | Permiso 4184, titular Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V., según casasdeapuestaslegales.mx; no confirmado oficialmente | — |
| Betcris | La empresa del sitio opera con licencia de la Autoridad de Juegos de Malta MGA/B2C/300/2008 vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026; el pie de su propio sitio cita el permiso de su permisionario, y el número publicado en ese pie y el de la compilación del propietario no coinciden | Parlay del mismo juego, retiro anticipado, apuestas a jugadores, retiros rápidos, métodos de pago locales y atención en español |
| Pickwin | Permiso de la SEGOB a nombre de Producciones Móviles S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora, según las fuentes consultadas, que se contradicen entre sí sobre el número | Apuestas previas al partido y en vivo, quinielas y “survivors” con quinielas privadas, casino en vivo y seguimiento en tiempo real |
| Strendus | Permisos DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, titular Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads según la compilación, que difiere sobre el titular; no confirmado oficialmente | — |
| Caliente | Permiso DGG/SP/404/97, mostrado en el pie de su propio sitio; titular Tecnología en Entretenimiento Caliplay; no confirmado oficialmente | Transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales |
Lo que la tabla no puede decir es lo más importante de la tabla. Un celda vacía sobre la oferta no significa que la marca no tenga mercados: significa que su propia ficha no los describe con el detalle con que otras lo hacen, y que quien quiera comparar de verdad tiene que abrir el programa de apuestas y revisar por sí mismo. Lo mismo vale para los números de permiso: hay dos compilaciones de sitios especializados que se contradicen, y el registro oficial que resolvería la duda no está disponible como lista pública. En los casos donde las fuentes se pelean, aquí no se imprime ningún número; imprimir uno inventado habría sido más fácil y habría sido una mentira.
La legalidad mexicana: por qué “permiso” y no “licencia”
La palabra correcta es permiso, y la diferencia no es de vocabulario. La Secretaría de Gobernación, a través de la Dirección General de Juegos y Sorteos, autoriza, controla, supervisa y puede modificar o terminar permisos, además de instruir los procedimientos de sanción. Un permiso es un acto administrativo temporal otorgado a un permisionario. Una licencia, en el sentido en que la usan las páginas que promocionan casas extranjeras, sugiere otra cosa: un título de operación con vida propia.
El marco de fondo sigue siendo la Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947. Prohíbe los juegos con apuestas en el territorio nacional y solo permite los que estén expresamente autorizados; faculta a la Secretaría para conceder permisos e inspeccionar, la obliga a clausurar los locales no autorizados y establece que ningún establecimiento de este tipo puede estar cerca de escuelas o centros de trabajo, además de contemplar la colaboración de estados y municipios. El Reglamento reformado en noviembre de 2023 remata la lógica: lo que no está expresamente previsto está prohibido, y la actividad se rige en jurisdicción federal, con la salvedad de los juegos de la Lotería Nacional.
Entre los tipos de permiso que tocan las apuestas están los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos. Los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios para apuestas remotas. Los permisos no son transferibles, y sus titulares deben presentar cuentas trimestrales y anuales auditadas, fianzas, seguros y reportes de operaciones sospechosas. Ninguna ley mexicana nombra la apuesta en línea como actividad con permiso propio: lo que ocurre en la práctica es que una marca digital se apoya en un permisionario con establecimiento autorizado, y un mismo permisionario puede operar varias marcas.
Ese es el punto donde el jugador mexicano se pierde con más frecuencia. La marca que ve en la pantalla probablemente no es la titular del permiso, y eso no la vuelve ilegal. Lo que la vuelve distinta es quién responde por ella ante la autoridad.
Bloqueos, amparos y una situación que cambia cada trimestre
La fotografía más reciente de este mercado no es una foto, es una sucesión de ellas, y por eso conviene fechar cada afirmación.
En noviembre de 2025, la Unidad de Inteligencia Financiera identificó trece casinos y congeló cuentas; bet365 y Betano (Ganador Azteca) fueron inhabilitadas. Betano sigue bloqueada desde noviembre de 2025. En diciembre de 2025 un tribunal colegiado les permitió únicamente publicar contenido informativo ajeno a las apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, pero el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea, entre ellos betano.mx y bet365.mx. El 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la Secretaría contra ambas marcas. El estado es inestable y no se puede escribir en presente: cualquiera de estos renglones puede estar vencido cuando esto se lea.
De ahí sale una lección que no depende de fechas. Un saldo en una plataforma bloqueada puede quedar congelado. No hay compensación automática, no hay fondo de garantía, y el pleito por recuperar el dinero lo libra el jugador, no la marca.
También hay que decir lo que no está establecido. No hay un registro nacional de autoexclusión en México, ni un límite legal de depósito o de pérdida, ni una cuenta de juego temporal. Un jugador que necesita protección estructural no la va a encontrar en la ley; la va a encontrar, si acaso, en las herramientas voluntarias que cada marca ofrece. Sobre si apostar en un sitio sin permiso acarrea una multa o un delito para el jugador, la respuesta honesta es que no está establecido, y esta página no va a inventar ni el castigo ni la exención.
La reforma que muchos esperan tampoco es ley todavía. La Secretaría terminó en octubre de 2026 un anteproyecto para reemplazar la ley de 1947 y lo envió al Gabinete de Seguridad; no ha sido presentado. Existe además una iniciativa para derogar la ley y crear un instituto nacional de juegos y sorteos, con edad mínima de 21 años y autoexclusión. Es una propuesta, y las propuestas no cambian las reglas de hoy.
Juego responsable: lo que la ley no te da, lo tienes que poner tú
En un mercado sin registro nacional de autoexclusión, sin límite legal de depósito y sin cuenta de juego temporal, la protección del jugador es enteramente suya. Eso no es un discurso moral; es una consecuencia del marco regulatorio descrito arriba, y explica por qué las herramientas que existen son voluntarias y viven dentro de cada plataforma.
Las tres que sí aparecen en las fichas de las aplicaciones son las pausas, los límites de depósito y la autoexclusión. Se contratan desde la cuenta, son reversibles en distintas condiciones según la marca, y su valor no está en el límite en sí, sino en el tiempo que obligan a esperar antes de subirlo. Un límite que se puede subir en un clic no limita nada.
Sobre la edad, el marco es más flojo de lo que parece y más claro de lo que se publicita. El Reglamento prohíbe a los menores de edad acceder a las áreas de apuestas de los establecimientos y participar en el cruce de apuestas, pero no fija una cifra. Los 18 años son los que las propias marcas declaran en sus fichas y pies de página: la ficha de la app de Codere México limita el uso a mayores de 18 años, la de Caliente Deportes también, la de Playdoit igual, y el pie de caliente.mx recuerda que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad y enlaza una sección de juego responsable. Las plataformas verifican identidad y reportan transacciones relevantes a la UIF y al SAT, porque los juegos con apuestas están considerados actividad vulnerable frente al lavado de dinero; los documentos concretos que se exigen no están fijados en un texto legal.
Vale la pena detenerse en un punto que suele tratarse como trámite. La verificación de identidad no es un obstáculo: es lo que hace que un retiro llegue a una cuenta a nombre del jugador y no a la de cualquiera. Un mercado sin KYC sería más rápido y bastante peor.
Si el juego dejó de ser un entretenimiento con precio, la conversación no es con la casa de apuestas. En México el contacto es la Línea de la Vida (800 911 2000), y existe además la posibilidad de pedir ayuda a un profesional de salud mental o a un grupo de autoayuda. No hay un registro nacional que bloquee la entrada a todas las plataformas a la vez, y por eso la autoexclusión hay que pedirla marca por marca.
Bonos: el precio que trae la palabra “gratis”
Un bono de bienvenida es una promoción, y como toda promoción tiene un costo para quien la acepta. Ese costo rara vez es el monto; casi siempre es el requisito de apuesta. Un rollover obliga a mover el importe del bono —a veces el bono más el depósito, según cómo lo redacte cada casa— un número determinado de veces antes de poder retirar, y solo cuentan las apuestas por encima del momio mínimo que fije cada programa. Ahí es donde una promoción de 7.000 pesos deja de parecerse a 7.000 pesos.
La parte que más se malinterpreta es que una apuesta gratis no es dinero. Si su importe no se devuelve con el acierto, lo que se cobra es la ganancia, no el monto: un boleto de 100 pesos a momio 2,00 deja 100 pesos de ganancia, pero un boleto de 100 pesos a momio 1,50 deja 50. El tamaño del bono no dice casi nada mientras no se sepa a qué precio se puede jugar.
Un ejercicio sirve para poner orden. Suponga un bono de 500 pesos cuyo importe no se devuelve y que solo se puede jugar a momio 2,00 en un mercado de dos resultados con momios parejos, donde la casa retiene alrededor del 5 %. El valor medio de esa apuesta gratis queda en el orden de 240 pesos: la mitad del acierto esperado, descontada la retención. Es un promedio sobre muchas apuestas bajo un supuesto explícito —que se juegue una sola vez, a ese precio y a ese mercado—, no lo que va a pagar el boleto que alguien tenga delante. Y explica por qué los bonos que obligan a momios altos valen bastante menos de lo que anuncia su publicidad.
Los requisitos, cuando existen, se leen en los términos de cada promoción y en la ficha de la aplicación. Ahí están el rollover, el plazo, el momio mínimo y lo que pasa si se retira antes de completarlo. Es el apartado que nadie abre y el único que decide el valor real de la oferta.
En ese sentido, un bono honesto es un bono corto. Un monto menor con requisitos legibles suele dejar más dinero en el bolsillo que una cifra grande atada a un compromiso de semanas.
Impuestos sobre los premios: quién retiene y por qué el 1 % no es el 5 %
Cuando alguien gana, la primera pregunta es cuánto llega a la cuenta. La respuesta depende de dos impuestos distintos que la mayoría mezcla.
El premio de un juego con apuestas autorizado legalmente es ingreso para el jugador, conforme a los artículos 137 y 138 de la Ley del Impuesto sobre la Renta. Quien paga el premio retiene el 1 % cuando el estado no grava el premio o cuando su gravamen no excede el 6 %, y retiene el 21 % cuando un impuesto estatal excede ese 6 %. En la Ciudad de México existe un impuesto estatal del 6 % sobre los premios, de modo que la carga total ronda el 7 %, según el reporte consultado. Los premios que superan los 600.000 pesos en el año deben reportarse en la declaración anual.
Ese 1 % no es un pago definitivo en todos los casos. Lo es solo si la persona presenta la declaración cuando está obligada; si no lo hace, el ingreso se acumula y la retención se acredita. La distinción suena técnica y no lo es: decide si alguien debe dinero al SAT en abril o no.
La otra parte del cuadro no la paga el jugador, pero convive con él. El IEPS sobre juegos con apuestas y sorteos que requieren permiso al amparo de la ley de 1947 es del 50 % desde el 1 de enero de 2026, tras la reforma publicada en el Diario Oficial de la Federación el 7 de noviembre de 2025; antes era del 30 %. La misma fracción alcanza a los juegos en línea de residentes en el extranjero sin establecimiento en México, con bloqueo temporal del servicio digital para los incumplimientos graves. Y la base no está aclarada: el texto legal habla del “valor de la actividad”, la prensa habla del “monto total apostado”, y esta página no va a decir “50 % de lo apostado” ni “50 % de los ingresos brutos”, porque no es lo que dice el texto.
Ahí hay una conexión que el jugador nota sin saber de dónde viene. Después del alza del IEPS las casas rediseñaron sus bonos de bienvenida para absorber parte del impuesto: menos monto, más requisitos o ambos. La letra chica que parece capricho suele ser contabilidad.
Sobre premios obtenidos en sitios sin permiso, la respuesta honesta es una consulta: el artículo 137 habla de premios autorizados legalmente, y el tratamiento de un premio de un sitio sin permiso no está establecido. La recomendación de esta página es preguntar a un contador o asesor fiscal antes de suponer que la retención del 1 % resolvió el asunto.
Dónde apostar: nueve marcas mexicanas y lo que cada una cuesta
Cada una de las nueve marcas que siguen opera en México bajo un permiso de la Secretaría de Gobernación a nombre de un permisionario, tal como lo declaran sus propias páginas o las compilaciones que reproducen esos datos.
Playdoit: la marca que promete pagos inmediatos
Playdoit es el catálogo completo del apostador de deportes variados. Su aplicación cubre futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, suma casino en vivo, un mecanismo propio para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las veinticuatro horas. Acepta Visa, Mastercard, OXXO y transferencias bancarias, entre otros métodos, promete retiros rápidos y pagos inmediatos y enlaza sus términos y sus pautas de juego responsable; el uso es para mayores de 18 años.
Su permiso aparece como DGAJS/SCEVF/P-02/2005 a nombre de Eventos Festivos de México, según la compilación de casasdeapuestaslegales.mx, sin confirmación oficial.
El punto flojo está en la bienvenida, y es de esos que conviene leer dos veces. La ficha anuncia 1.000 pesos de bono, pero en un apartado lo describe con primer depósito y en otro sin depósito, de modo que las condiciones no son claras. Una oferta que se contradice a sí misma dentro de la misma pantalla es una oferta que el jugador tendrá que interpretar a su favor y verificar por su cuenta antes de depositar.
Para quien apuesta sobre todo en vivo y quiere tener a mano tenis o MMA, la cobertura es lo más sólido de la casa. La promesa de pagos inmediatos es lo que hay que comprobar con el primer retiro antes de subir el tamaño de las apuestas.
Novibet: el catálogo mexicano que no se describe
Novibet opera en México con un permiso que las compilaciones citan como DGJS/DCRCA/1121/2020 a nombre de Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V., sin confirmación oficial de la lista de la Dirección General de Juegos y Sorteos.
Su ficha no detalla los mercados ni las funciones con la minucia que otras publican, y ahí la comparación se queda sin material. Lo que sí se puede decir es lo que cualquier jugador verifica en dos minutos: qué deportes aparecen en la portada, si hay apuestas en vivo, qué métodos de depósito acepta en pesos y cuánto tarda un retiro. Es exactamente el tipo de comprobación que conviene hacer antes de depositar en cualquier casa nueva.
La marca se sostiene por su operación, no por su vitrina. Quien la elija lo hará por el programa de apuestas que encuentre al abrirlo, y esa es una decisión razonable mientras el registro oficial de permisos siga sin ser consultable.
1xBet: la app con más funciones y el titular más confuso
La aplicación de 1xBet ofrece apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, además de bonos de bienvenida, promociones de temporada y un programa de lealtad. En cantidad de funciones y de promociones simultáneas es de las más cargadas del grupo.
Ahí está también su rareza. El permiso aparece como DGJS/0002/2020 a nombre de Entretenimientos Naturales, según sitios especializados, que no pudo confirmar el dominio ni la lista oficial; la tienda de aplicaciones lista la app a nombre de 1XCorp N.V., una empresa distinta de la titular nombrada. Ninguna de las dos cosas es delito por sí sola, pero el jugador que quiera saber quién responde por su saldo tendrá que hacer la pregunta por escrito.
Es una casa generosa en promociones y opaca en titularidad. Quien valore el volumen de bonos por encima de la trazabilidad de la empresa encontrará aquí más de lo que busca; quien quiera saber a quién reclamar, tendrá tarea.
Codere: la oferta más ancha y el mejor retrato de sus propias reglas
Codere México declara más de treinta deportes, con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. Su ficha anuncia además un bono de bienvenida de hasta 7.000 MXN y depósitos con tarjeta, SPEI y OXXO. Los permisos que se le atribuyen son DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019 a nombre de Libros Foráneos S.A. de C.V., según sitios especializados, sin confirmación oficial.
La aplicación figura en la tienda a nombre de Codere Newco, S.A.U., salió en enero de 2017 y su versión vigente es del 20 de agosto de 2026, lo que la vuelve una de las más antiguas del mercado y, en teoría, una de las más rodadas.
Lo que más me gusta de esta marca no es el monto del bono: es que su propia ficha declara el permiso de la SEGOB, el límite de 18 años, los avisos de juego responsable y sus políticas de cierre de cuenta. Una casa que explica cómo se cierra una cuenta está diciendo algo sobre cómo trata a quien se va. Sobre los requisitos del bono de hasta 7.000 pesos, quien vaya a reclamarlo debería leer los términos de la promoción antes de depositar; el número grande es el que menos información contiene.
Betway: la marca que hay que abrir para conocer
Betway tiene un permiso citado como número 4184 a nombre de Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V., según casasdeapuestaslegales.mx, sin confirmación oficial.
Más allá de eso, su ficha no describe la oferta de apuestas con detalle, y no voy a rellenar ese hueco con recuerdos. El jugador que la considere tendrá que abrir el programa de apuestas y comparar mercados, momios de un partido concreto y condiciones de retiro contra las demás de esta lista.
Su interés está fuera del alcance de esta comparación, y decirlo es más útil que inventarle un perfil. En una lista de nueve marcas, no todas se pueden juzgar con el mismo material, y fingir simetría sería peor que señalar la asimetría.
Betcris: la casa con licencia europea visible y dos números de permiso
Betcris es la marca que más detalle publica de su propia estructura, y no toda esa claridad apunta en la misma dirección. En la página principal de Betcris México se muestran los logotipos de Apple Pay, OxxoPay, PayPal, Visa, Mastercard y SPEI como métodos de depósito, sin indicar montos mínimos. Su aplicación destaca el parlay del mismo juego, el retiro anticipado, las apuestas a jugadores, los retiros rápidos, los métodos de pago locales y la atención en español; se lanzó en julio de 2018 y su versión 3.2.1 es del 28 de septiembre de 2026.
El enredo está en el permiso. Su propio pie de página cita un permiso de la SEGOB a nombre de Producciones Móviles, S.A. de C.V., que opera junto con Paradise Riviera Gaming, S.A. de C.V. según el oficio DGJS/405/2018, mientras que la compilación del propietario da otro número. La empresa del sitio es TV Global Enterprises Ltd., con licencia de la Autoridad de Juegos de Malta MGA/B2C/300/2008 vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026.
Esa es una diferencia que el jugador debe pesar. Una licencia europea con fecha de vencimiento publicada es trazabilidad real, y también es un hecho útil para saber dónde reclamar si algo sale mal. Al mismo tiempo, en México el permiso que habilita la operación es el de la Secretaría, no el de Malta. Para un jugador mexicano que juegue principalmente en pesos, la parte relevante es la que se puede verificar aquí.
Pickwin: quinielas y “survivors” en la misma pantalla
Pickwin combina apuestas deportivas previas al partido y en vivo con quinielas y “survivors”, con opción de quinielas privadas, casino en vivo y seguimiento en tiempo real. Es una oferta pensada para quien le gusta jugar torneos largos y comparar su lectura con la de otros, más que para el que hace una apuesta suelta el domingo.
Sobre su permiso, las fuentes se contradicen: se le atribuye un permiso de la SEGOB a nombre de Producciones Móviles S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora, y el número que da una de las compilaciones es el mismo que el pie de página de Betcris muestra para Producciones Móviles. Ese cruce de datos es justamente el motivo por el que aquí no se imprime número alguno.
La función de quinielas privadas es lo más diferencial de esta casa. El formato de survivor, en cambio, es de los que premian la paciencia y castigan el exceso: una sola jornada mal jugada termina la temporada del jugador. Para quien busca un producto distinto del boleto clásico, aquí hay algo; para quien busca el boleto clásico, también.
Strendus: tres permisos citados y muy poca vitrina
Strendus aparece con permisos citados como DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, a nombre de Atracciones y Emociones Vallarta o de New Ads según la compilación, que difiere sobre el titular y no cuenta con confirmación oficial.
Su ficha no describe los mercados ni las funciones de apuestas, y esa ausencia pesa más en una marca que en otra. Con tres permisos citados y un titular que las fuentes no logran ponerse de acuerdo en nombrar, la verificación deja de ser un detalle administrativo: es el primer paso antes de cualquier depósito. El jugador que la considere debería pedir por escrito el nombre del permisionario y el número de permiso vigente. Una casa que responde eso con claridad merece la confianza que una lista no puede darle.
Caliente: la casa más mexicana y la promoción más difícil de leer
Caliente es probablemente la marca más reconocible del mercado mexicano, con permiso DGG/SP/404/97 mostrado en el pie de su propio sitio —la compilación lo presenta como autorización de la Secretaría de Gobernación— y operación de Tecnología en Entretenimiento Caliplay, del Grupo Caliente.
Su app Caliente Deportes la publica Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V., en versión 8.12.1 del 20 de octubre de 2026, y ofrece transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales; es solo para mayores de 18 años.
El problema está en el escaparate. En el encabezado de su sitio se anuncian 1.000 pesos MXN sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta 7.000 MXN, y la página no aclara si ambas ofertas valen solo para apuestas deportivas. Eso importa: un bono de casino y un bono de apuestas deportivas se consumen con requisitos distintos, y la publicidad que no distingue deja al jugador averiguando por su cuenta qué compró.
Sobre los requisitos de esa oferta sin depósito circulan reseñas que mencionan un rollover de diez veces, mientras el plazo, las momios mínimos y el rollover del bono de primer depósito varían de una reseña a otra. Ante tanta dispersión, los términos de la promoción son la única fuente que un apostador debería usar.
En el celular: la app, el navegador y lo que se pierde en una pantalla
La aplicación es hoy el lugar donde ocurren las apuestas. Eso cambia dos cosas y ninguna de las dos es el diseño.
La primera es la velocidad. Una apuesta en vivo se decide en segundos: el momio se mueve, el boleto se confirma o no se confirma, y una app lenta o un navegador que se recarga convierten una decisión en una apuesta no realizada. La segunda es la información: transmisión, estadísticas en vivo y seguimiento en tiempo real son funciones que solo tienen sentido en un dispositivo que se puede sostener en la mano mientras el partido avanza. Caliente Deportes ofrece transmisión en vivo y creador de apuestas; Playdoit apuesta en vivo con transmisión; 1xBet suma estadísticas en vivo de varias disciplinas; Pickwin añade seguimiento en tiempo real.
También hay que decir que la app hace más fácil lo que el boleto de papel hacía difícil. Depositar desde el celular en dos toques es cómodo y elimina la fricción que, para mucha gente, era la única pausa entre un impulso y una apuesta. Los límites de depósito y la autoexclusión que se configuran desde la cuenta existen por esa razón, y se configuran mejor el primero de enero que después de una mala racha.
En la parte práctica, hay diferencias que se notan al usarlas. La versión de Caliente Deportes es del 20 de octubre de 2026 y la de Codere México es del 20 de agosto de 2026; la de Playdoit es la 1.31.0, del 22 de octubre de 2026, y salió en agosto de 2021; la de Betcris es la 3.2.1 del 28 de septiembre de 2026 y funciona además en Panamá, Perú, Ecuador, República Dominicana y Honduras. Una app que se actualiza con frecuencia se rompe menos en los momentos incómodos.
Un detalle que suele pasarse por alto: los métodos de depósito disponibles en una app rara vez son todos los de la casa, y un retiro iniciado desde el móvil puede requerir después un paso en el navegador. Vale la pena hacer la primera operación completa —depósito y retiro— con montos pequeños, antes de tener un saldo grande que necesite salir con prisa.
Preguntas frecuentes
¿Qué es una apuesta de valor y por qué ningún pronóstico es seguro?
Una apuesta de valor es aquella cuyo momio paga más de lo que la probabilidad estimada del suceso justifica. Ningún pronóstico es seguro porque el precio ya incorpora lo que la casa sabe y porque un partido real contiene variables que ningún análisis agota: expulsiones, lesiones y cambios tácticos. El margen del mercado se cobra en cada boleto, sin excepción.
¿Cómo se nota el margen de la casa en los momios?
El margen vive dentro del precio. En un mercado de dos resultados con momios parejos de 1,90 y 1,90, la casa retiene una banda que ronda el 5 % de lo apostado; en un mercado de tres resultados, las cuotas suman más y el porcentaje sube. Ese cobro no aparece en el boleto: se ve en que el momio paga menos de lo que vale el riesgo.
¿Cómo se calcula lo que paga una apuesta con la cantidad apostada y el momio?
El retorno se obtiene multiplicando la cantidad por el momio decimal: 200 pesos a momio 1,90 devuelven 380 pesos, de los cuales 180 son ganancia. En una combinada, los momios de las selecciones se multiplican entre sí antes de aplicarse al monto, de modo que el retorno crece y el margen retenido también.
¿Cómo saber si una casa de apuestas opera con permiso de la Secretaría de Gobernación?
Conviene revisar el pie de página del propio sitio, donde la marca suele citar su permiso, el número y el permisionario titular; después, contrastar esos datos con la información pública de la Dirección General de Juegos y Sorteos, que publica el listado de sitios autorizados. Si el titular nombrado difiere del nombre de la marca, eso es normal en México, pero debe poder explicarse.
¿Se pagan impuestos por los premios de las apuestas en México y quién los retiene?
El premio de un juego con apuestas legalmente autorizado es ingreso para quien lo recibe. Quien paga retiene el 1 % si el estado no grava el premio o su gravamen no supera el 6 %, y el 21 % cuando un impuesto estatal excede ese 6 %. La retención es pago definitivo solo si se presenta la declaración cuando corresponde.
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