Apuestas con bono de bienvenida en México, oferta por oferta
Un bono de bienvenida es dinero con condiciones, y en México esas condiciones se cumplen en un mercado que ya carga con más de un 5 % de margen en cada momio. La ficha de la app de Codere México anuncia un bono de bienvenida de hasta 7,000 MXN, mientras el encabezado de caliente.mx promete $1,000 MXN sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN. Dos cifras redondas, dos preguntas abiertas.
Datos actualizados a noviembre 5, 2026; los permisos de operación y las condiciones de cada bono se revisaron contra los avisos y pies de página de cada operador y contra las compilaciones de casas con permiso que se citan en el texto.
Qué es un bono de bienvenida y de dónde viene esta categoría
Un bono de bienvenida es lo que una casa de apuestas pone sobre la mesa para que el registro valga la pena. No es un regalo: es un incentivo con fecha, con tope y casi siempre con una obligación de apostar que el jugador firma al pulsar el botón de reclamar. En México esa clase de oferta vive un momento particular, y entender por qué exige mirar primero al impuesto y después al anuncio.

Cuando el IEPS subió a 50 % en 2026, los operadores rediseñaron sus bonos de bienvenida por el costo del tributo, que absorben en parte. La frase tiene una consecuencia práctica que el anuncio no imprime: cada peso que la casa pone en un bono sale de un negocio en el que el fisco cobra la mitad de cierta base. El bono cambiante no es un capricho comercial, es la respuesta a un movimiento del contribuyente. Los bonos no quedaron prohibidos por decreto: hay iniciativas que proponen prohibirlos, y son propuestas y no ley.
Esa distinción entre lo que se propone y lo que está vigente va a aparecer más de una vez en este texto, y conviene grabarla. Un diputado puede presentar una iniciativa para prohibir los bonos de bienvenida; mientras no sea aprobada y publicada, el operador sigue anunciando lo que anuncia. Lo mismo ocurre con los intentos de limitar la publicidad de apuestas en horarios deportivos, o de poner coto a lo que un influencer puede promocionar.
Conviene además asumir una cosa: el bono no es dinero libre. Hay quien lo lee como si el tope de $7,000 MXN fuera un saldo que se puede retirar en el primer retiro. No lo es. Lo que el anuncio pone en números grandes es el techo de una oferta, y el techo siempre tiene piso: un depósito mínimo, un mínimo de apuesta, un plazo. La app de Playdoit anuncia un bono de bienvenida de $1,000 MXN y en un apartado lo describe con primer depósito y en otro sin depósito. Dos descripciones en la misma ficha. Cuando el propio operador no se pone de acuerdo consigo mismo, quien pone el dinero es el jugador, y su única defensa es leer los términos antes de depositar.
La categoría tiene tres formas típicas en el mercado mexicano. El bono que iguala o duplica el primer depósito, con un techo expreso. El bono sin depósito, que reparte un importe pequeño sin que el jugador ponga nada. Y las promociones de temporada o de recarga, que no son de bienvenida pero se anuncian en el mismo banner. Entre las tres, la primera es la que más se repite en las fichas de las apps, la segunda la que suena mejor y suele ser la que más condiciones esconde por peso invertido, y la tercera la más difícil de comparar porque cambia con el calendario.
Panorama: cómo se ve el mercado de bonos deportivos en 2026
El panorama de las apuestas con bono de bienvenida en México se parece menos a una promoción que a un tablero de ajedrez a mitad de partida. Sobre la mesa hay nueve marcas con hechos verificables, dos operadores apagados por orden administrativa y un regulador que revisa permisos sin publicar la lista completa. Cualquiera que elija casa por el monto del bono sin leer lo demás está jugando la partida sin ver el tablero.

Lo primero que hay que mirar no es la cifra sino el canal. Cuando las casas renuevan sus bonos, lo hacen en varias superficies al mismo tiempo: el encabezado de la página principal, la ficha de la app en la tienda de aplicaciones, el correo de bienvenida, el carrusel dentro de la app. Esas superficies no siempre dicen lo mismo, y la diferencia no siempre es un error de redacción. En caliente.mx el encabezado anuncia $1,000 MXN sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN; la página no aclara si ambas ofertas valen solo para apuestas deportivas. La misma casa anuncia en la ficha de su app deportiva los mismos importes. Cuando el anuncio se corta antes de decir a qué producto aplica, el lector completa el hueco con la suposición más generosa, y esa suposición nunca es la que le conviene.
Lo segundo es el calendario. Un bono de recarga semanal y un bono de primer depósito son cosas distintas, pero se anuncian con el mismo diseño. Campobet anuncia en su app un bono de recarga semanal deportivo de 50 % hasta $10,000 MXN. Eso no es lo que recibe quien acaba de registrarse; es lo que recibe quien vuelve. Compararlo con el bono de bienvenida de otra casa es comparar una carrera con un entrenamiento.
Lo tercero es el lugar donde el bono vive. La app de Codere México anuncia un bono de bienvenida de hasta 7,000 MXN y depósitos con tarjeta, SPEI y OXXO. La app de Betway anuncia más de 2,000 eventos por semana, los momios mejorados “Super” y “Ultra”, el creador de apuestas y un club con apuestas gratis semanales. La app de 1xBet ofrece apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, además de bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad. Ninguna de las tres responde la misma pregunta, y por eso el panorma se lee mejor por columnas que por titulares.
Hay una cifra que ninguna de esas fichas imprime y que debería estar en el encabezado de todas: el margen de la casa. Es la parte de cada peso apostado que el operador retiene por el simple hecho de que la apuesta se juegue, independientemente del resultado. Ese porcentaje no se anuncia nunca, y es el que decide cuánto cuesta de verdad cumplir los requisitos de un bono. Un requisito de apuesta es multiplicar el bono por un factor sobre mercados donde ya hay margen. El bono sube el saldo; el margen y el requisito lo bajan.
De dónde sale el dinero del bono: IEPS, márgenes y rediseño de ofertas
El dinero del bono tiene una procedencia concreta y no es la generosidad. Desde el 1 de enero de 2026 el IEPS aplicable a los juegos con apuestas y sorteos que requieren permiso de la Ley Federal de Juegos y Sorteos es de 50 %, tras la reforma publicada en el DOF el 7 de noviembre de 2025; antes era de 30 %. El movimiento no fue menor: un salto de veinte puntos en el costo del tributo cambia la aritmética de cualquier promoción.
Ahora la parte incómoda. La base del impuesto no está establecida con claridad. El texto legal leído dice “valor de la actividad”; la prensa lo llama “monto total apostado”. No es lo mismo gravar el volumen que se apuesta que gravar lo que queda después de pagar a los ganadores, y la diferencia entre las dos lecturas es enorme. Por eso este texto no escribe que el IEPS sea del 50 % del monto apostado, ni del ingreso bruto. Escribe lo que está escrito y señala el hueco.
La misma fracción alcanza a los juegos en línea operados por residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que deben cumplir las obligaciones de la Ley del IEPS, con bloqueo temporal del servicio digital por incumplimiento grave. Esa vía es la que sostiene buena parte de las medidas recientes contra dominios y aplicaciones.
Para el jugador, el impuesto del operador se traduce en un menú más corto. Un bono que reparte 50 % de recarga hasta un techo alto se sostiene sobre márgenes que la casa calcula con el tributo dentro. Cuando el tributo sube, el bono se estrecha, el requisito de apuesta se aprieta o el mínimo de apuesta sube. El anuncio rara vez explica cuál de las tres cosas cambió.
Las dos marcas que ya no están en el tablero
Comparar bonos mirando solo los que se pueden reclamar deja fuera la parte que más debería interesar al lector: los que dejaron de estar disponibles y por qué. Betano está bloqueada desde noviembre de 2025, cuando la UIF congeló cuentas; en diciembre de 2025 un tribunal colegiado solo le permitió publicar contenido informativo. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, pero el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026.
Antes de sacar cualquier conclusión conviene detenerse en las fechas. En julio de 2026 la DGJS suspendió diez dominios de casino en línea, entre ellos betano.mx y bet365.mx; el 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la SEGOB contra ambas marcas, según una sola fuente. El estado es inestable, y por eso aquí se escribe con su fecha y no como “abiertas” ni “cerradas” hoy. Quien lea esto la semana que viene debe verificar el estado por su cuenta.
Lo que enseña este episodio no es que un operador sea bueno o malo. Es que el saldo en una cuenta de una casa intervenida puede quedar congelado, y que una marca extranjera bloqueada no tiene una ventanilla mexicana a la cual reclamar. Ese riesgo no aparece en ningún banner de bienvenida, y es la razón por la que el permiso importa más que el monto.
Permiso de la SEGOB: qué respalda a una casa y qué no
México no tiene una licencia de apuestas en línea. Tiene permisos. La autoridad es la Secretaría de Gobernación; bajo el artículo 2 del Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos, la SEGOB interpreta y aplica la ley en el plano administrativo, y la Dirección General de Juegos y Sorteos autoriza, controla, supervisa, otorga, modifica y extingue permisos y sustancia los procedimientos sancionadores. La Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada en el DOF el 31 de diciembre de 1947, prohíbe los juegos de azar y las apuestas con apuestas en todo el territorio y solo permite las que están expresamente autorizadas.
Ahí está la clave que casi ningún anuncio menciona: la prohibición es la regla y el permiso la excepción. El Reglamento reformado el 16 de noviembre de 2023 lo confirma en su artículo 2, al señalar que la actividad de apuestas y sorteos no prevista expresamente está prohibida. El permiso, según el artículo 3, es un acto administrativo temporal otorgado a un permisionario. Temporal quiere decir que se renueva, se modifica y se puede terminar.
Ningún texto legal nombra las apuestas por internet. La práctica reportada es que un sitio en línea no puede tener un permiso digital propio, sino que se cuelga del permiso de un titular con establecimiento físico, y que muchas marcas extranjeras usan a un permisionario local. Un mismo permisionario puede operar varias marcas. Entre los tipos de permiso relevantes están los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos, y los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios de apuestas remotas. Los permisos no son transferibles, y los permisionarios de apuestas remotas deben presentar cuentas trimestrales y anuales auditadas, seguros, reportes de operaciones sospechosas de lavado de dinero y una fianza.
La palabra correcta es “permiso”, no “licencia”. Suena a detalle de vocabulario. No lo es: cuando una marca extranjera anuncia que tiene “licencia”, el lector tiene derecho a preguntar de qué jurisdicción, porque una licencia de Curazao no hace a nadie permisionario mexicano.
Quién tiene qué permiso, según las fuentes y con sus límites
La Dirección General de Juegos y Sorteos publicaría un PDF con los sitios autorizados, y en el Congreso se pidió entre mayo y julio de 2026 un registro público abierto. Ese registro sigue sin ser accesible, así que ningún número de permiso de esta página se imprime como oficial. Todos vienen de lo que declara el propio operador en su pie de página o de compilaciones de casas de apuestas, y así se marca.
| Marca | Permiso de la SEGOB, tal como lo declaran las fuentes | Qué dice el anuncio propio sobre el bono de bienvenida |
|---|---|---|
| Novibet | DGJS/DCRCA/1121/2020, según casasdeapuestaslegales.mx, no confirmado oficialmente; titular citado: Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. | Sin cifra propia en su anuncio de bienvenida |
| Betway | Número 4184, según casasdeapuestaslegales.mx, no confirmado oficialmente; titular citado: Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. | Sin cifra propia; el club promete apuestas gratis semanales |
| 1xBet | DGJS/0002/2020, según Apuestas-legales.com.mx, que no pudo confirmar el dominio ni la lista oficial; titular citado: Entretenimientos Naturales | Bonos de bienvenida y promociones de temporada, sin cifra |
| Strendus | DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx, no confirmado oficialmente; las compilaciones difieren sobre el titular | Sin cifra propia en su anuncio de bienvenida |
| Codere | DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según Apuestas-legales.com.mx, no confirmado oficialmente; titular citado: Libros Foráneos S.A. de C.V. (Codere México) | Bono de bienvenida hasta 7,000 MXN, según su ficha |
| Betcris | Sin número impreso: el del pie del sitio y el de la tabla del propietario difieren; titular citado: Producciones Móviles | Sin cifra propia en su anuncio de bienvenida |
| Playdoit | DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según casasdeapuestaslegales.mx, no confirmado oficialmente; titular citado: Eventos Festivos de México | Bono de bienvenida de $1,000 MXN, descrito a veces con primer depósito y a veces sin depósito |
| Pickwin | Sin número impreso: las fuentes se contradicen entre sí y una da un número que el pie de otra marca también muestra | Sin cifra propia en su anuncio de bienvenida |
| Caliente | DGG/SP/404/97, mostrado en el pie de página del propio caliente.mx, no confirmado oficialmente; titular citado: Tecnología de Entretenimiento Caliplay (Grupo Caliente) | $1,000 MXN sin depósito + bono de depósito |
Esa tabla no es un ranking ni una recomendación. Es el estado de la información con su fuente a la vista, y su hueco más grande es el mismo que tiene el regulador: sin lista oficial no hay forma de verificar un número, solo de citar quién lo afirma. Lo que sí cambia la decisión es otra cosa: que el permisionario mexicano responda por controles de identidad, de lavado de dinero y por el CFDI de retenciones de los premios gravados. Una marca extranjera no trae nada de eso.
Qué cambió con la reforma y qué sigue siendo una propuesta
La SEGOB terminó un anteproyecto para sustituir la ley de 1947, según lo reportado el 13 de octubre de 2026, y lo envió al Gabinete de Seguridad. No se ha presentado y no es ley. Ese es todo el estatus.
Alrededor hay más ruido que norma. Una iniciativa para derogar la ley crearía un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos, con edad mínima de 21 años y autoexclusión, y es solo una propuesta. Hay también iniciativas para prohibir los bonos de bienvenida, para limitar a los influencers y a los deportistas, y para vetar la publicidad en transmisiones deportivas. Nada de eso está vigente. Los reportes sobre horarios permitidos de publicidad —después de las 22:30 o entre las 06:00 y las 22:00— describen iniciativas, no ley.
Sobre apuestas en vivo, deportes virtuales, esports y tipos de apuesta, el Reglamento leído no tiene una regla separada. Las apuestas en vivo que ofrecen varias apps operan entonces bajo el permiso general, sin un artículo específico que las regule. El cruce de apuestas de hípica sí está regulado, en hipódromos, galgódromos y frontones, y en esas áreas los menores nunca pueden participar. De un mercado de apuestas entre particulares no se encontró disposición alguna, y por eso este texto no afirma que exista uno en México.
Prevención y salvaguarda: lo que la ley no impone y la casa sí ofrece
Aquí viene la parte menos publicitada de cualquier bono de bienvenida: lo que pasa cuando el bono ya se gastó y el resultado fue malo. La protección del jugador en México es desigual, y entender de dónde viene cada pieza ayuda a saber en qué confiar.
La primera pieza es de la ley. El artículo 5 del Reglamento prohíbe a los menores estar en las áreas de apuesta de los establecimientos y participar en el cruce de apuestas, pero no fija una cifra de edad. Las marcas, en cambio, escriben 18+ en sus propias fichas y pies de página. La ficha de la app de Codere México dice que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. El pie de página de Betcris dice que los juegos con apuestas están estrictamente prohibidos para menores de edad, enlaza una sección de juego responsable y aclara que el servicio no se promociona a menores de 18 años. El pie de caliente.mx pide divertirse con responsabilidad y enlaza su sección de juego responsable. Son avisos que la casa se pone sola, y eso es información útil: una marca que no los tiene en su pie de página se distingue de inmediato.
La segunda pieza es de la casa. No hay una regla estatutaria de límites de depósito o de pérdida, y no se encontró una figura de cuenta temporal. Lo que existe son herramientas internas voluntarias: pausas, límites de depósito y autoexclusión, que son las que las marcas listan en sus propias fichas de tienda de aplicaciones. La autoexclusión es voluntaria y, en México, no hay un registro nacional de autoexclusión. Esa palabra importa mucho en la práctica. En países con registro, una autoexclusión en una casa te cierra las puertas de las demás. Aquí no: si el jugador se autoexcluye en una marca, puede volver a registrarse en la de al lado al día siguiente, con el mismo documento.
La tercera pieza es la identidad. Los operadores verifican a los usuarios y reportan operaciones relevantes a la UIF y al SAT, porque la actividad de apuestas es una actividad vulnerable bajo la ley antilavado; los documentos exigidos no están establecidos en una norma. Traducido: la verificación existe, el catálogo de papeles lo decide cada casa. La app de Caliente Deportes permite depósitos y retiros desde el celular, lo que en la práctica significa que el retiro viaja a una cuenta a nombre del jugador, no a la de un tercero.
Para quien quiere apostar con un techo puesto por sí mismo, la secuencia práctica tiene un orden. Primero se elige la casa y se revisa si su ficha menciona herramientas de juego responsable; después se fija el límite de depósito dentro de la cuenta antes del primer depósito, porque modificarlo después suele tener una demora deliberada; y se decide de antemano cuánto del saldo del bono se va a intentar liberar, porque el rollover consume apuestas incluso cuando se gana. Y hay un paso que la mayoría omite: leer los términos del bono en la propia página de la casa y no en la ficha de la tienda de aplicaciones, porque la ficha es publicidad y los términos son el contrato.
Ninguna de estas herramientas sustituye la única salvaguarda que no depende del operador: no depositar dinero que se necesite para otra cosa. Si el juego dejó de ser un entretenimiento, el primer paso es hablar con alguien y poner la cuenta en pausa, no buscar un bono más grande.
Bono de bienvenida, apuesta gratis y rollover: cómo se leen las condiciones
Un bono de bienvenida se agota en la letra que casi nadie lee. El anuncio da el monto y calla el mecanismo; el mecanismo es donde el jugador decide si la oferta le sirve. Vale la pena desarmarlo pieza por pieza, porque la mayoría de los malentendidos con las casas de apuestas nacen de una sola palabra: rollover.
El rollover —o requisito de apuesta— es la obligación de apostar cierta cantidad antes de poder retirar. No es un castigo ni un truco sucio, es la forma que tiene la casa de asegurarse de que el bono se juegue y no se cobre. Se calcula multiplicando el importe del bono por un factor. Si el factor es diez, un bono de $1,000 MXN obliga a colocar $10,000 MXN en apuestas. El cálculo es sencillo; el problema es que el factor y la base rara vez aparecen en el banner.
El momio mínimo es el segundo filtro. El requisito solo cuenta si la apuesta se colocó en un mercado con un precio igual o superior a cierto umbral. Una apuesta a un momio muy bajo —el tipo de precio que casi siempre acierta— no cuenta para liberar el bono. Por eso el jugador que intenta cumplir el rollover a base de apuestas seguras descubre, tarde, que sus apuestas no avanzaron nada en el contador. La casa no está siendo caprichosa: el momio mínimo es lo que evita que el bono se convierta en un retiro con pasos extra.
El plazo es el tercer filtro y el más cruel. Los requisitos de apuesta caducan. Un contador que corre mientras el jugador decide, y cuando se agota el tiempo el saldo del bono se esfuma junto con lo que ya se había cumplido.
Cuánto exige de verdad el bono sin depósito: la cuenta del rollover
Aquí conviene poner números, con la advertencia de siempre: son estimaciones de promedio y no promesas. El bono sin depósito de $1,000 MXN de Caliente exige, según reseñas de casas de apuestas y sin confirmación oficial, un rollover de 10 veces; el plazo, las cuotas mínimas y el rollover del bono de primer depósito varían de una reseña a otra. Con esos dos datos, la aritmética es directa.
Los $1,000 MXN del bono por un factor de diez obligan a colocar $10,000 MXN en apuestas antes de retirar. Si el jugador apuesta en boletos de $100 MXN —un tamaño común para ir cumpliendo sin quemar el saldo de golpe— necesita cien apuestas, y cada una de esas apuestas tiene que alcanzar el momio mínimo que la casa exija, porque las que se queden por debajo no cuentan para el contador. Ahí aparece el costo invisible: cien apuestas en mercados con margen dejan en el camino una parte del capital cada vez, y el resultado esperado de liberar la oferta es un costo, no una ganancia. El bono es un descuento sobre la experiencia de apostar, no un ingreso.
Con boletos de $500 MXN el número de apuestas baja a veinte y el costo esperado es el mismo en proporción al volumen, no al número de boletos. Esa es la parte que se entiende mal: el rollover no castiga al que apuesta mucho por boleto, castiga al que apuesta mucho en total. La cantidad de boletos solo reparte el trabajo.
Cuando el operador no detalla el factor ni el monto mínimo en sus términos y condiciones, hay dos rutas honestas. La primera es bajar el importe del depósito y probar el ciclo completo con cifras pequeñas, para ver si el contador de requisitos avanza como se esperaba. La segunda es preguntar en el chat de la casa, antes de depositar, cuál es el factor exacto, el momio mínimo y el plazo, y guardar la respuesta. Un chat no es un contrato, pero una respuesta escrita y fechada pesa más que un banner.
El mínimo de apuesta, el plazo y el tope de ganancia
Los tres frenos que se suman al rollover —mínimo de apuesta, plazo y tope de la ganancia— tienen nombres que el lector ya vio y efectos que conviene separar.
El mínimo de apuesta es la cantidad más pequeña que la casa acepta en un boleto. En términos de bono no importa por sí solo: importa combinado con el rollover, porque define cuántas apuestas hacen falta para cubrir la obligación. Un mínimo alto con un rollover corto se aguanta; un mínimo bajo con un rollover largo obliga a cientos de boletos.
El plazo es el vencimiento. Es el único de los tres que no se puede negociar ni repartir, y el único que convierte un bono cumplido a medias en nada.
El tope de ganancia del bono es el más silencioso. Casi todos los bonos sin depósito limitan cuánto se puede convertir en saldo retirable. El jugador puede acertar un parlay enorme con dinero del bono y descubrir que solo una fracción de ese acierto le corresponde. No hay engaño en la mecánica, pero sí una expectativa mal gestionada: el bono no paga como el saldo propio.
Y una nota sobre la apuesta gratis, que es la figura que más confunde. Cuando la casa regala una apuesta gratis, el momio paga la ganancia neta y no la devolución del importe. Apostar $500 MXN a momio 2.00 con saldo propio devuelve $1,000 MXN si acierta. Hacerlo con una apuesta gratis de $500 MXN acierta igual y deja $500 MXN. Solo el beneficio, no el importe, porque el importe nunca salió del bolsillo del jugador. Quien espera los $1,000 MXN se lleva una sorpresa desagradable en el primer acierto.
Cómo se comparan las casas con bono de bienvenida en México
La comparación de bonos se parece a comparar coches por el tamaño de la cajuela: es un dato, es real y no alcanza para decidir. Lo que sigue ordena las nueve marcas por lo que cada una resuelve bien, con el bono en su lugar y no en el centro.
Conviene empezar por el criterio que más cambia el resultado y que menos se publicita: la forma de retirar. La página principal de Winpot México muestra los logotipos de Visa, SPEI, OXXO, Mercado Pago y AstroPay como métodos de depósito, sin montos mínimos, y banners de bonos de deportes y casino sin cifras. Los depósitos en efectivo por tienda son cómodos para quien no tiene tarjeta, pero obligan a pensar en el retiro antes de depositar: cobrar por ventanilla o por transferencia tiene sus propios topes y sus propios horarios.
El segundo criterio es la profundidad del catálogo. La app de Codere México cubre más de 30 deportes, con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. Eso significa mercado disponible para cumplir un rollover sin quedarse en los tres deportes de siempre. La app de Betway anuncia más de 2,000 eventos por semana y una sección de momios mejorados con etiquetas propias. La app de 1xBet suma transmisión en vivo y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports.
El tercer criterio es la lealtad fuera del bono. Rushbet tiene un programa de lealtad en el que las apuestas acumulan puntos canjeables en una tienda de bonos, y un cashback VIP de hasta $500,000 MXN. Ese diseño premia el volumen sostenido, no el registro de un día, y poco tiene que ver con el bono de bienvenida. La ficha de la app de Codere México menciona momios mejorados y apuestas gratis como parte del catálogo, no como bono.
El cuarto es el idioma de la oferta. Hay anuncios que hablan de bonos de bienvenida en plural y sin cifra —bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad en el caso de 1xBet— y anuncios que ponen el número en grande. La ausencia de cifra no es sospechosa por sí sola, y la presencia tampoco es una virtud: la cifra grande es la parte fácil de imprimir.
| Casa de apuestas | Qué ofrece el anuncio propio | Dónde encaja el bono en la decisión |
|---|---|---|
| Caliente | $1,000 MXN sin depósito + bono de depósito | La oferta más visible y la menos documentada |
| Codere México | Bono hasta 7,000 MXN; métodos: tarjeta, SPEI, OXXO | Buen catálogo para cumplir requisitos de apuesta |
| Playdoit | Bono de bienvenida de $1,000 MXN, con dos descripciones distintas en la misma ficha | Oferta pequeña con condiciones sin aclarar |
| Betway | Más de 2,000 eventos por semana, momios “Super” y “Ultra”, creador de apuestas y club con apuestas gratis semanales | La promoción recurrente pesa más que la bienvenida |
| 1xBet | Bonos de bienvenida, promociones de temporada y lealtad; apuestas en vivo, transmisión y esports | Catálogo amplio, oferta de bienvenida sin cifra |
| Novibet | Sin cifra de bienvenida en su anuncio | Se compara por producto, no por bono |
| Strendus | Sin cifra de bienvenida en su anuncio | Marca de perfil generalista |
| Betcris | Sin cifra de bienvenida en su anuncio; avisos de juego responsable en su pie | El pie de página es su punto fuerte |
| Winpot México | Banners de bonos de deportes y casino sin cifras; Visa, SPEI, OXXO, Mercado Pago y AstroPay | La forma de depositar define la experiencia |
| Pickwin | Sin cifra de bienvenida en su anuncio | Marca de perfil generalista |
Esa tabla ordena por lo que cada anuncio dice de sí mismo y no por calidad. La columna que falta —la que de verdad ordenaría una decisión— es el rollover de cada oferta cotejado con el margen de los mercados donde se debe cumplir. Esa columna no existe porque casi ninguna casa la publica. El lector la puede reconstruir con la calculadora de su propia cuenta y con la respuesta de su chat.
Criterios de evaluación que no salen en ningún banner
Lo que decide si un bono deportivo sirve se puede ordenar en cuatro preguntas que el anuncio no contesta. Van de más a menos importante.
El rollover y su base. Un factor de diez sobre el bono es la mitad de exigente que un factor de diez sobre el bono más el depósito. La diferencia entre esas dos lecturas puede duplicar el volumen que hay que mover, y es la primera cosa que se debe buscar en los términos.
El momio mínimo y los mercados que cuentan. Un mínimo alto y restringido a mercados principales hace el requisito más honesto y más lento. Si el mínimo es bajo o los mercados contados son amplios, el jugador tiene más margen de maniobra, pero también más tentación de cubrir el rollover con apuestas de bajo riesgo que apenas mueven el contador. Una regla que vale para toda casa: comprobar en el boleto, antes de confirmar, si la apuesta cuenta para el acumulado.
El plazo y lo que pasa al vencer. No basta con saber cuántos días hay; hay que saber si el saldo del bono se retira al vencer o se convierte en crédito de juego, y si lo ya apostado se pierde.
La moneda y el método de cobro. Los bonos mexicanos se anuncian en pesos, y el retiro viaja a una cuenta a nombre del jugador. Un bono atado a un depósito con tarjeta puede tener un mínimo de retiro distinto al del depósito por tienda.
A esas cuatro se suma una condición de peso que no aparece en ningún banner: el tipo de oferta. Un bono en dinero, un bono en apuestas gratis y una devolución en apuestas gratis no son lo mismo. La devolución en apuestas gratis no es un reembolso, es un crédito de juego que vuelve al circuito con su propio rollover. Y una apuesta gratis cuyo importe no se devuelve junto con la ganancia vale, en promedio, menos de lo que dice su cifra.
Las nueve casas con permiso de la SEGOB, una por una
Las nueve marcas que siguen operan bajo un permiso de la Secretaría de Gobernación, en la forma en que las fuentes lo declaran. No es un ranking y no es una recomendación: es lo que cada anuncio dice de sí mismo, con la ventaja y el costo que trae, para que el lector elija camino. Los números de permiso y las contradicciones entre fuentes ya quedaron asentados en la tabla de permisos y no se repiten aquí.
Caliente: la oferta más visible y la menos documentada
Caliente abre esta lista porque su anuncio es el que más se ve y el que menos se sostiene con texto. El encabezado de su página principal anuncia $1,000 MXN sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN, sin aclarar si ambas ofertas valen solo para apuestas deportivas. Ese “sin aclarar” no es una nota menor: es el hueco entre lo que el cartel promete y lo que el contrato concede.
La app Caliente Deportes ofrece transmisión en vivo, creador de apuestas (“crea tu apuesta”), depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales; es solo para mayores de 18 años. La suma importa: un catálogo grande y una cuenta móvil completa son lo que permite cubrir un rollover sin quedarse sin opciones.
El detalle que rompe el entusiasmo es el que ya quedó calculado unas líneas más arriba. El bono sin depósito de $1,000 MXN exige, según reseñas de casas de apuestas y sin confirmación oficial, un rollover de 10 veces; el plazo, las cuotas mínimas y el rollover del bono de primer depósito varían de una reseña a otra. Diez mil pesos de volumen obligatorio para cobrar mil de regalo. La oferta sigue siendo usable para quien ya pensaba apostar ese volumen, y es una trampa de expectativas para quien la vio como un ingreso.
Veredicto: el que mejor aprovecha la duplicación hasta $7,000 MXN es el apostador que ya tiene un plan de apuestas y una frecuencia fija; el bono complementa lo que iba a hacer de todos modos. La casa es la más visible del país y también la que más deja a deber en la descripción de sus propias condiciones.
Codere México: el catálogo más ancho para cumplir requisitos
Codere entra por el catálogo, no por el bono, y ahí gana terreno. Su ficha de aplicación promociona un bono de hasta 7,000 MXN; la misma ficha dice que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. Ese último punto merece atención: las políticas de cierre de cuenta explícitas son de las cosas que el jugador solo valora cuando quiere irse.
Los métodos son otro argumento. La ficha menciona depósitos con tarjeta, SPEI y OXXO. El SPEI resuelve al que quiere depositar sin salir de la app del banco; OXXO al que tiene efectivo y no tarjeta. La app cubre además más de 30 deportes, con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. Treinta deportes no es un adorno cuando hay un rollover pendiente: es la diferencia entre cumplirlo en los mercados de siempre o repartirlo en ligas menos cargadas.
Veredicto: la profundidad del catálogo es el activo real de la casa, y quien tenga un requisito de apuesta pendiente y quiera cumplirlo sin quedarse en tres deportes encuentra aquí más donde elegir que en la mayoría de la lista.
Playdoit: la ficha que se contradice a sí misma
Playdoit es el caso de manual de por qué el anuncio no basta. Su ficha anuncia un bono de bienvenida de $1,000 MXN, y en un apartado lo describe con primer depósito y en otro sin depósito. Las condiciones no son claras, y eso no es una opinión: son dos descripciones distintas del mismo producto dentro del mismo documento.
Esa ambigüedad no es un detalle de redacción. Un bono sin depósito y un bono con primer depósito exigen cosas distintas y valen cosas distintas: el primero reparte saldo sin que el jugador ponga nada, el segundo obliga a depositar. Si la propia casa no aclara cuál de los dos ofrece, el jugador no puede saber qué está reclamando antes de depositar.
Lo que está claro es el permiso, tal como las fuentes lo declaran: DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según casasdeapuestaslegales.mx y no confirmado oficialmente, con Eventos Festivos de México como titular citado. Y lo que no está claro es lo demás, que es justamente lo que decide el valor.
Veredicto: $1,000 MXN de bono no son una cifra que mueva la decisión en un mercado con ocho casas más; el jugador que llegue a Playdoit por ese anuncio hará bien en preguntar por escrito cuál de las dos versiones rige antes de poner un solo peso.
Betway: el producto por encima del bono de bienvenida
Betway se presenta como una casa de producto y no de promoción puntual, y su ficha lo confirma. La app anuncia más de 2,000 eventos por semana, los momios mejorados “Super” y “Ultra”, el creador de apuestas “Crea Tu Apuesta” y un club con apuestas gratis semanales.
Dos mil eventos por semana son más de los que cualquier jugador puede revisar, y ahí está el punto. La ventaja no es la cantidad: es que existan mercados alternativos donde un momio no se hunda por el peso del dinero. El club con apuestas gratis semanales es la parte que se parece a un bono de bienvenida sin serlo: reparte crédito de juego de forma recurrente, con la ventaja de que el jugador ya conoce la casa cuando lo recibe y el costo de que el crédito vuelve atado a sus propias condiciones.
El permiso aparece como número 4184, según casasdeapuestaslegales.mx y no confirmado oficialmente, con Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. como titular citado.
Veredicto: quien apuesta varias veces por semana sale mejor librado aquí que quien busca un solo golpe de bono, porque la recompensa recurrente solo tiene valor para una cuenta activa.
1xBet: catálogo profundo y oferta de bienvenida sin cifra
1xBet llega con la carta más larga de producto y la más corta de números. Su app ofrece apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, además de bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad. Los esports y la transmisión en vivo son la diferencia real frente a las casas que solo cubren los deportes de siempre.
La mención de bonos de bienvenida sin una cifra al lado tiene una lectura práctica: el jugador no puede calcular su valor desde la ficha, y tendrá que buscar los términos dentro de la cuenta. Eso no hace la oferta mala, hace la comparación más lenta. Las promociones de temporada y el programa de lealtad apuntan al mismo perfil que el club de apuestas gratis de otras casas: premian la constancia.
El permiso se cita como DGJS/0002/2020, según Apuestas-legales.com.mx, que no pudo confirmar ni el dominio ni la lista oficial, y con Entretenimientos Naturales como titular nombrado. La tienda de aplicaciones lista la app bajo otra empresa, distinta del titular citado, y eso es un dato que el jugador debe poder explicar antes de depositar.
Veredicto: el catálogo con esports y transmisión es lo que hace única a esta casa en la lista, y quien apueste esas disciplinas encontrará aquí mercados que las demás no ofrecen; el nombre de la empresa que aparece en la tienda y el del titular del permiso no coinciden, y ese desajuste merece una pregunta antes del depósito.
Novibet: una casa para comparar por producto, no por bono
Novibet aparece sin cifra de bienvenida en su anuncio, y eso cambia el eje de la comparación. Quien llegue buscando el bono más grande no encontrará aquí un número que compita con los $7,000 MXN de otras casas; quien llegue buscando una cuenta estable y un permiso documentado tiene algo que revisar.
El permiso se cita como DGJS/DCRCA/1121/2020, según casasdeapuestaslegales.mx y no confirmado oficialmente, con Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. como titular nombrado. El número es de los más recientes de la lista por su formato de año, aunque la antigüedad de un permiso no dice nada sobre la calidad del producto.
Veredicto: sin una oferta de bienvenida que la distinga, la casa se juega en el catálogo y en la atención, y el jugador que prioriza un acompañamiento sin promociones agresivas encontrará aquí un perfil distinto al del resto.
Strendus: perfil generalista y permiso con titular en disputa
Strendus se presenta como una casa generalista, sin una oferta de bienvenida con cifra en su anuncio. Esa ausencia implica una decisión distinta para el lector: sin un bono que comparar, el peso se mueve hacia el catálogo y hacia la confianza en la marca.
El permiso es el punto que exige atención aquí. Las fuentes citan tres números —DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021— según casasdeapuestaslegales.mx, no confirmados oficialmente, y las compilaciones difieren sobre el titular, que se nombra como Atracciones y Emociones Vallarta o como New Ads. Tres números y dos titulares posibles para una sola marca. La práctica reportada de que un permisionario opere varias marcas ayuda a explicar la maraña, pero no la resuelve para el lector.
Veredicto: la marca sirve al jugador que ya la conoce por su operación y no busca un incentivo de entrada; quien llegue por el bono tendrá que pedir las condiciones directamente, porque el anuncio no las da.
Betcris: el pie de página como declaración de intenciones
Betcris no ofrece una cifra de bienvenida en su anuncio, y a cambio ofrece algo que se revisa menos y se agradece más: un pie de página ordenado. Dice que los juegos con apuestas están estrictamente prohibidos para menores de edad, enlaza una sección de juego responsable y aclara que el servicio no se promociona a menores de 18 años. La última frase es la más valiosa, porque una cosa es prohibir el acceso y otra declarar que no se busca al menor.
El permiso es el caso más incómodo de la lista. El número que aparece en el pie del propio sitio y el de la tabla del propietario difieren, y en el pie aparece a nombre de Producciones Móviles, mientras la compilación da otro. Cuando dos documentos de la propia cadena de propiedad no coinciden, el número deja de ser un dato y se convierte en una tarea para el jugador.
Veredicto: la claridad de sus avisos de juego responsable y la seriedad del pie de página son lo que sostiene a esta casa frente a otras con anuncios más ruidosos, aunque el desacuerdo sobre el número de permiso es justo el tipo de cosa que conviene aclarar por escrito antes de depositar.
Pickwin: la marca sin cifra y sin número verificable
Pickwin llega sin cifra de bienvenida en su anuncio y con el expediente más confuso de la lista en materia de permiso. Las fuentes se contradicen: una da un número que el pie de otra marca también muestra, y la otra da un número distinto, con Producciones Móviles S.A. de C.V. —junto con Unocapali La Paz Operadora— como titular nombrado. Ninguno de esos números se imprime aquí como oficial.
En un mercado donde la confusión de números es la norma más que la excepción, esa contradicción no convierte a la casa en ilegal, pero sí en la más difícil de verificar de las nueve. La verificación existe y es sencilla: el jugador puede pedir a la casa el permiso vigente y a qué permisionario pertenece, y contrastar la respuesta con lo que aparece en el pie de su sitio.
Veredicto: sin bono con cifra y sin un número de permiso que se sostenga, la marca depende por completo del catálogo y del servicio, y quien la considere hará bien en revisar esos dos puntos antes que cualquier promoción.
Winpot México: la experiencia empieza en la caja
Winpot es la casa donde el depósito manda, y su página principal lo deja ver. Muestra los logotipos de Visa, SPEI, OXXO, Mercado Pago y AstroPay como métodos de depósito, sin montos mínimos, y banners de bonos de deportes y casino sin cifras. Nada de números: ni montos de depósito, ni importes de bono.
OXXO y Mercado Pago abren la casa a quien no tiene tarjeta bancaria, y eso es una ventaja concreta en un mercado donde buena parte del público maneja efectivo. También trae una obligación: el jugador debe preguntar cómo se retira antes de depositar, porque un ingreso por tienda de conveniencia no siempre tiene una salida igual de sencilla.
Veredicto: los bonos sin cifra no sirven para comparar, pero la variedad de métodos de depósito resuelve el primer paso para el jugador que no usa tarjeta, y ese es un mérito que ninguna cifra de bono sustituye.
Preventa, impuestos y lo que la letra chica no dice
Ningún bono convierte una apuesta en una inversión, y ahí está la línea que este texto no cruza: no hay forma de saber qué va a pasar en un partido, y quien prometa lo contrario está vendiendo humo. El bono es una reducción del costo de apostar por entretenimiento, con condiciones.
Qué se retiene cuando un boleto gana
Un boleto ganador en México no siempre paga el importe completo del momio, y entender esa resta es parte de entender el valor real de un bono.
La Ley del ISR trata como ingreso los premios de loterías, sorteos, rifas, juegos con apuestas y concursos autorizados legalmente. El pagador retiene 1 % si el estado no grava el premio o su impuesto no supera 6 %, y 21 % si un impuesto estatal supera ese 6 %. La Ciudad de México aplica un 6 % estatal sobre los premios, lo que en la práctica ronda el 7 % total, según reportes secundarios. El operador emite un CFDI de retenciones por los premios gravados.
Ese diseño tiene una consecuencia que pocos jugadores conocen. La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración a la que está obligada; en caso contrario, el ingreso se acumula y la retención se acredita. La diferencia entre las dos rutas puede ser de miles de pesos en un año con varios aciertos grandes.
El artículo 137 de la Ley del ISR cubre premios “autorizados legalmente”. El tratamiento de los premios obtenidos en un sitio sin permiso no está establecido, y por eso aquí se escribe la posición prudente y nada más: ante esa duda, se consulta a un contador o asesor fiscal. Nada de esto es asesoría fiscal, y el IEPS que el operador paga no se descuenta del boleto del jugador: son dos impuestos distintos sobre dos hechos distintos.
También hay un umbral de reporte. Los premios por encima de $600,000 MXN al año deben informarse en la declaración anual, según un reporte secundario. Para casi cualquier bono de bienvenida de este mercado, la cifra está muy lejos.
En qué se parece un bono a una promesa de rentabilidad (y en qué no)
Vale desarmar la fantasía más común, porque se repite en cada página de apuestas: que un bono bien aprovechado genera una ganancia segura. No la genera. El requisito de apuesta obliga a mover un volumen a través de mercados con margen, y ese tránsito tiene un costo esperado positivo para la casa. Un bono bien usado reduce ese costo; no lo invierte.
Lo mismo vale para el bono de recarga de 50 % hasta $10,000 MXN que anuncia Campobet en su app. Una recarga semanal premiada suena a renta pasiva, y es lo contrario: es una razón para depositar todas las semanas. El jugador que deposita por la promoción y no por ganas de apostar está pagando el bono con su propio presupuesto.
Y una última advertencia sobre las cifras grandes. Un cashback VIP de hasta $500,000 MXN, como el que ofrece Rushbet en su programa de lealtad, se calcula sobre la actividad de un jugador de volumen alto y durante un periodo largo. El “hasta” no describe al jugador que acaba de registrarse: describe al techo de un club que se gana apostando. Confundir el techo con el saldo es el error más caro de esta categoría, y con el bono de bienvenida pasa exactamente lo mismo.
Preguntas frecuentes sobre los bonos de bienvenida en las apuestas
¿Cómo funciona un bono de bienvenida y dónde encuentro sus condiciones completas?
La casa abona un importe al registrarse o al primer depósito, y a cambio exige apostar cierto volumen antes de retirar. El monto y las condiciones viven en la página de términos de cada operador, no en la ficha de la tienda de aplicaciones ni en el banner del encabezado, que suelen ser publicidad resumida.
¿Qué significan el rollover y el momio mínimo dentro de un bono?
El rollover es el número de veces que hay que apostar un importe antes de poder retirar. El momio mínimo es el precio más bajo que una apuesta puede tener para contar en ese requisito. Una apuesta por debajo de ese mínimo avanza el contador cero, aunque el boleto gane.
¿Por qué la apuesta gratis no devuelve el importe junto con la ganancia?
Porque el importe nunca salió del bolsillo del jugador. Con saldo propio, $500 MXN a momio 2.00 devuelven $1,000 MXN. Con apuesta gratis, ese mismo boleto deja solo $500 MXN de beneficio neto: el momio paga la ganancia, no el importe que se aportó, ya que no hubo aporte.
¿Cómo compruebo si una casa de apuestas tiene permiso de la Secretaría de Gobernación?
La Dirección General de Juegos y Sorteos debería publicar la lista de sitios autorizados, y su consulta sigue sin ser accesible. Mientras eso siga así, conviene pedir a la casa, por escrito, su número de permiso y el nombre del permisionario, y comparar esas dos menciones con lo que aparece en el pie de su sitio.
¿Se pagan impuestos por los premios de apuestas y quién los retiene?
Se pagan. La Ley del ISR considera ingreso los premios de juegos con apuestas autorizados, y el pagador retiene 1 % si el estado no grava el premio o su impuesto no supera 6 %, o 21 % si lo supera. El operador entrega un CFDI de retenciones por los premios gravados.
¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?
México no tiene un límite legal de depósito ni de pérdida, y tampoco un registro nacional de autoexclusión. Lo que existe son herramientas dentro de la cuenta, listadas por cada marca en su ficha de tienda de aplicaciones: pausas, límites y autoexclusión voluntaria. Conviene fijarlas antes del primer depósito.
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