Apuestas de tenis de mesa: qué se paga, qué se queda la casa y qué cambió en 2026

Updated noviembre 2026
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Un balón de fútbol en el círculo central de una cancha de pasto a la luz de la mañana

Un partido de tenis de mesa se decide rapidísimo: once puntos, y a veces menos de diez minutos. Esa velocidad es exactamente lo que hace que el deporte funcione en apuestas, y también lo que hace que la mayoría de los aficionados paguen sin darse cuenta por un mercado que casi nunca miran: el margen.

Un juego de tenis de mesa lo gana el primero en llegar a 11 puntos.

noviembre 5, 2026 · estado de los permisos y de los bloqueos revisado en los pies de página y las fichas de tienda de cada operador y en las publicaciones de la Dirección General de Juegos y Sorteos y de la Secretaría de Gobernación citadas en este texto.

Aquí no va a encontrar quién gana el próximo torneo. La persona que escribe esto no lo sabe y quien diga que lo sabe le está vendiendo algo. Lo que sí se puede saber es cuánto cuesta cada cosa: cuánto se queda la casa de cada peso que corre por un mercado, qué trae un bono de bienvenida y qué se lleva a cambio, qué protege un permiso de la Secretaría de Gobernación y qué no protege, y dónde se le puede quedar el saldo atorado a un aficionado que apostó de buena fe.

México es un país donde el tenis de mesa se juega en clubes, en escuelas y en torneos municipales, y donde la oferta internacional del deporte llega por transmisión más que por taquilla. Eso significa que buena parte de lo que se apuesta aquí se apuesta sin haber visto nunca una mesa de competición en vivo, con la pizarra de puntos de un operador como único contexto. Es una condición que cambia por completo la calidad de la información disponible, y conviene decirlo desde el principio en lugar de esconderlo tres secciones más abajo.

Cómo se eligen las casas de apuestas de tenis de mesa: lo que se mide y lo que se descarta

Antes de comparar nada hay que decidir qué se compara. En este deporte la tentación es mirar el logotipo y el monto del bono, y ese es precisamente el orden equivocado. Un bono grande con un requisito de apuesta pesado vale menos que un bono chico que se libera de una sentada, y un catálogo de treinta deportes no dice absolutamente nada sobre si el operador publica o no los torneos donde realmente se juega el tenis de mesa de mesa chica.

Un balón de fútbol sobre un boleto de apuesta blanco en una mesa de madera a la luz del día
La mesa de tenis de mesa mide 2.74 m de largo, 1.525 m de ancho y 76 cm de alto, con una red de 15.25 cm.

Estos son los criterios que se aplicaron, en este orden.

Lo que este texto deja fuera

No entra el pronóstico de ningún partido, ni el “sistema” que convierte el tenis de mesa en un ingreso, ni la lista de quién ganó el último torneo de la temporada. Tampoco entra la recomendación de registrarse en una marca concreta: describir un operador y juzgarlo no es lo mismo que invitarlo a abrir una cuenta esta noche.

Un documento con sello rojo sobre un escritorio de madera junto a un bolígrafo
La Federación Internacional de Tenis de Mesa (ITTF) se fundó en 1926 y el tenis de mesa es deporte olímpico desde 1988.

Lo que sí entra, y es lo que un aficionado necesita para no pagar de más, es la aritmética del precio y el mapa de las reglas.

Cómo leer la tabla y por qué tiene una sola columna incómoda

La comparación que viene más abajo tiene tres columnas y no cuatro, y la razón importa: no hay ninguna institución que haya puesto a disposición de un lector común la lista oficial completa de permisos de la Dirección General de Juegos y Sorteos, de modo que los números salen del pie de página de cada marca o de recopilaciones de terceros. Los permisos de un operador no son los de otro, y tratarlos como un dato uniforme sería el error más caro de esta página.

Donde la columna dice “según” conviene leerlo literalmente.

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En tres de las nueve marcas el número no aparece impreso ni en esa columna, y no es un descuido de redacción. Betcris muestra en su pie de página un número a nombre de Producciones Móviles, mientras que la recopilación del titular del permiso trae otro, y una de las dos fuentes de Pickwin publica justamente el número que el pie de Betcris asocia a esa misma empresa. Cuando dos listas se contradicen sobre el permiso que autoriza una operación de dinero real, la única lectura honesta es no imprimir ninguno y decir por qué.

Lo que sigue en el resto de la página se apoya en lo que cada marca declara de sí misma, con la fecha de la consulta al lado. Un momio envejece más rápido que cualquier otro dato de esta guía; un número de permiso, en cambio, o existe o no existe, y ese es el único motivo por el que aparece en una tabla mientras el momio va en el texto.

Qué es exactamente el tenis de mesa y por qué su apuesta funciona distinto

Conviene empezar por el objeto de la apuesta, porque casi todo lo que sale mal en este deporte viene de confundirlo con otro.

La mesa mide 2.74 m de largo, 1.525 m de ancho y 76 cm de alto, con una red de 15.25 cm; la pelota mide 40 mm de diámetro y pesa 2.7 g. Un juego lo gana el primero en llegar a 11 puntos; si ambos llegan a 10, gana el primero que saque ventaja de dos puntos. Un partido se juega al mejor de un número impar de juegos, y los de competición suelen ser a cinco o a siete.

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Ese primer dato —once puntos, ventaja de dos— es la diferencia real frente a otros deportes. Un juego de tenis de mesa no se puede “administrar” con una ventaja cómoda de la manera en que se administra un partido de futbol, porque el marcador llega al final antes de que dé tiempo a pensarlo. Y el formato al mejor de cinco o siete juegos reparte el riesgo a lo largo de un partido que en total puede durar menos que la primera mitad de un partido de futbol.

Para el apostador esto tiene tres consecuencias concretas. La primera es que el número de juegos importa tanto como el favorito: una apuesta al ganador del partido y una apuesta al marcador exacto de juegos se comportan de manera completamente distinta. La segunda es que la ventaja de dos puntos en un 10-10 alarga el juego, y ese alargamiento es lo que sostiene buena parte del interés por los mercados en vivo. La tercera es que un favorito claro puede perder un juego suelto sin dejar de ser favorito del partido, algo que en un mercado de ganador seco se pierde de vista.

De dónde viene el deporte y qué cambia eso en la oferta

La Federación Internacional de Tenis de Mesa (ITTF) se fundó en 1926 y el tenis de mesa es deporte olímpico desde 1988. Un deporte con esa antigüedad institucional tiene un calendario estable, un sistema de clasificación y una lógica de torneos que un operador puede seguir sin inventarse nada, y eso explica por qué aparece en programas de apuestas de casas que en México son principalmente casas de futbol.

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Lo que no se sigue de esa antigüedad es que el deporte esté bien cubierto en el mercado mexicano. Estar en el programa de apuestas y tener precio decente son cosas distintas, y esa distinción es el hilo de la siguiente sección.

Dónde se apuesta al tenis de mesa en México: las plataformas con permiso

La oferta mexicana de apuestas de tenis de mesa no vive en un sitio especializado. Vive dentro de programas deportivos generales, y eso se nota en el detalle: los torneos grandes aparecen, los de mesa chica aparecen tarde y a veces no aparecen.

Antes de bajar a las marcas hay algo que conviene tener claro sobre el mapa legal completo. Los nueve operadores que siguen operan en México bajo un permiso de la Secretaría de Gobernación, otorgado a un permisionario con establecimiento físico, y la palabra correcta es “permiso”, no “licencia”. La lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos no pudo abrirse, así que cada número se lee como lo que es: lo que dice el pie de página de la marca o lo que publica una recopilación de terceros. Esa condición no la arregla ninguna redacción; lo que sí hace esta página es ponerla junto al número en vez de tres pantallas después.

Marca Estatus del permiso SEGOB (fuente citada, no confirmado oficialmente) Lo que declara la ficha de la marca sobre el tema
Codere SEGOB permit (DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019) Más de 30 deportes, estadísticas, creador de apuestas
Playdoit SEGOB permit (DGAJS/SCEVF/P-02/2005) Futbol, basquetbol, tenis, MMA, retiro anticipado
Caliente SEGOB permit (DGG/SP/404/97) Transmisión en vivo, creador de apuestas
Betcris SEGOB permit (número no impreso / contradictorio) Licencia MGA/B2C/300/2008 (Malta)
Strendus SEGOB permit (DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021) No menciona detalles de apuestas deportivas
Pickwin SEGOB permit (número no impreso / contradictorio) No menciona detalles de apuestas deportivas
Betway SEGOB permit (4184) Compite en oferta de deportes generales
1xBet SEGOB permit (DGJS/0002/2020) Apuestas en vivo, transmisión, estadísticas
Novibet SEGOB permit (DGJS/DCRCA/1121/2020) No menciona detalles específicos

Codere: catálogo ancho y una app que presume de lo que sí tiene

La ficha de la app de Codere México dice que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta.

En deportes, la app cubre más de 30 deportes, con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. Ahí está lo relevante para este deporte: treinta deportes es un catálogo que en algún punto roza el tenis de mesa, y un creador de apuestas permite armar un combinado propio en lugar de aceptar el menú del operador.

El registro del permiso va a nombre de Libros Foráneos S.A. de C.V. y se apoya en dos números que circulan en una recopilación de terceros, no en una confirmación oficial.

Nada de lo anterior dice que el calendario de tenis de mesa sea profundo. Un catálogo ancho es una condición necesaria y no una garantía, y aquí la apuesta útil es comprobar en el programa del propio operador si el torneo que le interesa aparece con línea, antes de depositar un peso.

Playdoit: retiro anticipado como argumento y no como adorno

Playdoit cubre futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost” para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas.

El tenis aparece nombrado en esa lista, y en un deporte cuyo partido puede durar veinte minutos el retiro anticipado tiene un valor distinto al que tiene en un partido de futbol. Si un juego se va a 10-10 y el marcador se alarga, la ventana para cerrar la posición antes del último punto es corta, y no todos los operadores la ofrecen de la misma manera.

El permiso, según una recopilación de terceros, se apoya en un número a nombre de Eventos Festivos de México. Falta, como en las demás, la confirmación oficial.

Aquí el argumento es el de la gestión de la posición, no el del catálogo: quien apuesta a favoritos y quiere asegurar cuando el partido se pone raro tiene una herramienta concreta que usar, y quien solo busca el ganador seco no gana nada con ella.

Caliente: el permiso más transparente de los nueve y una app con creador propio

Caliente es la única marca de esta lista que muestra su número de permiso en el pie de página de su propio sitio, y ese detalle vale más de lo que parece: el dato vive con la marca, no en la compilación de un tercero. El titular, según los propios avisos, es Tecnología de Entretenimiento Caliplay, del Grupo Caliente.

La app Caliente Deportes ofrece transmisión en vivo, creador de apuestas (“crea tu apuesta”), depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, y es solo para mayores de 18 años. La ficha la publica Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V., en su versión 8.12.1 del 20 de octubre de 2026.

El pie de página de caliente.mx indica que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable.

Donde este operador gana en la comparación de esta sección es en trazabilidad: un permiso impreso en el propio sitio es más fácil de verificar que un número que solo aparece en una lista ajena, y en un mercado donde las listas se contradicen esa diferencia es de fondo. El catálogo de deportes no se presume tan ancho como el de los dos anteriores, y ahí es donde pierde.

Betcris: dos números que no coinciden y una licencia europea de respaldo

Betcris es la marca que enseña de golpe lo que significa operar con un permiso mexicano prestado. Su pie de página muestra un permiso de un permisionario, con un número a nombre de Producciones Móviles, S.A. de C.V., que opera junto con Paradise Riviera Gaming, S.A. de C.V. según un oficio de la propia autoridad mexicana; el mismo pie de página muestra otro número distinto, este en una compilación de terceros.

La empresa del sitio, en cambio, es TV Global Enterprises Ltd., con licencia de la Autoridad de Juegos de Malta vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026.

Esa combinación —permiso mexicano de un tercero y licencia maltesa de la empresa del sitio— describe bien cómo funciona el sector y por qué el lector debe leer con cuidado de quién es cada papel. Una licencia europea es un dato real y no convierte a la marca en operador autorizado por México por sí sola; el permiso mexicano sigue siendo de un permisionario distinto del dueño del dominio.

Quien valore la antigüedad institucional del operador tiene aquí lo que busca; quien quiera saber quién responde por su saldo en México encuentra la respuesta en el permisionario, no en la ficha de la app.

Strendus: varios permisos en circulación y una titularidad que las listas no se ponen de acuerdo

Strendus aparece en una recopilación de terceros con tres permisos distintos, y la titularidad se reparte entre dos nombres que las compilaciones no ponen de acuerdo: Atracciones y Emociones Vallarta por un lado, New Ads por el otro.

Tres números no son una virtud por sí mismos. Un permisionario puede sostener varias autorizaciones para distintos tipos de centro de apuestas, y la consecuencia práctica para un apostador es que averiguar quién responde por el contrato se vuelve más difícil justo cuando más falta hace: al retirar.

Esta es una marca para quien se toma el trabajo de leer los avisos del propio sitio antes de registrarse, y no para quien compara portadas.

Pickwin: el permiso prestado que se repite en otra marca

Pickwin ilustra el punto más incómodo de esta comparación. Una de las recopilaciones le atribuye el número que el pie de página de Betcris asocia a Producciones Móviles, la misma empresa que sostiene el permiso del operador anterior; la titularidad se completa, según la misma fuente, con Unocapali La Paz Operadora.

Que dos marcas compartan permisionario no es ilegal ni sorprendente: un permisionario puede operar varias marcas. Lo que sí cambia es la lectura del riesgo. Dos logotipos con dueños distintos en apariencia pueden compartir el mismo papel, y por lo tanto el mismo destino administrativo si algo se mueve.

Quien quiera diversificar su exposición entre casas, tiene que mirar el permisionario y no la marca.

Betway: el número corto y la lectura fácil

Betway aparece en la compilación con un permiso de cuatro dígitos, a nombre de Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. La marca viene del mundo de los frontones, y eso explica el origen del permiso: los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios para apuestas remotas.

Un número corto no es mejor ni peor que uno largo; lo que importa es si el titular responde. Aquí el titular es una empresa de espectáculos deportivos con historia larga en el país, y ese es el dato que un apostador debería pescar de toda la ficha.

En deportes la marca compite directamente con las casas de futbol más grandes, y en un deporte de nicho como este la profundidad de la línea es lo primero que se resiente; es el tipo de comprobación que se hace en el programa de apuestas y no en la portada.

1xBet: la ficha que nombra al titular equivocado

La app de 1xBet ofrece apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, además de bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad. La transmisión y las estadísticas son de los pocos elementos que compensan no ver la mesa en persona, y en un deporte con pizarra de puntos ajena al operador eso cuenta.

El permiso, según una recopilación de terceros, lleva un número a nombre de Entretenimientos Naturales. La misma fuente no pudo confirmar el dominio y añade que la App Store lista la aplicación bajo 1XCorp N.V., una empresa distinta del titular nombrado.

Ahí está el detalle editorial: cuando el titular del permiso y la empresa que publica la app no coinciden, la pregunta “¿con quién estoy contratando?” no tiene una respuesta de portada. Quien apueste aquí debería tener esa diferencia presente al verificar su cuenta.

Novibet: un permiso limpio y una oferta sin adornos

Novibet aparece en la compilación con un permiso a nombre de Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V., un número reciente y una estructura sencilla: un titular, una marca, un sitio.

En un contexto donde dos marcas comparten permisionario y otra muestra una empresa europea como dueña del dominio, leer una estructura de una sola capa es un alivio administrativo. Significa que el nombre que aparece en el permiso es el que va a aparecer en cualquier reclamación.

Lo que no ofrece esta marca es un argumento deportivo particular para el tenis de mesa: sin un catálogo declarado ni una función destacada, el registro queda como una opción de línea general, y en un deporte donde la línea importa más que el logotipo eso es exactamente lo que hay que probar en la primera sesión.

Los permisos de la SEGOB: qué protege un permiso y qué no

Aquí está la sección que aclara dos confusiones frecuentes: la diferencia técnica entre “permiso” y “licencia” y la naturaleza real de lo que la autoridad supervisa. Un permiso de la SEGOB acredita que el operador cumple con los requisitos financieros, de reporte y de protección al usuario, pero es vital entender que esto no constituye una garantía de depósito ni asegura el pago de premios; la seguridad del saldo depende de la solvencia del permisionario y de las políticas de gestión de cada marca.

La autoridad es la Secretaría de Gobernación; bajo el Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos, artículo 2, la SEGOB interpreta y aplica la ley administrativamente, y la Dirección General de Juegos y Sorteos autoriza, controla, supervisa, emite, modifica y termina los permisos y tramita los procedimientos de sanción.

La ley de fondo es la Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947. Prohíbe los juegos de azar y las apuestas en todo el territorio y permite únicamente los expresamente autorizados; la SEGOB otorga los permisos e inspecciona (artículo 7), clausura establecimientos sin autorización (artículo 8), ningún local puede estar cerca de escuelas o centros de trabajo (artículo 9), y los estados y municipios colaboran (artículo 10).

El Reglamento, reformado el 16 de noviembre de 2023, dice en su artículo 1 que cubre la autorización, el control y la inspección de juegos con apuestas y sorteos, salvo los de la Lotería Nacional, con jurisdicción federal; el artículo 2 establece que la actividad de apuestas y sorteos no prevista expresamente queda prohibida; y el artículo 3 define el permiso como un acto administrativo temporal otorgado a un permisionario.

Esa palabra —temporal— es la que más debería importar a un lector. Un permiso no es un derecho de propiedad del operador.

Los permisos que realmente sostienen la oferta

Los tipos de permiso relevantes para las apuestas son los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos (artículo 28). Los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios para apuestas remotas. Los permisos son intransferibles (artículo 31). Y los permisionarios de apuestas remotas deben presentar cuentas trimestrales y anuales auditadas, seguros, reportes de operaciones sospechosas de lavado de dinero y una fianza (artículo 29).

Ahí está el valor real de la palabra “permiso”. No es que el operador esté bendecido por el Estado; es que hay cuentas auditadas, fianza y reportes obligatorios detrás de la operación. Una marca sin permiso mexicano no tiene ninguna de esas tres cosas frente al jugador mexicano.

Ninguna ley mexicana nombra las apuestas en línea como tales. La práctica documentada es que un sitio en línea no puede tener una autorización digital independiente y queda atado al titular de un permiso con establecimiento; muchas marcas extranjeras usan a un permisionario local, y un mismo permisionario opera varias marcas. Eso explica la maraña de la comparación anterior y no la vuelve decorativa.

Lo que sí se puede apostar y lo que no tiene regla propia

Las apuestas deportivas están permitidas únicamente a través del permiso de la SEGOB de un permisionario. Las apuestas en vivo, los deportes virtuales, los esports y los tipos de apuesta no tienen una regla separada en los artículos del Reglamento que se leyeron.

Las apuestas mutuas y las carreras de caballos se regulan en hipódromos, galgódromos y frontones con “cruce de apuestas”, y en esas áreas los menores nunca pueden participar (artículo 5). Sobre una bolsa de apuestas entre usuarios no hay disposición localizada, y esta página no afirma que exista una en México. Tampoco se localizó ninguna regla sobre eventos restringidos, ligas menores o categorías juveniles.

La Lotería Nacional queda fuera del Reglamento por su artículo 1, y ese es el tipo de excepción que a veces se lee mal: no es una zona libre, es otra autoridad.

Edad, identidad y las herramientas que no existen

El Reglamento, artículo 5, impide a los menores el acceso a las áreas de apuestas de los establecimientos y su participación en el “cruce de apuestas”, pero no fija una cifra. Las marcas declaran 18+ en sus propias fichas y pies de página, y una edad legal en número para el juego no queda establecida en la norma.

Los operadores verifican a sus usuarios y reportan operaciones relevantes a la UIF y al SAT, porque la actividad de juegos es vulnerable bajo la ley de lavado de dinero; los documentos exigidos no están establecidos en la ley.

No hay registro nacional de autoexclusión. Lo que hay son herramientas internas voluntarias —pausas, límites de depósito, autoexclusión— que cada marca lista en su propia ficha de tienda. Tampoco se localizó un límite de depósito o de pérdida estatutario ni una cuenta temporal.

La publicidad muestra la clave del permiso oficial y advertencias de juego responsable, según un reporte secundario. No hay artículo federal sobre publicidad en los artículos del Reglamento que se leyeron.

Impuestos: el 1 %, el 21 % y el 50 % que nadie pone en la portada

Un aficionado que gana una apuesta pequeña casi nunca piensa en impuestos. Y es normal, porque el impuesto ya no lo paga él: lo retiene el operador.

Lo que se retiene al ganador

Bajo los artículos 137 a 138 de la Ley del ISR, los premios de loterías, rifas, sorteos, juegos con apuestas y concursos legalmente autorizados son ingresos. El pagador retiene el 1 % si el estado no grava el premio o su gravamen no excede el 6 %, y el 21 % si un impuesto estatal excede ese 6 %. La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración a la que está obligada; si no, el ingreso se acumula y la retención se acredita.

La Ciudad de México tiene un impuesto estatal del 6 % sobre los premios, lo que da alrededor de 7 % en total, según un reporte secundario. Y los premios superiores a $600,000 MXN en el año deben reportarse en la declaración anual, también según reporte secundario.

Ese 1 % frente a ese 21 % no es un capricho del operador: es la consecuencia de si el estado donde se entrega el premio cobra o no. Alguien que juega desde una entidad con gravamen bajo y alguien que juega desde una con gravamen alto ven premios distintos por el mismo acierto.

Los premios obtenidos en sitios sin permiso son otro asunto. El artículo 137 cubre premios “autorizados legalmente”, y el tratamiento de un premio proveniente de un sitio sin permiso no queda establecido. Ante esa duda, la posición honesta es la obvia: consultar a un contador o asesor fiscal antes de asumir que el 1 % ya lo resolvió todo.

Lo que se cobra al operador y por qué le toca al apostador

Del lado del operador, el IEPS de la Ley del IEPS, artículo 2, fracción II, inciso B) es de 50 % sobre los juegos con apuestas y sorteos que requieren permiso bajo la Ley Federal de Juegos y Sorteos, reformado en el DOF del 7 de noviembre de 2025 y vigente desde el 1 de enero de 2026; antes era 30 %. El mismo inciso alcanza los juegos en línea de residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que deben cumplir las obligaciones de la ley, con bloqueo temporal del servicio digital por incumplimiento grave (artículos 18-H BIS a 18-H QUINTUS de la Ley del IVA).

La base no está determinada: el texto leído dice solo “valor de la actividad”, la prensa dice “monto total apostado”, y esta página no escribe “50 % de lo apostado” ni “de los ingresos brutos”.

Ese 50 % es el número que más va a cambiar el mercado mexicano en los próximos años, y no porque el apostador lo pague directamente: lo paga el operador, y el operador lo recupera donde puede. Después del alza del IEPS, distintos operadores rediseñaron sus bonos de bienvenida para absorber parte del impuesto. Un bono de bienvenida más chico y más condicionado no es mala suerte: es el impuesto asomando por la puerta de atrás.

Las obligaciones del permisionario que sí se pueden nombrar

Sobre las cuentas del permisionario, estas son las obligaciones que la normativa sí enuncia: cuentas trimestrales y anuales auditadas, seguro, reportes de operaciones sospechosas de lavado de dinero y fianza, según el artículo 29. No son promesas de campaña, son cargas verificables que solo puede cumplir quien tiene permiso.

Ni las obligaciones fiscales ni las cuentas auditadas protegen al apostador de una racha mala. Protegen de otra cosa: de que la operación desaparezca con su saldo sin que nadie haya visto nunca una cuenta.

Los riesgos de apostar en sitios sin permiso mexicano

El Reglamento, artículo 2, prohíbe lo que no está expresamente previsto, y la Ley Federal de Juegos y Sorteos, artículo 8, permite a la SEGOB clausurar establecimientos no autorizados. La SEGOB ha reforzado su facultad para bloquear dominios y aplicaciones sin permiso, aunque una base estatutaria para bloquear sitios de apuestas más allá del bloqueo por incumplimiento fiscal de la Ley del IVA no queda establecida.

Conviene separar dos cosas que se mezclan todo el tiempo. Una marca con permiso en México le ofrece al lector una sede legal mexicana, un permiso de la SEGOB, controles de KYC y antilavado y un CFDI de retenciones. Una marca en el extranjero no le ofrece ninguna de esas cuatro. En ninguno de los dos casos existe un registro nacional de autoexclusión.

Los sitios con licencia de Curazao no son titulares de un permiso mexicano. Eso no es un juicio moral: es un hecho administrativo con consecuencias concretas, y la más visible es que no existe una autoridad mexicana a la que reclamarle.

Lo que pasó con bet365 y Betano, con fechas

Los bloqueos de 2025 y 2026 son la mejor ilustración de lo que significa que un saldo dependa de un tercero. Betano está bloqueada desde noviembre de 2025, cuando la UIF congeló cuentas; en diciembre de 2025 un tribunal colegiado solo le permitió publicar contenido informativo. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, pero el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026.

En julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea, incluidos betano.mx y bet365.mx, y el 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la SEGOB contra bet365 y Betano, según una sola fuente. Alrededor de 20 casinos físicos fueron clausurados en 2026.

El estado es inestable y por eso se enuncia con fecha y nunca como “abierto” o “cerrado” hoy. Un amparo concedido y un sitio todavía inactivo el mismo mes son exactamente la clase de detalle que un lector necesita para no creer que una resolución judicial equivale a un restablecimiento.

Sobre una multa o un delito para el apostador que juega en un sitio sin permiso, no hay disposición localizada, y esta página no enuncia ni sanción ni exención.

El costo de la incertidumbre, en términos prácticos

Un depósito en un operador bloqueado puede quedar congelado, y el plazo para recuperarlo lo fija un juez, no el usuario. Ese es el riesgo real, y no tiene nada que ver con la calidad del momio que le ofrecieron el martes por la noche.

La forma de reducir esa exposición es aburrida: no dejar saldos grandes en ninguna cuenta, retirar con regularidad y repartir el dinero entre más de una casa. Un aficionado que quiere cubrir un torneo completo con varias apuestas no necesita tener todo su capital en un solo sitio para hacerlo.

El margen y el momio: la aritmética que decide cuánto cuesta cada apuesta

Un momio no es una probabilidad. Es un precio con el costo del operador ya incluido, y en el tenis de mesa ese costo aparece en un lugar distinto al que la mayoría revisa.

Dos momios iguales y un solo margen

Tome un mercado de dos resultados con momio 1.90 y 1.90, un ejemplo construido para explicar la mecánica y no una cotización de ningún partido real. La suma de los inversos de los dos momios —1/1.90 más 1/1.90— da 1.0526. Ese número es un porcentaje de reparto: el mercado devuelve aproximadamente 95 % de lo que se juega en él, y la casa se queda con la diferencia, poco más de 5 %. Con estos dos momios, el reparto cae en una banda cercana al 95 % —entre el 94 % y el 96 % si el momio se mueve unas centésimas hacia cualquier lado— y el margen correspondiente se mueve en sentido contrario, alrededor del 5 %.

La banda no es un adorno metodológico. Un mercado de dos vías con momios de 1.85 paga bastante menos que ese 95 %, y uno con 1.95 paga más; la diferencia entre ambos, medida en dinero, es mayor de lo que sugiere el tamaño de las centésimas. Y el mismo ejemplo mal leído lleva a la trampa clásica: creer que “1.90 contra 1.90” significa que las dos opciones tienen la misma probabilidad real. No lo significa. Significa solo que el operador cobra lo mismo por cualquiera de las dos.

Sobre un boleto de $1,000 MXN, la diferencia entre un mercado de reparto 95 % y uno de reparto 90 % es dinero real, y no aparece en ninguna portada. Si la casa devuelve 95 de cada 100 pesos jugados, cinco pesos se quedan en el camino antes de que el partido empiece.

Por qué el tenis de mesa sufre más que otros deportes

En un deporte donde el partido dura minutos, el número de apuestas que un aficionado puede hacer en una tarde es alto. Veinte apuestas a un margen del 5 % cuestan más que veinte apuestas repartidas en un deporte donde cada una tarda dos horas, no porque el margen cambie, sino porque el margen se paga cada vez.

Esa es la razón por la que el margen es la cifra que más importa en esta página, y la razón por la que la sección sobre pronósticos que viene después empieza por el precio y no por la predicción.

Un mercado más estrecho que el partido completo —un solo juego, el marcador exacto de juegos, el hándicap de juegos— casi siempre carga un margen mayor que el ganador del partido, porque tiene menos dinero moviéndose. La consecuencia es contraintuitiva para muchos: la apuesta “más fácil de acertar” no es la más barata.

Nada de esto convierte a una apuesta en mala por sí sola. Un momio con margen del 5 % sigue siendo un precio justo dentro de lo que el mercado cobra, y saberlo es la diferencia entre elegir con criterio y elegir a ciegas.

Cómo se calcula lo que paga un boleto

Con momios decimales, la cuenta es sencilla y conviene tenerla presente antes de celebrar un acierto. Un boleto de $500 MXN a momio 1.90 devuelve $950 MXN si acierta, es decir, la cantidad apostada multiplicada por el momio. La ganancia neta es la cantidad apostada multiplicada por el momio menos uno: en este caso, $450 MXN.

En un combinado los momios de las selecciones se multiplican entre sí y producen un solo precio. Dos selecciones a 1.90 dan 3.61, y ahí está la trampa del parlay explicada sin moralina: el premio crece porque crece la cantidad de cosas que tienen que salir bien, no porque el operador sea generoso.

De ahí una advertencia que es aritmética y no consejo de vida. El margen del 5 % de un mercado se paga en cada selección de un combinado, y un parlay de cinco selecciones acumula el costo cinco veces. La cuenta es implacable con quien la ignora.

Estrategia y apuestas de tenis de mesa: lo que el precio permite y lo que no

Aquí es donde la mayoría de las guías promete algo que no puede cumplir. Un pronóstico es una opinión con formato, y esta sección no va a fingir que existe una forma de leer el futuro de un partido de once puntos.

Lo que sí existe es administración: del precio, del capital y de la información.

Cuánto cuesta cada nivel de apuesta, aplicado a un presupuesto

La forma práctica de usar el margen es convertir la banda del 5 % en pesos de un presupuesto concreto. Alguien que juega $2,000 MXN al mes en un deporte de partidos cortos no está jugando contra el rival del otro lado de la mesa, está jugando contra un descuento que se aplica a cada boleto.

Con veinte boletos de $100 MXN a un reparto del 95 %, la expectativa del conjunto, si los momios reflejaran la probabilidad real y solo se descontara el margen, deja fuera unos $100 MXN. Con cuarenta boletos de $50 MXN, el mismo dinero y el mismo descuento. La frecuencia no cambia el porcentaje; cambia cuántas veces se paga.

Esa es una estimación estadística bajo un supuesto explícito —que solo se descuenta el margen y que la línea del operador refleja la probabilidad real del resultado— y no describe el resultado de una apuesta concreta. Nadie gana o pierde 5 % en un boleto; se gana todo o se pierde todo. El 5 % es lo que queda cuando se juntan muchos.

Determinación del capital y límites que sí sirven

Un límite de pérdida diario o semanal puesto de antemano vale más que cualquier análisis de forma reciente, y eso no es una frase de cortesía. En un deporte con partidos de minutos, la velocidad de las apuestas es el verdadero problema, y el instrumento para frenarlo es un tope declarado antes de empezar.

Estos son los que un usuario puede pedir hoy a un operador con permiso, dentro de su cuenta:

Lo que no existe en México es un registro nacional de autoexclusión. Si alguien quiere cerrarse el paso en varias casas a la vez, tiene que hacerlo casa por casa, y eso conviene saberlo antes y no cuando el problema ya llegó.

Analítica útil y ruido disfrazado de dato

La información que sí mueve la aguja en este deporte es específica y corta: el estilo de saque y recepción de un jugador, su comportamiento en juegos largos —esos que llegan a 10-10— y el formato al que se juega el torneo, porque un partido al mejor de siete juegos da más espacio a un favorito que uno al mejor de cinco.

Del otro lado está el ruido: la racha de victorias sin contexto, el “jugador en forma” de un torneo menor sin rivales de nivel, y cualquier tabla de tendencias que no diga contra quién se jugó. En un deporte con poca cobertura estadística pública, la mayoría de esos gráficos se apoya en una muestra minúscula.

El momio en vivo es el mejor ejemplo de información y ruido a la vez. Un juego que se va a 10-10 mueve el precio con fuerza y no cambia necesariamente nada sobre el favorito del partido, que sigue siendo el mismo jugador.

Un partido se decide a once puntos; el precio, en cambio, se actualiza durante todo el partido. Esa diferencia entre la duración del evento y la duración de la información es lo que hace tan tentador el mercado en vivo y tan fácil sobrevalorarlo.

Dónde se puede apostar al tenis de mesa: torneos, calendario y deportes con oferta

La pregunta “¿en qué se puede apostar?” tiene dos respuestas muy distintas en México, y mezclarlas es el error más frecuente en las conversaciones sobre el tema.

Las apuestas deportivas están permitidas únicamente a través del permiso de la SEGOB de un permisionario. Dentro de esa oferta, el programa es del operador: cuántos deportes cubre, si tiene transmisión, si permite armar un combinado propio, si abre momios en vivo. Fuera de esa oferta está el resto de internet, con la advertencia de la sección de los bloqueos.

Los deportes que aparecen nombrados en las fichas de las marcas de esta lista son futbol, basquetbol, tenis, MMA, esports, UFC y deportes virtuales, además de la transmisión de ligas europeas de futbol, NFL y MLB en algunos casos. El tenis de mesa no aparece nombrado en ninguna ficha de las que se revisaron, lo que no significa que no exista en sus programas: significa que ninguna marca lo destacó en su propia descripción.

Ese matiz es importante y es el tipo de detalle que un aficionado confunde con una ausencia. Una marca que cubre treinta deportes probablemente tenga línea en algunos torneos de tenis de mesa, y una marca que enumera cinco deportes puede no tenerla. Nadie lo publica con precisión, y la única forma de comprobarlo es abrir el programa de apuestas del deporte en concreto.

El calendario que un apostador mexicano realmente sigue

El tenis de mesa tiene su calendario propio: los circuitos internacionales bajo la Federación Internacional, los torneos por equipos y la categoría olímpica, además de las ligas nacionales de varios países europeos y asiáticos, que son las que producen la mayor parte de los partidos con línea.

Ese calendario llega a México desplazado en horarios. Un partido de liga europea que se juega por la tarde allá se juega de madrugada aquí, y ahí es donde el mercado en vivo se vuelve a la vez atractivo y peligroso: la comodidad de apostar a medianoche, con la casa abierta, se combina con la fatiga de quien decide.

Quien apueste al tenis de mesa desde México está apostando, casi siempre, a un partido que no vio en directo y que se jugó en una franja horaria incómoda. Es exactamente la situación en la que un límite decidido con antelación rinde más que cualquier lectura de forma.

Competencias y formatos que cambian el mercado

El formato del torneo es parte del precio. Un torneo por equipos reparte los partidos entre varios jugadores de nivel distinto, y una apuesta al ganador del encuentro depende de quién salga a la mesa en tercer lugar; un torneo individual concentra el resultado en una sola persona y hace el mercado más limpio.

Los juegos de competición al mejor de cinco o siete también cambian la lectura del partido: en siete juegos, un favorito tiene espacio para perder dos y seguir ganando, mientras que en cinco ese margen se estrecha. Ninguna de estas diferencias aparece en un momio sin contexto.

En la casa, la pizarra de puntos es la única información viva. En el torneo, el nombre del jugador y la ronda son el contexto que convierte un número en una decisión.

Preguntas frecuentes sobre las apuestas de tenis de mesa

¿En qué deportes y eventos se puede apostar en las casas con permiso?

En todos los que el operador incluya en su propio programa, sin una lista cerrada por la ley: las apuestas deportivas están permitidas únicamente a través del permiso de la SEGOB de un permisionario. La normativa sí menciona los hipódromos, galgódromos y frontones con “cruce de apuestas”, donde nunca participan menores (artículo 5 del Reglamento).

¿Cómo saber si una casa de apuestas opera con permiso de la Secretaría de Gobernación?

Hay que buscar el número en el pie de página de la propia marca y, sobre todo, el nombre del permisionario, que es quien responde. La lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos no pudo abrirse, así que varios números de esta página provienen de recopilaciones de terceros y así se leen, sin darlos por confirmados oficialmente.

¿Cómo se calcula lo que paga una apuesta con la cantidad apostada y el momio?

La cantidad apostada se multiplica por el momio, y el resultado es el retorno total, con la cantidad original incluida. En un momio 1.90 sobre $500 MXN, el retorno es $950 MXN y la ganancia neta es la misma cantidad multiplicada por el momio menos uno, es decir $450 MXN.

¿Cómo se nota el margen de la casa en los momios?

Se nota cuando se suma el inverso de todos los momios de un mismo mercado. En un mercado de dos resultados a 1.90 y 1.90 la suma da aproximadamente 1.0526, así que el reparto ronda el 95 % de lo jugado y la casa se queda con poco más del 5 %. Si esa suma es más alta, el margen es más alto.

¿Se pagan impuestos por los premios y quién los retiene?

El operador retiene y entrega un CFDI de retenciones. Según los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR, el pagador retiene el 1 % si el estado no grava el premio o su gravamen no excede el 6 %, y el 21 % si ese gravamen estatal es mayor. La Ciudad de México aplica 6 % y el total ronda el 7 %.

¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?

Desde la cuenta, en la sección de juego responsable: pausas temporales, límites de depósito y autoexclusión voluntaria son las herramientas internas que cada marca lista en su propia ficha de tienda. No hay un registro nacional de autoexclusión en México, así que hay que configurarlas casa por casa, en cada operador por separado.

Qué conviene revisar antes de poner dinero en la mesa

El tenis de mesa se apuesta casi siempre de lejos, con la pizarra de puntos de un operador como único contexto, y en México eso ocurre además dentro de un mercado cuya autoridad no publica la lista de permisos de manera accesible. Las dos cosas se suman en contra del aficionado y ninguna está bajo su control; lo que sí está bajo su control es el precio.

Una casa de apuestas no es un servicio público ni un rival al que se le pueda ganar por astucia. Es un negocio que cobra un pequeño porcentaje sobre cada peso que pasa por sus mercados, y ese porcentaje se queda ahí sin que el marcador final lo muestre. Entenderlo no arruina la diversión; la vuelve una decisión y no un hábito.

Si de todo lo anterior queda una sola revisión pendiente, es esta: antes del primer depósito en cualquier operador, ubicar el nombre del permisionario en el pie de página, no solo el logotipo. Quien responde por la operación en México es esa empresa, y no la marca que aparece en el anuncio. Ese nombre es la única pieza de la ficha que conviene leer en voz alta.

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