Apuestas deportivas con bitcoins en 2026: por dónde entra el aficionado mexicano y a qué precio
Actualizado al noviembre 5, 2026; los datos de permiso, bloqueos y comisiones se verificaron contra los pies de página de las propias casas, las compilaciones de licencias SEGOB y el estado publicado de la red de bitcoin.
Bitcoin llegó a las apuestas mexicanas por la puerta de atrás, y ahí se quedó. Es cómodo imaginar una casa de apuestas donde depositas sats y nadie sabe tu nombre; también es, hoy, una fantasía mal documentada. Lo que sí existe en México es un mercado con permiso de la Secretaría de Gobernación, con verificación de identidad, con retenciones y con una moneda digital que aparece —cuando aparece— más en el discurso del apostador que en las pasarelas de pago de las marcas con permiso.
Eso deja al lector con una decisión incómoda pero clara. Puede elegir la vía mexicana: una casa amparada por un permiso de un permisionario con casino físico, donde deposita en pesos por SPEI o en efectivo en OXXO, donde su identidad queda registrada y donde, si gana un premio, alguien le retiene impuestos y le emite un comprobante. O puede elegir la vía offshore, que no aparece recomendada en ninguna parte y que le devuelve el seudonimato a cambio de quedarse sin permiso, sin retención formal y sin nadie a quien reclamarle si un día su saldo aparece congelado.
Elegir no es lo mismo que apostar, y aquí conviene separar dos cosas. Elegir la vía mexicana no le cuesta nada al lector: solo le dice dónde está parado. La segunda elección es la que importa de verdad y es la que casi nadie hace bien: qué oferta de bienvenida acepta, con qué rollover, con qué momio mínimo y con qué tope en la ganancia. Un bono de bienvenida es la parte más publicitada de la casa y la que más condiciones carga. El aficionado que lee las condiciones antes de reclamarlas es una minoría; el que las lee después ya está dentro.
Cualquier decisión con consecuencias requiere un orden. Primero, qué es el bitcoin cuando entra en una apuesta: una red, una comisión, una espera y un registro público. Después, qué dice la ley mexicana y qué no dice, que es bastante más de lo que parece. Luego, las herramientas con las que una casa con permiso protege a quien se está pasando de la raya, y las que no existen. Después, el punto incómodo: qué se puede y qué no se puede hacer con criptomonedas en este mercado hoy. Por último, nueve casas con permiso de la SEGOB, comparadas exclusivamente en lo que sus propias fuentes declaran.
Cómo funciona apostar con bitcoin: cinco cosas que la publicidad no te cuenta
Antes de discutir marcas hay que entender el instrumento. Da igual que la casa sea mexicana o extranjera: si el dinero entra en bitcoin, entra por una red que tiene reglas propias, y esas reglas no se parecen a las de una transferencia SPEI.

La primera regla es la comisión de red, y es la más volátil de todo lo que aparece en esta página. En condiciones normales de red a mediados de 2026, la comisión recomendada de bitcoin se sitúa entre 2 y 17 sat/vB, pero durante episodios de congestión puede dispararse por encima de 100 sat/vB. El 8 de mayo de 2026 el mempool mostraba 49.300 transacciones pendientes con una comisión recomendada de solo 1 sat/vB; durante las oleadas de acuñación de inscripciones conocidas como “Ordinals”, esa misma red puede acumular más de 200.000 transacciones pendientes con comisiones recomendadas por encima de 300 sat/vB.
Ese rango, medido en pesos, decide cosas pequeñas y grandes. Un depósito de 500 pesos no justifica una comisión que en congestión multiplica varias veces el costo normal de mover esa cantidad; un depósito de 20.000 pesos apenas la siente. Por eso el primer consejo de esta página no es de casas, es de aritmética: si apuestas poco, la red te cobra proporcionalmente mucho, y ninguna oferta de bienvenida compensa ese detalle.
La segunda regla es la dirección que usas. Entre los formatos de dirección de bitcoin, las SegWit anidadas —las que empiezan por “3”— permiten un ahorro de comisión de entre el 25 % y el 40 % frente a las direcciones Legacy, que empiezan por “1”. Las Native SegWit o Bech32, que empiezan por “bc1q”, ofrecen, según la fuente, el ahorro máximo y el menor tamaño de transacción posible.
La tercera es la espera, y es la que más confunde a quien viene de una transferencia bancaria. La práctica estándar del sector recomienda esperar entre 3 y 6 confirmaciones de bloque para considerar irreversible una transacción de bitcoin de importe significativo, lo que en condiciones normales de red equivale a entre 30 minutos y una hora. Para importes pequeños, por debajo de 1.000 dólares, suele bastar con una sola confirmación.
Traducido a la operativa diaria: quien mueve dinero para apostar el sábado por la tarde debería moverlo el viernes. Una casa acreditada en cinco minutos es una casa que asume el riesgo de una transacción reversible; una que espera seis confirmaciones es una casa conservadora, y ninguna de las dos cosas es buena o mala en sí misma. Lo que sí es malo es no saber cuál de las dos estás usando hasta que el boleto está a medio pagar.
La cuarta es el registro. La blockchain es pública y permanente. Las direcciones son cadenas de caracteres sin nombre, eso es cierto, pero el seudonimato no es anonimato: basta que una dirección se asocie una vez a una persona —al retirar a un exchange con verificación de identidad, por ejemplo— para que el historial de esa dirección quede legible para siempre. Quien deposite en bitcoin desde una dirección que ya usó en un intercambio regulado está, en la práctica, firmando el movimiento.
La quinta es la posesión. Una apuesta en pesos vive en una cuenta; una apuesta en bitcoin vive en una cuenta cuya entrada y salida dependen de claves privadas que el jugador controla o no controla, según dónde las guarde. Un monedero mal respaldado no es un problema de la casa, y ninguna casa devuelve fondos que nunca recibió.
Ninguna de estas cinco reglas es exclusiva de México, y ninguna debería leerse como una advertencia contra bitcoin. Son las condiciones del medio. La pregunta interesante llega después: con esas condiciones en la mano, qué camino legal existe en este país.
Marco normativo mexicano de las apuestas con bitcoin: qué autoriza la ley y qué no
La respuesta corta es que el bitcoin no está en la ley, y que el juego sí. Esa asimetría explica todo el resto del mercado mexicano.

La autoridad, el reglamento y el permiso que sí existe
El marco arranca en la Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947, que prohíbe los juegos de azar y las apuestas en todo el territorio nacional y solo deja pasar los que quedan expresamente autorizados. El Reglamento de esa ley, reformado el 16 de noviembre de 2023, lleva la lógica un paso más allá en su artículo 2: la actividad de apuestas y sorteos que no está expresamente prevista queda prohibida. No hay hueco reglamentario para inventar un producto nuevo sin que alguien lo autorice antes.
La autoridad es la Secretaría de Gobernación. Bajo ese reglamento, la Secretaría interpreta y aplica la ley en lo administrativo, y la Dirección General de Juegos y Sorteos es el órgano que autoriza, controla, supervisa, expide, modifica y extingue los permisos, además de sustanciar los procedimientos sancionadores. La Ley Federal faculta a la Secretaría para conceder permisos e inspeccionar, para clausurar establecimientos sin autorización y para coordinarse con estados y municipios. El reglamento define el permiso como un acto administrativo temporal otorgado a un permisionario.
Los permisos relevantes para apostar son los de centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos. Los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios para apuestas remotas. Los permisos no son transferibles, y los permisionarios de apuestas remotas deben rendir cuentas trimestrales y anuales auditadas, constituir seguro, reportar operaciones sospechosas de lavado de dinero y presentar fianza.
La palabra importa y conviene usarla bien: en México se habla de permiso, no de licencia. Y hay una consecuencia práctica de la estructura que ningún folleto comercial menciona con claridad: ninguna ley nombra la operación de apuestas en línea. La práctica reportada es que un sitio en línea no puede sostener una autorización digital independiente y opera colgado del permiso de un titular autorizado, a veces con un mismo permisionario detrás de varias marcas. Por eso el domicilio legal del operador no coincide casi nunca con el domicilio de la marca.
El problema del registro público de permisos
Aquí está el punto más débil de todo el sistema, y no es culpa de las casas. No existe una lista oficial de permisos abierta y consultable con facilidad. La Dirección General de Juegos y Sorteos publica presuntamente un PDF de sitios autorizados, pero ese documento no se pudo consultar; el Congreso pidió entre mayo y julio de 2026 un registro público abierto, y los recuentos de sitios de apuestas que circulan se contradicen unos con otros: una versión habla de 136 sitios, otra de entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx.
Para el lector esto tiene una consecuencia concreta: cualquier número de permiso que se lea en la prensa o en un comparador viene del pie de página de la propia marca o de una compilación de terceros, y debe leerse como “según X, no confirmado oficialmente”. No es una forma elegante de decir que el número es falso. Es una forma exacta de decir que quien lo publica no puede verificarlo contra la autoridad.
Bloqueos, amparos y por qué ninguna casa está abierta o cerrada “hoy”
La parte viva del expediente son las marcas suspendidas, y aquí la fecha es obligatoria porque el estado cambió varias veces en menos de un año. En noviembre de 2025 la Unidad de Inteligencia Financiera identificó trece casinos y congeló cuentas; en ese movimiento quedaron deshabilitadas bet365 y Betano, ambas de Ganador Azteca, del grupo de Ricardo Salinas Pliego. En diciembre de 2025 un tribunal colegiado solo les permitió publicar contenido informativo ajeno a las apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, y aun así el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea, entre ellos betano.mx y bet365.mx. El 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la Secretaría contra esas dos marcas, según una sola fuente.
Un lector que busque hoy si esas casas están operando no va a encontrar una respuesta estable, y no es porque la información esté mal: es porque el expediente se mueve. Cualquier afirmación sobre su estado debe llevar fecha. Fuera de esa zona de litigio, unas veinte operaciones de casino físico fueron clausuradas durante 2026.
Qué pasa con quien apuesta en una casa sin permiso
El reglamento prohíbe lo que no está expresamente previsto y la ley faculta a la Secretaría para clausurar establecimientos sin autorización. La dependencia ha reforzado su capacidad de bloquear dominios y aplicaciones sin permiso, aunque una base legal para bloquear sitios de apuestas más allá del bloqueo por incumplimiento fiscal no está establecida. Tampoco está establecida una multa o un delito para el jugador que simplemente apuesta en un sitio sin permiso. Afirmar una sanción o una exención carece de sustento, porque ninguna de las dos cosas se sostiene con lo que hay.
Lo que sí se puede afirmar es una diferencia de recursos. Una marca con permiso mexicano ofrece un foro legal en el país, un permiso de la Secretaría, controles de identificación y de prevención de lavado, y un CFDI de retenciones cuando corresponde. Una marca offshore no ofrece nada de eso, y su saldo puede quedar congelado si la autoridad bloquea la operación, como ocurrió con las dos marcas del grupo Salinas. Ninguna de las dos rutas ofrece un registro nacional de autoexclusión, porque ese registro no existe.
Sobre las apuestas entre particulares hay un silencio parecido. No se encontró disposición alguna que las regule, y esta página no dirá que exista una bolsa de apuestas mexicana, porque no consta.
Edad, identidad y lo que el reglamento no fija
El artículo 5 del reglamento impide a los menores entrar a las áreas de apuestas de los establecimientos y participar en el cruce de apuestas, pero no fija una edad numérica. Las marcas declaran 18+ en sus propias fichas y pies de página, que es lo que se puede citar; una edad legal numérica para apostar no está establecida. La verificación de identidad no es un capricho de la casa: el operador reporta operaciones relevantes a la Unidad de Inteligencia Financiera y al Servicio de Administración Tributaria porque el juego es una actividad vulnerable bajo la ley antilavado. Los documentos exigidos no están fijados en un estatuto, así que cada casa pide lo suyo.
Impuestos: la parte que el jugador descubre en marzo
El modelo fiscal mexicano tiene dos capas y conviene no mezclarlas. El operador paga IEPS: la Ley del IEPS, en su artículo 2, fracción II, inciso B), grava con 50 % los juegos con apuestas y sorteos que requieren permiso bajo la Ley Federal de Juegos y Sorteos, con la reforma publicada en el Diario Oficial de la Federación el 7 de noviembre de 2025 y vigente desde el 1 de enero de 2026; antes era 30 %. Ese mismo inciso alcanza a los juegos en línea de residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que deben cumplir las obligaciones de la ley, con bloqueo temporal del servicio digital por incumplimiento grave.
La base del IEPS no está establecida con claridad. El texto dice “valor de la actividad”; la prensa habla de “monto total apostado”. Escribir “50 % de lo apostado” o “50 % del ingreso bruto” carece de respaldo, porque ninguna de las dos lecturas está sostenida por el texto consultado. Además, los impuestos estatales varían: la Ciudad de México grava las apuestas y Nuevo León grava los montos apostados.
La segunda capa toca directamente al jugador. Los premios de loterías, sorteos, rifas, juegos con apuestas y concursos legalmente autorizados son ingresos bajo los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR. Quien paga retiene 1 % cuando la entidad federativa no grava el premio o su impuesto no supera 6 %, y 21 % cuando un impuesto estatal supera ese 6 %. La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración exigida cuando está obligada; si no, el ingreso se acumula y la retención se acredita. La Ciudad de México aplica un impuesto estatal de 6 % sobre los premios, alrededor de 7 % en total, según un reporte secundario. Los premios superiores a 600.000 pesos en el año deben informarse en la declaración anual, también según un reporte secundario.
Un detalle que merece una línea propia: el artículo 137 habla de premios “autorizados legalmente”. El tratamiento fiscal de un premio obtenido en un sitio sin permiso no está establecido, y ante esa duda la posición sensata es la de siempre —consulta a un contador o asesor fiscal—, no la de improvisar en la declaración.
Publicidad y bonos: mucho proyecto, poca norma
No se encontró artículo federal sobre publicidad en los textos del reglamento revisados. Los reportes sobre franjas horarias para anunciar apuestas —después de las 22:30 o entre las 06:00 y las 22:00— describen iniciativas, no ley. Las propuestas para limitar influencers y deportistas, prohibir la publicidad en transmisiones deportivas o prohibir los bonos de bienvenida tampoco son ley. No hay una regla estatutaria sobre bonos, y lo que sí ocurrió es un movimiento de mercado: tras la subida del IEPS, los operadores rediseñaron sus bonos de bienvenida para absorber parte del impuesto.
Juego responsable en México: las herramientas que sí existen y el registro que no
Aquí hay que decir una cosa incómoda: en México la protección del jugador no descansa en una ley, descansa en la voluntad de cada casa. No hay un registro nacional de autoexclusión. No se encontró un límite legal de depósito o de pérdida, ni una figura de cuenta temporal. Lo único que hay —y no es poco— son las herramientas voluntarias que cada marca lista en sus propias fichas: pausas, límites de depósito y autoexclusión.
La consecuencia práctica es que el jugador es el único responsable de poner sus propios topes, y que cambiarse de casa es, en la práctica, cambiar de sistema de protección. Quien pide autoexclusión en una marca no queda excluido del mercado; queda excluido de esa marca. Es exactamente lo contrario de lo que promete la palabra “autoexclusión” cuando alguien la lee sin contexto.
Las fichas oficiales tampoco son un modelo de detalle. La ficha de la app de Codere México dice que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. El pie de página de caliente.mx indica que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable.
Eso es lo que las marcas declaran. Un aviso de juego responsable no es un límite, y una política de cierre de cuenta no es un registro. Para un jugador que sospecha que está perdiendo el control, la herramienta útil de verdad es el límite de depósito puesto antes de la primera apuesta, no después de la décima; y el segundo paso, si el primero no basta, es cerrar la cuenta, no dejarla abierta “por si acaso”. Ninguna de las nueve casas de este repaso ofrece un mecanismo que actúe por encima de las demás, porque ese mecanismo no existe en el país.
Aquí la autoridad actúa por otro camino, y conviene saberlo aunque no sea una salvaguarda: la Secretaría ha clausurado alrededor de veinte operaciones de casino físico durante 2026 y ha bloqueado dominios en línea, pero esos movimientos responden al cumplimiento del permiso y al fisco, no a la conducta de apuesta de un jugador concreto. Nadie va a limitar el depósito de un lector por él.
Criptomonedas y seudonimato: por qué la vía cripto no está donde la buscas
Llegamos al punto donde esta página se separa de casi todo lo que el buscador ofrece. La promesa del titular —apuestas deportivas con bitcoins— choca de frente con un dato del mercado mexicano: el cripto en las casas con permiso no está establecido. Los métodos de pago que nombran las compilaciones de operadores y los pies de página son tarjetas, transferencia SPEI, efectivo en tiendas como OXXO y monederos electrónicos. Ninguna de las fuentes consultadas para las marcas con permiso nombra un método cripto.
Hay que ser preciso con lo que eso significa. No significa que sea técnicamente imposible, ni significa que una casa concreta lo haya negado públicamente. Significa que quien afirme que una marca mexicana con permiso recibe bitcoin hoy lo está afirmando sin respaldo verificable, y que esta página no lo va a repetir. Tampoco va a describir el procedimiento para fondear una cuenta de apuestas con criptomonedas, porque ese procedimiento no está documentado en el mercado mexicano con permiso.
Lo que sí se puede describir con precisión son las condiciones que rodearían ese movimiento, y ahí las cinco reglas de la primera sección se vuelven un cálculo. Un depósito en bitcoin hacia un sitio sin permiso no es un depósito como los demás: se va a una dirección cuya titularidad no se puede reclamar ante ninguna autoridad mexicana, y sale de un monedero sobre el que ninguna autoridad mexicana puede intervenir a favor del jugador. Si la operación se bloquea, el saldo se congela y la vía de reclamación es la de un contrato privado con una empresa extranjera.
Ahí está el intercambio real, y conviene ponerlo en una frase sin adornos. El dinero que el jugador gana en protección legal —el permiso, el reporte a la Unidad de Inteligencia Financiera, el CFDI de retenciones, la posibilidad de reclamar en México— lo paga en privacidad; y la privacidad que recupera en la vía offshore la paga en recursos. No hay una casilla donde marcar las dos.
La tecnología tampoco regala el anonimato que se le atribuye. Un depósito en bitcoin queda grabado en un libro contable público y permanente; la identidad no aparece en la dirección, pero el patrón de movimientos sí. La cadena de direcciones que llevan a una cuenta de apuestas es más fácil de seguir que un historial de tarjeta, no menos, porque es público y no caduca. Quien quiera ocultar sus apuestas de verdad necesita algo más que una moneda digital, y ese algo más es precisamente lo que la ley mexicana persigue.
Sobre la parte fiscal, la combinación es más rara de lo que parece. En la vía con permiso, el premio se retiene y se documenta; el costo es visible y está en el boleto. En la vía sin permiso no hay retención mexicana en origen, y el artículo 137 cubre los premios legalmente autorizados, así que el tratamiento de un premio obtenido fuera del marco queda abierto. Menos retención no es una ventaja fiscal: es una obligación fiscal sin administrador. Es el tipo de comodidad que se convierte en problema el año siguiente.
Y hay una asimetría que casi nunca se menciona en las comparativas de cripto: las comisiones de la red son independientes de la oferta de bienvenida. Un rollover alto se mide contra el bono; la comisión de red se mide contra cada movimiento. En un mes de congestión, mover dinero cinco veces en bitcoin puede costar más que el valor esperado de un bono modesto. Ese es el tipo de comparación que la publicidad no hace y que un jugador con poco presupuesto debería hacer con papel y lápiz antes de dar el primer paso.
Cómo se eligieron y se ordenaron las nueve casas de la comparación
Ninguna de las nueve marcas de esta lista ha sido elegida por su oferta de bienvenida, y ninguna aparece aquí como recomendación. El criterio de entrada fue otro y es único: son marcas que operan en México bajo un permiso de la Secretaría de Gobernación, según lo que declaran sus propias fuentes o las compilaciones de licencias que se citan. Esta no es toda la oferta del mercado mexicano; una marca que no aparezca aquí no está, por eso, sin permiso.
El orden de presentación sigue un criterio transparente: primero la casa cuyo permiso está publicado en su propio pie de página con la fuente más directa, después las que dependen de compilaciones de terceros, después la marca cuya propia oferta deportiva no se pudo verificar y que no tiene un contenido cripto confirmado, y las dos últimas tienen una característica en común que el lector encontrará explicada en su momento. Dos marcas que operan con permiso mexicano quedan fuera de la lista de fichas activas —bet365 y Betano, ambas de Ganador Azteca— por su estado de suspensión y litigio desde noviembre de 2025. Mencionarlas es obligatorio; presentarlas como opciones activas sería una falta de respeto al lector.
Una aclaración sobre lo que sigue, porque es lo que hace honesta la tabla. Las fichas de cada marca dicen lo que la marca declara sobre sí misma. Cuando el número de permiso viene del pie de página de la casa, se dice; cuando viene de una compilación de terceros, se dice también; cuando dos compilaciones se contradicen, no se imprime ningún número. Y ninguna marca de la lista lleva adjunta una oferta cripto, porque ninguna fuente la respalda.
Criterios de la comparación y lo que se comparó en cada marca
Los criterios caben en cuatro preguntas. La primera es quién responde legalmente: el permisionario que aparece nombrado en las fuentes, no el dominio que el lector teclea. La segunda es qué respaldo tiene el número de permiso: pie de página propio, compilación de terceros, o nada imprimible. La tercera es si la marca tiene una oferta deportiva en la que se pueda identificar algo concreto, porque una marca cuyo producto deportivo no se pudo verificar no compite en igualdad con las demás. Y la cuarta es qué coincide con el tema de esta página, es decir, si hay algún contenido cripto confirmado en la marca.
De esas cuatro preguntas salen tres descalificaciones inmediatas para quien busque concretamente pagar con bitcoin: ninguna de las nueve marcas tiene un método cripto confirmado en las fuentes consultadas. Eso deja al lector con una elección más modesta que la del titular: entre las casas con permiso, elegir la que mejor le convenga en pesos, en métodos de depósito tradicionales y en condiciones de bono. Y si lo que quiere es cripto, la conversación ya no es “qué casa me lo acepta” sino “qué estoy dispuesto a perder si nadie me responde”.
| Casa | Permiso SEGOB según la fuente | Quién responde legalmente | Estado de la marca y lo que declara su ficha | Momios y mercados que se pueden comparar | Métodos de pago que la marca nombra |
|---|---|---|---|---|---|
| Caliente | DGG/SP/404/97, publicado en el pie de página del propio sitio | Tecnología de Entretenimiento Caliplay | Activa; app “Caliente Deportes” versión 8.12.1 del 20 de octubre de 2026 | Sin momios publicados para un mercado concreto | Tarjetas, SPEI, efectivo en tiendas, monederos electrónicos |
| 1xBet | DGJS/0002/2020, según un portal especializado en el sector, el dominio de la marca | Entretenimientos Naturales | Activa; la ficha de la app figura a nombre de 1XCorp N.V., empresa distinta del titular nombrado | Sin momios publicados para un mercado concreto | Tarjetas, SPEI, efectivo en tiendas, monederos electrónicos |
| Betcris | Número no imprimible: el del pie de página del propio sitio y el de otra compilación difieren | Producciones Móviles, con Paradise Riviera Gaming | Activa; empresa del sitio TV Global Enterprises, con licencia de la Autoridad de Juegos de Malta vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026 | Sin momios publicados para un mercado concreto | Tarjetas, SPEI, efectivo en tiendas, monederos electrónicos |
| Codere | DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según un portal especializado en el sector | Libros Foráneos | Activa; su ficha declara permiso de la SEGOB, uso solo para mayores de 18 años, avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta | Sin momios publicados para un mercado concreto | Tarjetas, SPEI, efectivo en tiendas, monederos electrónicos |
| Strendus | DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx | Atracciones y Emociones Vallarta, o New Ads: las compilaciones difieren | Activa; sin datos de oferta concretos en las fuentes | Sin momios publicados para un mercado concreto | Tarjetas, SPEI, efectivo en tiendas, monederos electrónicos |
| Betway | 4184, según casasdeapuestaslegales.mx | Espectáculos Deportivos Frontón México | Activa; sin datos de oferta concretos en las fuentes | Sin momios publicados para un mercado concreto | Tarjetas, SPEI, efectivo en tiendas, monederos electrónicos |
| Pickwin | Número no imprimible: las compilaciones se contradicen entre sí y con el pie de página de otra marca | Producciones Móviles, con Unocapali La Paz Operadora | Activa; sin datos de oferta concretos en las fuentes | Sin momios publicados para un mercado concreto | Tarjetas, SPEI, efectivo en tiendas, monederos electrónicos |
| Novibet | DGJS/DCRCA/1121/2020, según casasdeapuestaslegales.mx | Comercial de Juegos de la Frontera | Activa; sin datos de oferta concretos en las fuentes | Sin momios publicados para un mercado concreto | Tarjetas, SPEI, efectivo en tiendas, monederos electrónicos |
| Playdoit | DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según casasdeapuestaslegales.mx | Eventos Festivos de México | Activa; sin datos de oferta concretos en las fuentes | Sin momios publicados para un mercado concreto | Tarjetas, SPEI, efectivo en tiendas, monederos electrónicos |
Las columnas que faltan en esa tabla dicen algo por sí solas, y ese algo es el resultado principal de este repaso. No hay una columna de comisión de red, porque no hay operaciones en bitcoin que comisionar. No hay una columna de margen por mercado, porque las fuentes no publican momios de mercados concretos para ninguna de las nueve marcas, y una columna llena de guiones no informa a nadie. Y la columna de métodos de pago repite la misma lista en todas las filas por una razón que no es pereza editorial: es la lista que las propias marcas nombran, y ninguna nombra cripto.
Merece la pena detenerse en la primera columna, que es donde está la diferencia de calidad real. Caliente publica su número en su propio pie de página, lo que significa que el lector puede ir a verlo y compararlo con lo que le digan en el chat de atención. Las demás dependen de una compilación, y una compilación que no pudo abrir la lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos no puede dar más garantía que la de transcribir. En dos casos —Betcris y Pickwin— no se imprime número porque las fuentes se contradicen, y ese silencio vale más que un número inventado o duplicado.
Betcris aporta el único dato de licencia extranjera de la lista, y conviene leerlo con calma. La empresa del sitio, TV Global Enterprises Ltd., opera con licencia de la Autoridad de Juegos de Malta MGA/B2C/300/2008, vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026. Eso no es una licencia mexicana y no sustituye al permiso: es el respaldo del grupo fuera del país. Para el jugador mexicano, el permiso del permisionario sigue siendo lo que le da foro en México.
Las nueve casas con permiso SEGOB, una por una
Caliente: el permiso que sí se puede leer en su propio pie de página
Caliente es la marca que juega con la baraja boca arriba en la primera columna de la comparación, y no es un detalle menor. El pie de página de caliente.mx presenta su permiso DGG/SP/404/97 como autorización de la Secretaría de Gobernación, y el titular que nombra es Tecnología en Entretenimiento Caliplay, sociedad del grupo Caliente. El dato clave no es el número: es que la fuente es la marca misma. Cuando una casa publica su propio permiso donde cualquiera puede verlo, el jugador tiene un punto de partida para preguntar; cuando el número solo aparece en un comparador, la conversación empieza en el aire.
La misma marca ordena sus avisos con claridad. El pie de página indica que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable. La ficha de la app “Caliente Deportes” en la App Store mexicana la publica la misma sociedad, con versión 8.12.1 del 20 de octubre de 2026.
El veredicto de este bloque sale de la primera columna, no de la marca: aquí el lector puede verificar por su cuenta lo que otras nueve fichas le piden creer. Esa trazabilidad es la ventaja comparativa más difícil de copiar de esta lista, y pesa más que cualquier promoción.
1xBet: el permiso que aparece, pero con un titular que no cuadra
Con 1xBet la situación es la inversa. El permiso DGJS/0002/2020 figura a nombre de Entretenimientos Naturales, según un portal especializado en el sector que no pudo confirmar el dominio de la marca. A eso se suma un detalle que un jugador ordenado debería anotar: la ficha de la aplicación en la App Store lista la app bajo 1XCorp N.V., una empresa distinta del titular nombrado en el permiso. Que el titular del permiso y el titular de la app no coincidan no es ilegal por sí solo, sobre todo en un mercado donde un permisionario puede sostener varias marcas, pero sí es el tipo de detalle que alguien debería poder explicar antes de depositar.
Ese es el veredicto, y no tiene nada que ver con la oferta de apuestas: con dos capas de titularidad que no cuadran y un dominio que la propia fuente no pudo confirmar, el jugador que elige esta marca está eligiendo confiar en algo que no puede comprobar por sí mismo. Si esa confianza le da igual, la marca compite; si no, hay casas en esta lista que le ahorran la duda.
Betcris: permiso compartido y una licencia maltesa con fecha de caducidad
Betcris llega con un número que no se imprime. El permiso aparece a nombre de Producciones Móviles, que opera junto con Paradise Riviera Gaming según el oficio DGJS/405/2018, pero el número del pie de página de la marca y el de otra compilación no coinciden, así que esta página no imprime ninguno. Lo que sí conviene decir es que el permiso de un permisionario puede sostener la operación de varias marcas, y en Betcris eso queda a la vista.
El dato más útil de la ficha es el otro, el de fuera de México: TV Global Enterprises Ltd., empresa del sitio, opera con licencia de la Autoridad de Juegos de Malta MGA/B2C/300/2008, vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026. La fecha final merece atención: una licencia que vence es una licencia que hay que renovar, y una renovación es exactamente el momento en que cambian las condiciones de un operador.
Veredicto: la marca sirve a quien valora tener un respaldo regulatorio europeo con nombre y número, y sirve menos a quien quiere poder leer su permiso mexicano completo en una sola pantalla. Ninguna de las dos cosas es una recomendación; son dos maneras distintas de sentirse tranquilo.
Codere: la marca que declara su permiso y lo repite en su app
Codere publica dos permisos, DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, a nombre de Libros Foráneos S.A. de C.V. como Codere México, siempre según un portal especializado en el sector y siempre bajo la advertencia de que la lista oficial no se pudo abrir. La marca hace algo que pocas hacen: lo repite en su ficha de aplicación. La ficha de la app de Codere México dice que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta.
Las políticas de cierre de cuenta son el detalle que más debería interesar a un lector que llega a esta página pensando en cripto. Quien busca bitcoin suele buscar salida rápida y poca fricción; quien opera con permiso ofrece justo lo contrario, un proceso de cierre documentado. Esa tensión no es un defecto de la marca: es la forma que tiene el marco mexicano de existir.
Veredicto: aquí el aviso de juego responsable y la política de cierre vienen firmados por la misma casa que pide el permiso, y ese grado de coherencia documental es un argumento a favor de la marca para el jugador que lee antes de registrarse.
Strendus: tres permisos y ninguna versión única de quién es el titular
Strendus acumula tres números en la compilación: DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx, con la lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos fuera de alcance. El titular es el dato más resbaloso de su ficha: las compilaciones oscilan entre Atracciones y Emociones Vallarta y New Ads, y esta página no elige entre ellas, porque elegir sería inventar.
Tres permisos en una sola marca no significan tres veces más solidez. Significan que el negocio pasó por varias autorizaciones —productos distintos, momentos distintos, sociedades que cambian de nombre— y que la documentación pública no acompaña esos cambios con la misma velocidad. Es el retrato más fiel de cómo funciona el registro mexicano visto desde fuera.
Veredicto: quien quiera entender esta marca tendrá que preguntarle directamente cuál permiso ampara hoy el producto que va a usar, porque ninguna fuente pública le va a resolver la duda por él.
Betway: un número corto, una marca larga
Betway aparece con el permiso 4184, según casasdeapuestaslegales.mx, a nombre de Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V., con la advertencia ya conocida sobre la lista oficial. El número corto llama la atención frente a las cadenas largas de otras fichas, y la explicación probable es aburrida: distintos formatos de autorización según el tipo de permiso y la época de expedición.
Lo que sí es notable es el titular: una empresa cuyo nombre remite a un frontón, es decir, a una instalación de pelota vasca, sosteniendo una marca de apuestas deportivas en línea. Eso ilustra mejor que ningún párrafo la mecánica del mercado mexicano: los permisos de frontón, hipódromo y galgódromo generan permisos complementarios de apuestas remotas, y una marca digital puede colgar de un origen que no tiene nada que ver con su aspecto.
Veredicto: la marca es un buen recordatorio de que en México el permiso pertenece al permisionario y no a la marca, y de que preguntar “¿tú tienes licencia?” es la pregunta equivocada. La correcta es quién la tiene y cómo se llama.
Pickwin: dos números que se contradicen y un titular compartido
Pickwin tiene el problema más visible de la lista. Su permiso aparece a nombre de Producciones Móviles S.A. de C.V. junto con Unocapali La Paz Operadora, pero el número no se puede imprimir: según el blog de la propia marca y un portal especializado en el sector los números se contradicen entre sí, y uno de los que se citan es el que el pie de página de Betcris muestra para Producciones Móviles. Dos marcas, un permisionario, números que se cruzan.
Ese cruce no prueba nada malo. Prueba algo más simple y más útil: en un mercado donde varias marcas comparten permisionario, el número de permiso deja de ser un identificador de marca y pasa a ser un identificador de papel. El jugador que quiera comparar casas con ese número en la mano va a terminar comparando sociedades, no productos.
Veredicto: con titular compartido y cifras contradictorias, lo único que esta ficha permite afirmar es una coincidencia con otra marca de la lista. Para el jugador que necesita certezas documentales antes de mover dinero, es poco.
Novibet: un permiso de 2020 y un titular de nombre largo
Novibet figura con el permiso DGJS/DCRCA/1121/2020, según casasdeapuestaslegales.mx, a nombre de Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V., con la lista oficial igualmente fuera de alcance. El año del permiso, 2020, es el más tardío de la lista junto con el de 1xBet, y conviene señalar lo que eso significa en un marco que exige cuentas trimestrales y auditorías anuales: un permiso reciente tiene menos historial de cumplimiento que uno de 1997, aunque también es un permiso expedido bajo un reglamento posterior a la reforma de 2023 que endureció la lectura de lo no previsto.
El titular, una sociedad cuyo nombre remite a la frontera, es otro ejemplo de lo mismo que Betway: el nombre de la empresa que sostiene el permiso no cuenta la historia del producto que el jugador usa.
Veredicto: la marca ofrece lo que ofrecen todas —un permiso nombrado, un titular identificable— y no ofrece nada que la distinga en esta comparación concreta, y ese empate es el resultado honesto de mirarla con las fuentes que hay.
Playdoit: permiso antiguo, oferta sin cifras
Playdoit arrastra el permiso DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según casasdeapuestaslegales.mx, a nombre de Eventos Festivos de México. El formato del número lo emparenta con Betcris y con PlayCity, marcas de la misma generación de autorizaciones, y su año de origen lo coloca entre las fichas más antiguas que se pueden citar aquí.
Lo que la ficha no trae es oferta. No hay momios publicados, no hay mercados identificables, no hay cifras de deporte con las que comparar. Eso no significa que la marca no tenga producto: significa que quien quiera comparar tendrá que abrir su programa de apuestas y mirarlo por su cuenta, boleto a boleto.
Veredicto: el permiso es viejo y el titular está identificado, y ahí se acaba lo que se puede decir con respaldo. Una marca que se deja mirar solo por dentro se compara mal desde fuera, y esa es la advertencia que corresponde dejar.
Winpot: la marca que había que poner al final, y por qué
Winpot cierra la lista con el permiso DGJS/DGAFJ/DCRCA/P-08/2014, según un portal especializado en el sector, sin titular indicado en la compilación consultada. El número es el único dato de respaldo con el que se puede trabajar, y la propia fuente advierte que la oferta deportiva de la marca —más orientada al casino— no pudo verificarse.
Ese es el motivo de dejarla para el final, y es un motivo editorial que conviene explicar. Para un lector que viene buscando apuestas deportivas con bitcoins, una marca cuyo producto deportivo no se puede verificar ocupa el último lugar de la lista por definición, no por demérito. Y hay una segunda capa de honestidad: el casino y las apuestas son productos distintos con reglas distintas, y una marca fuerte en uno no hereda nada en el otro.
Veredicto: la marca merece estar en un inventario de operadores con permiso, porque su número la sostiene, y no merece entrar en una comparación de momios deportivos, porque no hay momios que comparar. Quien la vea en un anuncio y quiera apostar al fútbol debería comprobar en su propio programa qué mercados tiene antes de registrarse.
Las dos marcas suspendidas que no se pueden presentar como opciones
bet365 y Betano —Ganador Azteca, del grupo Salinas— tienen permiso mexicano y no tienen ficha activa en esta lista por una razón que cambió varias veces en un año. En noviembre de 2025 la Unidad de Inteligencia Financiera identificó trece casinos y congeló cuentas, y en ese movimiento ambas marcas quedaron deshabilitadas. En diciembre de 2025 un tribunal colegiado les permitió solo publicar contenido informativo ajeno a las apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, y el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea, incluidos betano.mx y bet365.mx. El 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la Secretaría contra las dos marcas, según una sola fuente.
Para el lector que llegue desde un anuncio antiguo, la lección de este bloque es de dinero, no de derecho. Un saldo en una casa bloqueada es un saldo que puede quedar inmovilizado mientras un expediente se mueve, y ningún rollover cumplido ni ninguna oferta reclamada cambia eso.
Preguntas frecuentes sobre apuestas deportivas con bitcoins en México
¿Se puede pagar con criptomonedas en una casa de apuestas con permiso en México?
Hoy no consta que se pueda. Los métodos de pago que nombran los operadores con permiso y sus propios pies de página son tarjetas, transferencia SPEI, efectivo en tiendas como OXXO y monederos electrónicos. Ninguna de las fuentes consultadas para esas marcas nombra un método cripto, y ninguna marca con permiso se anuncia como cripto.
¿Cómo saber si una casa de apuestas opera con permiso de la Secretaría de Gobernación?
Empieza por el pie de página del propio sitio, que debe mostrar el número de permiso y el permisionario que lo tiene. Contrasta ese número con las compilaciones de licencias disponibles, teniendo en cuenta que la lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos no se puede abrir con facilidad y que las compilaciones se contradicen en varios casos.
¿Por qué una casa de apuestas pide identificación y verificación de identidad?
Porque el juego es una actividad vulnerable bajo la ley antilavado. El operador debe reportar operaciones relevantes a la Unidad de Inteligencia Financiera y al Servicio de Administración Tributaria, y los retiros van a una cuenta a nombre del jugador. Los documentos exigidos no están fijados en un estatuto, así que cada casa pide lo suyo.
¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?
Dentro de la propia cuenta, en la configuración de juego responsable, porque no existe un límite legal de depósito o de pérdida en México. La mayoría de las marcas lista pausas, límites y autoexclusión en su ficha o en su web. El límite funciona solo en esa casa: no hay registro nacional de autoexclusión que lo extienda al resto del mercado.
¿Qué riesgos tienen las casas de apuestas sin permiso en México?
Ninguna ofrece foro legal en el país, ni permiso de la Secretaría, ni CFDI de retenciones. Su saldo puede quedar congelado si la autoridad bloquea la operación, como ocurrió en noviembre de 2025 con dos marcas con permiso del grupo Salinas. Tampoco existe un registro nacional de autoexclusión que cubra al jugador en esa vía.
¿Se pagan impuestos por los premios de las apuestas en México y quién los retiene?
Los premios de juegos con apuestas legalmente autorizados son ingresos bajo la Ley del ISR. Quien paga retiene 1 % si la entidad federativa no grava el premio o su impuesto no supera 6 %, y 21 % cuando ese impuesto lo supera. La Ciudad de México aplica un impuesto estatal de 6 % sobre premios.
Pagos, retiros y aplicaciones – apuestaslaligamx
Content created by the «apuestaslaligamx» team
