Apuestas online en México: el precio real de cada permiso, cada bono y cada momio
Datos actualizados a noviembre 5, 2026, con las condiciones de permiso, ofertas y métodos de pago verificadas contra los pies de página de cada operador, sus fichas en la App Store de México y las compilaciones públicas de permisos de la SEGOB.
México es un país raro para apostar. El Estado prohíbe las apuestas y los juegos de azar “excepto aquellos expresamente autorizados”, y a la vez no existe una licencia de apuestas online: lo que hay es un permiso de la Secretaría de Gobernación, otorgado a un permisionario con local físico, que el operador digital usa de paraguas. La palabra correcta es “permiso”, no “licencia”, y esa diferencia no es un tecnicismo de abogados. Un permiso se otorga a una empresa de carne y hueso —una que tiene hipódromo, galgódromo o frontón, o un centro de apuestas remotas— y esa empresa responde ante la Dirección General de Juegos y Sorteos. Cuando esa estructura se rompe, se rompe para el que tiene dinero dentro. Betano y bet365.mx llevan bloqueadas desde noviembre de 2025, con congelamiento de cuentas de la UIF de por medio, y sus saldos se quedaron donde estaban.
Aquí no hay una lista de los mejores momios del mercado, porque nadie puede prometer eso. Lo que sí hay es el precio de cada cosa: qué cuesta el momio una vez descontado lo que la casa se queda, qué cuesta el bono una vez contado su rollover, qué cuesta elegir una marca cuyo permiso no puedes comprobar en el registro oficial, y qué cuesta —en pesos y en tiempo— cobrar lo que ganaste.
La app como primera pantalla y única pantalla de la casa
El apostador mexicano no abre una web con el celular. Abre una app. Esa es la primera decisión de costo, porque la aplicación es donde la casa controla qué ves, en qué orden y con qué botón a mano. Y es donde el catálogo se te vuelve invisible: lo que no cabe en una tarjeta de tres dedos de alto no existe.

Caliente Deportes es la ficha más completa del grupo. La publica Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V., va en la versión 8.12.1 del 20 de octubre de 2026 y trae transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, con el uso limitado a mayores de 18 años. La transmisión dentro de la app es la función más subestimada de todas: ver el partido y apostar en la misma pantalla significa que el retiro anticipado se convierte en un reflejo, y un reflejo no es una estrategia. El creador de apuestas hace lo mismo por el otro lado, porque armar una combinada a mano, sin fricción y sin salir del partido, multiplica los momios y multiplica la probabilidad de que la última pierna sea una tontería.
Codere aparece en la App Store de México a nombre de Codere Newco, S.A.U., salió en enero de 2017 y su versión vigente es del 20 de agosto de 2026. La ficha declara más de 30 deportes con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. Treinta deportes suena a cobertura generosa y suele ser lo contrario: en las ligas que nadie sigue, el momio lo pone un algoritmo sin referencia externa y el margen se abre sin que el apostador tenga con qué compararlo.
Playdoit, publicada por Atracciones America S.A. de C.V., salió en agosto de 2021 y va en la versión 1.31.0 del 22 de octubre de 2026. Cubre futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost”, retiro anticipado y atención las 24 horas. Playboost es un nombre de marketing para subir la ganancia potencial; el lector debería leerlo como “sube el riesgo”, porque el producto no cambia el resultado del partido, solo mueve la cifra que aparece en el boleto.
Betcris publica su app bajo TV Global Enterprises Ltd., lanzada en julio de 2018, versión 3.2.1 del 28 de septiembre de 2026, y funciona en México, Panamá, Perú, Ecuador, República Dominicana y Honduras. Destaca el parlay del mismo juego, el retiro anticipado, las apuestas a jugadores, los retiros rápidos, los métodos de pago locales y la atención en español. El parlay del mismo juego es el producto más caro del menú cuando se combina con un partido de futbol mexicano: las piernas están correlacionadas, la casa lo sabe y el precio lo refleja.
Una app es gratis de descargar y nunca es gratis de usar. El costo está en lo que te empuja a hacer: apuestas de un toque, combinadas armadas en dos segundos, retiro anticipado a media jugada. Ninguna de esas funciones es un truco. Todas cobran.
El minuto en que se decide: apuestas en vivo y retiro anticipado
La apuesta en vivo y el retiro anticipado son los dos productos donde el margen de la casa más se estira, porque el libro ya no compite consigo mismo con tiempo para corregir. En la apuesta previa, la casa abre un mercado y lo pule durante días. En vivo, la casa fija un precio con el reloj corriendo y con el apostador mirando la pantalla. Esa prisa tiene un precio y el que lo paga es quien apuesta.
Qué es una apuesta en vivo y qué no
Una apuesta en vivo es un momio que se recalcula durante el partido, ligado al estado del marcador y al tiempo que queda. No es una apuesta distinta: es el mismo mercado, con el precio moviéndose. Eso importa porque mucha gente cree que la apuesta en vivo es “más justa” —sigues el partido, ves quién ataca— y en realidad es menos: el margen se cobra más rápido y hay menos tiempo para comparar entre casas.
El retiro anticipado, que varias de las apps de esta comparación anuncian como una función propia, funciona como un mercado interno paralelo. La casa te compra tu boleto por lo que valga en ese instante según su propio modelo, no según el mercado. Y aquí sí hay una regla que conviene tener clara: el retiro anticipado no es un derecho del apostador ni lo cubre ninguna norma mexicana, lo ofrece cada casa como quiere y lo puede cerrar cuando quiere. La Ley Federal de Juegos y Sorteos y su Reglamento no tienen un artículo sobre apuestas en vivo, ni sobre retiro anticipado, ni sobre deportes virtuales. No hay una regla separada porque el Reglamento prohíbe lo que no prevé expresamente. Traducido: la casa decide las reglas y tú decides si juegas con ellas.
La transmisión en vivo, que Caliente y Playdoit sí listan, es la parte agradable de todo esto y también la más peligrosa. Con el partido en la misma pantalla que el boleto, la apuesta en vivo deja de ser una decisión y pasa a ser un reflejo. Ahí es donde el margen deja de importar al apostador y empieza a trabajar solo.
Estrategia sin recetas: lo que se puede controlar y lo que no
Sobre apuestas online hay dos montones de contenido. Uno te explica qué son los momios y cómo se lee un boleto. El otro te vende la idea de que hay un método. El primero sirve. El segundo cuesta dinero.
Lo que sí está en tus manos
Ninguna casa de apuestas regala nada y ninguna selección es segura. Lo que un apostador sí controla es cuánto dinero pone y en qué mercados lo pone. La banca —el monto que destinas a apostar— es la única cifra que dominas por completo: el resultado de un partido no, el momio no, el margen no. Fijar una cantidad antes de abrir la app y no moverla es una decisión de precio, no de moral: cada peso que entra de más a la banca se apuesta a los precios que la casa ofrece y paga el margen de la casa.
El segundo control es la comparación entre mercados antes de elegir uno. El mismo partido con el mismo resultado tiene precios distintos según el mercado: apuesta sencilla, hándicap, más/menos, combinada. Los momios altos que se ven en los anuncios casi siempre vienen de combinadas, y una combinada no es un momio mejor, es un momio que multiplica por varios eventos que deben acertar los unos y los otros. El costo sube con cada pierna.
Los tips, el bankroll y la palabra “ganar”
Cualquier cosa que se venda como tips de apuestas online, sistema infalible o selección garantizada de un día es material de entretenimiento. Un tip es la opinión de alguien sobre un partido, y una opinión no cambia ni el resultado ni el precio que la casa cobra por exponerla. El apostador que sigue tips marcha con un dato que nadie le contó: paga su apuesta con su dinero y con el margen de la casa ya descontado.
Una nota sobre el enfoque de la banca: la gestión de stake más citada —la que reparte el porcentaje en función de la confianza en la selección— reduce el tamaño de las pérdidas individuales y no cambia la esperanza matemática del boleto. Suena a gestión y funciona como gestión de pérdidas. La esperanza la decide el precio, y el precio lo pone la casa.
Tipos de apuesta, momios y el margen que nadie te enseña a leer
Esta sección es la más útil de toda la guía, porque el margen es el único costo que aparece en el 100 % de tus boletos, incluso en los que ganas.
La apuesta sencilla es un evento, un resultado. El hándicap da una ventaja virtual a un equipo para nivelar a dos rivales desiguales. Más/menos apunta a un total, no a un ganador. La combinada o parlay metes varios eventos en un mismo boleto y multiplicas los momios: si los momios son 1.90, 1.85 y 2.10, el boleto paga 1.90 × 1.85 × 2.10 y basta con que una pierna falle para perder todo. Las apuestas a jugadores —a quién anota, a cuántas tarjetas, a cuántas bases robadas— que Betcris lista entre sus destacadas son sencillas, una por una, y suelen ser las más difíciles de valorar, porque los datos que las sostienen son más finos que los de un resultado de partido.
El momio se lee en formato decimal en todas las casas del mercado mexicano: 1.90 significa que 100 pesos devuelven 190, de los cuales 90 son ganancia. Un momio de 1.90 en un mercado de dos resultados no es un reparto justo. Aquí está la cuenta.
Un mercado ilustrativo de dos resultados con momio 1.90 y 1.90 —un ejemplo, no un precio cotizado— paga el 52,6 % de lo que se apuesta repartido entre los dos lados; el otro 47,4 % se queda en la casa. Puesto que la suma de la cuota implícita de ambos lados es 1/1.90 + 1/1.90 = 1,0526, la casa devuelve 1 ÷ 1,0526 = 0,95, es decir entre el 94 % y el 96 % de todo lo apostado en ese mercado según cómo redondee cada operador. El margen es la otra cara: entre el 4 % y el 6 %. Es una banda, no una cifra exacta, y la banda es lo justo, porque cada casa redondea a su manera y las dos que muestran 1.90 no necesariamente cobran lo mismo.
Ese porcentaje no es una comisión que se te cobra al ganar. Es un descuento dentro del precio que pagas al apostar. Un apostador con una tasa de acierto del 50 % y momios de 1.90 pierde dinero de forma sistemática y matemáticamente inevitable: dos apuestas de 100 pesos, una ganada, devuelven 190 y se apostaron 200. El margen no es una opinión sobre si puedes ganar. Es la razón por la que, a largo plazo, quien acierta la mitad de sus apuestas de dos resultados iguales no queda a la par, sino en pérdida.
En el hándicap y en más/menos el margen suele andar por la misma zona; en las combinadas se acumula pierna a pierna y en los momios de mercados pequeños —esports, ligas que nadie mira— se abre bastante más. Aquí no hay tabla de márgenes por casa porque casi ninguna publica su margen implícito y quien lo publica lo publica para una casa y un mercado concretos; el camino honesto es que el apostador calcule el suyo antes de meter dinero: dos resultados a 1.90, margen cercano al 5 %; dos resultados a 1.80, la casa se lleva casi el 10 %.
El calendario manda: deportes, torneos y por qué el catálogo vende
El Mundial 2026 ya se jugó, en junio y julio, y con él se acabó el momento del año en que más gente mexicana se abrió una cuenta. Las casas llevan meses vendiendo el calendario siguiente, y ahí está el punto: el catálogo de deportes es el escaparate más caro del negocio, porque un mercado sobre una liga que nadie mira tiene un margen terrible para el apostador y es perfectamente rentable para la casa.
Codere declara más de 30 deportes. Playdoit cubre futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports. Las carreras de caballos y los galgos son un caso aparte, con sus propias reglas: se regulan en hipódromos, galgódromos y frontones, y el Reglamento permite el “cruce de apuestas”, donde el menor de edad nunca puede participar. La Lotería Nacional queda fuera completamente del Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos, porque tiene su propio marco.
La NFL, la MLB, el basquetbol, el futbol europeo y los esports caben en el catálogo de las marcas que verás más abajo con distinto grado de profundidad, y la regla práctica es simple: cuanto más fino el mercado, más ancho el margen. Un hándicap de la NFL entre dos equipos conocidos es de los precios más competitivos del catálogo. Quién anota el primer córner en un partido de una liga regional es de los peores.
Cómo funciona, paso a paso, y qué cuesta cada paso
El procedimiento real de una apuesta online en México tiene más pasos de los que anuncia la publicidad, y dos de ellos son los que la gente descubre tarde.
Registro, identificación y verificación
El primer filtro es el registro. La Ley Federal de Juegos y Sorteos y su Reglamento fijan la mayoría de edad para las áreas de apuesta y para el “cruce de apuestas” sin dar un número concreto; son las casas las que escriben 18+ por su cuenta. Después viene la verificación de identidad. Las casas verifican a sus usuarios y reportan operaciones relevantes a la UIF y al SAT, porque el juego es una actividad vulnerable frente al lavado de dinero, y los documentos concretos que exigen no están fijados por una norma: cada casa los pide como quiere. Ahí se atora mucha gente: se juega antes de verificarse, se genera una ganancia y aparece un bloqueo en el retiro.
Depósito, boleto y liquidación
Se deposita, se arma el boleto —sencillo, hándicap, más/menos o combinada— y se confirma. Ganada la apuesta, el saldo se acredita en la cuenta. El paso que importa es el siguiente: si el premio está sujeto a retención, el operador emite un CFDI de retenciones, y ese papel es tu comprobante en la declaración.
Cobrar y declarar
El retiro va a una cuenta a nombre del jugador, es decir, tuya. No hay excepciones en las casas con permiso mexicano, y este es un filtro antifraude, no una molestia. Después viene la parte fiscal, que se explica completa en la sección sobre el marco legal, con un resumen que conviene adelantar: los premios de juegos con apuestas legalmente autorizados son ingresos para el ISR, el pagador retiene el 1 % cuando el estado no grava el premio o su impuesto no pasa del 6 %, y retiene el 21 % cuando un impuesto estatal sí supera ese 6 %. La Ciudad de México grava los premios con un 6 % adicional, de modo que en total ronda el 7 %. El apostador que cobra sin mirar el porcentaje estatal se lleva una sorpresa en el banco.
Comparativa: nueve casas, su permiso y su oferta
Ninguna de estas nueve marcas es una recomendación y la lista no es todo el mercado: una marca que no aparece aquí no está por eso sin permiso. Lo que sí se puede comparar es lo único comparable, que es lo que cada operador dice de sí mismo. En la columna del permiso, el número va con la fuente que lo publica y con la advertencia de que la lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos no pudo abrirse, así que ningún número está confirmado oficialmente. En la segunda columna, la oferta que la propia ficha del operador declara.
| Marca | Permiso de la SEGOB, tal como lo publica la fuente | Lo que la ficha del operador declara sobre su oferta |
|---|---|---|
| Novibet | DGJS/DCRCA/1121/2020, titular Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V., según casasdeapuestaslegales.mx, sin confirmación oficial | — |
| Strendus | DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, titular Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads según la compilación, sin confirmación oficial | — |
| Playdoit | DGAJS/SCEVF/P-02/2005, titular Eventos Festivos de México, según casasdeapuestaslegales.mx, sin confirmación oficial | $1,000 MXN de bono de bienvenida, descrito en un apartado con primer depósito y en otro sin depósito, con condiciones poco claras |
| Caliente | DGG/SP/404/97, mostrado en el pie de la propia página de la marca, operado por Tecnología en Entretenimiento Caliplay, sin confirmación oficial | $1,000 MXN sin depósito y duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN, sin aclarar si ambas valen solo para apuestas deportivas |
| Codere | DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, titular Libros Foráneos S.A. de C.V., según el portal Apuestas-legales, sin confirmación oficial | Bono de bienvenida de hasta $7,000 MXN y depósitos con tarjeta, SPEI y OXXO |
| 1xBet | DGJS/0002/2020, titular Entretenimientos Naturales, según Apuestas-legales.com.mx, que no pudo confirmar el dominio ni la lista oficial | — |
| Betcris | Permiso de su permisionario sin número imprimible: el pie de la propia marca y la tabla del titular no coinciden (figura a nombre de Producciones Móviles) | Logotipos de Apple Pay, OxxoPay, PayPal, Visa, Mastercard y SPEI como métodos de depósito, sin montos mínimos indicados |
| Betway | 4184, titular Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V., según casasdeapuestaslegales.mx, sin confirmación oficial | — |
| Pickwin | Permiso de su permisionario sin número imprimible: las fuentes se contradicen entre sí | — |
Las marcas sin cifra en la segunda columna no esconden nada: sencillamente no hay un dato comparable que poner ahí, y rellenarlo con un “varía” o con una raya explicada sería peor que dejarlo vacío. La primera columna es la que debería doler. Un número de permiso que aparece en el pie de página de la propia casa y que no se puede contrastar contra el registro público es un dato a medias, y quien deposita ahí está confiando en la palabra del operador. En Betcris y Pickwin la cosa es más incómoda todavía: los números que circulan se contradicen, y uno de los que aparecen atribuidos a Pickwin es el mismo que el pie de Betcris asocia a Producciones Móviles. Eso no prueba nada malo. Solo significa que el permiso mexicano es un documento privado entre la autoridad y el permisionario, y que el apostador no tiene forma de leerlo.
Vale la pena decirlo con todas las letras, porque es el punto ciego de todo el mercado mexicano: no existe una lista pública de permisos que se pueda abrir ni un registro nacional de autoexclusión. El Congreso pidió entre mayo y julio de 2026 un registro público abierto y los conteos de sitios de apuestas que circulan no cuadran entre sí —uno habla de 136, otro de entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx—, así que aquí no se da ninguna cifra. Cuando no hay registro, la verificación la hace el apostador a mano y con peores herramientas.
Panorama: cómo se ordenan las nueve casas y qué mirar antes de depositar
Con el permiso, la oferta y los métodos ya sobre la mesa, el panorama se ordena por una sola pregunta: qué parte de tu experiencia está controlada por una empresa que responde ante la autoridad mexicana y qué parte no.
Las nueve marcas comparadas operan bajo un permiso de la SEGOB de su permisionario, según sus propios pies de página o las compilaciones que los recogen, y esa es la base común. De ahí para abajo cada una se distingue por el catálogo, por la app y por la claridad con que escribe sus condiciones. Caliente es la que más funciones concentra en la ficha de su app —transmisión, creador de apuestas, retiros y eventos virtuales— y también la que deja una ambigüedad llamativa: anuncia $1,000 MXN sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN sin decir si las dos ofertas valen solo para deportes. Codere declara más de 30 deportes y un bono de bienvenida de hasta $7,000 MXN con depósitos por tarjeta, SPEI y OXXO. Playdoit admite bono de $1,000 MXN descrito de dos maneras contradictorias en la misma ficha. Betcris lista seis métodos de depósito sin montos mínimos. Novibet, Strendus, 1xBet, Betway y Pickwin no publican en las fuentes consultadas detalle comparable sobre el producto deportivo, y por eso su fila queda corta, no porque no ofrezcan nada.
El criterio que yo pondría primero no es el bono. Es la relación entre lo que la casa declara y lo que el apostador puede comprobar. Un operador que escribe su número de permiso en el pie de su propia página, aunque el número no esté confirmado en la lista oficial, al menos firma lo que dice. Un operador cuya oferta aparece descrita de dos maneras distintas en su propia ficha, o cuyo bono cambia según el apartado que se lea, está mostrando cómo trata los detalles. Y los detalles son exactamente lo que se cobra cuando algo sale mal.
Normativa: el permiso, el bloqueo y la reforma que aún no es ley
Aquí conviene ser exacto, porque en México la ley de apuestas online es un terreno donde mucha información que circula es propuesta, no norma.

Qué dice la ley hoy
La norma base es la Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947. Prohíbe los juegos de azar y las apuestas en todo el territorio y solo permite los que estén expresamente autorizados; la SEGOB concede los permisos e inspecciona, y puede cerrar los locales sin autorización. El Reglamento de esa ley, reformado el 16 de noviembre de 2023, cubre la autorización, el control y la inspección de juegos con apuestas y sorteos —excepto los de la Lotería Nacional— con jurisdicción federal, y su artículo 2 prohíbe la actividad de apuestas y sorteos que no esté expresamente prevista. El artículo 3 define el permiso como un acto administrativo temporal otorgado a un permisionario. Los permisos relevantes para apostar son los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos, y los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios para apuestas remotas. Los permisos no son transferibles, y los permisionarios de apuestas remotas deben llevar cuentas trimestrales y anuales auditadas, contratar un seguro, reportar operaciones sospechosas de lavado de dinero y constituir una fianza.
Ninguna norma mexicana regula el juego online en sí. Lo que ocurre en la práctica es que un sitio digital no puede tener un permiso digital propio: opera bajo el permiso de un permisionario con local autorizado. Es la razón de que aquí se hable de permiso y no de licencia, y de que varios permisionarios operen más de una marca. Ninguna de las nueve marcas de esta comparativa es una empresa con licencia mexicana de apuestas online, porque esa figura no existe.
Registro oficial, conteos y una reforma que no es ley
La Dirección General de Juegos y Sorteos publica, según los reportes, un PDF de sitios autorizados que no pudo abrirse en el momento de esta comparación. Sin registro abierto, los conteos de sitios de apuestas que circulan no coinciden —136 en un reporte, entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx en otro—, y por eso aquí no hay cifra. En cuanto a la reforma: la SEGOB terminó un anteproyecto para sustituir la ley de 1947, reportado el 13 de octubre de 2026, y lo envió al Gabinete de Seguridad. No se ha presentado y no es ley. Hay además una iniciativa para derogar la ley vigente que crearía un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos con edad mínima de 21 años y autoexclusión, y también es solo una propuesta. Ninguna de las dos cosas cambia hoy lo que puedes apostar ni a qué edad.
Bloqueos y amparos: el estado, con fecha
La parte más inestable del mercado mexicano es la aplicación de la ley. En 2025 y 2026 la historia va así, y cada dato vale con su fecha y nada más. El 11 y 12 de noviembre de 2025 la UIF identificó 13 casinos y congeló cuentas; bet365 y Betano, de Ganador Azteca, quedaron fuera de línea. En diciembre de 2025 un tribunal colegiado solo les permitió publicar contenido informativo lícito y sin relación con apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, y el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino online, entre ellos betano.mx y bet365.mx. El 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido, según una única fuente, la orden de la SEGOB contra bet365 y Betano.
Nada de esto se puede leer como “betano está abierta” o “betano está cerrada hoy”. El estado cambia, y lo que sí es estable es el hecho que importa: un saldo en un operador bloqueado puede quedar congelado, y la vía para recuperarlo es un amparo, no una queja al servicio de atención. Se cerraron además unos 20 casinos físicos en 2026. No está establecido que exista una multa o un delito para el apostador que simplemente apuesta en un sitio sin permiso, y esta guía no dice ni que haya sanción ni que haya exención: no hay norma que lo resuelva.
Impuestos: quién retiene, cuánto y sobre qué
El jugador: los premios de loterías, sorteos, rifas, juegos con apuestas y concursos legalmente autorizados son ingresos para el ISR, conforme a los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR. El pagador retiene el 1 % cuando el estado no grava el premio o su impuesto no pasa del 6 %, y el 21 % cuando un impuesto estatal supera ese 6 %. Esa retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración que le corresponde cuando está obligada; si no, el ingreso se acumula y la retención se acredita. La Ciudad de México grava los premios con un 6 % estatal, lo que deja un total cercano al 7 % según un reporte secundario, y los premios que pasan de $600,000 MXN en el año deben reportarse en la declaración anual. Los premios cobrados en sitios sin permiso caen en un terreno sin resolver, porque el artículo 137 habla de premios “autorizados legalmente”; ante una duda así, la respuesta honesta es consultar a un contador o a un asesor fiscal.
El operador: el IEPS de la Ley del IEPS, artículo 2, fracción II, inciso B), es del 50 % sobre los juegos con apuestas y sorteos que requieren permiso de la Ley Federal de Juegos y Sorteos, reformado en el DOF del 7 de noviembre de 2025 y vigente desde el 1 de enero de 2026; antes era del 30 %. El mismo inciso alcanza a los juegos online de residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que deben cumplir las obligaciones de la ley, con bloqueo temporal del servicio digital en caso de incumplimiento grave. Sobre la base del impuesto hay que ser cuidadoso: el texto legal dice “valor de la actividad”, la prensa dice “monto total apostado”, y esta guía no afirma que sea el 50 % de lo apostado ni el 50 % del ingreso bruto. Las entidades federativas varían: la Ciudad de México grava las apuestas y Nuevo León grava los montos apostados. Después del aumento del IEPS, los operadores rediseñaron sus bonos de bienvenida para absorber parte del impuesto, lo cual es una explicación razonable de por qué las condiciones de los bonos se movieron tanto en los últimos meses.
Qué significa todo esto para el que deposita
La comparación honesta es esta. Una marca con permiso mexicano aporta un domicilio legal en el país, un permiso de la SEGOB, controles de identificación y de prevención de lavado, y un CFDI de retenciones cuando el premio está gravado; también significa que tus datos fiscales están en juego y que la casa los reporta. Un operador offshore no aporta nada de eso, y un saldo en un operador bloqueado puede congelarse. En ninguno de los dos casos existe un registro nacional de autoexclusión. Y los sitios con licencia de Curazao no son permisionarios mexicanos, por mucho que su publicidad hable de “licencia internacional”. Es un terreno sin red.
Juego responsable: las herramientas existen y las pones tú
La ley mexicana no impone un límite de depósito, no fija un límite de pérdida y no crea una cuenta temporal. Lo que existe es lo que cada marca lista por su cuenta en su propia ficha.
Codere escribe en su ficha de app que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. Caliente y Betcris piden en el pie de su página que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, enlazan una sección de juego responsable y piden divertirse con responsabilidad; Betcris aclara además que el servicio no se promociona a menores de 18 años. Playdoit enlaza sus términos y sus pautas de juego responsable, con uso para mayores de 18 años.
Las herramientas voluntarias —pausas, límites de depósito, autoexclusión— figuran en las propias fichas de las apps como funciones internas de cada casa. Ahí está el problema práctico: un límite que pones en una casa no te acompaña a la siguiente, y como en México un permisionario puede operar varias marcas, apagarte en una no te apaga en las demás. La autoexclusión mexicana es voluntaria y de puertas adentro; no hay un registro nacional que la haga valer entre operadores.
Sobre publicidad: no se encontró un artículo federal de publicidad en el Reglamento, y los reportes sobre horarios de emisión —después de las 22:30 o entre las 06:00 y las 22:00— describen iniciativas, no ley. Los proyectos para limitar influencers y deportistas, prohibir anuncios en transmisiones deportivas y vetar los bonos de bienvenida no son ley. Un aviso de juego responsable en el pie de una página es publicidad con una advertencia, no una salvaguarda. La salvaguarda la activa el apostador, y el momento de hacerlo es antes del primer depósito, no después del primer mal mes.
Bonos y apuestas gratis: el rollover es la factura
El bono de bienvenida es el producto mejor vendido y peor entendido del mercado mexicano, y su costo no está en el monto. Está en las veces que tienes que apostarlo.
Caliente anuncia $1,000 MXN sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN, sin aclarar en la página principal si ambas valen solo para apuestas deportivas. Según reseñas de casas de apuestas, ese bono sin depósito de $1,000 MXN exige un rollover de 10 veces, y el plazo, los momios mínimos y el rollover del bono de primer depósito varían de una reseña a otra. Ahí está el problema de fondo: el requisito no lo publica la casa en el mismo lugar donde publica el premio. Diez veces mil pesos son diez mil pesos de apuestas antes de poder retirar lo que se genere, y si el requisito se cumple con momios bajos el margen de la casa se come buena parte del bono.
Codere anuncia un bono de bienvenida de hasta $7,000 MXN, y Playdoit anuncia $1,000 MXN de bono de bienvenida descrito en un apartado con primer depósito y en otro sin depósito, de modo que las condiciones no quedan claras. Ese es el detalle que hay que subrayar: en la propia ficha oficial del operador, el mismo bono aparece con dos naturalezas distintas. Un bono sin depósito y un bono con primer depósito no cuestan lo mismo —el segundo exige que pongas dinero tuyo antes de empezar— y confundirlos no es un error de redacción, es una diferencia de cientos de pesos para el que se registra.
Una advertencia sobre la etiqueta “apuesta gratis”. Un bono sin depósito suele acreditarse como saldo o como apuesta gratis, y en la segunda forma el momio ganador no devuelve lo apostado: solo paga la ganancia. Una apuesta gratis de 500 pesos a momio 1.90 devuelve 450 pesos si acierta, no 950. La cuenta larga la da el rollover; la cuenta corta la da esta. Y el bono de bienvenida, como tipo de oferta, sigue siendo lo que cada casa declara: dinero acreditado contra una condición, no un regalo.
Después del aumento del IEPS de enero de 2026, los operadores rediseñaron sus bonos de bienvenida para absorber parte del impuesto. Es decir: parte del costo del nuevo 50 % se trasladó al apostador en forma de condiciones más estrechas. Cuando veas un bono anunciado en letras grandes, mira qué porcentaje del premio sobrevive al rollover. Casi nunca es el que dice el cartel.
Pagos y retiros: dónde acaba el dinero y cuánto tarda
El dinero entra por donde la casa quiere y sale hacia donde la ley quiere. Esa asimetría es toda la sección.
Del lado del depósito, los métodos que los operadores listan en sus fichas y pies de página son los suyos y no una práctica del mercado en general. El pie de Betcris muestra los logotipos de Apple Pay, OxxoPay, PayPal, Visa, Mastercard y SPEI como métodos de depósito, sin indicar montos mínimos. Codere lista depósitos con tarjeta, SPEI y OXXO. Playdoit acepta Visa, Mastercard, OXXO y transferencias bancarias, entre otros métodos.
Del lado del retiro, la regla es única y no depende de la casa: el dinero sale hacia una cuenta a nombre del jugador. No hay tarjeta de un amigo, no hay SPEI a nombre de un tercero, y ese filtro existe porque el juego es actividad vulnerable frente al lavado de dinero. Playdoit promete retiros rápidos y pagos inmediatos en su ficha, y Betcris destaca los retiros rápidos entre sus funciones de app. Son promesas de marketing y conviene tratarlas así: “rápido” no tiene definición, y la parte que sí tarda —la verificación de identidad, la revisión antifraude, el primer retiro— no aparece en la promesa.
Un punto fiscal que pertenece a esta sección y no a ninguna otra: si el premio está gravado, el operador emite un CFDI de retenciones, y ese documento es la pieza que te permite acreditar la retención en tu declaración. Sin él, pagas el ISR sobre un ingreso del que ya se retuvo una parte. Guárdalo.
No hay una tabla de tiempos de pago por casa porque casi ninguna publica tiempos medibles, y las que publican promesas las publican sin plazo. Lo que sí se puede decir con precisión es quién declara qué método. El resto depende de tu banco, de tu tipo de cuenta y de si ya pasaste la verificación.
Qué método elegir según quién eres
SPEI es la vía natural para quien ya mueve dinero desde su banca en línea: es una transferencia a nombre propio y encaja con la regla del retiro. OXXO es la puerta de entrada para quien no quiere dejar datos de tarjeta en un sitio de apuestas, y tiene el coste opuesto: el efectivo no deja rastro digital útil para reclamar y suele imponer un ritmo más lento. Las tarjetas Visa y Mastercard son las más extendidas y también las que más revisa el banco cuando el comercio es de juego. PayPal y las carteras electrónicas aparecen en la lista de Betcris y no en la de las demás, de modo que quien quiera usarlas tiene ahí una razón de peso para elegir esa casa por encima de cualquier bono.
Nueve casas con permiso de la SEGOB: qué aporta cada una
Las nueve operan bajo un permiso de la Secretaría de Gobernación de su permisionario, según lo que declaran sus propias páginas o las compilaciones que los recogen. Los números van en la tabla de la comparativa, con su fuente, y aquí no se repiten. Lo que sigue es lo que cada marca pone sobre la mesa y en qué se queda corta.
Novibet: el permiso más reciente y la oferta más opaca
Novibet figura con el permiso DGJS/DCRCA/1121/2020, a nombre de Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V., según casasdeapuestaslegales.mx. Es el permiso de numeración más alta del grupo, lo que apunta a una autorización más nueva que la del resto, y esa novedad tiene un doble filo: quien autoriza hace menos tiempo es quien lleva menos tiempo siendo vigilado. Sobre su oferta deportiva, sus mercados o sus métodos de pago, la marca no publica en las fuentes consultadas ningún detalle comparable, y por eso no hay nada que poner aquí. El lector que quiera considerarla tiene un camino claro: mirar por su cuenta el pie de página de su web, comprobar qué número de permiso muestra y cuál es el titular, y revisar los requisitos del bono antes de depositar. Una casa que no enseña su producto en su propia ficha tampoco va a enseñarte sus condiciones de forma espontánea.
Strendus: tres permisos y una titularidad que no queda clara
Strendus es la marca con más números sobre la mesa —DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021—, y también la que menos claridad ofrece sobre quién es su titular: las compilaciones difieren entre Atracciones y Emociones Vallarta y New Ads. Tres permisos no son tres veces más seguridad para el apostador, porque un permiso es una autorización administrativa temporal y no un seguro; y una titularidad que cambia según la fuente significa que, si hay un problema, no sabes con quién estás contratando. La oferta deportiva no tiene detalle comparable en las fuentes, y ese hueco es el mismo para todos los días. Si el apostador decide mirarla, el primer filtro debería ser identificar el titular en el pie de la página de la propia marca antes que cualquier otra cosa.
Playdoit: la ficha más completa y el bono más confuso
Playdoit es la marca que mejor se explica a sí misma y la que peor explica su oferta. La app es su mejor tarjeta de presentación: futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost” para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas. Ese catálogo es lo que vende, y lo vende bien. En dinero la cosa se tuerce: anuncia $1,000 MXN de bono de bienvenida y en un apartado lo describe con primer depósito y en otro sin depósito, de manera que un apostador no puede saber si está ante un regalo o ante una condición. Acepta Visa, Mastercard, OXXO y transferencias bancarias, promete retiros rápidos y pagos inmediatos, y su ficha enlaza los términos y las pautas de juego responsable, con 18+.
Playdoit es una casa para quien valora producto por encima de promoción: la transmisión dentro de la app y el catálogo de esports son una razón real para abrirla, y el retiro anticipado añade margen de maniobra. Lo que no se sostiene es tomarla por el bono, porque ni la propia casa parece tener claro cuál es.
Caliente: el permiso visible y la ambigüedad calculada
Caliente juega con ventaja en un punto concreto y no lo disimula: su permiso DGG/SP/404/97 aparece en el pie de su propia página principal, presentado como autorización de la Secretaría de Gobernación, y lo opera Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V. Es el único permiso del grupo que la marca muestra en su propio sitio, y ese detalle importa más de lo que parece: es la diferencia entre decir que tienes permiso y enseñar con qué número. Su app, en la versión 8.12.1 del 20 de octubre de 2026, trae transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, con 18+ y avisos de juego responsable.
El pero es la oferta. En el encabezado de su página anuncia $1,000 MXN sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN, sin aclarar si las dos valen solo para apuestas deportivas. Y según reseñas, el bono sin depósito exige un rollover de 10 veces, con plazo, momios mínimos y rollover del bono de depósito que varían de una reseña a otra. Un bono de $1,000 MXN con diez vueltas de rollover son diez mil pesos de apuestas antes de que el saldo se libere.
Caliente es, de las nueve, la que mejor enseña su base legal y la que peor enseña su letra chica. Para un apostador que deposita y apuesta sencillo, esa combinación no es un problema grave. Para quien elige la casa por el bono, es exactamente el problema.
Codere: el catálogo más amplio y el bono de mayor techo
Codere respalda su app con dos permisos, DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, a nombre de Libros Foráneos S.A. de C.V., según Apuestas-legales.com.mx. La app lleva desde enero de 2017 en la App Store de México a nombre de Codere Newco, S.A.U., con versión del 20 de agosto de 2026, y declara más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. Su ficha de app anuncia un bono de bienvenida de hasta $7,000 MXN y depósitos con tarjeta, SPEI y OXXO, y su ficha de aplicación incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta.
Aquí conviene separar dos cosas que la ficha junta: “momios mejorados” es una promoción aplicada a selecciones concretas, no un margen más ajustado en todo el catálogo, y “apuestas gratis” son freebets, es decir saldo que paga la ganancia y no el importe jugado. El bono de hasta $7,000 MXN es el techo más alto del grupo y también el más elástico: “hasta” significa que el importe depende de cuánto deposites, y un bono grande con rollover es proporcionalmente más exigente que uno pequeño con el mismo requisito.
Codere tiene sentido para quien quiere un catálogo ancho y no le molesta convivir con mercados de margen abierto. Lo que no tiene sentido es elegirla por el techo del bono sin leer el rollover.
1xBet: un permiso con un dominio que no cuadra
1xBet figura con el permiso DGJS/0002/2020 a nombre de Entretenimientos Naturales, según Apuestas-legales.com.mx, la misma compilación que no pudo confirmar ni el dominio ni la lista oficial, y mientras la App Store lista la aplicación bajo 1XCorp N.V., una empresa distinta de la titular nombrada. Ahí hay dos desalineaciones en una sola marca: el dominio y el titular, y el titular y la empresa que publica la app. Ninguna de las dos implica ilegalidad, y las dos implican lo mismo para el apostador: no hay una cadena verificable entre la marca que ves, la empresa que te cobra y el permiso que ampara la operación. Con una casa cuyo nombre es el más conocido del mercado internacional y cuya huella local es la más difusa del grupo, la prudencia no es un prejuicio, es una conclusión.
Para el apostador que la mire, la única prueba que vale es interna: el número de permiso que la propia página muestre, con el titular al lado, y la empresa que figure como vendedor en el recibo de tu banco. Si los tres nombres no coinciden, ya sabes lo que hay.
Betcris: la casa del pago local con el permiso que no se puede imprimir
Betcris es la marca más orientada al dinero del grupo. Su página principal muestra los logotipos de Apple Pay, OxxoPay, PayPal, Visa, Mastercard y SPEI como métodos de depósito, sin indicar montos mínimos, y su app —publicada por TV Global Enterprises Ltd., lanzada en julio de 2018, versión 3.2.1 del 28 de septiembre de 2026— destaca el parlay del mismo juego, el retiro anticipado, las apuestas a jugadores, los retiros rápidos, los métodos de pago locales y la atención en español. La app funciona en México, Panamá, Perú, Ecuador, República Dominicana y Honduras, y el pie de página insiste en que los juegos con apuestas están estrictamente prohibidos para menores de edad y aclara que el servicio no se promociona a menores de 18 años.
En el lado incómodo: el número de permiso no se puede imprimir con honestidad, porque el que muestra el pie de la marca y el que aparece en la tabla del titular no coinciden; el primero figura a nombre de Producciones Móviles. Para una casa que presume de pagos locales y retiros rápidos, tener el respaldo legal en una cifra discutida es un contraste que el lector debería apuntar.
El dato que la distingue de verdad es PayPal. De las nueve, es la única que lo lista, y para quien no quiere dejar el número de tarjeta en un sitio de apuestas eso pesa más que cualquier bono. Ese es su público: el que prioriza cómo entra y cómo sale el dinero por encima del escaparate.
Betway: el permiso más corto y el silencio más largo
Betway aparece con el permiso 4184, a nombre de Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V., según casasdeapuestaslegales.mx. El frontón es un detalle que vale la pena subrayar: es uno de los giros que el Reglamento reconoce como base para obtener permisos complementarios de apuestas remotas, de modo que la estructura del permiso encaja con lo que la norma sí prevé. En cuanto a su producto deportivo, sus bonos o sus métodos de pago, la marca no publica en las fuentes consultadas nada comparable, y por eso no hay nada que poner. Estar en una lista de nueve sin nada que enseñar de sí misma es una posición y hay que decirla tal cual: el apostador que la considere debe ir a su web, leer su pie de página y comprobar el estado de su oferta antes de depositar un peso, porque aquí no hay con qué compararla.
Pickwin: dos números de permiso que se contradicen
Pickwin cierra la lista con el problema más concreto de los nueve. Sus números de permiso se contradicen entre las fuentes, y uno de los que circula es el mismo que el pie de Betcris asocia a Producciones Móviles; la titularidad que se nombra es Producciones Móviles S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora. Un mismo número atribuido a dos marcas distintas no es un dato, es una señal de que el registro que se copia no se actualiza. Sobre su oferta deportiva no hay detalle comparable en las fuentes consultadas.
Para el apostador, la conclusión práctica de Pickwin es una pregunta que puede hacerse él mismo: si dos compilaciones no se ponen de acuerdo sobre tu permiso, ¿qué tan probable es que tu retiro llegue sin sobresaltos? No hace falta responderla aquí. Basta con hacerla antes de depositar, y con resolverla mirando el pie de la propia página de la marca, que es lo único que ella firma.
Cómo leer estas nueve filas sin engañarse
Un permiso de la SEGOB no es una garantía de buen servicio y no protege tu saldo como lo haría un fondo de garantía bancario. Lo que sí cambia las cosas es la calidad de la información: una casa que enseña su permiso, explica sus condiciones igual en todos sus apartados y publica sus métodos con claridad está tratando al apostador como adulto. Las que no, también están diciendo algo. La decisión de dónde depositar es una decisión sobre cómo quieres que te traten cuando algo salga mal, y ahí los bonos no cuentan.
Preguntas frecuentes
¿Cómo puedo comprobar si una casa de apuestas tiene permiso de la Secretaría de Gobernación?
El permiso lo otorga la SEGOB a través de la Dirección General de Juegos y Sorteos, pero no hay un registro público fácil de abrir: el PDF de sitios autorizados que se publica no pudo consultarse y el Congreso pidió en 2026 un registro abierto. En la práctica, revisa el pie de página de la propia casa: busca el número de permiso y el nombre del permisionario, y comprueba que coincidan con la empresa que figura en tu recibo bancario.
¿Cómo se calcula lo que paga una apuesta y cómo influye el margen de la casa?
Multiplica lo apostado por el momio decimal. Cien pesos a momio 1.90 devuelven 190 pesos; la ganancia es apuesta × (momio − 1). En una combinada, los momios se multiplican entre sí. El margen de la casa es el descuento implícito en el precio: sumando las cuotas implícitas de todos los resultados, una suma superior a 1,00 significa que la casa devuelve menos del 100 % de lo apostado. Ese margen ya está descontado dentro del momio, no es una comisión adicional.
¿Cómo pongo límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?
No existe una obligación legal mexicana de ofrecerlos y no hay una norma que fije un límite: las herramientas —pausas, límites de depósito y autoexclusión— son voluntarias y cada marca lista las suyas en su propia ficha o en su sección de juego responsable. Pídelas en la configuración de tu cuenta antes del primer depósito, y ten presente que un límite puesto en una casa no te acompaña a las demás, porque no hay registro nacional de autoexclusión.
¿Se pagan impuestos por los premios de apuestas en México y quién los retiene?
Sí. Los premios de juegos con apuestas legalmente autorizados son ingresos para el ISR, conforme a los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR. El pagador retiene el 1 % cuando el estado no grava el premio o su impuesto no supera el 6 %, y el 21 % cuando un impuesto estatal sí pasa de ese 6 %; la Ciudad de México aplica un 6 % estatal que deja el total cerca del 7 %. El operador emite un CFDI de retenciones, y guárdalo.
¿Qué riesgo corro si apuesto en una casa que no tiene permiso en México?
El riesgo principal es que no hay nadie que responda del lado mexicano: no hay domicilio legal en el país, no hay permiso de la SEGOB, no hay controles de identificación y prevención de lavado, y no hay CFDI de retenciones cuando el premio está gravado. Un operador bloqueado puede dejar tu saldo congelado, y recuperarlo suele requerir un amparo. Los sitios con licencia de Curazao no son permisionarios mexicanos.
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