Nueve aplicaciones de apuestas en México, comparadas por lo que te quitan

Updated noviembre 2026
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Una mano sostiene un celular con una apuesta en la pantalla dentro de un autobús al final de la tarde

Actualizado a noviembre 5, 2026. Los permisos y las fichas de tienda se han cotejado contra las fichas públicas de la App Store de México y contra los pies de página de cada operador.

Llegas a la tienda de aplicaciones, teclean “apuestas” y salen decenas de iconos con colores de neón. Todos prometen lo mismo. Ninguno te dice lo único que importa: cuánto se queda él de cada peso que pones sobre la mesa. Ese dato no aparece en la ficha, no aparece en la descripción y casi nunca aparece en los términos que uno acepta sin leer. Vive dentro del momio, y hay que sacarlo a la fuerza.

La app de bet365 tiene una calificación de 4.82 con 73,429 valoraciones en la App Store de México (28 de octubre de 2026).

Este es el punto de partida de todo lo que sigue. Una aplicación de apuestas en México no es cara porque cobre comisión por descargar ni porque te pida una suscripción. Es cara por la vía más silenciosa que existe: el momio que te ofrece ya viene descontado. Cuando en un partido ves 1.85 en el local, 3.40 en el empate y 4.20 en la visita, esa terna no es un reflejo neutral del mundo. Es una terna con una mordida dentro, y esa mordida es el precio de la aplicación.

El detalle incómodo es que México no tiene una ley de apuestas en línea. No existe una licencia digital, no existe un registro nacional de autoexclusión y no existe una lista oficial de permisos que cualquiera pueda abrir y leer. Lo que existe es una ley de 1947, un reglamento reformado en noviembre de 2023 y un puñado de permisos de la Secretaría de Gobernación otorgados a permisionarios con operación física, a los que las marcas digitales se cuelgan. Cada una lo cuenta a su manera en el pie de su sitio, y esas versiones no siempre coinciden entre sí.

Por eso la comparación que viene abajo empieza por el permiso y no por el bono. Un bono es dinero que entra; el permiso decide qué pasa con lo que ya metiste. Cualquiera de estas aplicaciones sabe pagar rápido cuando el partido salió bien. La diferencia se nota el día que el partido salió mal y además la marca amaneció bloqueada.

Marca SEGOB: número de permiso tal como lo declara la fuente Fecha de la última versión en la App Store de México Qué dice la ficha sobre herramientas de juego responsable
Pickwin no publicado: las compilaciones se contradicen 28 de septiembre de 2026 (versión 1.0.137) —
Novibet DGJS/DCRCA/1121/2020, según casasdeapuestaslegales.mx 14 de octubre de 2026 (versión 4.30.0) —
Betway 4184, según casasdeapuestaslegales.mx 21 de octubre de 2026 club con apuestas gratis semanales, sin mención de límites
Betcris no publicado: el pie de la marca y la tabla del titular difieren 28 de septiembre de 2026 (versión 3.2.1) —
1xBet DGJS/0002/2020, según fuentes especializadas 14 de octubre de 2026 (versión 259.0) —
Strendus DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según fuentes especializadas 1 de octubre de 2026 (versión 2.0.39) —
Codere DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según fuentes especializadas 20 de agosto de 2026 políticas de cierre de cuenta y avisos de juego responsable
Caliente DGG/SP/404/97, mostrado en el pie de caliente.mx 20 de octubre de 2026 (versión 8.12.1) promociones y eventos virtuales; solo mayores de 18 años
Playdoit DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según fuentes especializadas 22 de octubre de 2026 (versión 1.31.0) —

Ninguno de esos números viene con sello. La Dirección General de Juegos y Sorteos publica un PDF de sitios autorizados que no pudimos abrir, así que cada referencia queda como la declara su fuente: el pie de la propia marca o una compilación de comparación. Hay números que las compilaciones han copiado de un titular a otro y que hoy no cuadran con el pie de nadie, y en esos casos la tabla los deja fuera en lugar de inventarles un renglón. En mayo y julio de 2026 el Congreso pidió que ese registro fuera público y consultable. Sigue sin serlo.

Cómo se eligen, y qué pesa más que la ficha de la tienda

La calificación de una app en la App Store mide una cosa y no la que crees. Mide si la app se instaló, si abrió y si el usuario logró apostar. Playdoit tiene 4.86 con 130,876 valoraciones y bet365 tiene 4.82 con 73,429, según las fichas de la App Store de México consultadas el 28 de octubre de 2026. Son dos aplicaciones con años encima y una base de usuarios enorme. Eso no dice nada sobre si el momio que ofrecen es bueno. Un usuario contento es uno que ayer ganó, y ayer ganó el que tuvo suerte.

Un balón de fútbol sobre un boleto de apuesta blanco en una mesa de madera a la luz del día
Las apps de casas de apuestas aparecen con clasificación de edad de 17+ en la App Store, aunque sus descripciones dicen que solo pueden usarlas mayores de 18 años.

Entonces la lista se arma con lo que se puede sostener. Un permiso que la marca declara en su propio pie de página, con el nombre del permisionario que lo sostiene. Una ficha de tienda que siga publicada y actualizada este año, porque una app abandonada es una app que algún día no abre. Una herramienta de juego responsable que esté listada, porque si el operador no nombra ni los descansos, difícilmente los va a tener. Y la antigüedad, que en un mercado tan móvil como el mexicano es señal de que la marca ha sobrevivido a más de un cambio de reglas.

Lo dejo dicho sin rodeos: nueve fichas no son el mercado mexicano. Los conteos de sitios de apuestas que circulan se contradicen —uno habla de 136 sitios, otro de entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx— y ninguno de los dos se puede comprobar hoy contra un registro abierto. Que una marca no esté en esta tabla no significa que opere sin permiso. Significa que su ficha de tienda no daba para escribir sobre ella con algo en la mano.

El permiso de la Secretaría de Gobernación, explicado sin adornos

La Ley Federal de Juegos y Sorteos data del 31 de diciembre de 1947 y prohíbe en todo el país los juegos con apuesta, salvo los que ella misma autoriza expresamente. Su artículo 7 faculta a la Secretaría de Gobernación para conceder permisos e inspeccionar, el artículo 8 para clausurar establecimientos no autorizados, y el artículo 9 prohíbe que un local de apuestas quede junto a escuelas o centros de trabajo. El reglamento reformado el 16 de noviembre de 2023 cerró el paso al otro lado: su artículo 2 dice que toda actividad de apuestas o sorteos que no esté expresamente prevista queda prohibida. No es una ley permisiva con huecos. Es una ley prohibicionista con excepciones nombradas.

Un documento con sello rojo sobre un escritorio de madera junto a un bolígrafo
Caliente Deportes (versión 8.12.1, 20 de octubre de 2026), Codere (desde enero de 2017) y Betway (desde septiembre de 2014) son apps con varios años en la App Store de México.

El artículo 28 del reglamento nombra los dos tipos de permiso que tocan a las apuestas: los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos. Los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios para operar apuestas remotas. Los permisos no se transmiten, y los permisionarios de apuestas remotas deben presentar cuentas trimestrales y anuales auditadas, contratar un seguro, entregar reportes de operaciones sospechosas de lavado y constituir un bono de fianza. Todo eso recae sobre el permisionario, que casi nunca es el nombre que ves en la pantalla.

Aquí está el detalle que más gente ignora. La aplicación que instalas suele traer otra empresa como editora. La ficha de Pickwin está a nombre de PWTEC, S.A.P.I. de C.V. La de Novibet, a nombre de Logflex MT Limited, una sociedad extranjera, y el permiso que la compilación le atribuye está en nombre de Comercial de Juegos de la Frontera. Betway aparece publicada por Digital Outsource International Limited. 1xBet figura en la App Store a nombre de 1XCorp N.V., una sociedad distinta de la titular que nombran las compilaciones. Betcris está a nombre de TV Global Enterprises Ltd. y Codere a nombre de Codere Newco, S.A.U. La cadena de responsabilidad tiene al menos tres eslabones: el editor de la app, el operador de la marca y el permisionario que sostiene el permiso. Cuando algo se rompe, el reclamante eres tú, y a quién le reclamas depende de qué eslabón se cayó.

Solo las que tienen permiso, y el idioma correcto al decirlo

La palabra es permiso, no licencia. No es un capricho de vocabulario. México no emite licencias de juego en línea, no tiene un regulador digital ni un fondo de garantía para jugadores, y una marca extranjera con licencia de Curazao no es, por ese solo hecho, un permisionario mexicano. Un sitio con licencia de Curazao opera bajo reglas propias y ajenas al marco mexicano, sin permiso de la Secretaría de Gobernación detrás.

La comparación honesta de lo que cada vía ofrece no se gana con adjetivos. Una marca que opera al amparo de un permiso mexicano trae un domicilio legal en el país, controles de identificación y de prevención de lavado, y la emisión de un CFDI de retenciones cuando el premio lleva retención. Una marca sin permiso local no trae ninguna de las tres cosas. Y en un caso concreto la diferencia deja de ser teórica: cuando un operador es bloqueado, el saldo que el jugador tenga dentro puede quedar congelado, y eso les ocurrió a usuarios reales en 2026.

Cómo lo comprueba un lector, hoy mismo. Abre el pie de página del sitio desde el navegador, no desde la app, porque los pies no siempre se replican dentro de la aplicación. El permiso aparece ahí con su número y el nombre del permisionario. Compara ese nombre con el de la empresa que la App Store muestra como editor. Si los tres nombres —editor, marca y permisionario— no forman una cadena que la marca misma se moleste en explicar, ya sabes cuánta información vas a recibir el día que tengas un problema. Y ningún número que veas aquí tiene confirmación oficial: el registro público sigue sin abrirse.

El mercado cambió de reglas este año

Cualquier comparación de aplicaciones que ignore lo que pasó entre noviembre de 2025 y octubre de 2026 está comparando un mercado que ya no existe. El 11 y 12 de noviembre de 2025 la UIF identificó trece casinos y congeló cuentas, y en esa misma operación quedaron deshabilitadas bet365 y Betano, esta última de Ganador Azteca, del grupo de Ricardo Salinas Pliego. En diciembre de 2025 un tribunal colegiado solo les permitió publicar contenido informativo ajeno a las apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito le concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, y el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea, incluidos betano.mx y bet365.mx. Y el 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la Secretaría contra bet365 y Betano, según una sola fuente.

El estado es inestable, y por eso cada línea de esta sección va fechada. Ni bet365.mx ni Betano aparecen en la tabla comparativa como operadores activos: son marcas bloqueadas con resoluciones que cambian de mes a mes, y recomendar una app cuyo sitio puede estar caído mientras lees es una forma cara de hacerle perder el tiempo a alguien. La app de Betano seguía publicada y actualizada el 27 de octubre de 2026 en la App Store de México, lo que es un recordatorio útil de que una ficha de tienda viva no prueba que la marca pueda operar.

La reforma tampoco está para calmar ánimos. La Secretaría terminó un anteproyecto que reemplazaría la ley de 1947 y lo mandó al Gabinete de Seguridad; se reportó el 13 de octubre de 2026. No se ha presentado y no es ley. Hay además una iniciativa para derogar la ley vigente y crear un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos, con edad mínima de 21 años y autoexclusión. Es una propuesta, no una norma, y quien la cuente como vigente está vendiendo humo.

Juego responsable: el módulo que casi nadie abre

Aquí es donde la mayoría de los textos se pone solemne y no dice nada. Vamos con lo verificable. El reglamento, en su artículo 5, prohíbe a los menores de edad la entrada a las áreas de apuestas de los establecimientos y su participación en el cruce de apuestas, pero no fija una edad numérica en ese artículo. Las marcas escriben 18+ en sus propias fichas y pies de página. No existe un número estatutario de edad para apostar establecido en la ley, y esa ausencia es la razón por la que el control real lo ejerce cada operador en su registro.

Tampoco existe un registro nacional de autoexclusión. Eso significa que la autoexclusión es un pacto entre tú y una marca concreta. Si te excluyes en una, la puerta de la de al lado sigue abierta, y para alguien que en verdad necesita parar eso no es una salvaguarda: es una sugerencia. Las herramientas voluntarias que aparecen en las fichas de tienda son descansos, límites de depósito, pausas obligatorias y autoexclusión. Están listadas por la marca, no impuestas por una autoridad, y ninguna ley mexicana obliga a un límite de pérdida máximo.

bet365 enumera descansos, límites de depósito, pausas obligatorias y autoexclusión en la ficha de su app. La aplicación de BetMéxico, publicada por Desarrollos Especializados y Digitales, S.A. de C.V., ofrece límites de pérdida, descansos y autoexclusión. Codere declara en su ficha que limita el uso a mayores de 18 años y destaca sus recursos de juego responsable y facilidades para cerrar la cuenta. Caliente pide divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable desde el pie de su sitio. Betway promete un club con apuestas gratis semanales en lugar de nombrar un límite. Esa es toda la evidencia pública disponible, y conviene leerla por lo que es: una lista de lo que cada marca decidió contar sobre sí misma.

Qué se puede comprobar y qué se pide a la autoridad

Hay tres cosas que un lector puede revisar por su cuenta. La primera es si la herramienta existe de verdad dentro de la app: no basta que la descripción la nombre, hay que entrar a la configuración de la cuenta y buscar el límite de depósito antes de depositar. Si no está donde debería, ya tienes la respuesta. La segunda es si el límite se puede bajar sin fricción y subir solo con un trámite: un límite que se sube con un clic y una encuesta de por medio no es una salvaguarda, es un formulario. La tercera es el cierre de cuenta: la ficha de Codere menciona políticas de cierre de cuenta, y ese es el camino que un jugador necesita cuando quiere salir, no cuando quiere calmarse.

Y hay un punto donde la autoridad misma tiene un pendiente. En mayo y julio de 2026 el Congreso pidió que el registro de permisos fuera público. Un registro público cumple dos funciones: deja que el jugador compruebe con quién trata y deja que el regulador muestre qué supervisa. Hoy ninguna de las dos cosas se puede hacer. Para quien está decidiendo dónde depositar su quincena, la consecuencia es concreta: la verificación queda del lado del usuario.

Las herramientas no sustituyen a la ley que falta

Nada de lo anterior convierte una app en una institución de beneficencia. Los controles de identificación existen, y en parte tienen que ver con la ley antilavado: el juego es una actividad vulnerable, los operadores verifican a sus usuarios y reportan operaciones relevantes a la UIF y al SAT. Los documentos exactos que se exigen no están establecidos en un estatuto. Tampoco hay un estatuto que exija un límite de depósito o de pérdida, ni una cuenta temporal, ni un número de edad distinto al que cada marca escriba en su ficha.

Eso deja al jugador con la parte menos glamorosa del asunto: la disciplina la pone él. Un límite que uno mismo se fija en la configuración es más honesto que una campaña con un balón y una sonrisa, porque al menos está en un número. La app solo tiene que permitir ponerlo. Y en este punto, la ficha de la tienda es el único documento público donde ese compromiso queda escrito.

Si en algún momento el juego deja de ser un entretenimiento y pasa a ser una deuda, la conversación ya no es sobre momios ni bonos. La línea de ayuda que cada marca enlaza desde su pie de página existe exactamente para ese momento, y usarla es la única jugada de esta página que no tiene margen en contra.

Bonos y apuestas gratis: la parte que se lee dos veces

Los bonos de bienvenida operan con una lógica sencilla una vez que la ves. La marca te adelanta dinero, y ese dinero no es tuyo del todo hasta que hayas apostado un volumen que ella decide. Cuánto, a qué momio mínimo y hasta cuándo: esas tres condiciones son el bono. El monto que aparece en grande es solo la primera.

Codere anuncia en su ficha un bono de bienvenida de hasta 7,000 MXN. Las compilaciones también muestran cuántos pesos hay que mover para liberarlo, pero la aritmética de un bono vive en el contrato, no en la ficha, y un texto serio la deja donde está. Lo que sí se puede escribir es la forma del mecanismo y lo que cada condición te va a costar. Las condiciones que hay que localizar siempre son las mismas: si el requisito es sobre el monto del bono o sobre su suma con tu depósito; si el bono se libera por tramos o de una sola vez; si las apuestas gratis vienen con un momio mínimo para usarlas; si las ganancias de una apuesta gratis se pueden retirar o quedan fuera del retiro; y cuántos días tienes antes de que la promoción caduque.

La letra que decide cuánto vale la promoción

Un rollover se calcula sobre una base concreta: el total que hay que apostar es el producto del monto del bono y el factor de apuesta, y el número de apuestas necesarias, si lo quieres en apuestas, es el resultado entre el monto que pones en cada boleto. Con una base de 1,000 pesos y un factor de diez, hay que mover 10,000 pesos en apuestas antes de que ese dinero sea retirable. Con boletos de 250 pesos son cuarenta apuestas, no una tarde de sábado. Ninguna de esas apuestas es gratis: cada una paga el margen de la casa dentro del momio.

Ahí está el costo del “bono de bienvenida” en una sola frase. La marca te presta atención, tú le devuelves volumen, y en el camino, con un margen del 5 % por cada peso que se juega, ese volumen tiene un costo esperado de 500 pesos. La promoción más grande del folleto puede terminar costando más que la promoción más chica si el volumen exigido es mayor y el porcentaje se queda dentro del momio. No hay nada escondido en esa cuenta; está en los términos que nadie abre.

Por qué las apuestas gratis no son dinero

“Apuestas gratis” es la expresión que más estira el idioma en toda la categoría. Playdoit es la que reparte de verdad en la App Store de México, con 4.86 y 130,876 valoraciones en su ficha al 28 de octubre de 2026; la ficha de Codere gira sobre un monto de bienvenida y una lista de deportes, no sobre regalarle dinero a todo el que instale. Y el detalle que casi nunca aparece en la descripción: cuando una casa llama gratis a una apuesta, lo normal es que solo la ganancia regrese, no el importe que pusiste. El boleto puede estar gratis; la apuesta no lo está.

De ahí la única pregunta que ordena este bloque. No es cuánto dan, sino cuánto se queda. Un bono de 7,000 MXN con un volumen alto y un plazo corto vale menos que un bono de 500 con un requisito laxo, y estas dos promociones jamás se comparan así en el anuncio. La primera se anuncia a gritos en la portada. La segunda se entierra en el segundo párrafo de los términos.

El bono, el impuesto y lo que se te retiene

Esta es la parte que nadie revisa antes de depositar. El IEPS sobre juegos con apuestas y sorteos que requieren permiso de la Ley Federal de Juegos y Sorteos subió al 50 % con la reforma publicada en el Diario Oficial de la Federación el 7 de noviembre de 2025, en vigor desde el 1 de enero de 2026; antes era del 30 %. La base que aparece en el texto es “valor de la actividad”, y la prensa la lee como monto total apostado. Por eso esta página no escribe que sea 50 % de lo apostado ni 50 % de los ingresos brutos: el texto leído no lo aclara, y afirmarlo sería inventarle una interpretación a la ley.

Esa subida no se queda en el aire. Tras el ajuste del IEPS, los operadores rediseñaron sus bonos de bienvenida para absorber parte del impuesto. Cuando una promoción cambia de forma sin cambiar de nombre, ese es el motivo. Y en el otro extremo, el jugador que gana tampoco está fuera del sistema. Bajo el artículo 137 de la Ley del ISR, los premios de loterías, rifas, sorteos, juegos con apuesta y concursos autorizados legalmente son ingresos. Quien paga retiene 1 % cuando el estado no grava el premio o su impuesto no pasa del 6 %, y 21 % cuando un impuesto estatal supera ese 6 %. La Ciudad de México cobra 6 % sobre los premios, así que en la capital la retención ronda el 7 % en total, según el reporte secundario consultado. Los premios por encima de 600,000 MXN en un año deben reportarse en la declaración anual.

Dos matices que conviene no perder. La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración que corresponde a quienes están obligados; si no lo hace, el ingreso se acumula y la retención se acredita. Y el artículo 137 habla de premios “autorizados legalmente”: qué pasa con un premio ganado en un sitio sin permiso no está establecido, y ahí la postura correcta es consultar a un contador o asesor fiscal. Que la promoción sea generosa no cambia una sola de estas reglas.

El dispositivo, la pantalla y lo que la ficha de la tienda no dice

Una aplicación de apuestas no compite contra otras aplicaciones. Compite contra el navegador del celular y contra tu paciencia. Y el primer dato que aparece al comparar es casi un aviso legal que nadie leyó: las fichas de estas apps se clasifican 17+ en la App Store, aunque sus descripciones digan que solo las pueden usar mayores de 18 años. La tienda y la casa no coinciden en cuál es la edad permitida. En una categoría que depende de verificar identidad, que el escaparate y el operador no se pongan de acuerdo en el número es el resumen perfecto del estado del mercado.

En la pantalla, lo que se puede comparar con la ficha abierta es más útil de lo que parece. Codere dice cubrir más de 30 deportes, con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. Caliente anuncia transmisión en vivo, la herramienta “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, y lo restringe a mayores de 18 años. Betway declara más de 2,000 eventos por semana, los momios mejorados “Super” y “Ultra”, su creador de apuestas y un club con apuestas gratis semanales. Betcris destaca el parlay del mismo juego, el retiro anticipado, las apuestas a jugadores, los retiros rápidos, los métodos de pago locales y la atención en español. BetMéxico cubre ligas europeas de futbol, la Liga MX y deportes de Estados Unidos, con límites de pérdida, descansos y autoexclusión.

Cada función de esa lista resuelve un problema distinto y todas tienen un precio distinto. El retiro anticipado suena a favor para el jugador y muchas veces es lo contrario: cerrar un boleto antes de tiempo suele hacerse por debajo del valor real de la posición, y quien lo pide en el minuto 80 de un partido que va ganando ya está comprando tranquilidad a precio de mercado. El creador de apuestas permite armar combinaciones a la medida, y cada pierna añadida multiplica el momio y también la ventaja de la casa. La transmisión en vivo es la función con mejor relación entre lo que cuesta y lo que aporta: ver el partido en la misma pantalla donde está el boleto evita el error de apostar a ciegas sobre un marcador que ya cambió.

Descargar, iniciar sesión y a qué dirección escribe la app

El pago de una app mexicana y el de un sitio de afuera se parecen mucho más de lo que la gente cree. Las compilaciones muestran depósitos con tarjeta, transferencia SPEI y efectivo en tiendas como OXXO. Los retiros van a una cuenta a nombre del jugador, y la imposición de nombre propio no es un trámite: es el punto donde se puede rastrear de quién es el dinero, y por eso los retiros suelen tardar más que los depósitos. Esa asimetría entre lo que entra rápido y lo que sale lento es tan vieja como la industria, pero sigue siendo la diferencia entre una app que se siente ágil y una que responde cuando de verdad importa.

La descarga en sí merece dos advertencias. La primera es que la aplicación y el sitio no son el mismo producto: si dentro de la app hay una función que falta en el navegador, o al revés, el momio que ves en la pantalla puede no ser el que se ejecuta. La segunda es que la app instalada guarda la sesión abierta. En un celular compartido o en una casa con menores de edad, eso equivale a dejar la puerta del banco sin llave. El número de eventos por semana, los momios mejorados y el club de apuestas gratis no valen nada si el saldo de la casa queda a un toque de distancia de quien no debía entrar.

La antigüedad en la tienda como filtro

Una cosa es la lista de funciones y otra es cuánto lleva esa ficha viva en la tienda. Caliente Deportes, en su versión 8.12.1 del 20 de octubre de 2026; Codere, desde enero de 2017; y Betway, desde septiembre de 2014, son aplicaciones con varios años publicadas en la App Store de México. Pickwin salió en agosto de 2018. 1xBet, en junio de 2014. Betcris, en julio de 2018, y funciona en México, Panamá, Perú, Ecuador, República Dominicana y Honduras. Strendus es la más joven de la tabla, con salida en octubre de 2023.

Esa antigüedad no es una virtud moral. Es supervivencia: la marca atravesó cambios de reglas, ajustes fiscales y algún bloqueo del sector sin desaparecer de la tienda. En un mercado donde las resoluciones judiciales cambian de un mes a otro, una aplicación que lleva años publicada y actualizándose es una apuesta conservadora, no una garantía. La fecha de la última versión hace el resto del trabajo: una app que no se actualiza en meses es una app que dejó de pelearse con los sistemas operativos nuevos.

Las nueve aplicaciones, una por una

Aquí viene lo que cada una es, según su propia ficha y su propio pie de página. El orden no es un podio. Es el orden de la tabla: ninguna marca que aparezca aquí lo hace por una recomendación nuestra, y las ausencias no dicen nada sobre permisos.

Pickwin: el editor que aparece donde antes había silencio

Pickwin está en la App Store de México a nombre de PWTEC, S.A.P.I. de C.V., salió en agosto de 2018 y su versión 1.0.137 es del 28 de septiembre de 2026. En el registro de la marca, el permiso está en nombre de Producciones Móviles S.A. de C.V., con Unocapali La Paz Operadora, y el número no se imprime porque las compilaciones se contradicen entre sí: el número que una da es el que el pie de Betcris muestra para Producciones Móviles.

Ese detalle es más interesante que cualquier adorno. Cuando dos compilaciones que dicen consultar la misma fuente no coinciden, lo que falla no es el número, es el ejercicio completo. Un permiso que no se puede seguir desde el pie de la marca hasta un titular identificable obliga a preguntar quién responde, y esa pregunta se la contesta cada jugador el día que la cuenta se atora. Durante años, en esta categoría, a un nombre extranjero como editor no lo acompañaba ningún titular mexicano visible. Aquí sí lo acompaña, aunque el número no cuadre.

Novibet: el titular de frontera y un permiso con fecha reciente

Novibet aparece en la App Store publicada por Logflex MT Limited, una sociedad con domicilio fuera de México, y su versión 4.30.0 es del 14 de octubre de 2026. El permiso que la compilación le atribuye es DGJS/DCRCA/1121/2020 según fuentes especializadas, en nombre de Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. El número tiene año y tiene estructura, y hasta ahí llega la certeza, porque la confirmación oficial no existe.

Aquí el punto no es el número sino la separación. Si reclamas algo y vas a la app, te contesta una empresa de otro país; si vas al permisionario, la responsabilidad pasa por una sociedad que probablemente no conoce tu cuenta. Ese salto es común en el sector y sigue siendo el hueco donde se cae la trazabilidad. La marca está viva y actualizada, que es su mejor carta; el resto es paciencia.

Betway: dos mil eventos por semana y un club que suena a premio

Betway está publicada por Digital Outsource International Limited, salió en septiembre de 2014 y su versión del 21 de octubre de 2026 seguía en la App Store de México al momento de la consulta. El permiso es 4184 según casasdeapuestaslegales.mx, en nombre de Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V.

En su ficha promete más de 2,000 eventos por semana y dos escalones de momios mejorados con nombre de marca. Dos mil eventos son una cifra que impresiona hasta que la divides: son unos 285 al día, y el grueso se concentra en los mismos deportes que ya cubren las demás. Lo que sí cambia el resultado es el club con apuestas gratis semanales, porque convierte la promoción en una costumbre y no en un boleto único. Si esa costumbre resulta rentable para la casa, ya se imagina.

Betcris: el catálogo hecho para el boleto combinado

Betcris está publicada por TV Global Enterprises Ltd., se lanzó en julio de 2018 y su versión 3.2.1 es del 28 de septiembre de 2026; opera además en Panamá, Perú, Ecuador, República Dominicana y Honduras. El permiso es un SEGOB de su permisionario en nombre de Producciones Móviles, y el número no se imprime porque el pie de la marca y la tabla del titular no coinciden.

La ficha está construida alrededor del boleto combinado: parlay del mismo juego, apuestas a jugadores, retiros rápidos, métodos de pago locales y atención en español. Es una app para quien disfruta armar boletos y no solo picar un resultado. Ahí está también su costado caro, porque cada pierna que añades multiplica el momio y la ventaja de la casa en la misma proporción. El catálogo es bueno; el boleto de cinco piernas sigue siendo un boleto de cinco piernas.

1xBet: el editor desconocido que responde al reclamo

1xBet figura en la App Store de México a nombre de 1XCorp N.V., una sociedad distinta de la titular que indican las compilaciones; salió en junio de 2014 y su versión 259.0 es del 14 de octubre de 2026. El permiso es DGJS/0002/2020 según Apuestas-legales.com.mx, en nombre de Entretenimientos Naturales, y esa misma fuente no logró confirmar el dominio ni la lista oficial.

Un permiso con número de cuatro dígitos y un editor sin relación aparente con el titular deja una cadena de tres saltos y ningún documento que la explique. La marca lleva más de una década en la tienda mexicana, lo cual es una señal real de continuidad, pero la continuidad de una app no es lo mismo que la claridad de quién responde por ella.

Strendus: la más joven y la más documentada

Strendus está publicada por NEW ADS S.A. de C.V. en la App Store de México, salió en octubre de 2023 y su versión 2.0.39 es del 1 de octubre de 2026. Es la marca más joven de la tabla y la que más números de permiso arrastra en su registro: DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según fuentes especializadas, con un titular que las compilaciones no describen igual.

Tres permisos con tres años distintos obligan a una pregunta evidente: cuál de ellos sostiene la operación que estás usando hoy. La ventaja de esta marca es la otra cara de su juventud. Al no tener una trayectoria larga que ocultar, tampoco tiene una historia de cambios que el jugador deba reconstruir. Quien la instale debería preguntar lo mismo que a las demás, con la diferencia de que aquí la pregunta tiene tres respuestas posibles y solo una correcta.

Codere: treinta deportes y el bono más grande del grupo

Codere figura en la App Store de México a nombre de Codere Newco, S.A.U., salió en enero de 2017 y su versión vigente es del 20 de agosto de 2026. Su permiso es DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019 según Apuestas-legales.com.mx, en nombre de Libros Foráneos S.A. de C.V. La ficha de la app menciona el permiso de la SEGOB, límites de edad y recursos informativos sobre juego responsable y políticas de cierre. En producto promete más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. Y en el frente comercial anuncia un bono de bienvenida de hasta 7,000 MXN, con depósitos por tarjeta, SPEI y OXXO.

Siete mil pesos es una cifra que se recuerda, y hay que leerla con la misma calma con la que se lee un precio tachado en una tienda. El bono se libera apostando, y el volumen que exige vive en los términos, no en la ficha. Una marca con dos permisos de años distintos y varios productos en la misma casa es una marca acostumbrada a operar bajo reglas; eso es un punto a favor. Lo que no es un punto a favor es prometer 7,000 pesos en la portada y dejar las condiciones en una página aparte.

Caliente: la app con pagos propios y promociones

Caliente está publicada por Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V., con versión 8.12.1 del 20 de octubre de 2026, y su permiso DGG/SP/404/97 aparece en el pie de su propio sitio, con lo que es el único registrado aquí que la marca muestra sin intermediarios. La app ofrece transmisión en vivo, la herramienta “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, y lo restringe a mayores de 18 años. El pie de su sitio insiste en que las apuestas están prohibidas para menores y enlaza una sección de juego responsable.

Aquí hay algo que las demás no tienen: el permiso está en el sitio de la marca, no en un tercero. Y el número tiene la forma antigua de los permisos de sorteo, lo que confirma el modelo de permisionario con operación física que sostiene todo el marco. La marca es un grupo con presencia fuera de la pantalla, y eso se nota en el catálogo, más ancho que el de las apps que existen desde que existe el celular.

Playdoit: la calificación más alta y el permiso citado por terceros

Playdoit está publicada por Atracciones America S.A. de C.V. en la App Store de México, salió en agosto de 2021 y su versión 1.31.0 es del 22 de octubre de 2026. Su calificación es de 4.86 con 130,876 valoraciones, según la ficha consultada el 28 de octubre de 2026. El permiso es DGAJS/SCEVF/P-02/2005 según casasdeapuestaslegales.mx, en nombre de Eventos Festivos de México.

Es la marca con más valoraciones de la tabla y una calificación marginalmente superior a la de bet365. Eso dice algo sobre la app y nada sobre el momio. La calificación mide la experiencia de instalar y apostar, no la generosidad del precio, y en un mercado donde el usuario premia que la app no se cuelgue, una calificación alta puede significar simplemente que funciona bien. Para quien busca cantidad de mercados y una comunidad grande de usuarios, es una candidata natural. Para quien busca el precio más fino, la valoración no ayuda en nada.

Lo que cada marca no dice del permiso, y por qué se nota

Vale la pena juntar el hilo, porque en la comparación de aplicaciones el permiso es el dato que menos se anuncia y el que más pesa. Cuatro de las nueve fichas publican un titular identificable que no coincide con la sociedad que figura como editora en la tienda. Ninguna de las nueve despliega su permiso dentro de la propia app, con la excepción parcial de Codere, que lo declara en su ficha de tienda. Solo Caliente lo publica en un sitio propio que cualquiera puede abrir sin descargar nada.

Para un lector mexicano, la conclusión práctica es incómoda pero simple: la verificación del permiso es trabajo manual. El pie de página del sitio, el nombre del permisionario, el editor de la app. Tres consultas, ninguna difícil, todas fuera de la ruta de instalación. Quien no las haga no pierde nada hasta el día que las necesita, y ese día es exactamente el peor para empezar a averiguar.

Tres cosas que un permiso no compra

Un permiso de la Secretaría de Gobernación resuelve cosas concretas: da un domicilio legal en el país, obliga a controles de identificación y de reporte de operaciones sospechosas, y sostiene la emisión de un CFDI de retenciones cuando el premio está gravado. Los permisos tampoco se transmiten, y el permisionario de apuestas remotas debe presentar cuentas auditadas, contratar un seguro y constituir un bono de fianza.

No compra otras tres, y conviene decirlas juntas porque son las que el marketing cubre. La primera es el momio: el permiso no dice nada sobre cuánto margen cobra la casa, y una marca con todo en regla puede pagar por debajo del promedio. La segunda es la velocidad de retiro, que depende del proceso de verificación de identidad y de la revisión de cada operación. La tercera es la disciplina del jugador, porque el permiso no impide apostar de más y no existe un registro nacional de autoexclusión que lo haga por él.

Preguntas frecuentes sobre las aplicaciones de apuestas

¿Cómo sé si una casa de apuestas tiene permiso de la Secretaría de Gobernación?

Abriendo el pie de página del sitio en un navegador, no dentro de la aplicación. Ahí aparece el número de permiso y el nombre del permisionario. Conviene comparar ese nombre con la empresa que la App Store muestra como editora: cuando los tres nombres no forman una cadena explicable, la marca está dejando al jugador sin respuesta para el día del problema.

¿Cómo se calcula lo que paga una apuesta según la cantidad y el momio?

Se multiplica lo apostado por el momio. Con 200 pesos a 1.85, el retorno es 370 pesos, de los que 170 son ganancia; la parte apostada no es ganancia. En un parlay los momios de las piernas se multiplican en un solo precio, de modo que la cifra crece rápido y crece junto con la dificultad de acertar todas.

¿Cómo se ve el margen de la casa dentro de los momios?

Se ve al sumar las inversas de los momios de todos los resultados de un mismo mercado. En 1.85, 3.40 y 4.20 la suma da 1,0723, la casa devuelve 93,3 % de lo apostado en ese mercado y retiene 6,7 %. Ninguna terna de momios reparte el 100 %, y esa diferencia es la ganancia estructural del operador.

¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?

Desde la configuración de la cuenta, antes de depositar, porque las fichas de tienda no siempre describen bien la herramienta. bet365 enumera descansos, límites de depósito, pausas obligatorias y autoexclusión; BetMéxico nombra límites de pérdida, descansos y autoexclusión; Codere facilita recursos de juego responsable y opciones para cerrar la cuenta. Ningún límite legal máximo está establecido en un estatuto.

¿Se pagan impuestos por los premios y quién los retiene?

El artículo 137 de la Ley del ISR considera ingreso los premios de juegos con apuesta autorizados legalmente. Quien paga retiene 1 % cuando el estado no grava el premio o su impuesto no pasa del 6 %, y 21 % cuando un impuesto estatal supera ese 6 %. Ciudad de México aplica 6 % a los premios, así que ahí la retención ronda el 7 %.

¿Qué riesgos corren las casas de apuestas sin permiso en México?

El reglamento prohíbe toda actividad de apuestas no prevista de forma expresa y la ley de 1947 permite clausurar establecimientos no autorizados. Esas marcas no aportan domicilio legal, control de identificación ni CFDI de retenciones, y sus saldos pueden quedar congelados si el operador es bloqueado, como ocurrió con marcas deshabilitadas en 2026.

Cierre: qué te queda después de instalar la aplicación

Las nueve fichas tienen algo en común que ninguna presume: un momio que ya viene descontado. La diferencia entre tus 200 pesos apostados a 1.85 y el precio limpio de ese mismo partido en un mercado sin margen es lo que pagas por usar la aplicación, y ese precio se cobra en cada boleto, gane o pierda, con bono y sin él. Ninguna promoción de bienvenida compensa el paso del tiempo.

Si de la comparación sale una sola recomendación, es esta: elige por lo que la marca se molesta en documentar. Caliente publica su permiso en su propio sitio y es la única de las nueve que lo hace; Codere declara su permiso u operación y destaca sus recursos de juego responsable y políticas de cierre en su ficha; bet365 y BetMéxico listan herramientas de juego responsable con nombre y apellido. Esas tres cosas —permiso visible, herramientas nombradas, cierre de cuenta explicado— no cuestan nada al operador y no aparecen por casualidad en la ficha del que las tiene.

Y quedan dos cosas fuera del alcance de cualquier bono. El saldo que permanece dentro de una app se mueve con las decisiones judiciales del día, como demostró el sector entre noviembre de 2025 y octubre de 2026, y ninguna calificación de tienda lo protege. Los impuestos sobre los premios los retiene quien paga y no se negocian con un soporte amable. La aplicación es un instrumento, y como todo instrumento tiene un precio. Este, al menos, ya lo conoces antes de descargarla.

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