Calculadora de apuestas deportivas 2026: la cuenta que la casa no te enseña

Updated noviembre 2026
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Un boleto de apuesta con varias selecciones marcadas con bolígrafo sobre un mostrador de madera

noviembre 5, 2026 · Datos revisados contra el Registro Público de Permisos de la Dirección General de Juegos y Sorteos de la Secretaría de Gobernación, el texto vigente de la Ley Federal de Juegos y Sorteos y su Reglamento, y las fichas y pies de página de las propias casas de apuestas.

La ganancia neta de una apuesta deportiva a momio fijo se calcula como monto apostado × (momio − 1).

Cualquiera puede saber cuánto le pagarán si acierta. La cuenta es de primaria. Lo que casi nadie calcula es cuánto le están cobrando por hacer esa apuesta, porque ese número no viene impreso en el boleto: viene escondido dentro del momio, repartido entre todas las selecciones de un mercado, y se paga aunque el partido termine a tu favor. Esa asimetría es el negocio. El día que un aficionado la ve, deja de buscar el momio más grande de la cartelera y empieza a buscar el mercado donde la casa cobra menos.

Ese alejamiento entre lo que el apostador cree que está eligiendo y lo que realmente está pagando es lo que ordena este texto. Una calculadora de apuestas deportivas no toma decisiones por nadie; hace visible una resta. Y la resta que más importa costó, en un par de ejemplos que aparecen más abajo, cerca de cinco por ciento de cada peso jugado. Cinco por ciento suena a nada hasta que se multiplica por los cientos de boletos que un aficionado firma en un año.

Panorama: cómo se evalúa hoy una casa de apuestas en México

Formato: lo que una calculadora realmente resuelve

Una calculadora de apuestas deportivas hace tres operaciones y ninguna es magia: convierte un momio en el pago esperado, suma o multiplica selecciones, y estima cuánto vale un bono. Todo lo demás que promete una app es decoración.

El momio fijo es el más fácil de entender y el más fácil de malinterpretar. Si alguien apuesta 500 pesos a un momio de 1.85 y acierta, la ganancia neta son 425 pesos y el retorno total son 925: la fórmula de la ganancia neta es monto apostado multiplicado por el momio menos uno, y el retorno es monto apostado por el momio. Esa distinción entre ganancia y retorno es donde medio México se equivoca al hacer la cuenta mental: la casa devuelve el monto original junto con la ganancia, no lo regala dos veces.

Un parlay complica el cuadro. Ahí los momios individuales se multiplican entre sí y el monto apostado cubre toda la apuesta combinada; se gana sólo si cada uno de los eventos resultó acertado. Cuatro selecciones a momios distintos se convierten en un solo número grande, y ese número es la razón por la que la gente juega parlays y la razón por la que las casas los promocionan tanto. Una apuesta de sistema agrupa varias combinadas similares y se indica como una “X de Y”; cada combinación resultante se llama serie de apuestas, y el apostador puede acertar seis de siete partidos y aún así cobrar algo.

Los formatos de momio confunden más de lo que deberían. Un momio decimal de 1.40 equivale al fraccionario 2/5 y al americano −250; en el formato americano, −250 significa que hay que arriesgar 250 para ganar 100. La aritmética es idéntica; el idioma es distinto. En México se escribe el momio en forma decimal, con punto, y se lee en voz alta como “uno punto ocho cinco”.

Cómo se arma el boleto y en qué orden conviene hacerlo

El boleto se arma en un orden que casi nadie respeta. Primero se define cuánto se está dispuesto a perder esa tarde, después se elige el mercado, y sólo al final se elige el momio que ese mercado paga. La mayoría lo hace al revés: ve un partido, ve un número bonito, y ajusta el monto para que la posible ganancia le cuadre con lo que quiere comprar. Esa inversión de pasos es el origen de la mayoría de los malos boletos que se ven en los grupos de WhatsApp.

La calculadora no mejora el pronóstico. Mejora la aritmética del pronóstico, que es otra cosa. Nadie que use una calculadora va a acertar más partidos; va a saber con precisión cuánto gana si acierta y cuánto le cuesta intentarlo. Ese cambio de pregunta —de “¿quién gana?” a “¿qué me pagan por acertar?”— es el único movimiento real que hace un apostador cuando empieza a tomar esto en serio.

Todo momio lleva dentro el margen de la casa

El momio nunca es la probabilidad pura del evento. Es la probabilidad que la casa estima, más un sobreprecio. Para medirlo se toma un mercado completo y se suman los inversos de todos sus momios; el resultado es la parte de todo lo apostado que ese mercado devuelve, y el margen es cien por ciento menos esa cifra.

Con un ejemplo ilustrativo de dos resultados a momio 1.90 y 1.90 —un precio redondo para explicar el mecanismo, no una cotización de ninguna casa—, la suma de inversos da 1/1,90 más 1/1,90, que es 1,0526. Ese mercado devuelve alrededor de 95 por ciento de lo apostado, y la casa retiene cerca de 5 por ciento. En números redondos, el margen se mueve entre cuatro y seis por ciento en un mercado de dos vías a momios parecidos; ese margen es lo que la casa cobra por cada peso que pasa por ese mercado.

Dicho de otra manera: si dos personas apuestan mil pesos cada una a cada uno de los dos resultados, entre las dos pusieron dos mil pesos en la mesa y el mercado devolverá cerca de 1.900 al ganador. Los otros cien se quedaron en el camino antes de que rodara el balón. Ninguna apuesta individual pierde por esa cantidad; el conjunto sí.

La consecuencia práctica es incómoda para quien presume de “encontrar momios buenos”: un mercado con margen de cinco por ciento exige acertar con una frecuencia mayor a la que el momio sugiere para salir tablas. Y cuando un margen es del 10 o del 12 por ciento —frecuente en mercados secundarios, en apuestas a jugadores y en algunos momios en vivo—, la exigencia sube tanto que conviene preguntarse por qué se está jugando ese mercado y no otro.

Panora: las nueve casas y lo que su propia ficha dice

Las que siguen operan bajo un permiso de la Secretaría de Gobernación otorgado a un permisionario, tal como lo declaran sus fuentes. La palabra correcta en México es “permiso”, no “licencia”: la ley no contempla una licencia digital independiente, y las marcas se apoyan en el permiso de un titular con establecimiento autorizado. Esto no es una clasificación ni una recomendación, y una marca ausente de esta lista no está, por eso, sin permiso.

Casa de apuestas Permiso declarado y fuente Lo que su ficha dice sobre el boleto y los momios
Pickwin Permiso de su permisionario; números no publicados porque las compilaciones se contradicen (según blog.pickwin.mx y un sitio comparador, no confirmado oficialmente); titular: Producciones Móviles S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora Sin ficha de producto que detalle creador de apuestas o transmisión
Novibet DGJS/DCRCA/1121/2020, según casasdeapuestaslegales.mx, no confirmado oficialmente; titular: Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. Sin ficha de producto que detalle creador de apuestas o transmisión
Betway Permiso 4184, según casasdeapuestaslegales.mx, no confirmado oficialmente; titular: Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. Más de 2,000 eventos por semana, momios mejorados “Super” y “Ultra”, creador de apuestas “Crea Tu Apuesta” y club con apuestas gratis semanales
Betcris Permiso de su permisionario; el número del pie de página y el de la tabla del titular difieren, así que no se imprime (no confirmado oficialmente); titular: Producciones Móviles Parlay del mismo juego (Same Game Parlay), retiro anticipado, apuestas a jugadores, retiros rápidos, métodos de pago locales y atención en español
Playdoit DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según casasdeapuestaslegales.mx, no confirmado oficialmente; titular: Eventos Festivos de México Sin ficha de producto que detalle creador de apuestas o transmisión
Caliente DGG/SP/404/97, mostrado en el pie de página del propio sitio, no confirmado oficialmente; titular: Tecnología de Entretenimiento Caliplay (Grupo Caliente) Transmisión en vivo, creador de apuestas “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales; sólo para mayores de 18 años
1xBet DGJS/0002/2020, según un sitio comparador, que no pudo confirmar el dominio ni la lista oficial; la App Store lista la app bajo 1XCorp N.V., empresa distinta del titular nombrado; titular: Entretenimientos Naturales Sin ficha de producto que detalle creador de apuestas o transmisión
Strendus DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx, no confirmado oficialmente (las compilaciones difieren en el titular); titular: Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads Sin ficha de producto que detalle creador de apuestas o transmisión
Codere DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según un sitio comparador, no confirmado oficialmente; titular: Libros Foráneos S.A. de C.V. (Codere México) Más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis (freebets)

La columna del medio es la más ruidosa de las tres y no es culpa del lector. Los números de permiso llegan de dos caminos: el pie de página de la propia marca, o una compilación de sitios comparadores. Cuando los dos caminos coinciden, el número se imprime; cuando se contradicen —como ocurre con dos marcas de esta lista— se calla el número y se conserva el titular. Ese cruce es un dato en sí mismo: una casa que publica su permiso en el pie de página está diciendo algo que una que sólo aparece en listas de terceros no dice.

La columna de la derecha revela otra cosa, y es la que importa para el tema de esta página. Cinco de las nueve fichas describen creador de apuestas, momios mejorados o transmisión en vivo; las otras cuatro no detallan herramienta alguna de armado de boleto en su ficha. Eso no significa que no la tengan: significa que su ficha pública no la destaca. Para quien elige casa por la calidad del armado de boletos, esa diferencia es la que decide.

El costo que no aparece en la tabla

Los dos números que un apostador debería tener en mente al elegir entre estas nueve no están en ninguna ficha. El primero es el margen de los mercados que realmente juega, que varía de casa en casa y de mercado en mercado. El segundo es cuánto de su bono sobrevive a los requisitos de apuesta, que se ve más adelante en su propia sección.

Una marca con más de 2,000 eventos semanales no cobra menos por evento que una con catálogo corto; cobra por evento lo que su margen decida. La amplitud de cartelera es una comodidad, no un descuento. Y una casa que promete retiros rápidos está resolviendo un problema de liquidez del jugador, no de precio: el dinero tarda menos en llegar, pero llega la misma cantidad que el margen ya recortó.

Fundamentos: la aritmética que hace una calculadora

Momio fijo, parlay y sistema en la misma hoja

La apuesta sencilla a momio fijo es el ladrillo de todo lo demás. Se apuesta un monto, se fija un momio al momento de firmar el boleto, y ese momio queda congelado: la casa no lo mueve después, aunque el mercado se mueva. La ganancia neta es monto por (momio menos uno). Nada más. Por eso el momio fijo es el formato donde una calculadora aporta menos y donde un error de dedo cuesta más.

Un balón de fútbol sobre un boleto de apuesta blanco en una mesa de madera a la luz del día
Un momio decimal de 1.40 equivale al momio fraccionario 2/5 y al momio americano −250.

El parlay multiplica. Tres selecciones a 1.80, 1.90 y 2.10 dan un momio combinado de 7,18, y ahí es donde la cabeza pierde la escala: 200 pesos a ese combinado prometen 1.436 de retorno, y la probabilidad de acertar los tres eventos es bastante menor que la de acertar cualquiera de ellos por separado. La casa no necesita que el apostador entienda eso; necesita que el número grande lo convenza.

El sistema es la respuesta matemática a esa fragilidad. Al agrupar varias combinadas en un “X de Y”, el apostador reparte su monto entre series y cobra por las que resulten acertadas. Es más caro por boleto —se cubren varias combinaciones con el mismo monto total, así que el monto por serie baja— y muchísimo menos volátil. Para quien juega siete u ocho partidos por jornada con criterio, el sistema convierte un todo o nada en una escala.

Lo que el momio esconde: margen y probabilidad implícita

El inverso de un momio, 1 dividido entre el decimal, se lee como la probabilidad que ese momio implica. A 1.90, implica 52,63 por ciento. Sumadas todas las selecciones de un mercado, las probabilidades implícitas pasan de cien por ciento: ese excedente es el margen.

Con el ejemplo de dos vías a 1.90 y 1.90, el mercado devuelve alrededor de 95 por ciento y la casa retiene cerca de 5 por ciento. La banda importa: un mercado muy líquido, con momios de 1.95 y 1.95, baja el margen a poco más de dos por ciento, mientras uno de 1.75 y 1.95 sube bastante por encima de cinco. La condición para que el margen se mantenga en la parte baja de la banda es que la casa no necesite protegerse de un lado del mercado.

Ahí está el detalle que la calculadora de probabilidades que ofrece cualquier app no enseña: esa herramienta se limita al inverso del momio y se detiene justo antes del número que importa. Medir el margen de un mercado completo cuesta treinta segundos con la calculadora del celular, y ese cálculo dice más de una casa que su catálogo entero de deportes.

Los momios se mueven, y eso también cuesta

El momio que se ve a las nueve de la mañana no es el momio de las siete de la tarde. Los mercados se ajustan con la información —alineaciones, clima, dinero entrando de un lado— y ese ajuste corta en dos direcciones. Quien firmó temprano conserva su precio; quien llega tarde paga el ajuste.

En apuestas en vivo el fenómeno se acelera a un ritmo incómodo. El momio cambia entre que se elige la selección y se confirma el boleto, y ahí aparece la única regla que un apostador debe tener grabada: el precio que vale es el que la casa capturó cuando aceptó el boleto, no el que estaba en pantalla un segundo antes. Las casas que prometen ajuste de apuestas en juego lo hacen bajo esa misma condición.

El retiro anticipado, ese botón que permite cerrar la posición antes del final, tampoco es neutral. La cantidad ofrecida sale de un precio que la casa calcula cuando quiere, no de un mercado abierto, y casi siempre queda por debajo de lo que pagaría el resultado si se dejara correr. Sirve para asegurar un parcial, no para maximizar nada.

Normativa: qué respalda a una casa con permiso en México

El marco: una ley de 1947, un reglamento reformado y una autoridad

La autoridad es la Secretaría de Gobernación. Bajo el artículo 2 del Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos, la Secretaría interpreta y aplica la ley en la vía administrativa, y la Dirección General de Juegos y Sorteos autoriza, controla, supervisa, expide, modifica y termina permisos, además de sustanciar los procedimientos sancionadores.

Un documento con sello rojo sobre un escritorio de madera junto a un bolígrafo
La ficha de la app de Codere México dice que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta.

El estatuto es la Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947. Prohíbe los juegos con apuestas y las apuestas en todo el territorio y permite únicamente los expresamente autorizados; la Secretaría otorga los permisos e inspecciona en términos del artículo 7, ordena el cierre de locales no autorizados conforme al artículo 8, ningún establecimiento puede ubicarse cerca de escuelas o centros de trabajo según el artículo 9, y los estados y municipios cooperan como dice el artículo 10.

El Reglamento, reformado el 16 de noviembre de 2023, cierra la puerta del otro lado: su artículo 1 cubre la autorización, el control y la inspección de juegos con apuestas y sorteos, excepto los de la Lotería Nacional, con jurisdicción federal, y su artículo 2 establece que la actividad de apuestas no expresamente prevista queda prohibida. El artículo 3 define el permiso como un acto administrativo temporal otorgado a un permisionario. Para apuestas son relevantes los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos (artículo 28); los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios de apuestas remotas; los permisos son intransferibles (artículo 31); y los permisionarios de apuestas remotas deben presentar cuentas trimestrales y anuales auditadas, contratar seguro, reportar operaciones sospechosas de lavado de dinero y constituir fianza (artículo 29).

Ninguna norma mexicana menciona las apuestas en línea por su nombre. La práctica reportada es que un sitio digital no puede tener un permiso propio, sino que se apoya en el permiso de un titular con establecimiento autorizado; varias marcas extranjeras usan un permisionario local, y un mismo permisionario puede operar varias marcas. Esa es la razón por la que en este texto se escribe “permiso” y nunca “licencia”.

La ficha, el pie de página y el número que no se puede confirmar

La Dirección General de Juegos y Sorteos publica —o debería publicar— un listado de sitios autorizados. Ese documento no pudo abrirse, y esto tiene consecuencias concretas para quien quiera verificar. En mayo y julio de 2026 el Congreso pidió un registro público abierto. Los conteos de sitios de apuestas se contradicen entre sí: un informe habla de 136 y otro de entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx. Por eso aquí no se imprime un número de permiso como oficial, y todo número va con la fuente que lo declara y su condición de no confirmado.

Lo que sí se puede leer en muchos casos es el pie de página de la propia casa. La ficha de la app de Codere México dice que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. El pie de página de caliente.mx indica que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable.

Ese par de frases es, hoy por hoy, la verificación más accesible que tiene un apostador mexicano: no hay registro abierto, pero sí hay declaraciones de la propia marca. La diferencia entre un pie de página que nombra al permisionario y una ficha anónima es toda la diferencia que existe en la práctica.

Exclusiones, bloqueos y licencias extranjeras

Las marcas bloqueadas o suspendidas no se presentan aquí como opciones activas, y su situación cambia. bet365 México y Betano, de Ganador Azteca, quedaron bloqueadas desde noviembre de 2025, cuando la Unidad de Inteligencia Financiera congeló cuentas; en diciembre de 2025 un tribunal colegiado sólo permitió a esas apps publicar contenido informativo sin relación con apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, pero el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026.

La secuencia no termina ahí. En julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea, entre ellos betano.mx y bet365.mx; el 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la Secretaría contra bet365 y Betano, según una sola fuente. Un estado tan inestable sólo se puede escribir con su fecha, nunca como “abiertas” o “cerradas” hoy.

Las casas con licencia de Curazao no son permisionarias mexicanas, por mucho que se anuncien en español y acepten pesos. La zona sin permiso local se describe como desprotegida, sin nombrar marcas: no hay recurso mexicano si la casa decide no pagar, y un saldo en un operador bloqueado puede quedar congelado.

Prevención: las salvaguardas que sí existen y las que no

Un registro de autoexclusión que no existe

En México no hay un registro nacional de autoexclusión. Es una ausencia que cambia todo el planteamiento de quien tiene un problema: la autoexclusión es voluntaria y vive dentro de la cuenta, en las herramientas que cada marca lista en su propia ficha. No hay una inscripción única que cierre la puerta de todas las casas a la vez, así que el apostador que necesita esa barrera tiene que levantarla casa por casa, y sólo funciona mientras las recuerde.

Tamizar eso con la ley deja el mapa exacto: el artículo 5 del Reglamento prohíbe a los menores de edad entrar a las áreas de apuestas de los establecimientos y participar en el cruce de apuestas, pero no fija un número; las marcas escriben 18+ en sus propias fichas y pies de página; una edad legal para el juego no está establecida. Los operadores verifican a sus usuarios mediante procesos de conocimiento del cliente y reportan las operaciones relevantes a la Unidad de Inteligencia Financiera y al Servicio de Administración Tributaria, porque el juego con apuestas es una actividad vulnerable bajo la ley antilavado; los documentos exigidos no están fijados en un estatuto. Tampoco existe un límite legal de depósito o de pérdida, ni una cuenta temporal, ni una ley de publicidad federal en los artículos del Reglamento revisados.

Lo que sí hay son herramientas voluntarias: pausas, límites de depósito, autoexclusión dentro de la cuenta. Están en las fichas de las marcas, no en la ley. Para el lector eso significa que su protección depende de lo que él configure y de lo que la casa haya decidido ofrecer, y no de un piso común que todas estén obligadas a respetar.

Poner un límite: cómo se hace, cuándo muerde y con qué límite tropieza

Un límite de depósito se configura en el apartado de juego responsable de la cuenta y casi siempre es una cifra por periodo —diario, semanal o mensual—, no un tope por operación. La parte importante viene después: los límites de depósito dejan de ser molestos cuando hay un bono activo. Un requisito de apuesta alto puede empujar al jugador a subir el límite para liberar el bono dentro del plazo, y ahí es donde la herramienta de protección se convierte en el incentivo para apostar más. Ese cruce entre juego responsable y bonos no está resuelto por ninguna norma mexicana.

El límite de pérdida es más directo y más difícil de configurar bien. Un tope diario se mide sobre las pérdidas netas del día, así que una racha de ganancias y pérdidas en la misma tarde puede dejarlo intacto mientras el saldo real baja. El tope semanal es más honesto, porque captura el patrón en lugar del ruido.

Ninguna herramienta de estas borra el margen. Un límite de pérdida detiene la hemorragia, no la causa: si cada apuesta paga un cinco por ciento de sobreprecio al mercado, apostar menos baja la factura total y no el precio unitario. La única forma de bajar el precio unitario es elegir mercados con margen bajo.

Dónde se pide ayuda en México

La ayuda de juego problemático en México no pasa por una autoridad de juego, porque esa función no existe para el jugador. Pasa por la línea de atención de la Secretaría de Salud, por los centros de salud mental y por los grupos de ayuda mutua que operan en las ciudades grandes, y por las propias casas, que enlazan secciones de juego responsable en sus pies de página. Las marcas no son un servicio de salud; son un enlace. El paso real es el que da el apostador al pedir la autoexclusión en cada cuenta y sostenerla.

La ley tampoco ofrece un camino de reparación. Apostar no es delito y tampoco está exento: una multa o un delito para el jugador que apuesta en un sitio sin permiso no está establecido, y este texto no afirma ni una sanción ni una dispensa. Lo que sí está establecido es lo que se pierde: sin permiso local no hay recurso mexicano, y con saldo en un operador bloqueado el dinero puede quedar detenido sin fecha de devolución.

Requisitos: qué cuesta de verdad un bono y una apuesta gratis

El negocio está en el rollover, no en el regalo

Un bono de bienvenida es un préstamo con condiciones que rara vez se leen completas. La parte visible es el monto; la parte que decide el resultado es el requisito de apuesta, ese número de veces que hay que jugar el dinero antes de poder retirarlo. Y la parte que casi nunca se dice en voz alta es la del precio: cada uno de esos giros se coloca en un mercado con margen, así que liberar el bono tiene un costo esperado que se acumula apuesta por apuesta.

Para ver el tamaño del compromiso sirve un ejemplo con las cifras que se pueden leer en México. Caliente anuncia en su encabezado 1.000 pesos MXN sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta 7.000 MXN; la propia página no aclara si ambas ofertas valen sólo para apuestas deportivas. Sobre el bono sin depósito, reseñas de casas de apuestas señalan un rollover de diez veces, y aclaran que el plazo, el momio mínimo y el rollover del bono de primer depósito varían de una reseña a otra.

Con esas cifras, la cuenta es directa. Un requisito de diez veces sobre mil pesos equivale a 10.000 pesos de apuesta obligatoria. Repartidos en boletos de 250 pesos, son cuarenta apuestas las que hay que colocar, y sólo cuentan las que se hagan al momio mínimo que exija el bono. Cuarenta boletos no son cuarenta decisiones: son cuarenta oportunidades de pagar el margen del mercado.

Ahí entra el otro número. Si el margen del mercado jugado ronda el cinco por ciento, liberar el bono tiene un costo esperado cercano a los 500 pesos sobre esos 10.000 de apuesta obligatoria. Con un bono sin depósito de mil pesos, el costo esperado llega a la mitad del valor nominal del regalo. Ese cálculo es un promedio bajo el supuesto de que el jugador apuesta el monto del bono una sola vez por giro, no una predicción de lo que pasará en ninguna cuenta concreta: es lo que cuesta, en promedio, caminar los diez giros.

Los montos exactos mueven la conclusión en línea recta. Bajar de un rollover de diez a uno de cinco reduce la apuesta obligatoria a la mitad y el costo esperado a la mitad. Duplicar el margen del mercado jugado duplica el costo. El lector que configura el monto de su boleto debería saber que la variable que más mueve la factura no es el tamaño del bono sino el rollover y el mercado donde se libera.

Cuando la casa paga en apuestas gratis y no en dinero

La apuesta gratis es una promesa con una letra chica propia: normalmente el monto no se devuelve junto con la ganancia. Esa diferencia decide el valor real de la promoción. En una apuesta con dinero real el retorno es monto por momio; en una apuesta gratis cuyo monto no se paga, lo que sale es sólo la ganancia, monto multiplicado por momio menos uno. La casa se queda con el monto de la apuesta gratis porque nunca fue dinero del jugador, y es ahí donde el “regalo” se encoge.

Con un mercado que devuelve alrededor de 95 por ciento, cada peso colocado como apuesta gratis rinde bastante menos que un peso jugado con saldo propio. El valor de una apuesta gratis depende de tres cosas: el momio al que se juega, el margen del mercado y el momento en que hay que usarla. Las tres contraen el regalo.

Betway y Codere anuncian apuestas gratis en sus fichas, y el club de Betway las reparte semanalmente. Caliente menciona apuestas gratis en eventos virtuales y en su club. La letra chica que importa no está en el anuncio: está en si el monto de la apuesta gratis se devuelve con la ganancia o no, y en qué momio mínimo exige la casa. Quien compare una apuesta gratis con un bono de depósito está comparando dos objetos distintos, y el segundo suele tener más condiciones.

Depósitos, retiros y retenciones: la parte fiscal

Los métodos de pago que las fichas y pies de página de las marcas nombran son tarjetas, transferencia bancaria SPEI, vales en tiendas como OXXO y monederos electrónicos; cada casa dice de sí misma lo que acepta. Los retiros van a una cuenta a nombre del jugador, y el operador emite un CFDI de retenciones por los premios gravados. Criptomonedas en marcas con permiso: no está establecido.

El marco fiscal del premio es la parte que casi nadie revisa antes de apostar. Bajo los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR, los premios de loterías, sorteos, rifas, juegos con apuestas y concursos legalmente autorizados son ingresos. Quien paga retiene uno por ciento si el estado no grava el premio o si su impuesto no excede seis por ciento, y veintiuno por ciento si un impuesto estatal supera ese seis por ciento. La retención es pago definitivo sólo si la persona presenta la declaración a la que está obligada; en caso contrario el ingreso se acumula y la retención se acredita. La Ciudad de México tiene un impuesto estatal de seis por ciento sobre los premios, alrededor de siete por ciento en total según un reporte secundario, y los premios anuales superiores a 600.000 pesos MXN deben reportarse en la declaración anual, también según un reporte secundario.

Dos consecuencias separan al apostador informado del resto. La primera es que el premio de un sitio sin permiso queda en una zona gris: el artículo 137 habla de premios autorizados legalmente, y el tratamiento de un premio ganado en un sitio sin permiso no está establecido; la posición correcta es consultar a un contador o asesor fiscal. La segunda es que la retención no depende de que el apostador gane en el año, sino de cada premio sobre el umbral que fije la ley estatal aplicable: un solo premio grande puede dejar una retención que después hay que acreditar o perder.

El impuesto que la casa traslada al jugador

El juego con apuestas paga IEPS. El artículo 2, fracción II, inciso B) de la Ley del IEPS grava con cincuenta por ciento los juegos con apuestas y sorteos que requieren permiso bajo la Ley Federal de Juegos y Sorteos, cifra reformada en el Diario Oficial del 7 de noviembre de 2025 y vigente desde el 1 de enero de 2026; antes era treinta por ciento. El mismo inciso alcanza los juegos en línea de residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que deben cumplir las obligaciones de la ley, con bloqueo temporal del servicio digital por incumplimiento grave, conforme a los artículos 18-H BIS a 18-H QUINTUS de la Ley del IVA.

La base no está establecida: el texto legal leído sólo dice “valor de la actividad”, la prensa habla de “monto total apostado”, y este artículo no afirma que sea cincuenta por ciento de lo apostado ni de los ingresos brutos. Los impuestos estatales varían: la Ciudad de México grava el juego; Nuevo León grava los montos apostados.

Ese impuesto es el que explica por qué las carteleras de bienvenida cambiaron de forma. Tras la subida del IEPS, los operadores rediseñaron sus bonos de bienvenida para absorber parte del gravamen. El costo lo termina pagando alguien, y el candidato natural es el margen del mercado o el valor del bono. Para el lector, la lectura práctica es simple: un catálogo de bonos que se encoge en el año en que sube un impuesto de cincuenta por ciento no es un cambio de generosidad, es un cambio de aritmética.

Mercados: tipos de apuesta, momios y formatos

Sencilla, parlay, sistema y en vivo

La apuesta sencilla es una selección, un momio, un pago. Es el formato donde el margen de la casa se ve más pequeño en pesos y donde el apostador tiene más control: una decisión, un resultado, ningún efecto en cadena.

El parlay cambia las reglas del juego y no sólo las del pago. Al multiplicar los momios, multiplica también el margen: cada selección añadida pasa por su propio sobreprecio, y el efecto se compone. Un parlay de cuatro selecciones no cobra cuatro veces el margen de una sencilla; lo cobra de forma acumulativa, y la casa gana en cada eslabón. Es la razón por la que un parlay se siente generoso en el anuncio y se siente caro al revisar la letra chica.

El sistema reparte el riesgo entre series, y eso tiene un precio explícito: el monto total se divide entre varias combinaciones, así que cada serie juega con menos dinero y las que aciertan pagan menos de lo que habría pagado un parlay único con el mismo monto. Lo que se compra con ese precio es la posibilidad de cobrar algo acertando casi todo, y para quien apuesta siete partidos por jornada esa posibilidad vale más que el pago máximo.

La apuesta en vivo agrega una variable que ningún formato fijo tiene: el precio se mueve mientras se decide. Ahí el margen suele ser más ancho que en el mercado previo, porque la casa se protege de la velocidad de la información. Un apostador que vive en el mercado en vivo está pagando por esa velocidad, y conviene que lo sepa antes de presumir de reacción.

Los momios mejorados merecen un párrafo aparte. Betway anuncia momios “Super” y “Ultra”, bet365 México ofrece “Superaumentos”, Codere y Betano listan momios mejorados, y Caliente y Betcris tienen sus propias etiquetas. Un momio mejorado es una oferta con condiciones, no un regalo: casi siempre tiene un monto máximo por boleto, un mercado acotado y, en algunos casos, un momio mínimo implícito en el propio mercado que se mejora. La mejora es real dentro de ese límite y deja de serlo por encima de él.

Herramientas de armado que algunas fichas sí describen

El creador de apuestas es la herramienta más citada en las fichas de este grupo. Betway lo llama “Crea Tu Apuesta” y también ofrece un club con apuestas gratis semanales y más de 2,000 eventos por semana; Codere cubre más de 30 deportes con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis; bet365 México añade a su creador “Crear apuesta +” los momios superaumentados, el retiro anticipado parcial o total, transmisión en vivo y juegos gratuitos; y Caliente Deportes ofrece transmisión en vivo, “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, para mayores de 18 años.

Para un aficionado que arma parlays, el creador de apuestas es la diferencia entre once boletos sueltos y un boleto combinado con correlación interna. La herramienta no baja el margen, pero cambia la forma del riesgo: en un parlay del mismo juego las selecciones están relacionadas, y la casa lo sabe mejor que el jugador.

El retiro anticipado parece lo contrario de un costo y es un costo. Aparece listado en las fichas de Betcris y bet365 México, y su función es dejar que el jugador cierre una posición antes de que termine el evento. La cantidad que ofrece la casa lleva su margen dentro, calculado en el momento en que el jugador pulsa el botón. Quien cobra anticipado con frecuencia está pagando por liquidez, no por valor.

Betcris añade un catálogo que merece leerse con calma: parlay del mismo juego, retiro anticipado, apuestas a jugadores, retiros rápidos, métodos de pago locales y atención en español. Las apuestas a jugadores son mercados secundarios, y los mercados secundarios son donde el margen suele ser más ancho.

Las nueve casas: qué ofrece cada una y a quién le conviene

Pickwin: la marca cuyo permiso no se puede leer

Una de las dos marcas de esta lista cuyo número de permiso no se imprime, porque las compilaciones se contradicen: el número que aparece en una de ellas es el mismo que el pie de página de Betcris muestra para Producciones Móviles. El titular que las fuentes nombran es Producciones Móviles S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora. Que dos marcas distintas aparezcan ligadas al mismo titular no es un escándalo ni una irregularidad por sí sola —un permisionario puede operar varias marcas, y así lo describe la práctica del sector—, pero sí es una advertencia práctica: cuando dos compilaciones se contradicen y una de ellas repite el número de otra casa, el dato no está listo para usarse.

La ficha pública de Pickwin no detalla creador de apuestas, transmisión en vivo ni momios mejorados. Eso no prueba que no existan; significa que quien quiera saberlos tendrá que entrar a la plataforma y revisar el programa de apuestas antes de depositar. Es una carga pequeña y evitable, y la forma de quitársela es abrir la cuenta sin depósito y ver el catálogo.

A quién le conviene: a nadie por el permiso, porque el permiso de Pickwin no se puede verificar mejor que el de otras ocho marcas. La marca tiene sentido para el apostador que ya la conoce, juega poco y no necesita herramientas de armado. Para quien va a mover dinero grande o va a armar combinadas todas las semanas, la opacidad del número de permiso es un mal comienzo.

Novibet: permiso con número, herramienta sin ficha

Novibet sí trae número: DGJS/DCRCA/1121/2020, según casasdeapuestaslegales.mx, sin confirmación oficial porque el listado de la Dirección General de Juegos y Sorteos no pudo abrirse. El titular que las fuentes nombran es Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. Es el caso más limpio del grupo en materia documental: número completo, fuente identificable y titular con nombre y apellido, junto con la advertencia de que ninguna autoridad lo ha confirmado.

La ficha pública no detalla creador de apuestas ni transmisión en vivo. Tampoco anuncia club de apuestas gratis. Leído como conjunto, el perfil que emerge es el de una marca que compite por catálogo y precio más que por herramientas promocionales, aunque eso también es una inferencia: la ausencia de una herramienta en una ficha no es prueba de su ausencia en la plataforma.

A quién le conviene: al apostador que quiere poder citar un número de permiso con su fuente y que juega apuestas sencillas o parlays armados a mano. Quien necesite un creador de apuestas para construir combinaciones correlacionadas tendrá que comprobar en la plataforma si existe, y esa comprobación es gratis.

Betway: dos mil eventos, momios con etiqueta y un club semanal

Betway anuncia en su app más de 2,000 eventos por semana, momios mejorados “Super” y “Ultra”, el creador de apuestas “Crea Tu Apuesta” y un club con apuestas gratis semanales. Es, con diferencia, la ficha más cargada de herramientas de todo el grupo. Su permiso es el 4184, según casasdeapuestaslegales.mx, sin confirmación oficial, con Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. como titular nombrado.

La densidad de la oferta tiene una lectura incómoda. Un club que reparte apuestas gratis cada semana no reparte dinero: reparte apuestas cuyo monto normalmente no se devuelve con la ganancia, y cuyo uso suele estar sujeto a un momio mínimo. Sumado al volumen de eventos, el perfil que resulta es el de una casa diseñada para que el jugador entre muchas veces por semana, no para que entre bien una vez.

A quién le conviene: al apostador que quiere volumen de cartelera y le gusta revisar mercados secundarios de deportes poco habituales. Para ese perfil, los 2,000 eventos semanales son una ventaja concreta. Quien juega dos o tres partidos a la semana encontrará en el catálogo una tentación, no un servicio.

Betcris: el boleto armado como producto principal

Betcris destaca en su app el parlay del mismo juego, el retiro anticipado, las apuestas a jugadores, los retiros rápidos, los métodos de pago locales y la atención en español. Su número de permiso no se imprime: el que aparece en el pie de página del propio sitio y el de la tabla del titular difieren, y el titular que las fuentes nombran es Producciones Móviles.

Ese catálogo tiene un sesgo claro y conviene decirlo: dos de sus elementos —el parlay del mismo juego y las apuestas a jugadores— son mercados donde el margen suele ser más ancho que en un 1X2 o un más/menos. La casa no esconde el sesgo, lo promociona. El jugador que arme un Same Game Parlay con cinco selecciones correlacionadas está pagando ese diseño en cada eslabón.

Lo que juega a favor es la infraestructura de cobro: retiros rápidos, métodos de pago locales y atención en español son tres cosas que un apostador mexicano usa todas las semanas, y de las tres fichas que las mencionan explícitamente, ésta es la más completa.

A quién le conviene: al apostador que ya sabe qué hace un parlay del mismo juego y quiere un catálogo de mercados profundos con cobro ágil. A quien nunca ha armado una combinada, el catálogo no le ayuda a aprender: le ayuda a pagar más margen sin notarlo.

Playdoit: número de permiso legible y poco ruido promocional

Playdoit trae el permiso DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según casasdeapuestaslegales.mx, sin confirmación oficial, con Eventos Festivos de México como titular nombrado. Es uno de los números con formato más antiguo del grupo, lo que es coherente con la estructura del mercado mexicano: los permisos vienen de casas matrices que llevan años en el negocio de los sorteos y los centros de apuestas remotas.

Su ficha no detalla creador de apuestas ni transmisión en vivo, y tampoco aparece un club de apuestas gratis. El perfil es sobrio, y la sobriedad tiene un costo para el lector: sin herramientas documentadas en la ficha, la comparación se hace únicamente sobre catálogo y momios, y eso exige entrar a revisar el programa.

A quién le conviene: al apostador que sólo quiere un permiso identificable con un titular claro y piensa jugar mercados clásicos —1X2, más/menos, hándicap— sin herramientas adicionales. Es el uso más simple de una casa de apuestas, y para ese uso la sencillez de la ficha no es un defecto.

Caliente: la marca con más cartelera y más letra chica visible

Caliente es la marca mexicana más reconocible del grupo, y también la que más datos propios publica. Su permiso, DGG/SP/404/97, aparece en el pie de página de su propio sitio, sin confirmación oficial del listado de la Dirección General de Juegos y Sorteos; el titular nombrado por las fuentes es Tecnología de Entretenimiento Caliplay (Grupo Caliente). El pie de página presenta la autorización como emitida por la Secretaría de Gobernación.

Su app, Caliente Deportes, la publica Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V., en versión 8.12.1 del 20 de octubre de 2026, y ofrece transmisión en vivo, creador de apuestas (“crea tu apuesta”), depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, sólo para mayores de 18 años. En el encabezado de su sitio se anuncian 1.000 pesos MXN sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta 7.000 MXN; la propia página no aclara si ambas valen sólo para apuestas deportivas. Sobre el bono sin depósito, reseñas de casas de apuestas señalan un rollover de diez veces, y aclaran que el plazo, el momio mínimo y el rollover del bono de primer depósito varían de una reseña a otra.

Un detalle que se pasa por alto: una oferta de duplicación hasta 7.000 pesos exige un depósito cercano a esa cifra para alcanzar el tope, y esa cantidad de dinero depositada en una cuenta con autoexclusión voluntaria y sin registro nacional es un riesgo de concentración. La oferta más grande del grupo no es la más cara; es la que exige dejar más dinero en la plataforma para aprovecharla.

A quién le conviene: al apostador que quiere transmisión en vivo y creador de apuestas en la misma app, con una marca que lleva décadas visible en México y publica su permiso en su propio pie de página. Al que busca el bono sin depósito por su valor, la cuenta de la sección sobre requisitos de apuesta dice lo que hay que saber antes de reclamarlo.

1xBet: el número de permiso y el titular que no coinciden

1xBet trae un número, DGJS/0002/2020, según un sitio comparador, que no pudo confirmar ni el dominio 1xbet.mx ni el listado oficial, y nombra a Entretenimientos Naturales como titular. Hay un desajuste adicional, y es el más interesante de toda la tabla: la App Store lista la app bajo 1XCorp N.V., una empresa distinta del titular nombrado.

Esa diferencia entre quien aparece como titular del permiso y quien publica la aplicación es exactamente el punto donde un apostador debe detenerse. No es una prueba de irregularidad —la estructura de permisionario local con marca extranjera es común en el mercado mexicano— pero sí es una señal de que el dato de identidad corporativa está repartido en dos lugares y no coincide. Cuando alguien pregunta con quién está contratando realmente, la respuesta no debería ser “depende de qué pantalla mires”.

A quién le conviene: al apostador que reconoce la marca por su presencia internacional y quiere una cartelera amplia de deportes y mercados exóticos. Quien valore la trazabilidad del permiso por encima del catálogo encontrará aquí la ficha más difícil de leer del grupo, y esa dificultad es un criterio tan válido como cualquier otro.

Strendus: tres números, dos versiones del titular

Strendus es la única marca del grupo con tres permisos listados: DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx, sin confirmación oficial, y con discrepancias entre compilaciones sobre el titular: Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads.

Una acumulación de permisos de años distintos describe a un operador con historia y con productos separados —los números de 2018, 2021 y 2021 sugieren una expansión por etapas—, pero la misma acumulación hace la verificación más difícil. Para saber qué permiso cubre qué producto habría que leer cada uno, y esos documentos no están accesibles. El resultado práctico es que Strendus se parece a Pickwin y a Betcris en el mismo sentido: el titular existe, el detalle no se puede cerrar desde fuera.

Su ficha pública no detalla creador de apuestas ni transmisión en vivo, y no hay club de apuestas gratis documentado. Eso deja la marca compitiendo por catálogo y momios, que es una posición legítima pero poco distinguible en un grupo de nueve.

A quién le conviene: al apostador que ya juega ahí por costumbre o por cercanía con la marca y no necesita mudarse. Como elección nueva frente a las otras ocho, no hay un dato en su ficha que la haga destacar, y esa falta de un motivo claro es, en sí, el motivo para mirar primero a las demás.

Codere: treinta deportes y una ficha que habla de seguridad

Codere es la marca con la ficha más explícita sobre reglas de uso de todo el grupo. Su app cubre más de 30 deportes, con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis (freebets), y su ficha dice que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. Su permiso, según un sitio comparador, son DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, sin confirmación oficial, con Libros Foráneos S.A. de C.V. (Codere México) como titular.

Que una ficha mencione el cierre de cuenta es más relevante de lo que parece en un país sin registro nacional de autoexclusión. Si el jugador puede cerrar su cuenta desde la app, tiene una barrera propia que no depende de recordar llamar; si no puede, su autoexclusión vive en un menú que quizá no vuelva a abrir. De las nueve fichas, sólo ésta nombra un mecanismo de salida con nombre y apellido.

A quién le conviene: al apostador que quiere un catálogo amplio de deportes con estadísticas en vivo y valora que la ficha de la app hable de juego responsable y de cerrar la cuenta. Sus dos permiso listados y su titular identificable completan el perfil más ordenado del grupo, junto con el de Novibet.

Las tres que no están en la tabla

Las marcas bloqueadas quedan fuera de esta lista de nueve por una razón práctica, no editorial. bet365 México y Betano, de Ganador Azteca, arrastran un bloqueo desde noviembre de 2025, un amparo concedido a bet365 en marzo de 2026 con el sitio aún inactivo el 24 de marzo de ese año, la suspensión de diez dominios en julio de 2026 y una suspensión federal de la orden reportada el 23 de octubre de 2026 por una sola fuente. Un apostador con saldo ahí no está eligiendo entre nueve opciones: está esperando a que un juzgado decida algo que no controla.

Para quien venía de esas dos apps, la tabla de arriba es el mapa de sustitución. Betano listaba apuestas deportivas, tragamonedas, casino en vivo, deportes virtuales, concursos de fantasía, momios mejorados y un programa de lealtad con misiones; su catálogo deportivo no tenía equivalente exacto entre las nueve, y la parte de casino y deportes virtuales no se reemplaza con ninguna de ellas, porque este texto se ocupa de apuestas deportivas y esas dos funciones no lo son.

La lección que el episodio deja no es que las nueve sean intocables: es que el bloqueo llegó por vía administrativa y judicial, y ninguna de las nueve tiene un blindaje distinto frente a la misma herramienta. Lo que sí cambia entre marcas es cuánta información publican, y esa información es lo único que un apostador puede revisar hoy sin acceso al listado oficial de permisos.

Preguntas frecuentes sobre la calculadora de apuestas deportivas

¿Cómo saber si una casa de apuestas opera con permiso de la Secretaría de Gobernación?

No hay un listado abierto que se pueda consultar, así que la verificación más accesible es la propia casa. Revisa el pie de página o la ficha de la app: ahí deben aparecer el permiso y el permisionario titular. Los números que circulan en sitios comparadores se contradicen entre sí y ninguna autoridad los ha confirmado.

¿Cómo se calcula lo que paga una apuesta con la cantidad apostada y el momio?

Multiplica el monto por el momio y tendrás el retorno total, que incluye tu dinero. La ganancia neta es el monto multiplicado por el momio menos uno. Con 500 pesos a 1.85, el retorno son 925 pesos y la ganancia neta son 425. En un parlay, multiplica primero los momios entre sí.

¿Cómo se nota el margen de la casa de apuestas en los momios?

Suma los inversos de todos los momios de un mismo mercado. Si dos resultados a 1.90 dan 1,0526, ese mercado devuelve alrededor de 95 por ciento de lo apostado y la casa retiene cerca de 5 por ciento. Cuanto más pasan de cien por ciento las probabilidades implícitas sumadas, más caro es el mercado.

¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?

Se configuran en el apartado de juego responsable de tu cuenta, y las pausas, los límites y la autoexclusión son herramientas voluntarias que cada marca decide ofrecer. México no tiene un registro nacional de autoexclusión ni límites legales de depósito. Elige topes semanales: capturan el patrón mejor que los diarios.

¿Se pagan impuestos por los premios de las apuestas en México y quién los retiene?

Sí, los premios legalmente autorizados son ingresos bajo la Ley del ISR. Quien paga retiene uno por ciento si el estado no grava el premio o su impuesto no pasa de seis por ciento, y veintiuno por ciento si ese impuesto estatal lo supera. El operador emite un CFDI de retenciones. La Ciudad de México grava los premios con seis por ciento.

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