Casas de apuestas con bono de bienvenida: qué ofrece cada camino antes de reclamar
Un bono de bienvenida no llega cuando el registro se cierra. Llega cuando la apuesta se liquida y el requisito de apuesta ya se cumplió. Ese es el trabajo del que casi nadie habla, y también el que decide cuánto cuesta el anuncio. Aquí ves qué ofrece cada camino, con los números que cada marca mexicana publica en su propio escaparate, y qué camino encaja con quien estás decidiendo ser: el que deposita mil pesos una vez, el que quiere una apuesta gratis sin sacar la tarjeta, o el que solo busca un momio decente en un partido de liga y no piensa perseguir un requisito de apuesta durante semanas.
Alrededor de esas tres rutas está el resto. La ley mexicana prohibió las apuestas y el juego con apuestas en 1947 y dejó salir solo lo autorizado, así que el bono no vive en un vacío legal: vive en un permiso. Y ningún camino te devuelve dinero solo por elegir bien el camino.
Datos actualizados a noviembre 5, 2026, con los estados de permiso cotejados contra lo que cada marca publica y contra las compilaciones públicas que citan a la Dirección General de Juegos y Sorteos.
Los incentivos que verás en los escaparates y de dónde sale su dinero
Una casa de apuestas no regala dinero porque alguien haya sido amable. Regala un descuento sobre la comisión que cobra cuando la gente apuesta, y el descuento solo tiene sentido económico si la apuesta ocurre. Por eso el bono viene con un requisito de apuesta pegado: es la vía por la que la casa se asegura de que el descuento se pague con el propio movimiento del jugador y no con la caja.

Los requisitos se conocen como requisitos de apuesta o rollover. Significan, casi siempre, que la cantidad bonificada tiene que circular por el programa de apuestas un número de veces antes de que el saldo pase a ser dinero retirable. Los elementos que cambian de un bono a otro son cuatro: cuántas veces hay que apostar, en qué deportes y mercados cuentan esas apuestas, qué momio mínimo tiene que tener cada apuesta para que cuente, y hasta cuándo hay tiempo.
En el escaparate de las casas mexicanas el incentivo aparece de varias formas. Caliente anuncia en su página principal $1,000 MXN sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN, dos ofertas en la misma pancarta sin que la página aclare si valen solo para apuestas deportivas. Codere México anuncia en su ficha de la app un bono de bienvenida de hasta 7,000 MXN. Playdoit anuncia $1,000 MXN de bono de bienvenida, pero en un apartado lo describe con primer depósito y en otro sin depósito, así que las condiciones no son claras. Campobet anuncia un bono de recarga semanal deportivo de 50 % hasta $10,000 MXN. Rushbet tiene un programa de lealtad donde las apuestas acumulan puntos canjeables en una tienda de bonos, más un cashback VIP de hasta $500,000 MXN. Winpot México publica banners de bonos de deportes y casino sin cifras.
Ese inventario te dice algo que el anuncio no: los bonos mexicanos son cortos. Un tope de 7,000 MXN no es un tope de 7,000 euros, y una macro como “bono de bienvenida” en el escaparate puede esconder una apuesta gratis, una devolución en créditos o un paquete escalonado. Cuando veas un bono en el encabezado de una casa, lo que estás viendo es la forma en que esa casa quiere que abras la cuenta, no necesariamente la forma en que te conviene abrirla.
Los fundamentos del bono, explicados sin el vocabulario del anuncio
Los tres o cuatro supuestos que sostienen cualquier bono de bienvenida son siempre los mismos, y entenderlos antes de registrarse vale más que cualquier comparación de cifras. El primero: el bono no es una cuenta de ahorro. El segundo: el monto que se anuncia no es lo que te llevas. El tercero: el tiempo es un requisito igual que el multiplicador, aunque no traiga número. El cuarto: el bono se puede perder entero y la apuesta que hiciste con dinero tuyo sigue siendo tuya.

Toma el caso que mejor muestra cómo se encadenan. El dinero que depositas se juega con normalidad; el bono, en cambio, no siempre está disponible como saldo jugable desde el primer minuto. En las ofertas de depósito, el bono suele acreditarse después de que el depósito se confirma, y a partir de ahí empieza a correr el reloj. Cumplido el requisito, el saldo se libera para retiro; incumplido al llegar la fecha límite, el bono vuelve a la casa y queda tu saldo propio. Ese final no es una trampa por sí mismo, pero es un final que la publicidad no cuenta.
Con la apuesta gratis el mecanismo es distinto y conviene verlo con sus propios números. Una apuesta gratis de $1,000 MXN cuya cantidad no se devuelve junto con la ganancia no vale mil pesos ni se tasa como si valiera mil. Su valor real depende del momio al que la juegues y del momio que tenga el mercado donde la juegues. Si la juegas a un momio alto, recoges casi toda la ganancia esperada; si la juegas a un momio bajo, la apuesta gratis trabaja por la casa. Esa es la razón por la que las apuestas gratis de las casas casi siempre vienen con un momio mínimo: si el bono pudiera quemarse en un momio de 1,01, el valor para el jugador sería cercano a cero y el costo de la casa también. El momio mínimo es, en realidad, un mínimo de utilidad esperada para ambas partes.
El cuarto supuesto es el que más caro sale y el menos explicado. En una apuesta sencilla con dinero real, el momio ya contiene el margen de la casa. En una apuesta gratis a momio alto, el margen también está ahí, y su efecto relativo es mayor. Es decir: no existe un bono cuyo valor esperado sea positivo sin que alguien esté subsidiando algo. La pregunta que ordena la elección no es si el bono es gratis, sino quién paga la fiesta y con qué condiciones.
Los momios de las casas se fijan de forma parecida en todos los mercados: cada resultado lleva un momio, y la suma de sus inversos siempre es mayor que uno. Esa diferencia es el margen, y es la cifra que nunca aparece en el escaparate, porque el escaparate vive de que compares mamparas y no márgenes. En México el término que verás para ese número es momio, no cuota, y esa distinción importa: quien busca “cuota” está viendo cuánto paga; quien busca “momio” está viendo el mismo número desde dentro del mercado.
¿Juego con licencia o con permiso? El marco legal que decide qué casa eliges
En México las apuestas no se autorizan: se toleran solo donde la ley lo permite. La Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947, prohíbe los juegos con apuestas en todo el territorio y abre una excepción única para los que la autoridad autorice expresamente. La Ley no menciona el juego en línea: no existe una licencia digital independiente. Lo que existe es un permiso de la Secretaría de Gobernación, otorgado por la Dirección General de Juegos y Sorteos a un permisionario, casi siempre ligado a un establecimiento físico autorizado, y las marcas en línea operan bajo ese permiso. La palabra correcta es permiso, no licencia.
El Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos, reformado el 16 de noviembre de 2023, endureció el marco en un punto decisivo: su artículo 2 establece que la actividad de apuestas y sorteos que no está expresamente prevista queda prohibida. En un sector donde la ley previa al Reglamento permitía solo lo autorizado, la reforma invirtió la carga: ya no basta con no estar prohibido. Los tipos de permiso relevantes para apuestas son los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos, previstos en el artículo 28; los permisionarios con permiso de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios de apuestas remotas, el artículo 31 los declara intransferibles y el artículo 29 les exige cuentas trimestrales y anuales auditadas, seguro, reportes de operaciones sospechosas de lavado y fianza.
No hay lista oficial de permisos a la que un apostador pueda entrar y hacer la consulta. La Dirección General de Juegos y Sorteos mantiene la autoridad sobre autorización, control, supervisión y sanción, y en el Congreso se pidió entre mayo y julio de 2026 un registro público abierto, pero eso es una petición, no un padrón disponible. Lo que sí existe son los números que cada marca publica en su propio pie de página y las compilaciones de sitios especializados, que se contradicen entre sí en varios casos. Ahí está el primer filtro de elección: cuando el número de permiso solo aparece en un tercero, ya no estás leyendo un dato oficial, estás leyendo un dato atribuido.
Quién autoriza, quién supervisa y qué número de permiso puede verificar un apostador
| Marca | Estado del permiso según la fuente citada | Qué dice el escaparate de la marca sobre el bono |
|---|---|---|
| Novibet | Permiso SEGOB DGJS/DCRCA/1121/2020, según casasdeapuestaslegales.mx; titular Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V.; no confirmado oficialmente | — |
| Playdoit | Permiso SEGOB DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según casasdeapuestaslegales.mx; titular Eventos Festivos de México; no confirmado oficialmente | Bono de bienvenida de $1,000 MXN, descrito unas veces con primer depósito y otras sin depósito |
| Pickwin | Permiso SEGOB de su permisionario, titular Producciones Móviles S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora; número no impreso porque las fuentes lo contradicen | — |
| Strendus | Permisos SEGOB DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx; titular Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads según la compilación; no confirmado oficialmente | — |
| Betcris | Permiso SEGOB de su permisionario, titular Producciones Móviles; el número del pie de página de la marca y el de la tabla del propietario difieren | — |
| Caliente | Permiso SEGOB DGG/SP/404/97, mostrado en el pie de página de caliente.mx; titular Tecnología de Entretenimiento Caliplay (Grupo Caliente); no confirmado oficialmente | $1,000 MXN sin depósito y duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN |
| Codere | Permisos SEGOB DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según sitios especializados; titular Libros Foráneos S.A. de C.V. (Codere México); no confirmado oficialmente | Bono de bienvenida de hasta 7,000 MXN |
| 1xBet | Permiso SEGOB DGJS/0002/2020, según sitios especializados, que además confirma que la App Store lista la app bajo 1XCorp N.V., empresa distinta del titular nombrado; no confirmado oficialmente | — |
| Betway | Permiso SEGOB 4184, según casasdeapuestaslegales.mx; titular Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V.; no confirmado oficialmente | — |
Lo que un apostador puede comprobar por su cuenta, y las celdas vacías, dicen tanto como las llenas. De nueve marcas, solo una publica su número de permiso en su propio sitio, y ese número llega sin confirmación de la autoridad porque el listado de la Dirección General de Juegos y Sorteos no puede abrirse. Las demás cifras vienen de compilaciones que se contradicen: en Pickwin el número que da una compilación es el mismo que el pie de página de Betcris muestra para Producciones Móviles, y en Strendus las compilaciones ni siquiera coinciden en el titular. Cuando el pie de una marca y la tabla de un tercero no dicen lo mismo, la conclusión práctica es simple: el número de permiso sirve para saber que hay un permisionario detrás, no para verificar que la marca que ves en pantalla sea exactamente la autorizada.
Lo segundo que revela la tabla es la asimetría entre permiso y bono. Hay marcas con número de permiso impreso y sin bono de bienvenida anunciado en su ficha, y marcas con bono anunciado y permiso citado por terceros. Ninguna de las dos cosas compensa a la otra: un permiso limpio no mejora un bono flojo, y un bono llamativo no arregla una procedencia turbia.
supervisión, bloqueos y el estado real del mercado en 2026: lo que conviene saber antes de depositar
El marco legal existe; su aplicación se mueve. En noviembre de 2025 la Unidad de Inteligencia Financiera identificó trece casinos y congeló cuentas, y en ese mismo movimiento quedaron deshabilitadas bet365 y Betano, de Ganador Azteca y Grupo Salinas, como recogen los reportes de prensa del 5 de diciembre de 2025. En diciembre de 2025 un tribunal colegiado les permitió únicamente publicar contenido informativo ajeno a las apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, y el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea, entre ellos betano.mx y bet365.mx. El 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la SEGOB contra bet365 y Betano, según una sola fuente.
La consecuencia para quien elige casa es incómoda y precisa: el estado de un operador bloqueado no es un dato estable. Cualquier frase del tipo “esta casa ya está abierta” o “esta casa ya cerró” caduca en semanas. Lo que sí es estable es que hay dos zonas jurídicas y que se comportan distinto. Una marca con permiso mexicano opera dentro de un marco local: tiene un domicilio legal, un permisionario identificable, controles de identidad y de lavado, y la obligación de emitir CFDI de retenciones cuando el premio es gravado. Una marca offshore no tiene nada de eso: no responde a la SEGOB, no emite CFDI de retenciones y su saldo puede quedar congelado dentro de un bloqueo que la propia autoridad ordenó. La zona offshore aquí no tiene nombre propio, y no hace falta: basta con saber que es la zona donde el apostador no cuenta con ninguna de las protecciones anteriores.
La reforma también está en la mesa. La Secretaría de Gobernación terminó en octubre de 2026 un anteproyecto para sustituir la ley de 1947 y lo envió al Gabinete de Seguridad; no se ha presentado y no es ley. Una iniciativa para derogar la ley crearía un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos con edad mínima de 21 años y autoexclusión; es propuesta, no norma. Y aunque el discurso público suele hablar de “tolerancia cero”, la realidad es que nadie ha establecido una multa ni un delito para el apostador que juega en un sitio sin permiso. Ni una sanción ni una excepción existen en los textos revisados.
Sobre los bonos, la ley vigente no dice nada. Hay iniciativas que proponen prohibirlos, una de ellas del diputado Martínez Urincho, y son propuestas; tampoco aparece una regla sobre bonos en los artículos revisados del Reglamento. Lo que sí cambió el producto fue el impuesto: cuando el IEPS subió a 50 % en 2026, los operadores rediseñaron sus bonos de bienvenida por el costo del tributo, que absorben en parte. Ese detalle explica por qué los topes mexicanos se ven más cortos que los de otros mercados, y por qué un bono que en otro país se anunciaría con seis cifras aquí se anuncia con una.
La protección del jugador: los salvaguardas que dependen de ti
México no tiene un registro nacional de autoexclusión. No es un detalle administrativo: significa que ninguna casa puede excluirte del mercado, solo de su propia cuenta. Si tu problema es el acceso general al juego, la herramienta que existe es la autoexclusión voluntaria, casa por casa, y eso es trabajo del jugador, no del sistema. La otra consecuencia es que ningún operador puede verificar si ya te autoexcluiste en otra parte, así que la red de protección tiene la forma de una suma de decisiones individuales.
Lo que sí ofrecen las marcas mexicanas son herramientas internas: pausas, límites de depósito y de pérdida, y cierre o bloqueo de la propia cuenta. La ficha de la app de Codere México incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta, y limita el uso a mayores de 18 años. El pie de página de Betcris indica que los juegos con apuestas están estrictamente prohibidos para menores de edad, enlaza una sección de juego responsable y aclara que el servicio no se promociona a menores de 18 años. El pie de caliente.mx pide divertirse con responsabilidad y enlaza su sección de juego responsable. Esa es, en la práctica, la capa de protección que el apostador mexicano va a encontrar.
Hasta dónde llega la ley es una pregunta más estrecha de lo que parece. El artículo 5 del Reglamento prohíbe a los menores estar en las áreas de apuestas de los establecimientos y participar en el cruce de apuestas, pero no fija una edad numérica; los 18 años que ves en los pies de página son la declaración de cada marca, no una cifra establecida en la ley. Tampoco existe un límite legal de depósito o de pérdida, ni una cuenta de juego temporal. Los operadores verifican la identidad de sus usuarios y reportan operaciones relevantes a la Unidad de Inteligencia Financiera y al Servicio de Administración Tributaria, porque el juego es una actividad vulnerable bajo la ley antilavado; los documentos exigidos no están fijados en un texto legal.
El contraste con una marca offshore vuelve a ser el eje. Ahí no habrá sección de juego responsable con estándar local, ni reporte a la UIF por una marca que no opera bajo el marco mexicano, ni una autoridad a la que reclamar. Y la elección no se reduce a “regulada sí, offshore no”: una marca con permiso tampoco te va a frenar, porque no tiene registro donde consultarte. Las herramientas existen en las dos zonas, pero el respaldo jurídico solo en una.
Incentivos, recompensas y requisitos: qué cuesta de verdad cada tipo de bono
Un bono de bienvenida se cobra en forma de apuestas. La forma de saber cuántas es sencilla: el requisito de apuesta es un múltiplo sobre la cantidad bonificada —o, en algunas ofertas, sobre el bono más el depósito— y el número de apuestas necesarias sale de dividir ese total entre lo que apuestes cada vez. Solo cuentan las apuestas que alcanzan el momio mínimo y las que caen dentro de los deportes y mercados que la casa admite.
Con el requisito de apuesta hay un dato sobre el que conviene ser explícito, porque suele circular de boca en boca y no como dato de la casa. Sobre el bono sin depósito de $1,000 MXN de Caliente, algunas reseñas de casas de apuestas indican que el rollover es de 10 veces; el plazo, los momios mínimos y el rollover del bono de primer depósito varían de una reseña a otra. Eso significa que cualquier cifra de rollover que veas atribuida a un bono mexicano conviene comprobarla en los términos de la propia casa antes de registrarte, porque las reseñas no coinciden entre sí y ninguna de ellas es la marca.
Vale la pena ver lo que un rollover hace con el tiempo, usando esa referencia de 10 veces y la oferta de $1,000 MXN sin depósito:
- Con apuestas de $100 MXN por boleto, el requisito de apuesta de 10 veces sobre $1,000 MXN se cubre en unas 100 apuestas. Con apuestas de $250 MXN, en unas 40. El multiplicador no cambia; lo que cambia es cuántas decisiones tienes que tomar antes de que el saldo sea tuyo.
- Si el bono de primer depósito se duplica hasta $7,000 MXN, cada peso de ese tope trabaja bajo el mismo multiplicador, y el total a apostar crece en la misma proporción que crece el bono. Más bono significa más circulación, nunca menos.
Esa es la banda real de cualquier bono de bienvenida mexicano: entre unas decenas y unos pocos cientos de apuestas, según lo que apuestes por boleto y según lo que el multiplicador exija. Nadie apuesta en línea con calcetines y aquello es exactamente lo que el anuncio omite contar.
Lo que cuesta cumplir el requisito: la aritmética del margen
Aquí está el costo que ningún escaparate imprime. El margen de la casa no es un cargo aparte: está dentro del momio, y todo lo que se apueste para cumplir el requisito pasa por el momio. La pérdida esperada de cumplir un bono es el requisito de apuesta total multiplicado por el margen del mercado donde se juega. No es una predicción de lo que vas a perder: es un promedio sobre muchas apuestas bajo el supuesto de que solo circula la cantidad bonificada, y sirve para saber qué tan caro es el trabajo antes de aceptarlo.
Con la referencia de 10 veces sobre $1,000 MXN, el requisito de apuesta total son $10,000 MXN. Si el mercado donde juegas tiene un margen de 5 %, la pérdida esperada al cumplir es de unos $500 MXN. Si el margen es de 8 %, sube a unos $800 MXN. La banda importa más que el número: el margen de un mercado mexicano de fútbol se mueve en ese orden, y pocas casas publican el suyo. Un bono de $1,000 MXN cumple su requisito con un costo esperado que ronda la mitad de su propio valor, en el escenario más favorable de esa banda. Eso no lo vuelve malo; lo vuelve una oferta cuyo valor neto esperado depende por completo del momio mínimo que la casa haya fijado y del mercado que elijas para circular.
La conclusión práctica de la aritmética es una regla de elección y no un veredicto sobre el bono. Con un bono de depósito duplicado hasta $7,000 MXN y un margen de mercado del 5 %, cumplir el requisito sobre el tope completo cuesta de forma esperada unos $3,500 MXN si el multiplicador es de 10 veces sobre la cantidad bonificada. Ahí el tamaño del bono deja de ser una buena noticia y se convierte en una factura: cuanto más grande el tope que aceptas, más grande el requisito de apuesta que asumes, y el margen no perdona el tamaño.
Evaluación y criterios: cómo se ordenan nueve casas y por qué el orden no es una recomendación
Ordenar casas de apuestas con bono de bienvenida tiene un problema de base: el mercado mexicano no publica la información con la que se ordenaría bien. No hay lista oficial de permisos abierta al público, los números de permiso se contradicen entre compilaciones, los requisitos de apuesta apenas salen en las reseñas y la publicidad muestra el número de permiso y los avisos de juego responsable sin explicar el resto. Un ranking hecho con esos insumos es un orden de trabajo, no un veredicto.
Con eso claro, los criterios que sí discriminan entre estas nueve marcas son cuatro, y ninguno es “quién paga más”. El primero es la procedencia del permiso: quién lo publica, en qué pie de página, y si coincide con lo que dice el tercero. El segundo es la claridad del escaparate: si el bono aparece con sus condiciones o aparece desnudo. El tercero es la arquitectura de la oferta: un bono de depósito duplicado no se juega como una apuesta gratis, y una apuesta gratis a momio bajo no vale lo mismo que a momio alto. El cuarto es la profundidad del producto alrededor del bono, porque un bono solo tiene valor si hay mercado donde circularlo.
Sobre ese cuarto criterio hay un punto que conviene poner en la mesa: el bono de una casa no vive aislado de su catálogo. Una casa cuyo escaparate es una app con transmisión en vivo, creador de apuestas y momios mejorados te da más lugares donde cumplir un requisito sin quedarte en un solo mercado; una casa con un catálogo más angosto te obliga a circular por donde no elegirías. El bono es el gancho y el catálogo es el terreno; se eligen juntos.
Y hay un criterio que este orden no puede usar, aunque sea el que más pesa en la decisión real: las condiciones completas. Para varias de estas marcas el requisito de apuesta, el plazo y el momio mínimo no están en la información pública que se puede reunir, y ese hueco es una característica del mercado mexicano, no un defecto del catálogo. Un apostador que compare solo lo que la publicidad muestra está comparando carteles, y en este mercado los carteles se ven mucho más parecidos que los productos.
| Criterio de evaluación | Cómo se lee en el mercado mexicano |
|---|---|
| Procedencia del permiso | Solo una de las nueve publica el número en su propio sitio; el resto llega por compilaciones que se contradicen entre sí |
| Claridad del escaparate | Los bonos se anuncian con su tope; en algunos casos el mismo bono se describe con primer depósito y sin depósito |
| Arquitectura de la oferta | Convivven bonos de depósito con apuesta gratis, recarga semanal, cashback y puntos de lealtad |
| Terreno para circular el bono | Transmisión en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y cobertura por deporte definen dónde se cumple el requisito |
Clasificación y comparación: las nueve casas, una por una
Ninguna de las nueve es la misma oferta con distinto logotipo, y ese es el punto de esta lista. Cada casa resuelve el mismo problema —cómo atraer una cuenta nueva sin regalar dinero— con una arquitectura distinta, y la que te convenga depende de cuál de esas arquitecturas se parezca a tu forma de apostar. Un aviso por adelantado: la descripción de cada casa se limita a lo que su propio escaparate y su ficha de aplicación declaran, y el permiso se resume una sola vez, en la tabla de arriba, para no convertir el dato en letanía.
Novibet: permiso citado con número, escaparate sin bono a la vista
Novibet aparece con el registro más ordenado del grupo: un número de permiso concreto, DGJS/DCRCA/1121/2020, y un titular identificable, Comercial de Juegos de la Frontera, según la compilación de casasdeapuestaslegales.mx. Es el tipo de dato que en este mercado casi nunca se puede conseguir, con la salvedad de siempre: no hay confirmación oficial detrás, porque el listado de la Dirección General de Juegos y Sorteos no puede abrirse.
Eso es lo que hay, y lo que hay no incluye un bono de bienvenida declarado en el escaparate de la marca. Para un lector que llegó buscando un incentivo, la consecuencia es directa: esta casa no compite por el registro con una cifra en el encabezado. Compite con lo demás, que en su caso es la trazabilidad de su permiso. Quien valora poder nombrar al permisionario que hay detrás de la marca por encima de un tope bonificado encontrará aquí la ruta más limpia de las nueve; quien llegó por el bono, no.
El juicio es sencillo y no cambia el orden de nadie: una casa que publica a quién pertenece su permiso y no disfraza su oferta está haciendo algo que el resto del mercado mexicano no hace, y eso tiene valor aunque no sea el valor que buscabas.
Playdoit: $1,000 MXN anunciados, condiciones que se contradicen en la misma ficha
Playdoit anuncia $1,000 MXN de bono de bienvenida en su ficha de aplicación, y lo hace de una manera que obliga a detenerse: en un apartado el bono se describe con primer depósito y en otro sin depósito. La propia ficha se contradice, así que la condición no es ambigua por lo difícil, sino por descuidada, y el monto anunciado es el mismo para una oferta que exige depositar y para una que no.
Esa contradicción no es un tecnicismo. Un bono sin depósito y un bono con primer depósito se comportan distinto: el primero no te obliga a sacar dinero, el segundo sí, y el orden en que aparece el requisito cambia por completo lo que apostarás antes de que el saldo sea retirable. Cuando la marca no puede decidir cuál de las dos cosas está vendiendo, la decisión te toca a ti, y la única forma de tomarla es leyendo los términos del bono en la casa antes de reclamar, no la ficha de la tienda de aplicaciones.
El permiso que la compilación cita para esta marca es DGAJS/SCEVF/P-02/2005, con Eventos Festivos de México como titular, y llega con el mismo aviso: no confirmado oficialmente. La casa está en orden, la comunicación no. Eso es lo que decide este bloque, y aquí el anuncio es la parte más floja del conjunto.
Pickwin: un permiso real con un número que ninguna fuente sostiene dos veces
Pickwin opera bajo el permiso de su permisionario, Producciones Móviles S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora, y ahí se acaba lo que las fuentes sostienen con claridad. El número del permiso no se imprime en esta página por una razón concreta: las compilaciones se contradicen, y el número que una de ellas da para esta marca es el mismo que el pie de página de Betcris muestra para Producciones Móviles. Dos marcas, un número, y ninguna autoridad accesible para desempatar.
En el escaparate de esta marca no aparece un bono de bienvenida declarado, así que su oferta en esta comparación es la de una casa sin incentivo visible. Para el lector, eso no es un problema de información: es una elección. Si tu criterio principal es una cifra de bienvenida, esta ruta no existe. Si tu criterio es una cuenta con permiso mexicano y sin la presión de perseguir un requisito de apuesta, la ausencia de bono puede ser una comodidad y no un hueco.
Lo que este bloque establece es más estrecho y más útil que una calificación: un permiso puede ser genuino y su número, todavía, no poder verificarse. La casa merece figurar; la cifra que la identificaría no.
Strendus: tres números de permiso, dos titulares posibles y ninguna confirmación
Strendus es el caso extremo de la confusión de titulares: las compilaciones le atribuyen tres permisos —DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021— y ni siquiera coinciden en quién es el titular, que aparece como Atracciones y Emociones Vallarta en una versión y como New Ads en otra. Los tres números provienen de casasdeapuestaslegales.mx y ninguno lleva confirmación oficial, porque el listado de la Dirección General de Juegos y Sorteos no puede abrirse.
Tres permisos no significan tres protecciones. Significan, en el mejor de los casos, que el permisionario ha renovado o ampliado su autorización con el tiempo, y en el peor, que las compilaciones copian datos de otros. Como no hay forma de saber cuál de las dos cosas es, lo que queda es lo que la marca no publica: su propio escaparate no anuncia un bono de bienvenida con cifras.
La lectura honesta de esta ficha es un recordatorio de cómo funciona este mercado. El número de permiso se ha convertido en un símbolo: aparece en la página, tranquiliza al lector y rara vez se puede cotejar. Una casa con tres números probables y dos titulares posibles ilustra mejor que ninguna el problema de fondo.
Betcris: pie de página responsable y un número que no coincide con el del propietario
Betcris tiene una de las declaraciones de juego responsable más explícitas del grupo: su pie de página afirma que los juegos con apuestas están estrictamente prohibidos para menores de edad, enlaza una sección de juego responsable y aclara que el servicio no se promociona a menores de 18 años. Son tres frases, y las tres apuntan en la misma dirección: la casa no quiere que un menor se registre y lo dice en voz alta.
El problema está en el registro. El pie de página de la propia marca y la tabla de su propietario muestran números distintos para el permiso, y esta página no imprime ninguno de los dos, porque cuando la fuente primaria se contradice con la secundaria, el número deja de ser un dato y se convierte en un rumor. El titular que las fuentes nombran es Producciones Móviles, el mismo que aparece en la órbita de Pickwin, lo que añade una capa de interés: en este mercado un permisionario puede correr varias marcas.
Y el escaparate de Betcris no anuncia un bono de bienvenida con cifras. La lección de este bloque no es que falte un bono, sino que una casa puede comunicar bien lo que quiere comunicar —la protección del menor— y aun así no poder zanjar la cifra que supuestamente la identifica ante la autoridad.
Caliente: $1,000 MXN sin depósito y una duplicación de hasta $7,000 MXN en el mismo encabezado
Caliente es la marca cuyo escaparate hace más ruido, y el ruido tiene dos partes. Su encabezado anuncia $1,000 MXN sin depósito y, en el mismo espacio, la duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN. Si ambas ofertas valen solo para apuestas deportivas es la primera cosa que un apostador de deportes necesita resolver. También es la única marca del grupo cuyo número de permiso aparece en su propio pie de página, DGG/SP/404/97, con Tecnología de Entretenimiento Caliplay, del Grupo Caliente, como titular. Sin confirmación oficial, de nuevo, pero con la fuente en casa.
Sobre el rollover, la referencia que puede reunirse viene de reseñas y no de la marca: algunas indican un rollover de 10 veces para el bono sin depósito de $1,000 MXN, y el plazo, los momios mínimos y el rollover del bono de primer depósito cambian de una reseña a otra. Ese es el dato que hay, y hay que tomarlo como lo que es: una cifra atribuida a terceros sobre la que conviene ir a los términos de la casa antes de registrarse.
La app completa el cuadro con transmisión en vivo, creador de apuestas —“crea tu apuesta”—, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, y la marca restringe el uso a mayores de 18 años. Para quien cumple un requisito de apuesta, ese catálogo es terreno: más mercados y más formatos significan más formas de circular sin quedarse en un solo partido.
Con todo, este es el bloque donde la distancia entre el escaparate y el producto se ve más grande. Dos ofertas apiladas, una condición sin aclarar y un rollover que solo circula en reseñas no son una estafa; son una oferta que exige leer antes de creer, y quien no lea va a descubrir las condiciones en el peor momento posible, es decir, cuando ya apostó.
Codere: un tope de 7,000 MXN con treinta deportes detrás
Codere México anuncia en su ficha de aplicación un bono de bienvenida de hasta 7,000 MXN, y esa palabra, “hasta”, es la que gobierna el bloque. El tope no es el bono: es el techo que el bono puede alcanzar según lo que deposites y según lo que la casa acredite. La ficha también detalla los depósitos con tarjeta, SPEI y OXXO, tres vías que cubren al que tiene tarjeta, al que transfiere desde su banco y al que prefiere pagar en efectivo en tienda.
El catálogo que acompaña al bono es el más ancho de los que aparecen en esta lista: más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. Ese conjunto importa más de lo que parece cuando hay un requisito de apuesta de por medio, porque un apostador que circula dinero necesita dónde hacerlo sin forzar apuestas que no quería. Y también aparece aquí una obligación que vale la pena tener presente: el permiso de la marca se cita como DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019 según Apuestas-legales.com.mx, con Libros Foráneos S.A. de C.V. como titular, sin confirmación oficial.
El remate de este bloque lo pone la propia ficha: Codere es la única marca del conjunto cuyo escaparate declara el permiso de la SEGOB, el límite de 18 años y los avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta todo junto. Eso no mejora la cifra del bono. Sí responde una pregunta que el bono no responde: qué pasa cuando quieres dejar de jugar.
1xBet: catálogo enorme, titular cuestionado en la propia App Store
1xBet ofrece el paquete de producto más completo de la lista: apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de fútbol, básquetbol, tenis, UFC y esports, además de bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad. Para quien cumple un requisito de apuesta, esa combinación de deportes y mercados es exactamente lo que hace barato circular: más eventos, más momios, menos necesidad de forzar una apuesta.
La procedencia del permiso es donde este bloque cambia de tono. El número citado es DGJS/0002/2020, según Apuestas-legales.com.mx, que además no pudo confirmar el dominio 1xbet.mx ni el listado oficial, y la App Store lista la app bajo 1XCorp N.V., una empresa distinta del titular nombrado, Entretenimientos Naturales. No hay confirmación oficial y el propio escaparate de descarga introduce una sociedad que no es la del permiso. Un lector puede sacar de ahí la conclusión que quiera sobre el producto; lo que no puede hacer es concluir que la cadena de titularidad esté resuelta.
Con el catálogo tan ancho y la titularidad tan abierta, la casa pide elegirla por lo primero y aceptar lo segundo. Para el apostador que circula un requisito de apuesta, hay peores lugares donde hacerlo. Para el que quiere saber quién responde detrás de la marca, la respuesta no está en la marca.
Betway: 2,000 eventos por semana, un club de apuestas gratis y un permiso sin número
Betway es la casa que más fácil vende el terreno donde circular un bono. Su app anuncia más de 2,000 eventos por semana, los momios mejorados “Super” y “Ultra”, el creador de apuestas “Crea Tu Apuesta” y un club con apuestas gratis semanales. De todos los datos de producto que aparecen en esta lista, el club es el más relevante para el tema: una apuesta gratis recurrente es un incentivo que no depende de un solo registro, aunque también es un incentivo que solo rinde a quien ya apuesta con regularidad.
El permiso es el más delgado del grupo en apariencia: un número, 4184, según casasdeapuestaslegales.mx, con Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. como titular, y sin confirmación oficial. Un número corto sin estructura de expediente, citado por un tercero, es lo menos verificable que puede haber, y esta página no lo engorda.
Lo que el club y el catálogo de eventos establecen juntos es una oferta con forma de club: mucha actividad semanal, incentivos que se repiten y un compromiso implícito de estar presente. Quien apuesta todas las semanas encontrará aquí más valor que quien apuesta cada tres meses, y ese es el eje del bloque. La casa no está diseñada para el registro único, y eso no la hace peor; la hace distinta.
El cierre de la lista: quien no aparece también dice algo
Las nueve marcas anteriores operan, según sus fuentes, bajo un permiso de la SEGOB sostenido por un permisionario. Fuera de este grupo hay tres categorías que un lector debe poder distinguir y que no forman parte de esta lista. La primera son las marcas bloqueadas: bet365 y Betano quedaron deshabilitadas desde noviembre de 2025 y su situación jurídica sigue cambiando, así que no figuran aquí como opciones activas. La segunda son los sitios con licencia de Curazao, que no son permisionarios mexicanos y no cuentan con ninguna de las protecciones descritas en esta página. La tercera son las compilaciones y las reseñas que citan cifras de bonos: no son casas de apuestas y sus números no son los de las casas.
La lista tampoco es el mercado. Un permisionario puede correr varias marcas, y en estos datos mismos Producciones Móviles aparece en la órbita de más de una. Eso significa que la elección entre marcas puede ser, en algún caso, una elección dentro de un mismo permiso, y una marca que no está aquí no está por eso sin permiso. La pregunta útil sigue siendo la misma para todas: qué requisito de apuesta hay que cumplir, y hasta cuándo.
Preguntas frecuentes sobre los bonos de bienvenida en México
¿Cómo funciona un bono de bienvenida en una casa de apuestas y dónde están sus condiciones?
El bono se acredita tras registrarte y, en las ofertas de depósito, después de confirmar el primer ingreso. Sobre ese saldo corre un requisito de apuesta: hay que apostarlo varias veces, con momios mínimos y dentro de un plazo. Las condiciones completas viven en los términos del bono dentro de la casa, no en la publicidad del encabezado ni en la ficha de la tienda de aplicaciones.
¿Qué significan el rollover y el momio mínimo en un bono de bienvenida?
El rollover, o requisito de apuesta, es el número de veces que la cantidad bonificada debe circular en apuestas antes de retirarla. El momio mínimo es el precio más bajo al que una apuesta cuenta para ese requisito: una apuesta por debajo no avanza el rollover. Los dos van juntos, porque un bono que pudiera circularse a momios muy bajos tendría poco valor para las dos partes.
¿Por qué la cantidad de una apuesta gratis no se devuelve junto con la ganancia?
Porque la cantidad de la apuesta gratis no es saldo propio. Si la apuesta gratis es de $1,000 MXN y gana a momio 2,00, la ganancia de $2,000 MXN suele acreditarse sin esos $1,000 MXN de base: lo que se paga es la ganancia, no el importe que la produjo. Su valor depende del momio al que la juegues, razón por la que existe un momio mínimo.
¿Cómo saber si una casa de apuestas opera con permiso de la Secretaría de Gobernación?
No hay una lista oficial de permisos abierta al público, así que conviene revisar el pie de página de la propia casa, donde algunas publican su número, y cotejarlo con la compilación que se cite. Los números se contradicen entre fuentes y casi ninguno lleva confirmación de la autoridad. En México el permiso pertenece a un permisionario y la marca opera bajo él.
¿Se pagan impuestos por los premios de las apuestas en México y quién los retiene?
El premio es ingreso gravado por ISR cuando el juego está legalmente autorizado y la casa retiene al pagarlo: 1 % si el estado no grava el premio o su tasa no supera 6 %, y 21 % si la supera. La Ciudad de México tiene una tasa estatal del 6 % sobre premios. Para un caso concreto conviene consultar a un contador.
¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?
Se fijan dentro de la cuenta, en la sección de juego responsable que cada casa mexicana enlaza en su pie de página: pausas, límites de depósito, límites de pérdida y cierre de cuenta. No existe un registro nacional de autoexclusión en México, así que la exclusión hay que pedirla casa por casa, y ningún operador puede verificar si ya la pediste en otra parte.
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