Casas de apuestas de fútbol en México: qué camino conviene y por qué
Datos actualizados a noviembre 5, 2026, contrastados con los avisos de permiso que cada operador publica en su propio sitio, con sus fichas de aplicación y con el marco de la Ley Federal de Juegos y Sorteos y su Reglamento.
El fútbol se apuesta en México por una sola vía regular: un permiso de la Secretaría de Gobernación (SEGOB) que alguien más obtuvo antes que tú. Ninguna casa de apuestas de fútbol recibe una autorización digital propia. La ley de 1947 prohíbe los juegos de azar y las apuestas en todo el territorio y abre una excepción para lo que autoriza expresamente, y el Reglamento, reformado el 16 de noviembre de 2023, cierra el círculo al prohibir en su artículo 2 lo que no está previsto con claridad. Traducido al español de todos los días: quien te vende apuestas de fútbol lo hace colgado del permiso de alguien con un casino, un hipódromo o un frontón. Da igual lo moderna que se vea la aplicación.
De ahí sale el primer cruce de caminos, y es el que ordena todo lo demás. Una casa con permiso te da un domicilio legal en México, controles de identidad, reportes de operaciones a la UIF y al SAT, y un CFDI de retenciones el día que tu premio causa impuesto. Una casa sin él no te da nada de eso, y ahí la palabra “casa de apuestas” empieza a quedarse corta: no hay a quién reclamarle en el país. Como el resto de la decisión depende de qué lado del cruce estás, el recorrido que sigue separa las vías antes de ponerles precio.
Fundamentos: cómo se juega el fútbol que vas a apostar
Antes del boleto hay un partido, y el partido está escrito en un reglamento que no cambia cada temporada. Las Reglas de Juego del fútbol las mantiene el International Football Association Board, y lo hace desde 1886. Un partido estándar de adultos dura dos tiempos de 45 minutos con tiempo agregado a criterio del árbitro. Un empate puede irse a dos periodos extra de 15 minutos y, en algunas competencias, a una tanda de penales. Cada equipo tiene once jugadores en la cancha, portero incluido, y la portería mide 7,32 metros de ancho por 2,44 de alto.

Estos cuatro datos parecen relleno y no lo son. Casi todas las discusiones de una apuesta de fútbol vienen de no saber dónde termina el tiempo reglamentario y dónde empieza lo que sigue. Un momio de 90 minutos no cobra igual que un momio de “se clasifica”, y la diferencia entre uno y otro no es un capricho del operador: es el tiempo agregado, el alargue y los penales metidos en un precio distinto. Si apuestas al ganador del partido, el empate es un resultado vivo hasta el silbatazo, y esa posibilidad está dentro del momio que ves. Cuando el mismo equipo aparece con un precio corto en el mercado de clasificación y con un precio largo en el de 90 minutos, la brecha no mide la fuerza del equipo: mide todo el fútbol que aún falta por jugar.
El calendario también decide qué encuentras en el programa. La Premier League 2026-27 se juega del 21 de agosto de 2026 al 30 de mayo de 2027, con 20 equipos, entre ellos los ascendidos Coventry City, Ipswich Town y Hull City, y con el Arsenal como campeón vigente. La Copa Mundial de la FIFA 2026 ya se jugó: España venció 1-0 a Argentina en tiempo extra el 19 de julio de 2026. Es decir, el torneo que llenó los programas de las casas durante junio y julio se fue, y con él se fueron también los mercados que solo existen cada cuatro años. En México esa ausencia se siente más que en otros mercados: el verano mundialista alimentó un volumen que ahora tiene que sostenerse con ligas locales, con las grandes europeas y con torneos de media temporada.
Hay además una jerarquía que conviene tener presente, porque ordena la elección de casi cualquier apostador de fútbol: liga grande, liga local, copa, torneo continental. La Premier ocupa los cuatro mercados que de verdad se juegan —el ganador del partido, el más y el menos de goles, el hándicap y el ganador del torneo— y cada uno cuesta lo que cuesta. En cambio, un partido de liga menor que aparezca en el programa suele venir con margen más grueso y con una línea de totales más alta o más baja de lo que la lógica del juego sugeriría. Ninguna de las dos cosas es un truco; es el peaje de un mercado con menos dinero dentro. Quien apuesta dos veces por semana lo nota en el acumulado, no en un boleto aislado.
El retiro anticipado merece una línea aparte porque se vende como servicio y es, en realidad, un precio. Si tu combinada va ganando y la casa te ofrece cerrarla antes, no te está regalando liquidez: te está comprando el boleto con descuento, y el descuento lo pones tú. Y el creador de apuestas funciona al revés, con el mismo resultado: armas tú el mercado, la casa le pone precio, y ese precio no viene en el catálogo del vecino para que lo compares. En cualquiera de las dos, abrir un boleto no es lo mismo que encontrar el mejor número para ese boleto.
Normativa: quién autoriza, quién vigila y qué significa “permiso”
La autoridad es la Secretaría de Gobernación. La Dirección General de Juegos y Sorteos autoriza, controla, supervisa, expide, modifica y extingue los permisos, y lleva los procedimientos de sanción. El Reglamento, en su artículo 1, cubre la autorización, el control y la inspección de los juegos con apuestas y los sorteos, con excepción de los de la Lotería Nacional, y atribuye la materia a la jurisdicción federal. El artículo 3 define el permiso como un acto administrativo temporal que se otorga a un permisionario. Temporal no es un adorno legal: un permiso se otorga por un plazo y se renueva, y una casa que lleva años operando enseña un permiso que ha pasado por varias renovaciones.

Los tipos de permiso que tocan las apuestas de fútbol se llaman centros de apuestas remotas y salas de sorteos de números o símbolos (artículo 28). Los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios para apuestas remotas, y los permisos no son transferibles (artículo 31). Los permisionarios de apuestas remotas deben presentar cuentas trimestrales y anuales auditadas, mantener un seguro, reportar operaciones sospechosas de lavado de dinero y constituir un fianzas o garantía (artículo 29). La palabra correcta es “permiso”. “Licencia” suena a Malta, y en México nadie te la puede dar.
Esa cadena explica un detalle que confunde a mucha gente: una misma empresa permisionaria puede operar varias marcas. Por eso el nombre que aparece en el aviso legal no siempre coincide con el nombre de la casa donde pusiste el dinero, y no hay nada irregular en ello. También explica lo que la ley sanciona, que es la operación sin permiso: el artículo 7 faculta a la Secretaría a inspeccionar, el artículo 8 le permite cerrar los locales no autorizados, el artículo 9 impide que un local quede junto a escuelas o centros de trabajo, y el artículo 10 pide la cooperación de estados y municipios.
Quien de verdad quiera verificar el permiso choca con una pared. La Dirección General de Juegos y Sorteos publica un listado de sitios autorizados, pero la lista oficial no se ha podido abrir en las revisiones de este año; en mayo y julio de 2026 el Congreso pidió un registro público abierto. Los conteos de sitios de apuestas que circulan tampoco se sostienen entre sí: un informe habla de 136 y otro de entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx. Con números así de dispares, no hay cifra que valga la pena imprimir. Lo que sí existe, año tras año, es la solicitud de registro abierto, lo que dice bastante sobre cuánto tarda la transparencia en llegar.
Consecuencia práctica: ningún número de permiso que veas en el pie de un sitio mexicano está confirmado oficialmente. Los que aparecen en la tabla de abajo vienen del pie del propio operador o de compilaciones de terceros, y se leen como “según quién lo publica, no confirmado oficialmente”. Eso no es lo mismo que decir que un permiso sea falso; es decir que la fuente no es la autoridad. Para un apostador la diferencia es real: un número sin confirmar no te sirve de nada en una reclamación, y por eso conviene leerlo por lo que es, una referencia, y fijarse más bien en si la casa lleva años renovando y si cumple con los controles que el Reglamento le pide.
Los pleitos legales de los últimos meses van en la dirección contraria a la comodidad. El 11 y 12 de noviembre de 2025 la UIF identificó 13 casinos y congeló cuentas, y bet365 y Betano (Ganador Azteca, del grupo de Ricardo Salinas Pliego) quedaron inhabilitadas. En diciembre de 2025 un tribunal colegiado solo les permitió publicar contenido informativo ajeno a las apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, y el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la Dirección General suspendió diez dominios de casino en línea, incluidos betano.mx y bet365.mx, y el 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de SEGOB contra ambas marcas, según una sola fuente. Ninguna de esas marcas figura entre las reseñadas aquí, y la razón es sencilla: no se puede recomendar como camino activo a quien en el momento de escribir estas líneas no está operando con certeza.
Sigue en pie, eso sí, un debate que todavía no es ley. El 13 de octubre de 2026 se informó que SEGOB terminó un anteproyecto para reemplazar la ley de 1947 y lo envió al Gabinete de Seguridad; no se ha presentado. Una iniciativa para derogar esa ley crearía un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos, con mayoría de edad en 21 años y autoexclusión; también es solo una propuesta. Quien planee apostar a varios años vista debería tener esto en el radar, pero apostar hoy con una reforma que aún no existe es planear sobre un borrador.
Normativa de lo que se puede apostar, de la edad y de los pagos
Apuestas en vivo, deportes virtuales y esports
El Reglamento no dedica un artículo propio a las apuestas en vivo, a los deportes virtuales ni a los esports, ni a la mayoría de los tipos de apuesta que ves en un programa. De ahí no se sigue que sean libres: el artículo 2 prohíbe la actividad de apuestas no prevista expresamente, y todo lo que una casa ofrece lo ofrece bajo el permiso de un permisionario. El detalle importa porque ordena las expectativas: la apuesta en vivo no tiene un reglamento propio que la limite, y tampoco un reglamento propio que la proteja. Un mercado que aparezca recortado en un partido de media tabla responde al criterio comercial del operador, no a una norma.
Las apuestas mutuas y las carreras de caballos sí están reguladas aparte, en hipódromos, galgódromos y frontones, con una figura llamada cruce de apuestas. Los menores nunca pueden participar en el cruce de apuestas, y el artículo 5 del Reglamento les cierra también las áreas de apuestas de los establecimientos, aunque sin fijar un número.
No se localizó ninguna regla sobre eventos restringidos, ligas menores o qué partidos quedan fuera del menú. Una casa puede reducir mercados en un partido determinado por decisión propia, y esa decisión no requiere explicación legal alguna. Tampoco se encontró provisión alguna sobre bolsas de apuestas entre pares: ninguna casa de este listado opera del modo de un intercambio, y conviene no suponer que exista una en México.
Mayoría de edad, identidad y el registro que no existe
Los menores tienen prohibido el acceso a las áreas de apuestas y al cruce de apuestas (artículo 5 del Reglamento), pero el Reglamento no escribe un número. Las casas sí lo escriben en sus propias fichas y pies de página: 18 años. Ese 18+ es una condición contractual del operador, no una cifra que puedas citar como estatutaria.
Los operadores verifican la identidad de sus usuarios —el registro con identificación, el KYC de manual— y reportan las operaciones relevantes a la UIF y al SAT, porque la actividad de juegos con apuestas está clasificada como vulnerable dentro del marco de prevención de lavado de dinero. Qué documentos concretos hay que entregar no está fijado en un texto legal accesible. Y no hay registro nacional de autoexclusión: si te autoexcluyes en una casa, esa casa te cierra la puerta, y la de la esquina no se entera. Las herramientas voluntarias que sí existen las lista cada marca en su propia ficha de tienda de aplicaciones: pausas, límites de depósito, autoexclusión interna.
Tampoco hay un límite legal de depósito ni de pérdida, ni una figura de cuenta temporal. Quien te diga que la ley mexicana te obliga a un tope está describiendo una propuesta, no una norma vigente. La publicidad, según un reporte secundario, muestra la clave del permiso y los avisos de juego responsable; los topes de horario que se leen en la prensa —después de las 22:30 o entre las 06:00 y las 22:00— describen iniciativas, no ley, igual que los proyectos para frenar a influencers y deportistas, prohibir la publicidad en transmisiones deportivas o eliminar los bonos de bienvenida.
Pagos
Ninguna norma mexicana cubre los pagos de apuestas en línea. Los métodos que aparecen en las páginas y los pies de los operadores son cosa de cada marca: tarjetas, transferencia bancaria SPEI, vouchers en tiendas como OXXO y monedas electrónicas. Un detalle sí trasciende y conviene saberlo antes del primer retiro: los retiros van a una cuenta a nombre del jugador. Eso significa que un depósito hecho desde la cuenta de un tercero puede convertirse en un problema justo cuando intentas cobrar, y no cuando depositas.
Las criptomonedas en marcas con permiso no están establecidas en la información que las propias marcas publican. Apostar por esa vía en una casa que no menciona el método es una pregunta para su servicio al cliente, no una suposición razonable.
Sobre impuestos, la parte que importa al jugador está escrita con claridad. Conforme a los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR, los premios de loterías, rifas, sorteos, juegos con apuestas y concursos legalmente autorizados son ingresos. El pagador retiene 1 % cuando el estado no grava el premio o su impuesto no rebasa 6 %, y 21 % cuando un impuesto estatal supera ese 6 %. La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración que corresponde cuando está obligada a hacerlo; en caso contrario el ingreso se acumula y la retención se acredita. La Ciudad de México tiene un impuesto estatal de 6 % sobre los premios, lo que lleva el total a alrededor del 7 % según un reporte secundario, y los premios superiores a $600,000 MXN en el año deben informarse en la declaración anual. El tratamiento de los premios cobrados en sitios sin permiso no está establecido, porque el artículo 137 habla de premios “autorizados legalmente”; la postura sensata ahí es consultar a un contador antes de contar con ese dinero.
El otro extremo de la cadena paga el IEPS. La Ley del IEPS, en su artículo 2, fracción II, inciso B), grava con 50 % los juegos con apuestas y los sorteos que requieren permiso conforme a la Ley Federal de Juegos y Sorteos, reformado en el DOF del 7 de noviembre de 2025 y vigente desde el 1 de enero de 2026, frente al 30 % anterior. El mismo inciso alcanza los juegos en línea de residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que deben cumplir las obligaciones de la ley, con bloqueo temporal del servicio digital en caso de incumplimiento grave. Conviene ser preciso aquí: la base no está establecida en el texto revisado, que solo dice “valor de la actividad”. La prensa la lee como “monto total apostado”, y este texto no la llamará “50 % de las apuestas” ni “50 % de los ingresos brutos”, porque no puede afirmar ninguna de las dos cosas. Los impuestos estatales varían: la Ciudad de México grava las apuestas y Nuevo León grava los montos apostados. Este apartado es el mapa a grandes rasgos, y la decisión de un apostador se consulta con un fiscalista.
Prevención: las herramientas que puedes usar y las que no existen
Aquí conviene decirlo sin adornos, porque es el punto donde más marketing circula: protegerse en una casa de apuestas mexicana es casi por completo una tarea del propio jugador. No existe registro nacional de autoexclusión. No existe un tope legal de depósito ni de pérdida. No existe una cuenta temporal. Lo que existe es lo que cada marca decide ofrecer, y esa diferencia entre marcas es una de las cosas que menos se comparan y más debería.
El calendario del problema también importa. Los avisos obligatorios, como los que la ficha de la aplicación de Codere México muestra al limitar el uso a mayores de 18 años e incluir advertencias de juego responsable y políticas de cierre de cuenta, o los que el pie de página de Caliente pone al pedir divertirse con responsabilidad, aparecen en el momento del registro y casi nunca cuando la racha va mal. En la práctica, un apostador que quiere un tope lo configura él, en el panel de su cuenta, y si no lo configura el sistema no se lo va a recordar en la tercera derrota consecutiva.
Eso no significa que las herramientas sean malas. Significa que su valor depende de cuándo se activan. Un límite de depósito puesto en el registro es un parachoques; un límite de depósito puesto después de una mala semana es una tirita. La autoexclusión interna es lo más contundente que ofrece una casa —te cierra la cuenta por un periodo— y trae consigo la limitación evidente: cubre una marca y solo una.
Para quien apuesta de forma intensa, la recomendación es poco glamorosa y muy concreta: decide el importe semanal antes de abrir la aplicación, no dentro. Un tope acordado a las once de la noche de un domingo y otro acordado en frío un martes por la mañana son decisiones distintas, aunque se escriban en la misma casilla. Y guarda los comprobantes: los depósitos llegan y salen por canales con registro (SPEI, tarjeta), y ese registro es la única prueba que tendrás si algo se atora.
Ninguna de estas herramientas sustituye a la ayuda profesional, y aquí la página no se anda con matices: cuando el juego deja de ser un rato y se convierte en una necesidad de recuperar, lo que sirve es un tratamiento, no un límite de depósito más alto. Las casas mexicanas con permiso publican secciones de juego responsable y algunas ofrecen contacto con líneas de apoyo; la Secretaría de Gobernación es la autoridad de la materia y el permisionario responde ante ella.
Y una última pieza que se ignora y que es la más importante para un mexicano con permiso en la mano: en una casa sin permiso no tienes ninguna de esas palancas. No hay autoridad nacional a la que acudir con tu queja, no hay CFDI de retenciones, y cuando a un operador bloqueado se le congelan las cuentas, el saldo que tenías dentro se congela con él. En marzo de 2026 el sitio de una marca bloqueada seguía inactivo a pesar de un amparo concedido por un juez de distrito. Ese es el escenario real de una cuenta sin permiso mexicano, y no lo arregla ninguna herramienta de juego responsable.
Calendario y torneos: qué se apuesta y cuándo
El calendario de un apostador de fútbol mexicano tiene un ritmo que se repite cada temporada, y ese ritmo decide qué mercados están vivos. La Premier League 2026-27 va del 21 de agosto de 2026 al 30 de mayo de 2027, con 20 equipos y con Coventry City, Ipswich Town y Hull City recién ascendidos. El campeón vigente es el Arsenal. El torneo de liga es el que más mercados sostiene y el que reparte el volumen regular de agosto a mayo; el resto del año se llena con copas, torneos continentales y verano de selecciones.
El verano de 2026 fue un caso aparte y ya terminó. La Copa Mundial de la FIFA 2026 se jugó en junio y julio, y la final se resolvió el 19 de julio de 2026, con España venciendo 1-0 a Argentina en tiempo extra. Un dato que circula mucho y que conviene corregir: en un partido empatado de eliminatoria hay dos periodos adicionales de 15 minutos y, en algunas competencias, una tanda de penales, de modo que un momio de tiempo reglamentario y un momio de clasificación son dos cosas distintas y no siempre vienen etiquetadas con la misma claridad en todos los programas. Leer el nombre del mercado antes de firmar el boleto es más útil que cualquier análisis de forma. Y ahora que el torneo se jugó, quien espere encontrar el menú mundialista de junio en el mes de febrero está buscando en una vitrina vacía.
Qué ofrecen concretamente las casas en el fútbol mexicano se ve mejor en las fichas de las propias aplicaciones, que son la descripción más honesta que una marca publica de sí misma. Codere México cubre más de 30 deportes con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. Playdoit lista fútbol, básquetbol, tenis, MMA y esports, con apuestas en vivo, transmisión, casino en vivo, “Playboost”, retiro anticipado y atención las 24 horas. La aplicación de 1xBet ofrece apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de fútbol, básquetbol, tenis, UFC y esports, además de bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad. Rushbet ofrece apuestas en vivo con transmisión de NFL, MLB y ligas europeas de fútbol, más casino y casino en vivo. Caliente Deportes trae transmisión en vivo, “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, y es solo para mayores de 18 años. Winpot se presenta como empresa mexicana de entretenimiento con 17 casinos físicos.
Lo que esas listas revelan cuando se ponen juntas es que el fútbol ya no es la unidad del negocio, sino el ancla de un catálogo que se extiende a otros deportes, a la transmisión y al casino. Para quien llega buscando fútbol, la comparación útil está en otra parte: cuántos mercados por partido, con qué margen y con qué límites. Una casa que anuncia 30 deportes puede recortar los mercados de un partido de liga menor, y una casa más modesta puede ofrecer líneas completas donde la otra reduce.
La transmisión en vivo merece una advertencia que vale para todas. Ver el partido dentro de la aplicación no cambia el momio que te ofrecen; lo que sí cambia es tu velocidad para decidir. La apuesta en vivo empuja hacia la reacción rápida, y el precio de un mercado que se mueve mientras miras no te da tiempo de comparar con el vecino. Quien aprecia la apuesta en vivo debe aceptar esa condición: se decide en un solo catálogo, sin mesa de comparación.
Evaluación: cómo se eligen y cómo se comparan
No hay una casa de apuestas de fútbol que sea la mejor en abstracto, y sospecha de cualquier texto que lo diga. Lo que hay son ejes, y cada uno pesa distinto según el camino que elijas. El primer eje es el permiso y su trazabilidad: aparece en el aviso legal, con un número, un nombre de empresa y una autoridad. El segundo es la profundidad del programa de fútbol: mercados por partido, ligas cubiertas, si hay líneas para la liga local. El tercero es el precio, que no se anuncia en ningún lado y solo se ve calculando el margen. El cuarto son los límites y las condiciones: importes mínimos, topes, requisitos para cobrar. El quinto es el retiro, con sus tiempos, sus métodos y su exigencia de cuenta a nombre del titular.
El segundo eje es el que más se subestima. Una casa puede presumir 30 deportes y ofrecer, en el partido que a ti te interesa, tres mercados con líneas poco generosas. Otra puede tener un catálogo más corto y cubrir bien la liga que sigues. La única prueba que sirve es buscar el partido concreto en la casa concreta antes de depositar, no después.
El tercer eje exige hacer una cuenta, y la cuenta es incómoda porque no aparece en la pantalla. Los momios que ves no son probabilidades puras: llevan dentro la comisión de la casa. Con tres resultados en un partido —local, empate, visitante— la suma de las probabilidades implícitas de un mercado limpio daría 100 %. En la vida real da más, y el excedente es lo que el operador se queda por cada peso apostado en ese mercado. Ese porcentaje no se publica; se calcula.
Cómo se ve el margen en los momios
Tomemos un ejemplo aritmético, no un precio cotizado: un mercado 1X2 con momios decimales de 2,10 para el local, 3,40 para el empate y 3,60 para el visitante. La probabilidad implícita de cada resultado es el inverso del momio: 0,4762 para el local, 0,2941 para el empate y 0,2778 para el visitante. Sumadas dan 1,0481, esto es, 104,81 %. La parte que el mercado devuelve repartida entre los tres resultados es 95,41 % —el inverso de esa suma— y el margen de la casa es 4,59 % de todo lo apostado en ese mercado. Conviene decirlo como banda, porque un margen es una propiedad de un mercado concreto en un momento concreto: en mercados principales de fútbol de una casa mexicana con permiso, el margen suele moverse entre 5 % y 8 %, y se estrecha cuando las líneas están afinadas y se ensancha en los mercados secundarios, en los derivados y en los partidos de ligas menores.
Ese margen puesto en un peso apostado pesa más de lo que aparenta. Con 5 % de margen, de cada 1.000 pesos apostados en ese mercado, alrededor de 950 vuelven a los jugadores en promedio y 50 se quedan en la casa; con 8 %, la devolución baja a unos 920. Y aquí está la conexión con lo anterior: el margen de un mercado no es una constante de la casa, sino un dato del mercado mismo. Un mismo operador puede ofrecer un mercado principal con un margen moderado y sangrar el hándicap con un margen notablemente más grueso, y la mayoría de los jugadores solo mira el número grande del 1X2. Quien apuesta en ligas menores, en totales de equipos flojos o en mercados de jugador paga un peaje más alto por el mismo boleto, y ese peaje se paga en cada apuesta, no una vez al año.
La utilidad práctica de esta cuenta es modesta pero real, y es la que puedes hacer en dos minutos: en un mismo partido, compara los tres momios de la casa A contra los tres de la casa B. Si la suma del inverso es visiblemente menor en una, ahí está tu diferencia. No hace falta hacer esto cada día; con hacerlo en el partido que apostarás en serio ya cambia la elección.
Evaluación y clasificación: nueve marcas con permiso, cada una por una razón distinta
La tabla de abajo reúne a las nueve marcas reseñadas en este texto. Ninguna de ellas está ordenada como recomendación ni encabeza un podio: el orden es informativo, y una marca ausente de esta lista no está por eso sin permiso. La columna de permiso recoge lo que publica el pie del propio operador o una compilación de terceros; por eso cada número se lee como “según X, no confirmado oficialmente”. La última columna resume lo que la ficha o la página de la marca dice sobre el fútbol y los productos que lo acompañan.
| Marca | Permiso SEGOB tal como se publica (fuente, no confirmado oficialmente) | Qué dice su propia información sobre el fútbol y sus productos |
|---|---|---|
| Codere | DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, a nombre de Libros Foráneos S.A. de C.V., según portales de comparación | Más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis |
| Playdoit | DGAJS/SCEVF/P-02/2005, a nombre de Eventos Festivos de México, según casasdeapuestaslegales.mx | Fútbol, básquetbol, tenis, MMA y esports, apuestas en vivo con transmisión, casino en vivo, “Playboost”, retiro anticipado y atención 24 horas |
| Pickwin | No impreso: las compilaciones se contradicen entre sí, según diversos portales de comparación | Apuestas deportivas bajo el permiso de su permisionario, a nombre de Producciones Móviles S.A. de C.V. |
| Novibet | DGJS/DCRCA/1121/2020, a nombre de Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V., según casasdeapuestaslegales.mx | Apuestas deportivas con permiso de SEGOB, sin detalle adicional en su propia información |
| Strendus | DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, a nombre de Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads, según casasdeapuestaslegales.mx | Apuestas deportivas con permiso de SEGOB, sin detalle adicional en su propia información |
| Betcris | No impreso: el número del pie del propio sitio y el de la tabla del titular difieren; titular Producciones Móviles, según el propio sitio | Apuestas deportivas; su pie añade una licencia de la Autoridad de Juegos de Malta MGA/B2C/300/2008 vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026 |
| Betway | 4184, a nombre de Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V., según casasdeapuestaslegales.mx | Apuestas deportivas con permiso de SEGOB, sin detalle adicional en su propia información |
| 1xBet | DGJS/0002/2020, a nombre de Entretenimientos Naturales, según portales de comparación | Apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de fútbol, básquetbol, tenis, UFC y esports, bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad |
| Caliente | DGG/SP/404/97, a nombre de Tecnología de Entretenimiento Caliplay (Grupo Caliente), mostrado en el pie del propio caliente.mx | Transmisión en vivo, “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales; solo mayores de 18 años |
Dos filas se leen distinto al resto y vale la pena señalarlo. En Pickwin y en Betcris el número no se imprime, y no por descuido de esta tabla: en ambos casos las fuentes se contradicen, y en el segundo el número que da una compilación es el mismo que el pie de Betcris muestra para Producciones Móviles. Cuando dos documentos no coinciden sobre un dato verificable, imprimir uno de los dos convierte una duda en una afirmación. El lector que quiera salir de la duda tiene una vía, la del listado de la Dirección General de Juegos y Sorteos, y una advertencia: ese listado no se ha podido abrir en las revisiones de este año.
La columna del permiso, además, hace visible algo que en el texto suelto se pierde: la concentración. Varios permisos distintos apuntan a empresas que se repiten, y una misma compañía permisionaria puede operar más de una marca. Eso importa cuando comparas precios entre dos casas que pertenecen al mismo dueño: la independencia de la comparación es menor de lo que parece, y el margen de una no es una alternativa real al de la otra.
Las nueve casas, una por una
Codere: el catálogo más ancho de la lista
La ficha de su aplicación es la más explícita de todas las que se consultaron aquí: Codere México declara operar con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. Cubre más de 30 deportes, con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. En el registro que publica una compilación de terceros aparece con permisos DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019 a nombre de Libros Foráneos S.A. de C.V., y ese número se lee con la reserva del párrafo legal: publicado, no confirmado por la autoridad.
Treinta deportes es una frase que vende y una realidad que se estrecha. Nadie apuesta treinta deportes. Lo que un apostador de fútbol necesita saber es si esa amplitud viene acompañada de profundidad en el partido que le importa, y eso solo se responde abriendo el partido concreto en la aplicación. Lo que sí dice la ficha es útil: el creador de apuestas y las estadísticas en vivo indican una casa que invierte en la experiencia de armar el boleto, no solo en el catálogo. El cierre de cuenta y las políticas de juego responsable, mencionadas explícitamente, son un detalle administrativo que en la práctica es la puerta para el jugador que quiere autoexcluirse.
Lo que decide esta reseña es otra cosa. Entre las marcas de la lista, Codere es la que más se parece a un producto completo para quien quiere entretenerse durante meses sin buscar mercados raros, y eso es bueno y malo al mismo tiempo: un catálogo así suele venir con márgenes menos agresivos que los de una casa que compite solo por precio. Quien apueste poco y valore tener todo en un solo lugar encontrará aquí su camino. Quien busque el mejor número posible en un solo mercado hará mejor comparando.
Playdoit: la casa que apuesta por el retiro anticipado
Playdoit se describe con un menú concreto: fútbol, básquetbol, tenis, MMA y esports, con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost” para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas. Su permiso aparece en compilaciones de terceros como DGAJS/SCEVF/P-02/2005, a nombre de Eventos Festivos de México, con la misma etiqueta de no confirmado oficialmente.
El retiro anticipado y el “Playboost” son las dos cosas que lo diferencian, y las dos tienen el mismo carácter: son productos que modifican el precio que recibes, no el precio que ves. El retiro anticipado te permite cerrar una combinada viva, y esa comodidad se paga dentro del importe que la casa te ofrece. El “Playboost” aumenta ganancias en condiciones que fija la casa, y esas condiciones son las que hay que leer antes y no después. La transmisión en vivo, además, hace que la casa sea un lugar donde se ve el partido y se apuesta en el mismo sitio, lo que tiene una consecuencia psicológica que ningún operador va a subrayar: reduce la fricción de apostar durante el partido.
Aquí conviene ser directo sobre la tensión del asunto. Una casa que ofrece transmisión, apuesta en vivo y retiro anticipado está construida para quien apuesta rápido y muchas veces. Para ese perfil la atención 24 horas y el catálogo de esports y MMA son un argumento real, porque quien sigue peleas y videojuegos encuentra líneas que otras casas ni publican. Para quien apuesta un par de veces por semana, esas funciones son ruido alrededor de un mercado que se puede comparar en cualquier otra parte. Playdoit no es una mala elección; es una elección que hay que hacer a conciencia, sabiendo qué parte del paquete vas a usar de verdad.
Pickwin: la marca sin número de permiso
Pickwin opera bajo el permiso de su permisionario, a nombre de Producciones Móviles S.A. de C.V. junto con Unocapali La Paz Operadora, según las compilaciones. El detalle es que el número no se imprime en esta página: las fuentes se contradicen, y el número que da una de ellas es el que el pie de Betcris muestra para la misma empresa. Eso, más que un problema de Pickwin, es una fotografía del estado de la información: dos marcas distintas asociadas al mismo titular, con documentos que no coinciden entre sí.
Para el lector, esta es la fila más incómoda de la comparación, y no por lo que Pickwin hace mal, sino por lo que nadie puede demostrar. Un permiso sin número publicado y sin confirmación oficial no sirve para una reclamación. Sirve, eso sí, para verificar por otra vía: el aviso legal dentro del propio sitio, el nombre de la empresa titular, y el listado de la Dirección General de Juegos y Sorteos cuando sea accesible. La marca ofrece apuestas deportivas con las condiciones habituales del mercado mexicano, y su información pública no se extiende más allá de eso.
Lo que sostiene mi lectura de Pickwin es que la oscuridad del número no es un defecto exclusivo suyo. El problema es del sistema de verificación, no de una marca concreta. Pero la consecuencia recae en la marca, y ahí está el punto: entre dos casas con oferta parecida, la que hace fácil comprobar su permiso lleva ventaja, y quien deposita en una casa que no publica número asume él mismo el trabajo de verificarla. Según lo que se lee, esta es una opción para quien ya conoce la marca y no para quien llega de fuera buscando certezas.
Novibet: permiso publicado y poco más
Novibet lleva en las compilaciones de terceros el permiso DGJS/DCRCA/1121/2020, a nombre de Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V., con la advertencia conocida de que la lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos no pudo abrirse. Su información pública sobre el catálogo deportivo no va mucho más allá de la existencia misma de las apuestas deportivas bajo permiso de SEGOB.
Una marca que comunica poco sobre su producto deja al apostador con una tarea concreta antes de depositar: abrir el programa, buscar el partido que le interesa y contar los mercados. Es un paso que muchos se saltan y que aquí resulta obligatorio, porque no hay descripción de la casa que lo sustituya. Si el fútbol de liga europea está cubierto con líneas completas, la casa cumple; si el catálogo se queda en los mercados básicos, el apostador lo sabrá en treinta segundos y sin haber puesto un peso.
Eso tiene una cara positiva que conviene no perder: una casa sin promesas es una casa que no promete nada que luego haya que exigir. El permiso está publicado con número, lo que la sitúa por delante de las dos marcas anteriores en trazabilidad. Con eso, Novibet es un camino razonable para quien prioriza que el aviso legal sea legible, y no para quien busca la mayor cantidad de mercados por partido ni el programa más vistoso.
Strendus: tres números, tres permisos, un titular discutido
Strendus aparece en las compilaciones con tres permisos: DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, a nombre de Atracciones y Emociones Vallarta o de New Ads, porque las compilaciones difieren sobre el titular. Tampoco aquí la lista oficial estuvo disponible para desempatar.
Tres permisos en una sola marca cuentan una historia que se lee en el marco legal: la actividad de apuestas se autoriza por actos administrativos temporales que se expiden, se modifican y se renuevan, y una casa que opera durante años acumula documentos. La acumulación no es una señal de irregularidad; es una señal de antigüedad. Pero un lector que quiera verificarla tiene el mismo problema de siempre, agravado: no solo el número no está confirmado, el nombre de la empresa tampoco está claro.
La postura razonable con Strendus es la del apostador que decide por lo que puede comprobar en la pantalla. La casa ofrece apuestas deportivas bajo permiso mexicano y su información pública no detalla el catálogo de fútbol. Quien la elija debería empezar por un depósito pequeño y una apuesta sencilla, ver cómo se comporta el retiro, y decidir después. Ese procedimiento de prueba, que sirve para cualquier casa nueva, aquí es más necesario que en otras filas de la tabla.
Betcris: permiso mexicano y una licencia de Malta en el mismo pie
Betcris es la fila que rompe el molde de la tabla. Su pie de página muestra un permiso de SEGOB en nombre de Producciones Móviles, S.A. de C.V., que opera junto con Paradise Riviera Gaming, S.A. de C.V. según el oficio DGJS/405/2018, y el número que da su propio pie no coincide con el de la tabla del titular, por lo que aquí no se imprime ninguno. Lo interesante es lo otro que declara el mismo pie: la empresa del sitio es TV Global Enterprises Ltd., con licencia de la Autoridad de Juegos de Malta MGA/B2C/300/2008 vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026.
Dos jurisdicciones en un solo aviso legal es información, no adorno. La licencia maltesa no sustituye al permiso mexicano para apostar en México: lo que te habilita a reclamar en el país es el permiso de la Secretaría de Gobernación, y ese es justo el número que no se puede comprobar aquí. La fecha de vencimiento de la licencia de Malta —3 de noviembre de 2026— añade un dato que rara vez se mira: las autorizaciones caducan y se renuevan, y un aviso legal es una fotografía, no un certificado permanente.
Lo que hace distinta a Betcris en esta comparación es esa doble capa, que puede ser una ventaja para quien viaja o apuesta desde fuera y un enredo para quien solo quiere respuestas mexicanas. El detalle de que su empresa operadora local comparta permisos con otra marca de la lista es también lo más útil de la fila: deja ver que la independencia entre casas mexicanas es más fina de lo que la publicidad sugiere.
Betway: permiso corto, catálogo discreto
Betway lleva en las compilaciones el permiso 4184, a nombre de Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. Un número corto, sin prefijo de año, que se lee con la misma reserva que el resto de la columna: publicado por un tercero, no confirmado por la autoridad.
El detalle del titular es el que más dice de esta fila. El permiso está a nombre de una empresa de frontón, es decir, de un permisionario de una actividad distinta que obtuvo un permiso complementario para apuestas remotas, exactamente la figura que el Reglamento prevé en su artículo 28 para los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón. No hay nada turbio en la ruta; es la ruta prevista por la ley. Pero ilustra con claridad el punto central de todo este texto: en México no existe una autorización pensada para apostar fútbol en una aplicación, sino permisos de otra cosa que se extienden a lo remoto.
La marca comunica poco sobre su catálogo deportivo en la información pública consultada, y esa discreción se compensa igual que en las otras filas ajustadas: abriendo el programa y contando mercados. Para quien busca una casa con un aviso legal simple, Betway ofrece eso y poco más. Para quien necesita detalle sobre la cobertura de la liga mexicana antes de depositar, la información pública no basta y la verificación tiene que ocurrir dentro de la aplicación.
1xBet: transmisión y estadísticas, con una empresa distinta en la tienda
La aplicación de 1xBet ofrece apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de fútbol, básquetbol, tenis, UFC y esports, además de bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad. En el listado de una compilación aparece el permiso DGJS/0002/2020 a nombre de Entretenimientos Naturales, con una nota que conviene no pasar por alto: esa misma fuente no pudo confirmar el dominio 1xbet.mx ni la lista oficial, y la tienda de aplicaciones publica la app bajo 1XCorp N.V., una empresa distinta de la titular nombrada.
Esa discordancia entre el nombre en la tienda de aplicaciones y el nombre del titular del permiso es el punto que más pesa en esta reseña, y no por lo que sugiere sobre la marca, sino por lo que ilustra sobre el mercado. Es el mismo fenómeno de Pickwin y del permiso compartido de Betcris, multiplicado: la cadena entre la aplicación que descargas y la empresa que tiene el permiso tiene más eslabones de los que un apostador supone. Con dos nombres distintos sobre la mesa, la verificación deja de ser un trámite y pasa a ser una decisión.
Con eso dicho, el programa de 1xBet es el más explícito en lo que ofrece más allá del fútbol: estadísticas, transmisión y esports. El sistema de lealtad y las promociones de temporada son un modelo que funciona para quien apuesta con frecuencia y no para quien entra dos veces al mes, porque los beneficios se acumulan con la actividad. Quien apueste esports o UFC encontrará aquí mercados que otras casas de la lista apenas rozan, y quien solo busque fútbol de liga pagará por un catálogo que no va a usar entero.
Caliente: el permiso en el propio pie y la marca más reconocible
Caliente es la única marca de la lista cuyo número de permiso aparece en el pie de su propio sitio: DGG/SP/404/97, a nombre de Tecnología de Entretenimiento Caliplay, del Grupo Caliente. La ficha de la aplicación “Caliente Deportes” en la tienda de aplicaciones de México la publica Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V., en su versión 8.12.1 del 20 de octubre de 2026, y su página principal pide divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable. Su aplicación ofrece transmisión en vivo, “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, y es solo para mayores de 18 años.
El número fechado en 1997 cuenta la historia que la tabla de permisos insinúa: es un permiso antiguo, de la época en que esta actividad se organizaba en salas físicas, y la marca lleva décadas renovándolo. Para un apostador que quiere rastrear de dónde viene la autorización, esta es la fila con la cadena más corta, del propio sitio al nombre del titular, sin compilaciones de terceros de por medio. Que el número sea viejo no lo hace mejor ni peor; lo hace más fácil de seguir.
La casa también es la que mejor combina la apuesta con el espectáculo: transmisión en vivo, eventos virtuales y promociones en un solo lugar. Para el apostador que sigue el partido dentro de la aplicación, esa integración es la propuesta entera, y trae consigo la misma advertencia que se aplica a cualquier casa con apuesta en vivo: la decisión se toma dentro de un solo catálogo, sin comparación. Quien tenga Caliente en el teléfono desde hace años encontrará pocos motivos para cambiarse, y quien llegue nuevo debe saber que la marca es una de las más reconocidas del país y que el reconocimiento no es un dato de precio.
Winpot: 17 casinos y una lista de métodos de pago
Winpot se presenta como empresa mexicana de entretenimiento con 17 casinos físicos, y sus aplicaciones de deportes y de casino mencionan apuestas con dinero real y avisos de juego responsable. La aplicación “Winpot Deportes” la publica Wiztech Limited; salió en abril de 2023 y su versión 1.51 es del 23 de octubre de 2026. La ficha de la aplicación hermana de casino da como sitio winpot.mx, operado por Winpot Online América S.A. de C.V. En la página principal de Winpot México aparecen los logotipos de Visa, SPEI, OXXO, Mercado Pago y AstroPay como métodos de depósito, sin montos mínimos, junto con banners de bonos de deportes y casino sin cifras.
La lista de métodos de pago es lo más concreto que esta marca publica, y es un dato más útil de lo que parece: SPEI y OXXO cubren a prácticamente cualquier mexicano con una cuenta bancaria o sin ella, y esa amplitud resuelve el problema de entrada. Los bonos anunciados sin cifras no resuelven nada, porque un bono sin importe no se puede comparar; habrá que mirar los términos dentro de la cuenta para saber a qué se compromete uno. Y el respaldo físico de 17 casinos es un argumento que otros competidores del listado no pueden usar: existe una empresa con locales que se puede ubicar en el mapa.
Aquí aparece otra vez el problema viejo: la marca no figura en el registro de permisos que recogen las compilaciones de terceros, y su información pública no publica un número de SEGOB. Para el lector eso no es una acusación, es un pendiente de verificación. Con un respaldo físico de 17 casinos y una lista de pagos amplia, Winpot es un camino adecuado para quien valora la presencia territorial y el depósito en efectivo, y es el que menos información legal ofrece de las nueve filas de la tabla.
Cómo se comparan las promociones y qué mirar antes de aceptar una
Las promociones que aparecen en las páginas principales de estas marcas se parecen mucho entre sí en la vitrina y muy poco en la letra pequeña. Los tipos que se repiten en la información pública recogida aquí son el bono de bienvenida, las apuestas gratis, los aumentos de momio y el programa de lealtad. Cada uno es una cosa distinta y se cobra de una forma distinta.
Un bono de bienvenida no es dinero libre; es un saldo con condiciones. La condición que casi nunca se anuncia en el banner es el rollover: el requisito de apostar el importe varias veces antes de que el saldo sea retirable. Ese número decide todo. Un multiplicador alto sobre un bono grande puede exigir un volumen de apuestas que un jugador ocasional nunca alcanza, y el saldo se queda dentro de la cuenta cumpliendo una regla que nadie leyó. La segunda condición es el momio mínimo: solo cuentan las apuestas a partir de cierto precio, y eso deja fuera las apuestas “seguras”, que son justamente las que un jugador novato prefiere. La tercera es el plazo: los requisitos de apuesta vencen, y un bono que expira convierte el trabajo acumulado en nada.
Las apuestas gratis son la variante más confusa, y vale la pena desarmarla. Una apuesta gratis cuyo importe no se devuelve con el premio no vale su cara. Si pones una apuesta gratis de 100 pesos a un momio de 3,00 y ganas, no recibes 300: recibes 200, porque los 100 de la apuesta no vuelven. Ese descuento es parte del producto, no un error del sistema, y explica por qué una casa puede anunciar apuestas gratis con generosidad sin regalar nada equivalente. El valor real de una apuesta gratis depende de dos cosas que tampoco se anuncian: el momio al que la juegas y el margen del mercado, porque un precio más largo con un margen más grueso puede valer menos que un precio corto con un margen fino.
El aumento de momio es todavía más fácil de dimensionar mal. Un momio mejorado suele venir con un tope de ganancia: se aplica a un importe máximo y hasta cierto premio. Con un límite de ganancia, el aumento beneficia al apostador pequeño y deja casi indiferente al grande, y por eso conviene mirar la cifra del tope antes que el porcentaje del titular. Los programas de lealtad van por el camino opuesto: no dan nada al inicio y acumulan con la actividad, lo que los vuelve irrelevantes para quien apuesta dos veces al mes.
Hay un dato de contexto que cambia el cálculo de todos estos incentivos. Tras el alza del IEPS, los operadores rediseñaron los bonos de bienvenida para absorber parte del impuesto. Es decir, el paquete promocional que ves hoy no es el de hace dos años y no responde solo a la competencia entre casas: responde a una carga fiscal nueva que alguien tiene que pagar, y el reparto de esa carga entre operador y jugador se hace exactamente en estas condiciones de letra pequeña. Este texto no describe ninguna mecánica para reclamar promociones; lo que describe es qué mirar para saber cuánto pesa lo que te ofrecen.
Preguntas frecuentes
¿En qué deportes y eventos se puede apostar en México?
Lo que una casa ofrece depende de su permiso de SEGOB y de su criterio comercial, y la práctica se concentra en fútbol, básquetbol, tenis, artes marciales y esports, con apuestas en vivo y mercados derivados. El Reglamento no fija una lista de deportes permitidos: prohíbe lo que no está previsto y deja el catálogo en manos del permisionario.
¿Cómo se comprueba que una casa opera con permiso de la Secretaría de Gobernación?
El permiso aparece en el aviso legal o el pie del sitio, con un número, un titular y la autoridad. La Dirección General de Juegos y Sorteos publica un listado de sitios autorizados, pero la lista oficial no se ha podido abrir este año, y las compilaciones de terceros se contradicen. Sin confirmación oficial, un número publicado es una referencia, no una prueba.
¿Cómo se calcula lo que paga una apuesta con el importe y el momio?
El pago se obtiene multiplicando el importe apostado por el momio decimal. Con 500 pesos a un momio de 2,10, la devolución es 1.050 pesos y la ganancia neta 550, porque la casa te devuelve también lo apostado. En una combinada, los momios de cada selección se multiplican y forman un solo precio.
¿Cómo se nota el margen de la casa en los momios?
Se nota sumando las probabilidades implícitas de un mercado. En un 1X2, cada probabilidad implícita es el inverso del momio: 2,10, 3,40 y 3,60 dan 0,4762, 0,2941 y 0,2778, que suman 1,0481. La parte que vuelve al jugador es 95,41 % y el margen de la casa ronda 4,59 % en ese mercado.
¿Se pagan impuestos por los premios y quién los retiene?
Conforme a los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR, los premios de juegos con apuestas legalmente autorizados son ingresos, y el pagador retiene 1 % cuando el estado no grava el premio o su impuesto no rebasa 6 %, y 21 % cuando un impuesto estatal supera ese 6 %. La Ciudad de México grava los premios con 6 % estatal, lo que lleva el total a alrededor del 7 %.
¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?
Se configuran dentro de la cuenta, en el panel de juego responsable, y son una herramienta interna de cada marca: en México no existe un tope legal de depósito ni de pérdida, ni tampoco un registro nacional de autoexclusión. La autoexclusión que ofrece una casa cierra tu cuenta en ella y solo en ella, y no avisa a ningún otro operador.
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