Apostar en equipos deportivos en México, 2026: lo que de verdad te cuesta cada casa

Updated noviembre 2026
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Un balón de fútbol en el círculo central de una cancha de pasto a la luz de la mañana

Datos vigentes a noviembre 5, 2026; los permisos de la SEGOB citados en esta página se revisaron contra los pies de página de cada casa de apuestas, contra las fichas de sus aplicaciones y contra el listado de sitios con permiso que publica la Dirección General de Juegos y Sorteos.

La ficha de la app de Codere México dice que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta.

México no tiene licencia de apuestas en línea. Tiene permisos, y los permisos son de otra cosa. La Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947, prohíbe los juegos de azar y las apuestas en todo el país y solo deja pasar lo que autoriza expresamente; el Reglamento de esa ley, en su artículo 2 reformado el 16 de noviembre de 2023, completa la frase por el otro lado y prohíbe la actividad de apuestas y sorteos que no esté prevista de manera expresa. Ninguna norma federal nombra las apuestas por internet. Lo que hay es un centro de apuestas remotas colgado del permiso de un permisionario con local físico, y un directorio general que reparte, vigila y termina permisos.

Ese es el punto de partida y también es la primera cuenta de la página. Un “bono de bienvenida de hasta” una cifra alta se lee distinto cuando se sabe quién responde si algo sale mal, cuánto se queda la casa en cada momio y qué letra pequeña acompaña al saldo regalado. El dinero que un aficionado pone en un partido de la Liga MX no se pierde por falta de conocimiento del deporte, casi nunca. Se pierde en el margen del mercado, en los requisitos de apuesta que nadie lee y en la confianza de que un permiso significa una supervisión que en la práctica no se puede abrir ni consultar. Vamos por partes, y la primera parte es el mecanismo.

Cómo funciona de verdad una apuesta a un equipo

El momio no es un adorno del boleto. Es la única cifra que decide cuánto vuelve a tu bolsillo, y por eso conviene abrir esta parte por él y no por los mercados de moda.

Un balón de fútbol sobre un boleto de apuesta blanco en una mesa de madera a la luz del día
Betano está bloqueada desde noviembre de 2025 (congelamiento de cuentas de la UIF).

Una apuesta sencilla se resuelve con una multiplicación que casi nadie hace antes de confirmar el cupón: devolución = cantidad apostada × momio, y la ganancia neta es cantidad × (momio − 1). Diez pesos a un momio de 1.90 pagarían 19 pesos de vuelta, de los cuales 9 son ganancia. Con el momio en 1.50 los mismos diez pesos devuelven 15. Con el momio en 3.00, 30. La cifra del momio incluye tu cantidad, lo que significa que un momio menor a 2.00 no duplica nada: solo retrasa la pérdida. En un parlay o combinada los momios de las selecciones se multiplican entre sí y forman un solo precio; tres selecciones a 1.90 dan un momio combinado cercano a 6.86, y ahí está el gancho y también la trampa, porque una sola pata fallida se lleva las tres.

Qué paga un boleto ganador

Con los números encima de la mesa, la apuesta deja de ser una corazonada. Nueve de cada diez personas que apuestan a un partido creen que su problema es elegir bien al equipo. Su problema, la mitad de las veces, es el precio que aceptan por elegirlo.

El margen: la comisión que no aparece en el boleto

Aquí entra la parte que a ninguna casa le interesa explicar. Cuando un mercado ofrece 1.90 para cada uno de sus dos lados, la suma de probabilidades implícitas supera el 100 % y el excedente no es un error de la casa: es su ingreso. Con un mercado ilustrativo de dos resultados a momio decimal 1.90 y 1.90 —un ejemplo aritmético, no un precio cotizado ni el momio de ninguna casa en ningún partido—, cada lado vale 1 ÷ 1.90 = 0.5263, o 52,63 % de probabilidad implícita. Sumados los dos, 105,26 %. La casa devuelve por cada peso jugado ese mercado 1 ÷ (1/1.90 + 1/1.90) = 0,95, es decir un 95 % de payout, y se queda el 5 % restante como margen.

Ese 5 % es una banda, no una placa de bronce, y la banda se ensancha cuando el mercado se complica. En un partido con dos resultados claros y mucho volumen, el margen tiende a la parte baja de la banda; en un mercado secundario —ambos equipos anotan, total de tarjetas, quién anota primero—, en una liga que la casa vigila poco y en una apuesta en vivo con el marcador abierto, la misma casa carga la banda por arriba y el margen puede acercarse al doble del que cobra en el 1X2 del mismo partido. Nadie imprime esa diferencia en la pantalla. La única forma de verla es hacer el cálculo con los momios del momento para los dos lados del mercado que te interesa y comparar el resultado entre casas antes de que el cupón quede confirmado.

Para el lector con presupuesto corto la consecuencia es directa: con 500 pesos en un mes y un 5 % medio por boleto, la casa se lleva alrededor de 25 pesos solo por el viaje, ganes o pierdas; si el mismo dinero se juega en cinco boletos de un mercado cargado al 10 %, el peaje se acerca a los 50 pesos. La diferencia entre dos casas no está en el color de la aplicación, está en esa banda. El margen se paga en cada boleto, siempre, incluso en el que gana.

Los nueve sitios con permiso que comparamos aquí

La lista que sigue es una evaluación, no un ranking de conveniencia ni una recomendación. Nueve marcas que operan en México bajo un permiso de la Secretaría de Gobernación, cada una con su permisionario detrás, ordenadas por el criterio que el lector debería usar primero: qué respalda jurídicamente al sitio donde va a dejar su dinero.

Conviene decirlo antes de la tabla: el permiso no es una licencia. El artículo 3 del Reglamento define el permiso como un acto administrativo temporal que se otorga a un permisionario, y el artículo 31 añade que no se puede transferir. Un permisionario puede correr varias marcas. Eso explica buena parte de lo que se ve abajo y explica por qué dos marcas distintas pueden compartir un mismo titular.

Marca Permiso de la SEGOB según lo que ella misma publica Lo que su propia ficha dice sobre apuestas a equipos deportivos
Caliente DGG/SP/404/97, según el pie de su propio sitio; autorización de la Secretaría de Gobernación, sin confirmación oficial Transmisión en vivo, creador de apuestas “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular y eventos virtuales; ficha solo para mayores de 18 años
Betcris No se imprime: la numeración del pie del sitio y la de la tabla del propietario no coinciden; el titular que nombran las fuentes es Producciones Móviles, sin confirmación oficial —
Strendus DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx; las compilaciones discrepan sobre el titular; sin confirmación oficial —
Playdoit DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según casasdeapuestaslegales.mx; titular Eventos Festivos de México; sin confirmación oficial Fútbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost”, retiro anticipado y atención 24 horas
1xBet DGJS/0002/2020, según fuentes especializadas que no pudieron confirmar el dominio ni el listado oficial; la tienda de aplicaciones publica la app a nombre de 1XCorp N.V., empresa distinta del titular nombrado Apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de fútbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, más bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad
Novibet DGJS/DCRCA/1121/2020, según casasdeapuestaslegales.mx; titular Comercial de Juegos de la Frontera, sin confirmación oficial —
Codere DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según fuentes especializadas; titular Libros Foráneos (Codere México), sin confirmación oficial Más de 30 deportes con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis; bono de bienvenida de hasta 7,000 pesos y depósitos con tarjeta, SPEI y OXXO
Betway 4184, según casasdeapuestaslegales.mx; titular Espectáculos Deportivos Frontón México, sin confirmación oficial —
Pickwin No se imprime: las fuentes se contradicen entre sí y una de las numeraciones que circula es la que el pie de Betcris muestra para Producciones Móviles; titular nombrado Producciones Móviles con Unocapali La Paz Operadora; sin confirmación oficial —

Las casillas vacías no son un descuido de esta comparación: son marcas cuyo propio material consultado no describe su oferta deportiva en los términos que aquí se comparan, y rellenarlas con una descripción genérica sería inventar una ficha. Lo que sí conviene leer es el patrón de la primera columna: de nueve marcas, siete traen la numeración de un tercero que la compila y ninguna trae una confirmación oficial, porque el listado de la Dirección General de Juegos y Sorteos no se pudo abrir. El Congreso pidió entre mayo y julio de 2026 un registro público abierto. Sigue sin existir.

Y hay un detalle que la tabla deja a la vista sin decirlo: Producciones Móviles aparece detrás de dos marcas distintas, y eso es exactamente lo que permite el Reglamento. Un permisionario con local físico cuelga de su permiso todos los centros de apuestas remotas que su negocio aguante.

Cómo elegir entre los nueve sin creerle a la publicidad

El criterio útil no es el tamaño del bono. Es el que un apostador puede verificar en cinco minutos y no depende de la buena fe de nadie: cuántos mercados ofrece en el deporte que realmente juega, si su ficha identifica al titular del permiso y si esa numeración coincide con la que publica otra fuente, si su aplicación dice con claridad la edad mínima —las nueve que llevan ficha la declaran en 18 años, y las nueve lo hacen por su cuenta, porque el Reglamento no fija un número—, y si el retiro llega a una cuenta a tu nombre, que es la práctica que las propias casas describen.

De las nueve, la que hoy deja más rastro verificable de su oferta de fútbol es Caliente: transmisión en vivo, creador de apuestas y depósitos desde el celular. La que ofrece el catálogo más ancho por número de deportes es Codere, con más de 30 disciplinas y creador de apuestas. Playdoit suma retiro anticipado y atención permanente; 1xBet carga su propuesta hacia el programa de lealtad y las promociones de temporada. Ninguna de esas ventajas se compara bien con la de la otra columna, porque la columna que importa —qué respalda al sitio— se lee igual en casi todas: una numeración de segunda mano y ninguna confirmación oficial.

Normativa: qué significa apostar bajo permiso mexicano

Un permiso de la SEGOB no es un papel decorativo ni un cheque en blanco. Es un acto administrativo temporal, vigilado y con obligaciones del lado del permisionario que el apostador nunca ve pero que sostienen —o no— la parte seria del negocio.

Un documento con sello rojo sobre un escritorio de madera junto a un bolígrafo
En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, pero el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026.

La autoridad es la Secretaría de Gobernación, y quien autoriza, controla, supervisa, expide, modifica y termina permisos, además de correr los procedimientos de sanción, es la Dirección General de Juegos y Sorteos. La Ley Federal de Juegos y Sorteos da a la Secretaría la facultad de otorgar permisos e inspeccionar en su artículo 7, la de cerrar establecimientos sin autorización en el artículo 8, prohíbe que un local quede junto a escuelas o centros de trabajo en el artículo 9 y reparte con estados y municipios la cooperación en el artículo 10. Los tipos de permiso que importan aquí son el centro de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos, previstos en el artículo 28 del Reglamento; los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios para apuestas remotas, y el artículo 29 les exige cuentas trimestrales y anuales auditadas, seguros, reportes de operaciones sospechosas de lavado de dinero y una fianza.

El artículo 1 del Reglamento deja fuera de su alcance lo que corresponde a la Lotería Nacional, y su artículo 2 cierra la puerta a lo que no está previsto. Ahí está la clave de toda la discusión sobre apuestas por internet en el país: no hay un artículo que las nombre. Lo que hay es una práctica reportada —un sitio en línea no puede tener un permiso digital propio y se cuelga de un permisionario con local autorizado, y muchas marcas extranjeras usan un titular mexicano para entrar— y la palabra correcta para todo esto es “permiso”, no “licencia”. Quien compare sitios y vea la palabra “licencia” en la publicidad de una marca debe saber que no proviene de la ley mexicana.

Amparos, bloqueos y por qué el estado cambia

Esta parte de la página envejece más rápido que cualquier momio, así que va con fechas y sin conclusiones de hoy. El 11 y 12 de noviembre de 2025 la Unidad de Inteligencia Financiera identificó 13 casinos y congeló cuentas, y Betano y bet365 quedaron inhabilitadas; en diciembre de 2025 un Tribunal Colegiado les permitió únicamente publicar contenido informativo lícito, ajeno a las apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, y el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea, entre ellos betano.mx y bet365.mx. El 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la Secretaría contra bet365 y Betano, según una sola fuente. Cerca de 20 casinos físicos cerraron en 2026.

Lo que un apostador debe retener de esa secuencia no es quién gana el pleito, sino que un saldo puede quedar congelado por una resolución administrativa y que la secuencia se revierte por vía judicial sin avisar en la pantalla de la casa. Las marcas bloqueadas arrastran además una consecuencia concreta y poco discutida: si la cuenta queda inmovilizada, el retiro pendiente también. Ese riesgo no existe en un operador con permiso, no porque sea más honesto, sino porque su negocio está en el país y responde ante la misma autoridad que lo autorizó. Existe, en cambio, con toda su crudeza, en un sitio que opera sin permiso mexicano y sin ninguna de las obligaciones del artículo 29.

Qué sí queda claro y qué sigue abierto

Lo que queda claro: apostar es legal solo a través de un permiso de la SEGOB de un permisionario. No hay una norma separada para apuestas en vivo, deportes virtuales o esports, ni para tipos de apuesta específicos; la apuesta mutua y las carreras se regulan en hipódromos, galgódromos y frontones con el llamado cruce de apuestas, donde los menores no pueden participar en ningún caso según el artículo 5 del Reglamento. Sobre un mercado de intercambio de apuestas entre usuarios no se encontró disposición alguna, y esta página no afirma que exista uno mexicano. Tampoco se encontraron eventos restringidos por tratarse de ligas menores o de categorías infantiles.

Lo que sigue abierto: no se pudo abrir una lista oficial de permisos. La Secretaría tiene dicho que publica un PDF de sitios autorizados, el Congreso pidió un registro público abierto y los conteos de sitios de apuestas se contradicen entre reportes —136 en uno, entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx en otro—, de modo que aquí no se imprime un número total ni una numeración de permiso como dato oficial. Quien quiera verificar hoy una marca tiene un camino razonable: buscar el titular y la numeración en el pie de página del propio sitio, contrastarla con lo que publica otra fuente y aceptar que la coincidencia no es confirmación.

Juego responsable y protección del apostador

Aquí la normativa mexicana llega más corta de lo que la mayoría supone. No existe un registro nacional de autoexclusión. No hay un límite legal de depósito ni de pérdida, ni una cuenta temporal de protección, y el Reglamento no fija una edad en número: su artículo 5 prohíbe a los menores estar en las áreas de apuestas de los establecimientos y participar en el cruce de apuestas, pero no escribe una cifra. El 18+ que lees en los pies de página es lo que cada casa declara por su cuenta.

Eso deja la protección en manos de las herramientas internas de cada operador. Las fichas de las aplicaciones describen descansos obligatorios, límites de depósito y procesos de autoexclusión voluntaria, y los pies de página insisten en el juego responsable y en las políticas de cierre de cuenta. Codere, por ejemplo, declara en su ficha de aplicación que su uso es solo para mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. Caliente pide divertirse con responsabilidad, advierte que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad y enlaza su sección de juego responsable. Winpot incluye los mismos avisos en sus aplicaciones de deportes y casino.

La consecuencia práctica es incómoda y merece decirse sin adornos: la autoexclusión que ofrece una casa solo vale dentro de esa casa. Si mañana se te ocurre entrar a otra aplicación, nada te detiene, ni dentro ni fuera del sistema mexicano. Un apostador que necesita un freno externo tiene que construirlo él mismo, y la forma más honesta es poner el límite de depósito en la cuenta antes de necesitarlo, no cuando el marcador va en contra. Las fichas de las casas con permiso permiten fijarlo; ninguna ley te obliga a que la casa lo fije por ti.

Sobre identidad y dinero sucio la cosa es distinta: aquí sí hay obligaciones. Las casas verifican la identidad de sus usuarios —lo que el mundillo llama KYC— y reportan operaciones relevantes a la Unidad de Inteligencia Financiera y al Servicio de Administración Tributaria, porque el juego con apuestas es una actividad vulnerable bajo la ley antilavado; los documentos exactos que se exigen no están fijados en un artículo. Práctico: la verificación se hace antes del primer retiro, no antes del primer depósito, y quien tenga una cuenta a nombre de otra persona va a descubrirlo en el peor momento posible.

Impuestos: lo que se queda la autoridad antes que tú

La retención es la partida que más sorpresas produce en México, y la primera sorpresa es de quién es el impuesto. El IEPS es del operador, no del jugador: la Ley del IEPS, en su artículo 2, fracción II, inciso B), grava con 50 % los juegos con apuestas y sorteos que requieren permiso bajo la Ley Federal de Juegos y Sorteos, porcentaje reformado en el Diario Oficial del 7 de noviembre de 2025 y vigente desde el 1 de enero de 2026, cuando antes era de 30 %. El mismo inciso alcanza a los juegos en línea de residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que deben cumplir las obligaciones de la ley, con bloqueo temporal del servicio digital por incumplimiento grave. La base del impuesto no está establecida: el texto leído dice solo “valor de la actividad”, la prensa habla de “monto total apostado”, y esta página no afirma ni que sea 50 % de lo apostado ni 50 % de los ingresos brutos. Hay además impuestos estatales que varían: la Ciudad de México grava las apuestas y Nuevo León grava los montos jugados.

Para el apostador el impuesto que importa es el otro, el que se descuenta del premio. Los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR tratan como ingreso los premios de loterías, sorteos, rifas, juegos con apuestas y concursos autorizados legalmente. Quien paga retiene 1 % cuando la entidad federativa no grava el premio o su impuesto no rebasa el 6 %, y 21 % cuando el impuesto estatal sí supera ese 6 %. La retención es pago definitivo únicamente si la persona presenta la declaración a la que está obligada; si no, el ingreso se acumula y la retención se acredita. La Ciudad de México tiene un impuesto estatal del 6 % sobre los premios, lo que deja alrededor del 7 % en total según un reporte secundario. Los premios que superan 600,000 pesos en el año deben reportarse en la declaración anual. El operador emite un CFDI de retenciones por los premios gravados.

Y una advertencia que esta página no va a resolver por ti: el artículo 137 habla de premios autorizados legalmente. El tratamiento de un premio ganado en un sitio sin permiso no está establecido, y la posición sensata es consultarlo con un contador o asesor fiscal antes de contar con ese dinero. No hay un dato que sustituya a esa consulta.

Si el sitio no tiene permiso mexicano

Hay un segundo mercado que conviene nombrar sin adornos: sitios que operan desde fuera, con licencias de otras jurisdicciones, que aceptan jugadores mexicanos sin ningún permiso de la Secretaría de Gobernación. Una licencia de Curazao no es un permiso mexicano y no convierte a esa casa en permisionaria.

Lo que se gana y lo que se pierde, dicho en la misma frase: en una casa con permiso hay un foro legal mexicano, un permisionario identificable, controles de identidad y antilavado y un CFDI de retenciones; en un sitio sin permiso, nada de eso, y encima existe la posibilidad de que un bloqueo administrativo deje el saldo atorado. Lo que no cambia en ningún caso es la ausencia de un registro nacional de autoexclusión, que no protege al jugador ni en uno ni en otro lado.

Sobre penalizaciones vale ser exacto: no está establecido que exista una multa o un delito para el jugador que apuesta en un sitio sin permiso, y esta página no afirma ni que haya sanción ni que haya exención. Tampoco hay fundamento legal establecido para bloquear sitios de apuestas más allá del bloqueo por incumplimiento fiscal que prevé la Ley del IVA en sus artículos 18-H BIS a 18-H QUINTUS, aunque la Secretaría ha reforzado su facultad de bloquear dominios y aplicaciones sin permiso.

Cómo decidir a qué equipo apostar sin comprar humo

Los términos de búsqueda más repetidos del tema son los que ya viste: a qué equipo apostar hoy, mañana, esta noche. Ninguna página seria puede contestarlos, y esa es justamente la primera cosa que hay que decir. Nadie sabe el resultado de un partido. Un pronóstico ajeno no es información, es una opinión con fecha, y quien la vende como certeza está cobrando por algo que no tiene.

Lo que sí se puede hacer es ordenar el trabajo. Empieza por lo que es fijo y comprobable: la forma reciente de ambos equipos, las bajas confirmadas, el descanso entre partidos, la cancha y el clima, y la motivación según lo que el equipo se juega en la tabla. Después mira el precio, y míralo con la banda de margen de esta página en la cabeza: un mercado con dos resultados a 1.90 y 1.90 devuelve el 95 % de lo apostado, así que la pregunta correcta no es si el equipo va a ganar, sino si su probabilidad real supera el 52,63 % que el momio está cobrando. La mayoría de las veces, no. Reconocerlo es la mitad del oficio.

Ahí entra el término que más confusión genera en las búsquedas: “ambos equipos anotan”, que en un boleto significa que los dos conjuntos marcan al menos un gol, y “apuesta actuaciones del equipo”, que en las casas suele aparecer como líneas de córners, tarjetas o tiros a puerta y no como una opinión sobre el resultado. Son mercados de precio ancho, y el precio ancho es exactamente lo que el margen del apartado anterior describe. Un apostador que quiere apostar barato se queda en el 1X2 y en los totales de un partido con volumen; quien se va a un mercado exótico paga más por la misma ilusión.

Banca, stake y la cuenta que casi nadie hace

La gestión de banca no es una técnica de adivinación, es una regla aritmética que impide que un mal mes te saque del juego. Dos ideas bastan y ninguna promete ganar.

La primera: fija el tamaño de cada apuesta como una fracción pequeña y constante de tu banca, no como un porcentaje que sube cuando estás convencido. Si un boleto lleva el 2 % o el 3 % de la banca, una racha de siete derrotas seguidas —perfectamente posible incluso con buenos pronósticos— deja la banca en un 80 % y no en cero. La segunda: calcula el costo antes del boleto. Con 500 pesos mensuales y un margen medio del 5 % en el mercado que juegas, el peaje esperado es de unos 25 pesos al mes; si esos 500 se reparten en cinco boletos de 100 pesos y cada uno paga dos resultados a 1.90, la casa ya se quedó un peso con veinticinco centavos de cada boleto en el momento de confirmarlo.

Ninguna de las dos ideas convierte una apuesta perdedora en ganadora, y ninguna de las dos es un sistema. Lo que hacen es separar una afición de una sangría: el apostador que sabe cuánto le cuesta cada boleto deja de perseguir la pérdida con el siguiente, que es la mecánica que arruina a la mayoría de la gente que empieza.

El calendario manda más que la tabla

Toda temporada tiene la misma estructura de riesgo. Fase regular, con mercados profundos y precios relativamente ajustados en los partidos grandes; jornadas dobles y ventanas de selecciones, con plantillas desarmadas y casas que ajustan menos porque hay menos volumen; liguilla y finales, con precios que se comprimen porque todo el mundo apuesta al favorito; y torneos cortos de verano, donde el mercado es más delgado y el margen se cobra más caro.

El Mundial de la FIFA de 2026 ya se jugó (junio y julio de 2026) y dejó la lección de siempre: los mercados de selecciones se cargan de dinero casual y son, para la casa, una temporada alta de margen. Quien apueste en las próximas semanas debe saber en qué punto de ese ciclo está antes de mirar la tabla de posiciones, porque el mismo equipo vale precios distintos según el momento de la temporada y no solo según su nivel.

Apuestas a equipos de fútbol: mercados y torneos

El fútbol es el deporte que sostiene la mayor parte del volumen, y por eso las casas mexicanas lo tratan distinto: más mercados, más estadísticas, transmisión en vivo y el creador de apuestas como producto estrella. Ese creador merece una advertencia. Sirve para armar una apuesta con las patas que tú eliges y el precio que la casa calcula al vuelo, y ese precio es, casi por definición, el más cargado del catálogo. La comodidad se cobra.

Entre los sitios con permiso que aquí comparamos, el catálogo futbolístico más amplio por número de deportes es el de Codere, con más de 30 disciplinas, estadísticas en vivo y momios mejorados. Caliente acompaña el fútbol con transmisión en vivo y depósitos desde el celular. Playdoit cubre fútbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo, transmisión y retiro anticipado. 1xBet empuja estadísticas de fútbol, basquetbol, tenis, UFC y esports con programa de lealtad. Fuera del fútbol, tres casas amplían el menú con ligas estadounidenses: Rushbet ofrece apuestas en vivo con transmisión de NFL y MLB, además de ligas europeas de fútbol, y Campobet cubre fútbol, tenis y basquetbol con momios en vivo, transmisión de partidos y ajuste de apuestas en juego, con la promesa de retiros rápidos y atención las 24 horas. Betano, por su parte, cubre apuestas deportivas, tragamonedas, casino en vivo, deportes virtuales, concursos de fantasía y momios mejorados, aunque su situación se cuenta en el apartado sobre bloqueos.

El mercado de campeón y los mercados de largo plazo

Apostar a que un equipo sale campeón tiene un atractivo evidente: es un boleto que se resuelve dentro de meses y con el que uno puede convivir toda la temporada. El problema es el dinero que queda inmovilizado. Un momio de 4.00 a que un equipo levanta el título no se convierte en efectivo hasta mayo; mientras tanto ese dinero no está disponible para nada más, y la casa mantiene tu apuesta en un mercado con mucho vocación de sorpresa.

El mismo razonamiento aplica a los mercados de clasificación, a las apuestas de “resto del partido” que se abren cuando el marcador se rompe y a los mercados de equipo con más puntos anotados en un cuarto. Son mercados que se cobran caros y que, además, se resuelven lejos de tu vista. Antes de entrar, comprueba en el boleto tres cosas que las casas imprimen y casi nadie lee: si la apuesta se anula cuando el jugador o el equipo no participa, si el mercado exige un tiempo mínimo jugado para pagarse y si el pago se hace con el resultado de los 90 minutos o incluye prórroga y penales. La diferencia entre las dos últimas cosas es la diferencia entre cobrar y no cobrar.

Los nueve sitios, uno por uno

Las fichas que siguen describen lo que cada marca declara sobre sí misma y las juzgan por separado. La numeración de permisos está en la tabla de comparación, y aquí solo se repite donde cambia la lectura de la marca.

Caliente: la casa con más años en México

Caliente lleva el apellido que más peso tiene en el negocio físico del país, y su permiso —DGG/SP/404/97, mostrado en el pie de página como autorización de la Secretaría de Gobernación— es de los más antiguos que aparecen en esta comparación. Su aplicación de deportes ofrece transmisión en vivo, creador de apuestas con el nombre “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, y advierte que es solo para mayores de 18 años.

El detalle que merece la advertencia no está en la app sino en el encabezado del sitio: ahí se anuncian 1,000 pesos sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta 7,000 pesos, y la propia página no aclara si ambas ofertas valen solo para apuestas deportivas. Eso importa más de lo que parece. Según reseñas de casas de apuestas, el bono sin depósito de 1,000 pesos exige un rollover de 10 veces, y en el bono de primer depósito el plazo, los momios mínimos y el rollover cambian de una reseña a otra. Un requisito de apuesta de 10 veces sobre mil pesos obliga a jugar diez mil pesos antes de retirar; si eso se juega en un mercado con 5 % de margen, la casa ya se llevó del orden de 500 pesos por el camino, la mitad del bono. La cifra del encabezado es cierta; el titular no lo es.

Veredicto: una marca con estructura sólida y permiso viejo, pero cuyas dos ofertas estrella vienen con una letra chica que la propia página no se molesta en aclarar, y con un rollover que sobre un bono sin depósito se come buena parte del regalo. Sirve bien al aficionado que quiera transmisión en vivo y creador de apuestas en una casa con peso local; a quien elija por el titular más grande le conviene seguir el dinero, no el banner.

Betcris: la marca con dos papeles distintos

Betcris construyó su reputación fuera de México y la trajo a un sitio .mx que opera con el permiso de un permisionario identificable: el pie de página muestra una numeración a nombre de Producciones Móviles, que según un oficio de 2018 opera junto con Paradise Riviera Gaming; la empresa del sitio es TV Global Enterprises, con una licencia de la Autoridad de Juegos de Malta vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026. Las fuentes consultadas no describen su oferta de apuestas a equipos deportivos en los términos que aquí se comparan, así que esta ficha no la describe.

Ese doble papel —permiso mexicano de un lado, titular europeo del otro— es una práctica común del sector y no es un truco por sí mismo. Pero obliga a una pregunta práctica: si algo se rompe, ¿contra quién reclamas? Con dos sociedades y dos jurisdicciones en el mismo sitio, la respuesta no es obvia y no está en el pie de página.

Veredicto: un permiso mexicano que se apoya en un permisionario de trayectoria larga en apuestas remotas, con el respaldo administrativo de una licencia maltesa vigente hasta noviembre de 2026 y una oferta deportiva que su propio material no detalla en los términos aquí comparados. Quien la elija por su nombre en el mercado de habla hispana lo entenderá; quien la elija esperando una descripción clara de su catálogo de fútbol la va a buscar sin suerte.

Strendus: tres números para un mismo permiso

Strendus aparece en las compilaciones con tres numeraciones de permiso —DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021— y con dos titulares que las fuentes nombran de forma distinta: Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads. Ninguna de las dos cosas se pudo confirmar contra el listado oficial. Las fuentes consultadas no describen su oferta deportiva en los términos de esta comparación, y esta ficha no la inventa.

Tres números para una misma marca no significa tres permisos activos, y tampoco significa fraude; significa que las compilaciones de terceros copian años distintos de un mismo expediente sin decir cuál está vigente. Es exactamente el tipo de ambigüedad que un registro público abierto resolvería, y es el que el Congreso pidió en 2026.

Veredicto: la marca ilustra mejor que ninguna otra por qué esta página no imprime numeraciones como dato oficial. Un apostador que quiera jugar aquí tiene un camino razonable y aburrido: el pie de página de la propia casa, y después la paciencia de comparar. Si tres compilaciones no se ponen de acuerdo, ninguna de ellas es la autoridad.

Playdoit: retiro anticipado y precio del bono sin aclarar

Playdoit es una de las dos marcas de esta lista cuyo propio material sí detalla la oferta deportiva: fútbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, la herramienta “Playboost” para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas. Su permiso es DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según casasdeapuestaslegales.mx, con Eventos Festivos de México como titular y sin confirmación oficial. La aplicación la publica Atracciones America en la tienda de aplicaciones de México; salió en agosto de 2021 y su versión 1.31.0 es del 22 de octubre de 2026.

Su bono de bienvenida anunciado es de 1,000 pesos, y ahí aparece el problema que un apostador descubre tarde: la propia ficha lo describe en un apartado como atado a un primer depósito y en otro como si no requiriera depósito. Cuando dos frases de la misma ficha se contradicen sobre si hay que poner dinero, la lectura prudente es suponer que sí hay que ponerlo, y comprobar el requisito de apuesta en los términos del bono antes de depositar. Mil pesos que exigen un depósito previo no son mil pesos gratis.

Veredicto: el retiro anticipado y la cobertura de MMA y esports son lo más útil que ofrece, sobre todo para quien entra y sale de un partido con el marcador a la vista, y el catálogo de fútbol cumple. Lo que no cumple es la ficha del bono, que se contradice sobre si el premio requiere o no un depósito inicial.

1xBet: catálogo enorme y titular que no cuadra

1xBet llega con una propuesta de volumen: apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de fútbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, además de bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad. Su numeración de permiso es DGJS/0002/2020, según fuentes que no pudieron confirmar el dominio ni el listado oficial, y el titular que nombra es Entretenimientos Naturales. Hay un desajuste que merece señalarse: la tienda de aplicaciones publica la aplicación a nombre de 1XCorp N.V., una empresa distinta del titular nombrado.

Esa diferencia no es un detalle administrativo. La aplicación que un usuario descarga y la sociedad que la publica son parte de la cadena de responsabilidad, y cuando el nombre de la app no coincide con el del permisionario, el apostador está tratando con dos entidades y no con una. Las compilaciones, además, difieren sobre la propia numeración.

Veredicto: el catálogo y el programa de lealtad son de los más completos que aparecen aquí, y para un apostador que juega muchos deportes y valora las estadísticas en vivo eso pesa. Lo que pesa en contra es una cadena de nombres —permisionario anunciado, sociedad que publica la app, fuente que compila el número— donde ningún eslabón dice lo mismo que el anterior.

Novibet: permiso claro y oferta sin describir

Novibet trae una numeración concreta —DGJS/DCRCA/1121/2020, según casasdeapuestaslegales.mx— y un titular identificable, Comercial de Juegos de la Frontera. Como en el caso de Strendus y Betway, la confirmación oficial no existe porque el listado de la Dirección General de Juegos y Sorteos no se pudo abrir, y las fuentes consultadas no describen su oferta de apuestas a equipos deportivos en los términos de esta comparación.

Sobre ese material tan delgado hay algo que sí puede decirse y que importa: un permisionario mexicano identificable es mejor punto de partida que un sitio sin ninguno, porque el primero responde ante una autoridad que está en el país y el segundo no.

Veredicto: la marca cumple el requisito administrativo que esta página considera primero, y eso es todo lo que su propio material permite afirmar. Quien la considere debe entrar a sus términos y a su programa de apuestas a leer el catálogo y el margen antes de depositar, porque aquí no hay nada más que confirmar.

Codere: el catálogo más ancho de los nueve

Codere es la única de las nueve que declara un número concreto de deportes: más de 30, con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. Su permiso se compila en dos numeraciones —DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según fuentes especializadas, con Libros Foráneos como titular— y, como todos los de esta tabla, sin confirmación oficial. Su aplicación figura en la tienda de México a nombre de Codere Newco, salió en enero de 2017 y su versión vigente es del 20 de agosto de 2026. También anuncia un bono de bienvenida de hasta 7,000 pesos y depósitos con tarjeta, SPEI y OXXO.

Dos cosas conviene separar. La primera es que el bono se anuncia “hasta” 7,000 pesos, y ese “hasta” es una condición, no una promesa: el monto depende del depósito y de un requisito de apuesta que la ficha no detalla, así que la cifra del titular es el techo y no el piso. La segunda es que la ficha declara explícitamente el uso solo para mayores de 18 años, avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta, lo cual no es un adorno: es la única protección que el sistema mexicano le ofrece al apostador, y viene empaquetada por la casa y no por la ley.

Veredicto: el catálogo de más de 30 deportes con estadísticas en vivo y creador de apuestas la vuelve la opción natural del aficionado que no se limita al fútbol, y OXXO y SPEI resuelven el depósito de quien no quiere usar tarjeta. El bono de bienvenida, en cambio, tiene un máximo publicado pero carece de un requisito de apuesta definido.

Betway: nombre global, ficha corta

Betway opera su sitio mexicano con el permiso 4184, según casasdeapuestaslegales.mx, a nombre de Espectáculos Deportivos Frontón México, sin confirmación oficial. Las fuentes consultadas no describen su oferta de apuestas a equipos deportivos en los términos de esta comparación, de manera que aquí solo se puede hablar de lo administrativo y del peso del nombre.

Y el peso del nombre es real pero no es un dato. Una marca global con presencia en varios mercados puede tener procesos más maduros, y también puede tener un catálogo local más delgado que el de una casa que solo vive de México. Betway es, en esta lista, donde esa duda queda abierta.

Veredicto: el permiso es de los más simples de citar —un solo número, un titular con historia en el frontón— y eso la vuelve fácil de verificar por el camino del pie de página. Todo lo demás que un apostador querría saber sobre su oferta deportiva hay que preguntárselo a la propia casa, porque aquí no hay material que lo responda.

Pickwin: el número que no se puede imprimir

Pickwin es el caso más incómodo de los nueve. Las fuentes se contradicen entre sí sobre su numeración de permiso, y una de las que circula es precisamente la que el pie de página de Betcris muestra para Producciones Móviles; el titular que las fuentes nombran es esa misma sociedad junto con Unocapali La Paz Operadora. Cuando el número que un listado da para una marca es el que otro listado da para una sociedad distinta, lo honesto es no imprimir ninguno. Las fuentes consultadas no describen su oferta deportiva en los términos de esta comparación.

Esa contradicción tiene una explicación posible y ninguna confirmación: si una misma sociedad corre varias marcas bajo un mismo permiso, los compiladores pueden estar copiando el permiso de una y pegándolo en la otra. El Reglamento permite que un permisionario opere varias marcas, así que la duda no es descabellada; lo que no existe es la fuente que la resuelva.

Veredicto: la marca es la prueba de que en México el papel importa y el papel no se puede consultar. Quien la juegue no está haciendo nada ilegal por su cuenta, pero está confiando en una numeración que tres fuentes distintas no repiten igual, y en una comparación seria eso es demasiado.

Winpot: 17 casinos físicos detrás de una app

Winpot se presenta como empresa mexicana de entretenimiento con 17 casinos físicos, y esa cifra es la parte más sólida de su expediente: una red de locales deja rastro, empleo y presencia verificable. Sus aplicaciones de deportes y casino mencionan apuestas con dinero real y avisos de juego responsable; la aplicación de deportes la publica Wiztech Limited, salió en abril de 2023 y su versión 1.51 es del 23 de octubre de 2026, mientras la ficha hermana de casino señala winpot.mx como sitio, operado por Winpot Online América. En su página principal aparecen los logotipos de Visa, SPEI, OXXO, Mercado Pago y AstroPay como métodos de depósito, sin montos mínimos publicados, y banners de bonos de deportes y casino sin cifras.

Esa ausencia de cifras en los bonos es, en esta comparación, la información más útil de la ficha. Un banner sin número no promete nada y por lo tanto no defrauda a nadie; en una lista donde otros anuncian “hasta” siete mil pesos con requisitos que no detallan, el silencio es casi una cortesía. Lo que sí falta es la numeración del permiso de la SEGOB, que las fuentes consultadas no aportan para esta marca.

Veredicto: la red de 17 casinos físicos y la variedad de métodos de depósito le dan a Winpot una base tangible que varias marcas de la tabla no tienen. Lo que no se puede verificar aquí es su permiso, y en una página cuyo primer criterio es qué respalda jurídicamente al sitio, eso la deja a mitad de camino.

Lo que deberías llevarte de esta comparación

El resumen útil cabe en pocas frases y ninguna es simpática. En México no existe una licencia de apuestas en línea, existe un permiso de la Secretaría de Gobernación que se apoya en un permisionario con local físico, y el listado oficial de esos permisos no se pudo abrir, de modo que cada numeración que aparece en esta página viene de un tercero que la compila o del pie de página de la propia casa, sin confirmación oficial. La palabra correcta es “permiso”, y quien te venda una “licencia mexicana” está vendiendo una palabra que la ley no usa.

Sobre el dinero, dos números gobiernan todo. El primero es el margen: en un mercado ilustrativo de dos resultados a 1.90 y 1.90, la casa devuelve 95 % de lo apostado y se queda 5 %, una banda que se ensancha en mercados secundarios, en ligas de poco volumen y en apuestas en vivo abiertas con el marcador roto. Ese peaje se paga en cada boleto. El segundo es el requisito de apuesta: un rollover de 10 veces sobre un bono de 1,000 pesos obliga a jugar diez mil pesos antes de retirar, y con un margen del 5 % el costo esperado de cumplirlo ronda los 500 pesos, la mitad del regalo. El titular dice mil; la esperanza matemática dice quinientos.

Sobre la protección, la conclusión es aún menos cómoda. No hay registro nacional de autoexclusión, no hay límite legal de depósito ni de pérdida, y el 18+ lo pone cada casa porque el Reglamento no escribe una cifra. Las herramientas existen —límites de depósito, descansos, cierre de cuenta— y funcionan dentro de la casa que las ofrece y solo dentro de ella. Impuestos: el IEPS del 50 % es del operador desde el 1 de enero de 2026, y del premio se retiene 1 % o 21 % según lo que grave el estado, alrededor de 7 % en total en la Ciudad de México según un reporte secundario; el CFDI de retenciones es del operador, y la declaración anual es tuya si tus premios superan 600,000 pesos en el año.

Y sobre los nueve sitios de esta comparación, la lectura es esta: el permisionario detrás de cada marca importa más que el color de la aplicación. Codere es la que más deportes declara; Caliente la que más rastro verificable deja de su oferta en vivo; Playdoit la que suma retiro anticipado. Ninguna de ellas, ni las otras seis, tiene una confirmación oficial que puedas abrir hoy mismo. Eso no las vuelve inseguras. Vuelve tu decisión más tuya, y en México eso es lo que hay.

Preguntas frecuentes sobre apostar en equipos deportivos

¿En qué deportes y eventos se puede apostar en las casas con permiso?

El permiso mexicano no limita el deporte ni el evento, y el Reglamento no tiene un artículo aparte para apuestas en vivo, deportes virtuales o esports. Lo que cada casa cubre depende de su propio catálogo: Codere declara más de 30 deportes y Playdoit cubre fútbol, basquetbol, tenis, MMA y esports. Las carreras y la apuesta mutua se regulan en hipódromos, galgódromos y frontones.

¿Cómo saber si una casa de apuestas opera con permiso de la Secretaría de Gobernación?

No hay una lista oficial que un particular pueda abrir, así que la única comprobación práctica es leer el pie de página del sitio y buscar al titular del permiso y su numeración, y después contrastarlos con alguna compilación pública. Si las fuentes no coinciden entre sí, no hay confirmación oficial posible: eso le pasa hoy a varias marcas conocidas.

¿Cómo se calcula lo que paga una apuesta con la cantidad apostada y el momio?

Se multiplica la cantidad por el momio decimal. Cien pesos a 1.90 devuelven 190 pesos, de los cuales 90 son ganancia neta. En una combinada los momios de las selecciones se multiplican entre sí y forman un solo precio; una sola selección fallida anula el boleto completo, sin importar cuántas acertaste antes.

¿Cómo se nota el margen de la casa en los momios?

Se suman las probabilidades implícitas de todos los resultados de un mismo mercado, cada una calculada como 1 dividido entre su momio. Si esa suma pasa del 100 %, el excedente es el margen. Un mercado de dos resultados a 1.90 y 1.90 suma 105,26 % y deja un 5 % para la casa, una banda que se ensancha en mercados secundarios y en vivo.

¿Se pagan impuestos por los premios y quién los retiene?

El premio de un juego con apuestas autorizado es ingreso para la Ley del ISR, y quien paga retiene: 1 % si el estado no grava el premio o su impuesto no rebasa el 6 %, y 21 % si lo supera. En la Ciudad de México el impuesto estatal del 6 % deja alrededor de 7 % en total. El operador emite el CFDI de retenciones.

¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?

Se fijan en la propia cuenta, no por ley: México no tiene límite legal de depósito ni de pérdida. Las fichas de las casas con permiso describen descansos, límites de depósito y autoexclusión voluntaria, y esa autoexclusión vale solo dentro de esa casa, porque no existe un registro nacional que la haga extensiva a las demás.

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