Ofertas de apuestas deportivas: lo que el anuncio promete y lo que el rollover cobra

Updated noviembre 2026
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Una caja de regalo con listón dorado junto a un boleto de apuesta sobre un mostrador de madera

Un cartel de mil pesos “sin depósito” ocupa el encabezado. La letra que lo sostiene vive tres pantallas más abajo, en unos términos que casi nadie abre.

En el encabezado de Caliente se anuncian $1,000 MXN sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN.

noviembre 5, 2026 — Estado de los permisos y de las ofertas revisado contra los pies de página de las propias casas, sus fichas de aplicación y las compilaciones de permisionarios que publican los sitios del sector.

Qué es hoy una oferta de apuestas deportivas en México

En México no existe una licencia de apuestas online. Existe un permiso de la Secretaría de Gobernación, un permiso que la Dirección General de Juegos y Sorteos concede a un permisionario con instalaciones físicas y que después permite explotar apuestas remotas. La palabra correcta es permiso, no licencia, y no es un detalle de vocabulario: describe quién responde ante la autoridad cuando algo se tuerce.

Un balón de fútbol sobre un boleto de apuesta blanco en una mesa de madera a la luz del día
La ficha de la app de Codere México anuncia un bono de bienvenida de hasta 7,000 MXN.

De ahí sale todo lo demás. Una casa que opera bajo ese permiso puede anunciar bonos, mostrar avisos de juego responsable en su pie de página y emitir un CFDI de retenciones cuando un premio cae en terreno fiscal. Una casa que opera desde fuera no hace nada de eso, y el boleto que vende no deja de ser un boleto: lo que cambia es a quién puedes reclamarle.

La segunda cosa que cambió el mapa de las ofertas fue el impuesto. Cuando el IEPS subió al 50 % en 2026, las casas rediseñaron sus bonos de bienvenida porque el impuesto les cuesta y lo absorben solo en parte. Un bono es un gasto de mercadotecnia; un impuesto del 50 % sobre juegos con apuestas es una línea fija. Cuando esa línea sube, lo primero que se recorta es el regalo.

Nadie legisla todavía sobre bonos. Las iniciativas que proponen prohibir los bonos de bienvenida —una lleva la firma del diputado Martínez Urincho— son propuestas, no ley, y en los artículos revisados del Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos no aparece una regla vigente sobre bonos. Tampoco hay una regla sobre promociones en el texto. Eso significa que las condiciones las pone cada casa, y que comparar ofertas es comparar contratos privados, no derechos.

Los tres caminos que un aficionado tiene delante

El primero es la casa con permiso mexicano y bono de bienvenida. El dinero se deposita con tarjeta, por SPEI o en efectivo en una tienda, la cuenta se verifica y el bono llega con sus requisitos. El segundo es la casa con permiso cuyo gancho no es un bono de bienvenida sino una promoción continua o un programa de lealtad: sirve a quien apuesta casi todas las semanas y ya no va a estrenarse en ninguna parte. El tercero es la casa extranjera, que no tiene permiso mexicano ni permiso que valga aquí, no emite CFDI de retenciones y cuyos saldos pueden quedar congelados si la autoridad bloquea el dominio.

El tercer camino no es un atajo. Es una apuesta distinta, sobre el operador en lugar de sobre el partido.

Momio, rollover y las tres palabras que deciden el valor

El momio es el precio: en México se dice momio, no cuota, y es el número al que se paga un boleto.

El rollover —los requisitos de apuesta— es cuántas veces hay que jugar el dinero del bono antes de poderlo retirar. Una casa puede exigir diez vueltas y otra veinte; el número cambia el valor del regalo más que su importe.

El momio mínimo es el precio por debajo del cual una apuesta no cuenta para liberar el bono. Un boleto a 1,20 puede cumplir todos los requisitos de apuesta del mundo y no liberar nada.

Estas tres palabras explican por qué dos ofertas con el mismo cartel valen cosas distintas. El importe del bono es el titular; el rollover y el momio mínimo son el contrato.

La normativa mexicana: permiso de la SEGOB, sin licencia online

El marco es viejo y la autoridad es nueva en la práctica. La Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947, prohíbe en todo el país los juegos con apuesta y las apuestas, salvo los que autoriza expresamente. El Reglamento de esa ley, reformado el 16 de noviembre de 2023, remata la idea en su artículo 2: lo que no está previsto expresamente queda prohibido. No hay una lista de apuestas permitidas a la que agarrarse; hay una lista de lo autorizado, y lo demás se cae.

Un documento con sello rojo sobre un escritorio de madera junto a un bolígrafo
La ficha de la app de Playdoit anuncia un bono de bienvenida de $1,000 MXN, descrito unas veces con primer depósito y otras sin depósito.

La Secretaría de Gobernación, a través de la Dirección General de Juegos y Sorteos, autoriza, controla, supervisa, expide, modifica y termina los permisos, y lleva los procedimientos de sanción. El artículo 7 de la ley faculta a la Secretaría para otorgar permisos e inspeccionar; el artículo 8, para clausurar establecimientos sin autorización; el artículo 9 prohíbe que cualquier local de apuestas quede cerca de escuelas o centros de trabajo; el artículo 10 reparte la cooperación con estados y municipios. El artículo 3 del Reglamento define el permiso como acto administrativo temporal a favor de un permisionario, y el artículo 31 aclara lo que muchos jugadores dan por hecho: el permiso no se transfiere.

Para apuestas hay dos tipos de permiso relevantes, los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos, ambos en el artículo 28. Los permisionarios de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios para apuestas remotas. Los permisionarios de apuestas remotas deben rendir cuentas trimestrales y una anual auditada, mantener seguros, reportar operaciones sospechosas de lavado de dinero y constituir garantía, según el artículo 29. Ese conjunto —cuentas auditadas, seguros, reportes, fianza— es el respaldo legal del negocio. Un bono anunciado por una casa con permiso se paga de un negocio que alguien audita.

Nada de esto nombra las apuestas en línea. La práctica reportada es que ningún sitio online puede tener una licencia digital propia y que todos cuelgan del permiso de un titular con instalaciones físicas; un mismo permisionario puede operar varias marcas. Tampoco hay un número oficial de cuántas casas operan: los conteos que circulan se contradicen —uno habla de 136 sitios de apuestas, otro de entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx— así que aquí no se repite ninguno. La Dirección General de Juegos y Sorteos publica un PDF de sitios autorizados que no pudo abrirse, y el Congreso pidió entre mayo y julio de 2026 un registro público abierto.

La reforma sigue en el cajón. La Secretaría terminó un anteproyecto para sustituir la ley de 1947 —se reportó el 13 de octubre de 2026— y lo envió al Gabinete de Seguridad. No se ha presentado y no es ley. Hay además una iniciativa que derogaría la ley y crearía un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos, con edad mínima de 21 años y autoexclusión: es propuesta, no norma.

Lo que el permiso permite apostar, y lo que deja fuera

Las apuestas deportivas solo se permiten a través del permiso de un permisionario. Las apuestas en vivo, los deportes virtuales, los esports y los tipos de apuesta no tienen una regla propia en el Reglamento: no están previstos ni prohibidos de forma específica, y eso es un hueco, no una autorización expresa.

Las apuestas mutuas y las carreras de caballos sí están reguladas, en hipódromos, galgódromos y frontones, con el “cruce de apuestas” entre establecimientos; los menores de edad nunca pueden participar, dice el artículo 5. Los eventos reservados —ligas inferiores, competiciones de menores— no aparecen como restricción. Las casas de apuestas entre particulares, del tipo que existe en otros mercados, no tienen ninguna previsión, y aquí no se afirma que exista una en México.

La Lotería Nacional queda fuera del Reglamento por su artículo 1. Sus sorteos son otra cosa, con otra autoridad y otro régimen, y comparar un boleto de lotería con un boleto de apuestas deportivas solo confunde.

Estado de los permisos de las nueve casas revisadas

La Dirección General de Juegos y Sorteos publica los permisos autorizados en un listado que no pudo abrirse, de modo que ningún número se imprime aquí como oficial. Todos vienen del pie de página de la propia marca o de una compilación de sitios del sector, y cada uno se lee con esa reserva: según la fuente correspondiente, no confirmado oficialmente. Las compilaciones se contradicen entre sí sobre algunos números, y cuando se contradicen no se imprime ninguno.

Marca Permiso de la SEGOB, según su fuente Lo que dice el propio listado sobre el punto de esta página
Caliente DGG/SP/404/97, tomado del pie de página del propio sitio Anuncia $1,000 MXN sin depósito y duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN
Codere DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según Apuestas-legales.com.mx Bono de bienvenida de hasta 7,000 MXN, con depósitos por tarjeta, SPEI y OXXO
Playdoit DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según casasdeapuestaslegales.mx Bono de bienvenida de $1,000 MXN, descrito unas veces con primer depósito y otras sin depósito
Betcris Número no impreso: el del pie de la marca y el de la tabla del titular difieren Sin oferta de bienvenida en el pie de página revisado; el pie lleva avisos de juego responsable
Pickwin Número no impreso: las fuentes se contradicen entre sí Sin oferta de bienvenida anunciada
Novibet DGJS/DCRCA/1121/2020, según casasdeapuestaslegales.mx Sin oferta de bienvenida anunciada
1xBet DGJS/0002/2020, según Apuestas-legales.com.mx, que no pudo confirmar el dominio ni el listado oficial Bonos de bienvenida y promociones de temporada anunciados en la ficha de la app
Strendus DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx Sin oferta de bienvenida anunciada
Betway 4184, según casasdeapuestaslegales.mx Club con apuestas gratis semanales y momios mejorados, anunciados en la ficha de la app

Dos filas de esa tabla indican que no hay oferta de bienvenida anunciada y conviene detenerse ahí. Que una casa no anuncie un bono de bienvenida en el pie de página o en la ficha de su aplicación no significa que no lo tenga: significa que no lo grita en ese escaparate. La oferta de bienvenida es la más ruidosa y la más fácil de anunciar mal; una casa que vende lealtad o promociones de temporada puede ser perfectamente rentable sin ella, y varias de las revisadas lo son.

Hay un titular de permiso que se repite y conviene mirarlo con lupa: Producciones Móviles aparece como titular tanto en los registros de Betcris como en los de Pickwin, y uno de los números que una compilación asigna a Pickwin es el que el pie de página de Betcris muestra para ese mismo titular. Un permisionario puede operar varias marcas; el Reglamento lo contempla. La consecuencia práctica es que el permiso no distingue marcas por ti: lo que distingue marcas es el contrato que aceptas al registrarte.

En el caso de 1xBet hay un detalle que el propio listado de la aplicación deja a la vista: la App Store registra la app bajo 1XCorp N.V., una empresa distinta del titular nombrado en el permiso. Una aplicación publicada por una sociedad y un permiso a nombre de otra no son lo mismo, y quien mire solo el número del permiso se pierde esa mitad.

La legalidad cambia de estado, y una fecha la fija

La autoridad empezó a cerrar puertas en serio. El 11 y 12 de noviembre de 2025 la Unidad de Inteligencia Financiera identificó 13 casinos y congeló cuentas, y bet365 y Betano, de Ganador Azteca (Grupo Salinas), quedaron inhabilitadas. En diciembre de 2025 un tribunal colegiado solo les permitió publicar contenido informativo, sin apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, y el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea, entre ellos betano.mx y bet365.mx. El 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la Secretaría contra bet365 y Betano, según una sola fuente.

Con ese historial, ninguna de esas dos marcas se presenta aquí como activa. Y el estado no se escribe en presente: lo que hoy está bloqueado mañana puede tener un amparo, y lo que hoy opera puede amanecer sin dominio. Por eso esta página fecha cada afirmación de estado en lugar de decir “abierta” o “cerrada” a secas. Un lector que llegue dentro de tres meses hará bien en buscar la fecha más reciente antes de decidir.

También conviene saber qué no está establecido. No se ha establecido una multa ni un delito para el jugador que apuesta en un sitio sin permiso, y esta página no afirma ni un castigo ni una exención. Lo que sí está establecido es que SEGOB ha reforzado su facultad de bloquear dominios y aplicaciones sin permiso, y que más allá del bloqueo por incumplimiento fiscal del artículo 18-H BIS de la Ley del IVA no aparece una base legal específica para bloquear sitios de apuestas.

Qué significa jugar en una casa sin permiso mexicano

Una casa con permiso mexicano trae tres cosas: un domicilio legal en el país, un permiso de la Secretaría de Gobernación y controles de identificación y de lavado de dinero, además del CFDI de retenciones cuando toca. Una casa en el extranjero no trae ninguna de las tres.

Los saldos de un operador bloqueado pueden quedar congelados. Eso ya pasó con marcas grandes y con cuentas de usuarios que no habían hecho nada malo: la congelación de la UIF en noviembre de 2025 fue de cuentas, no de escritorios. Las casas con licencia de Curazao no son permisionarios mexicanos, por muchos sellos que muestren en el pie de página.

La zona offshore se describe aquí como lo que es: desprotegida. No se nombra ninguna marca concreta porque el punto no es quién está fuera, sino qué pierde el jugador cuando está fuera. Un registro de autoexclusión nacional tampoco existe ni dentro ni fuera. O sea que la red de seguridad la pone el propio jugador en ambos casos.

Juego responsable: las herramientas que dependen de ti

México no tiene un registro nacional de autoexclusión. Es una ausencia que se nota justo cuando haría falta: en el país donde el jugador quiere cerrarse la puerta, no hay una lista única donde apuntarse y que todas las casas consulten.

Lo que hay son herramientas dentro de cada casa. Betcris dice en su pie de página que los juegos con apuestas están estrictamente prohibidos para menores de edad, enlaza una sección de juego responsable y aclara que el servicio no se promociona a menores de 18 años. Caliente pide en su pie de página divertirse con responsabilidad y enlaza su propia sección. Codere limita el uso a mayores de 18 años en la ficha de su aplicación e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. Son tres marcas, tres formas de decirlo y un mismo mínimo.

El artículo 5 del Reglamento prohíbe a los menores de edad entrar a las áreas de apuestas de los establecimientos y participar en el cruce de apuestas, pero no fija un número. El 18+ viene de las marcas, no de una cifra en la ley. Una edad mínima estatutaria para el juego no está establecida.

Las herramientas voluntarias que las casas listan en sus propias fichas de aplicación son pausas, límites de depósito y autoexclusión. No se ha encontrado un límite de depósito o de pérdida de rango estatutario, ni una cuenta temporal regulada. Todo eso vive en la configuración de tu cuenta, casa por casa.

Verificación de identidad y lo que se reporta

Las casas verifican a sus usuarios y reportan las operaciones relevantes a la Unidad de Inteligencia Financiera y al Servicio de Administración Tributaria, porque el juego es una actividad vulnerable bajo la ley de lavado de dinero. Los documentos exactos que se exigen no están establecidos en una norma: los pide cada operador.

Aquí aparece una consecuencia que poca gente tiene en cuenta al elegir. Verificarte significa entregar identificación oficial y comprobante de domicilio a una empresa. La verificación se hace para reportar, no para estorbar. Si el punto te incomoda, la pregunta correcta no es cómo evitarla sino con quién la haces: una casa con permiso tiene a alguien a quien responder en México.

Poner un límite antes de depositar

El orden importa y casi nadie lo respeta. El límite se pone en la configuración de la cuenta antes del primer depósito, no después de una mala racha. Un límite configurado a las tres de la mañana de un domingo, con la cuenta en rojo, es una promesa hecha bajo presión.

La mecánica varía por casa: algunas permiten fijar el límite y lo aplican en el acto, otras lo aplican al día siguiente, y la autoexclusión suele ser más inmediata que un ajuste de límite y más difícil de revertir que un cierre temporal. Ese detalle —cuánto tarda en entrar en vigor— es el que conviene leer antes de firmarlo.

La ausencia de registro nacional tiene un efecto práctico que se explica solo: un límite puesto en una casa no te acompaña a la siguiente. Si juegas en tres casas y quieres un techo real, hay que ponerlo tres veces. Nadie lo va a poner por ti.

Bonos y apuestas gratis: el incentivo y sus requisitos

Vale la pena decirlo con claridad antes de comparar nada: en el Reglamento no aparece una regla vigente sobre bonos. Tampoco una norma federal de publicidad. Las iniciativas para limitar influencers y deportistas, para prohibir la publicidad en transmisiones deportivas y para prohibir los bonos de bienvenida son propuestas. Los reportes sobre horarios de transmisión (después de las 22:30, o entre las 06:00 y las 22:00) describen iniciativas, no ley.

Eso deja a las casas con las manos libres para diseñar el incentivo que quieran. Y deja al jugador con una sola defensa: leer los requisitos de apuesta.

Anuncio frente a condiciones: la tabla que casi nadie pone

Un bono de bienvenida tiene un cartel y un contrato. El cartel es el importe; el contrato son el multiplicador de apuesta, el momio mínimo, el depósito mínimo y el plazo.

Cuando el listado de una casa describe la misma oferta de dos maneras distintas, el problema no es la cuantía. Es que no sabes contra qué contrato vas a jugar.

Los cinco renglones que hay que leer antes de reclamar un bono

Renglón Qué decide Dónde aparece
Multiplicador de apuesta (rollover) Cuántas veces hay que jugar el dinero del bono antes de retirar Condiciones del bono de cada casa
Apuesta mínima que cuenta Si tu boleto pequeño avanza o no el rollover Condiciones del bono de cada casa
Depósito mínimo Si entras con $500 MXN o con $2,000 MXN Condiciones del bono de cada casa
Plazo de uso Cuántos días tienes para cumplir antes de que el saldo vencido se esfume Condiciones del bono de cada casa
Tope de ganancia Cuánto te pagan si el bono largo sale bien Condiciones del bono de cada casa

La columna de la derecha se repite cinco veces y aun así es la parte útil de la tabla. Estos términos no son públicos de forma uniforme: viven en las condiciones de cada bono y en la ayuda de cada aplicación, y cambian sin aviso. Un bono sin estos cinco renglones a la vista es un cartel sin contrato, y el contrato es el que se ejecuta cuando ganas.

La cuenta del rollover, con el único caso que el material permite armar

Hay una oferta cuyo rollover se conoce: el bono sin depósito de $1,000 MXN de Caliente, con un rollover de 10 veces, citado por una reseña de casas de apuestas. Es un dato de reseña, no de la casa, y sobre esa base se puede hacer la cuenta que casi nunca se hace.

Con un apuesta de $500 MXN por boleto, mil pesos con multiplicador de diez piden $10,000 MXN de apuestas, que son veinte boletos. Esa cifra es el volumen, no el costo: veinte boletos a medio mil pesos no te cuestan mil pesos, te cuestan el margen de la casa en cada uno. Y el margen está dentro del momio aunque nadie lo vea.

Ahí está el detalle que decide el valor de un bono. Si cada boleto se juega a un momio de 1,50, la ganancia neta por peso apostado es de 0,50, o sea $250 MXN sobre $500 jugados, y veinte boletos dejan $5,000 MXN de ganancia bruta; si todo eso se jugara a la misma cuota, el saldo habría terminado en $15,000 MXN, es decir diez mil de apuestas más cinco mil de ganancia. Es la matemática de una racha en la que ganas todos los boletos, y nadie gana todos los boletos. Las condiciones de depósito no están claras en las reseñas que se contradicen entre sí, y el plazo, el momio mínimo y el multiplicador del bono de primer depósito también cambian de una reseña a otra: por eso la banda útil de conversión de esta oferta va de un multiplicador de diez a veinte veces el monto del bono, según qué condiciones resulten aplicables. No hay una cifra única, y quien te la dé está eligiendo por ti.

Qué es y qué no es una apuesta gratis

Una apuesta gratis no es dinero. Es un boleto que la casa paga si aciertas, y del que normalmente no te devuelve la parte apostada. Si la casa te da $200 MXN de apuesta gratis y tu momio es 3,00, el boleto paga $600 MXN si gana, no $800, porque los $200 de la apuesta no vuelven contigo. La confusión se resuelve con una sola pregunta: ¿la casa me devuelve el importe de la apuesta o solo las ganancias?

Esa diferencia separa dos ofertas que se anuncian igual. También separa un reembolso de un bono: un bono de bienvenida se juega con sus requisitos, un cashback regresa una parte de lo perdido y una devolución puede venir como apuesta gratis —con la parte apostada fuera— o como saldo jugable. El mismo cartel, tres mecánicas distintas.

Depósito, sin depósito y el bono que cambia de nombre

El bono sin depósito es el más atractivo de los tres porque no te pide dinero por adelantado. También es el más pequeño y el que más rápido se agota con un rollover. En mil pesos con rollover de diez veces, ya ves cuántos boletos hay que jugar.

El bono de primer depósito escala con lo que deposites y suele traer multiplicador y plazo distintos. La duplicación del primer depósito de Caliente, hasta $7,000 MXN, es un techo: el 100 % aplica sobre el depósito hasta ese tope, así que quien deposite $8,000 MXN recibe los mismos siete mil que quien deposite siete.

La recarga semanal es de otro orden. Campobet anuncia en su aplicación un bono de recarga semanal deportivo de 50 % hasta $10,000 MXN: no es un regalo de estreno sino un programa que supone que ya juegas ahí todas las semanas. Para quien acaba de llegar, no es una oferta; es una promesa de continuidad.

Las nueve casas revisadas: criterios y comparación

Conviene decir qué se miró, porque de eso depende lo que cada casa gana o pierde en la comparación. El punto de partida es el permiso de la Secretaría de Gobernación que el propio listado de la marca declara. Después, si la oferta de bienvenida está anunciada en el escaparate de la marca o solo en las reseñas. Luego, qué tan clara es esa oferta. Y al final, qué herramientas de juego responsable y qué detalle de pago aparecen sin buscar demasiado.

Hay un detalle que no se puede evaluar y no se disimula. La Dirección General de Juegos y Sorteos publica un listado de sitios autorizados que no pudo abrirse, así que ningún número de permiso se imprime aquí como confirmado oficialmente. Los que aparecen vienen del pie de página de cada marca o de una compilación del sector, y se presentan como tales, con su fuente. Un lector que quiera confirmar un permiso hará bien en buscar el listado vigente antes de depositar.

El orden de las nueve fichas no es un podio. Empieza por la oferta más visible y sigue por la más estructurada, la más confusa y después las que compiten con otra herramienta que no es el bono de bienvenida.

1. Caliente: el cartel más grande y la letra que lo acompaña

El encabezado de su página principal anuncia dos cosas a la vez: $1,000 MXN sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN. No queda claro si ambas ofertas valen solo para apuestas deportivas, y esa omisión no es un descuido de redacción: la misma casa vende casino, y un bono deportivo que también sirve en tragamonedas se juega con requisitos muy distintos.

En la ficha de su aplicación deportiva aparecen transmisión en vivo, el creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, y la advertencia de que es solo para mayores de 18 años. El pie de página de su sitio principal añade la prohibición del juego con apuestas para menores de edad, la invitación a divertirse con responsabilidad y el enlace a su sección de juego responsable. Su permiso es DGG/SP/404/97, tomado del pie de página de la propia marca, sin confirmación oficial; el titular es Tecnología de Entretenimiento Caliplay, del Grupo Caliente.

El bono sin depósito es el único de toda esta comparación cuyo multiplicador aparece en lo revisado, con un rollover de diez veces según una reseña de casas de apuestas. Es un dato de reseña y hay que tratarlo como tal. Pero sirve para algo importante: la oferta de esta marca es la más citada y la que más se repite en sitios de terceros, de modo que es la que más versiones distintas tiene circulando. Quien la reclame debería leer el plazo, el momio mínimo y el multiplicador en su cuenta, no en el resumen de alguien más.

Caliente es la casa para quien quiere el bono deportivo más grande del escaparate y puede tolerar que las condiciones finas se lean dentro de la cuenta. Quien necesite tener el contrato completo antes de registrarse va a terminar más tranquilo con una oferta más pequeña y más explícita.

2. Codere: bono, momios mejorados y un número de permiso con fuente

La ficha de su aplicación deportiva anuncia un bono de bienvenida de hasta 7,000 MXN y depósitos con tarjeta, SPEI y OXXO. El mismo escaparate lista más de 30 deportes cubiertos, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. Su permiso son DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según Apuestas-legales.com.mx, sin confirmación oficial; el titular es Libros Foráneos S.A. de C.V., de Codere México.

Si se mira la oferta, el techo coincide con el de Caliente en importe y el anuncio no dice el multiplicador. Si se mira la casa entera, la diferencia se ve: Codere no vende un bono, vende un catálogo. Creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis dentro de la misma aplicación describen a alguien que apuesta seguido y construye boletos, no a alguien que busca su primer registro.

Ahí está lo que cuesta el modelo, y no es un defecto del bono. Una parrilla con treinta deportes, estadísticas en vivo y un creador de apuestas exige que el jugador sepa lo que hace: el creador de apuestas invita a armar combinadas largas, y una combinada larga multiplica el resultado pero no la probabilidad de acertar cada tramo. El instrumento es bueno y el riesgo sube con él.

Su ficha incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta, y limita el uso a mayores de 18 años. Para quien va a apostar cada semana, el catálogo vale más que el bono de entrada; para quien solo quería un regalo de estreno, el bono es el de otro.

3. Playdoit: el bono que no dice qué bonos es

Su aplicación anuncia $1,000 MXN de bono de bienvenida, pero en un apartado lo describe con primer depósito y en otro sin depósito. Las condiciones no son claras, y esa falta de claridad no es un matiz: un bono sin depósito y un bono de primer depósito son dos productos distintos, con multiplicadores, plazos y depósitos mínimos distintos.

Su permiso es DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según casasdeapuestaslegales.mx, sin confirmación oficial; el titular es Eventos Festivos de México.

Quien lea solo el importe se queda con la mitad del asunto. Mil pesos “sin depósito” que en realidad exigen un depósito de entrada no son mil pesos gratis; son mil pesos condicionados. El propio listado de la marca sostiene las dos versiones, así que la única manera de saber cuál aplica es la cuenta propia después del registro, con la promoción vigente a la vista. La decisión práctica es sencilla: antes de depositar, ver en la pantalla de la promoción si el bono pide un depósito previo. Si no está claro ahí, no lo va a estar después.

Playdoit entra en esta lista por el permiso y por el monto, no por la claridad. Quien no quiera hacer ese trabajo de arqueología hará mejor en mirar las fichas siguientes.

4. Betcris: permiso sin número impreso y juego responsable a la vista

Betcris no aparece aquí por un bono de bienvenida —su pie de página y su material revisado no lo anuncian— sino por lo claro que es en la parte aburrida. El pie de su sitio dice que los juegos con apuestas están estrictamente prohibidos para menores de edad, enlaza una sección de juego responsable y aclara que el servicio no se promociona a menores de 18 años.

El número de permiso no se imprime aquí por una razón concreta: el que muestra el pie de página de la marca y el de la tabla del titular difieren. El permiso es de la Secretaría de Gobernación a nombre de un permisionario, y el titular que nombran las fuentes es Producciones Móviles. Sin número impreso y sin lista oficial que abrir, la única confirmación posible es documental.

Ese titular es el detalle que esta ficha aporta a la comparación. Producciones Móviles aparece también en los registros de Pickwin, y uno de los números que una compilación asigna a Pickwin es el que el pie de página de Betcris muestra para ese mismo titular. Un permisionario, varias marcas: quien crea que dos marcas con permiso son automáticamente dos negocios separados se equivoca.

Betcris es la opción para quien valora que la casa hable claro de límites de edad y de juego responsable incluso sin un bono que anunciar. La ausencia de oferta de bienvenida en su escaparate no es una advertencia; es una descripción. Quien llegue buscando solo el bono de estreno no lo va a encontrar aquí, y quien apueste ya sin bono no lo va a extrañar.

5. Pickwin: el permiso que no se puede cotejar

Con Pickwin conviene empezar por lo que se puede y no se puede comprobar. Existen distintas versiones de su permiso de la Secretaría de Gobernación: una lo registra como DGJS/DCRCA/1584/2019 y otra compilación como DGAJS/SCEVF/P-06/2005-TER. La contradicción está abierta, y por eso no se imprime ningún número como definitivo. El titular que nombran las fuentes es Producciones Móviles S.A. de C.V., junto con Unocapali La Paz Operadora.

Que las compilaciones se contradigan no significa que la casa no tenga permiso. Significa que un lector con dos listas en la mano puede tomar el número equivocado y quedarse tranquilo. La única manera de comprobar un permiso sin abrir el listado oficial es ver el número que la marca muestra en su propio pie de página y llevarlo a la autoridad, no a un comparador.

Pickwin destaca por otra cosa, más allá del permiso: su blog publica material propio sobre el mercado mexicano, incluidas explicaciones sobre qué casas operan reguladas por la SEGOB. Una casa que explica su propio marco es útil de leer aunque su número de permiso sea hoy una incógnita. Ese es el lector al que le sirve esta ficha: el que quiere leer sobre el tema y no solo reclamar un bono.

6. Novibet: permiso con número, oferta sin cartel

El permiso de Novibet es DGJS/DCRCA/1121/2020, según casasdeapuestaslegales.mx, sin confirmación oficial; el titular es Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. Es uno de los números que se imprimen aquí con fuente, y conviene valorar eso: significa que quien quiera cotejarlo tiene un punto de partida concreto.

Lo demás es lo que no está. No aparece una oferta de bienvenida anunciada, y no se le puede atribuir una mecánica que su propio escaparate no muestra. Un bono de bienvenida es la forma más ruidosa de captar clientes y no es la única: hay casas que compiten con cuotas, con mercados o con un programa de lealtad, y sin cartel de bienvenida la comparación se hace por otra vía.

Eso obliga al lector a cambiar de pregunta. En lugar de “qué me dan al entrar”, aquí la pregunta es “cuánto me cuesta cada boleto”, y esa se contesta mirando el momio de un mercado que te interese frente al de otra casa, en el mismo partido. Es trabajo de dos minutos y sirve más que cualquier bono pequeño.

Novibet entra en esta lista por su permiso con número localizable, no por un regalo de estreno. Quien elija casa por el bono visible va a pasar de largo; quien elija por precio se queda a comparar momios.

7. 1xBet: bonos anunciados y una sociedad detrás de la app

La ficha de su aplicación anuncia apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, además de bonos de bienvenida, promociones de temporada y un programa de lealtad. El paquete es de los más anchos de esta comparación, y las promociones de temporada más el programa de lealtad apuntan a un jugador recurrente más que a un recién llegado.

Su permiso es DGJS/0002/2020, según Apuestas-legales.com.mx, que no pudo confirmar ni el dominio 1xbet.mx ni el listado oficial; el titular que nombran las fuentes es Entretenimientos Naturales. La App Store, en cambio, lista la aplicación bajo 1XCorp N.V., una empresa distinta del titular nombrado.

Ese cruce de nombres es el dato más útil de la ficha. Una casa puede tener permiso mexicano y publicar su aplicación desde una sociedad extranjera; las dos cosas pueden ser ciertas a la vez, y ninguna de las dos responde por la otra. Quien quiera reclamar algo tendrá que saber a qué entidad le está reclamando, y la respuesta no está en el mismo renglón del permiso.

1xBet es la casa para quien quiere una parrilla ancha y transmisión en vivo dentro de la misma aplicación, y le parece razonable que el permiso y el desarrollador de la app sean dos cosas distintas. Quien prefiera que todo cuelgue de un solo nombre verificable va a mirar con más calma su propia lista de candidatas.

8. Strendus: tres permisos en el expediente y ninguna oferta de estreno

Strendus aparece en las compilaciones con tres números: DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx, sin confirmación oficial. El titular que nombran las fuentes es Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads, y las compilaciones difieren en cuál de los dos es. Cuando las fuentes no coinciden, aquí no se elige una: se deja dicho que no coinciden.

Los tres números pueden ser tres permisos, uno por producto o por instalación, o pueden ser uno solo registrado de distintas maneras por distintas compilaciones. No es una distinción académica: si son tres permisos, hay tres responsables y uno de ellos puede no cubrir el producto que a ti te interesa. Si es uno, no. Nadie resuelve esa duda sin el listado oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos.

No aparece una oferta de bienvenida anunciada, así que la ficha se sostiene sobre el permiso y sobre lo que el lector pueda verificar por su cuenta. Strendus le sirve a quien está dispuesto a escribir antes de depositar y preguntar por el permiso vigente y su alcance. No es un consejo elegante; es el único camino cuando el expediente tiene tres versiones.

9. Betway: más de 2,000 eventos por semana y un club en lugar de un bono

La aplicación de Betway anuncia más de 2,000 eventos por semana, los momios mejorados “Super” y “Ultra”, el creador de apuestas “Crea Tu Apuesta” y un club con apuestas gratis semanales. Su permiso es 4184, según casasdeapuestaslegales.mx, sin confirmación oficial; el titular es Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V.

Fíjate en dónde está el incentivo. No está en la puerta de entrada, está dentro: el club con apuestas gratis semanales premia al usuario que ya juega ahí todas las semanas, y los momios mejorados premian al que apuesta en los mercados que la casa decide mejorar. Ninguna de las dos cosas te da nada el primer día. Frente a un bono de bienvenida de $7,000 MXN con multiplicador, un club de apuestas gratis semanales es un pago diferido: gana en el mes doce lo que el bono gana en la primera semana.

Ese diseño tiene una ventaja que el bono no tiene. No hay que cumplir un rollover para cobrar la ventaja de una apuesta gratis del club, porque esa apuesta gratis ya viene con su propia mecánica. La letra de cada promoción del club sigue siendo letra y hay que leerla, pero no arrastra diez vueltas atrás.

El titular del permiso es un nombre que vale la pena subrayar: Espectáculos Deportivos Frontón México. Un permisionario de frontón con apuestas remotas es exactamente lo que el Reglamento describe cuando permite permisos complementarios a los titulares de frontón, hipódromo o galgódromo. La estructura legal no es un accidente del mercado mexicano; es la forma que la norma dibujó.

Betway es la casa para quien apuesta todas las semanas y prefiere un incentivo recurrente a un regalo de estreno. Quien quiera cobrar algo el primer día va a tener que mirar hacia arriba en esta lista.

Impuestos, retiros y lo que el boleto deja al fisco

El impuesto al operador y el impuesto al premio son dos cosas distintas, y confundirlas hace que un jugador reclame en la ventanilla equivocada.

Del lado del operador, el IEPS de la Ley del IEPS, artículo 2, fracción II, inciso B), grava con 50 % los juegos con apuestas y los sorteos que requieren permiso bajo la Ley Federal de Juegos y Sorteos. La reforma se publicó en el Diario Oficial de la Federación el 7 de noviembre de 2025 y entró en vigor el 1 de enero de 2026; antes era 30 %. El mismo inciso alcanza los juegos en línea de residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que deben cumplir las obligaciones de la ley, con bloqueo temporal del servicio digital en caso de incumplimiento grave, según los artículos 18-H BIS a 18-H QUINTUS de la Ley del IVA.

La base del impuesto no está establecida. El texto revisado dice “valor de la actividad”; la prensa habla de “monto total apostado”. No se escribe “50 % de lo apostado” ni “50 % de los ingresos brutos”, porque ninguna de las dos cosas está fijada, y decirlo con seguridad sería inventar. Además hay impuestos locales que varían: la Ciudad de México grava las apuestas y Nuevo León grava los montos apostados.

Del lado del jugador, la Ley del ISR, artículos 137 y 138, considera ingresos los premios de loterías, rifas, sorteos, juegos con apuestas y concursos legalmente autorizados. El pagador retiene 1 % si el estado no grava el premio o su impuesto no excede el 6 %, y 21 % si un impuesto estatal supera ese 6 %. La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración a la que está obligada; si no, el ingreso se acumula y la retención se acredita. La Ciudad de México tiene un impuesto estatal del 6 % sobre los premios —alrededor del 7 % en total, según un reporte secundario— y los premios superiores a $600,000 MXN en el año deben reportarse en la declaración anual, también según un reporte secundario.

Ese 1 % y ese 21 % son los números que un jugador siente en el bolsillo, y explican por qué dos premios del mismo importe pueden pagar distinto según dónde se generen.

Retiros, CFDI y el nombre de la cuenta

Nada de esto está cubierto por una norma específica de pagos de apuestas. Los métodos que aparecen en los listados y pies de página de los operadores son lo que cada marca dice de sí misma: tarjeta, transferencia SPEI, efectivo en tiendas como OXXO, monederos electrónicos. Winpot México muestra en su página principal los logotipos de Visa, SPEI, OXXO, Mercado Pago y AstroPay como métodos de depósito, sin montos mínimos, junto a banners de bonos de deportes y casino sin cifras. Codere lista tarjeta, SPEI y OXXO. Las criptomonedas en marcas con permiso no están establecidas.

Dos reglas prácticas se repiten. La primera: los retiros van a una cuenta a nombre del jugador, y eso no es una política caprichosa sino la consecuencia de la verificación de identidad. La segunda: el operador emite un CFDI de retenciones por los premios gravados. Si el premio cae en terreno fiscal, hay comprobante; si no lo hay, vale la pena preguntar por qué.

Los premios de sitios sin permiso quedan en un terreno distinto. El artículo 137 de la Ley del ISR habla de premios “autorizados legalmente”, y el tratamiento de premios obtenidos en un sitio sin permiso no está establecido. Sobre eso, la posición honesta es la de esta página: consulta a un contador o asesor fiscal antes de dar por resuelto el asunto.

El otro camino: licencia extranjera y por qué no cubre lo mismo

Una casa con licencia de Curazao no es un permisionario mexicano. Puede aceptar tu depósito, y después no puede emitirte un CFDI de retenciones porque no retiene por México, ni responder ante la SEGOB porque no está sujeta a ella.

Lo que se pierde no es abstracto: se pierde el domicilio legal al que reclamar, se pierde el control de identificación y lavado de dinero que opera en el país, y se pierde el documento fiscal. Y en el extremo se pierde el saldo: los balances de un operador bloqueado pueden quedar congelados, como ocurrió con cuentas de marcas grandes en noviembre de 2025. Sin registro nacional de autoexclusión en ninguno de los dos casos, la red de seguridad la pones tú.

La comparación honesta es esta: una casa con permiso mexicano trae foro, permiso, controles y CFDI; una casa en el extranjero no trae ninguno de los cuatro, por buenos que sean sus momios. Si el precio fuera mucho mejor, habría algo que discutir. En la práctica la diferencia de precio rara vez paga la diferencia de respaldo.

Preguntas frecuentes sobre las ofertas de apuestas deportivas

¿Cómo funciona un bono de bienvenida y dónde están escritas sus condiciones?

Es un saldo o una apuesta gratis que la casa entrega al registrarte, sujeto a requisitos de apuesta. Las condiciones viven en la página de la promoción y en la ayuda de la aplicación, no en el banner del encabezado. Ahí se leen el multiplicador, el momio mínimo, el depósito mínimo y el plazo.

¿Qué son el rollover y el momio mínimo de un bono?

El rollover es cuántas veces hay que jugar el dinero del bono antes de poder retirarlo. El momio mínimo es el precio por debajo del cual un boleto no avanza ese rollover: un boleto a 1,20 cumple los requisitos de apuesta y no libera nada. Ambos deciden el valor real de la oferta.

¿Por qué la cantidad de una apuesta gratis no se devuelve con la ganancia?

Porque la apuesta gratis es un boleto, no un saldo. Si la casa te da $200 MXN de apuesta gratis a un momio de 3,00, el boleto paga $600 MXN al ganar, no $800: los $200 de la apuesta no vuelven contigo. Un bono de saldo jugable, en cambio, sí devuelve lo apostado.

¿Cómo saber si una casa opera con permiso de la Secretaría de Gobernación?

Buscando el número en el pie de página de la propia casa y cotejándolo con el listado que publica la Dirección General de Juegos y Sorteos. Ese listado es la fuente oficial. Las compilaciones de sitios del sector se contradicen entre sí, así que una marca sin número localizable en su propio sitio queda, en la práctica, sin comprobar.

¿Se pagan impuestos por los premios de apuestas y quién los retiene?

El pagador retiene. La Ley del ISR contempla 1 % si el estado no grava el premio o su impuesto no excede el 6 %, y 21 % si un impuesto estatal supera ese 6 %. La retención es pago definitivo solo si se presenta la declaración correspondiente. Ante dudas, consulta a un contador o asesor fiscal.

¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida en una casa?

Desde la configuración de la cuenta, antes del primer depósito y no después de una mala racha. Las herramientas que las casas listan son pausas, límites de depósito y autoexclusión, y el tiempo que tardan en aplicarse varía. Como no hay registro nacional, un límite puesto en una casa no te acompaña a la siguiente.

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