Proveedores de apuestas deportivas: quién tiene permiso en México y cuál te conviene
Actualizado el noviembre 5, 2026 — datos de permiso y de producto verificados contra las fichas públicas y los pies de página de las propias casas, y contra el Registro Público de Juegos y Sorteos de la Secretaría de Gobernación.
México tiene miles de sitios de apuestas y ni una sola licencia de juego en línea. Eso no es un detalle jurídico de adorno: es la pieza que ordena todo lo demás. La Ley Federal de Juegos y Sorteos se publicó en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947 y prohíbe los juegos con apuestas salvo los que estén expresamente autorizados; el Reglamento, reformado el 16 de noviembre de 2023, añade en su artículo 2 que la actividad de apuestas y sorteos no prevista expresamente queda prohibida. Ninguno de los dos artículos habla de internet. Un sitio de apuestas mexicano no puede tener permiso propio: opera bajo el permiso de un permisionario que ya lo tenía para un local físico, un hipódromo, un galgódromo o un frontón. De ahí que la palabra correcta sea “permiso” y no “licencia”, y de ahí que ninguna marca pueda enseñarte un papel que diga “autorizado para operar en línea”.
Para el lector que busca qué proveedor usar, esto tiene una consecuencia práctica incómoda: no existe una lista oficial que puedas abrir y cotejar. La Dirección General de Juegos y Sorteos publica un PDF de sitios autorizados, el Congreso pidió entre mayo y julio de 2026 un registro público abierto, y el conteo de sitios baila según quién lo cuente —un informe habla de 136 sitios de apuestas, otro de entre 30 y 35 operadores digitales con dominio .mx—. Nadie puede decirte cuántos hay. Los números de permiso que verás en las páginas de las casas vienen del pie de página de la propia marca o de compilaciones de sitios de reseñas, y son lo que esas fuentes dicen, no una confirmación oficial.
Lo que sí puedes hacer es separar caminos. El mercado mexicano no ofrece una escalera de calidad; ofrece dos puertas distintas. Una lleva a una marca que opera bajo un permiso de la SEGOB otorgado a un permisionario: tiene recinto legal mexicano, controles de identidad y de prevención de lavado, y retiene impuestos con un CFDI. La otra lleva al sitio sin permiso mexicano, donde no hay nada de eso y el saldo puede congelarse de un día para otro, como ocurrió con las cuentas bloqueadas por la UIF en noviembre de 2025. Cada puerta sirve a un lector distinto, y por eso este repaso empieza por el marco legal y no por la lista de bonos: elegir marca sin entender primero bajo qué régimen opera es elegir a ciegas.
La evaluación: qué se puede comprobar con este marco normativo
México es el único mercado grande de habla hispana donde la pregunta “¿es legal esta casa?” no tiene una respuesta de sí o no. Tiene una respuesta de “depende de qué papel enseñe y de quién sea el permisionario”. En todos los casos el regulador es la Secretaría de Gobernación, que interpreta y aplica la ley en vía administrativa, y dentro de ella la Dirección General de Juegos y Sorteos, que autoriza, controla, supervisa, otorga, modifica y termina permisos y tramita los procedimientos sancionadores. El artículo 3 del Reglamento define el permiso como un acto administrativo temporal otorgado a un permisionario. Temporal, no propiedad: un permiso se puede terminar.

Las modalidades que tocan el deporte son dos. Los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos aparecen en el artículo 28. Los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios para apuestas remotas. Los permisos no son transferibles, según el artículo 31, y los permisionarios de apuestas remotas deben llevar cuentas trimestrales y anuales auditadas, contratar un seguro, reportar operaciones sospechosas de lavado y constituir fianza, según el artículo 29. Cuando un permisionario explota varias marcas, lo que comparten es ese permiso de origen y no un registro individual por marca.
Ahí está el punto que más se malinterpreta. Que una marca aparezca en la ficha de una tienda de aplicaciones con un número de permiso en el pie de página no significa que ese permiso la cubra a ella; significa que quien lo publica opera bajo el permiso de un tercero. La diferencia importa el día en que el permiso se suspende, porque la marca se apaga con el permisionario aunque su aplicación siga descargable. Ese es exactamente el patrón que siguieron bet365 y Betano.
Un detalle de vocabulario que la ley no resuelve: el Reglamento prohíbe en su artículo 5 que los menores entren a las áreas de apuestas de los establecimientos y al “cruce de apuestas”, pero no fija una cifra. Las marcas escriben 18+ en sus propias fichas y pies de página, y eso es lo que son esas menciones: la regla que cada operador publica sobre sí mismo, no un número que la ley mexicana establezca para el juego en línea. Cuando una marca dice “solo mayores de 18 años”, está citando su propia política.
El resto del catálogo de apuestas vive en un hueco parecido. Las apuestas en vivo, los deportes virtuales, los esports y las modalidades concretas de apuesta no tienen artículo propio entre los que se leyeron del Reglamento. Las apuestas mutuas y las carreras están reguladas en hipódromos, galgódromos y frontones con el “cruce de apuestas”. Sobre bolsas de apuestas, intercambio de momios o mercados entre usuarios no hay disposición alguna, y esta página no te va a decir que exista una en México. Tampoco hay una lista de eventos restringidos: no aparece ninguna regla sobre apuestas a ligas inferiores o a deportistas menores. La Lotería Nacional queda fuera del Reglamento por su artículo 1.
La reforma que muchos esperan tampoco es un dato usable. La SEGOB terminó en octubre de 2026 un anteproyecto para sustituir la ley de 1947 y lo envió al Gabinete de Seguridad; no se ha presentado y no es ley. Hay una iniciativa para derogar la ley vigente y crear un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos con edad mínima de 21 años y autoexclusión, y es eso: una propuesta. Planear tus apuestas según una ley que todavía no existe es planear sobre nada.
La normativa que decide: qué significa un permiso de la SEGOB para tu dinero
El artículo 7 de la ley permite a la SEGOB otorgar permisos e inspeccionar; el artículo 8 la faculta para cerrar establecimientos no autorizados; el artículo 9 impide que un local quede junto a escuelas o centros de trabajo; el artículo 10 reparte la cooperación con estados y municipios. De todo ese bloque, lo que te toca como apostador es una frase simple: la autoridad que puede cerrar un establecimiento también puede apagar un dominio, y en 2025 y 2026 lo hizo.

La cronología conviene tenerla a mano, siempre con fecha, porque estos estados cambian cada trimestre. El 11 y 12 de noviembre de 2025 la UIF identificó 13 casinos y congeló cuentas; en esa operación quedaron inhabilitadas bet365 y Betano, de Ganador Azteca y del grupo de Ricardo Salinas Pliego. En diciembre de 2025 un tribunal colegiado solo les permitió publicar contenido informativo ajeno a las apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, y el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea, incluidos betano.mx y bet365.mx. El 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la SEGOB contra bet365 y Betano, según una sola fuente. Con este historial, cualquier página que te diga hoy que bet365 “ya volvió” o “está cerrada para siempre” está inventando certeza. Se verifica el estado el día en que vayas a depositar.
Hay otra vía de bloqueo que casi nunca se menciona y no tiene nada que ver con el juego. El artículo 2, fracción II, inciso B) de la Ley del IEPS alcanza los juegos en línea de residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que deben cumplir las obligaciones de esa ley, y las disposiciones de la Ley del IVA sobre comercio digital permiten el bloqueo temporal del servicio digital por incumplimiento grave. Es decir: a un operador sin permiso y sin domicilio en México se le puede cerrar la puerta por impuestos, no solo por falta de autorización.
Qué pasa con tu saldo cuando un operador se bloquea
Un bloqueo no es una pantalla de error. Es un saldo que deja de ser tuyo por un tiempo indeterminado y un soporte que no contesta, y en el caso de noviembre de 2025 fue una congelación de cuentas dentro de una investigación de la UIF, no una simple caída técnica. El apostador que tenía dinero ahí no perdió su derecho a reclamarlo, pero quedó sin una ruta clara para hacerlo mientras las resoluciones judiciales se movían de un juzgado a otro.
Contra eso, un permiso mexicano aporta tres cosas concretas y comprobables. Un recinto legal donde la autoridad puede inspeccionar. Controles de identificación de usuario y de reporte de operaciones relevantes a la UIF y al SAT, porque el juego con apuestas es una actividad vulnerable conforme a la ley de prevención de lavado. Y un CFDI de retenciones cuando hay premio sujeto a impuesto, que es el documento con el que puedes acreditar que la casa retuvo lo que debía.
Lo que el permiso no te da, y aquí se cae un malentendido frecuente: no te da una red de protección nacional. No hay registro nacional de autoexclusión en México. Si quieres que un operador te cierre la cuenta, tienes que pedirlo casa por casa, y el que no tiene permiso mexicano tampoco tiene ninguna obligación de parecerse al que sí lo tiene. Los sitios con licencia de Curazao no son permisionarios mexicanos. Sobre cuánto podrías apostar tampoco hay red: no existe tope legal de depósito o de pérdida, y no hay cuenta temporal alguna. Todo lo que veas con la etiqueta “límite de depósito” es una herramienta voluntaria que la marca lista en su propia ficha.
Los criterios con los que se ordenó esta comparación
Cualquier orden de nueve marcas es discutible, y conviene que sepas de dónde salió el de aquí. Primero, el respaldo legal: qué permiso muestra la marca, en qué pie de página o en qué compilación, y de quién es el permisionario. Segundo, si la marca está activa o cayó en un bloqueo reciente, porque de eso depende que tu saldo esté disponible. Tercero, lo que la propia ficha de producto declara sobre la materia: mercados, apuestas en vivo, retiro anticipado, métodos de depósito.
Sobre esa base, una casa bloqueada no compite por el mismo lector que una casa activa, por más que su aplicación siga ahí. Y una casa que promete retiros rápidos e inmediatos merece que se le pregunte al momento: rapidez frente a qué, con qué método y con qué monto, porque un pago inmediato por SPEI y un retiro que pasa por revisión manual no son la misma promesa.
Falta el criterio que más muerde y que casi nunca aparece como criterio: la letra del bono. Un “bono de bienvenida de hasta 7,000 pesos” es una cifra de techo, no de pago, y el requisito de apuesta que la acompaña decide si esa cifra se convierte en dinero jugable o en una obligación sin fecha clara. Cuando el plazo, el momio mínimo y el rollover cambian de una reseña a otra, la única fuente decente es la propia casa, antes de aceptar la promoción.
No hay ningún criterio de “mejor casa” en este orden, y es deliberado. La lista reúne marcas que operan en México bajo un permiso de la SEGOB según lo que declaran sus fuentes; no es todo el mercado, y que una marca no aparezca no significa que carezca de permiso.
Cómo leer las reseñas de la competencia sin perder el tiempo
Buena parte del material sobre “casas de apuestas legales” en México se copia entre sitios, y el rastro se ve en los números que se contradicen. El caso más limpio está en los permisos de Pickwin: una compilación le pone un número que es el mismo que el pie de página de otra casa muestra para un permisionario distinto. Eso no es un dato mal escrito, es una cadena de copias. Cuando dos fuentes no coinciden en un número de permiso, aquí no se imprime ningún número; se imprime lo que sí coincide.
Panorama de proveedores: permiso declarado y oferta publicada
La tabla siguiente reúne, marca por marca, el permiso tal como lo declara su fuente nombrada y lo que la propia ficha de producto dice sobre su oferta. Ninguna de las dos columnas es una confirmación oficial. La lista oficial de la Dirección General de Juegos y Sorteos no pudo abrirse, y esa es la razón por la que cada número va acompañado de su origen en lugar de un sello.
| Marca | Permiso declarado y fuente que lo declara | Qué dice la ficha de producto de la marca |
|---|---|---|
| Caliente | SEGOB DGG/SP/404/97, según el pie de página de la propia casa; operadora Tecnología en Entretenimiento Caliplay | Transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales |
| Strendus | SEGOB DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según el sitio Casas de Apuestas Legales; el titular difiere entre compilaciones | — |
| Betway | SEGOB 4184, según el sitio Casas de Apuestas Legales; titular Espectáculos Deportivos Frontón México | — |
| Codere | SEGOB DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según el sitio Apuestas Legales; titular Libros Foráneos | Más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis |
| Pickwin | Permiso de la SEGOB de su permisionario, sin número: las compilaciones se contradicen entre sí | — |
| Betcris | Permiso de la SEGOB de su permisionario, sin número publicado: el pie de página y la tabla del titular no coinciden | Parlay del mismo juego, retiro anticipado, apuestas a jugadores, retiros rápidos |
| Novibet | SEGOB DGJS/DCRCA/1121/2020, según el sitio Casas de Apuestas Legales; titular Comercial de Juegos de la Frontera | — |
| Playdoit | SEGOB DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según el sitio Casas de Apuestas Legales; titular Eventos Festivos de México | Futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo, casino en vivo, Playboost y retiro anticipado |
| 1xBet | SEGOB DGJS/0002/2020, según el sitio Apuestas Legales; titular Entretenimientos Naturales, y la tienda de aplicaciones lista la app a nombre de otra empresa | — |
Betcris México es el único caso de la lista con una segunda autoridad en la mano: además del permiso mexicano de su permisionario, su pie de página muestra una licencia de la Autoridad de Juegos de Malta vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026. Importa y no importa. No sustituye al permiso mexicano para operar aquí, y sí te dice algo sobre a quién le respondes por contratos y datos cuando el permiso local entra en disputa.
Las ausencias en la tercera columna se explican solas: son marcas cuyo permiso está documentado en su fuente y cuya ficha de producto no entra en el detalle de mercados o herramientas que esta columna compara. La primera columna, en cambio, se lee de arriba abajo con incomodidad creciente: cuatro números venidos de compilaciones de reseñas, dos casos en los que la compilación no logra ni ponerse de acuerdo consigo misma, y un pie de página que muestra un número que la tabla del titular contradice.
Cuánto se queda la casa: el margen escondido en el momio
Un momio no es una probabilidad, es una probabilidad con el alquiler ya incluido. Si un mercado de dos resultados se paga a 1.90 y 1.90, ninguna de las dos caras vale el 50 % real: el porcentaje de pago de ese mercado es 1 ÷ (1/1,90 + 1/1,90), que da 95 %, y el margen de la casa es el 5 % restante. Ese margen no aparece en ninguna parte de la pantalla y no se cobra aparte. Está dentro del precio, cobrado a cada peso apostado, tanto si ganas como si pierdes.
Con momios de 1.90 y 1.90 el margen se mueve en una banda del 4 al 6 % según cómo redondee la casa cada lado del mercado —una casa que publique 1.91 y 1.91 baja algo el margen, una que publique 1.89 y 1.89 lo sube—, así que la cifra que debe quedarse contigo es la del ejemplo: con dos caras a 1.90 y 1.90, la casa se queda alrededor del 5 % de todo lo apostado en ese mercado. Aquí va la advertencia que vale más que la cifra: el margen de un mercado no es el margen de todos. El 1X2 de un partido grande puede ir muy por debajo, y un mercadito de un partido de pretemporada con dos opciones oscuras puede ir muy por encima. Juzgar a una casa por el margen de su mercado estrella es juzgarla por su mejor escaparate.
Cuando un bono te promete “momios mejorados”, lo que te está prometiendo es una rebaja temporal de ese alquiler en un puñado de mercados. Es un buen regalo y es un regalo pequeño, con fecha y con lista de partidos.
Un aviso sobre las cifras concretas: los momios se mueven más rápido que cualquier otra cosa que se escribe sobre apuestas. Aquí solo va el ejemplo aritmético con su fecha de referencia y no el precio de un partido concreto, porque un precio copiado hoy es una cifra falsa en tres horas.
Y lo que de verdad cuesta el margen se ve al apostar seguido. Diez apuestas de 500 pesos en un mercado de dos caras al 5 % mueven 5,000 pesos y dejan, en promedio, unos 250 pesos en manos de la casa. Con veinte apuestas al mes el alquiler sube a 500 pesos mensuales, y con momios de un solo lado del mercado el promedio empeora. Eso es más caro que la mayoría de los bonos de bienvenida de esta lista, incluido el que promete duplicar el depósito. La diferencia es que el bono se reclama una vez y el margen se paga siempre.
Juego responsable: las herramientas que existen porque no hay registro
México no tiene registro nacional de autoexclusión, y esa ausencia ordena todo lo demás. En un mercado con registro, pedir que te cierren las cuentas es una gestión: entras, pides la exclusión y el sistema la comunica. Aquí no hay sistema, así que la protección es artesanal: la pides casa por casa, y la que no tenga permiso mexicano puede ignorarte sin consecuencias, porque no hay autoridad a la que reclamarle.
Lo que sí existe es lo que cada marca publica de sí misma, y no es poca cosa. La ficha de la aplicación de Codere México incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. El pie de página de caliente.mx prohíbe los juegos con apuestas a menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza una sección propia de juego responsable. El pie de página de Betcris dice que los juegos con apuestas están estrictamente prohibidos para menores y aclara que el servicio no se promociona a menores de 18 años. La ficha de Playdoit enlaza sus términos y sus pautas de juego responsable. Son cuatro marcas que ponen el aviso donde se ve, en la ficha de descarga o en el pie de la página principal, sin que nadie las obligue a un formato común.
La protección voluntaria que sí puedes configurar sin depender de nadie tiene cuatro formas, y conviene usarlas en este orden. Un tope de depósito, que la casa fija en tu cuenta y que no la obliga a nada más que a respetarlo. Un tope de pérdida, que muchas ofrecen. Una pausa o un descanso, que suele ser la herramienta más útil porque se pide antes de necesitarla. Y la autoexclusión voluntaria, que en una casa te cierra la puerta de esa casa. Si tu problema es el mercado entero y no una marca, esa herramienta sola no alcanza, y es una cosa que el marco mexicano todavía no resuelve.
Un límite de depósito que no toca el bono tiene una letra chica que casi nadie lee: mientras estás cumpliendo los requisitos de apuesta de una promoción, la casa puede exigir un ritmo de apuesta que tu propio límite no autoriza, y entonces el bono queda en el limbo. Si vas a tomar el bono, revisa primero que tu límite personal y el requisito de la promoción no se peleen.
La casilla de edad y lo que firma el apostador
Las casillas de edad no protegen a nadie por sí solas; existen para trasladar una declaración al usuario. La ley mexicana solo prohíbe que los menores entren a las áreas de apuestas de los establecimientos y que tomen parte en el “cruce de apuestas”, según el artículo 5 del Reglamento, sin fijar una edad numérica para el juego en línea. Los 18+ que ves en las fichas son la regla que cada operador se pone.
Eso importa en dos direcciones. Si eres el apostador, la casilla no te protege de nada que no hayas declarado; lo que te protege es tu propio tope. Si eres el adulto que paga la conexión, la ausencia de una cifra legal uniforme significa que el control real es la verificación de identidad que cada casa aplica al retirar y que puede llegar al depositar, junto con los reportes a la UIF y al SAT que la ley antilavado exige a esta actividad. Los documentos exactos que cada operador pide no están fijados en ningún estatuto.
Las nueve plataformas, marca por marca
Nueve marcas, nueve perfiles distintos, y ninguna sirve para todo el mundo. Las que siguen operan en México bajo un permiso de la Secretaría de Gobernación según lo que declaran sus fuentes; los números de permiso, con su origen, están en la tabla de más arriba y no se repiten aquí.
Caliente: el producto más completo de la lista
Caliente es la marca mexicana con la identidad más reconocible del grupo, y su aplicación lo confirma. “Caliente Deportes” ofrece transmisión en vivo, creador de apuestas con la etiqueta “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, y está declarada solo para mayores de 18 años. La publica Tecnología en Entretenimiento Caliplay, y su versión 8.12.1 es del 20 de octubre de 2026: es una aplicación que se mantiene viva, no una vitrina abandonada.
El producto tiene una sombra en la identidad del permisionario. Las fuentes nombran como titular del permiso a Tecnología de Entretenimiento Caliplay, del Grupo Caliente, mientras las fichas de tienda listan la aplicación a nombre de Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V. Los nombres se parecen demasiado como para que un lector saque conclusiones de la diferencia, y desde fuera no se puede saber si es un error de transcripción o dos entidades con papeles distintos. Lo honesto es decirlo así.
Lo que sí es una decisión tomada es su escaparate de bienvenida. En el encabezado de su página principal se anuncian 1,000 pesos sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta 7,000 pesos, sin aclarar si ambas ofertas valen solo para apuestas deportivas. Un lector que llega por el deporte y toma la promoción puede acabar cumpliendo requisitos en mercados que no son los suyos.
Y el requisito que decide todo: según reseñas de casas de apuestas, el bono sin depósito de 1,000 pesos exige un rollover de 10 veces. Diez veces sobre 1,000 pesos son 10,000 pesos de apuesta. Ese dato viene de reseñas y no del propio operador, y el plazo, los momios mínimos y el rollover del bono de primer depósito cambian de una reseña a otra.
Veredicto: Caliente gana por variedad de producto y pierde por opacidad en el requisito. La letra clara del bono vive en su propia casa, no en las reseñas que repiten el número, y mientras no la leas ahí, los 7,000 pesos son una cifra de escaparate.
Strendus: la marca con tres permisos y dos titulares
Strendus aparece en los listados con tres números de permiso, y la diferencia entre compilaciones alcanza al titular. Una fuente nombra Atracciones y Emociones Vallarta, otra New Ads. Los números que sí coinciden entre fuentes son DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021.
Tres permisos en una sola marca digital es exactamente lo que cabe esperar de un mercado donde no hay licencia en línea: un permisionario puede tener varios permisos de distintas etapas y una marca puede montarse sobre ellos. También significa que su situación depende de que los tres sigan vigentes, y que una suspensión sobre cualquiera de ellos cambia el panorama.
Qué ofrece no está documentado en las fuentes de esta comparación, y no me voy a inventar el catálogo. Lo que un lector debe hacer con esta marca es visitar su propio programa de apuestas, mirar si los mercados que le importan están ahí y, sobre todo, ubicar en el pie de página cuál de los tres números sostiene el sitio hoy.
Veredicto: Strendus es la marca más difícil de auditar de la lista. La coincidencia de los números entre fuentes es una buena señal; la divergencia del titular, no, y el catálogo hay que comprobarlo del lado de la casa.
Betway: un permiso corto y un producto sin detalle
Betway figura con el permiso SEGOB 4184, según el sitio Casas de Apuestas Legales, a nombre de Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. El titular es interesante por sí mismo: es un permisionario de frontón, es decir, uno de los casos que la ley permite complementar hacia las apuestas remotas. Históricamente, el frontón es un juego con apuestas de larga tradición en México, y un permisionario de esa casa puede obtener permisos complementarios para operar apuestas a distancia. El número corto, de cuatro cifras y sin el formato institucional que lucen las demás marcas, sugiere un permiso de origen antiguo, aunque eso es lectura mía y no un dato verificable.
Lo que ofrece la marca en su programa de apuestas no aparece documentado en las fuentes disponibles. Tampoco lo está si tiene aplicación propia para móvil, ni sus métodos de depósito, ni sus condiciones de bono.
Eso deja a Betway en una posición rara en una lista cuyo eje es la comparación: no hay suficiente material para compararla. Un lector con el frontón en la cabeza encontrará coherente que su permiso venga de ahí. Un lector que busca mercados, herramientas o promociones va a tener que averiguarlo en la casa.
Veredicto: el permiso de Betway viene de un mundo clásico del juego mexicano y no de una pretensión digital, y eso es todo lo que se puede afirmar hoy. Quien la elija, que la elija por la casa y no por la tabla.
Codere: la oferta más explícita sobre su propio permiso
Codere es la única marca del grupo cuya ficha de aplicación declara por escrito que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. Ese conjunto de frases, publicado en la vitrina donde se descarga la aplicación, es la declaración más completa de la lista sobre lo que la marca es.
El permiso aparece en dos números, DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según el sitio Apuestas Legales, a nombre de Libros Foráneos S.A. de C.V., que es la sociedad de Codere México. La aplicación “Codere: Apuestas Deportivas MX” figura en la tienda a nombre de Codere Newco, S.A.U.; salió en enero de 2017, lo que la vuelve una de las más veteranas del grupo, y su versión vigente es del 20 de agosto de 2026.
El catálogo es amplio y está escrito sin adornos: más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. Más de 30 deportes no es una cifra de folleto; es una promesa de que un aficionado al béisbol o al básquetbol encontrará su mercado sin buscarlo. Los momios mejorados, como en toda la industria, son una rebaja temporal del margen en partidos elegidos, y las apuestas gratis del catálogo son una herramienta más, no un regalo permanente.
El bono de bienvenida es de hasta 7,000 pesos, la misma cifra de techo que usa otra marca de esta lista, y los depósitos aceptan tarjeta, SPEI y OXXO. Los requisitos de apuesta no están documentados en las fuentes, así que aquí no se imprime un rollover.
Veredicto: Codere es la marca que mejor se deja revisar sin salir de la tienda de aplicaciones, y su antigüedad es un argumento real en un mercado de marcas jóvenes. Lo que no se puede comprobar es el costo del bono, y ese costo manda sobre el tamaño del techo.
Pickwin: la marca con el permiso que no se puede imprimir
Pickwin es el caso más claro de por qué esta página no publica un número cuando las fuentes se contradicen. Una compilación le asigna el número DGJS/DCRCA/1584/2019; otra da DGAJS/SCEVF/P-06/2005-TER. Y el segundo de esos números es precisamente el que el pie de página de otra casa muestra para Producciones Móviles, de modo que una de las dos listas está copiando el permiso de un tercero.
El titular, según las fuentes, es Producciones Móviles S.A. de C.V., junto con Unocapali La Paz Operadora. Ahí sí hay algo que decir: el permiso de 2005 es el mismo tipo de permiso antiguo que suelen sostener varias marcas cuando un permisionario explota más de una. Un permisionario, varias marcas.
Sobre el producto, las fuentes de esta comparación no entran en detalle, y no hay motivo para rellenar el hueco.
Veredicto: Pickwin no ofrece ningún dato verificable sobre su oferta, y en un mercado sin registro público eso es exactamente el problema. Antes de depositar, busca en su pie de página el número vigente y compáralo con lo que diga el permisionario.
Betcris: la marca con dos autoridades y un pie de página que se contradice consigo mismo
Betcris es la marca más compleja del grupo y la que más se puede contar. Su pie de página muestra un permiso de la SEGOB en nombre de Producciones Móviles, S.A. de C.V., que opera junto con Paradise Riviera Gaming, S.A. de C.V. según el oficio DGJS/405/2018, y ese número es el mismo que otra compilación le asigna a Pickwin. Aquí tampoco se imprime el número.
Encima hay una segunda autoridad. La empresa del sitio es TV Global Enterprises Ltd., con licencia de la Autoridad de Juegos de Malta MGA/B2C/300/2008 vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026. Es la única licencia extranjera confirmada en el grupo, y no cambia nada del permiso mexicano: maltear no autoriza a operar en México, y mexicano no obliga a un operador a renunciar a su casa matriz. Lo que sí dice es quién responde por contratos y datos, y hasta qué fecha.
El producto está bien documentado. La aplicación la publica TV Global Enterprises Ltd., salió en julio de 2018, su versión 3.2.1 es del 28 de septiembre de 2026 y funciona en México, Panamá, Perú, Ecuador, República Dominicana y Honduras. Seis mercados hispanohablantes con una sola aplicación, con atención en español. Entre sus funciones destacan el parlay del mismo juego —el formato que combina mercados de un solo partido y que multiplica el momio de las piernas—, el retiro anticipado, las apuestas a jugadores y los retiros rápidos.
En pagos, su página principal muestra los logotipos de Apple Pay, OxxoPay, PayPal, Visa, Mastercard y SPEI como métodos de depósito, sin montos mínimos declarados. La ausencia de mínimos es una promesa que conviene probar al primer depósito pequeño: es donde se ve si el operador tiene un piso interno que no publica.
El pie de página dice que los juegos con apuestas están estrictamente prohibidos para menores de edad y aclara que el servicio no se promociona a menores de 18 años.
Veredicto: Betcris es la marca más transparente sobre su tecnología y sus mercados, y la más confusa sobre su permiso: dos fuentes propias que no coinciden. Quien la elija está eligiendo el mejor producto documentado de la lista y aceptando, de paso, la única letra chica que nadie aclaró.
Novibet: la marca que no ha dado motivos para dudar de su número
Novibet aparece con el permiso SEGOB DGJS/DCRCA/1121/2020, según el sitio Casas de Apuestas Legales, a nombre de Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. El número pertenece a la familia de permisos modernos del formato DCRCA, del mismo tipo que llevan varias marcas de la lista, y el titular es una sociedad con nombre distinto al de la marca, que es lo normal en este mercado.
El catálogo, los métodos de pago y las condiciones de bono de la marca no están documentados en las fuentes de esta comparación. No es un dato que se pueda convertir en una ventaja ni en un defecto.
Lo que se puede decir es que la coherencia entre fuentes es el mejor indicador disponible de que un número está bien copiado, y Novibet pasa esa prueba sin conflicto.
Veredicto: Novibet no da un permiso discutido ni un producto documentado, y ese término medio es información útil: no hay nada que la desmienta y nada que la recomiende. Quien la considere, que empiece por su programa de apuestas y no por su presencia en las listas.
Playdoit: la única web de la lista sin un solo número de permiso
Playdoit merece una reseña aparte por una razón que no tiene nada que ver con su oferta: el número de permiso que citan las compilaciones no aparece en las fuentes consultadas para su caso, y ese hueco merece que se diga en voz alta, porque un lector que compare tablas de sitios distintos encontrará el número ahí y aquí no.
La marca sí está bien documentada en lo demás. La aplicación la publica Atracciones America S.A. de C.V. en la tienda de aplicaciones de México, salió en agosto de 2021 y su versión 1.31.0 es del 22 de octubre de 2026. El catálogo cubre futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, además de casino en vivo, la herramienta Playboost para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas. El retiro anticipado y la transmisión en el mismo lugar donde apuestas son el tipo de función que un aficionado usa mucho y que un catálogo de folleto no menciona.
En pagos acepta Visa, Mastercard, OXXO y transferencias bancarias, entre otros métodos, y promete retiros rápidos y pagos inmediatos. Su ficha enlaza los términos y las pautas de juego responsable, y el uso es para mayores de 18 años.
Sobre su bono hay un problema que conviene señalar sin dramatizar: la ficha anuncia 1,000 pesos de bienvenida, pero en un apartado lo describe con primer depósito y en otro sin depósito. Son dos productos distintos con el mismo nombre, y las condiciones no son claras. Cuando la propia casa no fija qué está vendiendo, la pregunta correcta no es cuánto da, sino cuánto hay que apostar para sacarlo, y esa respuesta todavía no está escrita en ninguna parte que se pueda citar.
Veredicto: Playdoit es el mejor producto deportivo documentado después de Betcris, con transmisión, esports y retiro anticipado en el mismo sitio, y su oferta de bienvenida es la más confusa del grupo. La herramienta se juzga por lo que hace; el bono, por lo que exige, y eso último sigue opaco.
1xBet: la marca cuyos papeles no coinciden entre sí
1xBet cierra la lista con el permiso SEGOB DGJS/0002/2020, según el sitio Apuestas Legales, a nombre de Entretenimientos Naturales. La misma fuente no pudo confirmar ni el dominio 1xbet.mx ni la lista oficial. Y hay un detalle adicional: la tienda de aplicaciones lista la aplicación bajo 1XCorp N.V., una empresa distinta de la titular nombrada.
En la mayoría de los casos de esta lista, la divergencia está entre una compilación y otra. Aquí está entre la fuente del permiso y la empresa que publica la aplicación en la tienda de México. Eso no convierte a la marca en algo distinto de un permisionario mexicano, y sí significa que quien la considere debería poder explicarse a sí mismo quién es su contraparte antes de depositar.
Sobre mercados, momios y condiciones de bono, las fuentes de esta comparación no aportan detalle.
Veredicto: 1xBet es la marca más difícil de atar a una sola razón social, y el dominio fue uno de los datos que no se pudo confirmar. Es un punto de partida razonable exigir claridad sobre la contraparte antes que sobre el catálogo.
Cuál de las nueve rutas es la tuya
El lector que quiere mercados raros y estadísticas en vivo, y que revisa condiciones antes de aceptar una promoción, tiene su mejor punto de partida en Codere: treinta deportes o más, estadísticas en vivo y una ficha que no esconde que opera con permiso de la SEGOB. El lector que quiere una aplicación viva, con transmisión y creador de apuestas en el bolsillo, y que no le teme a un techo de siete mil pesos, encuentra en Caliente la marca más actual de la lista. El aficionado a la transmisión y a los esports, con interés en el retiro anticipado, tiene a Playdoit en el mismo terreno. Quien quiera un producto que funcione en varios países hispanohablantes se topará con Betcris. Y el lector que solo quiere un número de permiso coherente entre fuentes, sin que nadie se lo discuta, se queda antes de llegar al final: Grendus y Novibet pasan esa prueba y ninguna de las dos añade mucho más.
Nadie debería elegir por el tamaño del techo del bono. Siete mil pesos de techo en dos marcas no dicen nada sobre el costo de cumplirlos, y una marca con mil pesos y una letra clara puede ser más barata que una con siete mil y un rollover sin fecha.
¿Cuánto cuesta realmente cumplir un bono de bienvenida?
Un bono de bienvenida no es dinero, es una obligación con un nombre amable. Lo que la casa te da es un saldo sujeto a una condición: apostarlo cierta cantidad de veces, dentro de un plazo, a momios por encima de un mínimo. El tamaño del bono y el tipo del bono son cosas distintas, y las tres formas que aparecen en esta lista lo demuestran. Un bono de bienvenida puede ser un monto sobre el primer depósito, un saldo promocional que no viene de un depósito o una duplicación de tu primera carga. Cada uno tiene un costo distinto.
El único de los nueve cuya obligación se puede poner en número es Caliente: según reseñas de casas de apuestas, su bono sin depósito de 1,000 pesos exige un rollover de 10 veces. Sobre una base de 1,000 pesos, el requisito de apuesta total es de 10,000 pesos, y a una apuesta de 500 pesos por boleto eso representa 20 apuestas antes de que el saldo y lo ganado salgan limpios. Los momios mínimos que cuentan y el plazo no están establecidos en esa reseña, y los de la promoción de primer depósito varían de una reseña a otra.
De ahí sale la aritmética que de verdad importa. Novibet no tiene margen documentado, así que el cálculo se hace con la referencia del mercado de dos caras al 5 % que aparece más arriba: mover 10,000 pesos en un mercado con ese margen deja, en promedio, unos 500 pesos en la casa. El cálculo supone un mercado de dos resultados con ese margen de referencia y que solo se apuesta el monto del bono, y es una estimación de media sobre muchas apuestas, no un resultado garantizado para ningún boleto en particular. La cifra que se queda contigo es esta: cumplir un bono de 1,000 pesos puede costarte, en promedio, alrededor de la mitad de lo que el bono vale. En un bono de 7,000 pesos el aritmético sube en la misma proporción.
Eso redunda en la regla que vuelve a aparecer en cada reseña de esta página. El requisito de apuesta es el precio del bono, y la base sobre la que se calcula —solo el bono, el bono más el depósito, o el bono más el depósito y todos sus saldos— cambia el resultado tanto como el bono mismo. El tipo de oferta también decide: una apuesta gratis cuyo importe no se devuelve con la ganancia vale bastante menos que el mismo monto en efectivo, y un bono de primer depósito que se paga en dos tramos no vale lo que anuncia el techo del segundo.
¿Y el retiro? El efectivo ganado por encima del requisito es tuyo, y una bono sin depósito ya es dinero en la cuenta desde el inicio. La diferencia con un retiro normal es el reloj: mientras el plazo corra, el saldo es del bono; cuando venza, lo que falte por cumplir se va, y contigo se queda la parte que ya cumpliste. Por eso el calendario importa más de lo que la casa anuncia.
Impuestos: quién retiene, cuánto y con qué papel
Aquí la letra es corta y conviene tenerla exacta. Los premios de loterías, sorteos, rifas, juegos con apuestas y concursos legalmente autorizados son ingresos para quien los recibe, según los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR. El pagador aplica la retención siguiendo una regla con dos ramas. Retiene el 1 % si el estado no grava el premio o si su impuesto no supera el 6 %, y retiene el 21 % si un impuesto estatal supera ese 6 %. La Ciudad de México tiene un impuesto del 6 % sobre los premios, lo que lleva el total alrededor del 7 %, según un informe secundario. Y los premios superiores a 600,000 pesos en un año se reportan en la declaración anual, según esa misma vía.
El matiz que cambia el resultado de tu declaración es otro. La retención es pago definitivo solo si presentas la declaración que te corresponde cuando estás obligado a hacerlo; si no, el ingreso se acumula y la retención se acredita. Es decir, la retención no es automáticamente final, y la diferencia entre acreditar y acumular puede valer más que el premio de un boleto concreto.
El operador también paga, y ese impuesto no sale de tu bolsillo, aunque ayuda a explicar por qué el bono se encogió. La Ley del IEPS, en su artículo 2, fracción II, inciso B), grava con el 50 % los juegos con apuestas y sorteos que requieren permiso conforme a la ley de juegos y sorteos; el tipo estaba en el 30 % y fue reformado en el Diario Oficial del 7 de noviembre de 2025, con entrada en vigor el 1 de enero de 2026. La base es un punto que casi nadie aclara: el texto solo dice “valor de la actividad”, la prensa habla del monto total apostado, y por eso esta página no escribe ni “50 % de las apuestas” ni “de los ingresos brutos”. Los estados también cobran por su cuenta: la Ciudad de México grava las apuestas y Nuevo León grava los montos apostados.
El hueco más grande está en los sitios sin permiso. El artículo 137 cubre los premios legalmente autorizados, y qué tratamiento tiene un premio ganado en un sitio sin autorización no está establecido: es una consulta para un contador o un asesor fiscal, no una respuesta que se pueda escribir aquí con dos cifras.
Cómo revisar tú mismo a cualquier proveedor en diez minutos
La pregunta de fondo de todo esto es cómo se verifica a un proveedor. La respuesta práctica es que no se verifica de una vez: se verifica cada trimestre, porque los permisos se suspenden, los dominios se bloquean y las resoluciones judiciales cambian de signo. La revisión que un lector puede hacer hoy cabe en cuatro pasos.
Primero, el pie de página. Ahí vive el número de permiso y el nombre del permisionario. Si no está, la marca no te está dando el dato mínimo, y eso es una respuesta en sí misma. Segundo, el formato del número: los permisos mexicanos se ven como DGG/SP/404/97, DGJS/075/2018 o DGAJS/SCEVF/P-02/2005, con siglas institucionales. Un número suelto de cuatro cifras sin formato institucional no es prueba de nada por sí mismo; es un dato a contrastar.
Tercero, la coherencia. Si el pie de página dice un número y la ficha de la tienda de aplicaciones nombra otra empresa, la discrepancia es el hallazgo. Aquí no se trata de encontrar al culpable, sino de no firmar un depósito sin poder explicar quién es la contraparte. Cuarto, la fecha del bloqueo. Antes de depositar en una marca que haya aparecido en una nota de suspensión, mira si el sitio carga, si la aplicación funciona y si el soporte contesta. Un sitio que carga no prueba que el permiso siga vigente; un sitio que no carga sí prueba que la marca no está atendiendo.
Para la oferta, el orden es distinto y más corto. Términos y condiciones de la promoción, en la propia casa, antes de aceptar: cuántas veces hay que apostar, a qué momio mínimo, hasta qué fecha y sobre qué base se calcula. Si esa letra no está publicada en un lugar claro, el bono funciona como un gancho, no como una oferta.
Y el marco legal es más claro de lo que parece. La ausencia de una licencia en línea no significa que México tolere cualquier cosa: significa que un operador sin permiso de la SEGOB no está en zona gris, está operando sin la autorización que la ley exige, y que lo que pierde el apostador —poder reclamar ante una autoridad mexicana, tener saldo protegido de un bloqueo, contar con retención documentada con CFDI— no lo recupera por otra vía. La recomendación que se desprende de todo esto es prudente y no es un consejo de apuesta: elige la marca por la coherencia de sus papeles y por el costo de su promoción, no por el tamaño del techo que anuncia.
Preguntas frecuentes sobre proveedores de apuestas deportivas
¿Cómo saber si una casa de apuestas opera con permiso de la Secretaría de Gobernación?
El pie de página de la casa es el primer lugar: ahí debe aparecer el número de permiso y el nombre del permisionario. La Dirección General de Juegos y Sorteos publica un PDF de sitios autorizados que en la práctica ha resultado difícil de abrir, así que la comprobación se apoya en el pie de página, en el formato institucional del número y en que una segunda fuente lo repita sin contradecirlo.
¿Cómo se calcula lo que paga una apuesta con la cantidad apostada y el momio?
La ganancia es la cantidad apostada multiplicada por el momio, y la utilidad neta es la cantidad apostada multiplicada por el momio menos uno. Con 500 pesos a un momio de 1.90, el retorno es 950 pesos y la utilidad neta, 450 pesos. En un parlay, los momios de cada selección se multiplican entre sí antes de aplicarlos a la cantidad.
¿Cómo se nota el margen de la casa de apuestas en los momios?
Se nota en que la suma de las probabilidades implícitas pasa del 100 %. En un mercado de dos resultados a 1.90 y 1.90, el porcentaje de pago es 95 % y el margen, el 5 % restante, ya incluido en el precio. Ese porcentaje cambia de un mercado a otro dentro de la misma casa. Los momios se mueven todo el día, así que la cifra es una foto, no una constante.
¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?
En México no existe un tope legal de depósito ni de pérdida: los límites son herramientas voluntarias que cada casa ofrece en la configuración de la cuenta, junto con pausas y descansos. Se solicitan dentro de la propia plataforma y cada operador decide cómo los aplica. Tampoco hay registro nacional de autoexclusión, así que una exclusión vale casa por casa, no en todo el mercado.
¿Se pagan impuestos por los premios de las apuestas en México y quién los retiene?
Los premios de juegos con apuestas legalmente autorizados son ingresos según los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR. La casa retiene el 1 % cuando el estado no grava el premio o su impuesto no pasa del 6 %, y el 21 % cuando sí lo pasa; en la Ciudad de México el 6 % estatal lleva el total alrededor del 7 %. La retención es pago definitivo solo si presentas la declaración que te corresponde.
¿Qué riesgos tienen las casas de apuestas sin permiso en México?
Un sitio sin permiso mexicano opera al margen de una ley que prohíbe lo no autorizado, y su saldo puede quedar congelado: en noviembre de 2025 la UIF congeló cuentas y dejó inactivas dos marcas conocidas. Fuera del permiso no hay inspección mexicana, ni retención documentada con CFDI, ni autoridad local ante la que reclamar. La ley tampoco fija una sanción al apostador de un sitio sin permiso.
¿Con qué se ordena una lista de proveedores que nadie puede verificar de oficio?
Con tres cosas, y ninguna es una estrella de reseña. La coherencia entre el pie de página de la marca y lo que dicen las compilaciones externas; la continuidad operativa, es decir si la marca estuvo activa todo el periodo reciente; y la cantidad de detalles verificables que la propia casa publica sobre su oferta. Una marca que publica sus mercados, sus métodos de depósito y sus condiciones es una marca sobre la que puedes decidir algo. Una marca de la que solo sabes que aparece en una lista de reseñas te obliga a visitar su sitio antes de mover un peso, y eso está bien: la visita es barata.
Lo que no puede hacer el orden es darte la certeza que el regulador no da. La Dirección General de Juegos y Sorteos tiene ese registro público pendiente, y mientras no exista, cualquier tabla como esta es una tabla de declaraciones con nombre y apellido. Eso incluye la que acabas de leer.
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